Métodos anticonceptivos y abortivos en el libro “Ritos de embarazo e parto en Galicia”

 

Edicios Do Castro Do Grupo Sargadelos. Cadernos Do Seminario de Sargadelos 89.

Año 2001: el médico Antonio Pereira Poza publica “Ritos de embarazo e parto en Galicia”, un libro sobre obstetricia popular basado en su tesis doctoral sobre el mismo tema. En él se habla de menstruación, de la mujer parturienta, de las creencias sobre la fecundidad, y sobre embarazo, parto, puerperio y lactancia en Galicia.

Para su elaboración, el autor entrevistó y realizó encuestas a médicos, comadronas y practicantes jubilados o en activo que ejercieron desde los años cuarenta, cuando comienzan a trabajar en el medio rural las comadronas tituladas y empiezan a desaparecer las costumbres obstétricas populares, para bien y para mal. Es en los años sesenta, nos recuerda el autor, cuando el franquismo crea una “red de hospitales estatales de cobertura geográfica y poblacional amplia, desapareciendo prácticamente de forma paulatina los partos domiciliarios”.

Leyendo el libro una puede llegar a dos conclusiones: o bien el patriarcado no existía en Galicia hasta los años 60, cuando irrumpe el Estado franquista y sus instituciones en la vida cotidiana y sexual, o bien, se encontraba muy debilitado en ese contexto y no influía demasiado en las mujeres y en su sexualidad. Creo que más bien se trataba de lo segundo.

Me ha parecido un libro maravilloso y sorprendente, que me ha dejado perpleja en muchos momentos y reflexionando sobre si se podría recuperar algo positivo de esos saberes y costumbres perdidos (por ejemplo, sobre ese extenso conocimiento de plantas y hierbas), muchos de los cuales me provocan también rechazo por su componente de superstición y pensamiento mágico. Me queda también la duda sobre la mortalidad materna durante el parto y los efectos nocivos que podían tener en la salud de las mujeres algunas de las prácticas abortivas mencionadas (la mortalidad infantil seguramente sería del 50%, como la que se señala en el libro “La familia campesina en el Occidente Asturiano”). Por ejemplo, se mencionan como causa de infertilidad (de muy baja incidencia, según los informantes) los abortos sépticos.

Pero en referencia a los fragmentos que reproduzco la realidad es innegable: las mujeres en la Galicia rural han utilizado hasta tiempos relativamente recientes métodos populares anticonceptivos y abortivos.  No había nadie que se los prohibiera, nadie a quien pedir permiso y, seguramente, el aborto tardío era poco realizado dado que era muy común tener 10 hijos y se conocían formas de que volviera la menstruación al poco tiempo de un retraso (emenagogos o abortivos tempranos).

El capítulo sobre el parto merecería un post para él solo porque es interesantísimo, pero he preferido reproducir aquí las partes en las que se habla de anticoncepción y aborto para romper ciertos mitos que muchas veces el feminismo actual repite al hablar del patriarcado como algo todopoderoso, omnipotente y omnipresente, mezclando diferentes patriarcados y sus distintas definiones como si fueran el mismo, como si el patriarcado hubiera sido siempre igual y en todas partes: el bíblico, el romano, el del código civil de Napoleón, el del Afganistán del siglo XXI y el actual en una ciudad como Madrid. El patriacado no es Dios y tampoco se puede reducir a él toda la realidad social o culparlo de todo. Y, sobre todo, cualquier sistema social no se mantiene si no es sostenido, recreado y transmitido por sus miembros, hombres y mujeres, padres y madres.

En muchas ocasiones históricas se trata de un pequeño sector elitista de la sociedad (por ejemplo, del Estado) el que promueve políticas patriarcales que no llegan a todos los sectores de la población. En el tema concreto del parto, en la Galicia rural no parece que se pariera con violencia, se respetaba en general la fisiología del mismo (aunque, como digo, este tema merece un post exclusivo, ya que el papel de las “mañosas” y “parteiras” podía ser considerado demasiado invasivo en ocasiones) y era una experiencia vital de gran autonomía para las mujeres. Hubiese sido un gran acto de humildad el que la obstetricia estatal y tecnólatra hubiera aprendido y rescatado lo positivo de la obstetricia popular y desechado lo negativo, antes de imponer nuevas costumbres y protocolos peligrosos o nocivos. ¡En un pueblo (Mondoñedo) hasta utilizaban la inmersión en agua caliente para la fase de dilatación mucho antes de que Michel Odent promoviera las piscinas para partos!

Algunas de las prácticas de las que se habla en el libro serían efectivas y otras no, algunas serían más seguras y otras más peligrosas para la salud de la mujer, con la información de la que disponemos actualmente. No puedo, al mirar atrás, dejar de repetir que la medicina moderna también ha caído en pensamientos mágicos, violencias, prejuicios y tabúes, como el de la separación de las bebés de sus madres o la realización de prácticas invasivas e innecesarias de forma rutinaria hacia madres y bebés (para conocer todos los protocolos que ya no se recomiendan se puede empezar por aquí).

Como nota curiosa, los lavados vaginales también eran recomendados por Margaret Sanger, la famosa ideóloga de la píldora hormonal anticonceptiva. En la época de Sanger “el acceso a la información sobre los anticonceptivos estaba prohibido por razones de obscenidad por la ley federal Comstock desde 1873” y, sin embargo, en la Galicia de los años 40 y 50 muchas de las costumbres de la obstetricia popular seguían vigentes y sin que nadie las prohibiera. Tampoco puedo olvidar citar y enlazar el decreto catalán que legalizaba el aborto en plena Guerra Civil.

Dice el autor que los métodos anticonceptivos citados por las personas entrevistadas son por orden de frecuencia: coitus interruptus, lactancia “prolongada” (se habla de 3 años de duración) y preservativo, lavados vaginales o espermicidas. El libro está en gallego así que voy a intentar traducir este breve texto (disculpas por los posibles errores):

pg. 50: ANTICONCEPCIÓN Y USOS ANTICONCEPTIVOS

“Tanto el coitus interruptus como la lactancia prolongada son usos anticonceptivos comunes en muchos pueblos de la tierra y por supuesto se emplean en nuestra lindante geocultural Asturias.

– Sobre el coitus interruptus debemos exponer ciertos matices que vienen referidos por diferentes respuestas.

– En Pontedeume, Miño y Cabanas el coitus interruptus se consideraba como algo natural y no era entendido como un método anticonceptivo según nuestra informante.

En dos encuestas en la provincia de Pontevedra (Pontevedra e As Neves) se matiza que la falta de orgasmo de la mujer lleva implícita la imposibilidad de embarazo por contra sabían que quedarían embarazadas si este ocurría. El nombre más empleado para esta práctica anticonceptiva era el de “marcha atrás”. En Oia e O Rosal lo llamaban “salto do paxariño”.

– Lactancia materna prolongada: Es un hecho conocido la repercusión de la lactancia materna como método para espaciar los nacimientos y conservar la salud infantil. Según datos recientes de la OMS se calcula que solamente un 17% de las parejas del tercer mundo emplean métodos anticonceptivos modernos. El 85% restante depende totalmente de las barreras naturales para contener la fertilidad del que la llactancia meterna es el más importante.

Esta amenorrea lactacional (ausencia de menstruación durante el periodo de lactancia) según estudios recientes parece estar en relación con el estímulo de succión como factor decisivo. Las experiencias hechas en ovejas demostraron que si se procede a denervar el pezón del pecho se siguen produciendo secreciones de leche pero el efecto anticonceptivo se pierde.

Esto llevó a establecer como hipótesis que explique el efecto anticonceptivo de la lactancia materna que del pezón parten impulsos nerviosos hacia el hipotálamo donde se estimularía la secreción de un neuro-péptido que anularía la descarga de LH (hormona luteoestimulante) y FSH (hormona folículo estimulante) con la consiguiente anulación de la ovulación.

Otras teorías más clásicas asocian este efecto anovulatoria de la lactancia materna a una acción directa de la prolactina sobre la hipófisis inhibiendo la liberación de gonadotropinas FSH y LH.También actuaría la prolactina sobre la glándula mamaria estimulando la síntesis de esta grasa.

La lactancia materna en Galicia se prolongaba con frecuencia hasta los tres años de edad del niño según lo citan varios informantes, generalmente hasta que el niño hablaba.

– Preservativo: El uso de este método es más posterior pero en algunos lugares llevaba ímplicitas muchas reservas al asociarse con frecuencia a relaciones extramatrimoniales y a la vida de solteros (Barreiros, Pontedeume, Oia).

– Lavados vaginales: se hacían con vinagre (Pontevedra, Poio, Marín y Padrón) antes y después del coito, también se empleaban los lavados jabonosos después del coito (A Coruña), con eucalipto (Padrón), con sal (Pontes), con manzanilla (Ribeira) y con quinina que se compraba en la farmacia (Melide).

Otros espermicidas que empleaban eran algodón o esponjas en el cuello del útero empapados en agua oxigenada o simplemente enjabonados (A Coruña). El pimiento picante en la vagina se empleaba en Padrón y el perejil en Guitiriz.

– Otros métodos empleados consistían en hacer el coito en posición vertical (Pontevedra) o el método Ogino que se cita en tres encuestas (Pontevedra, Meis, Tui).

– En Ribeira también se empleaba la ingestión oral de ruda y romero.

– En la provincia de Lugo se detecta el empleo de pesarios especialmente en el municipio de la capital, práctica esta inspirada en la medicina oficial que la empleó más o menos hasta mediados del siglo XX, si bien aquí se trataba de accesorios fabricados por encargo de los usuarios a los obreros locales.

Pg. 69: PRÁCTICAS ABORTIVAS

Las respuestas debemos agruparlas en dos apartados, uno es el referente al aborto traumático, con actuación intravaginal o intrauterina, que es el más habitual, y otro apartado sería la ingesta de hierbas medicinales o productos emenagogos.
Los desglosamos de la siguiente manera:

– Aborto por actuación intravaginal o intrauterina: Citamos aquí la práctica abortiva más frecuente que es el uso de tallos de perejil introducidos en la vagina o el cuello del útero. Esta práctica se llevaba a cabo, habitualmente, las llamadas “mañosas” (Pobra, Pontes, Touro, Santiago, Carballo, Coristanco, Ares, Melide, Outes, Betanzos, Riberia, Pontevedra, Poio; Vilaboa, Tui, Bueu, Silleda, OGrove, Oia, Barreiros, O Barco, Ribadavia, Trives, Paradada do Sil). En Frades introducían orégano en la vagina. El uso de las agujas de punto o sondas, que introducían hasta el útero es la segunda práctica más citada (Touro, Carballo, Ares, Melide, Pontes, Pontedeume, Ribeira, Monfero, Curtis, Poio, Tui, Bueu, Salceda de Caselas).

En Outes existía una variante de este método que era el empleo de los palos de los paraguas. Ninguna de estas prácticas  es citada en la zona central de la provincia de Lugo.

En una encuesta realizada en 1983 en la provincia de Salamanca se recogió el uso de perejil en tres municipios, tomado de diferentes maneras, en infusión (Villanueva del Conde y Romero), seco (Linares de Riofrío), y sobre el ombligo con ajo (Linares de Riofrío). Según Castillo de Lucas en toda la geografía española se apelaba al uso de los tallos de perejil y a las agujas de punto en el cuello del útero, así como plantas emenagogas, principalmente la ruda.

Se podría incluir dentro de este apartado el “salto dende un muro”, práctica recogida en Pobra, Curtis y O GRove. Otra práctica traumática sería la descrita en Mazaricos que es la del uso de una lona cruzada sobre el vientre que se comprime traccionando los dos extremos.

– Entre el grupo referido a productos abortivos incluimos el cornecelo de centeno (Lousame, Pontes, Frades, Santiago, Outes, San Saturnino, Ribeira, Pontevedra, Soutomaior, Barreiros, O barco, Friol, Castroverde, Corgo, Meira). Se cita por lo tanto, en las cuatro provincias con diferentes nombres como veremos en el capítulo referente a ayudas farmacológicas en el parto. Se tomaba como infusión y con una única dosificación que se cita en este apartado es una cucarada de cornezuelo en una taza de agua (POntes, la cocción debía durar media hora después de haberlo botado en un mortero. Parece que en las ferias y mercados de Galicia de la posguerra era muy frecuente su comercialización para este y otros usos medicinales. En Portugal, donde se le llama “dente de cao” o “cravagem de centeio” también es conocido su uso como abortivo, así como en los municipios de Salamanca.

Las infusiones de ruda se citan en menor proporción, también en las cuatro provincias. Esta planta de reconocidas propiedades emenagogas y abortivas fue citada anteriormente y también usada como abortivo en Asturias y en el resto de España. En Galicia su abundancia se ve reflejada en el refrán: “Abunda como la ruda” (Pobra de Trives).

Lis Quibén publica en su Cancionero médico de Galicia varias cuartetas que reflejan su repercusión médico-popular en el aspecto abortivo:

“Se a muller soube
a virtú que ten a ruda
a collera e a plantara
de noite pola lua”

También existe una versión en castrellano. La ruda es conocida en toda España por sus propiedades terapeúticas, también usada en Portugal con indéntico fin.

En otro lugar independiente de los anteriores podíamos incluir el uso de los ya citados “pediluvios”. En Pobra do Caraminñal se hacen añadiendo al agua cinxa, y en Frades añadiendo ruda y sal.

En Asturias se utilizaban los “pediluvios” con idéntico fin aunque añadía mostaza. También se hacereferencia a ellos en otros puntos de la geografía española”.

CONTINUARÁ…



Virxe do Leite (Virgen de la Leche). Iglesia Monasterio de San Pedro de Ansemil. Foto tomada de: http://www.galiciamaxica.eu/Sitios/PONTEVEDRA/silleda/San%20Pedro%20de%20Ansemil.html


Otros artículos que hablan sobre el libro y el autor:

– Un historiador explica los ritos del parto y el embarazo a las matronas:  http://www.atlantico.net/articulo/vigo/historiador-explica-ritos-parto-y-embarazo-matronas/20091126084209077107.html
– «El parto de pie fue lo que más costó erradicar»: http://www.lavozdegalicia.es/vigo/2009/11/25/0003_8129705.htm

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