Matrilinajes en Galicia

No hace falta irse muy lejos, ni viajar a una prehistoria imaginada o a la cultura Mosuo para romper con el mito del patriarcado todopoderoso, universal e igual en todo tiempo y lugar. Aquí podéis ver algunos fragmentos del libro “Antropología cultural de Galicia” de Carmelo Lisón Tolosana donde hay un capítulo dedicado a los pueblos con patrilinaje y otro a los pueblos con matrilinaje, como el que se describe aquí. Por tanto, cada vez que se afirma que “durante milenios” hemos estado sometidas y sometidos al patriarcado, a los padres y maridos, habría que recordar que esto no es cierto y muchas mujeres a lo largo de la Historia han tenido poder sobre otras personas de muy diversas maneras, incluso dentro de sistemas patriarcales.

Ya sabemos que la Historia la recuerdan y la reinventan las y los vencedores y, por alguna extraña razón, prefieren presentarnos una visión victimista y parcial de la mujer en general (ver por ejemplo la exposición de motivos de la Ley de Violencia de Género), un prototipo de mujer (nunca mejor dicho, utilizando la jerga industrial) que ellos mismos han intentado reprimir y domesticar a su gusto. Si esa ley estatal pretendiera hacer honor a la verdad, que no es el caso, tendría que reconocer que la idea de “patriarcado total” tiene que ser revisada y decir que las mujeres de estas latitudes no han estado oprimidas siempre y de la misma forma hasta la actualidad.  Muchas veces han ejercido e incluso abusado de su poder, porque todo ser humano libre es capaz de hacer el bien y el mal. 

También el Estado tendría que reconocer que él mismo ha sido uno de los motores principales en la domesticación de la mujer del pueblo a través de las leyes educativas, como las de Carlos III y las actividades organizadas por las elites (por ejemplo, la Junta de Damas). En tiempos más recientes podríamos hablar del Código Civil de 1889, el régimen franquista y las políticas promovidas por la ONU e implementadas, siguiendo sus órdenes, por el régimen postfranquista en el que vivimos ahora. Y la preguntas clave para tirar del hilo después de leer estas páginas son: ¿Por qué en algunos pueblos había patrilinaje y en otros matrilinaje? ¿Qué tenía de positivo y de negativo el matrilinaje? ¿Era autoritario? ¿Existía la violencia de género? Y, por último: ¿Desapareció? ¿Por qué? ¿Cómo? ¿Por quién? ¿Por qué apenas se conocen las historias de matrilinajes en la península ibérica?

(haced click en las imágenes para ampliar)

Tomado del libro que se puede ver en aquí (Google Books).

Relacionado: 

– Métodos anticonceptivos y abortivos en el libro “Ritos de embarazo e parto en Galicia”: http://lasinterferencias.blogspot.com.es/2015/08/metodos-anticonceptivos-y-abortivos-en.html

Enlaces externos: 

–  LA INSTAURACIÓN DEL PATRIARCADO MODERNO. EL CÓDIGO CIVIL FRANCÉS DE 1804   Y EL CODIGO CIVIL ESPAÑOL DE 1889: http://prdlibre.blogspot.com.es/2014/11/la-instauracion-del-patriarcado-moderno.html 

– La plataforma feminista gallega: http://feminismo.eu/pfg/participa-na-marcha-do-7n-a-madrid/

“50 sombras de Grey” como película sobre el abuso (alo)materno* y los círculos viciosos de la violencia

Traducción: “Las mujeres con relaciones del tipo “50 sombras de Grey” en la vida real acaban muertas, en refugios para mujeres o huyendo durante años“. 
Podríamos añadir: Muchos niños y niñas que sufren abusos y negligencia en su etapa primal y juvenil, como Christian Grey, acaban muertos, en orfanatos, autodestruyéndose y destruyendo a otras personas por el camino si no realizan un trabajo personal de sanación y buscan ayuda en cuanto puedan. 

“50 sombras de Grey” como película sobre el abuso (alo)materno* y los círculos viciosos de la violencia

Son las cinco y cuarto de la mañana. Estoy en medio de uno de los despertares nocturnos que ya comienzan a ser habituales en este embarazo. Noto las patadas y bailes de mi hijo en el útero, tengo algo de hambre, como algo, intento volver a dormir… Es inútil, hay algo que tengo que escribir. Quizás por él, por los niños y niñas del futuro. Sé con tristeza que mis ojos no verán ninguna revolución verdadera en el mundo que no sea una mera sustitución de personajes en el poder, pero al menos sé que haré todo lo posible para que cada mentira y manipulación sea contestada, que intentaré descifrar las estrategias del poder, las externas y las ya interiorizadas, para sentar las bases de una mejor comprensión de la terrible situación actual. Allá vamos.

Después de leer multitud de comentarios de indignación en las redes sociales y algunos artículos en diferentes medios de comunicación sobre la película “50 sombras de Grey” decidí verla y analizarla por mí misma. Quería entender, por pura curiosidad, qué había en lo que parecía una película comercial del montón más que había levantado tantas ampollas entre las mujeres feministas. Luego entendí que esa indignación venía de lejos, algunas publicaciones eran de hace unos años, cuando se publicaron los diferentes libros de la saga de E. L. James que vendieron la friolera de 70 millones de copias. A este respecto tengo que aclarar que no he leído los libros así que no sé de qué forma evolucionará el argumento o el resto de la saga cinematográfica, lo que puede suponer un sesgo importante en el análisis.

La película la he visto a cachos, en tres días (el primer día me dormí a los 15 minutos), y me ha parecido que tenía baja calidad, como de telefilm de después de comer, y que los personajes eran muy planos y estereotipados. Sobre la parte sexual entre ambos personajes poco se puede decir, trata sobre una relación consensuada entre adultos en la que los dos son libres de entrar y de salir. Nada que objetar. Además, la novela erótica o novela rosa es un cuento y las fantasías no entienden de rollitos políticamente correctos, lo que a alguien le parece excitante para otro es aburrido, ñoño o cutre y así… Todo el sexo y agresión física entre los protagonistas es acordado por ambas partes, lo que aleja al criticado Grey del maltratador al uso. Es cierto que el protagonista masculino invade la intimidad personal de Anastasia pero esta lo permite o sus enfados duran un microsegundo, admitiendo y consensuando de facto desde su libertad estas intromisiones. La libertad es eso, tomar decisiones propias libres e informadas, incluso aunque estas sean malas.

Después de verla entera, del contenido dos detalles captaron poderosamente mi atención (aviso, voy a destripar el argumento):

El multimillonario capitalista fue criado durante sus primeros 4 años por una madre adicta al crack, después fue adoptado y a los 15 fue “seducido” (según se mire, abusado sexualmente) por una mujer también de las elites, que podemos imaginar de unos 40-50 años (amiga de su madre) que le “inició” o manipuló para adoptar el rol de sumiso durante, creo recordar, 6 o 9 años, quizás en una sala de “torturas” similar a la reflejada en la película y con proposiciones de prácticas como las mencionadas en el contrato que Christian Grey propone a Anastasia (introducción de puños en el ano, por ejemplo). Entre la capacidad de decidir de una mujer apocada del pueblo de unos 20 años y la capacidad de enfrentarse a una situación así de un chico de 15 años con la infancia de Grey, permitidme que diga que dista un gran abismo.

Por supuesto, estos pequeños “detalles” han sido casi siempre obviados en los comentarios feministas a la película que había leído, porque parece ser que es duro admitir que el abuso materno y femenino existe, que también hay mujeres maduras ricas capaces de aprovecharse de la inexperiencia de chavales vírgenes de 15 años que durante sus primeros 4 años de vida fueron criados sin sus necesidades básicas cubiertas, sin el amor y las atenciones de una familia, una red de apoyo amplia y, sobre todo, de una madre y un padre protectores, unos cuidadores cariñosos y que a la vez impulsen hacia la libertad. Pero lo que me parece más grave es que cuando no han sido obviados han sido ridiculizados o menospreciados, normalizándose desde el feminismo el abuso infantil.

Es una película en la que se pueden observar multitud de violencias de todo tipo, si tienes la capacidad para verlas: sistémicas, políticas, económicas a nivel mundial (como no, Grey es un “filántropo” hacia los más “necesitados”); laborales (se puede ver en la plantilla que trabaja para Grey, mujeres-muñecas-robot entregadas en cuerpo y alma a la empresa); sociales y demás. Pero llama muchísimo la atención, a quien sea capaz de quitarse las anteojeras “de género”, la normalización de la violencia hacia la infancia, desde la etapa primal hacia la adolescencia y el tabú del maltrato materno y femenino dentro del patriarcado.

Sobre las anteojeras en caballos: “Cuando se desea acostumbrar a un animal a dejarse aparejar y a que tire de un carruaje, se observa que un número moderado de éstos (muchos no las toleran de antemano) se «resiste» menos si su campo de visión se vuelve más estrecho”. http://elguardiandeloscristales.com/wordpress/maltrato-hacia-los-caballos-anteojeras-i/

Todo el mundo considera normal, desde la gente que ha escrito artículos sobre la película hasta el propio personaje femenino principal, que Grey fuera adoptado con 4 años y no viviera con una familia de acogida o adoptada desde muchísimo antes. Que haya niños en el mundo de uno, dos y tres años en orfanatos o en situaciones de agresión y alta vulnerabilidad es violencia. Después, cuando le cuenta que fue seducido/abusado por una amiga sádica de su madre con 15 años (por cierto, con “amigas” así quien necesita enemigas…) la protagonista no hace comentario alguno, ensimismada en su amor romántico sumiso-ñoño: esto es una normalización del abuso de poder. Todas estas violencias sistémicas y círculos de violencia están tan interiorizados y a la vez tan silenciados que a nadie escandalizan. Por supuesto, haber sido maltratado en la infancia o en la adolescencia no provoca de forma inmediata que vayas a ser un maltratador y un abusador, pero sienta las bases. Luego está la capacidad de resiliencia de cada uno y el trabajo personal que se esté dispuesto a realizar para sobrevivir sin autodestruirse ni destruir a otros.

Cuando después de tres días conseguí terminarla, me di cuenta también de que lo más inexplicable del absurdo escándalo es que la película (al menos la primera de la serie) tiene “final feliz”, incluso desde un punto de vista feminista: Una mujer adulta ¡y universitaria! (ironía mode “on”) mantiene una relación consensuada con un hombre (yo le habría mandado a la mierda mucho antes, pero, bueno, cada una vive su vida como quiere…) hasta que dice “por aquí no paso” y pisando fuerte se va y decide terminar la relación. Anastasia, a pesar de ser un personaje plano y que evoluciona poco, ya no es la panoli infantilizada del principio, es decir, ha madurado algo y ha tomado conciencia de la compleja realidad del mundo. Al final, comprendemos el título de la película: Grey “está jodido”, en sus propias palabras en la versión original, en 50 tonos de gris, que deben ser tantos como los respectivos abusos que es incapaz de superar.

Desde un punto de vista de análisis psicológico del personaje podríamos decir que la TORTURA de sus primeros 4 años de vida como hijo de una adicta al crack (a su vez víctima de la violencia sistémica y estatal que podemos inferir si comprendemos cómo se introdujo esa droga en la juventud de EEUU a través de sus vinculaciones con la CIA y la Contra nicaraguense) es lo que hace que busque el control y la dominación en su vida adulta.

La primera abusadora fue su madre biológica, la segunda la señora mayor sádica “amiga” de la madre adoptiva, que hizo que relacionara esa tortura primal con la sexualidad. Después cambia las tornas y se convierte en dominador sexual (que no te terminas de creer como espectadora porque sigues viendo a un niño herido, bastante patético, y en el fondo enamoradizo…) pero de forma consensuada y por contrato. La protagonista al darse cuenta finalmente, en la única escena de violencia física pura que aparece al final de la peli y en la que no hay ningún placer erótico para ella, de todas las piezas del puzzle decide dejarle, porque sabe que él tiene que hacer su propio recorrido de autoconstrucción para romper con esos ciclos de la violencia y ella no quiere jugar más a ser el cuerpo que utiliza Grey para devolver su ira y maltrato hacia su madre. Es decir, al menos se puede interpretar que cuando pega a la protagonista en la escena final está pegando a su madre biológica de forma simbólica, ya que un minuto antes nos acabamos de enterar por primera vez de que su madre era una yonqui (antes solamente sabíamos lo de la adopción y, por el discurso en la Universidad, que había pasado hambre literal durante sus primeros años de vida, y suponemos que mucha más hambre de contacto físico y amor). Ojo, esa escena de violencia no solo es consensuada sino que es solicitada por Anastasia a modo de explicación práctica de lo que hay en el interior de Grey: el infierno.

Abuso materno y abuso femenino

Me he acordado mucho mientras veía esta película del libro de la psiquiatra y psicoanalista Estela V. Welldon “Madre, virgen, puta: idealización y denigración de la maternidad” que conocí a través de Prado Esteban Diezma, sobre todo de uno de los ejemplos más escalofriantes de ese texto, el de una mujer abusada en la infancia que a su vez abusó sexualmente de su propio hijo de 14 años durante 10 años. Y es que este libro, o así lo entendí yo, parte del hecho de que en el patriarcado hombres y mujeres ejercen la violencia de formas diferentes y dentro de los ámbitos en los que tienen poder. En el caso de la mujer, uno de los momentos de más poder frente a otro ser humano es el de la maternidad, mucho más teniendo en cuenta que hoy en día la maternidad se vive sin redes y en la soledad de las cuatro paredes, como cualquier hembra de primate criada en cautividad que es enjaulada en un zoológico junto a su cría.

En la película hay abuso materno vía la madre drogadicta de Grey que aunque no aparece y es mencionada de pasada es clave en la película. Hay abuso femenino vía la “amiga” de la madre (una mujer que debería ser una “alomadre”, un personaje maternal protector y referente en su vida, que colabora con la madre en la crianza cooperativa) ya que aunque un chico de 15 años puede tener vida sexual con sus iguales o incluso una iniciación al sexo con una persona mayor, aquí estamos hablando de una relación de dominación ama-esclavo que va más allá de un tema inocente y casual. Una mujer de cuarenta o cincuenta años que seduce y convierte en esclavo sexual a un chaval de quince años a espaldas de su familia está violando muchos códigos éticos que afectarán de por vida a ese ser humano vulnerable. Y, por supuesto, si investigáramos, seguro que nos daríamos cuenta de que esa mujer tiene un pasado de abusos detrás: los famosos círculos viciosos de la violencia de nuevo.

Por otro lado es importante reseñar, como en tantos casos de abusos sexuales, que la madre y el padre (adoptivos) no son capaces de ver que su propia amiga se está aprovechando de su hijo o, en algunas ocasiones y es muy duro reconocerlo, están a otra cosa mientras está ocurriendo el abuso. Aquí tenemos que tener en cuenta que los padres de Grey pertenecen a las elites económicas mundiales donde el valor supremo es la acumulación de dinero y poder. Otras veces es simplemente imposible haberlo detectado aunque se quisiera con toda el alma proteger a un hijo de este tipo de experiencias.

El personaje de Grey infantiliza en sus juegos sexuales a Anastasia, ya de por sí muy inmadura a pesar de sus 20 años gracias al adoctrinamiento institucional que nos anula desde el nacimiento. ¿Una reminiscencia del niño que él era cuando su ama y alomadre le poseía? ¿Una fantasía de pederastia, aunque sea realizada con una mujer adulta? En cualquier caso, a pesar de que la tentación de juzgar la sexualidad de los demás es fuerte hay que resistirse: la sexualidad consensuada entre adultos debe ser libre. Nada más que añadir.

Emancipación femenina y amor

Hay quien también me ha comentado que no habría que dar más publicidad a estos libros ni a la película porque al final tiene una moraleja puritana: el “amor” cura a un enfermo sexual”. No estoy de acuerdo. El amor tiene un poder curativo y sanador tremendo, sobre todo el amor hacia uno mismo que implica respeto y autoexigencia, cariño y confianza en las propias capacidades. Pero el amor como vínculo entre seres humanos es VITAL, simplemente no podemos existir sin él, morimos. Los niños criados en orfanatos con sus necesidades alimenticias cubiertas pero sin contacto físico y ternura mueren de marasmo y hospitalismo, como ya demostró el psicólogo Spitz

El amor no es el “amor romántico” ni el amor creado por Disney. El amor es CONEXIÓN. Uno de los pensamientos más destructivos para el ser humano actual es pensar que no se necesita el amor de los demás para vivir. ¡Cuántas veces habremos llorado abrazados a alguien que amamos! ¡Cómo cura el consuelo de alguien que sabe que estás herido y necesitas sanar y te acoge en su seno sin juzgarte! El primer consuelo viene de nuestra madre, de nuestro padre, de abuelos, tías, vecinas y de esas personas que sienten eso de “quiéreme cuando menos lo merezca, será cuando más lo necesite”. Después viene de parejas eróticas, amantes y compañeros. ¿Qué hay de malo en ello? ¡Son los círculos virtuosos del amor!

Otra cosa diferente es ofrecer la otra mejilla a alguien que no quiere cambiar ni modificar su espíritu autodestructivo y maltratador. Esto es válido para novios pero también para madres/padres abusadores. De hecho, hay multitud de libros de autoayuda para hijos e hijas de cuidadores con eso que llaman “trastorno de personalidad límite” que tratan sobre este tipo de estrategias como “Sobrevivir a un padre/madre borderline, cómo sanar tus heridas, crear confianza, límites y autoestima” o el título “Entender a la Madre Borderline: Ayudar a sus hijos a trascende la relación intensa, impredecible y volátil”. Estoy segura de que existen terapias con profesionales y herramientas de autocontrucción también para adultos que hayan sufrido abandono o negligencia por parte de padres drogadictos o con otro tipo de problemáticas y abusos. También para los padres y madres que están sufriendo abuso y maltrato por parte de sus hijos e hijas.

Son temas muy complejos. En cualquier caso, en la primera entrega de esta película la protagonista toma la decisión de terminar la relación. La decisión de seguir con él, si él mismo toma las riendas de su curación y se responsabiliza de la misma, me parece totalmente legítima. Si no fuera así, las personas abusadas y maltratadas que SÍ quieren cambiar y no maltratar a otras personas estarían condenadas. 

Anastasia es una mujer adulta y sin embargo bastante apocada, como tantas otras dentro de un sistema social violento y adoctrinador que se instala en nosotras desde que estamos en el vientre materno. Aún así toma sus propias decisiones, aunque no sean las que otras personas tomarían. Eso significa emanciparse, liberarse de la tutela paterna y materna, crecer y madurar, autoconstruirse, responsabilizarse de la propia vida, tomar decisiones.Yo, por ejemplo, no habría permitido que ningún hombre vendiera mi coche e invadiera y controlara mi intimidad de esa y otras formas, pero si ella aún así quería continuar la relación era porque quizás sentía o veía algo más que yo no veía. En cualquier caso, estaba ejerciendo su libre albedrío y una relación es cosa de dos, son los propios implicados los que establecen sus propias normas y negociaciones.

Algunos comentarios sobre los libros y películas (esta lista puede que se vaya ampliando)

Protestas en el estreno de la película en Londres.

 – Empiezo por el texto feminista que me ha parecido más fuerte y poco respetuoso, por decirlo de alguna manera, hacia las víctimas de maltrato infantil. En este no se obvian los “detalles” mencionados pero se opta por la negación, normalización, minimización y silenciación del abuso materno y femenino dentro del patriarcado con la excusa de que explicitarlos es “misógino”. ¿Cuál es el mensaje que dan este tipo de textos a las mujeres y hombres adultos que han vivido el maltrato materno o el abuso ejercido por una mujer? Si tu madre te maltrató deja de decirlo y no seas misógina. ¡Lo soñaste! Este texto merecería una disculpa de forma inmediata si viviéramos en un mundo normal: 

 “Tener una madre adicta al crack que no se ha ocupado de ti y haber sido iniciado en el BDSM con una amiga de tu madre unos años mayor que tú, tienen un tufillo a misoginia bastante claro, y relacionan estas prácticas con traumas personales que obviamente tienen que ver con la mala madre y con el estereotipo de mujer mayor que pervierte a jovencitos, en definitiva con la mantis religiosa”.
http://www.eldiario.es/pikara/pasa-gusta-sombras-Grey_6_361573852.html

Como siempre, en lugar de promover el pensamiento consciente se opta por el paternalismo de prohibir a otros lo que tú consideras que no deben ver/leer. Por favor, recordemos la definición de nuevo de emancipación antes de leer esto:  
 “Natalie Collins, representante de la asociación que planea boicotear el estreno en Londres, asegura que el problema no es el sexo, sino los comportamientos que lo acompañan, más cercanos al abuso y al acoso”. http://vozpopuli.com/ocio-y-cultura/57310-sombras-de-grey-una-historia-machista-escrita-y-llevada-al-cine-por-mujeres

Directamente ni habla de biografía personal de Grey ni de las mujeres abusadoras de la historia: http://www.proyecto-kahlo.com/2014/10/50-sombras-de-grey/

Beatriz Gimeno en 2012 sobre los libros:  

 “porno conservador y moralista que se ofrece “con excusa” incorporada: el protagonista de la novela, el hombre dominador, es así no porque sea un perverso, no porque se lo pase bien sin más, sino porque tiene una infancia desgraciada”. http://www.pikaramagazine.com/2012/12/porno-para-mamas-y-porno-sin-masbeatriz-gimeno-habla-de-que-fantasias-y-roles-representa-la-pornografia-hegemonica-al-hilo-del-exito-de-cincuenta-sombras-de-grey/

– Irene García Perulero en 2015:  

El amor todo lo puede, ya sabéis, incluso curar a “El Traumado Chungo”, un especimen incluso peor que “El Malote”, que al menos tiene moto y chupa de cuero. Hay que aguantar, chicas, que al próximo beso que le deis después de su último desprecio, amenaza u hostia ya estará curado. La culpa de todo la tiene su madre. Que no le dio teta. O que le dio mucha”. http://irenegarciaperulero.com/50-sombras-de-grey/

– La web católica ACIPRENSA también se hace eco de las críticas a la película. Dios los cría y ellos se juntan, curioso cuando el feminismo y la Iglesia llegan a las mismas conclusiones sobre el libre albedrío de la mujer adulta:

 “Diversas organizaciones, especialmente en Estados Unidos, están protestando contra esta cinta, porque intenta presentar la violencia contra las mujeres como una relación romántica. La doctora Gaile Dines, fundadora y presidenta de la organización internacional feminista Stop Porn Culture, explicó a ACI Prensa que la cinta “muestra la violencia como romance y enseña a las mujeres que el abuso sexual y ser una víctima es algo sexy, cuando en realidad es la historia de un depredador”.
 (…)
Dines lamenta que existan “ahora medios que celebran esta violencia contra las mujeres. Ningún grupo habría celebrado ser golpeado y torturado así. Sería un escándalo. Para cualquier grupo minoritario, si se hubiese erotizado y luego violado a alguien, la gente estaría arrasando con los cines en las calles. ¿Y qué tenemos? A los medios promoviendo esto masivamente”.  

¿Y cuando el foco se centra en la violencia CONSENSUADA entre adultos y se obvia y normaliza la violencia y dominación NO CONSENSUADA hacia la infancia y la adolescencia, los círculos viciosos de la violencia entre generaciones y la violencia del Estado y el capitalismo? ¿No es escándalo?

– Esta vez es una traducción de un cartel en inglés en el perfil de facebook de Malena Pichot:  
 “Me cago en una historia sobre una mujer sin experiencia en el sexo que es estalkeada, atormentada y poseída por un tipo millonario y sádico. Me cago en la idea de que ser dominada, engañada y aterrorizada es en realidad “liberador”. Me cago en la noción de que el objetivo de una mujer debe ser “salvar a un hombre de él mismo” bancandose todo el abuso. Me cago en esta historia de mierda. Basta de hacer algo romantico de la esclavitud de la mujer. hay que luchar por la verdadera liberación.”

“Cultura y maltrato”, un artículo de Laura Freixas en el que se menciona a “50 sombras” en el contexto de la violencia de género ejercida por hombres hacia las mujeres:
“Al mismo tiempo, surgen también obras literarias o cinematográficas, curiosamente de mujeres, que parecen ensalzar el maltrato, como Crepúsculo o Cincuenta sombras de Grey. Si las analizamos de cerca, sin embargo (siguiendo a Eva Illouz en su Erotismo de autoayuda), veremos que no se trata de una apología de la violencia por sí misma, sino de un intento de negociarla; de conseguir, sometiéndose al poder masculino que se ve como inevitable, recompensas materiales, afectivas, simbólicas. Algo así, para entendernos, como Simplemente María o las fotonovelas de Corín Tellado, cuyo mensaje a las mujeres es diáfano: no compitas, no cuestiones, no te rebeles; sométete, y Él se casará contigo…”

 Feminismo

Cuando digo que no soy feminista (aunque tampoco pienso etiquetarme como “anti feminista”) es por esta clase de visiones parciales de la realidad totalmente obsoletas. Hay que tener una visión mucho más amplia de los fenómenos, muchísimo más global de lo que yo misma acabo de reseñar aquí. Ese es el reto.

El feminismo como COSMOVISIÓN está obsoleto (quizás siempre lo estuvo…) porque es parcial por definición. Los cambios de paradigma van en dirección opuesta: tener en cuenta cómo la parte se relaciona con el todo y las otras partes, lo holístico, lo biocultural, lo ecosistémico, lo integrador, como se dan las influencias mutuas entre los fenómenos, las conexiones entre las disciplinas que antes eran compartimentos estancos, relaciones que antes no se habían tenido en cuenta, la búsqueda de la verdad con el mínimo de autoengaños y teorías previas… Eso como cosmovisión. El feminismo como IDEOLOGÍA solamente se mantiene a base de subvención y apoyo institucional (desde el ámbito local a la ONU). Apenas existe feminismo autónomo y el que existe repite los mensajes del otro. Y sí, ha habido multitud de mujeres en la historia que no eran feministas, ni se definían como tales, y luchaban por la emancipación del género humano (otras también por el equilibrio con la Naturaleza y otras especies), mujeres del pueblo que denunciaban y luchaban contra las injusticias sociales ejercidas por determinadas minorías despóticas e ilustradas y por superarse a sí mismas. Eso no quita que haya pensadoras feministas que estén diciendo o hayan escrito o hayan luchado por temas muy interesantes, necesarios y rescatables para el momento actual. Desgraciadamente las feministas con una visión más amplia del mundo son una ínfima minoría, en mi opinión. Ojalá cambie la situación. 

El feminismo tiene que ser valiente y dejar de moverse en la indefinición de los conceptos. Por ejemplo, la propia idea de feminismo o la de “violencia de género” es definida de formas muy diferentes según la fuente que se consulte. Pero si además comparamos lo que se supone que es el feminismo con lo que defienden en la práctica y acción concreta muchas personas que se autodefinen como feministas daría para escribir un libro completo (por ejemplo, no hay nada más desigual que la Ley Integral de Violencia de Género y sin embargo son una minoría aislada y marginada de feministas las únicas que se oponen a ella por este motivo).

Para cambiar el mundo primero hay que intentar comprenderlo. Para comprenderlo, hay que observarlo. ¿Puedes conocer el mundo a través de un catalejo anclado en un punto fijo que enfoca solamente a otro punto fijo y te impide ver el conjunto y otros puntos de vista? 

Si lo que pretende el feminismo es terminar con el patriarcado, jamás lo conseguirá con la parcialidad, porque el patriarcado, el capitalismo, el Estado, la dominación, el poder, se ejercen de forma total y con una visión global. ¿Cómo vamos a luchar contra un sistema que SÍ TIENE esa visión global de la que nosotros carecemos desde lo fragmentado?  

El feminismo no puede pretender acabar con la violencia que sufren las mujeres sin afrontar y comprender el origen de las violencias de todo tipo, y sobre todo las que ejercen las propias mujeres en el patriarcado, tanto en el patriarcado tradicional como en el actual.  

Por eso, si yo fuera feminista, lucharía contra los mayores talones de Aquiles de este movimiento: su parcialidad corporativista, su silenciación de las violencias ejercidas por mujeres hacia todo tipo de personas dentro del patriarcado y su falta de autonomía frente a las instituciones de poder. 

Reconozco que es un tema complejo y polémico pero he querido aportar mi grano de arena, quizás equivocado, quizás acertado, a un debate que considero imprescindible y que tiene derivas biopolíticas al más alto nivel. Pero eso es harina de otro costal, o de otro post…

* Conocí el concepto de alomaternidad a través del concepto de “crianza cooperativa” del que habla la antropóloga y primatóloga Sara B. Hrdy. Se refiere a cualquier persona que cuida e interviene en la crianza que no es la propia madre: puede ser una tía, una abuela (la alomadre por excelencia), por ejemplo, pero también un hermano, el padre, un tío o cualquier otra persona involucrada en la crianza de un bebé/niño.

Que se escuchen otras voces: el trabajo no supone una liberación, la maternidad es parte de la salud sexual…

A veces releo un libro y veo una pequeño texto que me gustaría compartir. Esta es de “Revolución en punto cero” de Silvia Federici y, aunque adolece de falta de visión integradora respecto a los hombres, creo que es interesante su lectura, sobre todo después del monográfico en papel de El País Semanal dedicado a “las mujeres” lleno de publicidad de perfumes caros y de esa organización emancipadora de la mujer llamada “El Corte Inglés”, entrevistas a Emma Bonino, Melinda Gates, Christine Lagarde, empresarias y, como no, esas nuevas generaciones del feminismo (supuestamente más subversivas y rompedoras, al menos a nivel estético) que repiten de forma machacona los mensajes y las consignas de las ONU y el Banco Mundial:

Pg. 98: “El movimiento de mujeres debe darse cuenta de que el trabajo no supone una liberación. El trabajo dentro de un sistema capitalista es explotación y no hay placer, orgullo o creatividad alguna en ser explotada. Incluso el concepto de “carrera profesional” es una ilusión en lo que respecta a la realización personal. Lo que pocas veces se reconoce es que la mayor parte de los empleos que se desarrollan mediante una carrera profesional requieren que se ejerza poder sobre otras personas, a menudo sobre otras mujeres y que esto depende de las divisiones entre nosotras. Intentamos escapar del encasillamiento en los guetos obreros y oficionistas para poder disponer de más tiempo para nosotras y estar más satisfechas, solo para descubrir que el precio que pagamos por progresar es la distancia que se interpone entre nosotras y otras mujeres. Con todo, no hay disciplina que impuesta a otros no nos impongamos a nosotras mismas, lo que significa que el mismo hecho de llevar a cabo estos trabajos mina nuestras propias luchas”.

Leo con curiosidad uno de los artículos en La Marea de una de las jóvenes feministas citadas por El País con un título que me interesa: “Los retos de la salud sexual”. Antes de leerlo, me pregunto, ¿hablará en algún momento de maternidad, parto y lactancia como parte de la salud sexual de las mujeres? Efectivamente, la salud sexual de nuevo es limitada, previas citas de diversos organismos internacionales, al uso de anticonceptivos, lo que equivale a hablar solamente de una parte del asunto. Es más, a nivel global incluso el Club de Roma en su último informe reconoce que el desarrollo industrial y urbano que se lleva a cabo a pasos agigantados en el mundo es el “anticonceptivo” más importante y efectivo actualmente, ya que tener hijos resulta en sí mismo algo caro y complicado en los nuevos contextos vitales, laborales y existenciales. Por esta razón, se pronostica que a partir de 2040 la población mundial comenzará a decrecer. En cualquier caso, considero que el autoconocimiento del cuerpo y la posibilidad de usar las diferentes formas de anticoncepción son algo importante y necesario, siempre que se entienda también el contexto biocultural y político en el que se utilizan y promocionan.

La salud sexual es un tema muy amplio pero de nuevo, una vez más, no hay en el artículo ni una palabra sobre los riesgos para la salud de las mujeres de la maternidad tardía, la nuliparidad y la ausencia de lactancia, para poder tomar decisiones informadas, libres y éticas. ¿Por qué? Porque este sistema reprime en los países industrializados la maternidad durante los años más “productivos” y, años más tarde, la promueve en su versión desesperada, tecnocrática, mercantilizada, consumista, hipermedicalizada, hiperplanificada, congelada, desvinculada, fragmentada y, por último, desconectada de toda excitación sexual y pasión erótica en el acto de concebir vida humana.

Mujeres en el Libro Rojo

Otra cita que me ha llamado la atención.  Poco se puede decir del criminal autor de este texto que no se haya dicho ya (se calcula que provocó la muerte de 70 millones de chinos). Sin embargo, entre líneas de propaganda, encontramos una frase bien interesante y con bastante lógica que he subrayado y separado del resto en negrita. En ella, se relaciona la capacidad de hablar y decidir con la cantidad de trabajo que se aporta en la familia. ¿Será cierto?

XXXI. MUJERES

En China, los hombres viven dominados generalmente por tres sistemas de autoridad (la autoridad política, la del clan y la religiosa — N. de la Red. ), (…) En cuanto a lasmujeres, además de estar sometidas a estos tres sistemas de autoridad, se encuentran dominadas por los hombres (la autoridad marital). Estas cuatro formas de autoridad — política, del clan, religiosa y marital — encarnan la ideología y el sistema feudal- patriarcales en su conjunto y son cuatro gruesas sagas que mantienen amarrado al pueblo chino, en particular al campesinado. Se ha descrito más arriba cómo los campesinos derriban la autoridad política de los terratenientes en el campo, que constituye el pilar de los demás sistemas de autoridad. Con el derrocamiento de la autoridad política de los terratenientes, comienzan a tambalearse la autoridad del clan, lareligiosa y la marital. (…)

 En lo que concierne a la autoridad marital, siempre ha sido comparativamente débil en las familias de los campesinos pobres porque las mujeres de estas familias, por necesidad económica, tienen que hacer más trabajo físico que las mujeres de las clases acomodadas y, en consecuencia, tienen mayor derecho a hablar y decidir en los asuntos familiares.

En los últimos años, con la creciente ruina de la economía rural, se ha minado la base de la dominación del hombre sobre la mujer. Y recientemente, con el surgimiento del movimiento campesino, las mujeres hancomenzado en muchos lugares a organizar asociaciones femeninas rurales; ha llegado para ellas la hora de levantar la cabeza, y la autoridad marital es sacudida día a día. En una palabra, con el crecimiento del poder de los campesinos, están tambaleando la ideología y el sistema feudo-patriarcales en su conjunto.

Informe sobre la investigación del movimiento campesino en Junán (marzo de 1927),Obras Escogidas, t. I.

El empoderamiento como biopolítica

Tomado de la transcripción del video de la presentación de Jorgen Randers de su informe: “2052, A Global Forecast for the Next Forty Years”:

Jorgen Randers: “Finalmente, ¿qué podría hacer el Club de roma? Y el Club de Roma es por supuesto una de esas raras entidades que opera en un nivel supranacional y que debería continar su tradicional plantear preguntas impopulares y promover soluciones impopulares. Estos son algunos de los pocos señores que pueden decir que hay límites al mercado, eh, a las democracias de libre mercado. En el caso de 2052 hay básicamente cuatro valores por los que luchar, que necesitan ser empujados. Primero de todo la educación y el empoderamiento de las mujeres. Esta es una de las formas de hacer que el ratio de crecimiento de población baje”.

Análisis y reflexiones en torno al informe de Goldman Sachs “Womenomics 3.0. The Time is now”

www.goldmansachs.com/our-thinking/focus-on/investing-in-women/bios-pdfs/womenomics3_the_time_is_now_pdf.pdf

Introducción

La autora principal de este texto es Kathy Matsui, analista y estratega de Goldman Sachs, uno de los mayores bancos de inversión del mundo, junto a otros co-autores (Hiromi Suzuki and Christopher Eoyang). “Womenomics” fue publicado la primera vez en 1999, después hicieron otro informe en 2005 y ahora lo han vuelto a actualizar.

El interés del mismo reside en conocer cuál es el papel que los famosos “mercados” quieren que juguemos las mujeres en la época actual, en concreto las mujeres japonesas. También es interesante conocer cuáles son las estrategias que subyacen al mismo, de forma manifiesta o entre líneas. Es importante señalar que el estudio, aunque de acceso público, está dirigido a clientes de Goldman Sachs, es decir, a inversores, para que sepan hacia dónde se mueven las cosas y puedan invertir mejor, por ejemplo, en alguna de las 44 empresas que se citan al final del estudio.

Kathy Matsui tiene unos 50 años y es madre de dos hijos. Su marido es economista jefe de la compañía Merrill Lynch de Japón. Según publica Forbes, la autora tiene jornadas profesionales de 10-12 horas, por eso quizás buscó una cuidadora que la “ayudara” (en el artículo también se hace mención a las dificultades para contratar trabajadoras del sector de los cuidados extranjeras). Tuvo una enfermedad muy grave y aún así decidió que, después del tratamiento, “su trabajo sería su terapia”. He dudado mucho en si hablar de la vida privada de la autora o no hacerlo. Dado que ella misma la expuso en esta revista económica, por razones corporativas y de apoyo a sus tesis, me ha parecido correcto introducirla de esta forma.

El contenido del mensaje de “Womenomics” podría resumirse en una de las frases más tremendas y más claras de Matsui en este video:

“Cuando no tienes suficientes cuerpos para hacer el trabajo que hace falta hacer en tu economía intentas aumentar el ratio de nacimientos, dejas entrar a los inmigrantes, o usas a la mitad de la fuerza de trabajo”.

Sobre Goldman Sachs no es necesaria mucha introducción. El Vicepresidente de la compañía para Europa ha llegado a uno de los puestos de máximo poder, de esos que no se votan en las urnas: Mario Draghi, actual Presidente del Banco Central Europeo. Por otro lado, Huw Pill, el subdirector de Análisis y Política Monetaria del BCE se convirtió en economista jefe de la entidad estadounidense en Europa. Y, finalmente, Goldman Sachs también estuvo relacionado con la falsificación de las cuentas griegas para que este país entrara en el euro (en 2002 la deuda griega era del 103% y el Tratado de Mastricht señalaba que no podía ser mayor de 60%).

En España, si Lazard Freres se encargó de asesorar en la salida a bolsa de Bankia, ahora el FROB le ha encargado la venta de las acciones restacatadas con dinero estatal a Goldman Sachs. También ha comprado 3.000 viviendas al IVIMA de la Comunidad de Madrid y las intenta vender por internet “con inquilinos dentro”. Pero volvamos al texto que nos ocupa…

Womenomics (una mezcla entre “mujer” y “economía”)

Como la primera parte de los textos suele ser esencial voy a traducirla de forma íntegra. Después resumiré los contenidos del informe siguiendo una estructura de problema-solución,  beneficios-cómo lograrlos. Pido de antemano disculpas si ha habido algún error de traducción, lo enmendaré en cuanto se me haga notar:

“Womenomics debe convertirse en una prioridad nacional.
Teniendo en cuenta la crisis demográfica aguda de Japón, creemos que la nación no puede
permitirse el lujo de perder su activo más subutilizado. Mientras que la tasa de empleo femenino ha aumentado al nivel récord de un 60%, aún queda un largo camino por recorrer. Womenomics debería convertirse en una prioridad nacional. Las propuestas para fomentar el empleo femenino incluyen servicios ampliados de guardería y cuidados, la implementación de los acuerdos de trabajo flexibles, más sistemas de evaluación y compensación objetivos, y reformas en inmigración. Contrariamente a la opinión popular, el aumento del empleo femenino podría en realidad ayudar a aumentar, no a disminuir, las tasas de fertilidad.”

El concepto de “activo subutilizado” no deja de ser estremecedor aunque no sea nada nuevo. En el capitalismo todos los seres humanos, todos los seres vivos y no vivos, absolutamente todo es un activo o un recurso siempre que exista una demanda. En este caso, la demanda es de “la nación”, es decir, el estado japonés, aunque también de los inversores y mercados, aunque no se diga explícitamente. La mujer es reducida por Kathy Matsui, ella misma una mujer, a un activo que se podría explotar muchísimo más. Parece sorprendente que todavía hoy haya que recordar que muchas mujeres nos negamos a ser activos, recursos, floreros, muñecas u objetos inanimados. Somos seres vivos, seres humanos.

Problema: la demografía

El problema demográfico que describe el informe en Japón es el siguiente: en 2055 la población total de Japón habrá bajado un 30%, el número de nacimientos descenderá un 40%, la población de ancianos se duplicará y la población en edad laboral se reducirá a la mitad.

Solución: aumento del empleo femenino

El informe plantea el problema demográfico sin detenerse a analizar sus causas para después plantear la “solución” al mismo: que las mujeres pasen de participar en la fuerza laboral en un 60% a participar en un 80%, que es la cifra de participación masculina laboral en Japón. Esto equivaldría a 8,2 millones de empleados más a la fuerza de trabajo y, según el artículo, una subida del PIB de Japón de un 15%.

A esto se añade otro “problema” y es que, aunque en Japón el 60% de las mujeres está en el mercado de trabajo, el 70% de las mujeres lo abandona con el nacimiento de su primer hijo.

Nota: España, según un gráfico que acompaña el estudio, tendría un aumento en torno al 13% del PIB (pg 27). Por si a alguien le interesa, la tasa de empleo femenino en España era del 53% en 2012 según el Banco Mundial y la tasa de empleo masculina era del 67%. Según el informe “Matrimonios y parejas jóvenes. España 2009” de la Fundación SM, tras el nacimiento de los hijos, el 37% de las mujeres ha interrumpido su trabajo un año o más y un 15% ha dejado de trabajar definitivamente. El porcentaje de madres menores de 40 años que trabajan (y están casadas o viven en pareja estable) es del 67%. El de madres con hijos menores de tres años es del 58%. El 26% de mujeres considera que el nacimiento de un hijo ha limitado sus oportunidades de promoción, el 41% ha reducido su actividad laboral y un 19% ha cambiado de trabajo para poder dedicar más atención a sus hijos.

Obstáculos al aumento del empleo femenino

Según “Womenomics”, hay insuficientes servicios de cuidados, guarderías, enfermería y limpieza doméstica, es decir, las mujeres no pueden externalizar las tareas de cuidados que vienen realizando. Por ejemplo, solamente el 28% de los niños menores de 3 años van a la guardería, comparado con el 43% de los franceses. Hay muchos niños y ancianos en lista de espera para las guarderías y residencias japonesas. Según el informe hay demasiada regulación en el sector, hace falta desregular. Además, los salarios en enfermería son muy bajos.

Nota: He buscado datos españoles y son los siguientes: El Consejo Europeo de Barcelona de marzo de 2002 planteaba llegar en 2010 en prestar servicios de cuidado para al menos el 33% de los niños menores de tres años. En el curso 2007-2008 se encontraban escolarizados en este periodo educativo 272.780 niños, el 20% de los niños menores de tres años. En el curso 2008-2009 estaban “escolarizados” el 7% de los menores de un año, el 24,7% de los de un año y el 43% de los niños de 2 años. En el curso 2010-2011 había 429.839 niños de 0-3 en guarderías en España. Muchas iniciativas políticas promueven las guarderías para estimular la participación laboral femenina o, mejor dicho, “suprimir los elementos que desincentivan la participación de la mano de obra femenina”, lo curioso es que después muchos artículos hablan de “demanda social”. ¿Quién demanda primero, las instituciones o las madres? ¿Quién nos hace que demandemos algo? ¿Quién problematiza el qué? Creo que es necesario plantearnos esta pregunta.

El informe de Goldman Sachs dice que las ayudas japonesas públicas para fomentar la natalidad tienen que ser mayores y ser condicionadas a participar en la fuerza de trabajo. Si no se condicionan al empleo podrían desalentar que las mujeres se reincorporaran.

Nota: En España hay una deducción por maternidad (art.81 Ley IRPF) para madres trabajadoras por cuenta propia o ajena con hijos menores de 3 años de 100 euros mensuales. Esta ayuda no es válida para las madres en excedencia por cuidado de hijos, es decir, es una medida “womenomics” en toda regla.

Otro obstáculo para lograr los objetivos de Womenomics son las distorsiones de impuestos, ya que en Japón había exenciones fiscales por cada mujer “dependiente” del marido si esta no tenía un mínimo de ingresos, lo que habría obligado a muchas mujeres japonesas a ocupar empleos a tiempo parcial mal remunerados. En los últimos tiempos desde el ámbito político se han ido quitando estos desincentivos y los autores creen que esto quizás anime a las mujeres a buscar trabajos mejor pagados a tiempo completo.

Nota: Es interesante observar cómo se habla de forma despectiva del empleo a tiempo parcial. Es lícito criticar que esté mal pagado pero también habría que resaltar que el trabajo a tiempo parcial va asociado a más tiempo libre para dedicarnos a tareas más interesantes y necesarias que el trabajo asalariado degradante y degradador. Por ejemplo, si antes con un sueldo vivía una familia con 4 hijos, ¿por qué ahora no podemos vivir con el equivalente de dos sueldos a media jornada para una pareja?

El principal obstáculo ideológico, según los autores, es que existe un enfoque inadecuado sobre la diversidad en el lugar de trabajo, pero el estudio señala que desde 2005 hay un Ministro de Estado para la Igualdad de Género y Asuntos Sociales en Japon para promover una mayor igualdad de género y oportunidades.

Nota: En España el Ministerio de Igualdad se creó en 2008 bajo la dirección de Bibiana Aído,  hoy en la sede de ONU Mujeres de Nueva York (la organización de Naciones Unidas para la Igualdad de Género y el Empoderamiento de las Mujeres) como consejera especial e integrante de la Oficina de la Dirección Ejecutiva de esa organización.

El estudio también comenta que en Japón hay muy pocas mujeres “líderes”, solamente un 9% de directivas. También se afirma que la brecha salarial sigue siendo grande, un tercio más bajo que la de sus homólogos masculinos. Y esto, según ellos, hace que las mujeres sopesen el coste-beneficio de trabajar fuera y dejen de trabajar.

Más problemas y soluciones para las madres trabajadoras:

Para muchas madres el problema es la inflexibilidad de las horas de trabajo y la falta de apoyo a la madres en las empresas. Hacen falta modalidades de trabajo más flexibles y, como ejemplo, el informe cita el programa de conciliación británico “Derecho a solicitar” (no sé cuál sería la traducción exacta) que consiste en que el Estado da permiso a los ciudadanos para solicitar la flexibilidad, si tienen a cargo niños o ancianos, y obliga a las empresas a tomar en consideración las peticiones. Esto se supone que también beneficiaría a los hombres solteros con padres ancianos a cargo.

Según una encuesta que cita el estudio (Fuente: MHLW), un 65% de las madres que dejaban el trabajo a pesar de su deseo de continuar lo hacían porque pensaban que el trabajo podía hacer el cuidado infantil inviable, un 49,5 señaló que el lugar de trabajo no apoyaba a las madres, un 45,7% señalaba agotamiento físico excesivo esperado (o causado).

Aquí hay que señalar que la cultura corporativa japonesa incluye por norma la realización de horas extras no remuneradas y la entrega a la empresa por encima de la familia. Sería tema para otro post pero quien quiera profundizar puede empezar por una interpretación personal de una persona extranjera que observa desde fuera el sistema japonés. En cualquier caso Womenomics no critica en ningún momento esta filosofía de vida sino que pretende sumar 8 millones más a esa “fuerza laboral”.  

Beneficios – Las mujeres trabajadoras aumentamos la productividad.

Según Womenomics, la disminución de la fuerza de trabajo en Japón y el coste de oportunidad de que las mujeres abandonen la población activa en el momento de mayor plenitud de sus carreras está forzando a las empresas a mejorar la diversidad a través de estrategias de retención y promoción. En opinión de los redactores del informe, la clave para impulsar la agenda de la diversidad hacia adelante en una organización es convencer a los administradores de que la diversidad es crucial para la rentabilidad de una empresa.

Nota: Noruega estableció una cuota legal de directivas (un 40%) en las empresas públicas en 2004. En España en la legislatura de Rodríguez Zapatero (PSOE) se aprobó la Ley de Igualdad, que recomendaba un 40% de directivas en las grandes compañías. Con el PP, que se abstuvo en la votación de la Ley de Igualdad, se han firmado convenios voluntarios y no penalizantes con grandes empresas para pasar de un 14% a un 20% de directivas.

Como vemos, esto es precisamente lo que está promoviendo ONU Mujeres (“la igualdad es buen negocio”) y muchas empresas de género en España con mensajes del tipo “Incrementando beneficios: mujeres en los organismos empresariales” (ver por ejemplo https://sites.google.com/site/somosinergias/servicios/-que-hacemos/charlas-y-conferencias). Por otro lado, es llamativa la forma en la que el gran capital necesita apoderarse de los años de “mayor plenitud” en términos capitalistas. Sabemos que la juventud y la madurez no tienen por qué ser los mejores años de la vida de una persona pero es, desde luego, cuando alcanza mayor fortaleza física y energética, es decir, de gran energía vital. Goldman Sachs nos dice aquí que esa energía vital no debe ser dirigida a los cuidados de sus familiares sino hacia el cuidado de la empresa y el consumo de productos.

Aquí ni se plantea ni se cuestiona si hombres y mujeres podrían trabajar a media jornada los dos para tener tiempo para tener su casa limpia y cuidar a sus seres queridos o ayudar a sus vecinos, amigos y familiares en labores de apoyo mutuo. Tampoco se cuestiona que una reducción voluntaria en el consumo superfluo podría ser positiva para el ser humano, aunque mala para el capitalismo y el estado. Tampoco se cuestiona que gran parte de los trabajos son superfluos, nocivos o van dirigidos a satisfacer necesidades creadas. En lugar de eso se promueve tímidamente que los hombres ayuden más en casa, unas horas más al día o a la semana, después de admitir que un 11% realiza jornadas de 60 horas semanales laborales. ¿Eso se supone que es un privilegio del género masculino?

Problema: la demografía. Solución:  trabajadoras japonesas + (mujeres) inmigrantes

La autora del informe constata de nuevo el problema demográfico japonés y la importancia de animar a las mujeres a participar en el mercado de trabajo. Pero también hacen falta reformas legales en emigración que permitan a más extranjeros entrar en Japón. El informe señala que el debate sobre inmigración tiene que centrarse más en los trabajadores extranjeros enfermeros, canguros, del servicio doméstico, es decir, los profesionales que pueden asumir las tareas que ahora están realizando las mujeres japonesas. Ni que decir tiene que las profesiones citadas son mayoritariamente realizadas por mujeres, por tanto, estamos hablando de sustituir a unas mujeres por otras que harían esas tareas por un salario.

Esto es interesante y curioso. ¿Y si las mujeres japonesas en lugar de cuidar a su hijo o limpiar su casa cuidaran al hijo de sus vecinos y limpiaran otra casa por un sueldo? ¿Y si se intercambiaran los cuidados por un sueldo? ¿No sería una “suma cero” para las japonesas y un buen pellizco de impuestos para el Estado? ¿Aumentaría también el PIB? ¿Se solucionaría así el problema demográfico? ¿Y si, como plantea Silvia Federici y otras feministas, las amas de casa cobraran un salario del Estado? ¿Le parecería bien a Goldman Sachs?

El estudio afirma que se estima que en 2014 se necesitarán de 1,4 millones a 1,6 millones de cuidadores, cuando la población mayor de 75 años llegará a 6,4 millones. También señala que Japón corre el riesgo de perder la carrera global por el talento de los extranjeros enfermeros en el momento en el que más los necesita.

Nota: ¿No nos suena esto de algo? ¿Alguien recuerda el anuncio de Angela Merkel reclamando jóvenes ingenieros españoles?

El planteamiento “Womenomics” tiene el atrevimiento de hacer una apología del mercadeo de seres humanos por el mundo, importando mujeres (las profesiones que se reclaman para “liberar” a las mujeres japonesas de los cuidados son ocupadas mayoritariamente por mujeres de otros países). ¿Y quién se preocupa de los niños, ancianos y familiares dependientes que se dejan atrás en Filipinas o Indonesia? ¿Y quién se preocupa de la formación, que pagaron los estados filipino o indonesio, de dinero extorsionado vía impuestos a las clases populares filipina e indonesia, de esas enfermeras y enfermeros que se van a Japón? ¿Y quién se acuerda de la energía empleada en la crianza de esas mujeres cuidadoras a la hora de marcharse? Para Goldman Sachs todo esto son cuestiones secundarias. La solución siempre está en explotar a otro ser humano que cueste menos dinero. Silvia Federici llama a esto: una nueva solución colonial a la «cuestión del trabajo reproductivo y Prado Esteban también habla de este tema en sus charlas. 

A más empleo femenino, supuestamente, mayor tasa de fecundidad

Según el estudio, la teoría de que si más japonesas trabajan el ratio de nacimientos declinará todavía más, exacerbando las presiones demográficas, es un mito. Los países con relativamente altas tasas de participación laboral femenina como Suecia, Dinamarca, Países Bajos y Reino Unido tienden a tener tasas altas de fertilidad relativa y viceversa.

Nota: Por lo que he investigado el trabajo asalariado y los estudios universitarios tienden a reducir las tasas de natalidad de los países occidentales al menos en un primer momento. Los países que nombra el estudio han conseguido tasas de reemplazo muy justitas (2 hijos por mujer) a base de ayudas estatales (guarderías, subvenciones y leyes de conciliación) e inmigración. Si no hay ayudas estatales (dinero) vinculadas a seguir trabajando la tendencia de este sistema es a no tener hijos.

Por ejemplo, Alemania tiene tasas altas de trabajo femenino (67% en 2011) y baja natalidad (índice de fecundidad 1,38 hijos por mujer). Una explicación puede ser que las ayudas o intervenciones estatales van dirigidas a que los padres (aunque casi siempre la toman las mujeres) se queden en casa criando cuando tienen hijos, por ejemplo, con una excedencia pagada de 12 meses en lugar de que sigan trabajando gracias a las guarderías. El modelo de familia nuclear con ama de casa típico alemán tenía una alta natalidad antes de los años 70. Sin embargo, en la época actual se convierte en algo paradójico porque, una vez que la mujer trabaja y estudia en la universidad de forma masiva, si el Estado sigue promocionando el modelo “años 50” con ayudas (es más exacto llamarlo así en lugar de denominarlo con falsedad como “tradicional”), en lugar de aumentar la natalidad, provoca su bajada. Desde un plano personal creo que se entiende mejor si se piensa que una mujer no estudia e inicia una carrera profesional (con la inversión de tiempo, dinero y esfuerzo que supone) para después abandonarla y verse penalizada por ello en lo profesional. Queda de manifiesto que el sujeto actual es manejado por el Estado y los poderes económicos como quiere a base de premios y castigos económicos.

Francia tiene ayudas muy parecidas para los padres que quieren tomarse excedencias pero, a diferencia de Alemania, también subvenciona las guarderías desde temprana edad. Es decir, es un modelo doble, ofrece las dos opciones aunque se resalta la de la madre trabajadora. Como dice France Prioux, demógrafa en jefe del INED: «La política de Estado permite a las mujeres tener más hijos, sin dejar de trabajar. Existen muchas ayudas. Italia, España, el Reino Unido, apenas tienen políticas familiares comparables. La política alemana solo favorece a las mujeres que no trabajan. La política familiar francesa favorece la natalidad, y, al mismo tiempo, da un impulso económico a toda la nación».”

Me quedo con una frase lapidaria del libro de Anselm Zurfluh: ”La familia ha perdido su papel de regulador del número de nacimientos. Esta función la ha asumido en nuestros días el Estado. Por eso, sólo el Estado podría reunir los medios necesarios para fomentar la natalidad. Ha de ofrecer los atractivos suficientes para que las parejas se decidan a tener hijos.” Podéis sustituir la palabra “familia” por persona, ser humano o lo que queráis y añadir al Capital, el mundo de la empresa. Y esta frase lapidaria vale tanto para cuando desde el poder se desea estimular la natalidad como hacerla descender, como cuando se nos quiere a las mujeres en casa o trabajando fuera, tanto como si se quiere que los niños sean criados en casa como en la guardería… Somos meros títeres que nos creemos libres.

¿Cómo lograr el objetivo principal, que las mujeres se incorporen o permanezcan en la fuerza laboral al ser madres?

En esta parte del informe Goldman Sachs aconseja al Estado y al mundo de la empresa:

1. Ampliar la capacidad y la asequibilidad de guarderías y servicios e instalaciones de cuidados de enfermería a través de una mayor desregulación.

Mi interpretación: Es decir, externalizar los cuidados mediante instituciones.

2. Reformas de inmigración que permitan a las mujeres externalizar sus responsabilidades en cuanto a guardería, cuidado de enfermería y limpieza a enfermeros extranjeros, cuidadores, niñeras y servicio doméstico. Nota: no pone género pero esas profesiones son realizadas en su mayor parte por mujeres, es decir, se cambian unas mujeres por otras, lo que unas hacen por vínculos personales las otras lo hacen por dinero.

Mi interpretación: Es decir, externalizar los cuidados vía inmigración, con mujeres de otros de estados.

3. Proporcionar ayudas o beneficios por cuidado infantil más sustanciales que estén condicionados a la participación en la fuerza de trabajo.

Mi interpretación: Más premios-zanahoria de Papá Estado.

4. Introducir una legislación que empodere a los padres a pedir trabajo más flexible
en horarios y obligue a los empleadores a considerar esas peticiones (similar a
la legislación introducida en el Reino Unido en 2003).

Mi interpretación: Papá Estado empoderando o “dando poder” a sus súbditos junto al capitalismo para conseguir más fuerza de trabajo. Sin el Estado el capitalismo se fagocita a sí mismo.

5. Una aplicación más estricta de la Ley de Igualdad de Oportunidades en el Empleo, en términos de salario, empleo, promoción y discriminación.

Mi interpretación: El Estado empoderando a la mujer para conseguir más fuerza laboral. 

6. Eliminar totalmente las distorsiones fiscales que disuaden a las mujeres casadas de trabajar.

Mi interpretación: Eliminar los anteriores premios que otorgaba el Estado para que las mujeres se quedaran en casa. Cambio de etapa, cambio de premios, cambio de las viejas “distorsiones” por otras nuevas según las nuevas circunstancias. El sistema de dominación siempre se transforma.

7. Los empleadores deberían adoptar una evaluación, compensación y planes de promoción justos y objetivos.

Mi interpretación: El mundo de la empresa debe encontrar mecanismos para retener a las trabajadoras en su momento más productivo.

8. Los empleadores deben promover modalidades de trabajo más flexibles.

Mi interpretación: Lo mismo que el punto anterior.

9. Los empleadores tienen que adaptar sus procesos de gestión de recursos humanos para permitir a las mujeres desarrollar carreras no lineales. Esto incluye protección contra la discriminación de la edad para las madres que desean volver a entrar en la fuerza laboral y la adopción de más procesos de gestión de la carrera profesional a medida y flexibles.

Mi interpretación: Lo mismo que el punto anterior.

10. Los empleadores tienen que convencer a sus empleados de que la diversidad es fundamental para su resultado final.

Mi interpretación: El lema de ONU Mujeres en estado puro, “la igualdad es buen negocio”.

Una vez externalizados los cuidados… ¡A consumir!

Según Womenomics, las mujeres solteras tienen más dinero que los solteros. Sus hábitos de consumo van dirigidos hacia la cosmética, tratamientos dentales, comida para mascotas, reparación y mantenimiento, flores cortadas, servicios de cuidado personal, entre otros.

Por estas razones, el informe considera que los ganadores con “Womenomics” son los de los cuidados externalizados y la industria de todo lo que nos hace, supuestamente, bellas:

– cuidados infantiles (guarderías, catering para centros infantiles, biberones, sacaleches y chupetes, pañales de bebés)

– cuidados de ancianos (residencias, servicios médicos o de enfermería, tele-asistencia, pañales para adultos)

– la industria de la comida preparada

– la industria de la “belleza” femenina (cosmética, maquillajes, cremas, productos para el pelo)

– empresas de limpieza de casas

– varios: comercios de ropa, bancos con productos específicos para mujeres (divorcio o fertilidad), empresas de trabajo temporal…

Análisis

Lo que viene a decir esta lista de empresas es que hay un gran negocio en las labores que realizan las mujeres sin cobrar. Si ellas trabajan por dinero alguien tendrá que hacer cobrando lo que ellas ya no pueden hacer. Además, con el salario que ganan podrán ser grandes consumidoras de multitud de productos. Como objetivo soñado en el horizonte se encuentra el sacrosanto crecimiento del Producto Interior Bruto.

En mi opinión este informe es tristísimo. Los cuidados deberían repartirse y organizarse libremente entre los propios interesados, para empezar. Además, los cuidados, deberían estar en el centro de la vida, deberían valorarse como lo más importante de una sociedad. No es lo mismo que un bebé sea cuidado por una persona que lo ama, ya sea la madre, el padre, un abuelo u otra persona que lo sea por una persona que no lo quiere, que lo hace simplemente por dinero. Lo mismo es válido para los ancianos o las personas dependientes, aunque en este caso al ser adultos deberían ser ellos mismos los que decidieran cómo quieren ser cuidados. Con esto no quiero demonizar a la industria de los cuidados externalizados, es más, creo que podrían ser beneficiosos si cambiara su enfoque, el tiempo al que estamos obligados a depender de ellos y si se integraran realmente en la sociedad, no aislados y segregados del resto de ámbitos de la vida.

No sé como se lo podría explicar a alguien de Goldman Sachs pero, aunque parezca increible, no es lo mismo cocinar comida casera que alimentarse de comida congelada industrial. Que esa comida sea cocinada por un hombre o una mujer es indiferente y debería ser decisión de los propios afectados. Hay que tener en cuenta que incluso la comida casera, al utilizar ingredientes de la agricultura industrial, cada vez es más tóxica. Aún así, siempre será mejor lo casero que lo preparado.

Creo que habría que abogar por un reparto de los cuidados entre toda la sociedad fuera del mundo asalariado siempre que fuera posible. Primero autogestionarlos dentro del hogar pero, a la vez, y sin que suene contradictorio, recurrir a familia extensa, vecinos y amigos para ayudarnos unos a otros. Es decir, construir comunidad de apoyo mutuo sin que medie dinero ni impuestos de por medio. El camino de recurrir al mundo asalariado para los cuidados, ya sea en forma de trabajo doméstico, nodrizas, cuidadoras y educadoras infantiles (trabajos realizados mayoritariamente por mujeres, por cierto) deriva en que se mercantilice la vida. ¿Acaso no llegará un día en que se pague por tener un amigo, por recibir un beso, por mantener una relación sexual con un novio o pasear con un abuelo? ¿Pagaríamos a alguien para que cenara con nosotros en nuestro restaurante favorito? Estamos entrando en nuevos campos de la prostitución de la vida. El capitalismo es un gran prostíbulo, es compra-venta de cuerpos, pero todavía quedan pequeñas parcelas sin sucumbir a él. Por ejemplo, la familia, el amor y la amistad, donde todavía se hacen favores sin intercambio inmediato, se realizan préstamos sin interés, se dan productos a precio de coste o directamente se regalan, donde se dan cosas por el mero hecho de darlo o con una reciprocidad muy flexible.

Si antes se hablaba de las mujeres-florero, ya podemos empezar a hablar de las mujeres-activo, aprovechadas o subutilizadas. ¿Qué ocurriría si esto, en lugar de decirlo Goldman Sachs, lo dijera un marido sobre su mujer? Nos parecería machista. Sin embargo, cuando el lugar de un marido lo dice un banco, una empresa o un Estado nadie dice nada. El hecho de que, finalmente, las mujeres que permanezcan en el mundo asalariado terminen realizando, en su mayor parte, trabajos de cuidados es un tema digno de estudio. En lugar de realizar las tareas de cuidados o reproductivas del hogar o familiares terminarían limpiando o cuidando a otras personas. Podrían darse situaciones paradójicas en las que una mujer dejara a su propio hijo en la guardería para cuidar al hijo de otra mujer más rica, por ejemplo, de una directiva de Goldman Sachs. O que una mujer no pudiera mantener su propia casa limpia porque trabajara de sol a sol limpiando casas de otros. O que una mujer, en lugar de cuidar a su madre terminara trabajando en una residencia de ancianos. O que una mujer, en lugar de cocinar en su casa para su familia, terminara cocinando para oficinistas o en una cadena industrial de fabricación de hamburguesas congeladas. Es decir, los cuidados siempre hay que hacerlos. El problema a debatir es cómo los vamos a hacer y cómo nos vamos a ayudar unos a otros para realizarlos y poder también descansar y hacer otras tareas, porque no podemos seguir realizándolos en soledad y aislamiento. Y aquí hombres, mujeres, niños, jóvenes y ancianos, dependientes en mayor o menor grado, tenemos que ir de la mano. Todos tenemos algo que aportar y todos necesitamos a los demás para sobrevivir.

Los que pierden con “Womenomics”

Ya que este apartado se les olvidó redactarlo a los autores, voy a hacerlo yo, desde mi humilde punto de vista.

– Perdemos las mujeres, a las que se nos utiliza como mercancía para ser exprimidas al máximo. En lugar de imponer el modelo de explotación masculino japonés como ejemplo a imitar, se deberían crear nuevas formas de vivir cooperativas fuera del mundo asalariado para hombres y mujeres. Perdemos también si seguimos realizando los cuidados como única tarea, sin descanso, sin ayuda, sin apoyos y en soledad. Por eso, no nos emanciparemos ni en el trabajo asalariado ni en casa.

– Pierden los bebés, a los que se utiliza también como mercancía, un producto de fábrica en proceso de creación, molesto y caro al que hay que encontrar un sitio (pagado) mientras los adultos se entregan a la empresa: la guardería o la niñera (migrante, según Goldman Sachs). Pierden porque incluso con las mejores condiciones, todo ser humano necesita ser cuidado por alguien que le quiera en un ambiente sano. Esto no quita que haya educadoras infantiles (profesión ocupada por mujeres en su mayor parte) bien intencionadas y llenas de amor a los niños, pero nadie puede justificar como positiva la reclusión de los bebés durante largas jornadas separados de sus familias simplemente porque hemos creado un mundo en el que la producción de artículos o servicios (muchos de ellos estúpidos o nocivos) es incompatible con la crianza no externalizada de los bebés.

Para Goldman Sachs y el estado japonés, en cualquier caso, es negativo que los hombres o las mujeres se queden en casa cuidando sin dinero de por medio, porque de lo que se trata es de aumentar la masa laboral, no de disminuirla. Aún así quiero aclarar que la crianza o los cuidados no externalizados o realizados a tiempo completo tampoco son la panacea porque nos encontramos solos, sin vínculos, entre cuatro paredes y sin posibilidad de desconectar. Es decir, también estamos recluídos. No es por eso raro que muchas madres o padres sientan que el trabajo les libera, ya que la crianza en soledad, propia de las sociedades modernas industrializadas, es muy dura.

– Pierden los hombres, ya que Womenomics no modifica su terrible situación: trabajar en inhumanas jornadas laborales y volver a casa tarde cada noche. ¿De esta forma cómo van a realizar los cuidados? Si el trabajo asalariado es de por sí alienante, con esos horarios se aumenta su capacidad destructiva. 

– Pierden los ancianos, cuidados por terceras personas que no los aman y con los que no tienen ningún tipo de vínculo, o cuidados a base de teleasistencias o nuevas tecnologías que jamás podrán sustituir el contacto humano familiar, segregados y apartados de la sociedad. En cualquier caso, al tratarse de adultos, al igual que las personas dependientes, ellos mismos tendrían que expresar cómo prefieren ser cuidados y qué pueden o quieren aportar a la sociedad, desde sus posibilidades. No creo que los cuidados pagados sean negativos siempre, de hecho, en muchas situaciones de la sociedad en la que vivimos pueden ser la única o la mejor solucion. Eso sí, hay que repensarlos y reflexionar mucho sobre ellos.

– Pierden las mujeres y hombres inmigrantes, que también tienen que separarse de sus seres queridos para cuidar a familiares de extraños. Curiosamente, a Kathy Matsui le parece mal que los cuidados de los ancianos sean, por tradición, realizados por las mujeres, sin embargo no realiza comentario alguno sobre que esos mismos cuidados terminen siendo realizados por mujeres migrantes.

Reflexiones finales

Con este análisis me estoy dando cuenta de hasta qué punto está nuestra vida determinada por agentes externos, por sus premios y castigos. Lo que habitualmente son consideradas decisiones personales se ven influenciadas por decisiones al más alto nivel como, por ejemplo, exenciones fiscales, ayudas y subsidios estatales y, por otro lado, como entidades inversoras del sector privado tratan de presionar o promover modos de vida más acordes a sus propios intereses. Obviamente el interés de las propias mujeres y hombres, niños y ancianos de Japón ni del resto del mundo no son considerados en ningún momento de este cálculo economicista y ávido de poder de la vida. No son considerados seres humanos, son mercancías o súbditos. Todo el sistema está organizado para que ellos mismos se vean a sí mismos como tales.

El capitalismo y el estado nos han llevado a un callejón sin salida, ya que muchas de las recomendaciones de Goldman Sachs son inviables con la crisis económica. Es una esquizofrenia total. Por un lado hay muchísimo paro, por otro lado se quiere que las mujeres trabajen en el mundo asalariado cuando menos posibilidades hay de encontrar uno. A la vez se habla de conciliación y flexibilidad cuando se están quitando ayudas y subsidios que ya no se pueden mantener.

El estudio también se habla de reformas en emigración pero en muchos países, como en España, los emigrantes vuelven a sus países o se van a otros. Y los enfermeros españoles se van a Reino Unido, los ingenieros a Alemania. En ese contexto, muchas familias tendrán que volver a cuidar a sus propios ancianos porque ya no podrán pagar a una mujer emigrante, modo de cuidado ideal para Goldman Sachs. En otro ejemplo sobre la flexibilización de los horarios laborales podemos leer que “Estos planes han quedado aparcados hasta que España salga de la crisis”, tal y como describe un artículo sobre el convenio firmado por Ana Mato y un puñado de grandes empresas españolas. ¿Entonces?

Estamos en un momento clave, ya que se pretende externalizar los cuidados todavía más pero a la vez no hay trabajo para pagar esos cuidados externalizados. El capitalismo ya no puede exprimir más según sus viejos modelos. Por otro lado, el precario Estado de Bienestar tampoco se puede pagar por haber socializado las pérdidas de la burbuja inmobiliaria y la corrupción política y bancaria.

Se quiere que la gente tenga hijos pero el sistema lo hace inviable o una carrera de obstáculos, desde la incapacidad de imaginarlos o soñarlos a la dificultad para encontrar o mantener una relación de pareja, pasando por las dificultades económicas y laborales. En una primera fase la fertilidad cae con el empleo femenino y el mayor acceso a estudios superiores pero, después, en países como Noruega o Suecia salta el Papá Estado con sus ayudas para pagarnos, o bien la crianza, o bien la externalización de la misma. Sin esas ayudas o estímulos-zanahoria, ya no sabemos ni podemos vivir.

Política

Después de la 2ª guerra mundial hubo un periodo en el que la biopolítica exaltaba el ama de casa criadora y cuidadora. A partir de los 70 el modelo cambió y se pensó que las mujeres éramos más interesantes como trabajadoras que como madres reproductoras. Años de estudios universitarios y empleos provocaron la caída de la natalidad. Solamente ha subido a la mínima tasa de reemplazo en los países en los que el Estado paga por tener hijos, criarlos y pone guarderías.

Ahora se quieren las dos cosas, que trabajemos y que tengamos hijos, o que gastemos dinero externalizando los cuidados que no hacemos nosotras en otras mujeres, mayoritariamente, inmigrantes. ¿Es ético que otra mujer limpie mi casa? ¿Y quién limpia la suya? ¿No deberíamos cada uno limpiarnos lo que ensuciamos? ¿No deberíamos ir en otra dirección, la de trabajar menos horas y, al menos, realizar tareas que merezcan la pena, como construir un mundo mejor?

Ahora no hay trabajo, ni dinero, ni el Estado puede pagar esos cuidados y nosotros nos hemos vuelto inútiles para realizarlos. ¿Qué ocurrirá?

Conciliar el “qué” o el “cuánto”

No se cuestionan las causas de la crisis demográfica, de la que parte el informe Womenomics. No se cuestiona ni de dónde venimos ni hacia dónde vamos. No se cuestiona que gran parte de nuestros trabajos no tienen ningún sentido y solamente benefician a las elites.  ¿Realmente los seres humanos no podernos hacer algo mejor con nuestra energía vital con la cantidad de problemas que hay en el mundo?

Hemos olvidado la importancia de estar realizando una actividad positiva para la sociedad y el mundo. Casi todos los trabajos bailan el agua a los poderosos, son adoctrinantes, fomentan la dependencia y la falta de autonomía, el consumismo, la contaminación, la violencia…

Sin embargo todo el debate, tanto para Goldman Sachs como para los movimientos progresistas o sindicalistas, va siempre dirigido hacia discutir sobre números. Si es mejor que las mujeres trabajen en un 80% o en un 50%, si la productividad subiría o bajaría, si lo que tenemos que hacer es conciliar y ser flexibles para estar X o Y horas con nuestros hijos…

En lugar del cuánto ha llegado la hora de hablar del QUÉ. Si una tarea es de vital importancia, positiva, necesaria y dirigida al bien común, lo demás sería secundario (podríamos realizarla junto a nuestros bebés, incluso, normalizando la convivencia con los niños). Sin embargo si creemos que la vida se reduce a trabajar para consumir mientras hay hambre, guerras y miseria tenemos un gran problema. De nada de esto habla Womenomics. No habla de los grandes problemas de la humanidad ni del mundo ni de la existencia. Para pensar en ellos e intentar resolverlos sí que habría que dedicar horas y horas, con nuestros bebés al lado, con nuestros viejos, con nuestros compañeros, con nuestros amigos.

Ya que todo el informe parte del problema demográfico japonés, un problema existencial importante al que se enfrentan los habitantes de Japón es por qué “un 46% de las mujeres entre 16 y 24 años no están interesadas en, o detestan, el contacto sexual. Más del 25% de los hombres se sienten igual”. Si ni siquiera hay impulso sexual, ¿cómo va a haber impulso genésico? Cabría preguntarse varias cosas: ¿No quieren sexo porque su aporte de deseo, placer y fusión lo reciben del consumo o las distracciones tecnológicas? ¿Es porque el estudio y el trabajo son tan destructivos y estresantes que solamente quieren dormir y descansar? ¿No quieren hijos por las mismas razones? ¿Se ha convertido la vida sexual en un trabajo más? En lugar de enfrentar la reflexión que provocan estas preguntas el informe opta por proponer soluciones a esta cuestión a base de talonario, con dinero. Dinero para pagar guarderías, dinero para atraer a más trabajadoras y dinero para importar trabajadores extranjeros. Pero el dinero no solo no lo compra todo sino que además es gran parte del problema.

Por todo ello, la propuesta de Womenomics, no deja de ser una huida hacia adelante más, en la que para “solucionar” los problemas que el mismo poder ha creado en anteriores estrategias y fases políticas se crean otros que ni siquiera los poderosos saben muy bien hacia dónde conducen. En realidad les da igual, mientras las nuevas situaciones abran oportunidades de negocio, como la creciente industria de la soledad. Y así seguiremos, de década en década, dando tumbos mientras otros deciden, y luchando con batallas de cifras, cuotas y porcentajes. En realidad la mejor estrategia frente al PODER es luchar de forma cualitativa y no cuantitativa.

El empoderamiento al desnudo

Lo que los lectores tienen ante sí no es un estudio pormenorizado del “empoderamiento” sino una investigación viva y en marcha sobre el mismo. Pretendo ser lo más objetiva posible al tratar el tema, ciñéndome a la realidad concreta y a lo que expresan los autores de los temas que trato. Aún así, expreso mis preguntas, reflexiones, cosmovisión e ideología. He intentado traducir, como si de un diccionario de idiomas se tratara, el discurso capitalista y estatalista al lenguaje del pueblo llano desde una óptica libertaria, tarea quizás algo pretenciosa pero necesaria. Sé que no es la única visión posible y que habrá muchas otras que me encantará conocer en los comentarios. Pasen y lean, piensen y escriban. Ha llegado la hora de comenzar a quitar la careta a ciertos conceptos que están siendo utilizados para dominar y que han calado profundamente entre personas que incluso se consideran críticas o antisistema. Empecemos a pensar por nosotros mismos y no esperemos a que vengan a empoderarnos. ¡Emancipémonos por nosotros y nosotras mismas JUNTOS!

El empoderamiento en el contexto social

A pesar de que en internet muchos textos citan a Paulo Freire como uno de los orígenes del término “empoderamiento”, el pedagogo brasileño nunca utilizó esta palabra sino que habló de concienciación y emancipación, conceptos mucho más liberadores y críticos con el poder.

La primera vez que alguien utilizó la palabra “empowerment” fue en 1976 en el libro “Black Empowerment: Social Work in Oppressed Communities” de la trabajadora social Barbara Solomon. En él se definía el concepto como un proceso mediante el cual las personas que pertenecen a una categoría social estigmatizada durante toda su vida pueden ser ayudadas a desarrollar y mejorar las habilidades en el ejercicio de la influencia interpersonal y el desempeño de roles sociales valiosos “. Se trataría de ayudar al colectivo estigmatizado a superar los sentimientos de desempoderamiento y la valoración negativa de la cultura dominante, según el libro “An empowering approach to managing social service organizations”. Barbara Solomon se centró en el empoderamiento negro y de las minorías. De hecho, en su labor universitaria una de sus preocupaciones fundamentales era que las minorías accedieran en mayor número a la universidad. Es comprensible, ya que la educación universitaria es una de las formas de acceso principales a los puestos de poder y alta remuneración de la sociedad estadounidense, aunque no el único.

La propia Universidad del Sur de California habla de Barbara Solomon en estos términos con motivo de la recepción de un premio: En la USC, sus ideas sobre la manera de aumentar el número de estudiantes de minorías en la escuela llevó a la formación de la Iniciativa Académica de Barrio, un programa ampliamente elogiado que prepara a los estudiantes de escuelas secundarias locales para la educación superior“.

Lanzo unas preguntas iniciales para la reflexión… ¿No sería más lógico cuestionar que haya gente pasando hambre o viviendo en la miseria mientras hay altos funcionarios y directivos con cifras astronómicas en sus cuentas? ¿No sería más lógico intentar crear nuevas formas de vida más allá de las opciones de pobreza o riqueza que ofrece el sistema actual? Creo que muchos podríamos estar de acuerdo en que no necesitamos ser ricos para vivir de una forma saludable en todos los planos de la existencia y que la opresión del sistema va mucho más allá de lo monetario, es decir, si nos subieran el sueldo y se mantuvieran las mismas condiciones vitales alienantes seguiríamos siendo igual de miserables. Es más, mucha gente preferiría ganar menos y poder disponer de más tiempo y libertad para dedicarlo a otras actividades, como tejer relaciones interpersonales fuertes o construir un mundo mejor. A pesar de ello, el sistema nos aboca a tener que trabajar más y más horas para pagar hipotecas, alquileres, impuestos, comida basura y los vicios destructivos promocionados por el mismo orden social.

Como vemos, es interesante observar que el “empowerment” no trata de ir contra el sistema de opresión en su conjunto y de que nos rebelemos de forma global y colectiva contra él. Además, en este concepto inicial ya está reflejado el rol pasivo de la persona que es “empoderada” por otros, además de aparecer ya el objetivo final del “empoderamiento” que es medrar y alcanzar puestos de poder de la “cultura dominante” en lugar de cuestionar la mera existencia de la pirámide jerárquica o su sustitución por sistemas horizontales en los que no haya roles sociales más valiosos que otros o sea necesario mejorar la influencia personal sobre los demás para ascender.

Estamos ante el clásico lema del capitalismo y la falsa democracia en el que “todo el mundo puede llegar a ser presidente de su país” o “todo el mundo puede ser millonario si trabaja lo suficientemente duro”. Añado yo, y supuestamente todo esto es posible y más si a uno le empoderan bien. De hecho, el mejor ejemplo de empoderamiento negro lo tendríamos, según estas teorías, en el Presidente Barack Obama, un hombre empoderado por las elites capitalistas porque ninguna persona llega a ese cargo si no es impulsado por ellas.

Otros autores citan al psicólogo comunitario Julian Rappaport como precursor en este tema con su propuesta de modelo del “empowerment” desarrollada a finales de los años setenta. Este autor lo define en 1987 de la siguiente manera:

“El concepto sugiere tanto la determinación individual de cada uno sobre su propia vida como la participación democrática en la vida de la propia comunidad, generalmente realizada a través de estructuras tales como las escuelas, el vecindari o, la iglesia y otras organizaciones de voluntarios. En el empowerment convergen el sentimiento de control personal y el interés por la influencia social real, el poder político y los derechos legales (Rappaport, 1987)”.

A pesar de las buenas intenciones en cuanto a la autodeterminación de las personas y el dejar de ser meros entes pasivos frente a los expertos, médicos o psicólogos, Rappaport no deja de conformarse con la realidad del sistema sin cuestionarlo en su conjunto. Es más, la participación democrática en las estructuras que cita es virtualmente inexistente. ¿Qué participación es posible en la escuela más allá del manido delegacionismo de las elecciones al claustro, un parlamento en miniatura que impide cualquier atisbo de verdadera democracia?

A pesar de su uso corriente hoy en día y en diferentes contextos, el “empowerment” sigue siendo un término ambiguo y de difícil definición o, más bien, con múltiples definiciones a medida para todos los gustos e intereses.

El empoderamiento corporativo

Para empezar a investigar el significado profundo de este concepto debemos después de conocer su origen histórico, saber cuál es el papel de este “palabro” dentro del mundo de la empresa. La primera vez que aparece el “empowerment” en el mundo del capitalismo empresarial es de la mano del experto Kenneth Blanchard y el científico conductista Paul Hersey en su libro “Management of Organizational Behavior” publicado en 1988. Otras fuentes señalan también en el mismo año el artículo que Jay A. Conger y Rabindra N. Kanungo escribieron sobre “El proceso de empoderamiento: integrando teoría y práctica” en Academy of Management Review.

Lo que más llama la atención cuando una estudia este concepto es que el empoderamiento es algo que es promovido por la dirección de la empresa, es decir, por los superiores jerárquicos, nunca parte de los trabajadores mismos. En teoría, se trata de que los directivos creen un ambiente en el cual los empleados y subordinados sientan que ellos tienen la capacidad de influir en la calidad y la eficiencia del negocio y se hagan responsables de los resultados.

Desde la óptica de una crítica libertaria anticapitalista y antiestatista podríamos traducir esta teoría a algo mucho más simple y comprensible: el objetivo del “empoderamiento” es que los trabajadores fusionen sus propios objetivos vitales con los de la empresa, es decir, con los de sus explotadores. El modelo ideal de trabajador “empoderado” es, por tanto, el que coloquialmente conocemos como el que trabaja “como si la empresa fuera suya”. Es simple y llanamente un lavado de cerebro en el que se otorga a los subordinados cierto poder de decisión y acción para hacerlos responsables de los pormenores de la empresa y que sientan como suyas las metas y objetivos que los superiores han elegido para ellos, por ejemplo, el de maximizar los beneficios de los directivos.

Este lavado de cerebro también consiste en hacer creer a los trabajadores que son dueños de su propio trabajo, es decir, trata de introducir un pequeño empresario dentro del cerebro del asalariado a base de darle más responsabilidades, poder, recursos materiales, información y competencias.

Este es un verdadero cambio de paradigma dentro del capitalismo corporativo. Si antes la autoridad se mostraba pornográficamente desnuda, después del empowerment lo hará de forma mucho más sutil. Ya no se desea que los trabajadores se limiten a seguir órdenes, obedecer y callar. Ya no es suficiente con explotar su cuerpo sino que el capital quiere también controlar su mente, sus ideas, su alma y su mundo espiritual. Es importante señalar que hasta los mismos intelectuales que definen el empowerment son conscientes de que se trata de que el trabajador crea y piense como ellos lo desean, no de que piense por sí mismo o llegue a sus propias conclusiones, por eso creo que llamarlo “lavado de cerebro” es lo más apropiado.

El ejemplo clásico de medida de “empowerment” en la empresa es la del empleado del mes de Mc Donalds. Y, por ejemplo, en la empresa en la que yo trabajo un buen ejemplo serían los premios del Consejo Social de la UNED en el que los miembros de esta entidad, presidida en estos momentos por Cesar Alierta, Presidente de Telefónica, premian a los trabajadores por su labor.

Las pioneras en el empoderamiento de las mujeres

Después de entender el concepto desde lo social, político y económico vamos de lleno al campo feminista, donde todos estos aspectos confluyen.

En este contexto el concepto entró y se popularizó en 1989 cuando la antropóloga Caroline Moser lo utilizó por primera vez en su obra “GenderPlanning in the Third World: Meeting Practical and Strategic Gender Needs”. Esta feminista, subvencionada y premiada de forma habitual por la capitalista Fundación Ford y que trabajó durante años para el imperialista Banco Mundial, cita a su vez un documento de la red DAWN, Development Alternatives with Women for a New Era (Desarrollo Alternativo con Mujeres para una Nueva Era), como texto pionero en el concepto de empoderamiento de las mujeres.

Las investigadoras Gita Sen (India) y Caren Grown (EEUU) escribieron para DAWN en 1987 el libro “Development, Crises,and Alternative Visions. Third World Women’s Perspectives” en el que desarrollan algunas ideas interesantes.

La diferencia principal entre Sen-Grown y Moser, según la tesis de la investigadora Katharina Kronhuber, es que esta última centra el problema en el nivel del individuo y la comunidad y no en las relaciones globales a nivel internacional. Otra diferencia es que las autoras de DAWN hablan de auto-empoderamiento y Moser considera el empoderamiento como un resultado de la intervención externa de las instituciones de desarrollo y expertos, es decir, el que nos empodera como mujeres es el Estado, el poder político jerárquico y autoritario. Sin embargo, como veremos desde un punto de vista libertario, sus diferencias son muy superficiales dada la vinculación de todas ellas con los organismos autoritarios internacionales y nacionales, capitalistas y estatales, que deciden por las mujeres y los hombres lo que deben ser, lo que deben desear, en lo que deben trabajar y cómo deben vivir. Por tanto, la noción de auto-empoderamiento de Sen y Grown es simplemente la forma en la que se refieren al adoctrinamiento externo cuando este ya ha sido interiorizado, es decir, cuando se desea lo que otros quieren que desees y se piensa que se ha llegado a determinadas conclusiones por uno mismo. ¿Habíamos hablado ya de lavados de cerebro?

Caroline Moser afirma cosas como esta:

“La Planificación de Género no es un fin en sí mismo sino un medio por el cual las mujeres, a través de un proceso de empoderamiento, pueden emanciparse. Sostengo que esto se logra mejor a través de un proceso de debate negociado sobre la redistribución del poder y los recursos dentro del hogar, la sociedad civil y el Estado. Obviamente, en ese debate la participación de las mujeres, las organizaciones de género y los planificadores son esenciales (Moser 1993: 190)”.

¡Viva el despotismo ilustrado! No es extraño que el Banco Mundial la contratara, a la vista de estas afirmaciones. Viene a decir que eso de debatir dentro del hogar su propio funcionamiento está muy bien, pero en el debate tienen que entrar también el Estado, las feministas y los planificadores “de arriba”. ¡Toma ya! Al menos habla claro. Solamente pensar en que alguien de fuera viniera a mi casa a decirme cómo tengo que organizarme con mi familia me produce repulsión, pero claro, eso ya no es ciencia ficción, se ha convertido en realidad a la luz de alguno de los planes de igualdad existententes en empresas como El Corte Inglés, por ejemplo. Por supuesto la autodeterminación y la autogestión dentro de las empresas capitalistas es algo que ni se plantea, no vaya a ser que tuviéramos que poner de cajero a Isidoro Álvarez para repartir el trabajo, igualar el salario y la toma de decisiones entre todas y todos los trabajadores de El Corte Inglés.

Por otra parte, el concepto de empoderamiento de Gita Sen se basa en el trabajo de la feminista hindú Srilatha Batliwala sobre el poder. Es importante notar aquí que la trayectoria laboral de Batliwala se desarrolla fundamentalmente dentro de las llamadas “organizaciones sin ánimo de lucro” aunque entre ellas habría que resaltar el de Coordinadora de Programa de la Fundación Ford de Nueva York (1997-2000), emblema máximo del capitalismo. Batliwala, en palabras de Gita Sen, “define el poder como algo que tiene dos aspectos centrales – control de los recursos (físicos, humanos, intelectuales, financieros, y sobre uno mismo), y el control sobre la ideología (creencias, valores y actitudes)”.

Gita Sen, por su parte, fue una de las fundadoras de DAWN y se graduó como economista en la elitista Universidad de Stanford (EEUU). Ha aceptado, como otras tantas ilustres feministas dinero de la Fundación Ford y de la Fundación Rockefeller, lo que no impide que sea interesante y válido lo que tengan que aportar, pero es muestra clara de que su mensaje es apoyado por el capitalismo al más alto nivel, que las premia y anima a seguir en su línea ideológica. Su trabajo también es pagado por el Estado, India en este caso concreto, y ha trabajado también como Asesora Externa en proyectos para el imperialista Banco Mundial y en diferentes cargos para la ONU. También es miembro del Consejo Asesor Global de la Fundación Open Society del multimillonario capitalista George Soros. En cualquier caso, el contenido de sus libros o teorías tendrán que ser analizados por sí mismos, no en función de quién le paga, lo que haré a continuación.

El concepto de “empowerment” de Gita Sen puede consultarse en el texto “Empowerment as an aproach to poverty” pero me gustaría resaltar un párrafo que me parece clave:

“Debe quedar claro de lo anterior que el empoderamiento no es algo que se puede hacer a una persona por parte de otra persona. Los cambios en la conciencia y la percepción de sí mismo son propios de uno mismo, y cuando ocurren, pueden ser las transformaciones más explosivamente creativas y liberadoras de energía, de las que a menudo no hay vuelta atrás. (…) Los agentes externos de cambio pueden ser necesarios como los catalizadores esenciales que lo comienzan, pero el impulso del proceso de empoderamiento es fijado por la extensión y la rapidez con la que las personas se cambian a sí mismas. Lo que esto significa es que los gobiernos no empoderan a la gente, la gente se empodera a sí misma. Las políticas y las acciones de los gobiernos lo que pueden hacer es crear un ambiente de apoyo o actuar como una barrera para el proceso de empoderamiento.”

Como he comentado anteriormente, los agentes externos, como los llama Sen, son fundamentales ya que si no lo fueran se dejaría a la gente pensar y actuar en libertad, lo que es sumamente peligroso para el sistema actual. De hecho, suele ser la intervención del poder y la sumisión de los dominados los elementos fundamentales que explican que las relaciones entre los seres humanos cada vez sean más explotadoras, violentas y destructivas. Pero no me gusta hablar solamente en planos teóricos y abstractos. Creo que lo mejor es verlo en ejemplos concretos que todos podemos entender.

Si las entidades fundamentales del estado y del capitalismo están de acuerdo en que hay que empoderar a las mujeres con discriminación positiva, cuotas en el acceso al poder o a los cargos de mayor responsabilidad política y económica, y es necesario crear leyes que fomenten la desigualdad y el sexismo es porque no exista ningún tipo de interés en que los hombres y las mujeres piensen por sí mismos en libertad de conciencia. Es más, las propias legislaciones impuestas desde arriba hacen muy difícil tener libertad para pensar y desear, ya que disponen de altos presupuestos para crear adoctrinamientos machacones y repetitivos a través de los medios de manipulación de masas. Una vez que estos mensajes únicos (nunca se dan puntos de vista diversos) son interiorizados por el sujeto acrítico, la gente corriente repite una y otra vez en las conversaciones más banales los mismos lugares comunes sin ningún fundamento.

¿Qué capacidad de desear tiene una mujer hoy en día algo diferente a lo que se espera que desee? Si en la empresa la están animando a ascender en la jerarquía corporativa con cuotas y a la vez vivimos en una sociedad que todo el tiempo está inventando nuevas y más caras necesidades. ¿Qué ideología se está fomentando? La del dinero, el medro, la de ascender por encima de todo, incluso por encima de amigos, compañeros y familiares.

Lo mejor es que lo veamos con un tema clave: la maternidad. ¿Qué capacidad tiene hoy en día una mujer joven de querer tener un hijo si todo el tiempo la está diciendo su madre que tiene que ir a la universidad, que ella no pudo estudiar porque la tuvo a ella, que tiene que ser una mujer de provecho y demás? ¿Qué deseo materno puede tener esta joven de 18 años si se le está diciendo continuamente que tener un hijo es una responsabilidad sobrehumana carísima que no será capaz de ejercer y que ahora le toca prolongar la adolescencia, estudiar, trabajar y “disfrutar” del ocio consumista que la han preparado para “la mejor etapa de su vida”? ¿Qué vida creativa y fértil, en el sentido más amplio de la palabra, puede esperarle a esta joven si desde los organismos internacionales y capitalistas machaconamente se le está diciendo que el único camino válido en la vida es el trabajo asalariado, ser “productiva” y ascender para algún día poder explotar a otros con la misma saña? ¿Qué decisiones se pueden tomar en libertad si se desconoce, por ejemplo, que no tener hijos cuando se es joven y no amamantarlos eleva el riesgo de cáncer de mama?

Pero también se puede ver en otro ejemplo: ¿Qué capacidad tiene hoy en día una mujer joven de negarse a aceptar el mundo asalariado como liberador y emancipador? ¿Qué capacidad de crear nuevas realidades puede tener si desde pequeña, como a los hombres, se la ha educado en la sumisión al profesor o profesora, a que tiene que estudiar lo que la manden y contestar a las preguntas lo que ellos esperan escuchar? ¿Si no se le ha permitido aprender a pensar por sí misma (nadie tiene que enseñarte, basta con que no te lo prohiban)? ¿Qué capacidad de luchar por un mundo mejor puede tener si ha asumido que este es el mejor de los mundos posibles y, de facto, le han enseñado en una bandeja las alternativas controladas dentro del sistema a las que puede optar?

Puedo explicar esto con otro ejemplo de la vida diaria. Los padres y madres muchas veces, desde el amor a nuestros hijos, empleamos técnicas manipulativas algo similares a estas, lo queramos o no reconocer. Por ejemplo: si mi hijo de dos años no quiere ponerse el abrigo cuando vamos a salir a la calle y hace 3 grados. ¿Qué haré? Pues ponerle el abrigo al lado y decirle “tú solito”, para ver si así, aprovechando el deseo de autonomía de los niños, decide ponérselo. La diferencia de este ejemplo con el paternalismo de las instituciones autoritarias que nos dominan es que no lo hacen desde una relación de desigualdad natural como es el acceso a la experiencia y la información en grado diferente en los niños y los padres, sino que se hace desde el odio y el afán de explotación de los demás. Los bebés acaban de llegar al mundo y no sobrevivirían sin nuestro cuidado, pero las mujeres y hombres adultos del mundo no somos niñas y niños. Somos capaces de decidir sobre nuestra vida en libertad si tenemos acceso a toda la información disponible sobre cada tema y podemos debatir en plano de igualdad. Además, el hacer las cosas desde el amor o el odio es también una diferencia fundamental. ¿Se hacen porque no quieres que tu hijo enferme de frío porque le amas, o una medida política se toma porque pretendes que la mujer sacrifique su tiempo, energía y salud en honor de tu sacrosanta productividad y porque desde lo monetarizado puedes explotarla mejor?

Caren Grown, otra de las precursoras del “empowerment” en las mujeres, es hoy en día Senior Gender Advisor en la organización estadounidense USAID, la Agencia de los Estados Unidos para el Desarrollo Internacional (algo así como el equivalente a la AECI española) desde la que promueve el empoderamiento de las mujeres a base de acceso a la propiedad privada con dinero procedente de créditos bancarios (nueva esclavitud) y una constante sed de riqueza y poder.

Como sabemos los anticapitalistas y antiestatistas esa es una postura totalmente equivocada y nociva, sumisa en grado máximo con el poder, ya que no cuestiona su mera existencia ni la de las jerarquías de dominación. Pero, ¿cómo las iba a cuestionar si ella misma es parte del poder opresor?

En uno de sus artículos se alinea y vanagloria de las políticas de género promovidas por Hillary Clinton, la ONU, el Banco Mundial y Obama. Este artículo se puede resumir en que “invertir en mujeres es un imperativo económico”, lo que se traduce en que hay que mejorar el acceso de las mujeres al capital y los mercados, apoyar a las mujeres-líderes en el capitalismo y en el estado. En palabras de Hillary Clinton: “Porque cuando todo el mundo tiene la oportunidad de participar en la vida económica de una nación, todos podemos ser más ricos”. El artículo también se hace eco de la postura del gobierno estadounidense en un evento de la ONU y señala que las campesinas son menos productivas que los campesinos porque no tienen acceso a fertilizantes, herramientas, formación, tierra y sobre todo menos tiempo porque hacen las tareas de la casa. Esto último es lo que para ellos es un verdadero desastre porque hay que aumentar la productividad y el llamado trabajo que se hace en casa sin dinero de por medio no la aumenta. El Banco Mundial, por su parte, señala que la productividad aumentaría si se explotara mejor a las mujeres (en su terminología, si se usaran sus “habilidades y talentos”) evitando que las mujeres trabajaran en ciertos sectores. En todo momento se pone por encima de las mujeres a la Diosa Productividad.

Los empoderadores, por su parte, deben empoderar a las mujeres y, además, hacer que llegue a las conclusiones deseables como si hubiera sido ella misma la que lo hubiera deseado en primer lugar. Su modelo de mujer empoderada dedicará menos trabajo a las tareas del hogar simplemente porque es lo que el poder le ha inculcado que debe desear en este momento histórico concreto (no siempre fue así). Por cierto, tal y como antes ya se lo había inculcado al hombre, ya que sabemos que en el mundo pre-industrial las dos famosas esferas del capitalismo no existían (público-privado) y en los hogares hombres y mujeres realizaban tareas reproductivas no remuneradas o trabajos externos en los que no mediaba el dinero como modo de intercambio económico.

1631 – Autor: Adriaen Brouwer. Obra: Unangenehme Vaterpflichten (Los deberes desagradables del padre).

El trueque, simplemente el lema “De cada cual según su capacidad; a cada cual según sus necesidades”, o cualquier tipo de tarea o relación interpersonal donde no medie el dinero son experiencias vitales inaceptables para el Banco Mundial, la ONU, el FMI, los estados y el capitalismo y sus Fundaciones. Por eso su objetivo es acabar con las relaciones humanas que todavía se basan en el comunismo libertario como la familia, el amor, la amistad y el compañerismo (lo que no quiere decir que estas relaciones humanas sean siempre perfectas e ideales, de hecho están muy dañadas).

Vemos como el empoderamiento, para una de sus pioneras alineada con el imperialismo estadounidense, es evitar que las mujeres se dediquen a tareas todavía no monetarizadas por el sistema capitalista y se lancen de lleno a ganar dinero, a hipotecarse, a poseer y a consumir. No se cuestiona el trabajo asalariado, no se cuestiona el capitalismo, no se cuestiona el imperialismo de estas organizaciones internacionales, no se cuestiona que unos pocos decidan sobre las vidas de otros, no se cuestiona la libertad de las mujeres y hombres para decidir por ellas y ellos mismos y, por último, no se cuestiona el uso de la fuerza del sistema capitalista-estatal para imponer su “ordeno y mando” por el mundo a través de las guerras. Simplemente por el hecho de que estos entes “empoderadores” apoyan la violencia y la guerra contra seres inocentes debería ser suficiente para al menos desconfiar de su interesada ayuda. Sin embargo, sus ideas son aplaudidas e interiorizadas en todos los ambientes, desde los más institucionales hasta los más antisistema.

Pero volvamos a los años ochenta. Es importante reseñar que tanto las ideas de DAWN como las de Caroline Moser se presentaron en la Conferencia Mundial de las Mujeres de Nairobi (ONU) en 1985, en esos tiempos incluso fueron vistas como críticas contra la opresión neocolonial, algo sorprendente dada la trayectoria laboral de algunas de sus promotoras y el contenido de su filosofía cuando se analiza de forma reflexiva.

Durante los años 90 el concepto de empoderamiento se generalizó y perdió su supuesta “radicalidad” hasta la Cuarta Conferencia Mundial sobre la Mujer (Pekín, 1995) de la que salió la Declaración firmada por los diferentes gobiernos del mundo y en la que se puede leer, a lo largo de su contenido, la palabra “empower” o en su variante “enpowerment” en diez ocasiones.

La representante española y portavoz de la Unión Europea en este ilustre e ilustrado evento fue Cristina Alberdi (ex Ministra con el PSOE y ex militante de ese partido), que resalta de su balance sobre la Declaración de Pekín que “la participación equilibrada de mujeres y hombres en la toma de decisiones políticas” sea considerada parte del empoderamiento femenino. Desde el anarquismo se le podría contestar a la ex política profesional que las mujeres y los hombres del pueblo no necesitamos representantes para decidir por nosotros durante 4 años. Los hombres y mujeres nos representamos a nosotros mismos en la única democracia posible: en la horizontalidad de la asamblea con cargos revocables en todo momento.

En el balance de Cristina Alberdi también podemos leer que “La Plataforma afirma explícitamente que los partidos políticos, los Gobiernos, los sindicatos y todo tipo de organizaciones privadas deben adoptar medidas de acción positiva para permitir que las mujeres adquieran capacitación como líderes, ejecutivas y directivas. Los desafíos para el futuro de las mujeres: la plena participación económica y política”. Es decir, en Pekín se aprobaron las medidas de discriminación sexista y cuotas que años después han conseguido implantar paulatinamente, como la llamada “Ley de Igualdad” o la Ley de Violencia de Género. Estas medidas tienen como único objetivo evitar el cuestionamiento del poder y la consecución de la igualdad en un sentido real y profundo, es decir, que vivamos en una sociedad igualitaria, sin gente que decide y gente que obedece, sin gente que vive del esfuerzo de otros y gente explotada, sin dominantes ni dominados. Y, sobre todo, evitar que hombres y mujeres se unan para derrocarles y construir esa sociedad fraternal en la que muchas queremos vivir. Por cierto, Esperanza Aguirre (PP) nombró a Cristina Alberdi Presidenta del Consejo Asesor contra la Violencia de Genero de la Comunidad de Madrid en 2004.

Esto que parece tan obvio es muy difícil de comprender, ya que la gente sigue pensando que cuando ellos pronuncian la palabra igualdad realmente están hablando de la igualdad que todos conocemos. Nada más lejos de la realidad. Si oyes a un político hablar de igualdad es muy probable que lo que esté describiendo en lo concreto sea algo totalmente desigual y discriminatorio. Bienvenidos al mundo que tan bien describió George Orwell.

La insumisión debería darse ante TODO tipo de autoridad, no solamente refiriéndose a la subordinación de la mujer frente al hombre. Nos encontramos ante una verdadera “explosión controlada”, ya que los poderosos temen por encima de todo que el “empoderamiento” vaya más allá del debate de género y se enfrente al PODER con mayúsculas. Todo lo que se salga de ahí es intocable, por eso se esfuerzan en que el pensamiento sea monolítico, acrítico y repetitivo. Y para ello están dispuestos a gastarse mucho dinero, como saben bien las fundaciones capitalistas que hemos citado (las cifras de los proyectos subvencionados son sorprendentes, ver pg. 4 del cv de Caroline Moser).

El empoderamiento de los pobres, según el Banco Mundial

Un libro editado por Deepa Narayan, 2009
Publicado por Palgrave y el Banco Mundial

El empoderamiento según esa institución tan bonita y maravillosa, tan imperialista y creadora de deudas odiosas y corrupción llamada Banco Mundial es descrita en su libro “Empowerment and Poverty Reduction:A Sourcebook”, escrito por Deepa Narayan en 2002:

“El empoderamiento es la expansión de los medios y capacidades de los pobres para participar en, negociar con, influir, controlar y responsabilizar a las instituciones que afectan a sus vidas”.

El Banco Mundial no habla de trabajadores y campesinos, habla de “pobres” para evitar cualquier tipo de visión que tome en cuenta la estratificación en clases sociales. Es un término ideológico. Por supuesto, no podemos ser tan ilusos de pensar que el Banco Mundial se ha convertido de repente en una entidad anticapitalista o igualitaria.

¿Y cómo se empoderan “los pobres” según el Banco Mundial, responsable principal de que muchos de ellos tengan que dedicar, gracias a los políticos corruptos que les endeudan, toda su energía en pagar ingentes intereses? ¿Se empoderan acaso rebelándose contra la injusticia? ¿Denunciando la deuda odiosa? No. Es el Banco Mundial el que supuestamente les “empodera”, eso sí, después de aplicarles un plan de ajuste estructural y robarles cualquier tipo de autodeterminación personal y colectiva.

Viene bien recordar las palabras de John Perkins, el famoso “gangster económico”:
 “Los gángsteres económicos (Economic Hit Men, EHM) son profesionales generosamente pagados que estafan billones de dólares a países de todo el mundo. Canalizan el dinero del Banco Mundial, de la Agencia Internacional para el Desarrollo (USAID) y de otras organizaciones internacionales de ‘ayuda’ hacia las arcas de las grandes corporaciones y los bolsillos del puñado de familias ricas que controlan los recursos naturales del planeta. Entre sus instrumentos figuran los dictámenes financieros fraudulentos, las elecciones amañadas, los sobornos, las extorsiones, las trampas sexuales y el asesinato. Ese juego es tan antiguo como los imperios, pero adquiere nuevas y terroríficas dimensiones en nuestra era de la globalización. Yo lo sé bien, porque yo he sido un gángster económico”.

También conviene recordar al criminal Alberto Fujimori que anunció en la Cuarta Conferencia de Beijing su programa de Anticoncepción Quirúrgica Voluntaria (AQV), según refleja Diagonal (la negrita es mía):

“Para Tamayo todo el programa era una cuestión de recursos: “Era más barato esterilizar mujeres que invertir en anticoncepción y educación. Era la forma más rápida para reducir los indicadores de mortalidad materna y la tasa de natalidad, que se veían mal para el Banco Mundial, para todos los criterios de modernidad. La tasa de fecundidad tenía que ser reducida drásticamente. Y eso entraba dentro de las negociaciones con el Fondo Monetario Internacional”. En ese momento se estaba renegociando el pago de la deuda y la obtención de créditos y, en una interpretación neo-maltusiana de los motivos de la pobreza, la demografía cobra fuerza: demasiadas personas y pocos recursos. Fujimori, profesor de matemáticas devenido dictador, echó sus cuentas.”

Pareciera como si para llegar a un mismo destino deseable por los poderosos (reducir los nacimientos) hubiera dos formas de llegar: la directa, violenta y autoritaria de Fujimori, o la vía “suave” de la inversión en anticoncepción y educación. Pero, un momento, ¿alguien se ha preguntado si las mujeres quieren ser “salvadas” por el despotismo ilustrado de la supuesta esclavitud de la maternidad? Porque una cosa es difundir información sobre nuestro cuerpo entre iguales para tomar decisiones libres, y otra es llegar de misión pedagógica del Banco Mundial a los pueblos a imponer su verdad revelada sobre la supuesta necesidad de reducir los nacimientos. Por supuesto, lo primero es un crimen porque se realiza una operación de forma involuntaria que impedirá a esa mujer ser madre de por vida. Lo segundo, simplemente presiona para que sean las propias mujeres las que se estirilicen de forma temporal. Una postura emancipadora no tendría nada que ver ni con lo uno ni con lo otro, sino con la capacidad de las mujeres y los hombres (también hubo vasectomías) de tomar decisiones informadas en libertad de conciencia, analizando todas las posibilidades y valorando por una misma.

Es legítimo intentar convencer a la gente sobre lo que uno cree, pero diciendo TODA la verdad. Por ejemplo: “Señora, le estoy hablando de anticonceptivos no porque me importe un pimiento su vida sexual o libre albedrío sino porque hay una imposición del BM y el FMI para que usted no tenga hijos. ¿Le enseño como funciona un preservativo?”. Como vemos, algo bastante diferente a “Los preservativos sirven para esto y se usan así y asá. ¿Te interesa utilizarlos? También hay otros métodos como A, B o Z, y otros naturales para controlar tu propia fertilidad como C y W. También hay gente que no controla su natalidad y también hay mujeres que utilizan el amamantamiento en exclusiva como método para prolongar el tiempo entre nacimientos. Te muestro el abanico de posibilidades en cuanto a tu propia fertilidad para que tú elijas”. 

Es muy distinto decir “Hay que promover la educación superior en las mujeres porque de esta forma tienen menos hijos, como sabemos los demógrafos del Banco Mundial, y ese es uno de nuestros objetivos prioritarios biopolíticos a escala global” que decir “Nuestras políticas irán dirigidas a incrementar el número de licenciadas para que las mujeres accedan a la igualdad de género en educación o puedan empoderarse mejor”. Como vemos, lo segundo está omitiendo información relevante, como los objetivos últimos por los que se promocionan ciertas cosas u otras.

Alberto Fujimori es el autor intelectual de este crimen pero los empoderadores Banco Mundial y el FMI son los autores ideológicos:

 

El empoderamiento desde ONU Mujeres

Reproduzco de la página web oficial de la ONU Mujeres (la negrita es mía): http://www.unwomen.org/es/partnerships/businesses-and-foundations/womens-empowerment-principles

“Las investigaciones recientes demuestran que la diversidad de género ayuda a las empresas a mejorar sus resultados, y señalan que el interés personal y el interés común pueden ir de la mano. Sin embargo, para garantizar la inclusión del talento, las aptitudes y la energía de las mujeres —desde las oficinas ejecutivas hasta las fábricas y la cadena de suministro— es necesario adoptar medidas y políticas específicamente dirigidas al logro de ese objetivo”.

Otro fragmento interesante que deja entrever por donde van los tiros:
“Las mujeres contribuyen de manera muy significativa a las economías, ya sea en empresas, granjas, como emprendedoras o empleadas o trabajando como cuidadoras domésticas no remuneradas.”

En ese énfasis al hablar de lo “no remunerado” vemos como se trata de un mensaje repetido hasta la saciedad. De hecho, aunque no lo he encontrado en la web de la ONU se trata de una reivindicación de ciertos sectores feministas desde hace años. Parece ser que el ideal sería que todas las relaciones humanas fueran remuneradas y que ninguna actividad personal quedara fuera del manejo de dinero. Incluso en los medios de comunicación, cada año nos cuentan lo carísimo que es criar a un niño y se dan cifras. No sé si pretenden que algún día los padres y las madres les emitamos a nuestros hijos una factura por los “servicios” de crianza o terminemos alquilando “amistades” y pagándolas por horas por pasar una tarde con nosotros. Ese es el futuro. 

Y otro:
“Otro aspecto a considerar es que el grueso de las tareas domésticas recae en las mujeres, por lo que suelen tener poco tiempo libre para aprovechar oportunidades económicas.

¡Es buenísimo cuando al final hablan claro! Les importa un rábano que no haya reparto de tareas domésticas entre hombres y mujeres para, por ejemplo, las mujeres puedan descansar más o dedicarse a más tareas vitales creadoras e importantes. Aunque, por cierto, es necesario aclarar y reivindicar que las tareas domésticas son labores dignísimas y que deberían merecer todo el respeto y la más alta valoración social, como criar niños y administrar un hogar, cosa que los poderosos desprecian, desde su mentalidad de aristócratas o de la alta burguesía que son. La lástima es que, como tantos otros vicios de esas clases sociales, como pueblo hayamos ido adoptando e interiorizado su ideología y vida depravada, primero los hombres del pueblo y años después las mujeres. Sería muy interesante analizar las causas de que las mujeres tengan esa sobrecarga de trabajo. ¿No será porque sus parejas, que en el mundo pre-industrial también hacían trabajo reproductivo, y que al introducir la industrialización y el capitalismo la dualidad público-privado, raptó primero a los hombres para trabajar en las fábricas antes de dedicarse a raptar a las mujeres?

Por tanto, después de leer su web vemos que lo único que quieren conseguir es que las mujeres sustituyan un tipo de trabajo no monetario por uno en el que medie el dinero y sea explotable por el mundo de la empresa y el estado o, como otra posibilidad aceptada y permitida por los poderosos, las mujeres se endeuden para crear un negocio y poder explotar a otros.

Otro aspecto a considerar es que el grueso de las tareas domésticas recae en las mujeres, por lo que suelen tener poco tiempo libre para aprovechar oportunidades económicas. – See more at: http://www.unwomen.org/es/what-we-do/economic-empowerment#sthash.9Abe1kR1.dpuf
Las investigaciones recientes demuestran que la diversidad de género ayuda a las empresas a mejorar sus resultados, y señalan que el interés personal y el interés común pueden ir de la mano. Sin embargo, para garantizar la inclusión del talento, las aptitudes y la energía de las mujeres —desde las oficinas ejecutivas hasta las fábricas y la cadena de suministro— es necesario adoptar medidas y políticas específicamente dirigidas al logro de ese objetivo. – See more at: http://www.unwomen.org/es/partnerships/businesses-and-foundations/womens-empowerment-principles#sthash.BrsTiSDJ.dpuf
Las investigaciones recientes demuestran que la diversidad de género ayuda a las empresas a mejorar sus resultados, y señalan que el interés personal y el interés común pueden ir de la mano. Sin embargo, para garantizar la inclusión del talento, las aptitudes y la energía de las mujeres —desde las oficinas ejecutivas hasta las fábricas y la cadena de suministro— es necesario adoptar medidas y políticas específicamente dirigidas al logro de ese objetivo. – See more at: http://www.unwomen.org/es/partnerships/businesses-and-foundations/womens-empowerment-principles#sthash.BrsTiSDJ.dpuf

¿Empoderamiento o emancipación?

Érase una vez un tiempo, hace muchos, muchos años, antes de que se hablara de empoderamiento, en el que en el movimiento obrero se hablaba de emancipación del ser humano, de la clase trabajadora, emancipación de los hombres y las mujeres. Ese tiempo lejano, tan lejano que muchos intelectuales e intelectualoides creen superado, tiene mucho que enseñarnos.

Este análisis que acabo de hacer quizás no es el más perfecto o el más acertado, pero al menos lo he realizado para sacar a la luz lo que está ocurriendo y que me parece muy grave. No podemos seguir permitiendo la interferencia de los poderosos en nuestras vidas y deseos. Debemos sacar a la pequeña capitalista y presidenta de estado que han metido en nuestras cabezas y que nosotras, por comodidad o pereza, hemos dejado crecer allí. Porque, como ellos bien saben, una mujer fuerte, reflexiva e insumisa ante el poder no se deja maltratar por NADIE, ni por su marido, ni por su padre ni su madre (en estos casos concretos todos somos mucho más indefensos porque todavía no tenemos herramientas para defendernos), ni por su hijo, ni por su compañero, ni por su ginecóloga o matrona, ni su profesora, ni por su presidenta del gobierno, ni por su jefa ni por su empresaria. Una mujer inteligente, reflexiva, enérgica e insumisa ante la autoridad y las jerarquías puede con todo porque conoce sus fuerzas y debilidades, sus posibilidades y sus defectos. Una mujer así se hace responsable de su vida, para lo bueno y lo malo. ¡No pueden permitirlo! De ahí que afirme que los dominadores prefieren una “explosión controlada” de una parte de las relaciones de subordinación que el poder mismo creó con sus leyes a que se cuestionen TODAS ellas y puedan crearse alianzas y vínculos fuertes entre nosotros.

A medida que iba escribiendo este texto una frase rondaba mi mente: ¿Cómo es posible que algo tan obvio pase desapercibido y ni siquiera se discuta por el propio movimiento feminista en alguna de sus variantes actuales?

Quiero agradecer a Prado Esteban por haber hecho que prestara atención a todo lo referente al feminismo, doctrina que antes de ser madre no me había interesado demasiado.

Siempre me gusta terminar con un punto personal, quizás no demasiado adecuado para dar esa visión objetiva y científica que se le suele dar a este tipo de artículos. Aún así, lo voy a hacer. Yo también me he vendido al sistema, también he vendido mi alma simplemente por conseguir cosas materiales y les he dicho a los poderosos lo que querían escuchar solo por conseguir sus premios. Pero nunca en mi fuero interior me lo creí ni me fusioné con ellos. Siempre supe que estaba contándoles “rollos”, aunque mi postura fuese muy poco ética. Hoy veo con estupor como gente que se supone crítica, incluso antisistema, traga con todo lo que le tienen preparado los poderosos. ¿Hasta cuándo? Tú tienes la respuesta.

Bibliografía:

http://www.slashdocs.com/szhzt/conger-kanungo-1988-the-empowerment-process-integrating-thery-and-practice.html

http://www.uv.es/~lisis/sofia/7buelga.pdf

– Un estudio crítico con el “empowerment” es http://www.margen.org/suscri/margen61/betancor.pdf

– La educación para el empoderamiento y sus desafíos. Analí Torres: http://www2.scielo.org.ve/scielo.php?script=sci_arttext&pid=S1317-58152009000100005&lng=es&nrm=is

– “Knitting for EmPOWERment? – The challenge of power relations through the organization of women homeworkers in Turkey”. Tesis de Katharina Kronhuber de la Universidad de Viena: http://www.oeh.univie.ac.at/fileadmin/FilesQUEERFEM/DA_Kronhuber.pdf

– La Conferencia de Pekín: Una nueva forma de ver el poder.

– El empoderamiento. Cristina Alberdi: http://www.nodo50.org/mujeresred/beijing-alberdi-balance.html

– Curso Básico de Empoderamiento y Liderazgo de la Escuela Municipal de Formación Feminista de Córdoba: http://eoepsabi.educa.aragon.es/descargas/H_Recursos/h_1_Psicol_Educacion/h_1.2.Aspectos_sociales/2.4.Empoderamiento_y_liderazgo.pdf

– Biografía C.V. de Caroline Moser: http://www.carolinemoser.co.uk/wp-content/uploads/2012/08/Caroline_Moser_CV_2012-13.pdf

Sobre los vendedores de humo e “igualdad”

Esta es la pirámide del sistema. Ahora nos quieren vender que la igualdad que hay que lograr es que haya un 50% de mujeres y hombres en cada escalón, incluso que sea una mujer la que se ponga en su cumbre. Y esa pirámide ha cambiado bastante. Ya hay mujeres en los escalones del ejército, en la política y en el mundo empresarial. No las hay en la Iglesia pero sí en el mundo del adoctrinamiento ideológico, publicitario y consumista, las nuevas religiones. No. No nos distraigamos del camino: ¡No más pirámides!

 
Desde la promulgación de la Ley Orgánica 3/2007 de 22 de marzo, para la igualdad efectiva de mujeres y hombres, se puede dar por moribunda la palabra “igualdad”. De hecho, junto a la Ley de Violencia de Género, son de las leyes más desiguales que han existido. El objetivo de esta ley es, supuestamente, garantizar la igualdad real y efectiva de oportunidades entre mujeres y hombres dentro de la empresa y evitar cualquier tipo de discriminación. Objetivo muy loable si no fuera porque no es real y dista mucho de la verdadera igualdad. Entramos en el terreno del idioma inventado por el poder.

Y para no irnos al plano teórico vamos a empezar con un ejemplo de Plan de Igualdad, el del Corte Inglés. 
En la página número 15 podemos leer:

“Establer medidas de acción positiva”, “tendrán preferencia las mujeres en el ascenso”… ¿Dónde está la no discriminación y la igualdad de acceso? Vemos como se ha tergiversado el sentido de las palabras y lo único que se busca es mantener las jerarquías (son intocables) pero que en cada escalón de la pirámide de poder haya el mismo número de hombres y mujeres. Las mujeres de esta forma ascienden simplemente por órdenes del poder, por tener un sexo determinado, y no por méritos propios. Lo que subyace es un machismo tremendo, ya que supone que la mujer no ascendería nunca si no fuera porque se la “ayuda”. Tampoco se plantean, por supuesto, que quizás haya mujeres que no valoremos el medro, el dinero, el poder y el ascenso en la escala social de forma elegida, por ser contrarios a  nuestros valores. Por ejemplo, hay mujeres (y hombres) que preferimos tener menos dinero y a la vez poder pasar más tiempo con nuestros seres queridos, cuidar a nuestros hijos, investigar, bailar, escribir un blog o cultivar nuestras facetas intelectuales o reflexivas. ¡Esto es algo inconcebible!

Por eso hago desde aquí un llamamiento a las mujeres y los hombres para que no se dejen comprar por las zanahorias del sistema. En el caso femenino es especialmente importante renunciar a los cáminos “fáciles” y a sus “ayuditas”. Si esas ayudas tienen algo de positivo, deberían serlo también para nuestros compañeros los hombres. Y si son nocivas no deberían serlo para nadie. Ya sé que es fácil decirlo y mucho menos dejarse comprar, pero al menos hay que intentarlo…

Este punto también es penoso. ¿Pero quién se considera el Corte Inglés y sus sindicatos para decirle al personal masculino cómo  tienen que organizar su vida fuera del centro de trabajo? Y lo peor es que los trabajadores y trabajadoras no se han rebelado todavía contra esta panda de iluminados… Cada familia tiene que auto-organizarse como mejor les venga a todos sus miembros, si acaso deben escuchar las opiniones de sus iguales, sus amigos, sus familiares y compañeros en relaciones recíprocas, pero nunca seguir las consignas irreflexivas que les imponen desde arriba quienes les explotan.

Por ejemplo, yo misma me he pedido una excedencia por cuidado de hijos y durante ese tiempo he hecho más trabajo doméstico que antes. ¿Quiénes son estos para organizarme la vida? Pero es que mi compañero también colabora en todo lo que puede cuando vuelve del trabajo: baña, da de cenar a nuestro hijo y le duerme muchas noches. Nosotros nos regimos por el principio libertario de que cada cuál dé lo que pueda dar y reciba lo que necesite, lo que no necesariamente es igualitario al 50%. A veces, siguiendo este detestable uso de los números cuando se habla de los cuidados, es un 60%-40% o un 70%-30%, y a veces un 100%-0% (como cuando cuidamos a un recién nacido) y no pasa absolutamente nada porque es acordado libremente y tiene un sentido, y sobre todo, es nuestra vida y así queremos vivirla.

No se puede ser más caradura. Además de embrutecer y explotar a través del trabajo asalariado en una organización como El Corte Inglés, se permiten el lujo y la desvergüenza de meterse en la vida extralaboral de los trabajadores. ¿Por qué no dentro de la empresa hablamos de los asuntos de la empresa? ¿Por qué si hablamos de compartir, no se habla de compartir el trabajo y los dividendos con los accionistas y directivos de El Corte Inglés? ¿Por qué no vienen a trabajar de cajeros algún día, a reponer productos del supermercado o a lavar los wáteres? ¿Por qué no hablamos de equiparar el precio de la hora de trabajo y eliminemos las diferencias salariales que existen entre trabajadores universitarios y los que solamente tienen el graduado escolar? ¿Acaso no tenemos todos las mismas necesidades vitales? Ah, eso nunca, claro… No sé a dónde vamos a llegar, dentro de poco también nos dirán en el trabajo cuantas veces debemos de besar a nuestros hijos, practicar el sexo con nuestros amantes o salir a pasear con nuestros abuelos. Patético.

Habrá alguien que me diga que esos mensajes hay que darlos porque si no la gente tendrá comportamientos machistas o sumisos en casa. Siento decir que ha sido siempre la intervención del poder la que al meter baza ha producido esos comportamientos. Cuando nos movemos en ambientes igualitarios y solidarios ese tipo de comportamientos desaparecen y si se dan, es la colectividad la que señala el problema en la asamblea y se buscan soluciones, lo que no quiere decir en modo alguno que la convivencia y la vida sean tareas fáciles sin conflicto alguno. Lo importante es cómo afrontamos el conflicto. En este tema y muchos otros no puedo dejar de recomentar el libro de Prado Esteban y Félix Rodrigo Mora “Feminicidio o autoconstrucción de la mujer”.

Con todas estas leyes discriminatorias en nombre de la igualdad ha surgido todo un nuevo sector laboral como el de los másteres universitarios de género y las empresas de Igualdad. Como muestra dejo el enlace de una de ellas que señalo simplemente por haber llegado a ella por casualidad, buscando información sobre otro tema: https://sites.google.com/site/somosinergias/servicios/-que-hacemos

Se podría decir mucho sobre los talleres, sobre el control del material didáctico para que pase sus filtros y su censura, y sus charlas (una de ellas titulada Incrementando beneficios: mujeres en los organismos empresariales”), pero me quiero centrar en el apartado de Planes de Igualdad en el que indican que un plan de igualdad “enriquece” en beneficios y en productividad, es decir, son un instrumento al servicio de la clase empresarial para ganar más dinero y explotar más y mejor a sus trabajadores. Además, “mejora la imagen”, con lo cual da lo mismo la basura que haya detrás de una institución, la fachada puede estar bien limpita si tienes un plan de igualdad. Y encima lo dice sin pudor la propia organización que los hace, lo que se agradece bastante, la verdad. Es literal.

En ningún momento se cuestiona la desigualdad del sistema político y económico, pero, no solo eso, además se ponen claramente del lado del estado y del capital, ofreciendo su ingenio para explotar mejor y ganar más dinero. ¿Dónde quedó la lucha por la justicia social? ¿Dónde quedó la lucha por la libertad de conciencia, de debate y de reflexión? ¿Dónde quedó la reivindicación de ser mujeres auténticas, libres y responsables de sus actos, sin tutela de los hombres, pero tampoco del poder capitalista y estatal y sus defensoras?

Nunca me había interesado ni por el feminismo ni por los asuntos de género hasta ahora porque siempre he visto la lucha por un mundo mejor como tarea de todos: hombres, mujeres, niños y ancianos. Ahora que comienzo a investigar un poco, lo que leo me parece más terrorífico que lo anterior, tanto en el plano ideológico como en el comercial.

Por tanto, si lees esto y trabajas dentro del sector del “género” no tienes por qué sentirte atacado. Yo trabajo en una fábrica de títulos, de generación de pensamiento único y adoctrinamiento y no pasa nada, una puede ser crítica con lo que le da de comer, no tiene por qué fusionarse con la institución para la que trabaja como asalariada. De hecho, es muy sano criticarla, tomar distancia ideológica y sobre todo no creerse una misma sus mentiras.

Miguel Lorente, Delegado del Gobierno contra la Violencia de Género, sobre las ventas de armas a Arabia Saudita

Sobre el minuto 10.06 de este video Miguel Lorente afirma: (…)

¿Qué opina Miguel Lorente de las ventas de armas que aprueba su gobierno a países donde no se respetan los derechos humanos de hombres y mujeres?

“Veo que es una situación que no deberíamos aceptar y que no aceptamos. Lo que también es cierto, es que no es una situación tan directa como decir: “Si yo no vendo armas, eso va a desaparecer”. Son relaciones distintas, a mí se me escapan, yo soy Delegado del Gobierno y llevo tres años en el gobierno, a mí se me escapan las formas de abordar eso, lo que si es cierto, es que son relaciones que están ahí, pero que no son de consecuencia directa, ni la desigualdad en Arabia Saudita existe porque España venda armas, ni el dejar de vendar armas va a significar que va a desaparecer. Yo sé que el Ministerio de Asuntos Exteriores a través de Cooperación, está abordando proyectos que contemplan la igualdad de género, allí donde estamos colaborando. Una forma de hacer receptivos esos proyectos, puede ser mantener unas relaciones formales tradicionales, pero al mismo tiempo empezar a incidir en el cambio”. 

Más información sobre este tema:
http://www.lukor.com/not-esp/internacional/portada/10110229.htm
http://www.kaosenlared.net/noticia/espana-ultima-acuerdo-multimillonario-para-armar-arabia-saudi
http://www.lavozdeasturias.es/asturias/oviedo/Trubia-apunta-Arabia-Saudi_0_452954729.html