La Violencia de Género reducida a un asunto de dinero

Durante estos días he querido leer qué es lo que distintas organizaciones reivindicaban en referencia al Día Internacional de la Eliminación de la Violencia contra las mujeres, día designado por la ONU el 17 de diciembre de 1999. He realizado un resumen de las ideas básicas que transmiten los diferentes manifiestos y que pueden reducirse a que la violencia que puede darse dentro de las parejas heterosexuales, ejercida por algunos hombres hacia algunas mujeres, acabará en la medida que aumente el dinero de las partidas de los Presupuestos Generales del Estado destinadas a luchar contra la misma. ¿Realmente estamos ante un problema de dinero? ¿Se habrían evitado los 42 asesinatos de este año con una duplicación o una triplicación del presupuesto de esas partidas? La respuesta es no. Mal que le pese al creciente número de personas que trabajan o les gustaría trabajar en el sector al que se destinan los casi 24 millones de euros de la discordia, si continúan las actuales circunstancias existenciales, vitales y sociales la violencia de todo tipo seguirá aumentando.

La clave para erradicar la violencia entre los seres humanos no la tiene un Estado que no duda en esforzarse en conseguir un suculento contrato (3.000 millones de euros) de venta de tanques de combate para dictaduras en las que las mujeres no pueden ni salir de casa si no están acompañadas de un hombre, donde hombres y mujeres viven oprimidos. Estos tanques, por si alguien no lo sabía, son armas que sirven para matar, mutilar y atemorizar. (Sobre este tema recomiendo ver este video a partir del minuto 10.12 en el que Miguel Lorente se explica muy bien y hacer un seguimiento periodístico del mismo desde los tiempos de la Ministra Chacón, fiel defensora de la Ley de Violencia de Género en España a la par que intermediaria en la venta de armamento a Arabia Saudita, hasta las gestiones de Corinna para conseguir el jugoso contrato).

http://www.defensa.gob.es/gabinete/notasPrensa/2010/11/DGC_101102_Visita_SAR_Arabia_Saudi.html?__locale=es

La clave tampoco podrá estar nunca en una visión de la violencia reducida a lo monetario, segmentada y sexista, que olvida investigar sus raíces profundas y complejas. Quizás no exista ninguna “clave” ni ninguna varita mágica para erradicarla, pero sí existen factores que exacerban las dinámicas antisociales: el maltrato primal y en la infancia, el aislamiento, la soledad, la falta de vínculos sociales y familiares, el consumo de drogas legales e ilegales, la alienación y explotación del sistema asalariado, la vida deshumanizada y tecnocrática, la sumisión y pasividad aprendida en el sistema educativo-médico-militar, donde también aprendemos a ser maltratados y a maltratar. Sin embargo, Estado y escuela, instituciones agresivas y jerárquicas, se nos presentan en todos los manifiestos como nuestros salvadores y protectores.

El conocido obstetra Michel Odent incluso estudia el posible debilitamiento generalizado del sistema de la oxitocina (la hormona del amor) en el Homo Sapiens actual, lo que provoca que las mujeres actuales tengamos cada vez más dificultades para parir por nuestros propios medios, sin oxitocina sintética, y amamantar a nuestros hijos, todo ello debido a que no se respeta la fisiología de los partos o porque a su vez nuestro sistema de la oxitocina ya llega debilitado a ese evento vital. El embarazo, el parto y la crianza son fases humanas críticas en el desarrollo de la empatía, la seguridad en uno mismo, el sistema de la oxitocina ya nombrado… ¿Hay algún máster de Género en el que se esté estudiando o investigando sobre la violencia en esta dirección?

A pesar de que la violencia que puede darse en una relación afectiva heterosexual (la LIVG excluye las relaciones homosexuales) es quizás diferente a la que puede producirse en otro tipo de relaciones, por ejemplo, de una madre a una hija, de una hija a una madre, de una matrona a una mujer de parto, de una paciente a una médica, de una profesora a una alumna, de una alumna a una profesora, de una amiga a una amiga, de una empresaria a una trabajadora, de una soldado a una presa capturada, de una mujer a una niña a la que va a realizar una ablación del clítoris… creo que debemos caminar hacia una comprensión amplia de la violencia, de lo que une a todo este tipo de manifestaciones diversas y círculos viciosos en lugar de centrarnos en crear leyes de autor para cada una de ellas con sus respectivas partidas presupuestarias. Si la fragmentación es la estrategia del poder, la conexión debe ser la estrategia de los sometidos.

Yo me manifiesto en contra de la Ley Integral de Violencia de Género a la que acuso de sexista. Me parece perfecto que se denuncie cualquier tipo de agresión a la policía y en los tribunales estatales, independientemente de quien sea el autor/a de las mismas, dado que vivimos en un grado extremo de atomización social y nuestros aliados naturales, familiares y/o amigos, viven lejos o son incapaces de ejercer ese papel protector. Los vecinos, lejos de ayudarnos entre nosotros, también vivimos vidas completamente separadas. Pero, claro, estoy hablando de relaciones humanas y no de transacciones económicas. Crear vínculos fuertes de respeto entre las personas en teoría es gratuito y no va a cargo de los Presupuestos Generales.

Todos los manifiestos se limitan a pedir algo al Estado, como si la gente, nosotros, cada uno, cada una, no tuvieramos ninguna responsabilidad más que esperar a que la policía y los jueces intervengan, que la escuela nos diga que “todos somos iguales” y los cursos de formación nos enseñen a pensar que las mujeres necesitan una especial protección, incluso aunque nosotras mismas no nos hayamos dado cuenta. Que la lucha contra la violencia de género se haya convertido en una industria y un negocio, con sus propios intereses y lógicas internas, es algo perverso que hay que denunciar y que perjudica a mujeres y hombres.

Estas son las ideas clave que subyacen en los diferentes manifiestos: 
(se puede leer el original en el enlace de cada título)
 
Libres de violencia machista:

– La solución a la violencia de género proviene exclusivamente del Estado (“políticas públicas”).
– Más dinero para las empresas de Género vía “formación obligatoria en Igualdad de Género” al personal de las administraciones estatales. Un suculento negocio.
– La mujer es un ser inferior, ignorante e inmaduro que no sabe detectar sus propios problemas y necesita que el personal sanitario le informe de que está siendo maltratada (“Protocolos eficaces de detección de las violencias machistas”). Petición que contrasta con las quejas, que suscribo, de que la Ley Gallardón nos trataba de niñas que necesitaban autorización legal de los médicos para abortar bajo el supuesto de peligro para la salud mental y física de la mujer. La sumisión al personal médico nos libera y proteje en un caso y nos infantiliza en el otro, parece ser.
– Más dinero, esta vez solicitado de forma directa y clara (“presupuestos realistas”), a pesar de reconocer que ha habido un aumento del presupuesto del 8,6%.
– Más dinero, esta vez vía “las personas que trabajan en VG”. Aunque no se habla de dinero, se habla de “condiciones laborales”, lo que indirectamente se traduce en un aumento de los presupuestos.

Manifiesto conjunto de CCOO y UGT:

– Más dinero para formación de personal.
– Los valores de los niños y niñas deben ser inculcados a través del adoctrinamiento de la escolarización.
– Más dinero vía la presencia en los Consejos Escolares de personas “especializadas” (entiendo que después de haber hecho un curso impartido por una de las empresas de Género) para impulsar medidas educativas que fomenten la igualdad.
– Más dinero vía campañas de difusión y sensibilización (entiendo que encargadas a empresas de Género o personas que hayan realizado los correspondientes másters y cursos del sector).

Manifiesto del PP:

– Los valores deben ser inculcados a través del adoctrinamiento escolar y de las nuevas tecnologías (se refiere a la “reforma educativa” y a una aplicación de móvil desarrollada por Telefónica llamada “Libres”. Esto último no es broma.)
– Facilitar el aumento del número de denuncias.
– Las mujeres (en abstracto) debemos ser protegidas y, para ello, se mejorará la evaluación policial del riesgo al que estamos sometidas. Se habla de “especial vulnerabilidad” sin explicar las causas de esa especial vulnerabilidad. ¿Quién crea esa especial vulnerabilidad?
– Más dinero para los empresarios. En un contexto de 5 millones de parados tendrían que explicar por qué crean un incentivo hacia la victimización y un subsidio hacia la empresa. Es decir, todo el mundo debe poder tener la posibilidad de encontrar una forma de subsistencia, tanto si se ha sufrido maltrato como si no, y el camino no debería ser el de la subvención al empresario para que contrate a trabajadores, que es lo que viene a ser una bonificación.
– Y por fin lo más esperado… “Dotar de los recursos necesarios”… Como sabemos, este año el presupuesto es de 23,7 millones de euros. Si el resto de manifiestos se quejan de lo poco que se destina a estas partidas presupuestarias, en el del PP se utilizan las cifras para resaltar que el presupuesto ha aumentado respecto al año pasado.


Manifiesto de Ganemos:

– Más dinero para “prevención”, en concreto a través de la “coeducación” en los centros escolares. No se comprende muy bien la relación entre dinero y coeducación, necesitaría que alguien me explicara si es porque quieren dar a entender que es más cara que la educación segregada por sexos. A priori parece que no tiene sentido.
– Más dinero para formación del personal de las administraciones. Estos cursos no son gratis evidentemente y tienen unos costes.
– La mujeres y los hombres del pueblo necesitamos cuotas para que se nos redirija hacia determinados puestos de trabajo (“obligatoriedad de tener un plan de igualdad, plan de paridad en sus plantillas, etc.”). En el contexto de una sociedad jerarquizada el uso de las cuotas para las mujeres implica que la mujer debe ser ayudada a ocupar determinados trabajos, más valorados socialmente.
– La política tiene la clave para terminar con la violencia hacia las mujeres (“Políticas de equidad y de minucioso respeto a los derechos humanos de las mujeres son las soluciones frente a la violencia contra las mujeres.”)
– Difunde la idea de que “la igualdad” per se evitaría la violencia sin explicar por qué, cuando la lógica asociada a las cuotas que se están promoviendo implicaría también lo contrario: que aumentara el número de asesinatos de mujeres hacia los hombres hasta igualarse. La igualdad entre dos elementos, en sí misma y descontextualizada, no significa nada, ni tiene por qué ser positiva. También puede existir violencia en una pareja hombre-mujer en el que ambos tengan trabajo y un salario similar.

Manifiesto del PSOE:

– El manifiesto de cuatro páginas, el más largo de todos, resalta en primer lugar el premio Políticas de Futuro otorgado por ONU Mujeres, entre otras instituciones, por la Ley Integral de Violencia de Género (“una de las más importantes y eficaces normas para combatir y erradicar la violencia sexista en todo el mundo”). Si el objetivo era erradicar el número de asesinadas su eficacia ha sido nula, como más tarde reconoce: “las mujeres continúan sufriendo violencia de género y el número de asesinatos lejos de disminuir, aumenta”.
– Más dinero. Ante el análisis anterior se refuerza la idea de denuncia de los recortes presupuestarios del PP.
– Adoctrinamiento. El manifiesto hace mención a la eliminación de “Educación para la ciudadania”, una asignatura que se considera como parte de la “prevención” de la violencia de género. Lo que subyace es que la formación en valores es tarea del Estado que nos debe enseñar lo que es el respeto y la dignidad de las personas. ¿Cómo va a enseñar respeto y dignidad una institución corrupta desde su propia concepción y que se basa en la acumulación de poder, dinero, la guerra y la dominación?
– De nuevo se reclama más dinero al gobierno actual para la partida destinada a la lucha contra la violencia de género.

4 pensamientos en “La Violencia de Género reducida a un asunto de dinero

  1. Hola Blai, no conocía la web. Yo no soy feminista, ni de una tendencia ni de otra, pero reconozco lo interesante que hay en el trabajo de algunas feministas así que tampoco me declaro "antifeminista", lo que sería entrar en una lucha de términos que no lleva a ningún lado. Creo que hay que posicionarse sobre lo concreto y dejarse de abstracciones resbaladizas, por ejemplo, ahora es de vital importancia que la gente se manifieste claramente a favor o en contra de la actual Ley de Violencia de Género, a favor o en contra de las ventas de armas a países claramente patriarcales promovidas por feministas de Estado, a favor o en contra de repetir como loros las políticas de ONU Mujeres y el Banco Mundial, a favor o en contra de cualquier tipo de discriminación positiva o negativa, a favor o en contra de la mercantilización de la violencia de género y otras tantas otras cosas…

  2. Hola Tania!

    Muy de acuerdo con lo que dices. Hay que posicionarse en concreto, es es lo más importante. Sin embargo, ¿conoces algun colectivo llamado feminista que se manifieste energica y claramente en contra de las lacras (apoyo de la LGVG, discriminación positiva, paranoia patriarcalista androfóbica, etc.) del feminismo dominante? Si no hay tal colectivo, se puede asumir que la practica totalidad del "movimento feminista" esta en connivencia con ello…

    Por otro lado, me parece que la misma palabra "feminismo" adolece de un problema importante: no es una palabra que "gramatical-etimologicamente" se refiera a la oposición-impugnación-negación de todo tipo de sexismo (como seria la palabra anti-sexismo) sinó que es una palabra cuyas connotaciones implican defender la mujer, promover la mujer, etc. y aquí ya entramos en terrenos pantanosos…

    Así pues, viendo la miseria de la mayor parte de lo que hoy se proclama "feminista", y viendo que la misma palabra "feminista" tiene connotaciones que se relacionan directamente con dicha misèria, no veo que sea desaforado proclamar-se anti-feminista. Uno puede ser anti-feminista viendo lo positivo que puedan haver aportado algunos autores/as que se declaran feministas, igual que uno puede declarar-se anti-estatista sin dejar de reconocer las aportaciones positivas que puedan haver hecho autores estatistas o incluso los estados…

    Un placer visitar tu blog.

    Saludos,

    Blai

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *