Contra la manipulación de la violencia y el dolor por parte del Estado

Hoy he recordado aquellos días de mi adolescencia en los que había que hacer aquellos “minutos de silencio” politizados y nada inocentes por los asesinatos de ETA. Parecía que quien no los hacíamos éramos proetarras, que no estábamos al lado de las víctimas. En realidad, yo al menos, condenaba y condeno cualquier asesinato, más aún los asesinatos cobardes y en los que no es ni siquiera posible la autodefensa. Condenaba (y condeno) esos asesinatos etarras execrables, ese dolor, esas familias rotas, esos niños huérfanos o mutilados, pero me negaba a ser una fantoche de los señores y señoras del poder político y económico que querían utilizar el sufrimiento y los crímenes para servir a los intereses de sus propias agendas políticas y económicas, para ocultar la guerra sucia y el terrorismo de Estado (GAL-Gladio) que todavía sigue impune, de la manipulación para tapar la violencia que se ha ejercido contra muchas personas en el País Vasco simplemente por sus ideas, para tapar otras violencias, corrupciones y guerras. Por otro lado, en los guettos políticos de la izquierda decir que sentías solidaridad con las víctimas etarras podía suponer recibir miradas de recelo y suspicacia o ser catalogada inmediatamente con otras etiquetas ideológicas. Puedo estar equivocada o no, rectificar ante los errores, pero nunca me he callado ante la injusticia desde que siendo una niña la profesora de religión dijo que la homosexualidad era una enfermedad y la rebatí hasta el final.

Wikileaks y por qué los estados ocultan información.

Los estados siguen considerándonos niños no preparados para conocer cierto tipo de información clasificada. Sin embargo, cada vez más personas se consideran a sí mismas lo suficientemente adultas y responsables para exigir transparencia en todos los asuntos públicos. La realidad es que se oculta información, no por nuestra seguridad, sino por la seguridad de los intereses de los capitalistas y políticos. Un ejemplo lo podemos tener en esta grabación difundida por Wikileaks hace dos meses:

Este video, muy fuerte para personas con un mínimo de sensibilidad y respeto hacia la vida, demuestra cómo para los militares, sometidos al lavado de cerebro de una institución totalitaria como el Ejército, los seres humanos no son más que personajes de un videojuego a los que eliminar. Son indignantes las risas, la frialdad, la manipulación de la realidad dirigida hacia el autoengaño. Supongo que tienen que mentirse a sí mismos para poder dormir por las noches. Y este es sólo un video de otros tantos, de tantas otras guerras olvidadas. ¿Hasta cuándo?

Wikileaks es una organización “dedicada a distribuir documentos, fotos y videos que tienen significación política y social” fundada por Julian Assange. Desde aquí, todo mi apoyo a este tipo de iniciativas. La otra cara de este video es la detención y encarcelamiento en Kuwait de un soldado de EEUU en Irak de 22 años, Bradley Manning, acusado de filtrar este video y otros tantos documentos secretos a Wikileaks:

http://www.nodo50.org/tortuga/Detenido-un-soldado-de-EE-UU-por

Otra noticia, terrorífica esta vez, es que el Consejo de la Unión Europea, reunido en Luxemburgo, abordó el 26 de abril un punto del día titulado “Radicalización en la UE”. ¿Estaremos ya alguno de nosotros en esas listas?:

http://www.cuartopoder.es/casidesnuda/la-ue-vigilara-a-los-ciudadanos-de-opiniones-radicales/210