Y tú, ¿has sido alguna vez parte de la disidencia controlada?

Que la fortuna de uno de los hombres más millonarios del mundo se dedique parcialmente a becas para el activismo social o proyectos independientes es una evidente paradoja, aunque sea habitual en fundaciones de grandes empresas o de filantropía personal.  Juan Luis Sánchez, Cofundador y subdirector de eldiario.es y miembro del Consejo Asesor Europeo de la Open Society de George Soros. Por cierto, aunque ese periódico tenga un blog que se llama “Interferencias”, tengo que aclarar que yo creé el mío en blogspot en el año 2009 y no tenemos, afortunadamente, nada que ver.

Hoy dejo en el blog un post muy interesante y que puede servir para reflexionar sobre lo acaecido en los últimos años. Está escrito por “Andrei Kononov” y se llama:

INFILTRADOS 2.0: EL VERDADERO ORIGEN DEL 15-M Y EL COMPLOT DE PODEMOS

También son recomendables todos los posts del blog referentes al 15-m, los “papeles de Soros”, la Open Society, Open Government (gobiernos “abiertos”), Medialab-Prado, los ayuntamientos del “cambio” y la participación ciudadana a través de internet…

Confundir deseos con realidades hace que caigamos en todas las trampas que suenan bien y nos convirtamos en la famosa “disidencia controlada”. Yo tropiezo una y otra vez en la misma piedra por esa misma razón y supongo que no he sido la única. Pienso que el 15-m fue en gran parte planeado y en una pequeña parte espontáneo, caótico y azaroso. Yo sí pensé que, a pesar del carácter socialdemócrata, reformista y prosistémico de muchas de las propuestas que se podían escuchar en las asambleas de Sol y cercanías, el mero hecho de sentarnos a hablar y debatir por las plazas ya era positivo en sí mismo. Lo que no veía es que, en gran medida, estábamos formando parte de un gran experimento de ingeniería social en el que las redes sociales y las nuevas tecnologías, los nodos y la cibernética, iban a tener un papel fundamental. Y sí, me vuelvo a caer del guindo: he sido parte de la disidencia controlada, una tonta útil más. Y, lo que es peor aún… Si lo he sido en el pasado, ¿en qué más cosas me estaré equivocando en el presente?

Yo fui de esas personas que creí de verdad que en Túnez las protestas de la población eran legítimas y no estaban siendo manipuladas por entidades externas o imperialistas. Después llegaron más “primaveras árabes” y las apoyé. Denuncié todas las injusticias y falta de libertades de todos los lugares donde fuera necesario. Hasta que después vi que había otras versiones que no cuadraban con lo que nos estaban contando, que las cosas no estaban tan claras, que había financiación externa, armas, extremistas religiosos de por medio, sobre todo en la invasión de Libia. También me olió muy mal un video muy bien grabado que quería hacernos creer que lo que estaba sucediendo en el Euromaidan era algo parecido a lo del 15-m en Sol. Con Siria ya no piqué, aún así le di a “me gusta” en facebook a no sé qué grupo de “luchadores” por la libertad en aquel país hasta que cantaba demasiado que era un grupo creado posiblemente por servicios secretos occidentales a modo de propaganda y guerra cultural.

En fin… Errare humanum est, aunque nos sintamos ridículos y mal después al reconocer nuestros fallos y debilidades, cargadas de buenas intenciones y carentes de una visión global y estratégica. Por eso, no escribo esto con el dedo señalando hacia fuera, sino también reconociendo que cualquier persona puede picar. En otros casos, directamente no es inconsciencia sino ambición de poder, dinero, un puesto de trabajo molón o una subvención jugosa. Cuando pedimos una subvención (y yo las he pedido) tenemos que adaptarnos a lo que se espera de nosotros para recibirla, de esta forma nos controlan. Otras veces vender nuestras capacidades intelectuales al diablo forma parte de la supervivencia laboral. Yo misma tengo que poner imágenes a videos basados en guiones que defienden los transgénicos durante el horario laboral. Pero, claro, la mayor parte de los trabajos son una mierda y lo único que podemos pedir es no vender el alma y denunciar la alienación del trabajo asalariado, un tiempo y un lugar en el que no somos libres.

Pensar de qué forma podemos denunciar los abusos de políticos y tiranos sin que esa crítica sea aprovechada por otro nuevo político y tirano igual o peor sigue siendo uno de los puntos clave de reflexión.

Un bando geopolítico saca los trapos sucios del otro bando*, pero quizás en la Guerra ¿Fría? 2.0. los únicos bandos que existen son el pueblo (o los pueblos del mundo) y los dirigentes, los expertos,  los tecnócratas, los utópicos, los ilustrados, los que se creen con la potestad de pastorearnos a su voluntad. O vete tú a saber, yo solo sé que no se nada.

Ten cuidado con lo que sueñas, puede que se convierta en realidad. Y tu sueño de “transparencia”, “horizontalidad”, “democracia directa” sea solamente una nueva cara que esconda una dictadura todavía más refinada y psicopolítica. ¿Cómo denunciar la injusticia sin ser utilizado por el poder y sin caer en dar apoyo a otra injusticia o dobles morales respecto a otros países? En definidas cuentas, ¿cómo no ser parte de la “disidencia controlada”?

“Hay que crear un partido”, se escuchaba una y otra vez en las asambleas del 15-m. Y el partido se creó y fue una copia de la campaña de Obama en EEUU, hasta en el nombre. Tecnología, redes sociales, internet, todo ello formará parte del gran teatro de la participación, en el que sentirás que estás decidiendo algo aunque no estés decidiendo nada. Podemos es el partido del sistema, es el partido de la OTAN aunque podría ser también el partido de otro bloque geopolítico en otro momento porque, en realidad, es el partido del poder actual, que es líquido, flexible y muta. Es el partido que encumbra el voto electrónico manipulable cual votación de Operación Triunfo, es el partido que aúna toda la filosofía de George Soros y la Fundación Ford. Es decir, la izquierda actual no es anticapitalista, es el culmen del capitalismo, el Estado y el (neo)liberalismo, su refinamiento más perfecto. Es más, todos los partidos del Congreso son simplemente diferentes facciones de un mismo régimen, ya que votes a quien votes, el sistema permanece.

Como parte de la inteligencia popular (sea lo que quiera decir eso a la luz del tenebroso concepto de “inteligencia colectiva” del que habla el artículo de Andrei Kononov) voy a aportar mi pequeño granito de arena a este lamentable espectáculo. Es sobre una noticia de 2012 en la que aparece una megasubvención de la Fundación Santander al Museo Reina Sofía de Madrid para programas “pedagógicos” (véase: adoctrinamiento). ¿Y a quién vemos en algunos de los proyectos pagados por el gran capital? A gente muy “subversiva” como Beatriz Preciado y al Observatorio Metropolitano de Madrid, al que pertenece o pertenecían varias personas vinculadas al Ayuntamiento de Manuela Carmena, como Pablo Carmona,  miembro de Ahora Madrid y Ganemos, y actual concejal del distrito de los barrios de Salamanca y Moratalaz. Esta noticia, hay que relacionarla con esta otra de 2013, año en el que entran 8 vocales de grandes empresas IBEX en el patronato del Museo Reina Sofía:

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Es decir, el Banco Santander financia seminarios de “pensamiento crítico” y sobre “el cuerpo”, entendido desde la denominada “teoría” queer. Esta “teoría” defiende que las categorías “hombre” y “mujer” son ficticias y las mete dentro del mismo saco que las de “heterosexualidad” u “homosexualidad”, categorías que sí tienen una base artificial/cultural y que nacieron desde el ámbito de la medicina, la biopolítica de las elites, la psiquiatría, los códigos penales y demás… Está bien saber que unas charlas sobre resistencia al “neoliberalismo” organizadas por Preciado están financiadas por este selecto grupo de personas de la subversiva y anticapitalista Fundación Banco Santander, con mucha transparencia y poco pudor. A mí se me caería la cara de vergüenza.

Ojo a la participación de Raquel/Lucas Platero, que iba en el equipo y candidatura de Pablo Carmona (Observatorio Metropolitano de Madrid) en Madrid en Movimiento.

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La subvención en cuestión es de 1.750.000 euros durante los próximos cinco años, es decir, que en teoría acabaría 2017 y todavía estaría vigente. Por supuesto, se trata de una suma a repartir entre muchos proyectos diferentes, no solamente los citados, pero no deja de ser paradójico que desde posturas “críticas” con el capitalismo neoliberal se acepte dinero de una de las entidades financieras capitalistas más importantes de este país. Dice la Fundación Banco Santander que, por supuesto, esta ayuda es “absolutamente desinteresada”. Claro. Y nosotros les creemos, claro. Es obvio que a una entidad bancaria como aquella le interesa tener controlada a la pseudodisidencia y la pseudosubversión, mucho mejor cuando esta está totalmente alineada en sus contenidos con el capitalismo, sobre todo a través de su adoración a la tecnología “participativa”, el culto a lo artificial/cultural que supuestamente nos “libera” de la biología y da pie a todo lo “trans”génico y deconstructivo (el biohackeo), a la medicalización de los cuerpos y su castración a través de los productos hormonales que nos vende la industria farmaceútica (testosterona, la píldora anticonceptiva con estrógenos y progesterona), la reivindicación de la reproducción artificial como algo subversivo y liberador (libre mercado de gametos, consumismo reproductivo, medicalización de procesos fisiológicos, eugenesia, catálogos humanos, cosificación, explotación y prostitución reproductiva…). Son más neoliberales que los neoliberales oficiales, vaya.

En el caso concreto del Observatorio Metropolitano (en facebook vemos que tiene su sede en la librería Traficantes de Sueños) los títulos de los proyectos financiados por el Santander (banco al que tildan de “tiburón financiero” en el artículo “Madrid, ciudad global”) son, por ejemplo, Prospecciones para un pasaje De la crisis a la democracia, impartido en el año 2014. En el curso de 2015 ya no aparece el logo del Santander, no sabemos si porque dejaron de financiar o porque se prefirió que no apareciera. Es el año también en el que varios miembros del Observatorio Metropolitano pasan a trabajar en las instituciones políticas madrileñas.

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Miembros del Observatorio Metropolitano son, si seguimos algunos nombres del libro “Madrid: ¿la suma de todos? Globalización, territorio, desigualdad”:

Habría que hacer un inciso para leer lo que decía Jesús Montero (Podemos), técnico de la Universidad Complutense vinculado a Universia (Banco Santander), en este artículo: “Sin Podemos no hay Ahora Madrid, habría habido Ganemos. Ahora Madrid existe porque existe Podemos”, afirma Montero. “Podemos es la parte que impulsa, y por tanto la que debe decidir qué impulso se le va a dar”, asegura. “Vamos a construir nuestro modelo para organizar Ahora Madrid y luego hablaremos con ellos. Pero dentro de cuatro años queremos presentarnos como Ahora Madrid y no Podemos. Nuestra concepción del municipalismo se fundamenta en candidaturas ciudadanas, no en partidos”, zanja.

La Fundación Banco Santander también financió a la Fundación de los Comunes, vinculada al Observatorio Metropolitano y a Traficantes, en 2015 subvencionando un puesto de trabajo.

Es curioso que la reflexión que establecen en esta petición de crowdfounding vía goteo/planoniq (organización financiada por la Comisión Europea y European Cultural Foundation de la que también habla Kononov) ponga de manifiesto que son conscientes del papel de la Fundación Banco Santander dentro de la universidad: “en España es un banco como el Santander, a través de su fundación, es el que escribe las directrices para una buena universidad”. ¿No deberíamos pensar, entonces, y por equivalencia, que un banco como el Santander podría estar escribiendo las directrices del Observatorio Metropolitano o de la Fundación de los Comunes?

 

Dentro de la Fundación de los Comunes nos encontramos, al menos en el año 2012, a una organización mencionada por Andrei Kononov, “X.net”.

Y aquí volvemos a otro de los artículos de Andrei Kononov. Varios miembros del Observatorio Metropolitano han acudido a Zemos98, “un encuentro anual sobre educación expandida, comunicación en beta y audiovisual integrado que se celebra en Sevilla”.  En un artículo de eldiario.es sobre Zemos98 hablan un poco más del tema de las subvenciones y de por qué ya no habrá más ediciones. Todo muy contracultural, progre, de izquierdas, alternativo y moderno, pero cuando vamos a ver sus patrocinadores nos volvemos a encontrar al viejo conocido capitalista George Soros con su Open Society y a la European Cultural Foundation, presidida por una princesa holandesa, Lorenza de los Países Bajos. Esta princesa es consejera del Puerto de Rotterdam, el mayor puerto europeo, y está emparentada directamente con los mayores inversores de la petrolera Royal Dutch Shell. Su marido, el príncipe Constantin, trabajaba hasta hace poco para la RAND Corporation (think tank de las fuerzas armadas de EEUU) y la Comisión Europea. No en vano, la ECF es una institución vinculada a las elites “Bilderberg” (foro que no es en absoluto “transparente” ni “participativo”). La ECF agradece en su web (abajo del todo) el patronazgo del Fondo Cultural del Príncipe Bernardo.

Mención aparte merece el tema del apoyo de la ECF al tema de los “comunes” (en España a través de Platoniq-Goteo). La realeza más casposa y el gran capital promocionando “modelos alternativos de democracia a un nivel europeo”.

En Hola podemos enterarnos más sobre los intereses empresariales e ideológicos de Constantino y Lorenza de Holanda (Laurentien).

“Desde el pasado marzo el príncipe Constantino no trabaja ya en la Comisión Europea, si bien sigue manteniendo algunas tareas de asesoramiento en el terreno de legislación sobre Internet. En Holanda, además de su agenda oficial como miembro de la Casa Real, el Príncipe es parte importante de la iniciativa StartupDelta, que pretende mejorar el clima empresarial holandés y facilitar la puesta en marcha de nuevos negocios. Por su parte la princesa Laurentien es consejera del Puerto de Rótterdam y directora de la fundación Missing Chapter. También, desde hace años, en su condición de Presidenta de Honor de la fundación holandesa Leer y Escribir y como embajadora especial de la Unesco, se dedica a llamar la atención sobre el analfabetismo tanto en Holanda como en el resto del mundo.”

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Aquí la princesa Lorenza (European Cultural Foundation) y el príncipe Constantino promocionando un poco “los comunes”, el empoderamiento y la participación ciudadana… Todo ello con financiación del Fondo Cultural del Príncipe Bernardo, creado en 1942 para comprar material de guerra para el gobierno británico y holandés.

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El “ecologista” príncipe Bernard, creador de la “ong” WWF y del  “transparente” y “participativo” Club Bilderberg, cazando en África.

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La monarquía holandesa sigue siendo la mayor inversora de la petrolera Royal Dutch Shell.

La monarquía holandesa está vinculada a la Open Society de George Soros también a través de Mabel de Orange Nassau (cuñada de la presidenta del European Cultural Fund), que trabajó en Bruselas en esa institución y también en Londres hasta el 2008.

Ojo, la web de la European Cultural Foundation tiene más información jugosa que proporcionarnos. Hay un nombre español por ahí abajo, un tal Juan Freire (fundador de Teamlabs) que es “biólogo, emprendedor y profesor”. Juan Freire está en el “venture board” de Ashoka España, una ONG utilizada por el capitalismo para cooptar movimientos sociales, según este artículo colaborativo titulado “Multinacionales y movimientos sociales: resistir al “lobby oculto”” (Por cierto, uno de los autores del texto, Jorge Riechmann, está en la lista de Podemos, una pena que solamente sea capaz de ver la paja en el ojo ajeno):

A por los movimientos sociales de Resistencia

Dos fundaciones muy activas en este capítulo nos sirven para ilustrar cómo opera el gran capital en este apartado de su plan B. Se trata de las llamadas AVINA y Ashoka, que tienen su espacio de operaciones preferente en España y Latinoamérica. No son las únicas.

Estas dos entidades, aparecidas en 1994 y 1981 respectivamente, están íntimamente relacionadas entre sí. En 1993, Stephan Schmidheiny, fundador de AVINA, y Bill Drayton, fundador de Ashoka, percibieron que tenían visiones muy afines sobre cómo contribuir a un cambio profundo en el mundo y, a través de los años, AVINA y Ashoka han identificado y promovido múltiples formas de colaboración local y global. También Ashoka es financiada por AVINA: por ejemplo, hasta 2007 le ha pagado a más de 400 emprendedores sociales. Según Drayton, “Ashoka no tiene un co emprendedor o aliado más cercano o duradero que AVINA para apoyar el vuelo de las más poderosas y nuevas ideas y sus promotores”.

Ambas fundaciones están inequívocamente vinculadas al gran capital. En el caso de AVINA, el fundador único ya citado es el magnate del amianto, una de las mayores fortunas del mundo, amasadas con el negocio del mineral asesino a costa de la salud y de la vida de cientos de miles de personas en todo el planeta. El pasado 13 de febrero, Schmidheiny fue condenado a 16 de años de cárcel por un tribunal de Turín por los delitos de “desastre ambiental doloso permanente” y “por omisión de medidas de seguridad “en el trabajo, provocados por una fábrica de amianto de su propiedad instalada en el pueblo de Casale Monferrato, a causa de la cual ya han muerto más de dos mil personas y han enfermado cerca de mil.

Además, Schmidheiny ha sido directivo de Nestlé, de la Unión de Bancos Suizos, y de ABS Brown, entre otras multinacionales. Del mismo modo, el actual presidente de AVINA procede de la multinacional química DuPont. En el caso de Ashoka, la fundación en España está presidida por un ex directivo de la banca JP Morgan (10), la empresa más poderosa del mundo según la lista Forbes, y otros fundadores han estado vinculados a la consultora McKinsey&Co. o a General Electric.

Estas fundaciones del gran capital entran en los movimientos sociales y ONGs con una filosofía definida y que no engaña a nadie. Se trata de considerar “a los mercados como los canales legítimos para el cambio social”. (11) Por eso AVINA se define como “una fundación que se asocia con líderes de la sociedad civil y del empresariado de América Latina en sus iniciativas por el desarrollo sostenible”. (12) En el caso de Ashoka, el objetivo es más claro si cabe. Según declara María Zapata, su directora en España: “para las empresas, el mercado potencial que ofrece la población que está viviendo con menos de dos dólares al día, la base de la pirámide, es de 4 billones de dólares (…).Los emprendedores sociales trabajan con esas poblaciones y su labor es acercar a las multinacionales hasta ellas, mientras salvaguardan los intereses de éstas”. (13)

Para eso financian y se alían a líderes de los movimientos sociales, incluso a los anticapitalistas, para que legitimen desde dentro el sistema empresarial realmente existente, y para moldear los límites de esa disidencia. En efecto, AVINA cuenta entre sus socios destacados al argentino Gustavo Grobocopatel (14) considerado el empresario número uno y referente indiscutido a nivel mundial en el terreno de la soja transgénica. Cultiva más de 280.000 hectáreas.

Ya sabemos que el cultivo de la soja “es el monocultivo de la década, el cultivo que más tierras deforesta, que más bosques tala, que más asesinatos y esclavitud produce, que más fumigaciones provoca, y finalmente que más pobreza genera”, según el Informe del Worldwatch Institute de 2011. (15)

Claro, que en Latinoamérica, lugar privilegiado de sus actuaciones, ya se han percatado de la naturaleza de estas fundaciones. En la pasada reunión de Cancún sobre cambio climático (diciembre de 2010), el Grupo de Reflexión Rural argentino (GRR) ha detectado la infiltración de AVINA en los distintos movimientos alternativos que han acudido a la contracumbre y denuncian que: “Las grandes corporaciones y las fundaciones que las acompañan, han estado trabajando sigilosamente para escurrirse entre los espacios alternativos. La fundación AVINA, del millonario suizo Stephan Schmidheiny, de larga y siniestra trayectoria en nuestra América Mestiza, por comprar voluntades detrás de proyectos supuestamente beneficiosos para nuestros pueblos y comunidades, ofreció una dádiva económica para la organización de Klimaforum 10. (…) Fundaciones como AVINA y Ashoka son el enemigo de la Tierra Madre y de las poblaciones oprimidas”. (16)

Como no podía ser de otra forma Juan Freire también está vinculado a Zemos98 con la celebración de un congreso sobre “educación expandida”. De nuevo vuelvo a los textos de Andrei Kononov y al profético evento precursor del 15-m del Medialab-Prado (minuto 5.28) en el que aparece esta misma persona:

Juan Freire también ha participado en multitud de eventos de Medialab-Prado (Andrei Kononov también habla de ello):

Ciudad y procomún es un nuevo grupo que se inicia dentro del Laboratorio del Procomún de Medialab-Prado en 2012 coordinado por Juan Freire y César García Sáez. Este grupo es abierto y aspira a integrar a numerosas personas y grupos que trabajan activamente en temas como el espacio público y la participación ciudadana y que deseen generar un espacio de encuentro para desarrollar proyectos y pensar alrededor de la confluencia de ciudad, tecnología y gobernanza.

Así que vemos al profesor Juan Freire vinculado al gran capital mediante Ashoka, a la monarquía holandesa dueña de Royal Dutch Shell en el European Cultural Foundation, y a la disidencia controlada izquierdista y pseudoparticipativa del multimillonario George Soros (Open Foundation) a través de Zemos98 y Medialab Prado (esta última institución se financia con fondos del Ayuntamiento pero muchos de sus colaboradores sí reciben financiación de entidades ya mencionadas). Ashoka defiende el uso de transgénicos. ¿Cuál es la postura de Medialab-Prado en referencia a este asunto? ¿Defenderían los campos masivos de soja transgénica como “procomún”? Ashoka se ha aliado con la fundación de Bill y Melinda Gates. ¿Pero no eran tan defensores del software “libre”?

Como bien explica este artículo de Isidro Bustamante cuando esta gente habla de “procomún” se refieren a privatización de los bienes comunales y cuando hablan de “transparencia” están viajando a algún paraíso fiscal a guardar su dinero. El mismo George Soros tiene en Nueva York la sede de su empresa Soros Fund Management pero, sin embargo, su Quantum Fund está establecido en Curazao y las Islas Caimán.

Ashoka cuenta en su estructura con un órgano denominado “Academia Global”, que es el encargado de representar y asesorar a los Emprendedores Sociales. Este órgano está formado por una serie de economistas neoliberales y por otros miembros, entre quienes se puede destacar a Hernando de Soto, quien fue el asesor personal de Fujimori en su etapa presidencial del Perú, y que a su vez asesoró al presidente peruano Alan García en los conflictos con los indígenas del Amazonas, recomendándole la privatización de los bienes comunales de dichas comunidades. También puede destacarse al banquero adalid de los microcréditos en el mundo, Muhammad Yunus, de Grameen Bank (India). O Peter Eigen, el fundador de la ONG Transparencia Internacional, cuyo fin es luchar contra la corrupción, pero cuyo mencionado fundador administra un paraíso fiscal en las Islas Vírgenes. Por cierto, el director en España de Transparencia Internacional es Antonio Garrigues Walker, quien, a su vez, presidió el Jurado que concedió el Premio Príncipe de Asturias 2011 al fundador de Ashoka.

 

TECNOPOLÍTICA, TECNOUTOPÍA

Si nos fijamos, la constante de todos estos vínculos cibernéticos y nodos es la adoración por las llamadas nuevas tecnologías, internet y redes sociales. Ellas nos salvarán, supuestamente, nos traerán la “participación” ciudadana, la “transparencia”, la democracia 2.0., el voto electrónico y demás. Hablemos claro: internet y los teléfonos móviles son una herramienta del ejército, el capitalismo y el Estado para exprimir y dominar el mundo y sus gentes. El medio es el mensaje. No es neutral. Es control y dominación 2.0. Es desmovilización. Sirve para controlar a la gente hasta un punto antes insospechado, hacer listas de disidentes, controlar quién se está rebelando contra qué, distraer, confundir… Pedir transparencia a los políticos mientras se ocultan los tejemanejes de Soros y el imperio EEUU a escondidas mediante la infiltración de los movimientos con personajes de sus ONGs no es de recibo. Pedir transparencia cuando las élites se reunen en eventos ultrasecretos como los “Bilderberg” es de traca. El poder necesita del secreto y de la mentira para ejercerse.

La filtración de “los papeles de Soros”, al revelar información interna, o los artículos de Andrei Kononov al conectar las piezas que parecían inconexas y aisladas a simple vista, al menos han aportado otro punto de vista y han desvelado la manipulación. Porque es cierto que la información estaba ahí, era accesible, abierta y transparente, pero hacía falta conectar los nodos para ver que existe una estrategia coordinada y esa estrategia es jerárquica y parte de unos puntos muy concretos de financiación. En resumen, podríamos decir que se basa en:

  • La confluencia del capitalismo con la izquierda moderna. La derecha, por supuesto, también está controlada.
  • Neolengua. Donde dicen “participación” es pseudoparticipación. Participas en lo que nosotros te dejamos que participes, minucias y tonterías mientras lo gordo e importante sigue decidiéndose en lugares muy concretos donde tú no vas a estar. Elijes de un menú previamente fijado pero, además, se te engaña creando la ilusión de que estás decidiendo tú. ¡Como a niños!
  • El concepto promovido desde las élites financiadoras de disidencia controlada poco tiene que ver con la autogestión real y la democracia directa. Es más, de eso se trata, de enredarte en una mentira patrocinada para que la autogestión real sea imposible.

Lo único que puedo echar en cara a los autores de los artículos que me han hecho reflexionar tanto es que hagan lo mismo que denuncian. Es decir, al criticar o sacar los trapos sucios de la OTAN y la CIA favorecen al supuesto otro “bando” geopolítico, que sería la Rusia de Putin. De alguna forma, podríamos decir que los autores del informe son también “disidencia controlada”, ya que jamás criticarían nada de Al Assad, o Putin.

Pero mi visión es todavía más pesimista. No hay lucha de bandos. No hay buenos y malos. Como en todas las guerras del pasado y como en todas las estrategias, una vez que descubres que el arma de tu contrincante funciona quieres imitarle. O, mejor dicho, para defenderte de una estrategia concreta, te ves obligado o tentado a usarla también y ponerte al nivel del oponente. ¿O es que alguien realmente cree que Rusia o China no están haciendo lo mismo que Snowden denunció de EEUU, por ejemplo? Cuando alguien descubre una nueva arma o estrategia de biocontrol, el resto de los “jugadores” también ansían tenerla. Pasó con la bomba atómica o la carrera espacial. Todos querían llegar a la Luna, todos quieren tener una bomba atómica y todos quieren controlar a su población ya sea con videovigilancia, internet, los móviles, voto o dinero electrónico… De hecho, las calles de La Habana, en la Cuba de los Castro, están llenas de cámaras de seguridad y ese país ha colaborado en un programa de control biométrico de los ciudadanos argentinos, por ejemplo. No hay bandos.

Quienes se benefician realmente de la lucha misma, de la guerra misma son otros. Por ejemplo, los que ganan gane quien gane, los que compran todos los números de la lotería, los que fabrican las armas que todos los pseudobandos usarán, los que tienen el tiempo y el dinero para planificar todos los escenarios posibles a corto y largo plazo.

Este artículo no tiene conclusión, ni positiva ni negativa. Es un asunto complejísimo del que ni siquera tengo claro que habría que debatir en internet. ¿Para qué? ¿Para seguir colaborando con el Big Data del que habla el filósofo Byung-Chul Han? He perdido cierta ingenuidad y no voy a regalar mi tiempo a causas perdidas en pos de la “transparencia” y la “inteligencia colectiva”.

Internet y la virtualidad son una trampa en todas sus vertientes, ya sea dinero electrónico, voto electrónico o un blog. Datos y bio/psicocontrol. Tecnocracia. Guerras por el coltán en el Congo y lineas de ensamblaje en China. Quien defienda estas tecnologías, incluso disfrazándose de organización contracultural o subversiva, no está más que apuntalando el sistema que dice criticar. No nos autoengañemos.

Quedémonos con lo único que es importante: las relaciones humanas auténticas. Aquellas de carne y hueso, aquellas que no se teclean ni se ven a través de la pantalla de un ordenador. Y el amor que ni se compra ni se vende. Aquí y ahora.

 

*MATIZACIÓN A 3/12/2017: He de decir que no considero que la persona o el colectivo que está detrás de estas informaciones (que en realidad se basan exclusivamente en artículos periodísticos, páginas web oficiales de diferentes organismos e información abierta y contrastable para cualquiera) sea de un bando “prorruso”. No tengo la menor idea y, además, lo importante en el caso que nos ocupa no es el “quién” sino el “qué”, porque la verdad es la que es, la diga Agamenón o su porquero.

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