El puesto de trabajo denominado “empleada/o de hogar interna/o” no debería existir

El puesto de trabajo denominado “empleada/o de hogar interna/o” no debería existir. Tiene que ser sencillamente abolido, no “mejorado”. Los problemas evidentes derivados de la falta de red y familia extensa, el aislamiento de la familia (mono)nuclear, la aberrante figura del “ama de casa” y el sistema productivo actual no pueden ser “solucionados” con la explotación de otra persona “interna”, normalmente otra mujer y muchas veces emigrante. Ninguna persona debería estar trabajando más de 8 horas diarias (sería mejor que mucho menos…) y el subterfugio legal eufemístico llamado “tiempo de presencia” es la puerta hacia la esclavitud moderna. ¿Por qué querría alguien contratar a una empleada interna si solamente fuera a servirse de su trabajo durante 40 horas a la semana? Y lo peor de todo… ¿Puede una mujer interna ser madre? ¿Cómo? ¿Puede tener vida propia? ¿O su vida será organizada en función de los deseos de otros? Este tipo de trabajo es inherente al patriarcado (igual que el puesto de nodriza en otros tiempos) y lo sostiene.

  Un ejemplo de cosificación de la mujer: “Garantía durante 9 meses. Incluye el primer proceso de selección y dos procesos nuevos gratuitos durante los 9 meses de garantía”.

La llamada “crisis de los cuidados” no puede ser endosada a otras personas, tiene que ser resuelta y atajada de una forma ética, mucho menos desde la frivolidad. Se dice en la misma web: Somos tres mujeres jóvenes y madres, que se toparon de golpe con todas las dificultades que la maternidad y el desarrollo profesional y laboral imponen en la sociedad actual. Ser mamá y ser moderna, independiente y trabajadora es difícil y nosotras lo sabemos de primera mano. Nuestra intención es ayudar a otras madres a conciliar su vida personal y profesional, resolver problemas relacionados con los niños y en definitiva acompañar a las madres en la aventura de ser mujer en el siglo XXI.”

Y una de las socias de esta empresa, Irene García Perulero, plantea en su blog (la negrita es mía):

Releo el panfleto de Podemos, que Podemos dice que es sólo para abrir debate, y me dan ganas de llorar.

Por mi madre y por mis hijas. Por mí y por todas mis compañeras.

Cateto. Cateto, falaz y absolutamente falto de ambición. Pobre, tan ridículo que nos deja a todos mucho peor de lo que estábamos. Con una baja maternal exigua y obligadas a trabajar a jornada completa, dejando a nuestros hijos en manos de otros, porque sí, porque es moderno estar en el mercado laboral, da igual en qué escalafón. Amoral. Construyendo el mundo alrededor del dinero, entrampados en la falacia de la independencia, como si el dinero pudiera hacer que no necesitaras a los demás, valorando al otro por lo que produce y no por lo que es o por cómo se comporta, ni siquiera por lo que hace. Colocando el cuidado de los otros en el último escalón de los trabajos de valor. ¿Eres madre? ¿Cuidas a tu hijos? ¿A tus viejos? ¿No produces? Entonces no sirves. ¿Ése es el mundo que quieren construir? ¿De dónde han salido esas lumbreras? ¿Cómo pretenden representar a alguien desde una posición de claro privilegio? ¿Han mirado en qué mundo viven? ¿Cómo pueden ser tan tramposas? ¿De qué tienen miedo?”

¿Pueden las mujeres “internas” ser mamás modernas e independientes? ¿Para que una madre sea moderna e independiente tiene que hacer que otra no lo sea? ¿Es la explotación de la mujer por la propia mujer algo feminista? Es el contexto social del sistema productivo lo que hace que la maternidad y la crianza sean incompatibles, mucho más en ese puesto de trabajo en el que el trabajador/trabajadora convive con su empleador en la misma casa y duerme allí. ¿Es posible realizar el trabajo de empleada doméstica interna después del permiso de maternidad? ¿Es posible criar a ese bebé en la casa de los contratadores? ¿Cómo? ¿O hay que dejar ese trabajo cuando se es madre? ¿Se solucionaría el problema con un permiso de maternidad/paternidad como el de Suecia? ¿Cuál es el precio social e interclasista que hay que pagar para mantener esos permisos? Recordemos que no es un permiso que pague el empleador o la empresa sino el Estado, es decir, en gran parte los y las trabajadoras.

Como dice Silvia Federici: 
“Las mujeres de todo el mundo no solo producen los trabajadores que mantienen en funcionamiento la economía global. Desde comienzos de la década de los noventa se ha producido un salto en la emigración femenina del «Sur Global» al Norte, en el que proveen un porcentaje en continuo incremento de la mano de obra empleada en el sector servicios y el trabajo doméstico. Tal y como ha observado Cynthia Enloe, con la imposición de políticas económicas que incentivan la inmigración, el Fondo Monetario Internacional y el Banco Mundial han permitido a los gobiernos de Europa, Estados Unidos y Canadá resolver la crisis del trabajo doméstico que se encuentra en los orígenes del movimiento feminista, y ha «liberado» a miles de mujeres solo para que produzcan más trabajo exo-doméstico. El empleo de mujeres filipinas o mexicanas que, por una modesta suma, limpian las casas, crían a los niños, cocinan y cuidan a los mayores, permiten que las mujeres de clase media escapen de un trabajo que ya no quieren o no pueden hacer durante más tiempo, sin reducir simultáneamente su nivel de vida. Es evidente que esta es una «solución» problemática ya que crea relaciones entre las mujeres de «criadas-señoras» complicándolas aún más si cabe por los prejuicios que rodean el trabajo doméstico: la asunción de que no se trata de un trabajo real y que debería ser pagado lo menos posible, cuyos límites no están definidos, etc. El empleo de trabajadoras domésticas hace, además, a las mujeres (más que al Estado) responsables del trabajo reproductivo y debilita la lucha contra la división del trabajo en el interior de las familias, ya que libra a las mujeres de la tarea de obligar a los hombres a compartir las tareas domésticas. Para las mujeres inmigrantes, asumir un trabajo doméstico supone una elección dolorosa, ya que es un trabajo pagado pobremente y que requiere que cuiden de las familias de otros mientras que ellas tienen que dejar de lado a las suyas propias.” Pg. 120. “Revolución en punto cero”.

Relacionado: 

Lactancia viejuna en Madrid: Sobre conciliaciones imposibles:
– “Las inclusas no sólo son el lugar de trabajo de algunas nodrizas (normalmente, las que no consiguen emplearse con familias), sino el medio que permite a muchas otras emplearse. Los expósitos eran en su mayoría hijos de mujeres muy pobres que sólo abandonándolos pueden emplearse, muchas precisamente como sirvientas.” Pg. 142.
– “La mayoría de las mujeres no encuentran trabajo sino en el servicio doméstico, que les impide mantener a sus hijos consigo.” Pg. 143.http://www.lacasitadealgodonales.com/blog/?p=1520

Enlaces externos:

– Estos son los “derechos” de los y las trabajadoras “internas”: 

“La jornada máxima semanal es de 40 horas de trabajo, para las externas y también para las internas, aunque la ley autoriza un tiempo “de presencia” que no podrá exceder de 20 horas semanales de promedio en el periodo de un mes. Se supone que en las horas “de presencia” solamente debe estarse disponible para prestar servicios, no son horas en las que se deba realizar trabajo efectivo. Las horas de presencia tienen que pagarse al menos al precio de la hora de trabajo ordinaria. El precio mínimo de la hora de presencia en 2015 es 5,08 €.” 
 (…) 

“El régimen de la pernocta tiene que respetar algunos límites: no puede obligarse a la trabajadora interna a estar en la vivienda por razón de la pernocta antes de las diez de la noche, no puede pedírsele que realice tarea alguna y debe tener derecho a permanecer en su habitación, salvo casos de urgencia justificada. Cualquier “pernocta” que no respete estos límites forma parte de la jornada de trabajo o del tiempo de presencia, según los casos, y como tal debe retribuirse”.https://docs.google.com/file/d/0B9JmBJnkcwuIeTQ4dVhTRzdNX3c/edit 

– “Si en ese momento, nuestra empleada que se incorpora a su puesto de trabajo, no pudiera seguir cumpliendo sus funciones por su nueva situación de madre (si antes era interna, por ejemplo), podríamos extinguir su contrato y contratar a una nueva empleada, con el finiquito y su indemnización correspondiente”http://www.serviciodomesticoo.com/blog/cuando-tu-empleada-de-hogar-te-dice-que-esta-embarazada/#sthash.35p8jvdP.dpuf

– Duda de un empleador/empleadora: “Tengo una empleada de hogar que está embarazada”
http://www.justanswer.es/derecho-laboral/5ttye-tengo-una-empleada-de-hogar-que-est-embarazada-quisiera.html#