La vida con un bebé de 8 meses sin pañal a tiempo parcial.

Hoy sólo quiero dejar en el blog una breve reflexión. Mi hijo ha cumplido hace poco los ocho meses, pero desde los seis, más o menos, le he ido dejando sin pañales mientras estamos en casa, sólo utilizamos pañales cuando salimos fuera y para dormir. Por supuesto, de vez en cuando moja toallas, sábanas impermeables o mi pantalón, pero eso no me causa mayor problema que echarlo a lavar como si de un pañal de tela se tratara.

¿Qué hemos ganado? Mi bebé comodidad, libertad de movimientos y sentir que le entiendo. Y yo he ganado comunicación con él, darme cuenta de lo mucho que he llegado a conocerle y ver, como a pesar de que los dos primeros meses fueron una locura, hemos aprendido a comunicarnos, a jugar, a reir, a llorar, a desesperar, a dormir, a comer, a pasear… Por no hablar de los pañales desechables que no hemos usado y los pañales de tela que no hemos tenido que lavar, a un nivel energético y medioambiental.

Ahora, con 8 meses todo se ha vuelto más sencillo y “pillar” los pises también. Como ya he explicado en otras ocasiones en el blog, las cacas son muy fáciles de anticipar y desde casi el principio es habitual tener poquísimos pañales manchados. Esto no quiere decir que dentro de poco todo cambie, pero los días de compenetración y sintonía son muy chulos.

No pretendo de ningún modo acelerar ningún proceso, ni que con X meses esté todo el día sin pañal. Me dá exactamente lo mismo cuanto tiempo estemos así, porque a los dos nos va bien. No se trata del Futuro, sino del Ahora. No se trata de llegar a la meta cuanto antes, no tenemos prisa y caminar así ya es gratificante.

Mucha gente dice que ponerle a hacer pis es “adiestrarle” (con todas las connotaciones negativas que esa palabra tiene) o condicionarle a que lo haga en el w.c. o en el orinal, pero, ¿alguien se ha parado a pensar que dejarle que siempre se lo haga encima también es condicionarle y acostumbrarle a algo totalmente innecesario que después tendrá que “desaprender”? Los bebés son seres libres y saben decir “no” cuando no les gusta algo. Si no hubiera una base fisiológica e instintiva en la Higiene Natural del Bebé sería imposible que un bebé de pocas semanas hiciera pis cuando le pones en determinada postura. Pero los seres humanos no son sólo instinto, también tenemos cultura, familia y experiencias vitales que nos influencian y acostumbran a hacer las cosas como las hacemos. Y eso lo aprendemos de muy diversas maneras. Lo importante, según mi punto de vista, es que esos aprendizajes se lleven siempre a cabo desde el amor y el respeto.

Nunca pensé que un bebé pudiera estar sin pañal. ¿Acaso no pensamos todos que los bebés pueden hacer pis en cualquier momento o son totalmente imprevisibles? Desde luego, ningún anuncio de televisión te contará que no hacen falta pañales cada vez más absorventes o que sabrás muy pronto cuándo tu bebé va a hacer caca y no tendrás por qué enseñarle a hacerlo en el pañal. ¡Cuántas cosas he aprendido en estos últimos tiempos! Y esto no ha hecho más que comenzar… Esta es sólo mi experiencia, una experiencia posible pero no la única.

Sigue nuestra aventura durante el siguiente mes (9 meses): http://www.lacasitadealgodonales.com/blog/?p=208

Restaurando el paradigma original, un documental de Nils Bergman.

Hoy os dejo este documental interesantísimo del Dr. Nils Bergman sobre la lactancia materna, vínculo madre-hijo en el nacimiento y el contacto piel con piel.

Me ha sorprendido mucho saber que el mecanismo de protesta-desesperación que tienen los mamíferos al ser separados de sus madres puede influir negativamente en la implantación de la lactancia. Nosotros, a pesar de una retención placentaria y una anemia de caballo, hemos tenido una lactancia exitosa. No nos separamos pero yo estaba tan cansada del parto que creo que me desconecté después de las primeras horas (menos mal que ahí estaba el papá para despertarme) para dormir. ¡Ni siquiera le oía llorar y me tenían que despertar!

Sin embargo, el instinto era tan fuerte y gracias a la ayuda de una matrona que nos explicó las posturas, lo logramos rápidamente. La primera noche nos dieron una jeringuilla leche de fórmula y ahora sé que no era necesario porque tenía el calostro. Aún así, parece que no influyó demasiado porque ya tiene 8 meses y ahí seguimos, encantados con la teta.

Otro tema fascinante es el de la sincronía térmica (lo explica en el minuto 15.29), cómo la madre que tiene piel con piel en su pecho al bebé sube de temperatura para calentar al niño que tiene frío. Dice que los padres no pueden hacer esto. ¿Cómo puede ser? El pecho de la mamá es el hábitat del bebé.

Cuando el bebé está en modo defensa, en la incubadora, consume las energías destinadas para el crecimiento. Esto no ocurre en el hábitat “canguro”.

Libros sobre “Bebés sin pañales” #1: Christine Gross-Loh.

Título: “The Diaper Free Baby”. Autora: Christine Gross-Loh. 

Comencé a practicar CE (Comunicación de la evacuación), como muchas otras mamás, sin leer ningún libro, fue suficiente un artículo corto en un blog. Pero al cabo de 4 meses me di cuenta de que necesitaba más información y quería profundizar en el tema, así que compré por internet el libro “The Diaper Free Baby”. Antes, muchos de los consejos que había necesitado habían venido del grupo de apoyo creado por Ecomaternal en Facebook.

Una de las cosas que me han gustado de este libro es que deja claro que no es importante el número de pañales mojados que tengas al día o los meses que el bebé tarde en aprender a ir al baño. Digo esto porque hubo un tiempo en el que yo también conté los pañales que echaba en la lavadora (para ver si disminuían) y pensé que no era capaz de leer sus señales o anticipar sus horarios. Ahora sé que es totalmente normal tener cada día algunos pañales o sábanas impermeables mojadas de pis (la caca es muy previsible y no tiene misterio). Creo que este punto es importante, dado que hay otros libros que comentaré en los próximos días, como el de Ingrid Bauer, que presenta una visión totalmente idealizada en sus primeras páginas, y que podría hacer pensar que se comunicó tan bien con su bebé que no mojó una sóla prenda de ropa (ella misma lo explica y aclara mejor a lo largo del libro). Esto puede crear falsas expectativas y frustración en familias occidentales, poco acostumbradas a los bebés sin pañales.

Otras partes del libro de Gross-Loh pueden resultar un poco aburridas si ya estás practicando CE porque repite una y otra vez cosas que ya sabes. Es decir, es un buen libro para alguien que todavía no ha empezado y se lo está planteando, o para los primeros días. El libro deja bien claro que se puede hacer las 24horas, a tiempo parcial o sólo ofreciendo oportunidades al bebé de forma ocasional (en un cambio de pañal, por la mañana, nada más despertarse, justo después de mamar o comer). Es decir, se acopla a cada familia y a cada bebé, no es algo rígido como una teoría o un método.

Es interesante también como trata temas familiares para muchas madres y padres pero desde otro punto de vista, como en el apartado relativo a los portabebés. Normalmente pensamos en ellos como un forma de llevar a nuestros bebés, pero nunca como un lugar en el que se nota claramente cuándo necesitan hacer pis o caca. Sus señales suelen ser estirar las piernas, arquearse, etcétera. ¿Cuántas veces habrás pensado que estaba incómodo y quería salir del fular o tomar teta? ¿No sería que quizás quería hacer pis? Esto sí que es interesante porque, normalmente, los bebés no suelen hacer pis cuando van de paseo en el portabebé. Llega un momento en el que obviamente si señalan y no les pones, se lo harán encima sin ningún problema, pero la próxima vez que salgas con él, fíjate bien.

Hay una idea muy buena que proporciona este libro y es la de llevar un orinal pequeño (un bol típico de cocina o un “taper”) cuando salimos fuera de casa o durante los viajes. Antes cuando estábamos por la calle, buscábamos baños públicos en restaurantes y, cuando hacía buen tiempo, algún arbolito, pero ahora he comprobado que hay veces en las que un orinal portátil es mucho más cómodo. Estuve en Biocultura hace poco y utilizamos el taper discretamente, después sólo fui al baño a tirar el contenido y limpiarlo para poder usarlo de nuevo. Esta idea también la he visto en el blog de Familia Libre (lo llama SOP, sistema de orinal muy portátil). Está muy bien cuando no tienes un baño cerca y sientes que el bebé lo va a hacer YA.

El libro se mantiene en la ortodoxia de la Comunicación de la Evacuación al dar las pautas básicas de cómo hacerlo y un tema que cada vez me crea más dudas es el de hacer el sonido “pshhh” o “psss” para que el bebé lo asocie con el acto de evacuar (como ya escribí en el texto del video demostrativo de Youtube). Llevo bastante tiempo meditando sobre ello, ya que mi hijo siempre hizo pis sin la señal, nunca le hizo falta. Simplemente, a veces hacía el sonido porque había leído que había que hacerlo y otras veces no lo hacía.  Lo que sí hago es decirle “estás haciendo pis” o “estás haciendo caca” o “¿quieres hacer más pis?” para que sepa que así se describe lo que está haciendo en el idioma que más tarde hablará. Pero, entonces, ¿cuál es el papel del sonido?

Me hubiese gustado que el libro se centrara un poquito más en explicar por qué es necesario ese sonido, si la asociación con la postura fisiológica de hacer pis es suficiente para que el bebé se relaje. Creo que quizás el sonido “psss” es una comunicación preverbal, no una orden autoritaria que pide al niño que haga pis porque nosotros lo digamos o tintineemos una campana a lo Pavlov.  De hecho, en español utilizamos la onomatopeya “pis” a la orina basándonos en el sonido que produce.

En definitiva, el libro es ideal si no tienes un grupo de apoyo cerca, como es mi caso, ya que está repleto de experiencias reales de otras familias en cada capítulo. Es muy práctico, poco teórico y proporciona una visión general.

¡Ah! Se me olvidaba, si quieres que te preste mi ejemplar, escríbeme un correo a info@lacasitadealgodonales.com

(Para leer mi artículo sobre el libro de Ingrid Bauer, haz click aquí).

Apoyo mutuo en la lactancia.

Aunque la lactancia es la caña hay veces que surgen problemas y dudas. Para resolverlas y no tirar la toalla lo mejor es ir a un grupo de lactancia como los de “La liga de la leche” o “Multilacta”. Yo no he tenido grietas pero sí alguna obstrucción y allí me han dado buenos consejos. Sé que hay veces que se tuerce mucho la cosa pero si se busca información y soluciones, atravesarás esa etapa y no te arrepentirás. ¡Ánimo! Os dejo algunos enlaces para las madrileñas:

http://www.multilacta.org/Calendario.htm

http://www.laligadelaleche.es/madrid/calendario_reuniones.htm

¿Dónde están las mamás?

Os recomiendo este artículo de Rocío (childrenareright.com) con el que me siento identificada, ya que de vez en cuando paso algunos días de “soledad” acompañada de mi bebé. Creo que hoy en día las mamás estamos bastante solas y aisladas, nuestros familiares viven muchas veces lejos, nuestros amigos no tienen hijos (todavía), no hay casi lugares de encuentro y los que existen son de pago (clases para mamás y bebés, grupos de crianza…). ¿Dónde están las mamás? ¿Dónde están los papás? Creo que para criar a un niño hace falta una buena red de apoyo mutuo, comunicación e intercambio. En esas estamos… ¡A la búsqueda!