Comadronas y autorización marital

He encontrado en el libro “Criadas, Nodrizas y Amos” de la historiadora Carmen Sarasúa otro ejemplo de una institución estatal fomentando el machismo y la sumisión al hombre en 1796, obligando al marido a “autorizar” a su mujer para estudiar y ejercer su profesión, infantilizándola: 

pg 169: “Las dificultades para que las mujeres continuaran ejerciendo esta actividad crecen con su progresivo control por parte de los Colegios de Médicos, que desde finales del siglo XVIII exigen a las que desean acceder a ella la autorización de sus maridos. “Don Agustín Ginesta, Catedrático de Partos del Real Colegio de Cirujía de San Carlos, dará principio a la enseñanza de las matronas”, a la que “no se admitirá a muger alguna que no sea casada o viuda (..) con la licencia de su marido si fuere casada y no lo tuviere ausente”. Diario, 1 de enero de 1796.”

Es importante resaltar que si a partir de esta fecha es obligatoria la autorización conyugal para ejercer de matrona es porque anteriormente no hacía falta y las comadronas atendían partos de forma autónoma sin necesidad de que su marido les diese permiso para estudiar y trabajar. También se vuelve obligatorio que la comadrona sea casada, por lo que se entiende que antes de esta intervención de la autoridad podían ejercer sin importar su estado civil. 

En realidad el asunto de los permisos habría que matizarlo porque es cierto que en otras épocas diferentes monarcas habían intentado instaurar licencias y exámenes (Cortes de Zamora en 1434, Ordenanzas de Madrigal de 1448 o los Reyes Católicos en 1498), pero la realidad es que esos intentos de controlar a las parteras fracasaron estrepitosamente y las madres casi siempre recurrían a las mujeres expertas y cercanas que les inspiraban más confianza, independientemente de si tenían o no licencia legal para ejercer.  Hasta el punto de que en 1576 Felipe II abolió la legislación previa instaurada por los Reyes Católicos referente a los exámenes de matrona. Hubo un “vacío legal” hasta 1750, año en el que Fernando VII promulgó una ley que regulaba el ejercicio de la profesión de nuevo, exigiendo un exámen para trabajar de comadrona, pero no consta que se pidiera autorización del marido todavía. Esto ocurriría unos cincuenta años después, como hemos visto. Las aspirantes a sacarse el permiso oficial tenían que estudiar “la cartilla del arte de partear” de Antonio Medina, el médico de la familia real y examinador del Real Tribunal del protomedicato.

Sin entrar a juzgar si la formación de las comadronas era mejor o peor que la que tenían antes de la institucionalización de la misma, es destacable la pérdida de independencia por parte de este sector de mujeres trabajadoras, que en ningún caso se parecía al estereotipo del ama de casa o el ángel del hogar de mediados del siglo XX. La autoridad marital tampoco fue una demanda de los hombres del pueblo para dominar a sus compañeras sino una imposición legal de los hombres de estado, es decir, del poder. No en vano el Real Colegio de Cirujía de San Carlos fue fundado en 1780 por el propio Carlos III. Falta por conocer e investigar cuál fue la resistencia de las clases populares a estos ataques, si es que hubo alguna o simplemente se conformaron con la nueva situación.

Edificio de Francesco Sabatini que compartieron desde 1781 el Hospital General y el Colegio de Cirugía, actualmente ocupado por el Centro de Arte Reina Sofía.

María Dolores Ruiz-Berdún en “La tradición obstétrica familiar en el Real Colegio de Cirugía de San Carlos de Madrid: Concepción de Navas, la hija de Juan de Navas”:

“El 19 de abril de 1790 se inauguró la Cátedra de Partos en el Real Colegio de Cirugía de San Carlos de Madrid (Burke, 1977). Según se recogía en la Ordenanzas del Colegio de 1787, dentro de las funciones del catedrático se encontraba el formar a todas aquellas mujeres que quisieran aprender el «arte de partear». A esta enseñanza, que debía hacerse en una de las salas del Colegio «a puertas cerradas», sólo podían concurrir aquellas mujeres que fuesen casadas, circunstancia que debía ser acreditada con un certificado de matrimonio. También debían adjuntar una autorización del marido para poder asistir a instruirse como futuras matronas. El Catedrático de partos en 1790 era Agustín Ginesta, que había ganado la plaza tras quedar vacante por la muerte de Jaime Respau el 31 de julio de 1788 (Aparicio, 1956).
La enseñanza de las matronas en los Colegios de Cirugía, supuso a la larga la pérdida de su autonomía profesional debido al proceso de relegamiento científico y de sumisión a las que fueron sometidas (Ortiz, 1996).”

Y Cira Crespo en su libro Maternalias afirma:

“¿Qué tiene que ver estocon nosotras? Pues que a la vez que se construía el Estado Moderno, se empezó a ordenar el conocimiento. Se constituyeron las universidades como los únicos lugares donde se enseñaría el saber oficial. En otras palabras, se separó el conocimiento oficial del no reglado, que acabaría considerándose inferior. El conocimiento de las parteras y las mujeres que atendían el parto empezó a cuestionarse muy seriamente. Por un lado, porque no era un conocimiento oficial. ¿Quién acreditaba que aquellas mujeres no eran brujas? Y aún más importante: ¿Cómo nos podíamos fiar de la palabra de una mujer cuando había que decidir quién era el heredero?
Toda Europa, tarde o temprano, sufrió la ola racionalizadora y burocratizadora. Para poder ejercer como comadrona, había que superar un exámen en una universidad ante un tribunal masculino. Para poder certificar un nacimiento, se debía tener el visto bueno de un hombre. En resumen, todo aquello que venía de la mano de una autoridad femenina era puesto en duda: lo femenino era cuestionado. Sus conocimientos eran no reglados, no oficiales y, en consecuencia, desestimados, en el mejor de los casos. En el peor, eran llevadas ante el tribunal de la Inquisición bajo la acusación de brujería.
De manera desigual se fue extendiendo la mala imagen de las comadronas y mujeres sanadoras en general. En una horquilla que va desde el siglo XV hasta aproximadamente el siglo XVII, en toda Europa occidental se acabó con el poder de las mujeres en este ámbito, casi el único donde podían ejercer su conocimiento. Los efectos colaterales los sintieron todas las mujeres….(…)”

 Para profundizar y reflexionar sobre estas cuestiones: 

– Feminicidio o autoconstrucción de la mujer de Prado Esteban Diezma y Félix Rodrigo Mora. 
Maternalias, de Cira Crespo.
Fechas claves para la historia de las matronas 
Sanadoras, Matronas y Médicas en Europa: Siglos XII-XX, de Montserrat Cabré i Pairet y Teresa Ortiz.
La formación de matrona a lo largo de la historia. Asociación Navarra de Matronas.

“Conócete a ti mismo”

La famosa frase del Templo de Apolo de Delfos viene a mi mente después de haber escrito sobre el empoderamiento.

“Conócete a ti mismo”, “Conócete a ti misma”… Para enfrentarnos a los problemas derivados de esta forma de vida y las formas de control y dominación actuales hay que empezar por ahí, por conocernos desde la honestidad, sin autoengaños ni mentiras piadosas.

Conocernos, en lugar de debilitarnos, nos hace más fuertes o, al menos, nos hace conscientes de nuestras debilidades.

γνῶθι σεαυτόν

Sobre los vendedores de humo e “igualdad”

Esta es la pirámide del sistema. Ahora nos quieren vender que la igualdad que hay que lograr es que haya un 50% de mujeres y hombres en cada escalón, incluso que sea una mujer la que se ponga en su cumbre. Y esa pirámide ha cambiado bastante. Ya hay mujeres en los escalones del ejército, en la política y en el mundo empresarial. No las hay en la Iglesia pero sí en el mundo del adoctrinamiento ideológico, publicitario y consumista, las nuevas religiones. No. No nos distraigamos del camino: ¡No más pirámides!

 
Desde la promulgación de la Ley Orgánica 3/2007 de 22 de marzo, para la igualdad efectiva de mujeres y hombres, se puede dar por moribunda la palabra “igualdad”. De hecho, junto a la Ley de Violencia de Género, son de las leyes más desiguales que han existido. El objetivo de esta ley es, supuestamente, garantizar la igualdad real y efectiva de oportunidades entre mujeres y hombres dentro de la empresa y evitar cualquier tipo de discriminación. Objetivo muy loable si no fuera porque no es real y dista mucho de la verdadera igualdad. Entramos en el terreno del idioma inventado por el poder.

Y para no irnos al plano teórico vamos a empezar con un ejemplo de Plan de Igualdad, el del Corte Inglés. 
En la página número 15 podemos leer:

“Establer medidas de acción positiva”, “tendrán preferencia las mujeres en el ascenso”… ¿Dónde está la no discriminación y la igualdad de acceso? Vemos como se ha tergiversado el sentido de las palabras y lo único que se busca es mantener las jerarquías (son intocables) pero que en cada escalón de la pirámide de poder haya el mismo número de hombres y mujeres. Las mujeres de esta forma ascienden simplemente por órdenes del poder, por tener un sexo determinado, y no por méritos propios. Lo que subyace es un machismo tremendo, ya que supone que la mujer no ascendería nunca si no fuera porque se la “ayuda”. Tampoco se plantean, por supuesto, que quizás haya mujeres que no valoremos el medro, el dinero, el poder y el ascenso en la escala social de forma elegida, por ser contrarios a  nuestros valores. Por ejemplo, hay mujeres (y hombres) que preferimos tener menos dinero y a la vez poder pasar más tiempo con nuestros seres queridos, cuidar a nuestros hijos, investigar, bailar, escribir un blog o cultivar nuestras facetas intelectuales o reflexivas. ¡Esto es algo inconcebible!

Por eso hago desde aquí un llamamiento a las mujeres y los hombres para que no se dejen comprar por las zanahorias del sistema. En el caso femenino es especialmente importante renunciar a los cáminos “fáciles” y a sus “ayuditas”. Si esas ayudas tienen algo de positivo, deberían serlo también para nuestros compañeros los hombres. Y si son nocivas no deberían serlo para nadie. Ya sé que es fácil decirlo y mucho menos dejarse comprar, pero al menos hay que intentarlo…

Este punto también es penoso. ¿Pero quién se considera el Corte Inglés y sus sindicatos para decirle al personal masculino cómo  tienen que organizar su vida fuera del centro de trabajo? Y lo peor es que los trabajadores y trabajadoras no se han rebelado todavía contra esta panda de iluminados… Cada familia tiene que auto-organizarse como mejor les venga a todos sus miembros, si acaso deben escuchar las opiniones de sus iguales, sus amigos, sus familiares y compañeros en relaciones recíprocas, pero nunca seguir las consignas irreflexivas que les imponen desde arriba quienes les explotan.

Por ejemplo, yo misma me he pedido una excedencia por cuidado de hijos y durante ese tiempo he hecho más trabajo doméstico que antes. ¿Quiénes son estos para organizarme la vida? Pero es que mi compañero también colabora en todo lo que puede cuando vuelve del trabajo: baña, da de cenar a nuestro hijo y le duerme muchas noches. Nosotros nos regimos por el principio libertario de que cada cuál dé lo que pueda dar y reciba lo que necesite, lo que no necesariamente es igualitario al 50%. A veces, siguiendo este detestable uso de los números cuando se habla de los cuidados, es un 60%-40% o un 70%-30%, y a veces un 100%-0% (como cuando cuidamos a un recién nacido) y no pasa absolutamente nada porque es acordado libremente y tiene un sentido, y sobre todo, es nuestra vida y así queremos vivirla.

No se puede ser más caradura. Además de embrutecer y explotar a través del trabajo asalariado en una organización como El Corte Inglés, se permiten el lujo y la desvergüenza de meterse en la vida extralaboral de los trabajadores. ¿Por qué no dentro de la empresa hablamos de los asuntos de la empresa? ¿Por qué si hablamos de compartir, no se habla de compartir el trabajo y los dividendos con los accionistas y directivos de El Corte Inglés? ¿Por qué no vienen a trabajar de cajeros algún día, a reponer productos del supermercado o a lavar los wáteres? ¿Por qué no hablamos de equiparar el precio de la hora de trabajo y eliminemos las diferencias salariales que existen entre trabajadores universitarios y los que solamente tienen el graduado escolar? ¿Acaso no tenemos todos las mismas necesidades vitales? Ah, eso nunca, claro… No sé a dónde vamos a llegar, dentro de poco también nos dirán en el trabajo cuantas veces debemos de besar a nuestros hijos, practicar el sexo con nuestros amantes o salir a pasear con nuestros abuelos. Patético.

Habrá alguien que me diga que esos mensajes hay que darlos porque si no la gente tendrá comportamientos machistas o sumisos en casa. Siento decir que ha sido siempre la intervención del poder la que al meter baza ha producido esos comportamientos. Cuando nos movemos en ambientes igualitarios y solidarios ese tipo de comportamientos desaparecen y si se dan, es la colectividad la que señala el problema en la asamblea y se buscan soluciones, lo que no quiere decir en modo alguno que la convivencia y la vida sean tareas fáciles sin conflicto alguno. Lo importante es cómo afrontamos el conflicto. En este tema y muchos otros no puedo dejar de recomentar el libro de Prado Esteban y Félix Rodrigo Mora “Feminicidio o autoconstrucción de la mujer”.

Con todas estas leyes discriminatorias en nombre de la igualdad ha surgido todo un nuevo sector laboral como el de los másteres universitarios de género y las empresas de Igualdad. Como muestra dejo el enlace de una de ellas que señalo simplemente por haber llegado a ella por casualidad, buscando información sobre otro tema: https://sites.google.com/site/somosinergias/servicios/-que-hacemos

Se podría decir mucho sobre los talleres, sobre el control del material didáctico para que pase sus filtros y su censura, y sus charlas (una de ellas titulada Incrementando beneficios: mujeres en los organismos empresariales”), pero me quiero centrar en el apartado de Planes de Igualdad en el que indican que un plan de igualdad “enriquece” en beneficios y en productividad, es decir, son un instrumento al servicio de la clase empresarial para ganar más dinero y explotar más y mejor a sus trabajadores. Además, “mejora la imagen”, con lo cual da lo mismo la basura que haya detrás de una institución, la fachada puede estar bien limpita si tienes un plan de igualdad. Y encima lo dice sin pudor la propia organización que los hace, lo que se agradece bastante, la verdad. Es literal.

En ningún momento se cuestiona la desigualdad del sistema político y económico, pero, no solo eso, además se ponen claramente del lado del estado y del capital, ofreciendo su ingenio para explotar mejor y ganar más dinero. ¿Dónde quedó la lucha por la justicia social? ¿Dónde quedó la lucha por la libertad de conciencia, de debate y de reflexión? ¿Dónde quedó la reivindicación de ser mujeres auténticas, libres y responsables de sus actos, sin tutela de los hombres, pero tampoco del poder capitalista y estatal y sus defensoras?

Nunca me había interesado ni por el feminismo ni por los asuntos de género hasta ahora porque siempre he visto la lucha por un mundo mejor como tarea de todos: hombres, mujeres, niños y ancianos. Ahora que comienzo a investigar un poco, lo que leo me parece más terrorífico que lo anterior, tanto en el plano ideológico como en el comercial.

Por tanto, si lees esto y trabajas dentro del sector del “género” no tienes por qué sentirte atacado. Yo trabajo en una fábrica de títulos, de generación de pensamiento único y adoctrinamiento y no pasa nada, una puede ser crítica con lo que le da de comer, no tiene por qué fusionarse con la institución para la que trabaja como asalariada. De hecho, es muy sano criticarla, tomar distancia ideológica y sobre todo no creerse una misma sus mentiras.

Volvamos a Barrio Sésamo: esto es un debate y eso no lo es.

Tomando como partida la contestación que ha dado el Foro de Nueva Economía a José, que escribió un comentario en la entrada anterior, vamos a mostrar lo que es un debate y lo que no lo es. Dice en su cortés mensaje esta organización:
“Nuestra organización pretende ser ante todo un espacio de encuentro y de debate sereno y abierto, en el que NADIE se sienta incómodo o violento. Para ello hemos de preservar los buenos modos y unas mínimas normas de procedimiento.”
Bien, un debate es según la RAE:
“debate.
(De debatir).
1. m. controversia (‖ discusión).
2. m. Contienda, lucha, combate.”
Como vemos, es una definición relacionada con el mundo bélico.
“debatir.
(Del lat. debattuĕre).
1. tr. Altercar, contender, discutir, disputar sobre algo.
2. tr. Combatir, guerrear.”
Según la Wikipedia:
Un Debate es una técnica de comunicación oral donde se expone un tema y una problemática. Hay integrantes, un moderador, un secretario y un público que participa. No se aportan soluciones, sólo se exponen argumentos.
La condición de un ‘debate’ se da en el distinto punto de vista que guardan dos o más posiciones antagónicas en torno a un tema o problema.”
Esto sí que es interesante. ¿Se puede llamar “debate” a lo que hace el Foro de la Nueva Economía? ¿Dónde se exponen los argumentos? ¿Dónde están las dos o más posiciones antagónicas en torno a un tema o problema? Yo sólo he acudido dos veces pero la primera vez vi a un señor llamado Trichet soltar un rollo de una hora plagado de vaguedades y activismo oligárquico y, la segunda vez, vi al presidente de la patronal europea y al Sr Díaz Ferrán soltar un monólogo en el que creo que se repite la palabra reforma 40 veces y se defienden las bondades de la misma en un razonamiento circular. Bueno, si esto es un debate, la guerra es paz, lo bueno es malo, la libertad es encarcelamiento. Por favor, ¡devolvednos el significado de las palabras! Desde aquí invito a la organización de dicho “banquete masturbatorio” a que revalúe su actividad y cambie el texto de su página web porque está faltando a la realidad de lo que se está haciendo en los salones del Ritz.
Definición de Word Reference:
“debate
m. Discusión, confrontación de opiniones diferentes:
antes de votar la enmienda, se sometió a debate.
Contienda, combate:
tiene un continuo debate con sus prejuicios.
Esto es una charla con su posterior debate del Instituto de Ciencias Económicas y de la Autogestión en las jornadas “Otoño Libertario” del Sindicato CNT:

La crisis capitalista, efectos en la sociedad y propuestas libertarias from Audiovisuales CNT Madrid on Vimeo.

La charla del ICEA va desde el minuto 0 al minuto 94 y, después, el moderador-presentador invita a debatir las ideas expuestas. Muchas veces, el debate enriquece la charla, la completa, la refuta parcial o completamente o la matiza. ¡Y no pasa nada! ¡No te mueres, ni te salen sarpullidos!

Ahora vamos a ver otra charla y otra cosa que no es un debate, con preguntas escritas seleccionadas por el moderador. Aviso: puede producir ganas repentinas de ir al servicio, aburrimiento, provocar intentos de suicidio en personas susceptibles o deprimidas, rebeldía, ganas de tirar un zapatazo, en fin, no sé, una fuerte alergia a la manipulación de los tipos de interés y a tirar de la maquinita de imprimir billetitos y otras “medidas no convencionales”:

Del minuto O al 0:01:49 hay una presentación de la charla en la que se nos explica que está patrocinada por BBVA.

Después, habla el que paga el acto, un tal Don Francisco González, hasta el minuto 10.44. Por cierto, me encanta ese momento “mi querido amigo, Pedro Solbes”. Recuerdo que le pedí una entrevista después del acto y me dijo que no, que él ya no era Ministro de Economía.
Del minuto 11 hasta el 41:41 es la charla de Trichet propiamente dicha. Después empieza lo que el presentador llama “coloquio” hasta la traca final del brindis con cava en el 01.20.30 en el que se invita a hablar al Presidente del Banco de España, que propone un chinchín por el euro y por el Presidente Trichet, en un empalagoso ataque de peloteo entre banqueros centrales. Si alguien tiene una morbosidad especial, como es mi caso, puede resistir hasta el momento del tintineo de las copas en el 01:23:14.
Ahora vamos a ver otra charla y debate organizados por unos pocos compañeros interesados en un tema, que lo proponen en su sindicato (CNT) y al ponente (el economista anarquista José Luis Velasco), y se realiza con pocos medios, muchas ganas de aprender y discutir:
El debate empieza en el minuto 36.04 del segundo video.
——————————————————————————————-
Me gustaría contestar a las personas que han escrito en el post anterior:
Para “Le petit diable”: gracias por la difusión. Con medios como internet, no necesitamos las mentiras y falsos debates de los medios comprados y periodistas vendidos. Con sus telediarios nos quieren vender la idea de que el mundo es una lucha entre etnias y odios fratricidas, y que el hombre es un lobo para el hombre. No es así y lo saben. Se les acaba el chollo.
“Ciudadano”, efectivamente, todos los seres humanos somos iguales y tenemos los mismos derechos y obligaciones. Una vez que nos demos cuenta de esto, expresaremos nuestra opinión en todos los contextos con la misma naturalidad. Mi “mala educación” fue pensar que podía comportarme igual en un “foro de debate” de capitalistas, políticos y periodistas que en una asamblea horizontal. ¡Craso error! La igualdad se queda en la retórica y las leyes, y la demagógica eres tú. Un abrazo.
“Anónimo”, la realidad supera la ficción y estas reuniones de “diálogos de besugos” (disculpas a los besugos) algún día estarán expuestas en algún museo autogestionado del futuro como prueba del absurdo en el que vivíamos a principios del siglo XXI, si es que el fascismo y las guerras que nos preparan no logran cargárselo todo antes. ¡No les dejemos! Un abrazo.
Rafael (Berrio), efectivamente, ojalá los 4 millones de parados se hubiesen reunido en asamblea general en la plaza del Ritz y la Bolsa para exigir la comida que se gastan en comprar “estómagos agradecidos”. ¡Ah, que pedir justicia ahora se llama demagogia y mala educación! Un abrazo y organízate y lucha. Yo desde luego, quiero vivir en paz, pero no en la paz social que quiere esta gente. No habrá paz hasta que acabemos con la división del mundo en Estados y patrias (¿qué me separa de mis compañeros de lucha griegos, portugueses, marroquíes, franceses…?). No habrá paz hasta que no quitemos los privilegios a esta mafia capitalista-política-banquera-militar-farmacéutica-petrolera. Te recomiendo un blog: colectividades.blogspot.com
Pero, ¿cómo pueden llamar doctrina económica a promover la solidaridad y el apoyo mutuo entre capitalistas y la competitividad y el sálvese quién pueda entre currelas? Yo trabajaría 80 horas semanales si fuera para acabar con el hambre en el mundo o contruir alcantarillas y tuberías para mejorar el acceso al agua potable. Si es para servir a los del Foro de la Nueva Economía, políticos, ONG’s mafiosas (alguna honrada hay pero siempre fomentan el espíritu caritativo y no el de justicia), conmigo que cuenten para lo mínimo necesario para sobrevivir en esta sociedad.
Aritz, mis ovarios están en su sitio…algo revueltos por los nervios de la rabia pero prefiero turbarme ante el disparate que estar anestesiada. Un besazo.
Anna, no me des las gracias que no soy Teresa de Calcuta 🙂 Seguro que estás deseando decir lo que piensas a esta gente en un verdadero debate. ¿Lo exigimos juntas? Creo que quizás sería necesario que nos cedieran un estadio de fútbol y un micrófono…Solidaridad y apoyo mutuo.
“Precarioman”, oye, es curioso que la palabra Foro tenga en wikipedia dos significados (entre otros):
Foro: “El foro, es un tipo de reunión donde distintas personas conversan en torno a un tema de interés común. Es, esencialmente, una técnica de comunicación oral o virtual, realizada en grupos, con base en un contenido de interés general que origine una “discusión”.
Es una técnica de dinámica de grupos que consiste en una reunión de personas donde se aborda de manera informal o formal un tema de actualidad ante un auditorio que, a menudo, puede intervenir en la discusión. Normalmente la discusión es dirigida por un moderador. El objetivo del foro es conocer las opiniones sobre un tema concreto.”
Foro: “El Foro (en latín, forum) era un espacio público en las antiguas ciudades romanas con funciones comerciales, financieras, religiosas, judiciales y de prostitución, además de ser el lugar donde los ciudadanos romanos realizaban comúnmente su vida social.”
A mí el Foro para la Nueva Economía me recuerda más al Foro romano, ¿no te parece?
“Hasta los mismisimos H…….”: pues sí, cuando algo sale en los medios de comunicación es porque interesa a alguien.
Cristian, los nervios no me permitieron decir más cosas como, entre otras: ¡solidaridad con los trabajadores de Marsans! ¡meteros vuestras reformas por el ojete! Como soy una maleducada, es lo que tiene…:) Sí, cuando legalizaron las ETT’s debimos ser algo más maleducados porque reforma tras reforma nos van exprimiendo más, hasta llegar al objetivo deseado: mercado laboral y libertades al estilo partido comunista chino. O si no, ¿qué hace España con un pabellón en la EXPO de Shangai? ¿No se supone que es una dictadura, que ejecutan a mucha gente, que no hay libertades? Ah…que ahora toca peloteo. No me hagas caso, dicen que soy una demagógica. 🙂 Un beso.
María (Maza), agrégame al facebook. ¡Que la CIA se entere que somos peligrosas porque pensamos!
Toni, pues sí, parece ser que así está el cotarro. Supongo que siempre ha sido así, sólo que a mi generación nos habían contado otro cuento de hadas en las escuelas. Los derechos y libertades sólo se consiguen si se ejercen. ¡Las 8 horas costaron en España una famosa huelga (la de la Canadiense), detenidos y muchos represaliados! ¿Quiénes somos nosotros para tirar todo esa lucha por la borda? Un abrazo.
Metalkas, ¡salud y fuerza para la parte que te toca!
José, has tenido una idea buenísima. Queremos una respuesta a esa pregunta y la queremos para AYER. No pueden contestarla porque tendrían que decir que hay clases, que hay unos que pueden llevarse los beneficios a Suiza o a algún paraíso fiscal y hay otros que nos toca pagar la M-30 de Gallardón a 2.000 euros por madrileño (bebés y pensionistas incluidos). Si algún trabajador se había creído el cuento del capitalismo popular teniendo acciones en empresas o consumiendo a base de préstamos, es hora de despertar e investigar cómo se crea el dinero, quién lo crea y cómo se manipula su valor.
Me encanta el tono correctísimo que emplea el Foro, se nota que no son tan maleducados como yo. Ahora que siento decirles que no han conseguido ser ese espacio de encuentro y debate sereno y abierto. Desde luego a mí, que soy una persona pacífica, consiguen que me sienta incómoda y violenta. Me da urticaria pensar en cuantos comedores populares podrían organizarse en el Ritz mientras les veo brindar. Me da risa pensar que para algunas personas eso pueda llamarse “debate” o “coloquio”. Me da pena que haya currelas que lo justifiquen y digan que conocía las normas de antemano. Eso mismo me dijo una “compañera” de trabajo cuando denuncié cesión ilegal de trabajadores en mi subcontrata. “Ya sabías lo que firmabas cuando te contrataron por segunda vez” (nos echaban cada verano), dijo. Pues sí, pero eso no limita mi derecho a reclamar porque hay derechos inalienables a los que no se puede renunciar. Gracias por formular la pregunta, José.
Denmadrid, no pretendo en ningún momento ser una líder. De hecho, eso es parte del problema, esperar que venga un lider a solucionarnos la vida. ¿Por qué no cada uno tomamos conciencia y con responsabilidad y libertad actuamos en consecuencia? Respecto a convertir el Ritz en una cárcel, pues no lo veo ni en broma, no me gustan las cárceles para nadie, ni siquiera para los empresarios corruptos. ¿Qué tal si convertimos los salones en comedor social para parados? ¿y eso de “cárcel bajo control de los medios sociales”? ¿”campos de reeducación”? Esto me suena a revolución cultural maoísta, campos siberianos y purgas estalinistas… y me dan retortijones…pufffff… Denmadrid, aquí lo que hace falta es un debate de verdad, presentar un argumento contra otro sin falacias de ningún tipo. Yo propondría a los miembros del Foro para la Nueva Economía que si “esto lo arreglamos entre todos” podemos colectivizar la economía mundial dy que se pongan a currar, no ya como directivos, sino como trabajadores corrientes y molientes, como el resto de los mortales. No sé qué les parecerá, me da a mí que no ¿eh?…no les veo muy dispuestos…a cada cual según su necesidad, de cada cual según su capacidad.