“El reino de las mujeres” de Ricardo Coler

Aquí va una de las mejores muestras que he leído en mucho tiempo de las posibles consecuencias del amor romántico (y todo lo que conlleva de celos, posesión y posible violencia) vs el amor libre. Con el libro “El reino de las mujeres” de Ricardo Coler sobre el matriarcado Mosuo es fácil comprender que para poder amar libremente hace falta tener vínculos sólidos familiares (en su caso con la madre, abuela, tíos y hermanos) y vínculos sólidos, no solamente con la familia, sino con tus raíces culturales y la Naturaleza, con el cuidado en la transmisión de las costumbres sanas, como la del amor libre enraízadas y en equilibrio dinámico con el entorno ecológico.

De esta forma, no se busca el erotismo desde la carencia afectiva, el miedo o la inseguridad. No hace falta irse a matriarcados lejanos o neolíticos soñados para entenderlo, el concepto de amor romántico actual es bastante reciente .

“Hace unos días una mujer Han corrió a su marido, machete en mano, cerca de cuatro kilómetros hasta que, agotada, se sentó a llorar al pie de una montaña. La quería dejar por otra. Eso, entre nosotros, no ocurre.

– ¿No hay hombres que se vayan con otra?

Tsunami Ana se queda callada un instante, toma aire y responde condescendientemente.

– Es difícil que una mujer Mosuo sienta que el mundo se termina si su enamorado la deja. No le es indiferente, pero tampoco es lo único en su vida. El enamorado es alguien a quien no le dedicaron la razón de su existencia.”

Por cierto, cuando alguien escribe un texto sobre las Mosuo y se inspira en el libro de Ricardo Coler lo mínimo es citarlo como fuente. Si ya directamente se hacen copia-pegas de varias frases seguidas lo suyo es entrecomillarlo y poner su nombre al lado. Lo digo porque una cosa es que en algunos matriarcados los niños no sepan quién es su padre pero los textos literarios si tienen padre o madre, ¡hay que reconocer su autoría! Lo digo porque leí por facebook un texto de María Llopis titulado “Guía para una sociedad matriarcal y ecofeminista” que no cita a Ricardo Coler en ningún momento (y después de leerme el libro es claro que es una de sus fuentes). ¡Un respeto por la gente que escribe libros! Como muestra, algunos fragmentos del libro “El reino de las mujeres”:

Pg. 91
Pg. 92
Pg. 64.
Pg. 65

La OTAN y las nuevas tecnologías reproductivas

Pg. 114 del libro publicado en 1987 con el título “Made to Order. The Myth of Reproductive and Genetic Progress”, editado por Patricia Spallone (miembro de FINRRAGE, Feminist International Network of Resistance to Reproductive and Genetic Engineering) y Deborah Lynn Steinberg. Este fragmento fue escrito por Linda Bullard y forma parte del capítulo “Matándonos Suavemente: Hacia un Análisis Feminista de la Ingeniería Genética” (la traducción es mía):

“Últimamente los militares también parecen haber desarrollado un interés en las nuevas tecnologías reproductivas. En 1984 la OTAN  organizó un seminario de una semana sobre fertilización in vitro dirigido por el renombrado padre del primer bebé probeta francés, Jacques Testart. Quizás una de las razones es que la FIV provee de una fuente de superávit de embriones que podrían ser valiosos en la investigación sobre armas biológicas. Sabemos que durante los años setenta fetos importados de Corea del Sur fueron usados con este objetivo durante un tiempo en el que el programa de armas biológicas estadounidense había sido reducido a casi nada. Pero incluso entonces había suficiente actividad para utilizar 12.000 pares de riñones de fetos de tres meses producidos por cesárea. Durante el mismo período el número de abortos en Corea del Sur aumentó a tres veces el número de nacimientos (Girard, 1985).

El ejército de los Estados Unidos está ahora experimentando con cada uno de los superpatógenos conocido por la humanidad. Esto incluye la peste, el ántrax, la viruela, el botulismo, la fiebre del Valle del Rift, la fiebre del dengue, fiebre hemorrágica, encefalitis, hepatitis, malaria, meningitis, y el veneno de la cobra. Al menos 75 de los proyectos están relacionados con la ingeniería genética. La investigación se está desarrollando no solamente en laboratorios militares sino también a través de contratos del Departamento de Defensa en universidades y empresas. El Pentágono mantiene que es todo con fines defensivos, lo que no está prohibido por el tratado. El problema es que no hay diferencia entre la investigación de armas biológicas ofensivas y defensivas: los materiales, los métodos y los productos son idénticos. 

La pieza central del nuevo programa del Pentágono es un laboratorio de armas biológicas de alto contenido, llamado “instalación de pruebas de aerosol”, programado para ser construido en un lugar del Ejército ya existente localizado, no es sorprendente, en una reserva india. De cualquier modo, la organización a la que estoy afiliada, Foundation on Economic Trends, ha sido capaz de detener la construcción de estas instalaciones a través de un juicio contra el Pentágono, que ganamos sobre razones medioambientales. En septiembre de 1986 la Fundación lanzó una segunda acción legal contra el Pentágono, muy similar a la primera excepto que se dirige a todo el programa de armas biológicas completo en lugar de una sola instalación. Simultáneamente, un premio de 100.000 dólares fue establecido para proteger a cualquier científico que quisiera dar información sobre investigación en armas biológicas que pudiera contravenir el tratado. La idea era devolver la responsabilidad de vuelta a los científicos para monitorizar su propia actividad. Como resultado de esto, un virólogo de un programa del ejército dio un paso adelante e informó sobre la desaparición de su laboratorio de dos litros y medio de virus Chikungunya, suficiente para infectar a toda la población mundial. Esta desaparición fue cubierta y nunca fue investigada, pero muestra el riesgo extremo que tienen las poblaciones locales donde este tipo de investigación se lleva a cabo. Liberación accidental, robo, y terrorismo pueden suponer una amenaza tan grande como el uso intencional de estas armas.” 

 NOTA:
El libro de Rolande Girard que cita como fuente el texto es el siguiente. No lo he leído y lo citado me parece bastante fuerte, si es cierto:

Hay más información en este enlace (en inglés) de Google Books del libro “Women as Wombs: Reproductive Technologies and the Battle Over Women’s Freedom” de Janice G. Raymond. También en este número de la revista de investigación Mother Jones:

Tomado de la revista Mother Jones (1977)  disponible en Google Books
Fuente: Google books

En castellano lo único que he encontrado sobre este tema ha sido este libro, que parece basar su información en este otro artículo de 1987 de ABC: http://hemeroteca.abc.es/nav/Navigate.exe/hemeroteca/madrid/abc/1987/02/08/048.html

Artículos relacionados en este blog: 
 – Cuando un congreso feminista se opuso a la ingeniería reproductiva y genética en 1985…
 http://lasinterferencias.blogspot.com.es/2015/04/cuando-un-congreso-feminista-se-opuso.html 

Artículos relacionados, aunque no hablan de investigación militar, en los medios:  

– La venta de órganos de fetos aviva el debate sobre el aborto en EEUU
http://www.elmundo.es/internacional/2015/08/05/55c1946c22601d4e5e8b456c.html

– (Ojo a la terminología eufemística) La venta de tejido fetal activa el debate sobre el aborto en EE.UU: http://www.eldiario.es/sociedad/tejido-activa-debate-aborto-EEUU_0_416459344.html 

– La  ley sobre “técnicas de reproducción humana asistida” vigente desde 2006-2015: http://lasinterferencias.blogspot.com.es/2014/01/decisiones-informadas-los-riesgos-de-no.html

ACTUALIZACIÓN 20/12/2015:

Documental sobre los experimentos de la CIA llamado “Operación Artichoke” en el que se habla de Fort Detrick: https://www.youtube.com/watch?v=BieHQaxb73s

Fragmento de “Madre, virgen, puta” de Estella V. Welldon

El libro de la psiquiatra Estella V. Welldon hace una aportación al estudio de las violencias ejercidas por mujeres y madres desde su experiencia clínica en multitud de casos concretos. Tiene para mi gusto una visión excesivamente psicoanalítica que puede restar interés al libro, pero hay que reconocer su valentía y compromiso al hablar de una realidad silenciada, políticamente incorrecta y que todavía sigue siendo tabú.

Pg. 153 del libro “Madre, virgen, puta”, editado por Psimática Clínica. La negrita es mía:

Cuando en 1988 publiqué por primera vez mi libro, el reconocimiento de la perversión femenina era inexistente, a pesar de la evidencia de que la perversión masculina es a menudo el resultado de una mala maternidad. Es bien conocido que las madres incestuosas no facilitan y hasta no permiten a sus hijos ningún proceso de individualización y/o separación. 

En realidad, es cierto lo opuesto: utilizan a su bebé como parte de sí mismas en una forma fetichista. La mayoría de nuestros pacientes que sufren de perversiones tienen una historia de relaciones con sus madres de tipo sobreprotector, con frecuentes cambios hacia el descuido y el abandono. 
(…)
Me pregunté, entonces, por qué razón había sido tan difícil conceptualizar la noción de maternidad perversa y otros comportamientos perversos femeninos con relación a la psicopatología completamente diferente que se origina del cuerpo de la mujer y de sus atributos inherentes. Por extraño que parezca, la maternidad es un vehículo excelente para que algunas mujeres puedan ejercer actitudes perversas y pervertidoras hacia sus hijos en represalia contra sus propias madres. Algunas mujeres que se sienten inadecuadas e inseguras, encuentran que el niño se vuelve la única fuente disponible de nutrición emocional. Un enorme anhelo de afecto físico se descarga sobre el niño. La perversión de la maternidad es el producto final de abusos seriales o de descuido infantil crónico. Esta condición involucra al menos tres generaciones en las cuales una maternidad defectuosa o inadecuada se perpetúa a sí misma en un movimiento circular, reproduciendo un ciclo de abuso. Las perversiones femeninas incluyen bulimia, anorexia, automutilación, abuso sexual y físico de los niños e incesto con sus hijos de ambos sexos. Un porcentaje significativo de los pacientes que vemos – y esto se refiere tanto a hombres como mujeres – han sido abusados sexualmente cuando eran niños. No carente de importancia es el hecho de que las historias de las mujeres que son perpetradoras de abuso físico y sexual de los niños sean precedidas por la psicopatología de autoabuso o de relaciones sadomasoquistas. 
(…)
La falla para entender la naturaleza de la perversión femenina ha llevado a que algunas damas muy dañadas fuesen tan malinterpretadas como para negarles el tratamiento que necesitaban y el cual a veces habían demandado. Tales actitudes están entre las razones por las cuales los profesionales – aparte del público en general – tardan tanto tiempo en aceptar que las mujeres en tanto madres o que ejercen una profesión materna (enfermeras, cuidadoras de niños, etc.) pueden infligir daños irreparables y permanentes a los niños que, se supone, están cuidando. 

Mis observaciones clínicas confirman este sesgo. En innumerables ocasiones, las agencias y establecimientos estatales han expresado alarma – a veces lindando con el pánico – cuando me enviaban a pacientes masculinos abusadores sexuales. Esto contrasta fuertemente con la dificultad que mis pacientes femeninas tenían a menudo para ser tomadas seriamente en cuenta por algunas instituciones. Después de la inicial publicación de Madre, virgen, puta, muchas más mujeres se han presentado solas a la Clínica Portman para ser tratadas. Me han contado que los intentos previos de obtener atención profesional, en parte debidos a los sentimientos mezclados que sentían hacia su hijo – sea éste varón o nena -, no eran tomados seriamente.  

Relacionado:

La agresividad intragrupo en “El Vacío de la Maternidad” de Victoria Sau:
http://lasinterferencias.blogspot.com.es/2015/03/la-agresividad-intragrupo-en-el-vacio.html 

Fragmento de “Violencia deliberada: las raíces de la violencia patriarcal” de Maria Dolors Molas Font: http://lasinterferencias.blogspot.com.es/2015/03/fragmento-de-violencia-deliberada-las.html