Federica Montseny y el aborto


Federica Montseny preguntada sobre el aborto from tgalvez on Vimeo.

La entrevistadora pregunta a Federica Montseny sobre el proyecto de decreto para legalizar el aborto durante su ministerio, en plena guerra civil. Se trataba de un intento de ampliar la territorialidad del decreto catalán que legalizó el aborto en la Generalitat que fue rechazado, entre otros, por Largo Caballero.

Nótese el tono respetuoso que utiliza Federica Montseny, sin fanatismos ni gritos viscerales. ¡Qué diferentes eran aquellos tiempos! Incluso es capaz de realizar la diferencia, hoy practicamente olvidada dentro del “debate”, por llamarlo de alguna manera, actual sobre el aborto entre DERECHO y ÉTICA. Esto quiere decir que una misma persona puede estar en contra del aborto pero a la vez declararse a favor de su legalización, como mal menor, tal y como explica Federica. Algo parecido a cuando Malatesta defendía la legalización de la cocaína a pesar de manifestarse contrario a ella.

El aborto, para la mujer que intentó legalizarlo en la España republicana, tal y como lo era en Cataluña, no era una liberación para la mujer, como afirman algunas feministas, era un mal menor e incluso lo denomina una “mutilación”. Hoy en día esto es impensable, dado el nivel de visceralidad, falta de humanidad y fanatismo que ha adquirido el tema en los dos supuestos bandos enfrentados. ¿Cómo es posible que a los ilegalizadores se les llene la boca de “apoyo a la familia y a la maternidad” y después sean los primeros en fomentar el capitalismo, su explotación y su precariedad existencial? ¿Cómo es posible que a los que sólo defienden la legalización (incluso hay gente que se define a sí misma como “proabortista”, como si el aborto fuera una experiencia chachipiruli y frívola para las mujeres y no uno de los trances más duros a los que se tienen que enfrentar) no les preocupe que haya abortos con causas socioeconómicas hoy en día, es decir, por no tener dinero, apoyo social en la crianza o por vivir esclavizados al mundo del trabajo?

Es, escuchando a esta mujer, cuando más me maravillo de las ideas anarquistas clásicas, llenas de humanismo y que contemplan los problemas libres de prejuicios. Es una lástima que la entrevistadora la interrumpiera cuando estaba a punto de empezar a hablar sobre lo más interesante del asunto. Nos quedamos sin saberlo. Quizás, en su crítica a lo limitado de la ley iba a poner énfasis en el apoyo a la maternidad y la paternidad conscientes, libres y responsables para así intentar reducir el número de abortos DESDE LA LEGALIDAD. Porque una cosa está clara, después de décadas de “democracia” y una sucesión de varios partidos en el poder, los abortos no han dejado de aumentar (de los 37.000 de 1990 a los 112.000 en 2012). ¿A nadie le chirría este aumento? ¿Es que tenemos más prácticas sexuales sin anticonceptivos que antes? ¿O es que las mujeres actualmente deseamos ser madres menos que antes? Ojalá alguien pudiera poner luz sobre este asunto, que a mi desde luego me queda demasiado grande.

Las mujeres y los hombres del siglo XXI seguimos sin conocer nuestro cuerpo y nuestro deseo (¿cuántas son las personas que conocen el funcionamiento de su fertilidad y la dinámica de sus ciclos?), seguimos sin ser libres para ser padres y madres (las condiciones vitales y no solamente las económicas son totalmente adversas a los niños y a la crianza), los niños son considerados casi como “catástrofes” que destrozarán nuestra vida y proyectos cuando no un “lujo” inalcanzable, una “responsabilidad” descomunal y sobrehumana, o una especie de “hobbie”. A pesar de que no idealizo el papel de Federica Montseny durante la guerra civil admiro cómo planteó la cuestión y su valiente postura, totalmente diferente al enfoque actual que huye de la reflexión y se encona en culpabilizar a las mujeres que abortan o en frivolizar con lemas del tipo “mi coño, mi libertad”.

La postura ilegalizadora nos infantiliza y nos hace depender de la autoridad psiquiátrica o de un juez y, aunque pone el énfasis en defender la vida de un ser que crece dentro de nosotras, obvia que a veces es imposible criarlos y que, aunque se ilegalice, siempre va a haber mujeres que aborten de forma peligrosa en la clandestinidad. Esta postura, a pesar de ir de “ética” se niega a luchar por un sistema más favorable a la crianza y los cuidados, porque eso supondría cuestionar muchas otras cosas que son intocables, como la explotación y la pérdida de valor de todo lo que no sea ganar dinero. Por otro lado, la postura que solamente se centra en la legalización obvia el contexto social y los componentes éticos (que existir, existen), psicológicos y de duelo que tiene el aborto, frivolizando con el tema, y lo que es peor, en todos estos años no ha hecho una necesaria reflexión sobre las causas sociales de su acusado aumento.

Decreto catalán de 1937: https://www.gencat.cat/eadop/imatges/republica/1937/19370009.pdf

Otro texto de Montseny en el que habla del tema: http://www.sbhac.net/Republica/TextosIm/Beecham/Montseny/Montseny.htm

¿Cómo afrontar el problema del aborto desde una perspectiva de lucha por un mundo mejor? Es un tema complejísimo que no pretendo abordar en un simple post de este blog. Sí me gustaría apuntar que nunca entenderé, después de leer el decreto y otros documentos que hablan sobre eugenesia, por qué una persona con una enfermedad genética es “inferior” o no debe nacer porque sí. Creo que en un mundo diferente, más justo y revolucionario nos ayudaríamos para que todas las personas pudieran salir adelante y no fuera una responsabilidad individual de las madres o los padres. Además, todas las personas tienen algo que aportar a la sociedad desde su diversidad. Obviamente, en el mundo actual esto no es así. Por otro lado, ¿quién soy yo para juzgar situaciones personales que desconozco por completo? Mi visión del aborto ha cambiado con los años y con el hecho de haber vivido una gestación, un embarazo y una maternidad. Ya no grito aquello de “los fetos no son personas”, son diferentes a los bebés y a los adultos pero su humanidad es innegable. También me he enriquecido con experiencias de otras mujeres que me han aportado dimensiones inesperadas sobre este tan triste asunto.

Dejo aquí la reflexión.

Entrevista a Samir Amin

Entrevista a Samir Amin. from tgalvez on Vimeo.

Entrevista a Samir Amin, economista y director del Foro del Tercer Mundo de Dakar, que estuvo en Madrid durante las conferencias organizadas por el MNCARS y la Universidad Nómada bajo el título “Dinámica de la crisis global, movimientos antisistémicos y nuevos modelos de la hegemonía” entre el 25 y 29 de mayo de 2009.
Si alguien detecta algún fallo en la traducción/subtitulado puede escribirme a galvezsanjose@yahoo.es (mi inglés macarrónico no tiene remedio :))
Preguntas:
1. ¿Podrías hablar de las causas de esta crisis? 0min15seg.
2. Algunos economistas están hablando de volver al patrón oro. ¿Qué piensas sobre esto?
13min30seg.
3. Te quería preguntar también por los bancos. Algunos críticos dicen que los bancos crean dinero de la nada. ¿Es esto cierto?
16min20seg.
4. Me gustaría preguntarte por el papel jugado por los bancos centrales en esta crisis. En los últimos años vimos como Alan Greenspan bajaba los tipos de interés. ¿Lo hizo para ayudar a la economía y las guerras de Bush?
17min43seg.
5. Pero, ¿por qué primero bajaron, después subieron y después, cuando la crisis ya estaba en los periódicos y la gente ya estaba perdiendo sus puestos de trabajo, dijeron, “No, ahora los tenemos que bajar otra vez”? ¿Por qué? ¿Por qué están haciendo esto?
19min00
6. ¿Y crees que esto nos conducirá a una gran inflación?
20min31seg.
7. Perdona, ¿podrías explicar esto? ¿Porque hay índices de crecimiento negativos esto supone inflación para la clase trabajadora?
21min15seg.
8. ¿Crees que EEUU, como imperio, será sustituido por China, como imperio?
21min23seg.
9. Pero, ¿eso es lo que a ti te gustaría que pasara o lo que crees que va a pasar?
22min14seg.
10. ¿Qué opinas sobre los microcréditos?
22min55seg.
11. ¿Qué piensas del comercio justo? ¿Es realmente “justo”?
23min14seg.
12. ¿Qué les dirías a aquellos economistas, capitalistas o neoliberales, que dicen que esta crisis está causada por la intervención del gobierno, no por el “libre mercado”?
24min17seg.
13. Me gustaría preguntarte: ¿eres marxista?
25min03seg.
14. ¿Y cuál es la solución marxista a la crisis? ¿la nacionalización?
25min09seg.
15. Y ¿no crees que si las empresas fueran nacionalizadas habría también, no una oligarquía, sino otra elite de gente que podría estar ganando mucho dinero comparado con la clase trabajadora?
29min08seg.
16. ¿Crees que el “libre mercado” puede existir o es una especie de utopía de los capitalistas?
30min 15seg.
17. Quería preguntarte ¿cómo es la situación de los trabajadores en Senegal?
31min14seg.
18. ¿Conoces la experiencia económica de la revolución española de 1936?
32min00seg.
19. ¿Qué opinas de las empresas que han sido tomadas por los trabajadores en Argentina?
35min32seg.

Debate con Toni Negri

Preguntas a Toni Negri en el MNCARS de Madrid (subtitulado) from tgalvez on Vimeo.

He seleccionado las dos preguntas que formulé al filósofo Toni Negri en el debate que se celebró el 21 de octubre de 2009 con motivo de la presentación del documental de Angela Melitopoulos, que se proyectaría al día siguiente, “The Cell. Antonio Negri y la prisión”.

Las preguntas formuladas fueron dos:
1. En el texto que nos han dado a la entrada se habla de un nuevo espacio en la política, un orden social y económico basado en lo común como si fueran cosas nuevas, que hay que empezar como de cero y ¿no crees que todo esto ya tiene un nombre que es la autogestión, es el comunismo libertario, es el anarquismo, es la autogestión en los puestos de trabajo, etc? Me parece que es como intentar inventar algo que ya está inventado, como la democracia directa. Entonces, quiero saber tu opinión sobre esto.
2. ¿Ves paralelismos entre la estrategia de la tensión creada en los años 70 en Italia, creada por el poder, por la OTAN, la CIA, la Operación Gladio y el momento actual con Al Qaeda? y ya que estás aquí en Madrid, me gustaría preguntarte si crees que los atentados del 11-s son atentados de bandera falsa.
Para contextualizar la primera pregunta es necesario copiar algunos fragmento del texto que se distribuyó entre los asistentes perteneciente escrito por Toni Negri y Michael Hardt “La multitud se convierte en príncipe”:
“Pero lo que más se necesita hoy en política es precisamente que el poder de la creatividad y de la imaginación rompa las barreras de ese pretendido realismo y descubra alternativas reales al actual sistema establecido.”
(…)
“”Convertirse en Príncipe” es el proceso por el cual la multitud aprende el arte del autogobierno e inventa formas duraderas y democráticas de organización social.
La democracia de la multitud sólo es imaginable y posible porque todos compartimos y participamos de lo común. Por “lo común” entendemos, primero, la riqueza común del mundo material -el aire, el agua, los frutos de la tierra y todos los bienes de la naturaleza- aquello que, en los textos políticos clásicos europeos se suele reivindicar como la herencia de toda la humanidad, compartida por todos.”
(…)
Las políticas neoliberales de los gobiernos de todo el mundo han intentado en las últimas décadas privatizar lo común, convirtiendo los bienes culturales -por ejemplo, la información, las ideas e incluso algunas especies de animales y plantas- en propiedad privada. Nosotros sostenemos, a coro con muchos otros, que debemos resistirnos a estas privatizaciones. La opinión general, no obstante, presupone que la única alternativa a lo privado es lo público, es decir, aquello que administran y regulan los Estados y otras autoridades gubernamentales, como si lo común fuera irrelevante o hubiera desaparecido. Es cierto, por supuesto, que tras un largo proceso de acotamientos, casi la totalidad de la superficie de la Tierra se ha dividido en propiedades públicas y privadas, de tal manera que se han destruido regímenes de comunidad de tierras, como los de las civilizaciones indígenas de las Américas o la Europa medieval. Y aún así, hay mucho de nuestro mundo que es común, accesible a todos y que evoluciona gracias a la participación activa.
(…)
“La disyuntiva, en apariencia excluyente, entre lo privado y lo público se corresponde con una alternativa política igualmente perniciosa entre capitalismo y socialismo. Es generalmente aceptado que la única cura para los males de la sociedad capitalista reside en el control público y la administración económica keynesiana y/o socialista; y a la inversa, se supone que las dolencias del socialismo sólo pueden atajarse con la propiedad privada y el control capitalista. Socialismo y capitalismo, sin embargo, aunque en ocasiones se han entremezclado y en otras han ocasionado amargos conflictos, son regímenes de propiedad que excluyen lo común. El proyecto político de instituir lo común que desarrollamos en este libro atraviesa diagonalmente estas falsas alternativas -ni privado ni público, ni capitalismo ni socialismo- y abre un nuevo espacio en la política.”
(…)
“La transición ya está en proceso: la producción capitalista contemporánea, al intentar cubrir sus propias necesidades, está abriendo la puerta a esta posibilidad y creando los fundamentos de un orden social y económico basado en lo común.”
(…)
“La multitud es un conjunto de singularidades que la pobreza y el amor componen en la reproducción de lo común, pero se necesita algo más para describir la dinámica y los dispositivos con los que la multitud se convierte en Príncipe. No queremos sacar de la chistera nuevos conceptos trascendentales ni definiciones de la voluntad del poder que imponer a la multitud. Su conversión en Príncipe es un proyecto que depende enteramente de la inmanencia de la toma de decisiones dentro de la propia multitud. Tendremos que descubrir cómo pasar de la revuelta a la institución revolucionaria que la multitud pueda poner en marcha.

Con el título de este libro, Commonwealth (riqueza común), queremos indicar el regreso a ciertos temas de los tratados clásicos sobre el gobierno que examinan la estructura institucional y la constitución política de la sociedad. Además, una vez reconocida la relación entre los dos términos que componen este concepto, nos proponemos hacer hincapié en la necesidad de establecer y administrar un mundo de riqueza común, centrándonos en nuestra capacidad para la producción colectiva y el autogobierno y ampliando dicha capacidad (…).”
Como se puede ver, Toni Negri, se esfuerza en salir de la dicotomía privado-estatal sin tener en cuenta toda la historia del comunismo libertario y su realización práctica en las colectividades de 1936 (ver el libro de Souchy y Folgare en http://colectivizaciones.blogspot.com o economialibertaria.blogspot.com de Abraham Guillén). En mi opinión, Toni Negri intenta inventar la rueda con nuevos conceptos confusos sobre “lo común”, renunciando al planteamiento de clase social frente al de “multitud”, totalmente vacío a nivel ideológico y que no resuelve nada en el plano práctico. Además, me pregunto cuál es la clase de participación democrática que tienen o tendrían estas “multitudes”. ¿Representación parlamentaria en la que el pueblo no decide nada o delegados revocables en todo momento por las asambleas? ¿Democracia parlamentaria controlada o democracia directa en el plano económico, es decir, en el mundo de la producción y el trabajo?
Puedo coincidir con él en que es necesario romper con la dicotomía privado-estatal pero, de ningún modo, voy a adherirme a “multitudes”, que más bien son rebaños que no sé muy bien a dónde me quieren llevar. Hay muchos tipos de multitudes y, la historia nos ha dado ejemplos de masas movidas por planteamientos populistas o siguiendo a líderes iluminados que para nada se acercan al concepto de sociedad libre, igualitaria, cooperativa y justa en la que me gustaría vivir.
Para contextualizar la segunda pregunta, en referencia a la “estrategia de la tensión”, lo mejor es ver los tres capítulos de la BBC dirigidos por Allan Frankovich que se pueden ver en:
video.google.es/videoplay?docid=5818600021548117960
video.google.es/videoplay?docid=-2029973610432219583
video.google.es/videoplay?docid=-2070471030635919242&hl=es&emb=1
Era una pregunta muy importante pero la verdad es que no sé si se le olvidó o no quiso contestarla deliberadamente. Me quedaré con la duda. Si realmente no quiso contestar me parecería una actitud muy cobarde en los tiempos que corren, tiempos en los que necesitamos intelectuales que se dejen de conceptos sociológicos de salón (o de Universidad) y que den la cara por la búsqueda de la verdad.
Para terminar, pido disculpas por la ausencia de subtítulos en ciertas frases de Toni Negri que no logré entender ni traducir.