María

– “Ave Maria, gratia plena, Dominus tecum (…)”. La traducción bíblica del griego al latín de San Jerónimo introdujo el saludo “ave” donde tendría que poner “alégrate”. La traducción literal debería haber sido «Alégrate, llena de gracia, el Señor está contigo.»

– “(…) La tragedia comienza con la madre que está protegida por todas las sociedades y honrada en la mayoría de las religiones como la santa inocente”. Alice Miller.

– El parto de María, según el médico Michel Odent:

“Un recién nacido entre un asno y un buey: muchos comparten hoy esta imagen simplificada de la Navidad.

Mi visión de la Navidad está inspirada en lo que he aprendido de las mujeres que han dado a luz en la más completa intimidad, sin sentirse guiadas ni observadas. Está también inspirada en el Evangelium Jacobi Minori, es decir, el protoevangelio de Jacques le Mineur1. Este evangelio fue salvado del olvido, a mediados del siglo XIX, por el místico austríaco Jacob Sorber, autor de La infancia de Jesús2. Según estos textos, María tuvo total privacidad en el parto, porque José la dejó para ir a buscar una partera. Cuando regresó, Jesús ya había nacido. Fue sólo cuando una deslumbrante luz se atenuó, que la partera se encontró ante una escena increíble, ¡Jesús ya había encontrado el pecho de su madre! La comadrona exclamó entonces: “¿Quién ha visto jamás un niño que apenas nacido tome el pecho de su madre?” Este es un signo evidente de que cuando se convierta en Hombre, este Niño juzgará al mundo según el Amor y no según la Ley.

La nueva mirada sobre la Natividad

El día que Jesús estuvo listo para llegar al mundo, María recibió un mensaje -un mensaje no verbal de humildad. Se encontró en un establo, entre otros mamíferos. Sin palabras sus compañeros la ayudaron a comprender que ese día tenía que aceptar su condición de mamífera. Tenía que sobrellevar su desventaja humana e ignorar la efervescencia de su intelecto. Tenía que segregar las mismas hormonas que otras mamíferas parturientas, a través de la misma glándula, o sea, la parte primitiva del cerebro que todos tenemos en común.
“El ambiente estaba idealmente adaptado a las circunstancias. María se sentía segura, por lo que su nivel de adrenalina era el más bajo posible. El trabajo de parto pudo establecerse en las mejores condiciones posibles. Habiendo percibido el mensaje de humildad y aceptado su condición de mamífera, María se encontró “en cuatro patas”. En tal postura, y en la oscuridad de la noche, se desconectó fácilmente del mundo.
Poco después de su nacimiento, Jesús estaba en los brazos de una madre extática, tan instintiva como puede serlo una madre mamífera. En una atmósfera verdaderamente sagrada, Jesús fue bienvenido y pudo, fácil y progresivamente, eliminar las hormonas de estrés que produjo para nacer. El cuerpo de María estaba caliente. El establo también estaba cálido gracias a la presencia de los otros mamíferos. Instintivamente, María cubrió el cuerpo de su bebé con un pedazo de tela que tenía a la mano. Estaba fascinada por los ojos de su bebé y nada hubiera podido distraerla del prolongado contacto visual con Jesús. Este intercambio de miradas indujo otra oleada de oxitocina, de modo que el útero se contrajo nuevamente y envió un poco de la sangre preciosa de la placenta hacia el bebé a través del cordón umbilical y poco después salió la placenta.
Madre e hijo se sentían completamente seguros. María, guiada por su cerebro mamífero, permaneció de rodillas un ratito después del parto. Luego de la salida de la placenta, se puso de costado, con el bebé cerca a su corazón. En seguida, Jesús comenzó a mover la cabeza, de un lado a otro, abriendo su boca en forma de O. Guiado por su sentido del olfato, se acercó cada vez más al pezón. María, que aún se encontraba en un equilibrio hormonal muy especial, y todavía muy instintiva, supo perfectamente cómo sostener a su bebé e hizo los movimientos necesarios para ayudarlo a encontrar el pecho.
Fue así como Jesús y María transgredieron las reglas establecidas por la comunidad humana. Jesús –como un rebelde pacífico que desafió las convenciones- fue iniciado por su madre”.

Del libro “La Cientificación del Amor. EL Amor y la Ciencia”. Tomado del blog Cozybebe.

Bailarina: Tania (embarazada de 29 semanas).
Lugar: Gala de Solistas Escuela Gloria Alba – Galileo Galilei
Fecha: 15 de marzo 2015
Música: Ave Maria de Jocelyn Pook y Natacha Atlas. Cantada por Natacha Atlas, Melanie Pappenheim y un sampler de un poema del poeta sufí iraní Hafiz (no conozco el nombre de la cantante).
Grabado por Carmen. ¡Gracias!

“La iconografía cristiana de la Virgen con el Niño no nació como casualidad en la nueva religión cristiana que nació en el siglo I, sino que muchos símbolos y motivos iconográficos tienen como base imágenes paganas que estaban asimiladas en el mundo romano. Pero todavía se podría indagar aún más y darnos cuenta que esta iconografía ya nació en las culturas del Neolítico y se fueron extendiendo, asimilando y adaptando en las antiguas culturas preexistentes al mundo cristiano. Estos son algunos ejemplos de cómo se ha ido desarrollando esta iconografía que sigue siendo motivo de veneración en nuestros días dentro del mundo de la religión cristiana.”

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