Fragmento del libro “The Mother Machine” de Gena Corea (1985)

Pg. 12 (Capítulo 1. Eugenesia: Planificación (Genética) Familiar: 

“Ella era cuáquera. La mujer de un comerciante. La paciente de infertilidad del Dr. William Pancoast. Fue una mujer cuyo nombre nunca fue registrado. 

El Dr. Pancoast, un profesor del Jefferson Medical College de Filadelfia, ya la había examinado numerosas veces. Finalmente, descubrió que ella era fértil y que el problema era su marido: no había esperma. 

Pancoast (o quizás fue uno de sus estudiantes) tuvo una idea. La llamó. Solamente quería examinarla una vez más, le dijo. 

La mujer se tumbó en la camilla como le habían dicho que hiciera. Los seis estudiantes médicos de Pancoast – todos hombres jóvenes – rodearon su cuerpo. Pancoast anestesió a la mujer con cloroformo. Cogió el recipiente sobre el que uno de sus estudiantes se había masturbado. Con una jeringuilla de goma dura, insertó el semen del estudiante en su útero. Después tapó el cuello del útero con una gasa. 

Cuando se despertó, no le dijo lo que había hecho. Nunca se lo dijo. Nueve meses más tarde, tuvo un hijo. 

Era 1884. Esta es la primera inseminación artificial en humanos con donante de semen de la que tenemos noticia.

Fue una violación*.

*Dice Gena Corea en la nota al pie:

“No soy la única que ve este acto como una violación. Cuando el informe de sto fue publicado por uno de los estudiantes de Pancoast después de que el doctor muriera, un médico de Oregon protestó. Como se puede ver en Fertility and Sterility: “Él había conocido al Dr. Pancoast en persona y, a su parecer, este último era un caballero que nunca habría violado a una paciente bajo anestesia.” El relato del estudiante, sin embargo, ha sido aceptado como válido (Gregoire y Mayer, 1965). 
Más adelante, la ley francesa contempla el uso de inseminación artificial con esperma de donante sin el consentimiento de la mujer como una violación (JAMA, 11/15/47, p. 729. Citado por T. Hall, 1979).  
En 1934, el Dr. Hermann Rohleder afirmó: “Mantegazza veía la inyección de semen extraño sin el conocimiento de la mujer como un crimen peor que la infidelidad (por supuesto esta clase de inseminación es un crimen por parte de ambos, del marido y del médico)” (Rohleder, 1934, p. 176). 

Enlaces externos relacionados:

– De www.criobanco.com 
 – Gena Corea (El País): http://elpais.com/diario/1988/06/04/ultima/581378407_850215.html
http://www.wendymcelroy.com/reason.htm