La guerra del discurso (segunda parte): la noble mentira y la estratagema

“Mi mujer debe estar por encima de toda sospecha”. Julio César.

“Aunque la mona se vista de seda, mona se queda”. Refrán popular.

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Hoy en día internet es una fuente de información y desinformación inagotable donde se mezcla la verdad con la mentira, los hechos con la propaganda y se convierte, no olvidemos su origen militar, en un campo de pruebas de la guerra del discurso, un tema en el que convergen varias disciplinas, desde la estrategia militar a la política, el derecho, la estética o incluso el arte dramático.

Por ejemplo, podríamos analizar el viaje a la Luna de la NASA en los años 60 del siglo pasado. La cuestión importante de fondo no es si realmente el proyecto Apolo logró pisar la Luna y retransmitirlo en directo, lo importante es que mucha gente cree que sí fueron. Si pensamos en estos términos lo estúpido y caro es haber ido de verdad a la Luna cuando lo verdaderamente importante no era el viaje en sí sino la escenificación de poderío militar de EEUU que se lograba con la hazaña. Esta función es la misma que cumplen los desfiles militares en todos los países. No importa si esas armas son de cartón piedra o son de verdad y funcionan. Lo importante es que parezca que ese determinado Estado es capaz de machacar al contrincante. Es una exhibición y un ritual de poder. Así que, si realmente fueron a la Luna es que fueron estúpidos. Sale mucho más barato, y el resultado final es el mismo, fabricar un montaje audiovisual del evento. Desde un punto de vista de economía de los medios y efectividad, lo lógico sería no haber ido y haber simulado que sí se fue. Como digo, es indiferente si fueron o no, lo importante es el resultado a nivel propagandístico.

En otro tipo de asuntos podemos ver de fondo la misma cuestión. Por ejempo, alguien puede cometer un crimen y no reclamar su autoría. A la vez, una persona puede no haber cometido un determinado crimen y, sin embargo, como hace el engendro del “Daesh” , puede reivindicarlo como propio. Lo curioso del asunto comienza cuando desde los medios de comunicación capitalistas occidentales se le hace el juego al pretendido “autor inspirador” y se da por válida la reivindicación, que sustituye o antecede a toda investigación previa o juicio en los tribunales. Algún día estaría bien que un analista militar nos explicara las consecuencias de semejante regalo en publicidad gratuita a nivel mundial que reciben al dar veracidad a cualquier tipo de reivindicación de autoría ideológica, porque la realidad es que el discurso y la propaganda también crean acción real, crean realidades, no solamente son palabras en un manifiesto. Si se toman en serio todas las reivindicaciones, al final, terminan convirtiéndose en verdad y los determinados casos aislados de gente desequilibrada terminan formando un grupo “desorganizado organizado”.

Imaginemos que un criminal o un grupo de psicópatas comenzara a reivindicar con el mismo paraguas ideológico todos los asesinatos masivos que ha habido en EEUU desde los años setenta hasta ahora del tipo de la masacre de la Escuela Secundaria de Colombine. Finalmente, ese grupo terminaría por existir en la realidad, no solamente en la invención o en las cabezas de un grupo de tarados original sino que encontraría su reflejo y expansión en otras muchas personas que seguirían el efecto llamada y se sumarían a la organización, ya sí de verdad.

Hoy hay muchos bulos dentro de la actualidad “conspirativa” cibernética con los que pasa un poco lo mismo. No creo que todas esas invenciones tecnológicas o estrategias de subyugación total de la población existan, pongamos por caso las armas climáticas, pero lo importante no es tanto si existen o no, si no lo que grandes masas de población puedan creer. Es el eterno debate entre la realidad y la ficción en la guerra de los discursos y la propaganda. Quizás lo que sí existe es el deseo de que existan como meta y sueño de los estrategas mundiales, pero de ahí a que lo hayan conseguido va un trecho.

De esta forma sí puedo creer que desde los diferentes Estados y los diferentes ejércitos de las principales potencias mundiales se esté investigando en todo tipo de armas o de campos de batalla que ni podemos imaginar, cosas que sonarían a verdadera ciencia ficción y que pueden ser perfectamente reales, como ha sucedido con otras tantas operaciones del tipo “Operación Mk Ultra”, por ejemplo, dignas de ser argumento de libros de Philip K. Dick u otros autores visionarios. Pero a la vez, dar credibilidad a todo significa fomentar una imagen de ejército/Estado que todo lo sabe, todo lo puede, todo lo ve, que en realidad es más una imagen proyectada a base de propaganda que otra cosa. Lo que sería interesante dilucidar es si esta propaganda es más ventajosa para una determinada potencia militar o para su supuesta adversaria en el tablero mundial. ¿Qué es mejor? Que te teman por ser malo malísimo puede ser utilizado por tu contrincante, que de esta forma recluta simpatías y solidaridades para hacer frente común ideológico contra ti. Pero, a la vez, tu “enemigo” te está fortaleciendo, ya que está creando una imagen pública tuya de omnipotencia total. No hay forma de derrotarte, eres invencible. Esto es devastador en la psique colectiva, ya que ante un enemigo así es imposible luchar. No se puede luchar contra lo divino, contra Dios. Tú no eres nadie.

Pero la realidad es bien diferente. Los Estados y los ejércitos los dirige gente corriente, no superhombres o dioses, al menos a nivel intelectual y emocional. Se equivocan. Sueñan con controlar y dominar muchas cosas: el mundo, los recursos, poblaciones… Pero son humanos y los humanos cometen errores. Las máquinas también se estropean. Así que es cierto que los ejércitos puede que sueñen con controlar el clima como arma de guerra y hasta aparezca en manuales militares o tesis doctorales, pero otra cosa es que realmente lo hayan conseguido, y otra tercera cosa es que la gente crea que lo han conseguido. No hace falta que controles el clima pero sí puedes reinterpretar un cambio metereológico a tu favor y decir que ese cambio lo has provocado tú, como un hipotético chamán que no es capaz de hacer llover pero que el día que llueve grita: ¡Lo veis! ¡Mis plegarias y danzas de la lluvia han funcionado! ¡Tengo poderes sobrenaturales!

No solamente los ejércitos oficiales y los Estados se han servido del discurso y la pantomima como estrategia. Hay un libro de Mary Nash y otras autoras, “Las mujeres y las guerras: el papel de las mujeres en las guerras de la Edad Antigua a la Contemporánea”, en el que hay otro ejemplo perfecto de estratagema, esta vez defensiva y ejercida por el pueblo, en concreto por mujeres, que juegan con la apariencia pero con resultados de efectividad real y total en el plano militar. No olvidemos que las armas puedes ser simuladas o falsas pero la retirada del enemigo en este caso no es una representación, es auténtica:

Hay un grupo importante de mujeres que llevaron a cabo una actuación bélica en circunstancias especiales para defender su ciudad, villa o aldea. Son muy numerosos los ejemplos de mujeres que ante un ataque por sorpresa del enemigo, cierran las murallas de su ciudad e impiden la entrada del atacante que pasa por sitiar la plaza. Estos episodios acaban con éxito y dan lugar a grandes alabanzas para estas mujeres a pesar de que han tomado un rol que no les corresponde. Voy a analizar cuatro ejemplos. El primero de ellos son las mujeres de Orihuela que, a principios del siglo VIII, estando solas, pues los hombres habían ido a luchar con las tropas de Muza y Tariq, vieron venir al ejército de Abdalaziz. Idearon una estratagema, que se volverá a repetir en otros casos. Estas mujeres se vistieron con las armas de los hombres y se pusieron en las murallas. La impresión que se llevaron los atacantes al ver una defensa tan cerrada era que el sitio de Orihuela iba a ser largo y difícil, pues daba la impresión de estar defendido por un fuerte ejército, por lo que los atacantes optaron por la retirada. Orihuela era salvada por sus mujeres.

En cuanto al secreto, la mentira y el abuso de poder del Estado me viene a la mente otro evento, el de aquel concurso de disertaciones filosóficas organizado por el monarca prusiano Federico II en 1778, en el que se presentaron diversos textos que intentaban contestar a la pregunta de si era últil para el pueblo ser engañado, por activa o por pasiva, es decir, bien induciéndole a nuevos errores o manteniéndolo en los que ya estaba. Supongo que la pregunta clave era otra, si era útil para el Estado engañar al pueblo. Como sabemos, pregunta de rabiosa actualidad, aún hoy en el año 2016.

Dicen que la mujer de Julio César fue acusada de adulterio y el emperador romano dijo, aun sabiendo que no le había sido infiel, aquella famosa frase que ha llegado transformada hasta nosotros como “a la mujer del César no le basta con ser honrada, debe parecerlo”. De esta forma vemos como por un lado está el hecho y por otro la apariencia. Para Julio César era más importante la proyección social que la verdad o falsedad del hecho en sí. Quizás por ello fue uno de los grandes estrategas del paradigma de la dominación y conquista del mundo. A las personas que creemos en un mundo basado en el apoyo mutuo y la convivencialidad quizás nos falte encontrar el paradigma en el que movernos más allá del discurso y la simulación, en los hechos y la vida diaria. Para nosotros no valen los dichos y los refranes de los dominadores. Tenemos que ser honrados, más allá de parecerlo o no, y he ahí el mayor de nuestros problemas.

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  • La guerra del discurso (primera parte):

La guerra del discurso

El colegio, escuela de sumisión también para los padres

Se acaba de terminar el curso escolar. Buscas en internet el nombre de los libros que vienen escritos en la nota que te dio la profesora del colegio estatal al que llevas a tu hijo de 4 años. Cual es tu sorpresa cuando descubres que uno de los libros en cuestión cuesta 85 euros. ¿85 euros? ¡85 euros! ¡Pero si a esa edad los niños no saben ni leer ni escribir! Busco en la web de la editorial y me entero de que el proyecto se compone de cuadernos, láminas, pegatinas y una mochila. Vaya, el detalle de la mochila es muy bonito para encarecer un poco más el “producto”*.

Y, ahora, ¿qué se supone que debes hacer? ¿Boicotear la decisión y que tu hijo sea el único de clase que no tiene libro? ¿Comprarlo en un gran almacén, fotocopiarlo y devolverlo? ¿Hacer desobediencia civil? ¿Desescolarizar? ¿Organizar una revuelta? ¿Una manifestación a las puertas de la editorial? Bueno, en esto último ellos siempre pueden decir que ponen el precio que quieren a sus libros y que no obligan a nadie a comprarlos… Pero, entonces, ¿a quién dirijes tu queja? ¿A la profesora? ¿Al Director del colegio? ¿Al Ministro de Educación?

Se trata claramente de un abuso de poder, un robo a mano armada. Lo mismo que la ley, que obliga a cambiar los libros cada cuatro años (el Real Decreto 1744/1998). De esta forma los libros no pueden pasar de unos niños a otros ni tampoco entre hermanos. No podría encontrar una demostración más clara de que el Estado sirve a los intereses del oligopolio editorial de este país. Somos un público cautivo muy jugoso para ellos.

*Del contenido del “proyecto” hablaremos cuando lo tengamos en nuestras manos, ya que la crítica me temo que no se quedará en el precio.

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Fragmento de “Los anarquistas españoles” de Murray Bookchin

 

La vida no domesticada tiene riesgos

La vida en libertad, salvaje, no domesticada tiene riesgos. El principal riesgo es el de morir en la infancia, no llegar a adulto, lo que le ocurría casi a la mitad de los niños. Esto, nos guste o no, ha sucedido en casi todas las culturas hasta hace muy poco. Yo solamente puedo aportar las pruebas de algunos libros que he leído:

Pero aún hay más. También en el mundo primate en libertad hay una mortalidad infantil muy alta, mucho mayor que la humana, ya que solamente el 27% de los machos nacidos y el 41% de las hembras llegarán a superar los 15 años, o lo que es lo mismo, morirán el 73% de los machos y el 59% de las hembras antes de llegar a ser adultos.

Como vemos, todos los mitos en torno a paradigmas originales o continuums de lo humano tienen que tener en cuenta también el lado oscuro, el lado feo y trágico de la existencia: la muerte. Yo desde luego reniego del despotismo ilustrado y del ansia de control total y abusivo sobre la vida, pero tampoco quiero ver morir a la mitad de mis hijos, así como tampoco quiero abusar de los antibióticos, de las técnicas que contaminan nuestras aguas o de la rapiña de los recursos por las que se pelea en las guerras actuales. En mi humilde opinión, estas son las arenas movedizas sobre las que se mueven los problemas filosóficos más acuciantes del momento, dentro de esa eterna polaridad entre la libertad y la seguridad.

Sobre la mortalidad en sociedades de cazadores-recolectores he traducido algunos fragmentos de este artículo de los antropólogos Michael Gurven y Hillard Kaplan, que contiene tanto datos objetivos como interpretaciones ideológicas:

Pg. 6: “En la Tabla 2, vemos que de media el 57%, el 64% y el 67% de los niños que nacen sobreviven a la edad de 15 años entre los cazadores-recolectores, forrajeros-horticulturalistas, y cazadores-recolectores aculturizados.”

Pg. 11: “Es interesante remarcar cómo el ambiente protegido de la cautividad afecta a los perfiles de la mortalidad de los chimpancés (Dyke et al.1995). La cautividad aumenta la supervivencia infantil y juvenil enormemente, del 37% que sobrevive a la edad de 15 años al 64% que lo hace en cautividad, siendo esta última cifra similar a las medias humanas. Sin embargo, mientras la proporción de supervivientes a la edad de 45 años aumenta siete veces, del 3% en la vida salvaje al 20% en la cautividad, sigue siendo solamente la mitad de alta que para los humanos que viven en condiciones premodernas. La diferencia entre los chimpancés y los humanos después de la edad de 45 es incluso mayor, con una esperanza de vida adicional para los chimpancés en cautividad de solamente 7 años, como un tercio de la esperanza humana. Parece que los chimpancés envejecen mucho más rápido que los humanos y mueren antes, incluso en ambientes protegidos.”

Pg. 22: “La violencia y la guerra son variables entre los grupos. Los Agta, Ache, Yanomamo y Hiwi tienen altos niveles de homicidio, que afectan a varones adultos desproporcionadamente. El homicidio es bajo entre los Hadza, Tsimane y los aborígenes del Territorio Norte. Los Aché muestran un alto nivel de homicidio, aunque mucho de él es infanticidio, asesinato de niños y resultado de escaramuzas con los Paraguayos rurales. El infanticidio es bastante alto entre los Ache y los Yanomamo, ocasional entre los !Kung y Tsimane y raro entre los Hadza. Los niños más susceptibles de ser víctimas de infanticidio incluyen los nacidos con defectos obvios, que son percibidos como débiles, gemelos, y aquellos de dudosa paternidad. Parece probable que las muertes violentas decrecen con el aumento de la intervención del Estado y la influencia misionera en muchos grupos de pequeña escala a lo largo del mundo (e.g., Agta, Ache, Aborígenes, !Kung, Yanomamo). La composición de las muertes accidentales varía entre los grupos, incluyendo caídas, ahogamientos en los ríos, depredación animal, envenenamientos accidentales, quemaduras y perderse en el ambiente.”

Bibliografía:

Mortalidad en sociedades de cazadores-recolectores: http://www.anth.ucsb.edu/faculty/gurven/papers/GurvenKaplan2007pdr.pdf

Mortalidad primate: http://www.eva.mpg.de/primat/staff/boesch/pdf/jour_hum_evo_mort_rate.pdf

http://www.eva.mpg.de/documents/Elsevier/Hill_Mortality_JHumEvo_2001_1556100.pdf

Actualización:

– El artículo del director de Survival International, una reseña del libro de Jared Diamond, es muy interesante y crítico: http://www.huffingtonpost.es/stephen-corry/el-peligroso-mensaje-de-d_b_3911585.html?utm_hp_ref=spain

Si lo dice Silvia Federici…

Silvia_Federici

“Esta perspectiva no consigue desafiar el orden económico mundial que es la raíz de las nuevas formas de explotación que sufren las mujeres. También la campaña de denuncia de la violencia contra las mujeres, que ha despegado en los últimos años, se ha centrado en la violencia física y la violación en el entorno doméstico en línea con las directrices de la ONU. Pero ha ignorado la violencia inherente al proceso de acumulación capitalista, la violencia de las hambrunas, las guerras y los programas de contrainsurgencia, que han allanado a lo largo de los años ochenta y noventa el camino para la globalización económica”. Pg. 109 de “Revolución en punto cero”.

https://www.traficantes.net/sites/default/files/pdfs/Revolucion%20en%20punto%20cero-TdS.pdf

División jerárquica mente-cuerpo

platónFrancis_Bacon,_Viscount_St_Alban_from_NPG_(2)

He escuchado esta entrevista a Patricia Soley-Beltrán y me he quedado con este fragmento:

9.26-10.19 “Cómo asociamos determinados sentidos al cuerpo masculino y femenino. La masculinidad se asocia con la razón, la feminidad con la emoción y entonces tenemos razón-emoción, masculinidad-feminidad, cultura-naturaleza, productivo-reproductivo, activo-pasivo, objetivo-subjetivo… En realidad hay que hacer así (levanta una mano y baja la otra) porque jerárquicamente está puesto por encima. Esto es una historia que aparece con Platón, Platón echa a las mujeres de la ecuación, del camino del conocimiento, y se asienta con Francis Bacon, un pensador científico decide que la mente, la penetración como metáfora, la mente identificada con lo masculino que penetra a la Naturaleza, la domina, la objetifica, la subyuga”.

Pero Platón y Francis Bacon solamente eran dos hombres concretos, no son “los hombres”. Y, por otro lado, el patriarcado, por lo que tiene de “arcado” mantiene por definición la relación jerárquica ente los dualismos, los opuestos o los complementarios, pero cualquier tipo de “arcado” o de Poder lo haría así.

Enlaces de interés:

 

 

 

 

No estamos adaptados a vivir en este ambiente

“Taller, línea de ensamblaje, máquina, tarjeta de fichar, horas extra, salario./
Me han entrenado para ser dócil./
No sé gritar o rebelarme,/
cómo quejarme o denunciar,/
sólo cómo sufrir silenciosamente el agotamiento” Xu Lizhi

 

El otro día, leyendo fragmentos del libro de Michel Odent “Do we need midwives?” (“¿Necesitamos matronas?”) tuve una especie de pequeña “revelación”* que me atreví a compartir en uno de los debates de las jornadas del “III Foro Libre de Maternidad de Vía Láctea” en Asturias. Lo que quise expresar allí es lo siguiente:

Hoy nos encontramos en mitad de un gran problema evolutivo de adaptación o, más bien, inadaptación al medio. La mecanización y la industrialización han traído beneficios pero también nuevos problemas, algunos de ellos incluso ponen en peligro la mera existencia de la especie. Uno de los principales conflictos es que no estamos adaptados para esos nuevos entornos creados como pueden ser los del trabajo asalariado mecánico y rutinario, el aislamiento, la falta de vida social y convivencialidad, estar sentados durante 8 horas frente a una pantalla de ordenador, el metro, la falta de contacto con la Naturaleza… No hemos evolucionado en un entorno así y lo peor es que no es posible adaptarse a ello. Tenemos dolores musculares, emocionales, espirituales, físicos, las llamadas “enfermedades de la civilización”, fobias, obesidad, anorexia, y un larguísimo etcétera.

La realidad es que nuestro entorno es totalmente artificial, es antinatural. A veces se dice, en textos feministas, que el mundo está adaptado al hombre (al varón). Cuando leo eso siento escalofríos por todo el cuerpo. Es totalmente falso. El mundo actual está hecho a la medida de los avances tecnológicos, de las herramientas, de las máquinas industriales e informáticas. No está hecho a escala humana ni a la medida de lo humano. Desde que nacemos se nos trata como máquinas u objetos porque se parte de la premisa de que somos los humanos los que nos tenemos que adaptar al sistema y no al revés.

También en el ámbito de la autodenominada “crianza respetuosa” se tiende a pensar que el mundo está adaptado a los adultos, a los padres, y no a los bebés, que no saben si viven en el Pleistoceno o en el siglo XXI. El gran error de este planteamiento es pensar que los padres sí están adaptados cuando tampoco lo están. Ellos también se encuentran en un entorno que va contra su propia naturaleza humana** que necesita amor, libertad, vínculos fuertes, aire y comida limpia, etcétera.  El mundo actual no está adaptado al ser humano, pero ni a los mayores ni a los pequeños. Está adaptado a las máquinas, ellas sí son el centro. Lo que nos lleva a la misma conclusión: como el ser humano no puede adaptarse al maquinismo del ambiente se espera que seamos los seres humanos los que nos adaptemos a un mundo robotizado. ¿Y cómo se hace eso? Convirtiéndonos nosotros mismos en robots.

No hay otra decisión más importante para la especie humana en estos momentos que la siguiente. O nos convertimos en ciborgs, en robots, y nos adaptamos al entorno, o cambiamos el entorno y lo humanizamos para adaptarlo a las necesidades básicas de lo humano o incluso de lo vivo. O nos robotizamos o volvemos a un medio más natural. No hay más. El ser humano es un animal, quizás un animal algo especial, pero un animal al fin y al cabo. Hoy nos encontramos en el camino entre el animal y la máquina. Estamos mutando o, más bien, nos están haciendo mutar y nosotros nos dejamos. En este post de Prado Esteban ella habla de “la granja humana” porque lo que hacen las mentes pleclaras que dirijen el mundo de la política y las finanzas desde el despotismo ilustrado es eso, tratarnos como ganado. Pero, ¿es que acaso el ganado no es tratado como una máquina de hacer leche y carne en el mundo industrial?

La vía por la que está comenzando esta curiosa mutación es la de los móviles. Hoy todo el mundo tiene un teléfono con conexión internet, cámara de fotos, grabadora y disco duro. Es un verdadero ordenador personal al alcance de la mano. El paso siguiente es fusionarnos con él y hacerlo carne de nuestra carne, que sea parte de nuestro propio cuerpo. De manera simultánea ya se está experimentando con pequeños simios transgénicos y también, en el ámbito de la reproducción artificial, con la selección genética de los embriones humanos. Es muy probable y, no sabemos cómo, todos estos caminos vayan confluyendo hacia una nueva especie.

Y esto, no será obra de cuatro señores conspirando, que puede que también, sino que la propia lógica o dinámica interna del desarrollo tecnológico humano nos llevará a ello, con lo que estaríamos frente a una terrible paradoja: el ser humano tendería siempre a morir de éxito en sus avances tecnológicos.

Quizás la cuestión clave esté en aquel concepto del que hablaba Ivan Illich, el del umbral y el de los límites de ciertas herramientas, que comienzan siendo medios y terminan siendo fines en sí mismas. ¿No hemos llegado ya al momento en el que tendríamos que estar, en lugar de investigando en deshumanización, explotación, dominio y o viajes a Marte, tratando de solucionar los problemas de nuestra casa, la Tierra? ¿No deberíamos pararnos, dejar de inventar nuevas herramientas y nuevas tecnologías y, con lo que ya sabemos y ya tenemos, intentar mejorar la vida en este planeta, sabiendo que nada es unidireccional y que cuando solucionas un problema, estás creando otro, quizás para más tarde? Por ejemplo, el uso de los antibióticos nos ha permitido salvar vidas pero su abuso está causando muertes por la vía de la resistencia creada a los mismos por las bacterias. Lo mismo podemos decir de la contaminación de los ríos por el uso y abuso de drogas recreativas y medicamentos.

Ya hay investigadores como Eduald Carbonell, el paleontólogo de Atapuerca, que defienden estas ideas transhumanistas, como en esta entrevista:
“En ‘El naixement d’una nova consciència’ también habla de ‘la revolución científicosocial humana’. ¿Qué será?
– Será la creación del nuevo hombre, el paso del homo sapiens al homo ‘ex novo’. Seremos capaces de crear robots tecnobiológicos a los que dejaremos las categorías humanas más sólidas: la perseverancia, la solidaridad, la inteligencia, la no territorialidad y la organización horizontal. Todavía es ciencia-ficción pero es una de las pocas esperanzas que nos quedan…”

El problema del ciborg es que necesita electricidad, baterías y energía. Dado que nos encontramos en pleno pico del petróleo vemos como una vez más no existe “máquina” más perfecta que la creada por la propia fuerza de la Naturaleza.

La antropóloga Amber Case en su charla TED define al ciborg como un organismo al que se le añaden componentes para que pueda adaptarse a ambientes nuevos y aporta el ejemplo del astronauta en el espacio, un humano en un entorno para el que no está adaptado. Sin embargo, esto es una verdad a medias, ya que la realidad actual es justo la contraria a la del astronauta. Nuestros abuelos y bisabuelos sí estában adaptados al entorno en el que vivían dentro del ámbito rural o al menos, mucho más adaptados que nosotros a la ciudad y la vida actual.  Hubo decisiones políticas detrás de esas “inadaptaciones” del mismo modo que hoy en día es el marketing el que nos intenta persuadir una y otra vez de que tengamos ordenador, tablet y móvil. Y nosotros las compramos y las usamos, siendo copartícipes de esta mutación sin poder alegar que son otros los que nos dirigen por tal o cual camino, como a ganado.

Odent parece terminar su libro, si es que le he entendido bien, diciendo que de alguna forma tendríamos que aceptar la mortalidad natural porque la medicina va a terminar matando a la especie humana, lo que constituye de nuevo una gran contradicción, ya que se supone que la medicina tiene como función curar y no matar. La pregunta es, ¿hay vuelta atrás? ¿Debería haberla? ¿Estamos dispuestos a asumir el sentido trágico de la vida? ¿Asumir la histórica mortalidad “natural” infantil del 50%? Yo desde luego no la acepto, pero tampoco puedo aceptar un mundo de seres deshumanizados y robotizados, que finalmente es también otra forma de mortalidad, la muerte de lo humano.

Demasiadas preguntas. En una de mis escapadas durante las jornadas pude visitar el Parque de la Prehistoria de Taverga tomé un pequeño apunte de uno de los paneles del museo que no sé muy bien si viene al caso del tema tratado pero intuyo que sí: “No obstante, los dos en sus investigaciones paralelas (André Leroi Gourhan y Annette Laming-Emperaire) pusieron en evidencia la existencia de un sistema binario reflejo de la dicotomía universal del pensamiento humano”.

*En realidad, “revelación” para mí, ya que hay mucha gente reflexionando sobre estos temas de forma pública. Pienso, por ejemplo, en John Zerzan, salvando las distancias y los puntos de vista divergentes, claro... En muchos aspectos, como en el del contacto directo con la Naturaleza y todo lo que nos aporta, no hace falta remontarse a la Prehistoria, ya que nuestros propios abuelos, en los pueblos, cazaban y recolectaban, además de dedicarse a la agricultura o la ganadería doméstica. Es decir, no existe la ruptura entre sistemas total que defiende Zerzan y otros.

ACTUALIZACIÓN 09/09/2016: En este video él mismo habla (min. 25:22) de otro autor que vio claro la conexión entre el primer paso, la domesticación de la naturaleza, y los avances tecnológicos actuales. Se llamaba Paul Shepard y yo no le conocía. Otro documento interesante sería este pdf de Jared Diamond.

**El concepto de “naturaleza humana” es bastante escurridizo y tiene una contrapartida muy fuerte en el coste de la supervivencia en libertad. Los que sobreviven quizás tengan una vida completa pero mueren muchos por el camino. ¿La domesticación implica quizás un énfasis en la “cantidad” versus la “calidad”? Ver post: http://www.lasinterferencias.com/2016/07/21/la-vida-no-domesticada-tiene-riesgos/

ACTUALIZACIÓN 28/09/2016

Una vez que me he metido de forma más profunda en este tema recomiendo encarecidamente leer a Paul Shepard y otros artículos traducidos de la web Le Partage como este en el que se habla de la depresión como enfermedad “adaptativa” o, más bien, maladaptativa… http://partage-le.com/2016/06/la-depresion-una-enfermedad-de-la-civilizacion-los-cazadores-recolectores-tienen-el-remedio-por-sara-burrows/  o su charla Ted.

Fragmentos del libro “El útero artificial” de Henri Atlan

Fragmento del libro “La procreación artificial” de Jacques Testart

Las aplicaciones de teléfonos “Inteligentes” promovidas por el Ministerio de “Igualdad” y Telefónica nos harán “Libres”

La vida no domesticada tiene riesgos

 

Duelo eterno

En la vulnerabilidad

se reabre la herida.

Eres la cicatriz que nunca desaparece.

Eres el duelo que nunca termina.

Nuestro cordón umbilical

lleva la marca del verdadero pecado original,

que no es otro que la orfandad.

Nuestro linaje

se alimentó de la fruta del córtex

y engordó a base de lujuria monetaria

mientras nos abandonaba a la intemperie

de los cestos sobre el río,

los botes de leche condensada

o entre los muros de un piso del extraradio.

Allí se quedó llorando nuestro amor,

bajo la única supervisión de un aparato de televisión

y con la única compañía de un llavero escondido en la mochila.

Te fuiste del Facebook

Te fuiste del Facebook

y ahora me pregunto dónde estás

o qué estás haciendo en este momento,

si quizás estás mirando un atardecer real,

conversando en la calle

o dando la teta.

Quitaste las cookies de tu blog

y tampoco tomas estadísticas.

Ahora me pregunto dónde estás,

si hay forma de seguirte

o si desde tu eremitismo digital

nos has olvidado.

Tiraste el móvil por la ventana

y te vi saltar de gozo.

Ahora me pregunto

cómo eres capaz de quedar con tus amigos,

si es que todavía te queda alguno.

Me pregunto por qué no te importa

si te leen o no,

y por qué te has convertido

en profeta del ascetismo cibernético.

Te fuiste del Facebook

y tengo que decirte algo.

No te asustes,

pero la rara, la loca y la inadaptada eres tú.