Del Congreso por la Libertad Cultural a la European Cultural Foundation

La teoría de la elite que sostiene el documento doctrinal del PSB seguía exactamente el mismo modelo que el que empleaba la CIA para justificar su apoyo a la izquierda no comunista y su apoyo al Congreso por la Libertad Cultural. Comentando la utilización de la clase dirigente intelectual para que desarrollaran “la filosofía de los planificadores”, el agente de la CIA Donald Jameson decía sin ninguna intención irónica: “En lo que respecta a las actitudes que la Agencia quería inspirar por medio de estas actividades, evidentemente, lo que les hubiera gustado crear era gente que por propio razonamiento y convicción, estuviese convencida de que todo lo que hacía el gobierno de los Estados Unidos era lo correcto”. (…) Fragmento del libro de Frances Stonor Saunders “La CIA y la Guerra Fría Cultural”

Denis de Rougemont. Fuente de la imagen: Le Temps

La European Cultural Foundation ya fue mencionada en un anterior post, pero hoy me gustaría dar un salto en el tiempo ya que me ha sorprendido encontrar un nexo de unión entre el famoso “Congreso por la Libertad Cultural”, vinculado a la CIA durante la Guerra Fría en Europa, y la European Cultural Foundation (ECF), organización que subvenciona a muchos intelectuales y activistas ¿de izquierdas? en nuestro país. El vínculo más claro es que el fundador de la ECF, Dennis de Rougement, aunque no lo mencione su biografía de la Wikipedia, fue Presidente del Comité Ejecutivo del Congreso por la Libertad Cultural. Como bien señala la web Filosofia.org:

“Denis de Rougemont (1906-1985). Filósofo y escritor suizo francófono, uno de los ideólogos del federalismo* europeísta antisoviético de postguerra y de la Europa de las regiones. Personalista no marxista, locutor de La Voz de América, trabajó con Bondy en la Union européenne des fédéralistes. Asistió a Berlín 1950 y, cuatro meses después, con dineros de la CIA (vía American Committee on United Europe), fundó en Ginebra (7 octubre 1950) el Centre Européen de la Culture. Fue nombrado Presidente del Comité Ejecutivo del CLC (recibía su salario en dólares, a través de American Express); con Lasky, Josselson y Nabokov controlaba la línea editorial de sus revistas. Autor de El amor y occidente (París 1939).”

Y en el libro “La CIA y la guerra fría cultural” de Frances Stonor Saunders se muestran algunos ejemplos de cómo se canalizaba el dinero a través de fundaciones tapadera:

O sea, que la European Cultural Foundation fue fundada por un tipo que recibía dinero de la CIA para crear y presidir organizaciones que promovieran “ciertos valores afines a los objetivos de EEUU” (en realidad, afines a la oligarquía estadounidense). Curiosamente, aunque la Wikipedia no habla de esto, en la biografía de Rougement sí que tiene algo interesante que aportar cuando buscamos “European Cultural Foundation” (en su versión inglesa) y leemos:

“Sin embargo, desde el principio la Fundación fue principalmente un foro para industriales y banqueros y su Junta de Gobernadores en la década de 1950 estuvo dominada por miembros del Comité Directivo del grupo Bilderberg”.

No sabemos si esta frase es fiable ya que Wikipedia no aporta ninguna fuente que lo sustente, lo que sí es cierto es que a día de hoy, en la web de la ECF se puede leer que el “Board” está compuesto por, entre otros:

  • La Princesa Laurentien de Holanda. Para contextualizar, su marido, Constantijn, el hijo de la Reina, trabaja para la estadounidense RAND Corporation, una organización de análisis militares y de ingeniería social vinculada a las fuerzas armadas de EEUU. El abuelo de Constantijn era el príncipe Bernardo, el promotor de la ong pseudoecologista al servicio del gran capital llamada WWF. La conexión entre la European Cultural Foundation con el grupo Bilderberg es también obvia, ya que fue el Príncipe Bernardo, el mismo organizador de esas reuniones entre líderes del gran capital, política y medios de comunicación, el que se llevó la sede del ECF desde Ginebra hasta Holanda en 1960. Como afirma la web de la monarquía holandesa: “Desde 1956 a 1977, el Príncipe Bernardo fue presidente de la European Cultural Foundation, que fue fundada por el filósofo suizo Denis de Rougemont en Ginebra en 1954”.
  • Rien van Gendt, del Rockefeller Philanthropy Advisors. Podemos mencionar que la primera reunión Bilderberg, en 1954, fue financiada por David Rockefeller.
  • Rob Defares, de la empresa tecnológica de trading IMC.

El objetivo del Congreso para la Libertad Cultural durante la Guerra Fría era infiltrar y cooptar a la izquierda para que fuera anticomunista pero, sobre todo, que no fuera anticapitalista. De esta forma creaban y financiaban a la disidencia controlada de la época, una izquierda domesticada y domada que no pudiera plantar jamás cara al capitalismo y a las élites. La pregunta clave y moral es, ¿por qué hacerlo de forma escondida? Si los valores que defiendes son buenos, no necesitas ocultar la financiación y tratar de manipular las conciencias, el mensaje por sí mismo debería valer. Sin embargo, la ocultación lo que demuestra es que sí se trataba de manipular a la población mediante el despotismo cultural ilustrado.

La European Cultural Foundation se financia, según su web, por la lotería (“BankGiro Loterij and the Lotto”) y por el Fondo del Príncipe Bernardo (más info pg.4 de este documento). Pero, ahora que sabemos la relación de Denis de Rougement, su fundador, con la CIA, cobra especial relevancia la entrevista de la directora actual, Katherine Watson para El País:

“Pregunta. ¿Cuál es la misión de la Fundación Europea para la Cultura?

Respuesta. La fundación tiene más de 60 años, se creó tras la guerra. Los impulsores creían que Europa era algo más que una alianza económica o de comercio, que necesitaba cultura para revivir, renovarse, curar las heridas del conflicto y avanzar hacia un nuevo futuro. Desde entonces, la cultura ha sido un factor de construcción, un espacio abierto en el que nos entendemos los unos con los otros. Por supuesto, la situación ha cambiado en seis décadas y hemos centrado nuestros esfuerzos en diferentes sentidos y hemos ampliado la idea de Europa para incluir a países vecinos en nuestros programas, sobre todo del sur del Mediterráneo. Muchas de las buenas ideas que participan en este IdeaCamp vienen del norte de África. Incluso nos llegan algunos de contextos muy difíciles, como Siria”.

El premio que otorga la ECF, el Princesa Margarita, y que recayó en Medialab-Prado en su edición del año 2016, dice ser apoyado por el Ministerio de Asuntos Exteriores y el de Educación, Cultura y Ciencia de los Países Bajos. Podemos ver esta entrevista grabada en el Idea Camp 2017, organizado por el ECF en Madrid, donde se entrevista a Marcos García, director de la entidad premiada.

El entrevistador del director de Medialab Prado es Juan Freire, que en su propia página web afirma: “Desde 2013 soy asesor en diferentes proyectos de la European Cultural Foundation y desde 2015 formo parte del Venture Board de Ashoka España“. No voy a extenderme en hablar de Ashoka porque el investigador Paco Puche lleva años haciéndolo y publicando artículos sobre su vinculación con el amianto, los transgénicos y el gran capital (“Ashoka financiada por la criminal industria del amianto”). Tan sólo mencionaré que los directivos de Ashoka en España provienen de cargos directivos en el banco J.P Morgan (Carl F. Muñana) o General Electric (María Zapata). Marcos García es también miembro del Venture Board de Ashoka y aquí podemos verle siendo entrevistado por Antonella Broglia (ex Consejera Delegada de la agencia de publicidad Saatchi and Saatchi España) “licenciataria” de TedxMadrid, Senior Ambassador para Europa del programa TEDx y “embajadora de España en Ashoka“. Antonella fue la moderadora y presentadora del Idea Camp de la European Cultural Foundation celebrado en Madrid.

Dice Marcos Garcia sobre el minuto 00.42: “(…) Yo conocí la Fundación en el año 2012 gracias al colectivo Zemos que nos presentó a Mayte que trabaja allí en la fundación y ya desde ese momento pudimos ver que había muchísimos proyectos, muchísimas ideas que tenían relación con el proyecto, lo que propone Medialab Prado. Estaban pensando en nuevos formatos de convocatoria, trabajar en el ámbito del procomún, entender la cultura como un campo para la experimentación, para el encuentro entre personas diferentes, entender cuáles son las implicaciones políticas de todo eso (…).

Según un artículo del periódico argentino La Nación, a pesar de fomentar la “apertura”, la “inclusión” y la “participación” las finanzas de la monarquía se dejan a todo tipo de especulaciones: “La familia real, que incluye a la soberana y sus hijos, poseería también una importante cantidad de acciones en la petrolera anglo-holandesa Royal Dutch Shell. En la actualidad, nadie es capaz de afirmar cuál es el paquete accionario de la casa real holandesa, pero los expertos siempre la definen como la “principal accionista””. Y es que, como dice este otro artículo de Perfil: “Aunque no existe confirmación oficial sobre las inversiones de la casa Orange-Nassau, porque la monarquía no tiene obligación de hacer pública dicha información, estudios de expertos afirman que incluyen compañías de la talla de Philips, Exxon, el banco ABN-Amro, la aerolínea de bandera KLM y Royal Dutch Shell”.

La monarquía holandesa no tiene ningún problema en pertenecer a Goldman Sachs (el hijo mediano de Beatriz de los Países Bajos, el fallecido Johan Friso, fue desde 1998 hasta 2003 Vicepresidente de la rama internacional de este banco en Londres) y, a la vez, en la rama “cultural” o de ingeniería social poner de Directora del ECF a Laurentien, a la mujer de Constantijn (el hijo menor), vinculado a la industria militar y de inteligencia de EEUU. Tampoco podemos olvidar a Mabel de Orange, cuñada de Laurentien y viuda de Friso, que trabajó durante años para la ONG intervencionista del multimillonario George Soros (el Instituto Open Society de Bruselas y Londres). Esto no es nada contradictorio, ya que los intereses económicos de grupos capitalistas como Goldman Sachs deben ir necesariamente de la mano del lavado de cerebro que supone toda la “diversidad cultural”, “apertura” (“Open”) y “participación” que propone la ECF y la Open Society. Y todo esto con el telón de fondo de que el Rey de Holanda, el hermano mayor, es un firme defensor de la OTAN.

Por ejemplo, es bien sabido que Goldman Sachs propone en su informe Womenomics que las mujeres deben trabajar fuera de casa para así crear nuevos nichos de negocio empresariales en todo lo que ellas ya no hacen, a la vez que se fomenta la importación de enfermeras o mujeres cuidadoras de Filipinas o Indonesia (en el informe se habla del caso de Japón). Bien, pues la ECF fomenta desde la “diversidad” y las “sociedades abiertas” que aceptemos esta explotación laboral, que muchas veces raya la esclavitud y el robo de mano de obra cualificada (no en vano en Womenomics se habla de importar enfermeras geriátricas, a ser posible) a países pobres en nombre de la “apertura” y la “solidaridad”. Por supuesto, cualquier posible crítica a la explotación de la emigración debe ser dirigida hacia posturas de extrema derecha o xenofobia (también controladas por los poderes globalistas, ya que el verdadero poder consiste en controlar la polaridad). Es decir, jamás debe escucharse una voz anticapitalista, de izquierdas o anarcosindicalista criticando el robo de cerebros y cuerpos, de energía vital y, sobre todo, de cuidados desde unos países a otros. Una excepción a la regla es quizás Silvia Federici, aunque de poco sirve, ya que la misma ¿izquierda? que la endiosa y la invita a dar charlas se convierte en disidencia controlada una vez que, en sus actos y prácticas, acepta subvenciones y sigue el juego en el ámbito cultural del gran capital, que es el que nos tiene a todos eternamente móviles, precarios, líquidos y desenraizados.

Tampoco parece haber ninguna contradicción entre que Constantijn trabaje en la RAND y escriba artículos sobre la “identificación RFID” y su aplicación en la “salud”o el futuro de la economía de internet o e-gobierno y que su mujer dirija una institución que premia a centros culturales que idolatran internet y la informática como Medialab-Prado, cuyo director, repito, también está vinculado al gran capital vía Ashoka.

Mi opinión personal es que, hoy en día, este tipo de organizaciones procapitalistas y pro-OTAN, que idolatran la tecnología como fin en sí mismo, que venden falsas ideas de participación, transparencia y apertura dentro un gran vacío intelectual y emocional, que adoptan incluso formas que imitan a las de las sectas (esto último como tendencia tomada del management y el marketing empresarial), más que anticomunistas deberían ser denominadas como entidades de narcotización social, como una especie de morfina ideológica que lleva a la inacción en la lucha real contra todo lo que nos lleva al abismo como especie. Hoy realmente la lucha no es entre el capitalismo y el anticapitalismo. La lucha hoy es entre el instinto de vida y el instinto de muerte, entre la posibilidad de vivir y la autodestrucción. Así que, por un lado, estas organizaciones “filantrópicas” llevan a no hacer nada útil para la realización de un cambio social positivo, de reconexión con lo humano, con lo natural, con lo sencillo y que no cuesta dinero, y apoyan todo lo que sea artificio tecnológico mercantilizado, en un camino claro hacia el transhumanismo, que en realidad es la fase del capitalismo más destructiva, la del capitalismo total o integral en el que absolutamente todo proceso y vínculo será de compra-venta.

Lo peor de todo es que los países del “eje del mal” o “antiimperialistas” no pueden evitar caer en la misma deriva destructiva con el tiempo, ya sea por imitación, porque les conquisten o invadan, o porque para defenderse terminen militarizando totalmente su existencia (lo que en el fondo también es perder) o porque tengan ideas felices de “nacionalizar” o “estatalizar” lo que ahora hacen las poderosas multinacionales (ver, por ejemplo, la fusión en el campo de los transgénicos entre Syngenta, una empresa privada, y la China National Chemical Corp, una empresa estatal). Cuando alguien me habla de China como un país “antiimperialista” me dan ganas de reir. ¿Dónde se produce el iphone de Apple? ¿Cuál es la fábrica del mundo hoy en día de todas las empresas occidentales?

Estamos ante un círculo vicioso de difícil solución. Y, a lo mejor es ponerme demasiado mística, pero quizás, el mensaje del famoso personaje mítico judeopalestino llamado Jesucristo al dejarse matar y torturar por el Imperio Romano como condenado a muerte fue ese: no querer ser como el Imperio ni hacer lo mismo que él, porque si para luchar contra el mal político y económico es necesario crear otro infierno en la tierra (autoritario, fascista, nazi, estalinista, militarizado, tecnoidólatra, obsesionado con el biocontrol de sus ciudadanos, fanático religioso…), a lo mejor es que no hay salida digna y ética posible. Y ya sabemos lo que ocurrió, ya no en el mundo de la leyenda y la ficción religiosa, sino en el campo histórico: que el Imperio Romano se convirtió en la Iglesia Católica, y sus emperadores en Papas. Pero, claro, el dilema del disidente es que tampoco es ético dejar avanzar al mal y sus mentiras sin cortapisas y sin frenos, como actualmente. A lo mejor estamos ante lo que en teoría de juegos quizás llamen una situación “perder-perder”… Al menos todavía nos queda cierta verdad y cierta consciencia individual para conservarnos. Eso tardarán un poquito más en quitárnoslo.

Tomado de http://17festival.zemos98.org/Stopping-the-world-for-three-days Curiosas paradojas: Se habla de acceso al agua y aire limpio, cuando el Rey de Holanda es miembro honorario de la Comisión Mundial del Agua y la monarquía holandesa es accionista de Royal Dutch Shell, responsable de desastres naturales en Nigeria y de la contaminación del Delta del Río Niger.

No creo que las personas que están detrás de estos proyectos sean plenamente conscientes de las instituciones y empresas que conforman el “Board” del ECF y por qué. Si lo fueran, se preguntarían por qué los mismos que están desmantelando el “Estado del Bienestar” que tanto idolatran o los mismos que fomentan con leyes la especulación inmobiliaria, las subidas de los alquileres, los mismos que nos impiden ser madres y padres con sus lavados de cerebro ideológicos o la infertilidad provocada por sus tóxicos industriales, los mismos que fomentan el cultivo de transgénicos en África o dañan los ecosistemas con sus petroleras son los que después nos aportan una limosna para que desarrollemos nuestra creatividad al servicio de la ingeniería social o, directamente, la narcotización y la distracción social, llevando a callejones sin salida a la gente que se dice de izquierdas. Es obvio también que una empresa transnacional es mucho más poderosa cuando tiene que negociar con un estado pequeño o, mejor aún, una ciudad-estado que cuando tiene que negociar o comprar al político de turno de un estado más grande. Es decir, por ejemplo, una gran empresa de transgénicos podrá hacer presión para legalizar el cultivo de transgénicos y vender sus pesticidas asociados con mucha más facilidad cuando la negociación se establece con una región “federal” que con un estado más grande. Además, será mucho más difícil orquestar una oposición organizada a esta implantación. ¿Es por eso que observamos el apoyo desde el poder del “municipalismo” controlado?

Es importante establecer estas conexiones porque, si no, ¿de qué sirve quejarse en Twitter si después vas a fusionarte ideológicamente con las élites económicas y políticas? Algunos proyectos subvencionados por la European Cultural Foundation (y recordemos por enésima vez, con conexiones Bilderberg-Rockefeller y lo más granado del gran capital mundial), según su propia página web, son:

La periodista Leila Nachawati, perteneciente a la red Global Voices y Open Democracy, también participó en el encuentro cultural “Bilderberg-Rockefeller” del Idea Camp (para ver quién financia estas organizaciones periodísticas podéis hacer click en los enlaces anteriores: Open Society, Ford Foundation, Omydiar Network…):

De esta forma, podemos ver esperpénticos encuentros en los que gente, supuestamente de ¿izquierdas? como políticos de Ahora Madrid (ver video), se entrevistan con la directora de la European Cultural Foundation (recordemos, fundación vinculada en su Board a organizaciones Rockefeller, a reuniones Bilderberg a través del Príncipe Bernardo, a la CIA a través de Dennis de Rougement, a Goldmand Sachs y la Rand, a través de la monarquía holandesa por extensión…) y no le dicen cuatro cosas sobre los desmanes que el capitalismo, dirigido por las élites mundiales que se reúnen en Bilderberg y otros muchísimos foros u organizaciones, como Ashoka-Avina, están provocando en el mundo actual, muchas veces de la mano de su brazo militar de la OTAN. Y de nuevo cobra especial relevancia la entrevista de la directora del ECF para El País cuando dice aquello de “Las ideas que tienen los ciudadanos para forjar un futuro mejor juntos son muy necesarias ahora que estamos expuestos al discurso del miedo, de la desintegración y la división“. No deja de ser irónico que la estrategia del caos que está promoviendo el poder, es decir, las grandes empresas y personajes detrás de las guerras, detrás de la comercialización total de la existencia (desde el ligar a través de apps a los vientres de alquiler o la compra-venta de óvulos/semen), de la biopolítica del control a través de los móviles o internet, detrás del control de lo que comemos, lo que nos contamina el cuerpo y el alma, no deja de ser irónico que ellos mismos, vía sus fundaciones “culturales” y sus subvenciones nos hablen del “discurso del miedo, la desintegración y la división” que ellos mismos promueven de facto.

Son las élites del capitalismo y los estados imperialistas los que provocan las guerras, los que provocan los refugiados, los que provocan las crisis ecológicas y los shocks económicos y culturales que invitan o fuerzan a la gente a emigrar, los que defienden los discursos del sueño americano/europeo, los que bajo discursos de empoderamiento nos quieren esclavos y controlados. Esto es pura y dura ingeniería social. No hay lugar para que las personas realicen su vida con espontaneidad, ya que todo debe ser planificado mediante una estrategia de caos controlado. La gente común tenemos que ser dinamizados, dirigidos por burócratas culturales, que nos expliquen cómo tenemos que pensar, sentir y divertirnos, ¡y además de forma participativa porque ahora toca vender la desmantelación de los servicios estatales y sustituirlos por empresas de dinamización social que “autogestionen” las ruinas y los escombros! Ya lo decía el agente de la CIA Donald Jameson en la cita inicial de este post… Y es que, después de domesticar, hibridar, transgenizar y patentar semillas y animales, lo siguiente es hacer lo mismo con las personas, la ganadería humana, ya que es la conclusión lógica de la dinámica interna establecida por la fusión entre el capitalismo y el Estado en el mundo actual.

Curiosamente, el lema en esta ocasión del Idea Camp era “Moving communities”, comunidades que se mueven. Como siempre, se centran en los efectos para no analizar las causas de por qué la gente se está moviendo o por qué deberían moverse, lo que supone siempre un desarraigo en la psique de las personas y una separación de los vínculos más importantes (familia, vecindad, amistad, sociedad). Y es que si no se provoca la guerra, no habría después refugiados que huyen de ella, pero esta parte no les interesa tanto analizarla…

Dice Susana Noguero de Platoniq, donde se permite incluso la broma de mal gusto de hablar del “individualismo neoliberal” o de “resistencia radical” cuando el evento está siendo promovido por lo más granado del neoliberalismo (Bilderberg, Rockefeller, la monarquía holandesa accionista de Royal Dutch Shell…) y de radical (ir a la raíz o causa de las cuestiones) no tiene absolutamente nada:

“Las guerras y atrocidades, la crisis migratoria y de desplazamiento, la oleada creciente de poderes reaccionarios, conservadores y extremistas en todo el mundo y la culminación en un miedo y una ira fuera de lugar a escala mundial son algunos de los mayores desafíos que enfrentamos actualmente.

Como agentes culturales y sociales del cambio, creemos en el poder de las iniciativas locales, la colaboración transnacional y la solidaridad para contrarrestar algunos de estos abrumadores acontecimientos.

El Idea Camp 2017 se inspira en tres enfoques del tema de Moving Communities: explorar la esperanza y posibilidades positivas radicales para un futuro a través de las fronteras; creando diálogo e intercambio a través de iniciativas e instituciones de base; y puenteando los potenciales de la esfera digital con conocimiento y experiencias abiertos.

El concepto de “cruces seguros” es el núcleo de la identidad visual y el contenido de este Idea Camp. En estos tiempos desafiantes, estamos deseosos de cultivar la comunidad del Idea Camp como un esfuerzo colectivo para alejarnos de los muros hacia los puentes, para crear solidaridad contra el individualismo neoliberal, nutrir las iniciativas sociales y culturales como resistencia radical a las prácticas antidemocráticas y opresivas.

La autogestión y negarse a recibir subvenciones aporta libertad auténtica en el campo de las ideas porque quien paga y organiza, manda**. Por favor, espero que las personas y colectivos que aceptan ser apoyados por estas organizaciones reflexionen y se abran al verdadero debate, que no es decirse muy “abierto” o “participativo” sino aportar argumentos de peso, que no son ni secretos ni conspirativos, son ya del todo accesibles para la gente que quiera conectar la información aislada, demostrando que la transparencia no es nada sino existen mentes libres capaces de pensar de forma crítica. Por eso ahora nos hablan de transparencia… ¡Es que saben que el deterioro y destrucción del individuo actual es tal que ya no hace falta ni esconder la información! No pasa nada por haber sido un tonto útil, muchos lo hemos sido***, lo peor es ser consciente del mal con el que se está colaborando y seguir haciéndolo. ¡Y encima creer que se está participando en algo positivo para la sociedad y un mundo mejor! El debate espinoso sobre las subvenciones, tanto de fundaciones privadas como estatales o europeas, a la intelectualidad de izquierdas tiene que ponerse ya sobre la mesa. Pero más allá de la financiación, que puede ser mayor o menor, lo grave es la coincidencia en intereses y contenidos de la ¿izquierda? con el gran capital. ¿O es que acaso tendríamos que empezar a usar ya términos como “izquierda Bilderberg”, “izquierda capitalista”, “izquierda pro Unión Europea” o “izquierda otanista” para referirnos a los activistas e intelectuales que colaboran con el poder globalista en la difusión de sus ideas y propaganda?

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*Sobre el concepto de federalismo de Denis de Rougement, “el padre de la Europa de las regiones” y similares: Se trata de un federalismo que lo que busca es crear regiones o estados pequeños, no para ganar en autonomía sino para, paradojicamente, que ganen las élites globalizadoras en poder central. En realidad es el “divide et impera” de toda la vida que se está aplicando en todas las facetas de lo humano, desde la propia identidad del individuo a lo político.

**Evidentemente todos tenemos que comer y nos vendemos en menor o mayor grado durante nuestras horas laborales, pero una cosa es vender tu energía vital a cambio de un sueldo (en el que fuera de tu horario laboral puedes ser crítico con tus pagadores) y otra es vender tu alma al completo y fusionarte con tu contratador. Ver mi post “Tu trabajo es una mierda”.

***Sí, yo también caí en la manipulación del 15-m, y sí, he sido tonta útil muchas veces.

Bibliografía relacionada:

 

 

Análisis y reflexiones en torno al informe de Goldman Sachs “Womenomics 3.0. The Time is now”

www.goldmansachs.com/our-thinking/focus-on/investing-in-women/bios-pdfs/womenomics3_the_time_is_now_pdf.pdf

Introducción

La autora principal de este texto es Kathy Matsui, analista y estratega de Goldman Sachs, uno de los mayores bancos de inversión del mundo, junto a otros co-autores (Hiromi Suzuki and Christopher Eoyang). “Womenomics” fue publicado la primera vez en 1999, después hicieron otro informe en 2005 y ahora lo han vuelto a actualizar.

El interés del mismo reside en conocer cuál es el papel que los famosos “mercados” quieren que juguemos las mujeres en la época actual, en concreto las mujeres japonesas. También es interesante conocer cuáles son las estrategias que subyacen al mismo, de forma manifiesta o entre líneas. Es importante señalar que el estudio, aunque de acceso público, está dirigido a clientes de Goldman Sachs, es decir, a inversores, para que sepan hacia dónde se mueven las cosas y puedan invertir mejor, por ejemplo, en alguna de las 44 empresas que se citan al final del estudio.

Kathy Matsui tiene unos 50 años y es madre de dos hijos. Su marido es economista jefe de la compañía Merrill Lynch de Japón. Según publica Forbes, la autora tiene jornadas profesionales de 10-12 horas, por eso quizás buscó una cuidadora que la “ayudara” (en el artículo también se hace mención a las dificultades para contratar trabajadoras del sector de los cuidados extranjeras). Tuvo una enfermedad muy grave y aún así decidió que, después del tratamiento, “su trabajo sería su terapia”. He dudado mucho en si hablar de la vida privada de la autora o no hacerlo. Dado que ella misma la expuso en esta revista económica, por razones corporativas y de apoyo a sus tesis, me ha parecido correcto introducirla de esta forma.

El contenido del mensaje de “Womenomics” podría resumirse en una de las frases más tremendas y más claras de Matsui en este video:

“Cuando no tienes suficientes cuerpos para hacer el trabajo que hace falta hacer en tu economía intentas aumentar el ratio de nacimientos, dejas entrar a los inmigrantes, o usas a la mitad de la fuerza de trabajo”.

Sobre Goldman Sachs no es necesaria mucha introducción. El Vicepresidente de la compañía para Europa ha llegado a uno de los puestos de máximo poder, de esos que no se votan en las urnas: Mario Draghi, actual Presidente del Banco Central Europeo. Por otro lado, Huw Pill, el subdirector de Análisis y Política Monetaria del BCE se convirtió en economista jefe de la entidad estadounidense en Europa. Y, finalmente, Goldman Sachs también estuvo relacionado con la falsificación de las cuentas griegas para que este país entrara en el euro (en 2002 la deuda griega era del 103% y el Tratado de Mastricht señalaba que no podía ser mayor de 60%).

En España, si Lazard Freres se encargó de asesorar en la salida a bolsa de Bankia, ahora el FROB le ha encargado la venta de las acciones restacatadas con dinero estatal a Goldman Sachs. También ha comprado 3.000 viviendas al IVIMA de la Comunidad de Madrid y las intenta vender por internet “con inquilinos dentro”. Pero volvamos al texto que nos ocupa…

Womenomics (una mezcla entre “mujer” y “economía”)

Como la primera parte de los textos suele ser esencial voy a traducirla de forma íntegra. Después resumiré los contenidos del informe siguiendo una estructura de problema-solución,  beneficios-cómo lograrlos. Pido de antemano disculpas si ha habido algún error de traducción, lo enmendaré en cuanto se me haga notar:

“Womenomics debe convertirse en una prioridad nacional.
Teniendo en cuenta la crisis demográfica aguda de Japón, creemos que la nación no puede
permitirse el lujo de perder su activo más subutilizado. Mientras que la tasa de empleo femenino ha aumentado al nivel récord de un 60%, aún queda un largo camino por recorrer. Womenomics debería convertirse en una prioridad nacional. Las propuestas para fomentar el empleo femenino incluyen servicios ampliados de guardería y cuidados, la implementación de los acuerdos de trabajo flexibles, más sistemas de evaluación y compensación objetivos, y reformas en inmigración. Contrariamente a la opinión popular, el aumento del empleo femenino podría en realidad ayudar a aumentar, no a disminuir, las tasas de fertilidad.”

El concepto de “activo subutilizado” no deja de ser estremecedor aunque no sea nada nuevo. En el capitalismo todos los seres humanos, todos los seres vivos y no vivos, absolutamente todo es un activo o un recurso siempre que exista una demanda. En este caso, la demanda es de “la nación”, es decir, el estado japonés, aunque también de los inversores y mercados, aunque no se diga explícitamente. La mujer es reducida por Kathy Matsui, ella misma una mujer, a un activo que se podría explotar muchísimo más. Parece sorprendente que todavía hoy haya que recordar que muchas mujeres nos negamos a ser activos, recursos, floreros, muñecas u objetos inanimados. Somos seres vivos, seres humanos.

Problema: la demografía

El problema demográfico que describe el informe en Japón es el siguiente: en 2055 la población total de Japón habrá bajado un 30%, el número de nacimientos descenderá un 40%, la población de ancianos se duplicará y la población en edad laboral se reducirá a la mitad.

Solución: aumento del empleo femenino

El informe plantea el problema demográfico sin detenerse a analizar sus causas para después plantear la “solución” al mismo: que las mujeres pasen de participar en la fuerza laboral en un 60% a participar en un 80%, que es la cifra de participación masculina laboral en Japón. Esto equivaldría a 8,2 millones de empleados más a la fuerza de trabajo y, según el artículo, una subida del PIB de Japón de un 15%.

A esto se añade otro “problema” y es que, aunque en Japón el 60% de las mujeres está en el mercado de trabajo, el 70% de las mujeres lo abandona con el nacimiento de su primer hijo.

Nota: España, según un gráfico que acompaña el estudio, tendría un aumento en torno al 13% del PIB (pg 27). Por si a alguien le interesa, la tasa de empleo femenino en España era del 53% en 2012 según el Banco Mundial y la tasa de empleo masculina era del 67%. Según el informe “Matrimonios y parejas jóvenes. España 2009” de la Fundación SM, tras el nacimiento de los hijos, el 37% de las mujeres ha interrumpido su trabajo un año o más y un 15% ha dejado de trabajar definitivamente. El porcentaje de madres menores de 40 años que trabajan (y están casadas o viven en pareja estable) es del 67%. El de madres con hijos menores de tres años es del 58%. El 26% de mujeres considera que el nacimiento de un hijo ha limitado sus oportunidades de promoción, el 41% ha reducido su actividad laboral y un 19% ha cambiado de trabajo para poder dedicar más atención a sus hijos.

Obstáculos al aumento del empleo femenino

Según “Womenomics”, hay insuficientes servicios de cuidados, guarderías, enfermería y limpieza doméstica, es decir, las mujeres no pueden externalizar las tareas de cuidados que vienen realizando. Por ejemplo, solamente el 28% de los niños menores de 3 años van a la guardería, comparado con el 43% de los franceses. Hay muchos niños y ancianos en lista de espera para las guarderías y residencias japonesas. Según el informe hay demasiada regulación en el sector, hace falta desregular. Además, los salarios en enfermería son muy bajos.

Nota: He buscado datos españoles y son los siguientes: El Consejo Europeo de Barcelona de marzo de 2002 planteaba llegar en 2010 en prestar servicios de cuidado para al menos el 33% de los niños menores de tres años. En el curso 2007-2008 se encontraban escolarizados en este periodo educativo 272.780 niños, el 20% de los niños menores de tres años. En el curso 2008-2009 estaban “escolarizados” el 7% de los menores de un año, el 24,7% de los de un año y el 43% de los niños de 2 años. En el curso 2010-2011 había 429.839 niños de 0-3 en guarderías en España. Muchas iniciativas políticas promueven las guarderías para estimular la participación laboral femenina o, mejor dicho, “suprimir los elementos que desincentivan la participación de la mano de obra femenina”, lo curioso es que después muchos artículos hablan de “demanda social”. ¿Quién demanda primero, las instituciones o las madres? ¿Quién nos hace que demandemos algo? ¿Quién problematiza el qué? Creo que es necesario plantearnos esta pregunta.

El informe de Goldman Sachs dice que las ayudas japonesas públicas para fomentar la natalidad tienen que ser mayores y ser condicionadas a participar en la fuerza de trabajo. Si no se condicionan al empleo podrían desalentar que las mujeres se reincorporaran.

Nota: En España hay una deducción por maternidad (art.81 Ley IRPF) para madres trabajadoras por cuenta propia o ajena con hijos menores de 3 años de 100 euros mensuales. Esta ayuda no es válida para las madres en excedencia por cuidado de hijos, es decir, es una medida “womenomics” en toda regla.

Otro obstáculo para lograr los objetivos de Womenomics son las distorsiones de impuestos, ya que en Japón había exenciones fiscales por cada mujer “dependiente” del marido si esta no tenía un mínimo de ingresos, lo que habría obligado a muchas mujeres japonesas a ocupar empleos a tiempo parcial mal remunerados. En los últimos tiempos desde el ámbito político se han ido quitando estos desincentivos y los autores creen que esto quizás anime a las mujeres a buscar trabajos mejor pagados a tiempo completo.

Nota: Es interesante observar cómo se habla de forma despectiva del empleo a tiempo parcial. Es lícito criticar que esté mal pagado pero también habría que resaltar que el trabajo a tiempo parcial va asociado a más tiempo libre para dedicarnos a tareas más interesantes y necesarias que el trabajo asalariado degradante y degradador. Por ejemplo, si antes con un sueldo vivía una familia con 4 hijos, ¿por qué ahora no podemos vivir con el equivalente de dos sueldos a media jornada para una pareja?

El principal obstáculo ideológico, según los autores, es que existe un enfoque inadecuado sobre la diversidad en el lugar de trabajo, pero el estudio señala que desde 2005 hay un Ministro de Estado para la Igualdad de Género y Asuntos Sociales en Japon para promover una mayor igualdad de género y oportunidades.

Nota: En España el Ministerio de Igualdad se creó en 2008 bajo la dirección de Bibiana Aído,  hoy en la sede de ONU Mujeres de Nueva York (la organización de Naciones Unidas para la Igualdad de Género y el Empoderamiento de las Mujeres) como consejera especial e integrante de la Oficina de la Dirección Ejecutiva de esa organización.

El estudio también comenta que en Japón hay muy pocas mujeres “líderes”, solamente un 9% de directivas. También se afirma que la brecha salarial sigue siendo grande, un tercio más bajo que la de sus homólogos masculinos. Y esto, según ellos, hace que las mujeres sopesen el coste-beneficio de trabajar fuera y dejen de trabajar.

Más problemas y soluciones para las madres trabajadoras:

Para muchas madres el problema es la inflexibilidad de las horas de trabajo y la falta de apoyo a la madres en las empresas. Hacen falta modalidades de trabajo más flexibles y, como ejemplo, el informe cita el programa de conciliación británico “Derecho a solicitar” (no sé cuál sería la traducción exacta) que consiste en que el Estado da permiso a los ciudadanos para solicitar la flexibilidad, si tienen a cargo niños o ancianos, y obliga a las empresas a tomar en consideración las peticiones. Esto se supone que también beneficiaría a los hombres solteros con padres ancianos a cargo.

Según una encuesta que cita el estudio (Fuente: MHLW), un 65% de las madres que dejaban el trabajo a pesar de su deseo de continuar lo hacían porque pensaban que el trabajo podía hacer el cuidado infantil inviable, un 49,5 señaló que el lugar de trabajo no apoyaba a las madres, un 45,7% señalaba agotamiento físico excesivo esperado (o causado).

Aquí hay que señalar que la cultura corporativa japonesa incluye por norma la realización de horas extras no remuneradas y la entrega a la empresa por encima de la familia. Sería tema para otro post pero quien quiera profundizar puede empezar por una interpretación personal de una persona extranjera que observa desde fuera el sistema japonés. En cualquier caso Womenomics no critica en ningún momento esta filosofía de vida sino que pretende sumar 8 millones más a esa “fuerza laboral”.  

Beneficios – Las mujeres trabajadoras aumentamos la productividad.

Según Womenomics, la disminución de la fuerza de trabajo en Japón y el coste de oportunidad de que las mujeres abandonen la población activa en el momento de mayor plenitud de sus carreras está forzando a las empresas a mejorar la diversidad a través de estrategias de retención y promoción. En opinión de los redactores del informe, la clave para impulsar la agenda de la diversidad hacia adelante en una organización es convencer a los administradores de que la diversidad es crucial para la rentabilidad de una empresa.

Nota: Noruega estableció una cuota legal de directivas (un 40%) en las empresas públicas en 2004. En España en la legislatura de Rodríguez Zapatero (PSOE) se aprobó la Ley de Igualdad, que recomendaba un 40% de directivas en las grandes compañías. Con el PP, que se abstuvo en la votación de la Ley de Igualdad, se han firmado convenios voluntarios y no penalizantes con grandes empresas para pasar de un 14% a un 20% de directivas.

Como vemos, esto es precisamente lo que está promoviendo ONU Mujeres (“la igualdad es buen negocio”) y muchas empresas de género en España con mensajes del tipo “Incrementando beneficios: mujeres en los organismos empresariales” (ver por ejemplo https://sites.google.com/site/somosinergias/servicios/-que-hacemos/charlas-y-conferencias). Por otro lado, es llamativa la forma en la que el gran capital necesita apoderarse de los años de “mayor plenitud” en términos capitalistas. Sabemos que la juventud y la madurez no tienen por qué ser los mejores años de la vida de una persona pero es, desde luego, cuando alcanza mayor fortaleza física y energética, es decir, de gran energía vital. Goldman Sachs nos dice aquí que esa energía vital no debe ser dirigida a los cuidados de sus familiares sino hacia el cuidado de la empresa y el consumo de productos.

Aquí ni se plantea ni se cuestiona si hombres y mujeres podrían trabajar a media jornada los dos para tener tiempo para tener su casa limpia y cuidar a sus seres queridos o ayudar a sus vecinos, amigos y familiares en labores de apoyo mutuo. Tampoco se cuestiona que una reducción voluntaria en el consumo superfluo podría ser positiva para el ser humano, aunque mala para el capitalismo y el estado. Tampoco se cuestiona que gran parte de los trabajos son superfluos, nocivos o van dirigidos a satisfacer necesidades creadas. En lugar de eso se promueve tímidamente que los hombres ayuden más en casa, unas horas más al día o a la semana, después de admitir que un 11% realiza jornadas de 60 horas semanales laborales. ¿Eso se supone que es un privilegio del género masculino?

Problema: la demografía. Solución:  trabajadoras japonesas + (mujeres) inmigrantes

La autora del informe constata de nuevo el problema demográfico japonés y la importancia de animar a las mujeres a participar en el mercado de trabajo. Pero también hacen falta reformas legales en emigración que permitan a más extranjeros entrar en Japón. El informe señala que el debate sobre inmigración tiene que centrarse más en los trabajadores extranjeros enfermeros, canguros, del servicio doméstico, es decir, los profesionales que pueden asumir las tareas que ahora están realizando las mujeres japonesas. Ni que decir tiene que las profesiones citadas son mayoritariamente realizadas por mujeres, por tanto, estamos hablando de sustituir a unas mujeres por otras que harían esas tareas por un salario.

Esto es interesante y curioso. ¿Y si las mujeres japonesas en lugar de cuidar a su hijo o limpiar su casa cuidaran al hijo de sus vecinos y limpiaran otra casa por un sueldo? ¿Y si se intercambiaran los cuidados por un sueldo? ¿No sería una “suma cero” para las japonesas y un buen pellizco de impuestos para el Estado? ¿Aumentaría también el PIB? ¿Se solucionaría así el problema demográfico? ¿Y si, como plantea Silvia Federici y otras feministas, las amas de casa cobraran un salario del Estado? ¿Le parecería bien a Goldman Sachs?

El estudio afirma que se estima que en 2014 se necesitarán de 1,4 millones a 1,6 millones de cuidadores, cuando la población mayor de 75 años llegará a 6,4 millones. También señala que Japón corre el riesgo de perder la carrera global por el talento de los extranjeros enfermeros en el momento en el que más los necesita.

Nota: ¿No nos suena esto de algo? ¿Alguien recuerda el anuncio de Angela Merkel reclamando jóvenes ingenieros españoles?

El planteamiento “Womenomics” tiene el atrevimiento de hacer una apología del mercadeo de seres humanos por el mundo, importando mujeres (las profesiones que se reclaman para “liberar” a las mujeres japonesas de los cuidados son ocupadas mayoritariamente por mujeres de otros países). ¿Y quién se preocupa de los niños, ancianos y familiares dependientes que se dejan atrás en Filipinas o Indonesia? ¿Y quién se preocupa de la formación, que pagaron los estados filipino o indonesio, de dinero extorsionado vía impuestos a las clases populares filipina e indonesia, de esas enfermeras y enfermeros que se van a Japón? ¿Y quién se acuerda de la energía empleada en la crianza de esas mujeres cuidadoras a la hora de marcharse? Para Goldman Sachs todo esto son cuestiones secundarias. La solución siempre está en explotar a otro ser humano que cueste menos dinero. Silvia Federici llama a esto: una nueva solución colonial a la «cuestión del trabajo reproductivo y Prado Esteban también habla de este tema en sus charlas. 

A más empleo femenino, supuestamente, mayor tasa de fecundidad

Según el estudio, la teoría de que si más japonesas trabajan el ratio de nacimientos declinará todavía más, exacerbando las presiones demográficas, es un mito. Los países con relativamente altas tasas de participación laboral femenina como Suecia, Dinamarca, Países Bajos y Reino Unido tienden a tener tasas altas de fertilidad relativa y viceversa.

Nota: Por lo que he investigado el trabajo asalariado y los estudios universitarios tienden a reducir las tasas de natalidad de los países occidentales al menos en un primer momento. Los países que nombra el estudio han conseguido tasas de reemplazo muy justitas (2 hijos por mujer) a base de ayudas estatales (guarderías, subvenciones y leyes de conciliación) e inmigración. Si no hay ayudas estatales (dinero) vinculadas a seguir trabajando la tendencia de este sistema es a no tener hijos.

Por ejemplo, Alemania tiene tasas altas de trabajo femenino (67% en 2011) y baja natalidad (índice de fecundidad 1,38 hijos por mujer). Una explicación puede ser que las ayudas o intervenciones estatales van dirigidas a que los padres (aunque casi siempre la toman las mujeres) se queden en casa criando cuando tienen hijos, por ejemplo, con una excedencia pagada de 12 meses en lugar de que sigan trabajando gracias a las guarderías. El modelo de familia nuclear con ama de casa típico alemán tenía una alta natalidad antes de los años 70. Sin embargo, en la época actual se convierte en algo paradójico porque, una vez que la mujer trabaja y estudia en la universidad de forma masiva, si el Estado sigue promocionando el modelo “años 50” con ayudas (es más exacto llamarlo así en lugar de denominarlo con falsedad como “tradicional”), en lugar de aumentar la natalidad, provoca su bajada. Desde un plano personal creo que se entiende mejor si se piensa que una mujer no estudia e inicia una carrera profesional (con la inversión de tiempo, dinero y esfuerzo que supone) para después abandonarla y verse penalizada por ello en lo profesional. Queda de manifiesto que el sujeto actual es manejado por el Estado y los poderes económicos como quiere a base de premios y castigos económicos.

Francia tiene ayudas muy parecidas para los padres que quieren tomarse excedencias pero, a diferencia de Alemania, también subvenciona las guarderías desde temprana edad. Es decir, es un modelo doble, ofrece las dos opciones aunque se resalta la de la madre trabajadora. Como dice France Prioux, demógrafa en jefe del INED: «La política de Estado permite a las mujeres tener más hijos, sin dejar de trabajar. Existen muchas ayudas. Italia, España, el Reino Unido, apenas tienen políticas familiares comparables. La política alemana solo favorece a las mujeres que no trabajan. La política familiar francesa favorece la natalidad, y, al mismo tiempo, da un impulso económico a toda la nación».”

Me quedo con una frase lapidaria del libro de Anselm Zurfluh: ”La familia ha perdido su papel de regulador del número de nacimientos. Esta función la ha asumido en nuestros días el Estado. Por eso, sólo el Estado podría reunir los medios necesarios para fomentar la natalidad. Ha de ofrecer los atractivos suficientes para que las parejas se decidan a tener hijos.” Podéis sustituir la palabra “familia” por persona, ser humano o lo que queráis y añadir al Capital, el mundo de la empresa. Y esta frase lapidaria vale tanto para cuando desde el poder se desea estimular la natalidad como hacerla descender, como cuando se nos quiere a las mujeres en casa o trabajando fuera, tanto como si se quiere que los niños sean criados en casa como en la guardería… Somos meros títeres que nos creemos libres.

¿Cómo lograr el objetivo principal, que las mujeres se incorporen o permanezcan en la fuerza laboral al ser madres?

En esta parte del informe Goldman Sachs aconseja al Estado y al mundo de la empresa:

1. Ampliar la capacidad y la asequibilidad de guarderías y servicios e instalaciones de cuidados de enfermería a través de una mayor desregulación.

Mi interpretación: Es decir, externalizar los cuidados mediante instituciones.

2. Reformas de inmigración que permitan a las mujeres externalizar sus responsabilidades en cuanto a guardería, cuidado de enfermería y limpieza a enfermeros extranjeros, cuidadores, niñeras y servicio doméstico. Nota: no pone género pero esas profesiones son realizadas en su mayor parte por mujeres, es decir, se cambian unas mujeres por otras, lo que unas hacen por vínculos personales las otras lo hacen por dinero.

Mi interpretación: Es decir, externalizar los cuidados vía inmigración, con mujeres de otros de estados.

3. Proporcionar ayudas o beneficios por cuidado infantil más sustanciales que estén condicionados a la participación en la fuerza de trabajo.

Mi interpretación: Más premios-zanahoria de Papá Estado.

4. Introducir una legislación que empodere a los padres a pedir trabajo más flexible
en horarios y obligue a los empleadores a considerar esas peticiones (similar a
la legislación introducida en el Reino Unido en 2003).

Mi interpretación: Papá Estado empoderando o “dando poder” a sus súbditos junto al capitalismo para conseguir más fuerza de trabajo. Sin el Estado el capitalismo se fagocita a sí mismo.

5. Una aplicación más estricta de la Ley de Igualdad de Oportunidades en el Empleo, en términos de salario, empleo, promoción y discriminación.

Mi interpretación: El Estado empoderando a la mujer para conseguir más fuerza laboral. 

6. Eliminar totalmente las distorsiones fiscales que disuaden a las mujeres casadas de trabajar.

Mi interpretación: Eliminar los anteriores premios que otorgaba el Estado para que las mujeres se quedaran en casa. Cambio de etapa, cambio de premios, cambio de las viejas “distorsiones” por otras nuevas según las nuevas circunstancias. El sistema de dominación siempre se transforma.

7. Los empleadores deberían adoptar una evaluación, compensación y planes de promoción justos y objetivos.

Mi interpretación: El mundo de la empresa debe encontrar mecanismos para retener a las trabajadoras en su momento más productivo.

8. Los empleadores deben promover modalidades de trabajo más flexibles.

Mi interpretación: Lo mismo que el punto anterior.

9. Los empleadores tienen que adaptar sus procesos de gestión de recursos humanos para permitir a las mujeres desarrollar carreras no lineales. Esto incluye protección contra la discriminación de la edad para las madres que desean volver a entrar en la fuerza laboral y la adopción de más procesos de gestión de la carrera profesional a medida y flexibles.

Mi interpretación: Lo mismo que el punto anterior.

10. Los empleadores tienen que convencer a sus empleados de que la diversidad es fundamental para su resultado final.

Mi interpretación: El lema de ONU Mujeres en estado puro, “la igualdad es buen negocio”.

Una vez externalizados los cuidados… ¡A consumir!

Según Womenomics, las mujeres solteras tienen más dinero que los solteros. Sus hábitos de consumo van dirigidos hacia la cosmética, tratamientos dentales, comida para mascotas, reparación y mantenimiento, flores cortadas, servicios de cuidado personal, entre otros.

Por estas razones, el informe considera que los ganadores con “Womenomics” son los de los cuidados externalizados y la industria de todo lo que nos hace, supuestamente, bellas:

– cuidados infantiles (guarderías, catering para centros infantiles, biberones, sacaleches y chupetes, pañales de bebés)

– cuidados de ancianos (residencias, servicios médicos o de enfermería, tele-asistencia, pañales para adultos)

– la industria de la comida preparada

– la industria de la “belleza” femenina (cosmética, maquillajes, cremas, productos para el pelo)

– empresas de limpieza de casas

– varios: comercios de ropa, bancos con productos específicos para mujeres (divorcio o fertilidad), empresas de trabajo temporal…

Análisis

Lo que viene a decir esta lista de empresas es que hay un gran negocio en las labores que realizan las mujeres sin cobrar. Si ellas trabajan por dinero alguien tendrá que hacer cobrando lo que ellas ya no pueden hacer. Además, con el salario que ganan podrán ser grandes consumidoras de multitud de productos. Como objetivo soñado en el horizonte se encuentra el sacrosanto crecimiento del Producto Interior Bruto.

En mi opinión este informe es tristísimo. Los cuidados deberían repartirse y organizarse libremente entre los propios interesados, para empezar. Además, los cuidados, deberían estar en el centro de la vida, deberían valorarse como lo más importante de una sociedad. No es lo mismo que un bebé sea cuidado por una persona que lo ama, ya sea la madre, el padre, un abuelo u otra persona que lo sea por una persona que no lo quiere, que lo hace simplemente por dinero. Lo mismo es válido para los ancianos o las personas dependientes, aunque en este caso al ser adultos deberían ser ellos mismos los que decidieran cómo quieren ser cuidados. Con esto no quiero demonizar a la industria de los cuidados externalizados, es más, creo que podrían ser beneficiosos si cambiara su enfoque, el tiempo al que estamos obligados a depender de ellos y si se integraran realmente en la sociedad, no aislados y segregados del resto de ámbitos de la vida.

No sé como se lo podría explicar a alguien de Goldman Sachs pero, aunque parezca increible, no es lo mismo cocinar comida casera que alimentarse de comida congelada industrial. Que esa comida sea cocinada por un hombre o una mujer es indiferente y debería ser decisión de los propios afectados. Hay que tener en cuenta que incluso la comida casera, al utilizar ingredientes de la agricultura industrial, cada vez es más tóxica. Aún así, siempre será mejor lo casero que lo preparado.

Creo que habría que abogar por un reparto de los cuidados entre toda la sociedad fuera del mundo asalariado siempre que fuera posible. Primero autogestionarlos dentro del hogar pero, a la vez, y sin que suene contradictorio, recurrir a familia extensa, vecinos y amigos para ayudarnos unos a otros. Es decir, construir comunidad de apoyo mutuo sin que medie dinero ni impuestos de por medio. El camino de recurrir al mundo asalariado para los cuidados, ya sea en forma de trabajo doméstico, nodrizas, cuidadoras y educadoras infantiles (trabajos realizados mayoritariamente por mujeres, por cierto) deriva en que se mercantilice la vida. ¿Acaso no llegará un día en que se pague por tener un amigo, por recibir un beso, por mantener una relación sexual con un novio o pasear con un abuelo? ¿Pagaríamos a alguien para que cenara con nosotros en nuestro restaurante favorito? Estamos entrando en nuevos campos de la prostitución de la vida. El capitalismo es un gran prostíbulo, es compra-venta de cuerpos, pero todavía quedan pequeñas parcelas sin sucumbir a él. Por ejemplo, la familia, el amor y la amistad, donde todavía se hacen favores sin intercambio inmediato, se realizan préstamos sin interés, se dan productos a precio de coste o directamente se regalan, donde se dan cosas por el mero hecho de darlo o con una reciprocidad muy flexible.

Si antes se hablaba de las mujeres-florero, ya podemos empezar a hablar de las mujeres-activo, aprovechadas o subutilizadas. ¿Qué ocurriría si esto, en lugar de decirlo Goldman Sachs, lo dijera un marido sobre su mujer? Nos parecería machista. Sin embargo, cuando el lugar de un marido lo dice un banco, una empresa o un Estado nadie dice nada. El hecho de que, finalmente, las mujeres que permanezcan en el mundo asalariado terminen realizando, en su mayor parte, trabajos de cuidados es un tema digno de estudio. En lugar de realizar las tareas de cuidados o reproductivas del hogar o familiares terminarían limpiando o cuidando a otras personas. Podrían darse situaciones paradójicas en las que una mujer dejara a su propio hijo en la guardería para cuidar al hijo de otra mujer más rica, por ejemplo, de una directiva de Goldman Sachs. O que una mujer no pudiera mantener su propia casa limpia porque trabajara de sol a sol limpiando casas de otros. O que una mujer, en lugar de cuidar a su madre terminara trabajando en una residencia de ancianos. O que una mujer, en lugar de cocinar en su casa para su familia, terminara cocinando para oficinistas o en una cadena industrial de fabricación de hamburguesas congeladas. Es decir, los cuidados siempre hay que hacerlos. El problema a debatir es cómo los vamos a hacer y cómo nos vamos a ayudar unos a otros para realizarlos y poder también descansar y hacer otras tareas, porque no podemos seguir realizándolos en soledad y aislamiento. Y aquí hombres, mujeres, niños, jóvenes y ancianos, dependientes en mayor o menor grado, tenemos que ir de la mano. Todos tenemos algo que aportar y todos necesitamos a los demás para sobrevivir.

Los que pierden con “Womenomics”

Ya que este apartado se les olvidó redactarlo a los autores, voy a hacerlo yo, desde mi humilde punto de vista.

– Perdemos las mujeres, a las que se nos utiliza como mercancía para ser exprimidas al máximo. En lugar de imponer el modelo de explotación masculino japonés como ejemplo a imitar, se deberían crear nuevas formas de vivir cooperativas fuera del mundo asalariado para hombres y mujeres. Perdemos también si seguimos realizando los cuidados como única tarea, sin descanso, sin ayuda, sin apoyos y en soledad. Por eso, no nos emanciparemos ni en el trabajo asalariado ni en casa.

– Pierden los bebés, a los que se utiliza también como mercancía, un producto de fábrica en proceso de creación, molesto y caro al que hay que encontrar un sitio (pagado) mientras los adultos se entregan a la empresa: la guardería o la niñera (migrante, según Goldman Sachs). Pierden porque incluso con las mejores condiciones, todo ser humano necesita ser cuidado por alguien que le quiera en un ambiente sano. Esto no quita que haya educadoras infantiles (profesión ocupada por mujeres en su mayor parte) bien intencionadas y llenas de amor a los niños, pero nadie puede justificar como positiva la reclusión de los bebés durante largas jornadas separados de sus familias simplemente porque hemos creado un mundo en el que la producción de artículos o servicios (muchos de ellos estúpidos o nocivos) es incompatible con la crianza no externalizada de los bebés.

Para Goldman Sachs y el estado japonés, en cualquier caso, es negativo que los hombres o las mujeres se queden en casa cuidando sin dinero de por medio, porque de lo que se trata es de aumentar la masa laboral, no de disminuirla. Aún así quiero aclarar que la crianza o los cuidados no externalizados o realizados a tiempo completo tampoco son la panacea porque nos encontramos solos, sin vínculos, entre cuatro paredes y sin posibilidad de desconectar. Es decir, también estamos recluídos. No es por eso raro que muchas madres o padres sientan que el trabajo les libera, ya que la crianza en soledad, propia de las sociedades modernas industrializadas, es muy dura.

– Pierden los hombres, ya que Womenomics no modifica su terrible situación: trabajar en inhumanas jornadas laborales y volver a casa tarde cada noche. ¿De esta forma cómo van a realizar los cuidados? Si el trabajo asalariado es de por sí alienante, con esos horarios se aumenta su capacidad destructiva. 

– Pierden los ancianos, cuidados por terceras personas que no los aman y con los que no tienen ningún tipo de vínculo, o cuidados a base de teleasistencias o nuevas tecnologías que jamás podrán sustituir el contacto humano familiar, segregados y apartados de la sociedad. En cualquier caso, al tratarse de adultos, al igual que las personas dependientes, ellos mismos tendrían que expresar cómo prefieren ser cuidados y qué pueden o quieren aportar a la sociedad, desde sus posibilidades. No creo que los cuidados pagados sean negativos siempre, de hecho, en muchas situaciones de la sociedad en la que vivimos pueden ser la única o la mejor solucion. Eso sí, hay que repensarlos y reflexionar mucho sobre ellos.

– Pierden las mujeres y hombres inmigrantes, que también tienen que separarse de sus seres queridos para cuidar a familiares de extraños. Curiosamente, a Kathy Matsui le parece mal que los cuidados de los ancianos sean, por tradición, realizados por las mujeres, sin embargo no realiza comentario alguno sobre que esos mismos cuidados terminen siendo realizados por mujeres migrantes.

Reflexiones finales

Con este análisis me estoy dando cuenta de hasta qué punto está nuestra vida determinada por agentes externos, por sus premios y castigos. Lo que habitualmente son consideradas decisiones personales se ven influenciadas por decisiones al más alto nivel como, por ejemplo, exenciones fiscales, ayudas y subsidios estatales y, por otro lado, como entidades inversoras del sector privado tratan de presionar o promover modos de vida más acordes a sus propios intereses. Obviamente el interés de las propias mujeres y hombres, niños y ancianos de Japón ni del resto del mundo no son considerados en ningún momento de este cálculo economicista y ávido de poder de la vida. No son considerados seres humanos, son mercancías o súbditos. Todo el sistema está organizado para que ellos mismos se vean a sí mismos como tales.

El capitalismo y el estado nos han llevado a un callejón sin salida, ya que muchas de las recomendaciones de Goldman Sachs son inviables con la crisis económica. Es una esquizofrenia total. Por un lado hay muchísimo paro, por otro lado se quiere que las mujeres trabajen en el mundo asalariado cuando menos posibilidades hay de encontrar uno. A la vez se habla de conciliación y flexibilidad cuando se están quitando ayudas y subsidios que ya no se pueden mantener.

El estudio también se habla de reformas en emigración pero en muchos países, como en España, los emigrantes vuelven a sus países o se van a otros. Y los enfermeros españoles se van a Reino Unido, los ingenieros a Alemania. En ese contexto, muchas familias tendrán que volver a cuidar a sus propios ancianos porque ya no podrán pagar a una mujer emigrante, modo de cuidado ideal para Goldman Sachs. En otro ejemplo sobre la flexibilización de los horarios laborales podemos leer que “Estos planes han quedado aparcados hasta que España salga de la crisis”, tal y como describe un artículo sobre el convenio firmado por Ana Mato y un puñado de grandes empresas españolas. ¿Entonces?

Estamos en un momento clave, ya que se pretende externalizar los cuidados todavía más pero a la vez no hay trabajo para pagar esos cuidados externalizados. El capitalismo ya no puede exprimir más según sus viejos modelos. Por otro lado, el precario Estado de Bienestar tampoco se puede pagar por haber socializado las pérdidas de la burbuja inmobiliaria y la corrupción política y bancaria.

Se quiere que la gente tenga hijos pero el sistema lo hace inviable o una carrera de obstáculos, desde la incapacidad de imaginarlos o soñarlos a la dificultad para encontrar o mantener una relación de pareja, pasando por las dificultades económicas y laborales. En una primera fase la fertilidad cae con el empleo femenino y el mayor acceso a estudios superiores pero, después, en países como Noruega o Suecia salta el Papá Estado con sus ayudas para pagarnos, o bien la crianza, o bien la externalización de la misma. Sin esas ayudas o estímulos-zanahoria, ya no sabemos ni podemos vivir.

Política

Después de la 2ª guerra mundial hubo un periodo en el que la biopolítica exaltaba el ama de casa criadora y cuidadora. A partir de los 70 el modelo cambió y se pensó que las mujeres éramos más interesantes como trabajadoras que como madres reproductoras. Años de estudios universitarios y empleos provocaron la caída de la natalidad. Solamente ha subido a la mínima tasa de reemplazo en los países en los que el Estado paga por tener hijos, criarlos y pone guarderías.

Ahora se quieren las dos cosas, que trabajemos y que tengamos hijos, o que gastemos dinero externalizando los cuidados que no hacemos nosotras en otras mujeres, mayoritariamente, inmigrantes. ¿Es ético que otra mujer limpie mi casa? ¿Y quién limpia la suya? ¿No deberíamos cada uno limpiarnos lo que ensuciamos? ¿No deberíamos ir en otra dirección, la de trabajar menos horas y, al menos, realizar tareas que merezcan la pena, como construir un mundo mejor?

Ahora no hay trabajo, ni dinero, ni el Estado puede pagar esos cuidados y nosotros nos hemos vuelto inútiles para realizarlos. ¿Qué ocurrirá?

Conciliar el “qué” o el “cuánto”

No se cuestionan las causas de la crisis demográfica, de la que parte el informe Womenomics. No se cuestiona ni de dónde venimos ni hacia dónde vamos. No se cuestiona que gran parte de nuestros trabajos no tienen ningún sentido y solamente benefician a las elites.  ¿Realmente los seres humanos no podernos hacer algo mejor con nuestra energía vital con la cantidad de problemas que hay en el mundo?

Hemos olvidado la importancia de estar realizando una actividad positiva para la sociedad y el mundo. Casi todos los trabajos bailan el agua a los poderosos, son adoctrinantes, fomentan la dependencia y la falta de autonomía, el consumismo, la contaminación, la violencia…

Sin embargo todo el debate, tanto para Goldman Sachs como para los movimientos progresistas o sindicalistas, va siempre dirigido hacia discutir sobre números. Si es mejor que las mujeres trabajen en un 80% o en un 50%, si la productividad subiría o bajaría, si lo que tenemos que hacer es conciliar y ser flexibles para estar X o Y horas con nuestros hijos…

En lugar del cuánto ha llegado la hora de hablar del QUÉ. Si una tarea es de vital importancia, positiva, necesaria y dirigida al bien común, lo demás sería secundario (podríamos realizarla junto a nuestros bebés, incluso, normalizando la convivencia con los niños). Sin embargo si creemos que la vida se reduce a trabajar para consumir mientras hay hambre, guerras y miseria tenemos un gran problema. De nada de esto habla Womenomics. No habla de los grandes problemas de la humanidad ni del mundo ni de la existencia. Para pensar en ellos e intentar resolverlos sí que habría que dedicar horas y horas, con nuestros bebés al lado, con nuestros viejos, con nuestros compañeros, con nuestros amigos.

Ya que todo el informe parte del problema demográfico japonés, un problema existencial importante al que se enfrentan los habitantes de Japón es por qué “un 46% de las mujeres entre 16 y 24 años no están interesadas en, o detestan, el contacto sexual. Más del 25% de los hombres se sienten igual”. Si ni siquiera hay impulso sexual, ¿cómo va a haber impulso genésico? Cabría preguntarse varias cosas: ¿No quieren sexo porque su aporte de deseo, placer y fusión lo reciben del consumo o las distracciones tecnológicas? ¿Es porque el estudio y el trabajo son tan destructivos y estresantes que solamente quieren dormir y descansar? ¿No quieren hijos por las mismas razones? ¿Se ha convertido la vida sexual en un trabajo más? En lugar de enfrentar la reflexión que provocan estas preguntas el informe opta por proponer soluciones a esta cuestión a base de talonario, con dinero. Dinero para pagar guarderías, dinero para atraer a más trabajadoras y dinero para importar trabajadores extranjeros. Pero el dinero no solo no lo compra todo sino que además es gran parte del problema.

Por todo ello, la propuesta de Womenomics, no deja de ser una huida hacia adelante más, en la que para “solucionar” los problemas que el mismo poder ha creado en anteriores estrategias y fases políticas se crean otros que ni siquiera los poderosos saben muy bien hacia dónde conducen. En realidad les da igual, mientras las nuevas situaciones abran oportunidades de negocio, como la creciente industria de la soledad. Y así seguiremos, de década en década, dando tumbos mientras otros deciden, y luchando con batallas de cifras, cuotas y porcentajes. En realidad la mejor estrategia frente al PODER es luchar de forma cualitativa y no cuantitativa.