Experiencias de Higiene Natural del Bebé con un niño de 16 meses

Me he retrasado un poco con la crónica mensual por el tema de las vacaciones pero aquí estamos de nuevo, con 16 meses y medio.

Ha habido días en los que no ha mojado ningún pañal, otros días uno y ahora llevamos una larga temporada de dos-tres diarios. Aún así, creo que merece la pena verle tan cómodo y saber a ciencia cierta que si se moja lo sé inmediatamente y le cambio. Con un pañal de tela con impermeable no lo vería hasta tiempo después y con un desechable, ni os cuento… ¿Para qué “empaquetar” al bebé todo el día para 5-6 veces que va a necesitar hacer pis durante 10 segundos?

Con 15 meses empezó a contestarme cuando le preguntaba cosas y también cuando le preguntaba si quería hacer pis. Dice “sí” o “no” pero nunca sé si realmente lo dice de verdad o a boleo. Desde luego, cuando dice “sí”, si que suele querer decir “sí”. Sin embargo, creo que a veces dice “no” y en realidad sí tiene ganas. Así que he decidido que si sé realmente que necesita hacer pis, no le pregunto, le pongo y le digo: “si quieres hacer pis puedes hacerlo ahora” y que él decida si hace o no, si se levanta o se queda en el orinal.

Ha seguido siendo mucho más fácil durante este mes ponerle fuera de casa que dentro, en casa muchas veces estaba jugando y no quiere parar. Yo lo respeto y lo intento más tarde. ¡Aguanta mucho más entre pises! Comparado con los 15 minutos de cuando empezamos con 2 meses, ahora aguanta unas dos horas, dependiendo de los factores: mañana/tarde, ha bebido mucho, acaba de comer, hace calor y suda…

Sé que son dos horas porque lo miré en el reloj. Aunque hasta ahora no he sido amiga de usarlo (me gusta más fiarme de la intuición), me he dado cuenta que a esta edad es útil mirarlo de vez en cuando y, cuando se van acercando las dos horas, estar más atenta a las señales o, si veo que no lo pide, proponérselo yo. Esto es especialmente útil si estamos en el parque, él está jugando y yo estoy leyendo (o intentando leer, jajaja) un libro. ¡Así no se me olvida!

Antes de esta edad la verdad es que creo que fiarse del reloj puede ser contraproducente y favorecer que los padres se centren demasiado en ponerle a hacer pis o se obsesionen. Ahora que, como en todo, si a alguien le va bien, que lo haga. Pero, ojo, quizás a tu peque no le vaya tan bien hacerlo cada x minutos de reloj y se rebele con una “huelga del orinal”. ¡No somos máquinas! Además, hay un peligro añadido, ya que los músculos de la vejiga se hacen fuertes si se hace pis con ganas, no cuando sólo se tienen cuatro gotas.

En cualquier caso, me he dado cuenta de que mi hijo no hace pis cada x tiempo de reloj sino que es algo progresivo. Por ejemplo: quizás al levantarse hace pis, después le ofrezco el orinal 30 minutos después, la siguiente vez ha pasado una hora, la siguiente quizás dos horas… Es decir, es progresivo a medida que te alejas de la última vez que se despertó, se alimentó o bebió. Por eso, creo que lo mejor es seguir el “tiempo intuitivo”, el tiempo que te va dictando tu conciencia mientras sigues con tu vida y las cosas que estás haciendo en ese momento (escribir en el ordenador, jugar con tu bebé, limpiar, ver la tele, leer un libro, pasear, comprar algo…). Cuando esa voz interior te habla y te dice: “hay que ponerle a hacer pis”, aunque no hayas detectado ninguna señal del bebé, hazlo. Seguro que sí lo necesitaba. Y, si no, ya te dirá lo dirá él.

He buscado información sobre cada cuánto van los niños más mayores al baño y he leído que un buen hábito es ir cada 2-3 horas cuando se tienen ganas y que, de hecho, una de las famosas “señales” de que están preparados para usar el orinal es que estén secos durante dos horas o más. Los adultos sanos, de referencia, solemos ir cada 3-4 horas.

Como nota curiosa sobre el tema de los tiempos, he notado que también va por fases y esta última semana ha vuelto a hacer pis mucho antes de las dos horas, quizás a la hora o así. Desconozco la razón, he leído que pueden influir los alimentos que ingiera, si son más o menos diuréticos, si tiene alguna intolerancia a algo…

He leído muchas experiencias de otros padres, sobre todo en blogs en inglés, con la Higiene Natural del Bebé o Elimination Communication (Comunicación de la Eliminación), como se suele llamar en el mundo anglosajón. Y, definitivamente, creo que hay una relación entre aprender a andar y la edad a la que las familias dejan los pañales por el día (si los usaban) y se pasan a las braguitas o calzoncillos.

Sé que hay bebés que dan sus primeros pasos con 9 meses y otros a los 17 meses. Y todo es normal y no hay que agobiarse, pero es interesante notar ese paralelismo entre aprender a andar y no mojar tantos pañales (con la ayuda de los padres, claro). Normalmente, cuando los padres dan el paso a la ropa interior es porque ven que se ha reducido el número de pañales para lavar y que no tiene mucho sentido seguir con ellos. Quizás antes, como en mi caso, el bebé ya iba mucho tiempo sin pañal en casa y durante muchas salidas iba sólo con la parte absorvente del pañal de tela. Esa fue mi transición, ya que aunque calan si se hace mucho pis, absorven un poquito y notas mojado el pantalón, pero sin charcos en el suelo, como cuando se hacen pis con calzoncillos/braguitas.

Cuando hablo de paralelismo, no me refiero a que anden perfectamente, de hecho, mi hijo no andaba, se movía apoyándose en los muebles cuando hicimos el cambio. El proceso de aprender caminar requiere tener un determinado tono muscular que puede que ayude mucho a la hora de mantenerse secos con nuestra ayuda, es decir, siguiendo sus señales y poniéndoles en el orinal en base a ellas y sus patrones.

Respecto a los horarios, he intentado darle más participación a las señales de mi bebé. Yo nunca fui capaz de leer sus señales cuando quería hacer pis (si es que las hacía) hasta ahora, que son más claras, y me guié mucho con ofrecerle y ver si quería o no. Ahora sí voy detectando que una de sus señales es quejarse y pedirme brazos, supongo que para que le lleve a un lugar donde pueda hacer pis.

Quizás alguien piense que puede pedir brazos por muchas cosas y, es verdad, pero yo conozco a mi hijo y ya conozco esa forma determinada de pedirlo. Es difícil de explicar pero seguro que muchas madres (y quizás también padres) saben lo que quiero decir.

A lo largo de estos 14 meses de practicar HNB ha cambiado mucho mi opinión sobre el tema. Antes pensaba que con un artículo de periódico era suficiente. Ahora veo que te puede ir bien, o te puede ir mal y lo dejes a la primera de cambio cuando surja alguna dificultad o una de esas famosas “huelgas del orinal”. Ahora sé que es importante leerse los libros y asistir a un buen grupo de apoyo, algo similar a La Liga de La Leche pero para la HNB, como DiaperFree.org en EEUU. Todavía no existe pero estoy segura de que dentro de poco, cuando más gente se anime a practicarlo con sus hijos, existirá también aquí. Es importante entender que no vivimos en China ni en India ni en Kenia. Allí forma parte de su cultura y se transmite de madres a hijas, de abuelos a padres, como queramos llamarlo. Aquí estamos solos con nuestro bebé, con un entorno que puede pensar que eres un friki por intentar prescindir de los pañales y con muchas ideas preconcebidas que no se ajustan a la realidad.

Hay una cosa que nunca he hecho y que leí en los libros sobre HNB. Es el tema de que cuando el niño hace pis encima, desnudo o con ropa, en casa o fuera, se supone que hay que llevarle al lugar apropiado y enseñarle de alguna forma que es ahí donde se hace, con la postura y las señales de los padres. Ahora pienso que esa forma tan relajada de hacerlo ha podido confundir a mi hijo y que, quizás, lo que le he enseñado es que se puede hacer el pis en un determinado lugar (orinal, palangana, w.c., arbolito) pero que también se puede hacer encima y está bien. Como todos sabemos, no es exáctamente así y me pregunto si mi hijo habrá captado ese mensaje en algún momento, es decir, si le estaré enseñando a hacer pis en el suelo. Ahora que ya tiene 16 meses, sí le explico muchas más cosas porque lo entiende todo.

Creo que es importante no atosigarle con ir al baño porque la capacidad de aguantar entre micciones y hacer menos veces pis es lo que estimula el crecimiento de su vejiga. Según he podido leer en un estudio sueco sobre urología infantil, sobre todo lo hace la capacidad de aguantar seco durante la noche  (“Bladder function and development in healthy neonates“). Por eso pienso, aunque quizás no sea muy científico y sólo sea mi humilde opinión, que ponerle más veces de las que lo necesita no es bueno. Está claro que te aseguras de que está seco, pero creo que no estás dando la oportunidad a su vejiga de que aumente de tamaño al ritmo natural. Es decir, hay que ponerle según SUS tiempos y patrones normales entre micciones, no solamente teniendo en cuenta los tiempos de los ADULTOS. Esto no quiere decir que si vas a hacer un viaje en coche, no se lo propongas antes de salir, pero el resto del día hay que adaptarse siempre al niño. Además, esta nueva perspectiva permite ver los pocos “accidentes” como algo natural, no como algo que el padre está haciendo mal o que no sabe “comunicarse” con su hijo.

Sus señales:

– Caca: por primera vez ha señalado verbalmente y con voluntad de hacerlo. No siempre, pero alguna vez ha hecho el gruñidito que le hacía su padre cuando le ponía y después ha seguido diciendo “puaghh, puaghhh”. ¿Quién le ha enseñado eso? Nos reímos muchísimo cuando lo hace. Otras veces simplemente le vas a poner a hacer pis y él aprovecha para hacer caca también. Este mes ha empezado a practicar a sentarse él solo en el orinal pero siempre como juego.

– Pis: muy pocas veces leo sus señales a tiempo. O bien se acerca corriendo a mi, como suplicando que le coja en brazos, o bien le veo que se pone de pie en algún sitio a modo de “balcón” y en ese momento se para y lo hace. Es raro porque como es un terremoto, cuando hay un pequeño silencio notas algo raro y una voz que te dice: “va a hacer pis ¡ya!” Como pocas veces llego a tiempo, me funciona más lo de proponerle cuando creo que lo necesita y, si no tiene ganas, me lo dice.

Un paréntesis de vacaciones:

Hemos estado 5 días por Cantabria y nos hemos llevado calzoncillos y pañales de usar y tirar. La ropa interior la hemos usado cuando nos parecía y la hemos lavado y tendido en la posada donde nos alojábamos. El resto del tiempo nos hemos olvidado del tema y le hemos puesto desechables.

Por las noches:

Con 15 meses ya llevábamos un tiempo en el que habíamos notado que no le gustaba hacer pis por la noche así que solamente le cambiábamos el pañal de tela sin cobertor o, si no llevaba, el empapador de debajo. Muchas noches, independientente de usar pañales de tela, desechable o nada, me veía cambiándole 3 veces en sus respectivos despertares. Sin embargo, una noche se despertó y mamó como siempre, y el pañal estuvo seco durante toda la noche. Le puse en la palangana una de las veces, incluso quizás no le hubiese hecho falta, y así hasta por la mañana. Después de esa noche, decidí no ponerle a ver qué pasaba y ¡voila! no necesitó hacer pis por la noche ni mojó pañales durante unos días. Pero esos días pasaron y volvimos a lo de siempre: despertares, pañales mojados y tomas nocturnas para volver a dormir.

En eso llegó agosto y las vacaciones del papá, con lo que nos pusimos con el famoso “plan padre”. Lo que hicimos es que yo me fui a dormir a otra habitación y ellos se quedaron en la cama grande. Cada vez que se despertaba, su padre le cambiaba el pañal si lo tenía mojado y le intentaba volver a dormir (con brazos, meciéndole o con el carrito). Si no funcionaba, me lo traía a la otra habitación y yo le daba de mamar. Si se dormía así, se lo llevaba dormido. Y si necesitaba movimiento, se lo daba él y se volvían los dos a dormir. ¡Y esta vez sí que ha funcionado! ¡Sin lágrimas! Dormimos muchísimo mejor los tres y así llevamos todo el mes.

El sueño de Félix cada vez es más profundo y, aunque moje el pañal, sigue dormido. Incluso se le puede cambiar el pañal sin que se despierte, cosa rarísima antes. Yo creo que han influido tres cosas:

– es más mayor.

– camina y gasta muchísima energía.

– duerme con papá.

Hoy, por ejemplo, se ha dormido tardísimo, a las 00h y se ha despertado para mamar y volverse a dormir a las 9h30. ¡Esto era impensable hace unos meses! Ahora solamente nos queda adelantar la hora de dormir, jejeje…

Hemos vuelto a usar de tela sin cobertor por las noches y fenomenal. Si hay algún pequeño escape, como usamos la sábana bajera impermeable, no hay problema, ponemos una toalla y ya está. Preferimos la comodidad a ponerle el cobertor. Y de los desechables, nada, ¡al baúl de los recuerdos! Alguna noche que los ha usado se moría de calor, se quitaba el velcro y acababan los dos mojados. Yo siempre he sido partidaria de la tela pero el papá prefería el de usar y tirar para por las noches. Ahora ha visto que con el de tela, que además es de corchetes, duermen muy bien.

 Fuera de casa:

Desde que empezó a andar hace un mes está que no para quieto. Va en ropa interior y llevo siempre en el bolso otro pantalón, otro calzoncillo y un pañal, por si las moscas. A pesar de que le voy poniendo a hacer pis por ahí y que no es lo normal, ha habido algún “charquito” que otro en el parque, encima de su padre, en una tienda de ropa y en un bar. ¡Pero los hemos limpiado tan rápido con un poco de papel!

Supongo que la gente le parecerá un poco extraño que no le pongamos pañales pero tampoco nos dicen nada… En cualquier caso, a mi me da igual. En nuestra sociedad el pis de los bebés es como tabú y tiene una carga emocional que no termino de entender. Espero que algún día se normalice y sea tan corriente como que a un niño se le manche la camiseta al comer.