Sueño con la Hydra en Marte

El destino lógico de todo esto es la muerte,
la ausencia de vida.
La dinámica interna, la bola de nieve,
lleva al infierno de Marte,
ese sueño distópico capitalista
en el que todo será artificial
en el que ser totalmente dependientes
donde ya no habrá nada dejado al azar
por el Mal.

Sus sueños son nuestras pesadillas,
su cielo es nuestro infierno,
pero sus sueños son también sus pesadillas,
solo que no se han dado cuenta todavía,
que ellos son nosotros, que nosotros somos ellos
que vamos en el mismo barco o en la misma nave espacial
antes del diluvio…

En Marte por fin toda la reproducción será artificial,
pero quizás la llamen “asistida”.
Allí quizás ya podrán hablar de “todos” y “todas”,
pero ya no quedará nadie.
Quizás en Marte todas las semillas serán transgénicas,
de esas que guardaron en el Polo Norte,
antes de la Guerra.

¿Habrá Hydras en Marte? ¿Habrá uroboros? ¿Círculos viciosos? ¿Desequilibrios dinámicos?
No lo sé.
Sé que el experimento de la industrialización nos ha llevado al desastre.

Ya no creo en ninguna revolución,
me conformo con la supervivencia de la Vida y del Amor.
Es lo único que nos jugamos después y antes de la Guerra en esta batalla.

Después de pagar todas mis facturas y emitir a mis hijos las mías
después de que todo quedara mercantilizado y tasado impositivamente,
después de acabar en una base de datos, un catálogo humano del desencuentro,
recorrí los buscadores encontrando respuestas, amantes, gametos, un puesto de trabajo, semillas…

Soledad de esta vida,
soledad sin tu abrazo,
soledad sin sentir tu piel contra mi piel,
soledad sin valentía, sin pulsión, sin energía, sin verdad.

Sueño con una Hydra en Marte,
le corto la cabeza y aparecen dos,
distopía de capitalistas e ilustrados locos,
que buscaban el control total
sin saber que eso es la Muerte.
Tanatosabiduría, lo llamaron.

En Marte todo estará planificado,
tanto el debe y el haber,
lo producido y lo consumido,
el déficit y el superavit,
el trabajo y el ocio.

Compraremos y venderemos el aire para respirar.
No podrá existir ninguna conducta espontánea o natural,
nada que nos recuerde nuestra animalidad, ni nuestra humanidad.
Todo estará encapsulado y enriquecido con vitaminas.

Pero toda solución encarna un nuevo problema.
El Diluvio.
Marte.
La Hydra.
El Beso.
El Parto.
Lo Sagrado.
El Colapso es el Apocalipsis de los ateos.
El límite y su desbordamiento.

Frente a Marte, el pueblo y la Naturaleza.
Frente a las mentiras, puñados de verdades.
Con lo bueno y rescatable de la Hydra,
que lo hubo,
haremos las maletas,
será huida y ataque,
en pensamiento y acción,
medios y fines.

 

*La canción de Silvio Rodríguez y la realidad cubana nos muestran que a veces lo que viene después de matar a la Hydra puede ser peor que la Hydra misma, y no podremos culparla.

Gerda Lerner sobre la madre patriarcal

Dr. Gerda Lerner on Womens’ Participation in Patriarchy from Renata Keller on Vimeo.

Entrevistadora: Esta mañana, Gerda, decías que una de tus contribuciones originales fue que no veías a las mujeres como víctimas y eso, en los setenta, eso no se había oído antes.
Gerda: Eso es.
Entrevistadora: Y…
Gerda: Sí, era contrario al punto de vista feminista prevalente.
Entrevistadora: ¿Y cuál era el punto de vista prevalente?
Gerda: Que las mujeres eran oprimidas por los hombres y que el sistema era un sistema masculino impuesto a las mujeres. Y para las historiadoras feministas, en su mayoría, ese era su contexto. Y yo dije: nada de eso. Las mujeres enseñaban a sus hijos de ambos sexos como ajustarse al patriarcado y cómo darle forma, y si no te gusta, lo siento, pero pasó. Somos historiadoras, no estamos haciendo ficción. Fue muy controvertido.

Creo que nadie podría haberlo explicado mejor. La primera vez que leí su nombre fue en “Feminicidio o autoconstrucción de la mujer”, de Félix Rodrigo Mora y Prado Esteban Diezma. Después, inspirada por la lectura del blog de Prado he seguido investigando por mi cuenta, relacionándolo incluso con mis propias vivencias personales, para rescatar historias no contadas sobre mujeres, madres, nodrizas, padres, cazadoras-recolectoras, brujas, elites, complejos de Edipo, fertilidad, lactancia, menstruación, anovulación, anticonceptivos, partos, ejércitos, hospitales, reproducción artificial… Eran temas que yo ya estaba tocando desde mi blog de crianza “La Casita de Algodonales” pero que de repente confluyeron con el blog “Las Interferencias”.

A Gerda Lerner hay que leerla. En lugar de ponerse unas gafas ideológicas quiso conocer la realidad, de forma lo más aproximada posible, incluso aunque no encajara en los moldes feministas de la época. Efectivamente, la verdad es la que es. Y quizás, no nos guste y nos incomode. El mundo está lleno de teorías que no se cumplen en lo concreto. Cuando leas algo, pregúntate “¿Por qué?”, “¿Cuáles son las fuentes?”, “¿De dónde saca esta afirmación tal o cual autor?”, “¿En qué se basa?”. Te llevarás sorpresas…

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La agresividad intragrupo en “El Vacío de la Maternidad” de Victoria Sau

La madre patriarcal

ACTUALIZACIÓN 23/04/2016

Pero, Gerda Lerner, no podía ser menos… También fue financiada por el gran capital estadounidense y las grandes fundaciones vinculadas al Estado. No me extraña, solamente es algo a tener en cuenta: ¡Lo financian todo! Hitler sin la ayuda de la Standard Oil de Rockefeller para convertir carbón en gasolina no habría podido tener una industria de guerra tan potente. Por tanto, Gerda Lerner, es víctima de las políticas de los capitalistas que más tarde la brindan estudios en la New School for Social Researh (también creada por una subvención Rockefeller) y la ayudan a investigar. Crean el problema y te dan su solución. Compran tu silencio, buscan tu sumisión…

Tomado de “A Life of Learning by Gerda Lerner”, página 4:

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  • “Cuando la Alemania nazi se anexiona Austria en 1938, es arrestada por la Gestapo junto a su madre y permanecen prisioneras durante 5 semanas hasta que finalmente se refugian en Liechtenstein. Abandonó una Europa a punto de sumirse en una nueva guerra imperialista, llegando a Nueva York donde trabajaría en diversos empleos domésticos y se formaría como técnica de radiología en el Hospital Sydenham de Harlem”
    http://www.rebelion.org/noticia.php?id=164865
  • “En 1927, la Standard Oil y la IG Farben fundaron la Compañía ‘Standard IG Farben’ con sede en los EEUU. Su presidente fue William Farish, comerciante de petróleo. Standard cedió las patentes globales para el proceso de hidrogenación del carbón para producir carburante sintético y, viceversa, la compañía alemana les entregó la patente para la producción de buna, goma sintética”: http://www.rebelion.org/noticia.php?id=49618
  • “En 1941, una investigación desveló un cártel entre la Standard Oil estadounidense de John D. Rockefeller y la I.G. Farben”: https://es.wikipedia.org/wiki/IG_Farben
  • Los Rockefeller ayudan a Hitler, los intelectuales judíos tienen que escapar y finalmente les “protege” en su universidad. Esto es tremendo: “The Graduate Faculty of Political and Social Science was founded in 1933 as the University in Exile, to be a haven for scholars who had been dismissed from teaching positions by the Italian fascists or had to flee Nazi Germany.[13][14] The University in Exile was initially founded by the director of the New School, Alvin Johnson, through the generous financial contributions of Hiram Halle and the Rockefeller Foundation. It was renamed the “New School for Social Research” in 2005. The University in Exile and its subsequent incarnations have been the intellectual heart of the New School. Notable scholars associated with the University in Exile include psychologists Erich Fromm, Max Wertheimer and Aron Gurwitsch, political philosophers Hannah Arendt and Leo Strauss, and philosopher Hans Jonas.” https://en.wikipedia.org/wiki/The_New_School

El origen de los estilos de crianza actuales (3ª parte)

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Como hemos visto en los posts anteriores, los “métodos” de dejar llorar a los bebés sin más o por tiempos limitados tienen su fundamento “teórico” en el pediatra del Instituto Rockefeller Luther Emmet Holt y después en los estudios conductistas financiados por la Fundación Laura Spellman Rockefeller del psicólogo Watson. También hemos visto que ellos no han sido los inventores del desapego entre madres e hijos sino que sus raíces son muy antiguas y pueden remontarse hasta Esparta y más allá.

Pero no podemos quedarnos en una simple versión conspirativa de la historia. Las conspiraciones oficiales y no oficiales existen, pero por sí mismas no explican el éxito de sus estrategias. En el caso de la ruptura de la empatía entre madres e hijos con los consejos de no coger en brazos a los bebés, dejarlos llorar y demás, habría que explicar que los métodos citados, como los que propone Estivill, Holt, Ferber, son adaptativos al ambiente actual de crianza en soledad. Siempre hemos criado en compañía y ni siquiera los permisos parentales más largos, también solitarios, pueden poner un parche a esta realidad.

Si de la familia extensa y la vida vecinal en comunidad pasamos a la familia nuclear o incluso monoparental y le sumamos el factor trabajo asalariado con horarios rígidos y extensos, que expropian la energía vital al servicio de producir bienes y servicios, entonces tenemos un cuadro más completo. Estos “métodos” de repente aportan una solución al problema del cansancio de los padres y madres y su somnolencia diurna cuando sus hijos tienen despertares (algo normal y fisiológico) y no pueden recuperar el sueño perdido. La solución es dejar a los niños llorar hasta que se duermen agotados o por indefensión aprendida día tras día, que sean ellos los que tengan que adaptarse al mundo, al capitalismo realmente existente y sus modos de producción y vida aislada.

Sin embargo, en los discursos y narrativas de la crianza con apego o autodenominada “respetuosa” rara vez se hace una crítica al capitalismo o al trabajo asalariado. No, los niños no tienen ningún problema, somos “los adultos” los que lo tenemos. Sí, pero unos adultos tenemos más problemas que otros, otros tienen criadas y empleadas domésticas que suplen esa falta de apoyos y sueño inherente a los horarios industriales y su inflexibilidad.

El capitalismo es un sistema muy eficiente, se nos dice que todo el mundo puede triunfar y emprender de forma autónoma si consigue crear una nueva necesidad o suplir una necesidad que ya exista y nadie esté cubriendo. Por ejemplo, ante esta ausencia de vida social, familiar y vecinal, surgen las doulas modernas. Ante el vacío que van dejando las grandes religiones y el cambio generacional florece la espiritualidad de la new age y los cursos de autoayuda.

La visión conspirativa de la historia tiene otra limitación, los sistemas aunque los conforman personas, terminan teniendo vida propia de alguna manera gracias a las lógicas y dinámicas internas que se reproducen por sí mismas, el efecto “bola de nieve” que cae por la pendiente. La lógica interna del capitalismo dicta que todo lo “gratuito”, lo no mercantilizado debe desaparecer progresivamente por dos vías, una directa (creación de nuevos nichos de mercado y emprendimientos) y otra indirecta (las nuevas formas de producir y consumir traen consecuencias imprevistas de otras nuevas necesidades que se tienen que suplir en el mercado o bien no suplirse vía sufrimiento de los más indefensos).

En el mercado hay abundantes sustitutos maternos pero en realidad no suplen solamente a la madre, suplen a toda la comunidad y sus brazos para mecer niños que también faltan. Olvidar la dimensión social es quedarse solamente en la dimensión psicológica de la relación madre-bebé. Del mismo modo, no se pueden entender los estilos de crianza actuales ni como nacidos de forma espontánea de los madres y padres, que no tienen otra cosa mejor que hacer que ir contra el sentido primario de empatía y ayuda al bebé para dejarlos llorar, o porque son malas personas sin más. El trabajo asalariado, que es en muchas ocasiones algo asocial, inútil, frívolo y no tiene más finalidad que alimentar el consumismo, nunca es cuestionado.

(Pido disculpas por las erratas y errores de este texto, últimamente escribo del tirón sin releer y con poco tiempo. En los días sucesivos voy corrigiendo).

 

 

Inteligencia popular

Estaba yo pasando la aspiradora esta mañana y pensando, en esos momentos de inspiración tan lúcidos que brinda la limpieza y que tan poco se aprovechan después… ¿Será que las elites mundiales durante el siglo XX y XXI se esforzaron en fragmentar y controlar al máximo cualquier atisbo de disidencia a la par que, ellos mismos, sí se dotaban de herramientas holísticas e integrales de interpretación? Un ejemplo, del que partieron mis pensamientos después de leer un artículo sobre la conexión entre Margaret Mead y los servicios de inteligencia durante la II Guerra Mundial y años posteriores, es el de la Sociedad Americana de Cibernética. En este libro, Carmelo Lisón habla de Mead y sus relaciones con las conferencias Macy (una tapadera de la CIA, eso no lo pone, sobre todo en el proyecto MKULTRA de investigación sobre LSD).

Por fragmentar me refiero a que hoy en día no existe un movimiento integrado que pueda hacer frente al sistema actual, es por eso que se habla de “movimientos sociales” como el feminismo, el ecologismo, el antimilitarismo, el sindicalismo como entidades separadas y desconectadas las unas de las otras. Esto no se puede negar que ha sido un triunfo para los poderosos. También ha sido todo un acierto emplear, ellos sí, una visión amplia y holística que conectara unas ideas con otras, algo lógico y que debería ser normal y no lo es. Ellos sí analizan desde sus fundaciones, desde sus departamentos de guerra, conquista y rapiña de recursos naturales, el mundo con esta óptica a vista de pájaro y en detalle a la vez. Nosotros, no lo hacemos. Si lo hiciéramos veríamos que esas guerras sí se libran en nuestro nombre, porque nosotros no somos ascetas, ni siquiera somos ya seres humanos a secas, somos “consumidores”. Dice Arundhati Roy en “El espectro del capitalismo”:

Pg. 50:”En el universo de las ONG, que ha desarrollado un extraño lenguaje propio bastante anodino, todo se ha convertido en un “tema”, un asunto separado, profesionalizado, de interés especial. El desarrollo comunitario, el desarrollo de liderazgo, los derechos humanos, la sanidad, la educación, los derechos reproductivos, el sida, los huérfanos enfermos de sida; todos estos temas han sido sellados herméticamente cada uno en su compartimento, cada uno con su propio presupuesto detallado y preciso. La provisión de fondos ha fragmentado la solidaridad hasta extremos que la represión nunca consiguió lograr”.

Pero no querría dar de nuevo la típica visión de que las elites gobernantes, estatales, capitalistas y religiosas, lo tienen todo bajo control porque no es así. No son más inteligentes que nosotros, simplemente tienen tiempo para pensar y elaborar informes gracias a que están subvencionados por los impuestos y/o horas de trabajo de la gente común. Y cometen muchos errores. Yo no me considero menos que ningún analista de alto nivel, quizás tenga simplemente menos tiempo que él, pero estoy segura que incluso en algunos aspectos puedo comprender determinados fenómenos mejor porque he vivido otras cosas. En realidad no es que ellos sean buenísimos en elaborar estrategias sino que los demás no dedicamos el esfuerzo mínimo suficiente para al menos estar al mismo nivel. Desde luego, no es hoy en día una cuestión de recursos económicos sino de lectura y reflexión.

También pensaba que todo ese aluvión de “conspiranoia” no hace más que empañar los asuntos con bobadas y desinformación, cuando no directamente fascismo, racismo, victimismo. Así que, si lees esto, te recomiendo que vayas a las fuentes y las contrastes, no creas la primera tontería que leas por ahí, sobre todo de personas que creen en el pensamiento mágico o que piensan que hay “gente” que tiene un plan muy estructurado para dominarte. Soy conspiranoica de la conspiranoia. La conspiranoia es la conspiración. Es desinformación que mezcla verdades con mentiras para empañarlo todo, crear batiburrillos de información sesgada, confusión. Y la confusión impide la comprensión. Como dice también Arundhati Roy:

“Las fundaciones financiadas a base de fondos corporativos administran, intercambian y canalizan su poder, colocando a sus piezas de ajedrez en el tablero mediante un sistema de clubs de elite y comités de expertos cuyos miembros se solapan y salen y entran por medio de un sistema de puertas giratorias. Contrariamente a las varias teorías conspirativas que circulan, en especial entre los grupos de izquierdas, no hay nada secreto, satánico o masónico en este sistema. No es muy distinto de la forma en que las corporaciones usan empresas pantalla  y cuentas en paraísos fiscales  para transferir  y administrar su dinero, excepto que la divisa es poder, no dinero.”

Por estos motivos, necesitamos una inteligencia del pueblo no subvencionada y que no repita los dogmas de los sí subvencionados, una inteligencia popular que trabaje en su tiempo libre, una inteligencia del pueblo no populista, una inteligencia que no sea solamente mente sino que sea consciente que el cerebro es solamente un órgano más del cuerpo en conexión con el resto. Bueno, pues eso estaba pensando. Ahora sigo con mis tareas domésticas.

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Fragmento de “Espectros del capitalismo” de Arundhati Roy

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Pg. 43: La recogida de información para controlar a la gente es esencial para cualquier poder gobernante. A medida que la resistencia a la adquisición de tierras y a las nuevas políticas económicas se extiende por la India, a la sombra de la guerra abierta que se libra en el centro del país, como medida de contención el Gobierno se ha embarcado en un programa masivo de biometría, quizá uno de los programas más ambiciosos y caros de recogida de datos del mundo: el Número de Identificación Único (UID por sus siglas en inglés). La gente no tiene acceso al agua potable, ni a baños, comida o dinero, pero contará con tarjetas electorales y números UID. ¿Será una coincidencia que el proyecto UID dirigido por Nandan Nilekani, antiguo consejero delegado de INfosys, en apariencia dirigido a “hacer llegar servicios a los pobres”, vaya a inyectar sumas masivas de dinero a una industria informática que está ligeramente asediada? Digitalizar un país con una población tan amplia de ilegítimos e “ilegibles” – personas que, en general, viven en villas miseria, trabajan en la venta ambulante o son adivasis sin escrituras de propiedad de sus tierras- va a suponer la criminalización de todas esas personas, haciéndolos pasar de ilegítimos a ilegales. La idea es sacar adelante una versión digital del cercamiento de los terrenos comunales, que tuvo lugar en Inglaterra a partir del siglo XVI y hasta el XIX, y concentrar enormes poderes en manos de un Estado policial cada vez más duro. La obsesión tecnocrática de Nilekani con la recogida de datos es congruente con la obsesión de Bill Gates con las bases de datos digitales, los objetivos numéricos y las “tarjetas de progreso”, como si la raíz del hambre en el mundo se encontrara en la falta de información, y no el colonialismo, la deuda y la política corporativa sesgada y orientada al beneficio.”

Relacionado:

Estrategias de dominación: desconectar, fragmentar y manipular

Fragmento del libro “Chips Espías”

Richard Stallman en Madrid y el voto electrónico.

 

Nina y Lisa Simone

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Si no habéis visto el documental What Happened Miss Simone! sobre la vida de la famosa cantante y pianista Nina Simone, os lo recomiendo. Su música me apasiona desde siempre y conocer su historia me ha turbado e incomodado. ¿Se puede disfrutar de su música conociendo la parte negativa y violenta  del artista como persona? Agredida y agresora, víctima y cómplice… Me ha emocionado especialmente la participación de su hija, su capacidad para rescatar y destacar todo lo maravilloso de su madre sin tener por qué ocultar su parte monstruosa y enferma. Se trata de un crudo testimonio que denota todo el trabajo interior que ha tenido que realizar Lisa Simone, de 52 años, para poder hablar así delante de las cámaras, sin rencores, pero diciendo lo que ocurrió entre ella y su madre de forma muy tranquila.

Creo que su testimonio es el más sincero de todo el documental, sobre todo en la parte final, cuando se cuenta que sus compañeros músicos rescataron a su madre del abismo y la impulsaron a ir a un médico que la recetó un potente psicofármaco (Trilafon) no exento de efectos secundarios. El diagnóstico y la etiqueta: maníaco depresiva, bipolar. Sus amigos podían amar a Nina Simone como amigos, ella la amaba (o la había amado, no lo sé) y la había padecido como hija. Por eso, tenía otro punto de vista.

Nina Simone fue maltratada por su marido, su manager. Nina Simone maltrató a su hija. El padre de Lisa pegó a su madre en el vientre cuando estaba embarazada de ella, violencia muy significativa por lo que tiene de capacidad de marcar todo tu futuro. En el minuto 39.24 del documental dice Lisa Simone, cuyo nombre verdadero es Lisa Celeste Stroud, sobre la relación tóxica y agresiva de sus padres: Creo que los dos estaban locos. Ella se quedaba con él. Estaba enamorada del fuego (se ve en imágenes un escrito de Nina que pone “adoro la violencia, tanto en el amor como en la guerra”). Es como invitar a un toro a la cocina con un capote rojo y decirle: ven a mi cocina, vamos a ver qué podemos hacer…”

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Quizás sin darse cuenta está poniendo sobre la mesa uno de los aspectos más controvertidos de las relaciones de maltrato continuado en el tiempo, pero puede permitirse hablar así por su lugar en ese triángulo familiar sin ser acusada de (neo)machista. Cuando se habla de violencia de género la tendencia es a mezclarlo todo en un gran saco: desde que un chico de 15 años le mire el móvil a su novia a un asesinato de un hombre a su pareja sin que hubiese mediado ninguna agresión previa y ni siquiera se tratara de un hombre con valores machistas. Sí, determinados hombres feministas también pueden matar a sus parejas por celos, alcoholismo o trastornos corporalmentales, por ejemplo, sin considerarlas inferiores o subordinadas como mujeres.

Puede que el marido de Nina Simone fuera machista o no, no tengo la menor idea. Si sé que ella era activista por los derechos civiles pero faltan piezas del puzzle para intentar comprender por qué no enfocó la lucha primero dentro de sus propias relaciones afectivas, sumando además el agravante de que ya no eran solamente ellos dos. Ahora había un bebé, una niña creciendo a su lado, en ese ambiente de violencia, destrucción y autodestrucción. Ese puzzle es el ambiente en el que creció Nina Simone, es la sociedad, es la segregación, es el racismo, es la religión, es el Estado, es la comunidad, su familia, su madre, su padre, sus amigas de la infancia. Es el piano que ella tanto odiaba y sin embargo tenía que tocar. Lo tuvo que tocar de pequeña para que las demás niñas bailaran, lo tuvo que tocar en la Iglesia, lo tocó para trabajar y sacar adelante a su familia, lo tocó llegando a la fama, lo tocó en su caída a los infiernos y siguió tocando en su salida y renacer de sus cenizas. Y odiándolo.

Había violencia racial en su país y violencia en su casa y Nina dijo basta. Se quitó el anillo y se fue del país. Dice Lisa Simone en otro momento del documental (1h15minutos aprox.): “Según la hija de mis padrinos Atallah Shabazz, yo me estaba quedando con ellos, y mamá se había ido, cuando sonaba el teléfono… Cada vez que sonaba yo iba corriendo y diciendo, “¿es esa mi mamá?”. Y recuerdo volver a mi casa de Mount Vernon y papá no estaba allí. Y nadie me había dicho nada. Y un días estás en casa y tu padre está ahí, el servicio está ahí, tu perro está ahí y todas las cosas que te son familiares están ahí. Y vuelves semanas después y no hay nada, no hay nadie”.

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Nina Simone se fue a Liberia… Dice Lisa después (1.17.28): “Cuando estaba en el séptimo curso mi madre me hizo ir a Liberia pero ella estaba todo el tiempo viajando, y la mitad del tiempo no sabía cuándo se iba o cuándo iba a volver.  Así que viví con una familia por un año, fui al cole allí, y viví con ellos hasta que mamá decidió comprar una casa en la playa, y pasé de vivir con ellos a vivir con ella. Y ella… (silencio). Yo nunca hacía nada bien… Ella pasó de ser mi confort a tranformarse en un monstruo en mi vida. Ahora era ella la persona que daba los golpes. Y ella me pegaba. Una vez estábamos en público, hice algo y ella la tomó conmigo delante de todo el mundo. Y yo no mostré ninguna emoción porque mi madre, cuando mi madre me veía llorar, ella insistía, era lo que quería. Y yo no iba a darle esa satisfacción. Cuando ella me pegaba yo la miraba a la cara. Y me decía: deberías llorar. Y yo no lo hacía. Las cosas se pusieron muy mal hasta el punto de que pensé en cometer suicidio. Cuando tenía 14 años me fui a vivir con mi padre y no volví nunca”.

Debemos comenzar a reflexionar y poner sobre la mesa las violencias entre mujeres, incluyendo las violencias de los linajes ancestrales maternos y las que ejercemos contra nosotras mismas. La autodestrucción también daña a otros seres vulnerables, nuestros hijos e hijas. Hay una parte que no se puede controlar y otra sobre la que sí se puede actuar y sobre la que somos responsables. ¿Justifica la enfermedad la violencia? Es fácil caer en el reduccionismo con relaciones que no conocemos. El ser humano es tan complejo y, aunque el bien y el mal están delimitados, parece que hay una llama de amor que ilumina y sobrevuela ciertas cosas. Una de ellas parece ser el amor entre una madre y su hija. Condenadas a amarse, destinadas a amarse. Nina sigue amamando a su madre a pesar de todo. Si fuera una relación de maltrato de pareja no lo podríamos comprender. ¿Cómo vas a seguir amando a tu maltratador? ¿Cómo vas a amar a la persona que hizo que estuvieras a punto de quitarte la vida? La mejor respuesta ante estas preguntas creo que, por ahora, es el silencio interrogante.

Me despido con la nana que siempre le cantaba Nina a Lisa…

Go to sleep my precious one

day is done and night is near

when you wake you’ll see the sun

wish you for a star to steer

Y con la propia Lisa Simone cantando una canción de amor, en sus propias palabras, inspirada por la relación con su madre “La niña en mí” (The child in me). La traducción es mía, disculpas por los posibles errores:

“Cuando era pequeña, estaba a menudo sola,

en el tiempo en el que te necesitaba más estabas viajando en carretera,

recuerdo llorar cada vez que te ibas, las lágrimas caían por mis mejillas,

mientras te veía irte, amándote tanto,

tú eras mi vida, y cada vez que te ibas una parte de mí moría dentro,

la niña dentro de mí todavía llora por ti,

tu sacrificaste tu vida por tu gente y sus derechos civiles,

recuerdo cada vez que cuando volvías

me abrazabas para que pudiera dormir

y me cantabas una nana

y me dabas un beso de buenas noches

tú eras mi vida y cada vez que te ibas una parte de mí moría dentro,

la niña dentro de mí todavía llora por ti,

y recuerdo todo el amor que me diste,

si hubiésemos sabido que nuestros futuros estarían tan llenos de lágrimas,

en todos esos años desperdiciados,

tú eras mi vida y cada vez que te ibas una parte de mí moría dentro,

la niña dentro de mí todavía llora por ti,

mamáaaaaaa, mamáaaaaaaa…”

Relacionado:

Nombrarse víctima de abuso materno

La agresividad intragrupo en “El Vacío de la Maternidad” de Victoria Sau

 

 

El origen de los estilos de crianza actuales (2ª parte)

El oligopolio petrolero y banquero de la mano de la familia Rockefeller contribuyó a la separación masiva de las madres de los bebés durante el siglo XX y fue en gran parte responsable del fracaso de millones de lactancias (como vimos en este post y en este otro). Esto no es parte de una oscura conspiración, es la lógica interna del capitalismo y el Estado que tienden a monopolizar el poder y aumentar su control, a veces con consecuencias planificadas y otras inesperadas incluso para los propios planificadores y estadistas.

A través del facebook de Anthro Doula he llegado a este artículo de The Atlantic.com en el que la autora afirma que según el profesor de Antropología James J. McKenna “es un lugar común en la crianza occidental decir que los padres debieran restringir las costumbres de alimentación de sus hijos. Esta idea tiene poco que ver con el bienestar biológico de los bebés, dice; más bien, se desarrolló como salvaguarda contra el aumento de niños consentidos cuyos padres programaban (horarios o la vida, entiendo yo) alrededor de sus caprichos”.

El artículo, además, afirma que la recomendación de que el bebé no nos use de “chupete” o de que debemos negar la succión emocional, no estrictamente nutritiva, surge en parte del libro “El cuidado psicológico del niño pequeño“(1928) escrito por el psicólogo conductista americano John B. Watson. “En él, Watson advierte contra los peligros inevitables de las madres que proveen demasiado amor y afecto, y confortan demasiado a sus hijos. Siguiendo esa lógica, “la alimentación para confortar” – amamantar para calmarlos, incluso si tienen hambre- es estar pidiendo problemas para más adelante. “Los bebés no tienen deseos. Los “deseos” implican una conciencia cognitiva más avanzada. Los bebés solamente tienen necesidades”.”

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John B. Watson

Lo que el texto de Megan Margulies de The Atlantic no menciona es que, esas recomendaciones pseudocientíficas que exceden claramente el ámbito de la incumbencia de la ciencia para meterse en el terreno de lo personal, de la moral y de la intimidad de los vínculos, no parten de la “psicología Occidental” en general ni son un mero “tabú” de nuestra cultura. Durante la mayor parte de la historia de Occidente y de la humanidad entera las madres no restringían con horarios fijos la lactancia ni miraban el reloj (a lo mejor ni tenían o no se había inventado). En realidad hay nombres y apellidos muy concretos detrás de estas directrices del siglo XX.

Ya sabemos que los pediatras y psicólogos que promovían la lactancia restringida no fueron los primeros en hacerlo y un ejemplo de esto lo tenemos en el médico William Cadogan (1711-1797), pero sí fueron los primeros en llegar de forma masiva a las mujeres de las clases populares gracias a libros que se editaron por millones o a través de las consultas y revisiones médicas de los bebés. En este sentido creo que tuvo mucha más influencia el pediatra Luther Emmett Holt que el psicólogo John B. Watson. Sin embargo, es llamativo encontrar una vez más el nombre de los Rockefeller detrás de este segundo experto. Una simple búsqueda en google puede mostrarnos dos libros diferentes que tratan el tema:

En el primero, el libro “The failed century of the child. Governing America’s young in the twentieth century”  podemos leer: “John Watson, volátil y ambicioso, pronto abandonó las salas de maternidad del hospital de la Johns Hopkins University, donde había estado observando a los bebés con ayuda de la financiación del Laura Spelman Rockefeller Memorial. Al contrario, entre 1914 y 1928, pasó mucho de su tiempo en la carretera, advirtiendo de que el “amor materno” era “peligroso”. Según él, los niños “sobrebesados” iban de camino a la ruina, y sus madres eran las culpables.” Laura Spelman era la mujer de John D. Rockefeller Sr. que creó el Memorial en su nombre en 1918 con un presupuesto de 74 millones de dólares.

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Laura Spelman y John D. Rockefeller

Pero el texto del segundo libro es más interesante. En la obra “La visión molecular de la vida. Caltech, The Rockefeller Foundation y el ascenso de la nueva biología se nos explica lo siguiente:

“Las filantropías de los Rockefeller jugaron un papel fundamental en dar forma y promocionar estas modas durante los años 20 (el libro se refiere al conductismo y la ingeniería humana), a través de la financiación masiva, la construcción vigorosa institucional, y el liderazgo energético del ex psicólogo Beardsley Ruml”. Como explica este libro, se pretendía otorgar a las ciencias sociales la capacidad de predicción y control a través de la cuantificación del comportamiento humano, pasar de comprender a controlar, “del conocimiento, de la búsqueda de la verdad… a la dirección, la mejora, la mayor efectividad…”. Las instituciones Rockefeller, explica el libro de Lily E. Kay, historiadora de la ciencia, dieron forma a la “agenda de la investigación” determinando el qué y el cómo debía ser estudiado. La neutralidad científica y del conocimiento no existe.

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Lily E. Kay

La “ciencia” del control social de la maternidad

¿Por qué el amor materno era tan peligroso para las élites? ¿Por qué financiaban estos estudios y no otros? Por supuesto, debemos entender que por amor materno sobre todo se referían a las relaciones entre madres e hijos del pueblo, las de las de las clases dominantes siempre habían sido desapegadas debido a la externalización de los cuidados a través de esclavas, nodrizas, institutrices, criadas, empleadas domésticas, nannies, etcétera.

Podemos especular sobre algunas hipótesis. La distancia entre madres e hijos hacía más digerible la intrínseca separación que imponían los trabajos industriales asalariados. La imposiblidad de amamantar a demanda debido a la inflexibilidad del mundo laboral podía teorizarse a través de recomendaciones pediátricas falsas que dijeran que había que amamantar cada X horas en lugar de hacerlo por hambre, por placer, por consuelo, a voluntad y frecuentemente. A su vez, romper el vínculo madre-bebé o debilitarlo podía servir para tratar de encauzar la necesidad que tenemos los humanos de enraizarnos y conectarnos a través de la creación del vínculo artificial con otras instituciones/ideologías que llenaran ese vacío. La energía sexual, reproductiva y amorosa podían entonces ser redirigidas y el dolor y el vacío podían ser racionalizados a través de nuevas teorías. Otra consecuencia de la lactancia restringida por horarios, entre otros factores, es el retorno temprano de la fertilidad y la menstruación.

“Como dice Donna Haraway la “personalidad” se convirtió en el objeto principal de los estudiantes de ingeniería humana “porque era central en los dos niveles claves para la psicobiología como una tecnología del poder sobre el trabajo: el trabajador y su familia… (la personalidad) era un ancla para el control de los cuerpos en expansión a través del control del trabajo y el sexo”.

No deja de ser curioso cómo las relaciones entre el poder y la crianza se ocultan con generalidades respecto a la cultura “Occidental” en los medios de comunicación y los artículos periodísticos. Pongamos nombres y apellidos a las cosas y sigamos la pista del dinero.

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Bibliografía adicional:

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  • Oracle at the Supermarket: The American Preoccupation With Self-Help Books:
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