Aquella temible peste de los conventos…

Ramazzini

Esto escribió Bernardino Ramazzini en su capítulo dedicado a las enfermedades de las nodrizas. Corría el año 1700…

“Ahora bien, si no hay placenta, como en las vírgenes, en las cuales hay veces en las que fluye leche en los pechos, obligatoriamente admitiremos la relación que se da entre los pechos y el útero, como lo testimonia suficientemente la experiencia que nos muestra, debido a trastornos del útero, como aparecen tumores cancerosos en los pechos femeninos, observándolo más en las monjas que en otras mujeres, y no precisamente por falta de menstruación, sino, más bien, según creo, debido a su celibato, con mucha frecuencia he visto religiosas de buen aspecto y con unas menstruaciones normales, pero dotadas de naturaleza lasciva, cómo morían miserablemente víctimas del horrendo cáncer de pecho. Ya que en Italia, en cualquier ciudad, cuentan con conventos de religiosas, es rarísimo no encontrar alguno que no albergue peste tan temible. ¿Por qué el delirio uterino es la causa de que sean castigados los pechos y no lo sean, en la misma medida, ni con tanta frecuencia, otros miembros? Ciertamente, debido a esa mutua relación, desconocida y oculta a la investigación de los autores, pero que algún día quedará al descubierto, cuando la verdad se de sin tapujos”

 

ramazzini

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Decisiones informadas: Los riesgos de no ser una madre joven (y no amamantar)

La industria farmaceútica nos salvará de nuevo

Reproduzco a continuación unos párrafos del blog Random Views que me han llamado la atención sobre las investigaciones de Valerie Beral, Directora de la Unidad de Epidemiología del Cáncer de la Universidad de Oxford (mujer citada en múltiples ocasiones en este blog):

“Uno de los casos mencionados por Beral, de los que he encontrado más interesantes, fue el de la mayor incidencia de cancer de mama en naciones ricas que en el mundo en desarrollo. Ella señala la evidencia de que el riesgo de contraer cáncer de mama cae un 10% si la mujer da a luz sobre los 20 y amamanta a su bebé; cae un 10% más con un segundo bebé. 

¿Significa eso que nuestras sociedades deben cambiar a apoyar los partos a una edad mucho más joven y lactancias mucho más largas? Nada de eso. Como Beral deja claro, el parto y la lactancia deben estar generando hormonas que están dando a estas mujeres su relativa inmunidad frente al cáncer de mama. La investigación debería identificar qué hormonas están en juego y un medio de proporcionarlas sin tener que necesariamente tener un embarazo. 

El problema es que la investigación necesaria para producir este resultado no cuadra con el modelo de financiación de la investigación médica que hemos adoptado en las naciones desarrolladas, y que se centra en programas de tres o cinco años. La investigación que Beral pide tomaría como diez años”.

¡Que no cunda el pánico! Como vemos, la industria farmaceútica nos va a salvar de nosotras mismas de nuevo con “algo” que imite al embarazo y la lactancia cuando somos jóvenes. ¡Gracias a la ciencia por cubrir los “fallos” de nuestro supuestamente defectuoso cuerpo de mujer! ¿Por qué no nacimos robots directamente? Así se podría programar el número exacto de hijos que debemos o no tener y la edad adecuada para tenerlos. Desde luego, ¡en qué momento se nos ocurrió tener un cuerpo mamífero cuando podíamos haber sido máquinas! ¡Ay!

Relacionadas:

– Mujer, paradojas y contradicciones en el mundo actual: Valerie Beral versus Jørgen Randers versus John Bongaarts: http://lasinterferencias.blogspot.com.es/2014/07/mujer-paradojas-y-contradicciones-en-el.html

La lactancia, una relación simbiótica

Esta es una de las razones por la que creo que hay que recuperar la cultura de la lactancia para las mujeres que quieran amamantar:  “Cuanto más amamanta una mujer más protegida está contra el cáncer de mama. La falta o corta duración de la lactancia típica de las mujeres de los países desarrollados hace una gran contribución a la alta incidencia de cáncer de mama en estos países”.

http://www.thelancet.com/journals/lancet/article/PIIS0140-6736%2802%2909454-0/abstract

Si no es para esta generación quizás consigamos recuperarla para las siguientes, con apoyo real entre mujeres, información veraz, con alegría, sin presiones y sin culpabilidades. Quiero resaltar este aspecto porque siempre se enfoca la lactancia desde lo que aporta al bebé y se olvida que el amamantamiento es un proceso simbiótico, en el que los dos seres implicados se necesitan y se cuidan mutuamente. Hay que destacar que la lactancia es algo importante para la mujer, no solamente para el bebé.

Sin embargo, Valerie Beral, la investigadora principal del artículo, da por hecho que no podemos tener lactancias de dos años en el mundo actual (¿¿¿???) y que es la industria farmaceútica la que debe investigar medicamentos que imiten los efectos sanos del embarazo y la lactancia en nuestros cuerpos. ¿Por qué siempre tenemos que hacer como si nuestros cuerpos estuvieran enfermos?

“Los genes juegan aparte en sólo un pequeño número de cánceres. Los procesos de parto y la lactancia materna protegen a una mujer del cáncer de mama más que cualquier otra cosa.

Cuantos más niños tenía una mujer y cuánto más tiempo amamantaba, menor era su riesgo de contraer más tarde cáncer de mama. Las mujeres en los países desarrollados donde las familias pequeñas son la norma tienen seis veces más riesgo de tener cáncer de mama que en las zonas rurales de algunas partes de Asia, con sus familias numerosas.

Volver a una época donde las mujeres tenían innumerables bebés y eran amamantados durante dos años o más no es una opción, dijo Beral a The Guardian.

Pero ¿por qué no estamos pensando en imitar los efectos de dar a luz?” ella dijo. No sabemos cómo sucede esto y nadie está haciendo investigación sobre ello. Deberíamos mirar la producción de hormonas de la última etapa del embarazo y la lactancia.

Beral es directora de la unidad de epidemiología del cáncer de la Universidad de Oxford. Su trabajo, financiado por el Cancer Research UK, utiliza grandes cantidades de datos estadísticos para identificar los rasgos o comportamientos que ponen a las mujeres en riesgo de cáncer de mama.

Para profundizar: http://lasinterferencias.blogspot.com.es/2014/01/decisiones-informadas-los-riesgos-de-no.html

Mujer, paradojas y contradicciones en el mundo actual: Valerie Beral versus Jørgen Randers versus John Bongaarts

Uno de los grandes problemas a los que nos enfrentamos hoy en día es la pérdida de perspectiva global debida a la alta especialización que impone, como un automatismo, el sistema social en el que vivimos. Por eso, el reto es intentar correlacionar, conectar y vincular unos temas con otros, romper la fragmentación y el aislamiento, tanto de las personas como de los conocimientos. Si además huimos de simplismos, polarizaciones, pensamientos mágicos, teorías sin ninguna base y apriorismos, mejor que mejor. Hoy pongo un diminuto granito de arena en esta difícil tarea. Para cambiar el mundo primero hay que intentar comprenderlo, ya que este sistema de dominación tiene puntos de vulnerabilidad muy importantes que nos pasan desapercibidos por estar inmersos en él.

Valerie Beral, directora de la Unidad de Epidemiología de Cáncer de la Universidad de Oxford (video):

 “Voy a dar una charla sobre por qué el cáncer de mama es muy común en Europa, y poco común en los países en desarrollo, y voy a señalar que gran parte de la diferencia se debe a los patrones de maternidad, porque en los países en desarrollo, hasta hace poco, las mujeres tenían una gran cantidad de niños y eran amamantados por largo tiempo, lo que produce una reducción muy sustancial en el riesgo de cáncer de mama. En Europa, donde las mujeres tienen pocos hijos, no los amamantan por mucho tiempo, y esa es la razón principal por la cual las tasas son muy altas en Europa”.

Jørgen Randers, autor de “2052: A Global Forecast for the Next Forty Years”, un informe para el Club de Roma. Randers es Profesor de Estrategia Climática en la BI Norwegian Business School de Oslo:

Minuto 00.30: “La buena noticia es que la población mundial no llegará a los 9.000 millones de personas. Llegará a su máximo con 8.000 millones en 2040 y después declinará. Y la razón de esto no es el hambre, no es la peste, no es la guerra, sino que las mujeres del mundo voluntariamente elegirán tener muchos menos hijos que en el pasado. Y esta población más pequeña hará la vida mejor para todos nosotros, y el problema de los ancianos, que es un efecto secundario de esto, será resuelto y os diré cómo”.

 

John Bongaarts, Vicepresidente del Population Council (organización creada en 1952 por John D. Rockefeller III)

Video – 51.20. “Aquí hay tres indicadores de conductas reproductivas. Esta es una media para Europa alrededor del año 2000. La tasa de fertilidad total de la que hemos hablado está sobre 1.5, la tasa de fertilidad total ajustada temporalmente está sobre 1.7 así que tenemos una distorsión de más o menos una cuarta parte de un nacimiento. Pero si preguntas a las mujeres lo que quieren, cuál es el tamaño de su familia ideal generalmente dicen 2 y en algunos casos 2.2 y 2.3. Así que hay una clara diferencia entre lo que las mujeres dicen que quieren, en términos de número de hijos, y los que realmente están teniendo.

Relacionadas: – La industria farmaceútica nos salvará de nuevo: http://lasinterferencias.blogspot.com.es/2014/09/la-industria-farmaceutica-nos-salvara.html

Investigando: Xenoestrógenos y cáncer de mama

Después de leer el análisis (reduccionista y simplista, en mi opinión) que hace Alicia Puleo desde el ecofeminismo he decidido informarme más sobre los xenoestrógenos.
 

Y aquí un artículo para leer con calma sobre un tema complejo dados los fuertes intereses económicos que existen en todo lo que amenace o cuestione los peligros de la industrialización. Nadie puede negar que esto afecta a la “objetividad” de la ciencia.

Y otros artículos:
http://www.ncbi.nlm.nih.gov/pubmed/9557209?dopt=Abstract

Contaminación ambiental y salud de las mujeres.