Prostíbulos sexuales, prostíbulos reproductivos

Leo el artículo de El Mundo titulado “Pagar por sexo, normal entre los jóvenes” donde se dice:

España, ya se sabe, es el tercer país del mundo con mayor demanda de sexo de pago y el primero de Europa, como ya recogía en 2008 un informe de la ONU.”

Luego leo este otro artículo en el que se habla del baby boom de mujeres que se inseminan sin pareja comprando esperma en un catálogo por internet. Es más complicado de ver pero estas mujeres también están recurriendo a trabajadores sexuales cuyo principal servicio ha sido masturbarse y eyacular en un recipiente. Al igual que los hombres que van al prostíbulo del que habla el primer artículo, ellas también están eligiendo la mercancía por sus rasgos físicos. ¿La diferencia? Unos buscan orgasmos y otras buscan un bebé sin practicar el coito. Pero, ¿acaso introducirse semen de un desconocido no puede también ser considerado un acto sexual? Lo mismo podemos decir de las inseminaciones que se producen en las clínicas y ver estas últimas como prostíbulos reproductivos en los que el acto sexual se produce introduciendo semen en vaginas y úteros a través de la mediación de expertos, médicos o técnicos.

Muy elocuente es también esta frase que encontramos en la web de Cuatro: “Ha llegado a ganar unos 500 euros al mes donando esperma”. Es todo un trabajador sexual, animado por su madre, además. Por supuesto, la conciencia de que esto también es prostitución brilla por su ausencia, pero lo es. Igual que la otra. Se está pagando por servicios sexuales, aunque parezcan más “asépticos”. También deben considerarse trabajadores sexuales y proxenetas los empleados y empresarios de los centros de fertilidad “asistida” (es decir, “artificial”, sin eufemismos).

Por supuesto, muchas de las personas que recurren a los servicios de prostitutos reproductivos no son conscientes de que lo están haciendo. Prefieren mirar hacia otro lado. Dice el artículo sobre el auge de la prostitución entre los jóvenes:

La pregunta es: ¿Por qué va a recurrir un joven a una prostituta en una sociedad hipersexualizada en la que existen aplicaciones que te ponen en contacto con personas cercanas que buscan mantener relaciones íntimas? “Los chavales que recurren a prostitutas suelen tener un déficit de habilidad emocional, que no social. Si pagan 20 euros se ahorran todos los prolegómenos. Muchos tienen problemas para contactar con el otro y pagar les permite ir al grano. Además pagar te hace sentir valorado, hace crecer tu autoestima y tu sentimiento de valía, porque al pagar tienes a una mujer que se pone a tu servicio”, resume Fernando Botana.

Barahona comparte esa opinión: “Los chavales no lo hacen tanto por gratificación sexual como psicológica. Ellas les sonríen, les halagan, les hacen sentirse estupendos… Y a ellos les gusta eso y saber que tienen las riendas del poder en esa relación, porque el que paga exige, y luego alardean ante el grupo. Por no hablar de que además así se evitan el cortejo, el tener que salir a cenar con una chica, ir al cine…” “Con las putas ahorras tiempo y dinero”, reconocen muchos jóvenes entrevistados para este reportaje.

Si lo extrapolamos a la inseminación artificial tendríamos que plantearnos por qué mujeres a las que les atraen sexualmente los hombres están recurriendo a los servicios sexuales de jóvenes como el chico danés del video de Cuatro. ¿Alguien se imagina lo políticamente incorrecto que sería plantear que estas mujeres tienen un déficit de habilidad emocional o social? No, bien al contrario, muchas veces se intenta maquillarlo todo como un ejercicio de libertad personal y empoderamiento femenino. Una gran oda al individualismo. Muerte a la interdependencia, al piel con piel, a la oxitocina, al erotismo, al amor…

Algo muy gordo está ocurriendo en esta sociedad en colapso y nadie quiere detenerse a analizar el gran desencuentro entre los hombres y las mujeres. Mucho menos el de los hijos con sus madres y padres. ¿Será que todo está relacionado?

Comentario al artículo “La donación de óvulos… la decisión más difícil”

Cuando un congreso feminista se opuso a la ingeniería reproductiva y genética en 1985…

Cosificaciones

Fragmento de “La represión del deseo materno y la génesis del estado de sumisión inconsciente”

Fragmento del libro “The Mother Machine” de Gena Corea (1985)

La domesticación humana en curso

El día en que una amiga consumió prostitución

El día en que mi amiga consumió prostitución no era consciente de estarlo haciendo. Le pagó por “amor”, le compró una camiseta bonita, le mandó dinero a miles de kilómetros, a ese país lejano donde todavía había vida y las personas se comportaban de una forma mucho más fresca que aquí, un lugar donde todavía no habían llegado los represivos dogmas sexuales en boga. Allí parecía que tener relaciones sexuales con casi cualquier hombre que se quisiera podría ser fácil. Ella era de aquí, ellos de allí. Pero, aún mejor, con él podía sentirse deseada, querida, divina, endiosada, amada con pasión. Y esta ilusión parecía no tener precio. Quizás alguna promesa vana de volver a verse, quizás su historia romántica de todo a cien y exprés podría extenderse en el tiempo. Vendría a Europa a trinfar. Le presentaría a sus padres. Por teléfono le contó que los de él ya habían aprobado su “relación” de 2 días. Tenían todo un futuro por delante.

En realidad todo esto no podría haber ocurrido si no se hubieran dado algunas circunstancias especiales de su momento vital, tanto en su ciudad, como en su entorno afectivo y familiar. Pero sucedió. Hizo lo que jamás imaginó que podía hacer a su regreso: una transferencia de unos 120 euros, creía recordar, aunque trataba de olvidar la cifra exacta. Un dinero virtual que voló a través de cables de fibra óptica bajo el mar. Le vendría muy bien para su viaje, su formación, su futuro, lo que fuera… Daba igual. En realidad, ella lo hacía por él, no por ella misma. De esta forma quedaba claro que no había pagado por sexo. La realidad era bien diferente. Esa transferencia era un acto casi colonial, imperialista. Un acto de poder. Ella era tan buena. Buenísima. Estaba colaborando, casi se podría decir, con una especie de ONG sin nombre, la organización no gubernamental de la prostitución emocional que vende sueños e ilusiones vanas…

Sí, mi amiga consumió en cierta forma prostitución masculina, y lo de menos fue lo que ocurrió físicamente entre ellos. La cuestión estaba en sus carencias y anhelos. Por un momento parecieron calmarse en una proyección de futuro imaginada y distorsionada. Fue por eso por lo que pagó a distancia, por haber logrado que sintiera lo que deseaba sentir, aunque fuera todo de cartón piedra. Ya sabía que no se volverían a ver pero era una forma de “agradecer” lo vivido sin pensar en lo poco ético del asunto.

Puede decirse que una ilusión paga otra ilusión. La virtualidad del dinero que viaja de un país a otro por caminos desconocidos e ininteligibles ayudaba a pagar el viaje que cumpliría el sueño europeo que muchos hombres con talento de aquel país parecían buscar, sueño tan de mentira como todo lo demás. A su vez, ese dinero era ganado por mi amiga por hacer un trabajo con poco sentido. En este flujo de datos, dinero, sentimientos, sueños, mercantilización se triangulaban y perdían todas las esperanzas.

Por supuesto, todo esto le pasó a una amiga mía que me lo contó, eso a mí no podría pasarme…

La “igualdad” era esto

 “La mujer es un ser libre e inteligente, y, como tal, responsable de sus actos, lo mismo que el hombre”. Dictamen del II Congreso de la Federación Regional de la I Internacional, Zaragoza, 1872. Reproducido por Anselmo Lorenzo en su libro “El proletariado militante”.
http://www.pikaramagazine.com/2013/12/yo-aborte-y-no-soy-victima/

Pikara Magazine es esa revista que basa su éxito en el sensacionalismo, la frivolidad y la inmadurez como marca de la casa. Es esa revista en la que vale todo (en realidad en materia de “género” en cualquier medio vale todo), en la que cualquier artículo es publicable aunque esté mal escrito o su nivel de análisis sea mínimo*,  todo en base a una estrategia de marketing de bastante éxito, por cierto. ¡La autoexigencia de calidad y esfuerzo debe ser algo muy machista y misógino! ¿Acaso no se había asociado a las mujeres desde siempre con la frivolidad y la subjetividad extrema? Todo aquello que mujeres como Mary Wollstoncraft (que a pesar de la historiografía feminista NO era feminista) denunciaron en sus libros se nos presenta como lo más subversivo del mundo en el año 2015.

Creo que unas cuantas imágenes valen para ilustrar el juego a la ambigüedad del que ya he hablado en otras ocasiones en este blog. Las definiciones de conceptos como “feminismo”, “igualdad” o “violencia de género” son equívocos y resbaladizos. Esto viene muy bien para crear una distorsión de la realidad que divide a la población mundial entre “feministas” y “machistas” (o estás con nosotras o contra nosotras). Es obligatorio definirse como “feminista” para no ser tachada de “machista”, como un nuevo dogma al estilo de los del marxismo-leninismo obligatorio en los países del Este. Todo el mundo estaba obligado a observar la realidad con las anteojeras políticas de esas doctrinas como ahora hay que asumir que “la revolución será feminista o no será” o demás lemas parecidos. Pues no, señoras y señores, siempre ha habido mujeres revolucionarias que no fueron feministas y que no necesitaron definirse de esa forma para hacer la revolución junto a sus compañeros de luchas, los hombres del pueblo.

Para este tipo de feminismo no existen las reflexiones profundas. La Ética es inexistente en el debate feminista actual. Todo es considerado moralismo y debe ser reducido a términos de “libertad individual” o de legalidad/ilegalidad. Curiosamente, estos paradigmas que han sido la esencia misma del capitalismo desde sus comienzos son presentados ahora por personas que se autodenominan “anticapitalistas”.

Veamos esta secuencia de enlaces e imágenes:

1. Dice Coral Herrera Gómez: “(El feminismo) No quiere traficar con cuerpos masculinos para el disfrute de los femeninos”.

2. https://www.facebook.com/pikaramagazine/posts/144735138945131
10 de agosto de 2011: “Mari Kazetari: “A las mujeres nos ha tocado ser las putas y a los hombres los puteros. ¿Y si cambiamos de rol?” @marikazetari”
Respuesta de la autora Coral Herrera Gómez: “me encanta este artículo!! es bestial! gracias pr compartirlo, lo comparto!!”

3. Portada de www.pikaramagazine.com a día de hoy: publicidad de la revista del Instituto Vasco de la Mujer (Emakunde) al lado de varios sex shops y el Tantra Secret Spa, una sala de masajes masturbatorios para hombres y mujeres.

nuestro proyecto contribuye al empoderamiento, la participación y la visibilidad de las mujeres, además de documentar y difundir la historia de las mujeres y del pensamiento feminista. – See more at: http://www.pikaramagazine.com/%C2%BFde-que-vivimos/#sthash.EX3jau3A.dpuf
por entender que nuestro proyecto contribuye al empoderamiento, la participación y la visibilidad de las mujeres, además de documentar y difundir la historia de las mujeres y del pensamiento feminista. – See more at: http://www.pikaramagazine.com/%C2%BFde-que-vivimos/#sthash.FU2N7E8T.dpuf

 
4. http://www.tantrasecretmadrid.com/maestros/
“SAMUEL. 28 AÑOS, MADRILEÑO.
Madrileño encantador que fusiona la VIRILIDAD con nobleza en un espíritu fresco y joven.
Moreno, ojos marrones y mirada sincera.”

5. http://www.spalumi.com/f14/tantra-secret-llega-madrid-75825.html
“Todos los masajes incluyen la estimulación Lingam, una técnica perfeccionada de masaje en las zonas genitales, con el fin de activar la energía sexual. Hay masajes con un climax, y con dos, depende de lo que busqueis.” 

6. Artículo de Coral Herrera Gómez en Pikara sobre el amor romántico con el anuncio de la sala de masajes al lado: http://www.pikaramagazine.com/2015/02/menos-guerras-romanticas-y-mas-amor-por-favor/

7. Otras voces que inciden en el consumo de prostitución por parte de las mujeres como algo positivo:  http://aliciamurillo.com/2011/08/07/cuernos-que-no-deberian-serlo/

8. 

Quiero continuar aclarando que yo también abogo por la legalización de la prostitución y de las drogas, lo que no significa que abogue por su consumo ni que me parezca ético como potencial clienta de esos nichos de mercado. Es más, estoy en contra de su consumo. Como siempre, hablamos de la diferencia entre Derecho, Ética y libertad personal. 

Después de leer esto se ven de forma clara las confusiones en torno a las definiciones de feminismo, cada cuál tiene la suya y se usa como convenga en cada momento. A veces es “igualdad de derechos legales”, otras veces es copiar el rol asociado al hombre consumidor de prostitución, otras veces es exigir privilegios legales, otras veces es luchar contra la violencia de género pero a la vez silenciar la que ejercen algunas mujeres sobre otras mujeres y hombres, otras veces es meterse en la vida privada de la gente con la excusa de que lo “personal es político”… Si hablamos del aborto es “mi cuerpo, mi decisión”, si hablamos de permisos de maternidad/paternidad obligatorios e intransferibles es “tu cuerpo no es tuyo, ni tu decisión”… Y en este totum revolutum nos movemos, eludiendo toda responsabilidad que, como sabemos, es condición indispensable de la emancipación. Me llama especialmente la atención este aspecto, que el debate siempre sea legislativo y nunca ético, que realmente es el debate más profundo. 

Una vez que se dejan de lado los planteamientos éticos vale todo, todo por la pasta: la provocación gratuita, el sensacionalismo, la falta de rigor en los artículos, los niños como objeto de consumo narcisista y campo de batalla, el corporativismo cegador… Ese es el sistema económico en el que vivimos, ya sea capitalismo de “libre mercado” o dirigido por el Estado.

Sobre lo de “28 años. Madrileño encantador que fusiona la VIRILIDAD con nobleza en un espíritu fresco y joven. Moreno, ojos marrones y mirada sincera” es bastante tragicómico que puedas leer un artículo de Pikara sobre “qué hacer” con la masculinidad para después irte a la casa de masajes masturbatorios que anuncian a pasar un rato agradable con el hombre-objeto que más te guste y llevarte un buen masaje de cuerpo, alma y Yoni**, que queda más guay que decir “coño”. Es todo tan victoriano, represivo e infantiloide en el fondo… No me gusta usar la palabra “infantil” para describirlo pero me recuerda a cuando yo fumaba con 13 o 14 años para parecer “mayor”, para entrar en lo que yo pensaba que era el mundo de los adultos. Cambiad “adultos” por “lo que yo pensaba que era el mundo de los hombres” y aquí tenemos la ecuación. Ya hace tiempo que no se considera feminista fumar “como los hombres”, ¿no? 

“Por lo pronto, a mí me parece tentador pagar por abandonarnos al placer, permitirnos recibir más de lo que damos, aparcar la presión de dar la talla, de ser la amante ideal que describe la Cosmopolitan, y limitarnos a disfrutar. Mujeres: ¿Os apetece? ¿Os atreveríais?” (tomado del artículo de la editora de Pikara http://gentedigital.es/comunidad/june/2011/08/10/puteras/

Así que en lugar de luchar contra un régimen opresivo que mata al Eros y que reduce el sexo a una cuestión de “dar la talla”, a un intercambio en el que se mide lo que se ofrece y lo que se recibe, a unas técnicas mecánicas o gimnastas, nos vamos de putos y todo solucionado. Ahí sí podemos relajarnos y disfrutar… Esto es feminismo victoriano y represivo que nos condena a la soledad y, de rebote, a un viaje de ida y vuelta a las empresas de reproducción artificial cuando suena el reloj biológico y hay que cumplir los “deseos” y “derechos”. No nos dejemos engañar, es deber de las mujeres desenmascarar toda esta mojigatería y autodestrucción encubierta de subversión (todo ello subvencionado y apoyado por el Instituto Vasco de la Mujer, dirigido en la actualidad por la ex alcaldesa de Ugao-Miraballes perteneciente al PNV).

La prostitución ha florecido en los momentos históricos y lugares de máxima represión erótica. En un mundo en el que la sexualidad fuese libre no habría que pagar para tener sexo. Si hay que pagar es porque hay gente que tiene necesidades vitales que no pueden ser colmadas desde la reciprocidad o el mundo de los vínculos no mercantilizados. Porque cada día es mayor la brecha entre los seres humanos, la incomunicación y la ausencia de lugares de encuentro y seducción. Para paliar toda esa carencia de vínculos primales maternales/paternales, vínculos con la familia extensa, vínculos de amistad, vecindad y convivencialidad se crean todos estos papeles en su versión mercantilizada de lactancia mercenaria, prostitución, venta de óvulos, semen y gestaciones. Las relaciones sexuales como servicios de consumo inciden en la brecha mente/cuerpo y crean sujetos fragmentados y solitarios. ¿Cómo pueden presentarse como algo liberador para las mujeres?

*Con mal escrito me refiero a escrito sin esfuerzo alguno ni un mínimo de autoexigencia en forma y contenido (por supuesto, mucho más grave en cuanto al contenido). Escribir bien es algo muy subjetivo y realmente si esperásemos escribir el texto perfecto nadie escribiría nada. Siempre será mejor lanzarse que no escribir algo por miedo a no hacerlo bien. Sin embargo, escribir sin esforzarse por hacerlo mejor, publicar lo primero que se te pasa por la cabeza o repetir como loros dogmas de las cátedras universitarias y el pensamiento institucional es otra cosa, es menospreciar a las personas que van a leer tu texto.

**Según Casilda Rodrigáñez en Pariremos con Placer (pg. 35) Yoni querría decir “útero” en realidad: “en los tratados de sexualidad tántrica, el  yoni  se  suele traducir por vagina, aunque en sánscrito quiere  decir literalmente útero. No pudiendo, o no queriendo  entender qué pinta el útero en la sexualidad femenina,  se inventan la traducción de  yoni  por vagina y nos pre- sentan los dos órganos sexuales, el masculino, el  lin- gam  (el pene) y el femenino, el  yoni , la vagina, No cabe  mejor representación de la castración patriarcal de la  mujer que la traducción de  yoni  por vagina”. 

ACTUALIZACIÓN 28/10/2015: La publicidad del Tantra Spa ha desaparecido de la revista Pikara. Del mismo modo, ya no hay fotos de hombres en el catálogo de ese centro, solamente de mujeres

Como han cambiado la publicidad ya no sirven los enlaces que había escrito. Sin embargo, aquí se puede ver un pantallazo en un perfil de facebook.

El mito de la prostitución romántica

Copio y pego un comentario que escribí en el facebook de otra persona en referencia a este artículo de la revista VICE titulado “Cada vez más mujeres elegimos libremente ser putas” y al debate que había suscitado:

“Claro que cada vez hay más mujeres que libremente escogen ser putas, también hay más mujeres que venden sus óvulos o se hacen gestadoras de alquiler por elección. También había nodrizas que elegían esa profesión en el siglo XIX (putas, nodrizas, esposas, gestadoras, nannys son todas parte de la fragmentación de la mujer en cachitos).

Respecto a la honestidad de la entrevista está claro que en ningún publireportaje se puede hablar de los propios traumas o simplemente de la parte no tan bonita de la vida. ¡El mal rollo no pone nada y resta clientes!

Me ha parecido muy interesante la entrevista y, sobre todo, la especialidad dentro del sector a la que ella se dedica, la “Girlfriend experience”, es decir, una prostitución que se aleja de la frialdad para intentar imitar las relaciones sexuales con una novia, una novia de alquiler que da besos, morreos, etcétera. Esto nos da algunas pistas del nicho de mercado que se va abriendo paso entre el sector masculino. Cada vez habrá que pagar más para tener experiencias que imiten lo humano y antes eran no mercantilizadas, lo próximo es la prostitución en el sector de la amistad (ya hay páginas web).

Antes los hombres casados se iban de putas para hacer lo que la sociedad represiva no les dejaba hacer con sus esposas, a las que el sistema se había encargado bien de domesticar también. Ahora algunos hombres reprimidos se van de putas y pagan para tener con ellas una “experiencia novia” o “experiencia esposa”. ¡Es la leche cómo cambian las biopolíticas represivas! http://es.wikipedia.org/wiki/Girlfriend_experience “.