Documental “Explotación de óvulos” y otros…

“Explotación de óvulos”, algo de lo que nadie quiere hablar. Una práctica, una compra-venta totalmente legal en nuestro país. Está sucediendo, es prostitución reproductiva y, además, tiene riesgos causados por la ambición productivista de querer extraer en un mes los óvulos que una mujer tardaría en crear uno o dos años. Cosas del proceso industrial capitalista…

Por fin han traducido este documental y lo han subtitulado. Me parece muy importante el detalle final en el que muestran que el interés en la compra de óvulos no solamente viene de mujeres infértiles o de gente que quiere tener hijos y no puede. Hay un sector médico y biotecnológico emergente interesado en investigar con este tipo de “materia prima” para estudios con células madre y demás…

Y este es el otro documental que han subtitulado al castellano. También producido por el CBC (The Center for Bioethics and Culture Network) y centrado en los “vientres de alquiler”:

Una pena que no esté subtitulado este último. Es el que sacaron sobre la inseminación artificial. Obviamente esta práctica no tiene riesgos físicos para el vendedor de semen pero sí hay riesgos éticos, psicológicos y espirituales en la cosificación, prostitución, mercantilización, deshumanización, creación de bebés a la carta, anonimato, separación de medio hermanos, etcétera, etcétera… Aquí hablan los hijos:

Y con esto vuelvo al principio. Uno de los comentarios en Youtube, en el documental “Anonymous Father’s Day” es el de una mujer que dice haber donado óvulos. Lo traduzco:

“Esto me impactado. Hace 16 años doné mis óvulos pensando que estaba dando a una pareja un regalo asombroso. Pero durante 16 años he sentido que me faltaba un pedazo de mí. Tengo 3 hijos pero me encuentro buscando. Sólo espero que él o ella me encuentre, y nos reunamos algún día. Cuando fui a la clínica me dijeron que estaba meramente dando “algo que tiras por el inodoro cada mes” y cuando lloraba me decían que era por los medicamentos y después de una hora estaba de vuelta en la calle preguntándome qué diablos acababa de suceder. Cuando donas, das la mitad de ti. No te preparan para ello ni para cómo te sentirás años más tarde sabiendo que tus hijos tienen un medio hermano o hermanos en alguna parte. Espero que mi regalo llegó a la gente adecuada, espero que esté bien, espero que pueda responder a cualquier pregunta que él o ella pueda tener. Espero que sepa que pienso en él. Pero es sólo ahora que el daño real está llegando a la superficie, me imagino. La ciencia da y quita. El pensamiento que tengo de que he hecho a alguien sentirse inseguro de quién es o que le he creado preguntas sin respuesta sobre sí mismo me rompe el corazón, yo solamente pensaba que estaba haciendo algo bueno para alguien”.

Copio otro texto del blog “Diario de una maternidad y un lazo rosa”:

“Tiempo después, cuando yo también quería ser madre a toda costa y no lo lograba…no dejaba de pensar en que alguien con uno de mis óvulos lo había logrado, y al mismo tiempo pensaba que por ahí había un/a niño/a que de alguna manera era algo mio… que posiblemente tuviera algún parecido conmigo y que nunca lo vería… se me hizo difícil, no en el momento de la donación… sino mucho tiempo después, al ver que yo no podía quedarme en estado… lo siento, aunque no quede bien el decirlo, es lo que sentí… que un pedacito de mi… vivía otra vida y no era conmigo.”

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Comentario al artículo “La donación de óvulos… la decisión más difícil”