Fragmento de “La represión del deseo materno y la génesis del estado de sumisión inconsciente”

 

Al igual que he puesto en cuestión algunos de los planteamientos de Casilda* en el post “Pariremos con autenticidad” me gustaría rescatar este fragmento del libro que escribió junto a Ana Cachafeiro porque me parece muy lúcido. No creo en la idealización de los autores sino en rescatar lo que haya de interesante en sus obras y cuestionar lo que haya que revisar. En este sentido, aunque me parece que en algunos aspectos crea de la nada nuevos mitos del origen, en otros da en el clavo, como en la descripción de la simbiosis natural que existe entre madre y bebé al principio de la vida, y cómo esta interdependencia es boicoteada desde todos los frentes.

Andaba buscando un fragmento en el que hablara sobre el chupete como sustituto materno para otro artículo y me he topado con su mención a la “fecundación in vitro” y la ingeniería genética vinculadas directamente con el poder económico. Creo, sin embargo, que no fue capaz de darse cuenta de que, en realidad, la generalización de todos esos fenómenos que cita terminaría implantándose también por la vía del “deseo” y no de la “realidad”, justo al revés de lo que ella proponía. No hay más que ver cómo se protesta por la retirada de la financiación por parte de la sanidad estatal de la inseminación artificial a las mujeres sanas, no estériles, que “desean” tener un hijo pero no “desean” tenerlo con un hombre de carne y hueso (requisito indispensable hasta ahora en la especie humana, no así en las especies animales domesticadas) ni tampoco “desean” inseminarse en casa con una jeringuilla y esperma de catálogo (tan sustitutos del cuerpo masculino como el biberón y la leche en polvo o leche materna congelada lo son del cuerpo femenino).

¿Será que los adultos que hablan de “derechos”, cumplir “deseos” y los que se encargan de mercantilizarlos en realidad nadan en un “mar de carencias” y “robotización”?

Pg. 256 :”La vida humana es una continuidad de procesos y su reproducción se asegura por el principio del placer… o por los sucedáneos tecnico- plastificados inventados por el hombre para controlarla y someterla a los intereses patriarcales, que son lo que hoy constituyen el consabido principio de realidad ya indefectiblemente opuesto al principio del placer. La cuestión estriba en que la realidad que se organiza es un diseño artificial que está arrancando las raíces mismas de la vida, el principio inmanente de la vida, de manera tal que en lugar de ser impulsada por los deseos, es sumergida en un mar de carencias, donde se manipulan y dirigen todos sus movimientos, llegando en los tiempos actuales, gracias al desarrollo de la tecnología, a unos grados de robotización en otros tiempos increíbles. El principio del placer es meramente el respeto a la vida; el principio de la realidad es su robotización. Hoy, en la sociedad occidental, el parto hospitalario, las cesáreas, el chupete de plástico, la cuna y la leche artificial están ya generalizadas; cuando lo estén la fecundación in vitro, la técnicas de desarrollo fetal en laboratorio y la ingeniería genética, es decir, cuando ya ni el coito ni la gestación en el útero materno sean necesarias para la reproducción… ¿a dónde podremos volver la mirada para encontrar algún hálito de vida humana? No es la técnica al servicio de la vida humana, sino la robotización de los seres humanos por medio de la técnica al servicio de la reproducción de los patrimonios y de los capitales”.

 Relacionado:

– Cuando un congreso feminista se opuso a la ingeniería reproductiva y genética en 1985…
http://lasinterferencias.blogspot.com.es/2015/04/cuando-un-congreso-feminista-se-opuso.html

– Fragmentos del libro “El útero artificial” de Henri Atlan:
http://lasinterferencias.blogspot.com.es/2015/09/fragmentos-del-libro-el-utero.html

– Fragmento del libro “La procreación artificial” de Jacques Testart:
http://lasinterferencias.blogspot.com.es/2015/08/fragmento-del-libro-la-procreacion.html 

– La OTAN y las nuevas tecnologías reproductivas:
http://lasinterferencias.blogspot.com.es/2015/09/la-otan-y-las-nuevas-tecnologias.html 

Enlace externo: “Mamá, ¿yo tendré papá?” 

*Por cierto, en la web oficial de Casilda hay un verdadero sinsentido sobre una conspiración nazi, el Psoe como salvador y otras chicas del montón. Los nazis es cierto que “ganaron” la guerra en muchos sentidos pero no se puede negar el apoyo del Psoe y del PP (y de muchos otros partidos), precisamente, al tema de la ingeniería genética, los catálogos humanos de reproducción y el adultocentrismo de estas técnicas. Por no hablar de la retirada de las tropas de Irak para llevarlas a la intervención militar imperialista en Afganistán.

¿Proyectamos en las “Diosas Madres” nuestros deseos y creencias?

DP242447

http://www.metmuseum.org/collection/the-collection-online/search/310330

 

“Cuando las estatuas de “Diosas Madres” surgieron de los restos arqueológicos de la Europa prehistórica y el antiguo Cercano Oriente, algunas feministas interpretaron de forma optimista su existencia como la evidencia de antiguos matriarcados. Sin más información todo lo que podemos concluir es que las mujeres fértiles eran de interés entonces tal y como lo son hoy en día. Representaciones similares que van desde el gran arte hasta la obvia pornografía se encuentran en sociedades con muy diferentes grados de autonomía femenina. Esta estatua de una mujer joven que acaba de pasar la menarquía proviene de una sociedad intensamente patriarcal, los Dogon de África Occidental, donde los hombres mantienen el poder político y lo usan para monitorizar y controlar la sexualidad femenina de forma bastante efectiva. Estatuas como esta son mostradas en los funerales de hombres poderosos para simbolizar su habilidad para poseer una mujer así”. La antropóloga y primatóloga Sarah Blaffer Hrdy en su libro “Mother Nature” (1999).

Siempre me sorprende la seguridad con la que se realizan afirmaciones sobre las mujeres y los hombres del Paleolítico o el Neolítico. ¿Podemos llegar a saber el significado real de estas estatuas? ¿O más bien proyectamos nuestra cosmovisión y nuestra ideología en objetos de hace miles de años? Interesantes preguntas…

La menstruación biocultural

 La menstruación es un fenómeno fisiológico biocultural, es decir, se ve afectado tanto por nuestras hormonas como por el ambiente, y estos dos aspectos interactúan a su vez entre sí. La cultura influye en la menstruación de diversas maneras y de ningún modo podemos pensar que el patrón de menstruación occidental actual es universal en todo tiempo y lugar. La primero que marca la diferencia es el número de hijos a lo largo de la vida, el número de años que se amamanta y el tiempo que se está en amenorrea/anovulación de la lactancia.

Traducción: Ratios de incidencia de cáncer de pecho y ovario en las regiones del mundo seleccionadas (ratio por 100.000; edad estandarizada)

Una de las manifestaciones de estas diferencias son los niveles de incidencia de cáncer de mama y ovario en las diferentes partes del mundo. Las mujeres occidentales tienen unos 450 ciclos menstruales a lo largo de su vida y, en cada ciclo, con cada aumento en la progesterona y el estrógeno, hay divisiones de células en los ovarios, pecho y útero como preparación para un posible embarazo que casi nunca llega a ocurrir. Y cada vez que una célula se divide, aumentan las probabilidades de que se produzca una mutación cancerígena.

Aquí podéis ver las fluctuaciones hormonales del ciclo menstrual comparadas con las del embarazo y la lactancia (que son diferentes entre sí y se ve claramente que la etapa de lactancia materna no es precisamente estar en un estado de “fase ovulatoria” constante, como leí una vez en una conocida web de pedagogía menstrual).

Traducción: “Una representación esquemática de la exposición de progesterona en 9 meses de ciclos menstruales, embarazo y lactancia. La exposición a los estrógenos mostraría unos valores relativos similares. Tomado de aquí.

“Cuerpos antiguos, vidas modernas”

Una de las mujeres que más ha investigado las diferencias menstruales entre las mujeres del mundo ha sido Virginia J. Vitzthum, profesora de Antropología en la Universidad de Indiana e investigadora del Instituto Kingsey. Supe de su existencia en el libro de Wenda Trevathan publicado en 2010 “Ancient bodies, modern lives” (Cuerpos antiguos, vidas modernas) donde en su pg. 43-49 habla de este tema y en el que aparecen los gráficos que podéis ver en este post:

Niveles de progesterona en ciclos de concepción y no concepción en dos poblaciones (Chicago y Bolivia). Copiado de aquí.

Virginia Vitzthum comparó los niveles de progesterona de mujeres embarazadas y no embarazadas en Bolivia y en Chicago. Los niveles eran muchísimo más altos para las mujeres de EEUU pero, además, los niveles de las mujeres del altiplano boliviano eran tan bajos que se hubieran interpretado como de mujeres estériles si hubieran visitado cualquier clínica de fertilidad occidental. Sin embargo, lejos de ser estériles, estas mujeres tenían una media de 4 embarazos y amamantaban uno o dos años. A su vez, la media de duración de sus reglas era de 3,7 días, mientras la duración media aproximada de las mujeres en Europa y EEUU se aproxima a 6 días, en el rango más alto de las poblaciones estudiadas.

La explicación que se aporta en el libro a estos fenómenos es que su dieta y actividad física marcaban la diferencia. La alimentación muy calórica se correlaciona con altos niveles de hormonas. Esto ocurre también en las hembras de grandes simios: cuando la comida es abundante y hay que moverse poco para encontrarla suben los niveles hormonales y hay más embarazos.

Vitzthum plantea que los ovarios responden a las fluctuaciones dependiendo del ambiente ecológico y sus circunstancias. Si los recursos están muy limitados, la progesterona se mantendrá baja y su sistema reproductivo se adaptará a esos niveles bajos, incluso aunque le tome un poco más de tiempo quedarse embarazada. Todo son hipótesis pero, afirma Trevathan, el modelo de respuesta flexible de Virginia Vitzthum podría explicar por qué las mujeres de las sociedades “ricas” experimentan ciclos ováricos interrumpidos o alterados con estrés nutricional a corto plazo mientras que las mujeres de las economías “pobres” experimentan más estrés nutricional a largo plazo y trabajan muy duro a nivel físico pero, sin embargo, no muestran estas interrupciones.

Y aquí viene otro ejemplo alucinante de las vinculaciones estrechas entre biología y cultura. ¡Ojo! Los antropólogos Mhairi Gibson y Ruth Mace estudiaron una población en Etiopía y se dieron cuenta de que los ratios de nacimientos habían aumentado desde la construcción de un nuevo suministro de agua. Antes, las mujeres tenían que caminar kilómetros llevando para transportarla. Después de que se instalara el suministro, su gasto energético disminuyó y comenzaron a tener intervalos más cortos entre nacimientos. Se dice en el libro que esto se ha comprobado en estudios similares en otras poblaciones después de la introducción de la electricidad y el transporte motorizado.

Pero lo más interesante viene ahora: los niveles hormonales que tenemos cada mujer en la vida adulta se gestan durante nuestro desarrollo y reflejan la cantidad de recursos disponibles en el ambiente mientras crecemos. El contexto, la sociedad en la que vivimos, la cultura y el ambiente ecológico dan pistas a nuestro cuerpo para saber lo que le espera, cómo serán las condiciones de vida y cómo debemos adaptar nuestros niveles hormonales a ese ambiente. El cuerpo de una niña que crece en una ciudad occidental del siglo XXI espera que su ambiente sea estable. En este capítulo se aporta el ejemplo de lo que ocurrió durante la hambruna que se produjo en los Países Bajos durante la ocupación nazi en la Segunda Guerra Mundial. Las mujeres tenían mayores ratios de infertilidad y aborto espontáneo comparados con los ratios de la misma población antes y después de la hambruna. Yo sin embargo pienso que esto se podría deber también al estrés psicológico del ambiente más que al hambre.

Las poblaciones migrantes también aportan ejemplos de estas relaciones bioculturales en el sistema reproductivo de las mujeres. En un estudio de las antropólogas Alejandra Nuñez de la Mora y Gillian Bentley se comprobó que las emigrantes de Bangladesh que se iban a Reino Unido cuando eran niñas tenían niveles más altos de progesterona y menarquías más tempranas que las que emigraban en la adolescencia o después, o las que se quedaban en Bangladesh.

La fertilidad es un continuum

Todo esto lleva a algunas conclusiones interesantes y es que, según nos cuenta Trevathan, estas adaptaciones al ambiente son sanas, no son parte de ningún desorden o patología (aunque yo añadiría que lo que está enfermo es el sistema en el que vivimos, que crea las llamadas “enfermedades de la civilización”…). Nuestros niveles hormonales no son inmutables y universales en todas las culturas y momentos históricos. Como dice el profesor Peter Ellison, la manera en que funcionan nuestros ovarios es un continuum gradual, no hay niveles “normales” y otros que sean demasiado altos o bajos. Este continuum refleja las circunstancias ecológicas. Hay muchos estados intermedios entre los ciclos totalmente fértiles y la amenorrea completa como son las “insuficiencias” de las fases foliculares y lúteas o los ciclos irregulares. Según la autora, estos estados pueden requerir en algunos casos intervenciones médicas pero en otros ser completamente normales. Esto me recuerda a lo que leí en el libro “Breastfeeding. Biocultural Perspectives”. En uno de sus capítulos se explicaba de esa forma la evolución de la amenorrea de la lactancia materna hacia la vuelta a la fertilidad en los meses o años siguientes al parto. Ese continuum también es válido para explicar la llegada de la fertilidad en las adolescentes. Al principio, después de la llegada de la primera regla, muchos de nuestros ciclos son infértiles y no es hasta varios años después cuando la mayor parte de ellos son fértiles.

El libro “Cuerpos antiguos, vidas modernas” guarda alguna sorpresa más en referencia a este tema. Según Gillian Bentley, dado que las mujeres estamos adaptadas a los niveles específicos de hormonas esteroides a las que estuvimos expuestas durante nuestro desarrollo fetal, las mujeres adaptadas a niveles bajos hormonales tienen más dificultad al metabolizar las hormonas de los anticonceptivos que están diseñadas para las mujeres de los países “ricos”, que tienen niveles endógenos altos. Esta sería, según mi interpretación, una muestra más de etnocentrismo médico, con muchas derivas y consecuencias a nivel biopolítico y sanitario (aumentarían los riesgos en la  salud de las mujeres de los países no occidentales al estar “sobrehormonadas”). Sin embargo, no puedo evitar recordar que muchas de las investigaciones de los anticonceptivos hormonales, empezando por la píldora, fueron probadas con mujeres de países menos industrializados usadas como conejillos de indias.

 Aún hay más. Los altos niveles hormonales no solamente están altos en las mujeres occidentales debido a la dieta y la baja actividad física. Los niveles altos de testosterona en los hombres jóvenes van en paralelo a los altos niveles de cáncer de prostata que podemos ver en los países industrializados. Otra hipótesis a añadir a la nutricional y a la del gasto energético es la de que los niveles altos en los hombres podrían deberse también a la exposición durante el embarazo a los niveles altos de hormonas maternas. Interesante conexión hormonal materno-infantil, ¿verdad?

Me despido recordando que no hay investigación científica neutra e inocente, es muy posible que todos los estudios, financiados por grandes universidades y empresas, vayan siempre enfocados a crear y vendernos nuevos productos médicos anticonceptivos, dado que es una de las formas más fáciles de encontrar una rentabilidad capitalista al conocimiento. Pero no solo se trata de dinero, el conocimiento es poder y el poder es control. La biopolítica actual promovida por los estados y el gran capital (aunque no olvidemos que también por la propia lógica interna militar de toda la organización social) camina hacia el control total sobre la vida en el planeta: plantas, semillas transgénicas, animales, comercio de úteros, fetos, embriones, niños, reproducción artificial, partos violentos e intervenidos, chips que controlan dónde estás en todo momento, cámaras que todo lo ven, voto electrónico, ocio evasivo como distracción, ideologías supuestamente subversivas y transgresoras, zoológicos y granjas humanas… Todo está conectado a través de redes de dominación elitistas en las que nos dejamos atrapar por una extraña mezcla de pereza, comodidad y miedo, haciéndonos coparticipes del sistema en el que vivimos. Recordar esto es importante si no queremos autoengañarnos y caer en simplistas conspiraciones que nos eximan de toda responsabilidad. Seguiremos investigando…

Para profundizar:
Evolutionary Models of Women’s Reproductive Functioning (2008), por Virginia J. Vitzthum
– Sobre disruptores endocrinos, para completar la información de este libro y de los que apenas habla, se puede leer este informe (pg. 22): http://www.unep.org/pdf/EDCs_Summary_for_DMs%20_Jan24.pdf

Relacionado:

– Decisiones informadas: Los riesgos de no ser una madre joven (y no amamantar). http://lasinterferencias.blogspot.com.es/2014/01/decisiones-informadas-los-riesgos-de-no.html

– Lactancia y Menstruación en Perspectiva Cultural, un artículo de Barbara B. Harrell (1981): http://lasinterferencias.blogspot.com.es/2014/06/lactancia-y-menstruacion-en-perspectiva.html

– “La evolución de la reproducción humana” de Roger Short (1976): http://lasinterferencias.blogspot.com.es/2014/05/la-evolucion-de-la-reproduccion-humana.html

– Colonialismo y lactancia: http://lasinterferencias.blogspot.com.es/2014/07/colonialismo-y-lactancia.html

– Margaret Sanger, la lactancia materna y la ciudad: http://lasinterferencias.blogspot.com.es/2014/07/margaret-sanger-lactancia-materna-y.html

– Traducción del artículo de la antropóloga Beverly Strassman “La Biología de la Menstruación en el Homo Sapiens”. http://lasinterferencias.blogspot.com.es/2014/05/la-biologia-de-la-menstruacion-en-el_20.html

– La mística de la menstruación: http://lasinterferencias.blogspot.com.es/2014/08/la-mistica-de-la-menstruacion.html

– La menstruación como ahorro energético: http://lasinterferencias.blogspot.com.es/2014/09/la-menstruacion-como-ahorro-energetico.html

– Ovular o no ovular, menstruar o no menstruar, esas son las cuestiones: http://lasinterferencias.blogspot.com.es/2014/07/ovular-o-no-ovular-menstruar-o-no.html

– ¿Menstruar mola? ¿Menstruar es un atraso? Una respuesta corta posible: http://lasinterferencias.blogspot.com.es/2014/05/menstruar-mola-menstruar-es-un-atraso.html

– Mujer, paradojas y contradicciones en el mundo actual: Valerie Beral versus Jørgen Randers versus John Bongaarts. http://lasinterferencias.blogspot.com.es/2014/07/mujer-paradojas-y-contradicciones-en-el.html

– Nun’s plight (la difícil situación de las monjas): http://lasinterferencias.blogspot.com.es/2014/05/nuns-plight-la-dificil-situacion-de-las.html

– Feminismo y cáncer de mama: http://lasinterferencias.blogspot.com.es/2014/01/feminismo-y-cancer-de-mama-i.html

– La industria farmaceútica nos salvará de nuevo:
http://lasinterferencias.blogspot.com.es/2014/09/la-industria-farmaceutica-nos-salvara.html

La OTAN y las nuevas tecnologías reproductivas

Pg. 114 del libro publicado en 1987 con el título “Made to Order. The Myth of Reproductive and Genetic Progress”, editado por Patricia Spallone (miembro de FINRRAGE, Feminist International Network of Resistance to Reproductive and Genetic Engineering) y Deborah Lynn Steinberg. Este fragmento fue escrito por Linda Bullard y forma parte del capítulo “Matándonos Suavemente: Hacia un Análisis Feminista de la Ingeniería Genética” (la traducción es mía):

“Últimamente los militares también parecen haber desarrollado un interés en las nuevas tecnologías reproductivas. En 1984 la OTAN  organizó un seminario de una semana sobre fertilización in vitro dirigido por el renombrado padre del primer bebé probeta francés, Jacques Testart. Quizás una de las razones es que la FIV provee de una fuente de superávit de embriones que podrían ser valiosos en la investigación sobre armas biológicas. Sabemos que durante los años setenta fetos importados de Corea del Sur fueron usados con este objetivo durante un tiempo en el que el programa de armas biológicas estadounidense había sido reducido a casi nada. Pero incluso entonces había suficiente actividad para utilizar 12.000 pares de riñones de fetos de tres meses producidos por cesárea. Durante el mismo período el número de abortos en Corea del Sur aumentó a tres veces el número de nacimientos (Girard, 1985).

El ejército de los Estados Unidos está ahora experimentando con cada uno de los superpatógenos conocido por la humanidad. Esto incluye la peste, el ántrax, la viruela, el botulismo, la fiebre del Valle del Rift, la fiebre del dengue, fiebre hemorrágica, encefalitis, hepatitis, malaria, meningitis, y el veneno de la cobra. Al menos 75 de los proyectos están relacionados con la ingeniería genética. La investigación se está desarrollando no solamente en laboratorios militares sino también a través de contratos del Departamento de Defensa en universidades y empresas. El Pentágono mantiene que es todo con fines defensivos, lo que no está prohibido por el tratado. El problema es que no hay diferencia entre la investigación de armas biológicas ofensivas y defensivas: los materiales, los métodos y los productos son idénticos. 

La pieza central del nuevo programa del Pentágono es un laboratorio de armas biológicas de alto contenido, llamado “instalación de pruebas de aerosol”, programado para ser construido en un lugar del Ejército ya existente localizado, no es sorprendente, en una reserva india. De cualquier modo, la organización a la que estoy afiliada, Foundation on Economic Trends, ha sido capaz de detener la construcción de estas instalaciones a través de un juicio contra el Pentágono, que ganamos sobre razones medioambientales. En septiembre de 1986 la Fundación lanzó una segunda acción legal contra el Pentágono, muy similar a la primera excepto que se dirige a todo el programa de armas biológicas completo en lugar de una sola instalación. Simultáneamente, un premio de 100.000 dólares fue establecido para proteger a cualquier científico que quisiera dar información sobre investigación en armas biológicas que pudiera contravenir el tratado. La idea era devolver la responsabilidad de vuelta a los científicos para monitorizar su propia actividad. Como resultado de esto, un virólogo de un programa del ejército dio un paso adelante e informó sobre la desaparición de su laboratorio de dos litros y medio de virus Chikungunya, suficiente para infectar a toda la población mundial. Esta desaparición fue cubierta y nunca fue investigada, pero muestra el riesgo extremo que tienen las poblaciones locales donde este tipo de investigación se lleva a cabo. Liberación accidental, robo, y terrorismo pueden suponer una amenaza tan grande como el uso intencional de estas armas.” 

 NOTA:
El libro de Rolande Girard que cita como fuente el texto es el siguiente. No lo he leído y lo citado me parece bastante fuerte, si es cierto:

Hay más información en este enlace (en inglés) de Google Books del libro “Women as Wombs: Reproductive Technologies and the Battle Over Women’s Freedom” de Janice G. Raymond. También en este número de la revista de investigación Mother Jones:

Tomado de la revista Mother Jones (1977)  disponible en Google Books
Fuente: Google books

En castellano lo único que he encontrado sobre este tema ha sido este libro, que parece basar su información en este otro artículo de 1987 de ABC: http://hemeroteca.abc.es/nav/Navigate.exe/hemeroteca/madrid/abc/1987/02/08/048.html

Artículos relacionados en este blog: 
 – Cuando un congreso feminista se opuso a la ingeniería reproductiva y genética en 1985…
 http://lasinterferencias.blogspot.com.es/2015/04/cuando-un-congreso-feminista-se-opuso.html 

Artículos relacionados, aunque no hablan de investigación militar, en los medios:  

– La venta de órganos de fetos aviva el debate sobre el aborto en EEUU
http://www.elmundo.es/internacional/2015/08/05/55c1946c22601d4e5e8b456c.html

– (Ojo a la terminología eufemística) La venta de tejido fetal activa el debate sobre el aborto en EE.UU: http://www.eldiario.es/sociedad/tejido-activa-debate-aborto-EEUU_0_416459344.html 

– La  ley sobre “técnicas de reproducción humana asistida” vigente desde 2006-2015: http://lasinterferencias.blogspot.com.es/2014/01/decisiones-informadas-los-riesgos-de-no.html

ACTUALIZACIÓN 20/12/2015:

Documental sobre los experimentos de la CIA llamado “Operación Artichoke” en el que se habla de Fort Detrick: https://www.youtube.com/watch?v=BieHQaxb73s

Fragmento de “Los anarquistas españoles” de Murray Bookchin

 Hoy he recogido a mi hijo en su quinto día de “adaptación” al colegio, un colegio estatal. Al salir la profesora les ha dicho que tenían que salir como en un trenecito y que ella iría diciendo sus nombres para que salieran ordenadamente y les recogiéramos nosotros uno a uno en la puerta. Al llegar al nombre de mi hijo, ha salido como una bala a abrazarme. Ha roto el protocolo. Y la profesora le ha dicho que no, que tenía que esperar. Se ha tirado al suelo y se ha sentado como si le hubiesen chupado toda la energía vital, sin entender nada de lo que para él en ese momento era un sinsentido. “Hay que aprender a esperar”, ha dicho la profesora. Yo no he sabido cómo actuar pero me han venido a la cabeza las palabras en negrita que reproduzco a continuación. Esas normas seguramente tengan un sentido, como que hay que controlar que los niños (que van a ser muchos en clase*) no se vayan con personas que no estén autorizadas a recogerlos, pero ellos no entienden que en este mundo existan esos peligros tan retorcidos. Todo tiene que estar firmado, autorizado, porque el MAL está por todas partes. El curriculum oculto, si se llega a explicar la norma, es que el mundo es un lugar horrible donde las relaciones humanas han llegado a un máximo de desconfianza. Nadie lo explicita, nadie lo habla, nadie quiere indagar en por qué es así.

Es muy posible que la propia organización industrial de los trabajos (y las ciudades, las empresas, los hospitales, las guarderías, los colegios, los paritorios y los métodos de crianza…) haga imposible o muy complicado que podamos crear un mundo distinto. Estamos adoctrinados y domesticados para aceptar todas las normas rutinarias que no entendemos y que no tienen sentido (o que solamente tienen sentido en una organización social industrial masificada) y ese dolor nos paraliza y nos lleva a un estado permanente de indefensión aprendida.  

El dolor y la frustración sin sentido lejos de crear personas fuertes, nos debilitan y nos impiden aceptar los duelos naturales intrínsecos a la vida. También nos impiden aceptar el dolor y el esfuerzo que supondría la lucha por un mundo mejor de una forma valiente y comprometida, la lucha por la libertad. La cadena de frustraciones es infinita, desde la de la propia profesora, que se siente pieza impotente de un engranaje que no puede cambiar, hasta la del niño que llora porque no entiende qué hace allí sin sus padres, hasta la tristeza de estos que lloran en sus trabajos o en el aislamiento de sus casas.

Las normas son necesarias para la convivencia pero tienen que tener un sentido y ser la mejor opción de todas las que se pueden crear. En la infancia muchas veces no pueden ser consensuadas (por ejemplo, si hace frío hay que ponerse un abrigo te guste o no) pero no es lo mismo que se inculquen desde el amor o desde el desamor, como se hace desde las instituciones masificadas:

El papel que los murcianos jugaron en el establecimiento del anarquismo proletario en la ciudad industrial más importante de España, y en la instauración de un clima de inminente insurrección, sugiere una serie de cuestiones muy interesantes. Según Marx, cuanto más evolucionase el proletariado desde su condición artesanal a la industrial, y cuanto más “disciplinada, unida y organizada estuviera esta clase por el propio proceso de producción capitalista” – es decir, por la fábrica – tanto más se convertiría en una fuerza revolucionaria. La teoría marxista consideraba al artesano como un proletario subdesarrollado y rudimentario, un miembro de una clase que, al igual que el campesinado, existía de una forma transitoria. Consecuentemente, es probable que hubiera considerado a los murcianos provenientes del medio rural, por no hablar de los miserables de las ciudades españolas en general, como un grupo de desclasados, un lumpenproletariado. 

Esta actitud desdeñosa hacia las clases más decadentes y desoladas de la sociedad se observa con mayor claridad en sus comentarios sobre la guerra franco-prusiana. “Los franceses necesitan un escarmiento”, escribía a Engels un día después del estallido de las hostilidades, 


“Si ganan los prusianos, la centralización del poder estatal será útil para la centralización de la clase obrera alemana. Además, la hegemonía germana en Europa trasladaría el centro de gravedad del movimiento obrero en Europa occidental de Francia a Alemania, y sólo necesitamos comparar el movimiento en ambos países desde 1866 hasta nuestro días para comprobar que la clase obrera alemana es superior a la francesa en la teoría y en la organización. Su predominio sobre la francesa en el escenario mundial significaría a su vez el predominio de nuestra teoría sobre la de Proudhon”. 

Conforme al desarrollo de los acontecimientos, las apreciaciones de Marx eran erróneas, tanto prospectiva como retrospectivamente. Las clases que confirieron a las revoluciones de 1848 su carácter incisivo no fueron los obreros de las fábricas, sino los artesanos y trabajadores de pequeños talleres, precisamente aquellos estratos preindustriales en descomposición a los que Marx había juzgado con tanto desdén. Los obreros de las fábricas de Berlín, organizados en gran parte en torno a la industria locomotriz, jugaron un papel reaccionario frente a los movimientos insurreccionales de aquel período, incluso si son comparados con los demócratas de la pequeña burguesía. Un año más tarde de la carta de Marx a Engels, los declassés de Montmartre y los artesanos y los obreros de la pequeña industria (“los perfectos obreros de lujo”, como los llamaba desdeñosamente Marx) enarbolaron banderas rojas y murieron en las barricadas que defendían la Comuna de París de 1871. Sesenta años más tarde, no sería el refinado, bien organizado y disciplinado movimiento obrero alemán quien se levantaría en armas para luchar contra el fascismo, sino el campesinado y la clase obrera española, dos movimientos caracterizados por haber conservado los rasgos más preindustriales de toda la Europa Occidental. 

Irónicamente, “el propio proceso de producción capitalista” que Marx recomendaba en El Capital, no sólo servía para unificar, disciplinar y organizar el proletariado, sino que también terminaba por pervertir sus convicciones y su capacidad revolucionaria. Cuanto más condicionados estuviesen los trabajadores a aceptar la rutina de la fábrica y a inclinar la cabeza ante las exigencias de los capataces, tanto más se inclinarían a aceptar la jerarquía, la autoridad y la obediencia como un destino irrecusable. Y cuanto más adquiriera la clase obrera un estatus hereditario dentro de la sociedad y más alejada permaneciera de otras formas de vida fuera de la rutina industrial, menos revolucionarios serían sus continuadores. Fue precisamente el continuo flujo migratorio de murcianos dentro de la economía catalana, la acción catalizadora que provenía desde una sociedad preindustrial, lo que reavivó el fervor revolucionario del proletariado de Barcelona. Estas gentes campesinas, arrancadas de una cultura y un modo de vida precapitalista, inculcados en unos valores, códigos y gustos completamente opuestos a la frenética cultura urbana, estorbaban a los sectores más sólidos y escogidos de la clase trabajadora catalana en su consolidación dentro de las normas sociales establecidas. Los murcianos constituían un estrato social inmenso que no tenía casi nada que perder. Acostumbrados a la ilegalidad, entusiastas y revoltosos por naturaleza, imprimieron una energía a la atmósfera de Barcelona, que la convertiría en la ciudad más estimulante, indócil y revolucionaria de toda Europa.

*La masificación (en este caso el ratio alumno-profesor) es intrínseca al sistema industrial porque se pretende rentabilizar al máximo el coste de cada trabajador por cada niño guardado, cosificando a niños y adultos. Yo sostengo que el sistema educativo es principalmente una guardería (de la escuela infantil a la Universidad) cuya existencia va unida a la de la fábrica-oficina y solamente como segunda función es una escuela en la que se aprenden las normas y contenidos del propio sistema. Por ejemplo, en las sociedades de cazadores-recolectores los niños viven en estrecha convivencia con su madre y alomadres durante los primeros años y progresivamente van pasando más tiempo en el grupo de niños de diferentes edades, con su juego libre e imitación del mundo adulto en paralelo. En otras sociedades preindustriales, antes de la creación de las guarderías era lo mismo, los niños acompañaban a sus madres en su trabajo cuando eran bebés y pasaban poco a poco a pasar más tiempo con alomadres y otros niños. Esta vivencia, hoy en día, solamente la podemos sentir de forma aproximada cuando en verano vamos a la casa del pueblo y nuestro hijo de 3 años desaparece nada más llegar y juega todo el día por ahí hasta caer rendido junto a sus primos de 12 y 5 años, por ejemplo.

Los cachorros no quieren dormir solos

Tengo muy poquito tiempo para escribir este post porque tengo un bebé de 3 meses que ya está dormido y debería ir con él a descansar todo lo que pueda. Antes de meterme en la cama tengo que contar algo que que me ronda por la cabeza desde hace muchísimo tiempo, desde que vi esta peli con mi hijo mayor hace unos meses. Hay que decir que a él le aburrió bastante pero yo me quedé alucinada con el comienzo. ¡Era tan ilustrativo! Os propongo ver los primeros 4 minutos de la famosa película de Disney “La Dama y el Vagabundo”.

¿Qué ocurre en estas primeras escenas? Pues que una cachorrita no quiere dormir sola, que las expectativas de sus dueños no concuerdan con las expectativas mamíferas de este animalito domesticado y separado de su madre. Ya que no puede dormir con su madre quiere dormir con la pareja humana con la que va a vivir. El hombre dice “estará bien”, la mujer duda, pero al final la dejan encerrada en una habitación. Reina ladra y llora, la mandan callar “¡A dormir! ¡No quiero ningún aullido más!”. ¿Acaso no hay padres y madres que hacen lo mismo con sus cachorros humanos? Es triste pero real como la vida misma. O incluso se emplean métodos “científicos” consistentes en dejarles llorar hasta que se cansen y se duerman como el famoso Estivill-Ferber… (que, por cierto, tiene sus precedentes en el pediatra del Instituto Rockefeller Luther Emmett Holt con su libro de 1894 y otros pediatras y “sabios” anteriores y posteriores, como el Dr. Spock).

En “La Dama y el Vagabundo”, Reina se sale con la suya y consigue llegar a la cama de sus dueños pero los niños reales lo tienen más complicado. He dado una vuelta por Google para ver algunos comentarios de dueños de perros sobre su sueño nocturno y “acostumbrarlos” a dormir solos. Esto es lo que he recogido:

– Hay que ir contra el instinto (animal) o el imperativo moral (la conciencia humana) de socorrer al que necesita ayuda. Ya de paso, te vendo un producto que supuestamente imita a la madre: “La mayoría de los cachorros llorará durante las primeras noches; pero los propietarios, por muy duro que sea, no deben ceder y dejar que el cachorro consiga que ellos se levanten y le protejan. El cachorro debe aprender a quedarse solo para no tener después problemas relacionados con la separación.” http://www.adaptil.com/es/El-cachorro/Los-cachorros-que-lloran-por-la-noche

– Sin empatía: “Para el cachorro va a ser la primera noche que va a pasar sin la compañía de su madre y hermanos de camada. Estará en un lugar al que no está habituado, con olores y sonidos a los que no está acostumbrado. No tendrá el calor de los cuerpos cercanos de los componentes de su anterior familia. Habitualmente, en cuanto se quede sólo, empezará a llorar, intentando llamar la atención de su madre y hermanos. Es su mecanismo de defensa ante la soledad. Es recomendable no ceder a los llantos, por mucha pena que nos puedan dar los lamentos de esa pequeña criatura encantadora que se acaba de unir a nuestra familia, y dejar que el cachorro se termine durmiendo.” http://www.mundoschnauzer.com/es/articulos/la-primera-noche-del-cachorro-en-su-nuevo-hogar/

– Más de lo mismo: “Cuando llore, lo principal es NO subirlo a la cama y NO tomarlo ni hacerle cariño. Si lo haces, se acostumbrará a que cuando llora obtiene lo que quiere y llorará aún más, es decir, todo lo contrario a lo que quieres lograr.” https://www.mascotasonline.cl/noticia-huella/536-como-controlar-el-llanto-de-mi-cachorro-durante-la-noche.html

– El cachorro no se acostumbra, aprende a rendirse ante la adversidad para sobrevivir. Indefensión aprendida: “Si el cachorro llora por la noche, no es positivo acudir a sus llamadas, porque de lo contrario, el cachorro aprenderá a que llorar significa tu atención, y utilizará el lloro siempre que quiera que aparezcas. La etapa crítica de lloros es la primera semana, una vez se supera ésta, el cachorro se habitúa a que llorar no sirve de nada, y por entonces, ya estará adaptado a su hogar.http://comoeducarauncachorro.com/blog/como-educar-a-un-cachorro-a-dormir-por-las-noches.html

– Aquí se habla de objetos sustitutos de la madre. ¡Igual que en los humanos!: “Si llora porque se siente extraño ignórale: ya verás que intentará hacerlo unas cuantas veces más hasta que compruebe que este comportamiento no le da resultado. Algunos trucos, si llora por las noches o cuando se queda solo son: Pon en su camita una botella con agua tibia, envuelta en una toalla. Le recordará al calor de su madre y se tranquilizará.
Ponle cerca un reloj de cuerda cuyo tic tac le evoque el corazón de mamá.” http://www.encantadordeperros.es/trucos/la-educacion-de-nuestro-cachorro.html

– No te sientas mal por hacer algo malo, es por su bien:  “Thanto es un cachorro y podrás acostumbrarlo fácilmente a dormir donde tu desees. Seguramente las primeras noches llorará, pero, tu deberás mantenerte firme y no acudir a su llamada, en un par de días o tres entenderá que ése es el sitio donde debe dormir. Es muy importante que ignores su llanto, en caso contrario nunca aprenderá a comportarse correctamente. Puede parecer duro, pero no debes preocuparte, es lo mejor que puedes hacer por él y se acostumbrará en seguida. No olvidemos que los perros son más felices cuando tienen claro cuál es su sitio en la familia (en su manada), así que con firmeza y mucho cariño podrás conseguir todo lo que te propongas por el bienestar de los dos.” http://mascotas.facilisimo.com/reportajes/adiestramiento/como-acostumbrar-al-perro-a-dormir-solo_836969.html

Pero no todo está perdido en las webs de temática canina… También hay quien tiene un mínimo de empatía, eso tan difícil de encontrar hoy en día, y dice cosas tan sabias como estas:

“Tu perro llora porque es lo único que puede hacer para intentar arreglar su problema. Su problema es enorme, muy grave. A su edad estar solo significa que vas a morir, un cachorro de seis semanas de vida no puede sobrevivir solo, es lo único que sabe.

Además, hasta el momento en que te lo llevaste a tu casa estaba con su madre y sus hermanitos, acompañado y empezando muy poquito a poquito lo que es vivir y lo que es el mundo.

Ahora, de repente se ve solo durante muchas horas en un lugar desconocido.

Imagínate lo que tiene que significar para uno de estos cachorros ser sacado de este mundo tan divertido para mudarse a la casa de sus nuevos dueños. De repente ya no tiene a sus hermanitos para entretenerse, ahora tiene a unos humanos. Lógicamente, como cachorrito que es, al principio está muy desconcertado.

Lo peor que le puede pasar a estas alturas en su vida es quedarse completamente sólo, sin la compañía y el calor de su madre y sus hermanitos.

No está preparado para encontrarse así sin sufrir. Es más, si no cambias ya mismo esta situación posiblemente acabará teniendo pánico a la soledad durante toda su vida. Tienes que entender que tienes que ir acompañándole, enseñándole, para así prepararlo poco a poco para su vida con vosotros. (…)

Yo duermo con mis perros al lado de nuestra cama y no podría dormir sin saber que están ahí, a gustito durmiendo y disfrutando del hecho de tener su gran ídolo durmiendo a sus lados. No me molesta para nada su presencia y sé en todo momento como están. Para mi es un inmenso placer dormir así. Ellos saben que el dormitorio es para dormir, se lo enseñé, y no hacen más que acostarse una vez adentro.” http://www.escuelacaninamaya.com/problemas/cachorro-llora-noche.html

La similitud entre los “métodos” para domesticar el sueño de los niños humanos y el de los animales de compañía es abrumadora. Encontramos los mismos argumentos para hacerlo y los mismos supuestos peligros si no se les deja llorar para ayudarnos a domar nuestras ganas de auxiliarles o para limpiar nuestra conciencia… ¿Qué fue primero? ¿Los métodos para cachorros o para bebés?

Como anécdota final, diré que la película de la que he hablado en este post está recomendada por el propio Estivill en su libro “Niños descansados, niños felices” (está en Google Books). Reina, una perra heroína que se enfrenta a las creencias en las que se sostiene su “método”. ¡Mi heroína! Para que luego critiquen a los personajes femeninos de Disney como demasiado sumisos y demasiado “princesitas”…

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Buenas noches, me voy a dormir junto a mi cachorro humano y sus despertares para mamar y para saber que estoy a su lado. ¡Hasta otro día!

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Fragmentos del libro “El útero artificial” de Henri Atlan

El texto del biólogo Jacques Testart que reproduje hace unos días consideraba la “humanización” como algo alejado de la tecnología y cercano a los “derechos humanos” y al mundo de la ética. El libro del médico, biólogo y filósofo Henri Atlan, sin embargo, considera que el ser humano se separa de su animalidad a través del uso y creación de nuevas tecnologías, por lo tanto, cuanto más las utilicemos más nos “humanizaremos”.

“El útero artificial” es un libro que aunque intenta ser imparcial no puede evitar posicionarse en la visión tecnólatra de la vida, sobre todo en su relación con la reproducción artificial. Atlan considera que la tecnología nos ha “liberado” tanto en el plano laboral como en el sexual-reproductivo. En este punto quizás tendría que conversar con una cajera de supermercado, una teleoperadora o con algún compañero del fallecido poeta chino que fabricaba Smartphones.

El autor considera también, por ejemplo, que la tecnología nos ha liberado del dolor del parto. A esto se le podría responder que la epidural tiene sus riesgos, como hacer el parto más largo o ser en muchas ocasiones el pistoletazo de salida de una cascada de intervenciones médicas. Todo tiene unas consecuencias positivas y negativas a corto y largo plazo, lo que él parece no querer ver y sí veían los indios iroqueses cuando se reunían en un consejo tribal y se planteaban aquella pregunta holística de “¿Cuál será la consecuencia de la acción que tomemos hoy en la séptima generación de nuestros hijos?“. A diferencia de éstos, la visión de Atlan es torpe y simplona porque evita afrontar las ambivalencias intrínsecas a todo lo humano.

Pero leamos algunas de sus frases en referencia al tema que nos ocupa:

Pg. 178: Dicho de otra forma, la hominización del Homo Sapiens, que es también humanización, es al menos en parte una salida progresiva de la animalidad.

Pg. 179: La intrusión de la tecnología en la reproducción humana puede verse también como la continuación de esta evolución, con una salida progresiva de la animalidad. Lejos de ser necesariamente portadora de una regresión “antinatural”, lleva quizás una humanización todavía más avanzada. (…) Al mismo tiempo, la reproducción de la especie y del orden social estaría asegurada, por técnica interpuesta, sin tener que pasar por la guerra de sexos y la opresión patriarcal.

Pg. 183: Pero después de la caída, fuera del Edén, no está todo perdido para siempre. El proceso de humanización y de salida de la animalidad continúa, con la necesidad además de una reparación de lo que fue roto. Es por lo que la liberación, gracias a la técnica, de las necesidades económicas y sociales de la esclavitud, actualmente conseguida por la eliminación progresiva del trabajo penoso en general, va evidentemente en el sentido de esa humanización.

Frente a la postura de Jacques Testart y de Henri Atlan está la propuesta de Michel Odent, que es, por ejemplo, la de mamiferizar el parto y romper con el tabú del calostro, esa ancestral separación de la madre-bebé durante los primeros días de vida que no existe en el resto de primates. Odent plantea como Atlan que la humanización es un alejamiento de lo animal pero es divergente con aquel en cuanto afirma que, para eventos vitales como el parto, para que este sea más fácil y fisiológico, es necesario recuperar nuestro lado más mamífero, sentirnos seguras y en intimidad, es decir, “redescubrir las necesidades básicas que compartimos con todos los mamíferos”.

Por otro lado, la tecnología se ha centrado en hacernos la vida más cómoda respondiendo a nuestro lado más perezoso y caprichoso. Paradójicamente, y aunque la tecnología tenga muchos efectos positivos, en el proceso de “liberarnos” de tener hijos o del esfuerzo en general que conllevaba la vida preindustrial, nos ha traído en paralelo el aumento de las llamadas “enfermedades de la civilización” como la obesidad o el cáncer.

El libro de Henri Atlan adopta una visión adultocéntrica, evita desarrollar o plantear el asunto del útero artificial desde el punto de vista de los seres gestados de esta forma y de sus necesidades básicas humanas pisoteadas. Prefiere, por otro lado, adoptar los clichés más rancios del feminismo sobre la maternidad como carga penosa para las mujeres. Esto no se sostiene de ningún modo. Primero, porque la anticoncepción y el aborto han existido desde el principio de los tiempos y, segundo, porque la maternidad solamente ha sido un trabajo incompatible con el resto de la vida con la llegada del trabajo asalariado industrial y la vida en las ciudades. ¿Por qué? Principalmente por la pérdida de comunidad en la crianza cooperativa, falta de comadres y “alomadres” (todas las personas y familiares de ambos sexos que ayudan en la crianza humana que no son la madre) y porque el trabajo asalariado impone la separación de las madres de los bebés para aumentar la productividad y la dedicación exclusiva a la empresa. Y, tercero y último, evita otra cuestión fundamental: la maternidad es algo normal en las mujeres para lo que nuestro cuerpo está totalmente adaptado, aunque no estemos exentas de riesgos por el camino. La no maternidad, por otro lado,  entraña otros, que tienen que ser igualmente visibilizados y nombrados sin tabúes políticamente correctos, mal que le pueda pesar a algún seguidor anticuado de la Beauvoir o de la Firestone.

Henri Atlan plantea que, como lo que caracteriza al ser humano es la fabricación de artefactos y el uso de la tecnología, cada vez que hacemos algo más “artificial” a la vez somos más “humanos” y no posthumanos o deshumanizados como podríamos pensar. Y, lo que parece más interesante, a pesar de parecer muy nuevos, los avances técnicos parecen responder a proyecciones arcaicas del imaginario colectivo que han alimentado todo tipo de mitos culturales en todas las épocas.

Para el autor del libro el avance de las tecnologías reproductivas y, en concreto, la creación del “útero artificial” es tan imparable como fue la implantación de la lactancia artificial (que a su vez sustituyó a las nodrizas) en todas las clases sociales y lugares. La lactancia materna y la gestación natural podrían quedar como algo de “hippies” trasnochados o “ecologistas” amantes de lo “natural”. Todo sería reducido a una opción personal en un ambiente de individualismo y libre mercado.

Pero lo que me parece más lúcido del libro es el texto que también incluye su contraportada. Dice que estas técnicas siempre comienzan a extenderse o usarse con la excusa de lo terapeútico (ha sido el caso de la fecundación in vitro, como bien señala Jacques Testart) para después pasar a otro tipo de usos que responden únicamente a la satisfacción de “deseos” a la carta. Esto me ha servido para intuir, aunque no pueda demostrarlo, que el “Proyecto Placenta Humana” (con 41,5 millones de dólares de financiación estatal en EEUU) es muy probable que bajo la excusa de conocer el funcionamiento de este órgano para solucionar problemas de salud reales sirva para aplicarse en la carrera científica del tan codiciado útero artificial.

Nos encontramos en uno de esos momentos históricos cumbre en el que fuerzas y energías contrarias pugnan y se separan en direcciones opuestas. Mientras los nuevos paradigmas de atención a los bebés prematuros redescubren lo simple y que tanto madres y bebés necesitan estar juntos en lugar de permanecer separados por el cristal de una incubadora (el famoso “piel con piel”), cientos de grupos de investigación siguen en la senda tecnólatra y narcisista. La tecnología siempre será necesaria en muchos casos para la supervivencia de los bebés pretérmino pero no sustituye a la necesidad más básica de todo ser humano: el Amor. Son los científicos humildes que se rinden a esta evidencia los que realmente están a la vanguardia.

Relacionadas:

– Fragmento del libro “La procreación artificial” de Jacques Testart: 
http://lasinterferencias.blogspot.com.es/2015/08/fragmento-del-libro-la-procreacion.html

– Cuando un congreso feminista se opuso a la ingeniería reproductiva y genética en 1985…
http://lasinterferencias.blogspot.com.es/2015/04/cuando-un-congreso-feminista-se-opuso.html

– Niños de máquina (El País): http://elpais.com/diario/2005/06/12/eps/1118557609_850215.html

– La bióloga Aarathi Prasat en Redes: http://www.rtve.es/television/20130325/reproduccion-sin-embarazo/624025.shtml

– Documental del Canal Arte sobre el libro de Henri Atlan: https://www.youtube.com/watch?v=S0M8tyD2aJQ