Las nanas a través de Lorca

Y desde las nodrizas he llegado, en uno de mis buceos por la red de redes, a esta conferencia de Federico García Lorca sobre las nanas en España. Me ha parecido importante rescatarla, más que por su visión propia sobre el mundo de las nanas, por la recopilación de textos que realiza: “Las nanas infantiles”.

Después de leerla se me ha quedado mal sabor de boca con tanta nana triste, tanta nana trágica… Pero después he pensado que el mundo rural tradicional con sus cuentos y nanas describía realidades crudas que existían y no eran ocultadas a los niños. ¿Acaso no existen hoy en día hombres del saco y cocos de los que podemos saber a través de periódicos y telediarios? ¿Acaso no es el mundo exterior duro y trágico? Quizás no sea ético intentar que se duerma un niño trayendo a colación peligros varios, pero quizás ese no fuera el objetivo último, sino contar todo tipo de cuentos, tanto los que tienen final feliz como los que no lo tienen, mostrando toda la gama de tonos que existen en el mundo al que se irá enfrentando poco a poco el pequeño, sin esconderlos ni maquillarlos.

Una nana recopilada por Lorca: “Nana de Sevilla”

“Este galapaguito
no tiene mare;
lo parió una gitana,
lo echó a la calle.
No tiene mare, sí;
no tiene mare, no:
no tiene mare,
lo echó a la calle.

Este niño chiquito
no tiene cuna;
su padre es carpintero
y le hará una”.

Y una nana del propio Federico: “Nana del caballo grande”

Carta de Federico a “las muchachas”

“Aquí están, Anilla la Juanera y Dolores, la Colorina
Sobre todo mi Dolores, por lo buenísima que es
Vino a amamantar a mi hermano Paco y se quedó,
Habla mucho, se ríe mucho, cuenta historias sin parar
Como si hubiese vivido treinta vidas.
Es analfabeta porque nadie ha sabido enseñarle
A leer, mi madre lo intentó sin resultado,
Pero sabe más que todos nosotros.
En lo que se refiere al sexo, tiene una moral natural
Sin hipocresías, ni severidades.
Ella me ha enseñado a vivir…también Víctor Hugo, Galdós, Verlaine,
Juan Ramón Jiménez, Machado y sobre todo Rubén Darío.
Ellas, las criadas “muchachas” traen a los niños ricos, canciones
Romances y cuentos.
El niño tiene la marca
De la mujer pobre, que le da al mismo tiempo
En su cándida leche silvestre, la médula del país”.

Muchas cosas se desprenden de esta carta a las nodrizas, a las criadas, a las mujeres del mundo popular que criaban a los niños de las clases altas. Primero, resalta que Dolores, el ama de cría de su casa, era analfabeta (pecado mortal visto desde las alturas) y “sin embargo” era muy culta. Y, segundo, como mujer del pueblo no es ni mojigata ni victoriana a la hora de hablar de sexo, “tiene una moral natural”. Me ha parecido una carta-poema genial y llena de sinceridad.

Lorca no fue amamantado por su madre, que se puso enferma al nacer él. He buscado por todas partes el nombre de su nodriza y no lo he encontrado. Dolores “La Colorina”, la nodriza de sus hermanos a la que tanto quiso, llegó cuando él tenía 4 años. Solamente he encontrado esto: “Al nacer Federico, doña Vicenta se pone enferma, lo que hace que no se encargue de su hijo y lo ponga en manos de una nodriza que ni siquiera vive en casa de los García Lorca“. ¡Qué duro puerperio para la madre y para el hijo! ¡Cuántas veces se ha acusado a las mujeres que contrataban nodrizas de frívolas cuando muchas veces tenían problemas reales de salud, físicos o psicológicos! Como madre que también las pasó canutas en el posparto por una anemia atroz no puedo dejar de empatizar con ella.

“Sobre la madre de García Lorca circula el rumor de que cambió dos veces de nodriza, que le pudieron los celos al advertir la preferencia del niño por su ama de cría que, fuera quien fuera y de donde fuera, le conectó con el mundo, con los valores humanos. Conocedores de la historia familiar tachan a Vicenta Lorca de «insensible y egoísta».”

Y, por otro lado, ¿la historiografía no ha reservado ni siquiera un nombre para la mujer que lo amamantó? ¿Y por qué el propio Lorca tampoco habla de ella? Misterios y silencios en un ovillo de relaciones rotas, recompuestas y recreadas.

Canciones ancestrales y viejunas…

Hace casi diez años que murió mi abuelo, un hombre oriundo de Fuenterrebollo, y le quiero recordar con este juego-canción que me enseñó. Se ponen todos los puñetes de los participantes unos encima de otros y el que empieza pregunta de quién son. El último puñete es la “arqueta”:

A: ¿Qué es esto?

B: Un puñete

A: Pues quítale quete.¿Qué es esto?

B: Una arqueta.

A: ¿Y qué hay en ella?

B: Pan y manteca.

A: ¿Y quién la metió?

B: El rey que pasó.

A: ¿Y dónde está el rey que pasó?

B: A matar palomitas en un palomar.

A: ¿Y con qué las mata?

B: Con una escopetita de plata.

A: ¿Y con qué las guisa?

B: Con una sartén de risa.

A: ¿Y dónde hecha los huesos?

B: Al rincón.

A: ¿Y la ternilla?

B: A la orilla.

A. Pues quien se ría un bofetón. Mmmmmmmmmm (todos hacen ese ruido con los labios mientras dan vueltas a los puños sobre un eje imaginario entre los dos codos y quien se ría, ¡bofetón! Flojito, ¿eh? 🙂

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Esta otra canción me la enseñó la mujer de mi tío, creo que su familia es de Tomares:

A la tatara Tusa

Jarrita mear

Amagar, amagar pero no dar

Dar sin duelo,

que se ha muerto el abuelo.

Dar sin reir,

que se ha muerto el tío Valentín.

Que toquen las esquilillas,

con agallas y agallillas

Que toquen los epilones,

con agallas y agallones.

Te mando de penitencia que… “le des un besito a mamá” (la penitencia que sea).

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Recotín, recotán

de la vera, vera, van

del palacio a la cocina

¿Cuántos dedos tienes encima?

Respuesta: si lo adivina, no se dice nada. Si no lo adivina: “Si hubieras dicho ____ te ahorrarías de penar (y se repite toda la canción).

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Aserrín, aserrán (esta es muy conocida pero con una frase más que yo no conocía)

Maderitos de San Juan

Los del rey asierran bien

Los de la reina también

¿Y los del Duque? Truque, truque (cosquillas)

Los de adelante corren mucho.

Lo de atrás se quedarán