Mi libro: Bebés “sin” pañales. Nuestra experiencia

Con mi primer hijo, aunque usé pañales de tela, aprendí a comunicarme con él para entender cuándo iba a hacer pis y caca y ponerle en el baño, en una palangana o en el lugar que fuera. Esto es algo que se hace en muchas culturas del mundo: desde algunas africanas como las de los cazadores-recolectores Kung a la cultura china o la india, pasando por la de los inuit. Vivir esta experiencia por mí misma me llevó a plantearme por qué esto no sólo no era conocido por el gran público sino que, desde los años sesenta, se impuso un paradigma de enseñanza en el uso del orinal desde las asociaciones de pediatría, tanto la estadounidense como ahora también la española, que contradecía de plano mi vivencia directa. Me sorprendió saber que este paradigma de enseñanza tardía impulsado por el pediatra Terry B. Brazelton, en paralelo con la comercialización en masa de los primeros pañales de usar y tirar, fuera el único que se conoce y difunde en Occidente desde hace 55 años. Pero más me sorprendió y entristeció saber que en India y China se está tratando de exportar con éxito este modelo, en paralelo a otros muchos cambios sociales, familiares y laborales.

Si quieres saber más sobre la llamada “higiene natural del bebé” o eso conocido en el mundo anglosajón como “comunicación de la eliminación” (elimination communication) te animo a leer mi libro. En él no encontrarás una experiencia idílica sobre la crianza, es más, con mi segundo hijo no he podido llevarlo a cabo por puro desbordamiento. Sin embargo, sí pienso intentarlo con mi tercer hijo, ya que estoy comprobando por experiencia directa, de nuevo, lo complicado que es quitarle los pañales a un bebé al que se le ha acostumbrado a hacer sus necesidades en él. Sí, acostumbrado. Nacemos con una ventana de oportunidad para sintonizarnos mutuamente en este tema durante los primeros meses de vida y, después, esa ventana de comunicación se cierra y el bebé deja de colaborar y se desconecta en este aspecto de su vida.

El libro lo he autoeditado con la Editorial Manuscritos porque me gusta tener libertad total sobre mis textos y no tener que autocensurarme para gustar a tal o cual público objetivo. He hecho muy poquitas copias de esta primera edición y no sé si las venderé todas o tendré que regalarlas. En cualquier caso, lo que tenía que decir, lo he dicho y ahí queda. No es seguramente el libro que escribiría ahora y muchas de las cosas que digo me resultan ahora graciosas vistas en la distancia pero, ¡qué se le va a hacer! ¡Era mi edad del pavo de la maternidad y todo era nuevo! Además, todo libro es algo muerto, inamovible e incapaz de captar la complejidad de la vida real.

Podéis comprarlo en estas librerías:

Se puede encontrar en estas otras librerías a través de la distribuidora pero os agradezco que me lo compréis a mí directamente, si puede ser:

Este libro, “Bebés sin pañales. Nuestra experiencia” lo escribí en su mayor parte durante los primeros tres años de mi hijo, pero no ha sido hasta ahora que he tenido el tiempo de reunir y corregir los textos para publicarlo. En él cuento nuestra experiencia al aprender a comunicarnos con nuestro bebé para usar el mínimo de pañales posible pero también explico en qué consiste la higiene natural del bebé. Para ello, me he acercado a estos temas desde varios puntos de vista a través de la historia, la antropología y la ciencia, sin olvidar la práctica y las experiencias reales de madres mediante entrevistas y traducción de sus textos.

Su precio es de 12 euros más gastos de envío y puedes pedirlo en info@lasinterferencias.com

Por ejemplo, el precio que cobra Correos por los gastos de envío más el sobre acolchado dentro de España son 3,13 euros y para Argentina son 14 euros.

Texto de la contraportada:

Según diferentes estudios, cada niño gasta entre 5.000 y 6.000 pañales y cada uno de esos pañales tardará entre 250 y 500 años descomponerse. ¿Cuánta energía, árboles y plástico son necesarios para fabricar los pañales de usar y tirar? ¿Cuánta energía se derrocha en lavar los pañales de tela?

Tenemos una responsabilidad sobre los desechos contaminantes que dejamos en el mundo que habitarán nuestros hijos y nietos. No deja de ser una paradoja que para que nuestros bebés no manchen la ropa o nuestro hogar permitamos ensuciar nuestro hábitat. Por criterios de comodidad, aceptamos ser agentes activos en la depredación y contaminación de la naturaleza, nuestro hogar y el de las próximas generaciones.

Creo que el cuidado de nuestro ecosistema necesita que cuidemos a nuestros bebés de otras formas. Debemos encontrar diferentes maneras de abordar los cuidados en general: el cuidado a las madres solitarias, el cuidado a los que cuidan; recuperar los vínculos ancestrales con nuestras raíces, nuestros linajes. No es fácil cambiar una pequeña parte de las cuestiones importantes sin modificar el todo de forma integral.

Otra información:

  • Nº de páginas: 234 págs.
  • Encuadernación: Tapa blanda
  • Editorial: MANUSCRITOS
  • Lengua: CASTELLANO
  • ISBN: 9788494593130

 

Los procesos de domesticación de plantas y animales

Aplíquese este texto de Francisco García Olmedo al propio ser humano y sorpréndase de lo que está ocurriendo a su alrededor. Está usted presenciando, en vivo y en directo, e incluso formando parte del proceso de domesticación de la especie humana.

Ganadería humana. Granja humana:

“El conjunto de características que componen una planta cultivada es lo que se denomina el «síndrome de domesticación» e involucra a una serie de genes que afectan significativamente, entre otras, a la facultad de autodispersión de la planta silvestre, que se reduce para facilitar la recolección, en grave detrimento de la capacidad de supervivencia en vida libre, a la reducción de las defensas químicas y físicas, con el fin de hacerla comestible, algo esencial para el éxito de la especie humana en la colonización del planeta; o al aumento de tamaño de semillas, frutos u otros órganos que sirven de alimento. En el caso del ganado, los caracteres afectados incluyen la docilidad, alteraciones en el color de la capa y cambios en el tamaño, morfología y patrón de reproducción. El resultado es que, desde hace milenios, los organismos domesticados han perdido en gran medida su capacidad de reproducirse en vida libre, dependiendo así del agente humano para completar sus ciclos vitales, a cambio de adquirir las propiedades adecuadas para servir eficazmente como alimento humano. En otras palabras, los organismos vivos que nos sirven de sustento dejaron de ser «naturales» hace milenios por el mero hecho de no ser capaces por sí solos de vivir en vida libre en el medio natural”.

Me quedo con esto: hacerse comestible para otros, modificarse y mutar para adaptarse a lo que otros necesitan, docilidad, pérdida de la capacidad para procrear de forma natural, dependencia del técnico/ingeniero/experto/médico, servir a otro, no ser capaces de vivir en libertad…

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Últimos trabajos

El trabajo asalariado siempre es una prostitución del cuerpo y la mente en la que nos entregamos por pura supervivencia, dentro de esta granja humana en la que vivimos, a ser el intrumento de una instancia superior, donde nos sometemos a los deseos superficiales de otros y donde muchas veces tenemos que hacer cosas en las que no creemos o que van incluso contra nuestros propios valores. Sí, por dinero. Incluso en las mejores condiciones laborales, la autocensura existe porque existe el castigo ejemplar y los expedientes disciplinarios para quien sobrepasa las normas.

Sin embargo, para quien le pueda interesar, aquí os dejo algunos de los últimos videos que he realizado en esta última etapa laboral que me parecen interesantes por la temática, las personas que intervienen en ellos o las reflexiones que puedan suscitar:

 

 

No somos vasijas, tampoco somos pajuelas

En referencia a la indignación feminista, y con razón, sobre la llamada “gestación subrogada” que, básicamente, es la mayor prostitución y explotación del cuerpo de otra persona de la que ha sido capaz el ser humano en 10.000 años de domesticación de la Naturaleza, creo que hay que repetir, una vez más, que todo el feminismo ha callado o ha apoyado activamente la inseminación artificial comercial y anónima*. Por supuesto que no es comparable una masturbación delante de una peli porno en una clínica aséptica con una estimulación hormonal, un embarazo, un parto o una cesárea, pero es que una práctica justifica la otra y la imita en nombre de la “igualdad” y “los derechos”. La deshumanización en la procreación y la cosificación de los bebés como producto u objeto ya lleva tiempo existiendo y el silencio y apoyo de una práctica ha dado pie a todas las demás en una especie de efecto dominó imparable.

Veamos unas cuantas imágenes de un banco de semen que te envía pajuelas con esperma congelado a domicilio:

El producto no es el semen… Es el bebé que tendrás gracias a ellos. Y, por eso, ponen fotos de bebés, no de espermatozoides.

 

Esto es un catálogo de bebés a la carta. ¿Te gustaría que el prostituto reproductivo tuviera los ojos azules? ¿Que fuera negro? ¿Caucásico? ¿Alto y rubio? En las clínicas esta decisión la toma el profesional y elije al vendedor de semen en función de tus características físicas. ¿Acaso en el mundo real los padres se parecen físicamente a las madres? Esto es cosificación masculina y también de los bebés.

 

He enlazado el html del pdf que aparece en el catálogo humano de esta tienda online de semen cuando le das al icono de la fotografía porque no quiero tener alojado ese material en mi blog. ¿Se supone que las mujeres y las parejas elijen al vendedor de esperma en función de la foto de él de pequeñito? Es escalofriante pensar que una foto que le hicieron sus padres o sus abuelos pueda acabar en este tipo de webs. Efectivamente, un niño producto de estas clínicas o tiendas no solamente no tiene padre sino que no se le permite tener familia paterna (primas, tías, abuelos…). Y todo esto se hace de forma deliberada, es el mal por elección, no el mal por azar o por las circunstancias de la vida o el mal realizado por otras personas que no podemos controlar y que no está en nuestras manos. Es el mal elegido de forma fría y consciente, tanto para el que vende como para el que compra. ¿Consciente? Creo que no somos muy conscientes de todo esto, yo tampoco lo era hace años, supongo que por puro desconocimiento.

Por último, me gustaría resaltar que este tipo de webs existen también para vendedoras de óvulos y para madres de alquiler, solamente que son privadas y tienes que crearte un perfil autentificado para acceder a ellas.

Nota: he eliminado los comentarios del blog porque no creo en la comunicación cibernética impersonal y deshumanizada. Jamás he tenido que borrar un comentario y los he considerado hasta ahora como aportaciones enriquecedoras y agradables. Gracias por todos vuestros comentarios. Simplemente, no creo en ello y como este blog, creo que las conversaciones por aquí no llevan a ningún lado mas que a una acumulación de datos, datos, datos y retórica, retórica, retórica…

*No solamente el feminismo, desgraciadamente. En las redes sociales maternales y su correspondiente blogosfera también se apoya la inseminación artificial anónima como forma de empoderamiento femenino. A esto hay que añadir que, como en toda red comercial, oponerse a esto de forma pública puede hacer perder audiencia, alumnado, clientela, pacientes o lectores, a diferencia de oponerse al alquiler de úteros que no provoca tanta (o ninguna) disonancia entre emisoras y público objetivo de los productos o vidas que se venden en estas redes sociales. Sobre este tema y relacionado con la autoexplotación en las redes sociales recomiendo leer al filósofo Byung Chul-Han.

Documental “Explotación de óvulos” y otros…

“Explotación de óvulos”, algo de lo que nadie quiere hablar. Una práctica, una compra-venta totalmente legal en nuestro país. Está sucediendo, es prostitución reproductiva y, además, tiene riesgos causados por la ambición productivista de querer extraer en un mes los óvulos que una mujer tardaría en crear uno o dos años. Cosas del proceso industrial capitalista…

Por fin han traducido este documental y lo han subtitulado. Me parece muy importante el detalle final en el que muestran que el interés en la compra de óvulos no solamente viene de mujeres infértiles o de gente que quiere tener hijos y no puede. Hay un sector médico y biotecnológico emergente interesado en investigar con este tipo de “materia prima” para estudios con células madre y demás…

Y este es el otro documental que han subtitulado al castellano. También producido por el CBC (The Center for Bioethics and Culture Network) y centrado en los “vientres de alquiler”:

Una pena que no esté subtitulado este último. Es el que sacaron sobre la inseminación artificial. Obviamente esta práctica no tiene riesgos físicos para el vendedor de semen pero sí hay riesgos éticos, psicológicos y espirituales en la cosificación, prostitución, mercantilización, deshumanización, creación de bebés a la carta, anonimato, separación de medio hermanos, etcétera, etcétera… Aquí hablan los hijos:

Y con esto vuelvo al principio. Uno de los comentarios en Youtube, en el documental “Anonymous Father’s Day” es el de una mujer que dice haber donado óvulos. Lo traduzco:

“Esto me impactado. Hace 16 años doné mis óvulos pensando que estaba dando a una pareja un regalo asombroso. Pero durante 16 años he sentido que me faltaba un pedazo de mí. Tengo 3 hijos pero me encuentro buscando. Sólo espero que él o ella me encuentre, y nos reunamos algún día. Cuando fui a la clínica me dijeron que estaba meramente dando “algo que tiras por el inodoro cada mes” y cuando lloraba me decían que era por los medicamentos y después de una hora estaba de vuelta en la calle preguntándome qué diablos acababa de suceder. Cuando donas, das la mitad de ti. No te preparan para ello ni para cómo te sentirás años más tarde sabiendo que tus hijos tienen un medio hermano o hermanos en alguna parte. Espero que mi regalo llegó a la gente adecuada, espero que esté bien, espero que pueda responder a cualquier pregunta que él o ella pueda tener. Espero que sepa que pienso en él. Pero es sólo ahora que el daño real está llegando a la superficie, me imagino. La ciencia da y quita. El pensamiento que tengo de que he hecho a alguien sentirse inseguro de quién es o que le he creado preguntas sin respuesta sobre sí mismo me rompe el corazón, yo solamente pensaba que estaba haciendo algo bueno para alguien”.

Copio otro texto del blog “Diario de una maternidad y un lazo rosa”:

“Tiempo después, cuando yo también quería ser madre a toda costa y no lo lograba…no dejaba de pensar en que alguien con uno de mis óvulos lo había logrado, y al mismo tiempo pensaba que por ahí había un/a niño/a que de alguna manera era algo mio… que posiblemente tuviera algún parecido conmigo y que nunca lo vería… se me hizo difícil, no en el momento de la donación… sino mucho tiempo después, al ver que yo no podía quedarme en estado… lo siento, aunque no quede bien el decirlo, es lo que sentí… que un pedacito de mi… vivía otra vida y no era conmigo.”

Relacionado:

Comentario al artículo “La donación de óvulos… la decisión más difícil”

La niña que escribió “socorro” en la mesa redonda del comedor

¿Dónde estabas, papá?

De pequeña odiaba el teléfono,

ese invento que pretendía sustituir tu presencia.

No, una conversación de teléfono no es un padre.

¿Quién me robó a mi padre?

¿Por qué no luchó por estar a mi lado?

Está claro que sus prioridades eran otras,

disfrazadas de un “yo soy así y no puedo vivir de otra manera”.

Ningún sacrificio moral, ninguna lucha legítima.

Pero, ¿quién soy yo para desafiar el cuarto mandamiento y ser desagradecida?

¿Acaso no debemos todos conformarnos con las migajas?

Te recuerdo ausente, aunque siempre acudiendo al rescate cuando me iba a precipitar al abismo.

Ahora dicen que los padres son superfluos, que se puede criar y crecer perfectamente sin padre.

Con una madre basta.

Pues va a ser que no, que se necesita una madre, un padre, tíos, abuelos, hermanos, primos, amigos, vecinos… Cuantos más, mejor.

Se puede sobrevivir de muchas formas y no por ello dejar de echar de menos lo que no se ha tenido.

Que nos lo digan a nosotras, X., mi amiga del alma. ¿Recuerdas? Yo sí recuerdo cómo me enseñabas aquella maleta vieja que había en la terraza de tu casa.

Tu tampoco vivías con tu padre, como yo. Eso nos unía y nos acercó. Jamás volví a tener una amistad como la tuya. Nos comprendíamos. Aunque había algo que nos diferenciaba y nunca pude contártelo, porque era pequeña y no sabía cómo expresarlo.

Ojalá pudiera encontrarte y hablar de todo aquello. De cómo la vida (eufemismo de mi madre) nos separó. De cómo el mundo materialista y la ambición de dinero nos alejó. ¿A quién le importaba que dos amigas, dos niñas se separaran? Yo sé que tú sufriste y mucho mi falta. Éramos niñas.

La maleta de tu padre guardaba recuerdos, los pocos que pudiste guardar. Solamente sabías que estaba en Canarias y soñabas con, algún día, quizás ir a uno de esos programas de televisión en los que se busca a la gente perdida. ¿Perdida? Yo no sé lo que le pasó a tu padre pero sé que estaba vivo y desaparecido, que se fue y os dejó, a ti y a tu madre. ¿Estaría en busca y captura? ¿Dejó deudas pendientes? ¿Os abandonó sin más? Tu madre era maravillosa, lo que no impedía que desearas estar con tu padre, al que ya apenas recordabas. Cállate, hoy si lo dijeras nadie te entendería, dirían que son condicionamientos culturales, fantasías de padre… Yo sí, X., y que lo entienda yo sé que es suficiente, amiga mía.

Te he buscado en redes sociales y a veces me imagino que te busco en tu casa, en el barrio. Tu ausencia también me pesa, aunque sea muy de vez en cuando.

Nos volvimos a ver en la adolescencia pero ya no era lo mismo, ¿verdad? Verte me hizo imaginar lo que yo podía haber sido si las cosas hubieran sido diferentes, si me hubiera quedado en el barrio.

Si nos volviéramos a ver te contaría por qué escribí con boli la palabra “socorro” en la mesa del salón, abajo, cerca del hueco para poner el brasero.

 

Tecnocalipsis

Estos son unos cuantos documentales interesantes para acercarnos al maravilloso mundo de la religión transhumanista que tan de moda está, ahora que hasta Iñaki Gabilondo hace series sobre el tema en el canal de televisión, no podía ser de otra forma, que tiene nombre de empresa de telefonía móvil.

Lo natural es gratis, lo artificial cuesta dinero, recursos, explotación laboral, energía vital. La Naturaleza ya viene dada, en lo artificial está el negocio.  Por eso, es lógico que el capitalismo y las sociedades de consumo deriven en el transhumanismo. Por supuesto, esto que estoy diciendo es una gran simplificación, pero por ahí van los tiros… El sexo entre amantes no cuesta dinero, sin embargo en la prostitución sí se paga. La leche materna es gratis, la leche de fórmula es de pago y hay que fabricarla y procesarla. Una conversación en la calle con un amigo es gratis, por teléfono hay que pagar. Aceptar tu cuerpo como es siempre será más barato que hacerte decenas de operaciones de cirujía estética o consumir hormonas. Y así hasta el infinito en una dinámica de circulos viciosos que se retroalimentan unos a otros.

En otro orden de cosas y como nota curiosa, Michel Bauwens, el cocreador de este documental, está colaborando con Enric Durán en la implementación de una cooperativa mundial llamada FairCoop. Como explica Bauwens en esta entrevista:

P. Usted suele hablar a la Cooperativa Integral Catalana (CIC) como un ejemplo de la economía que viene ¿Cómo empezó su relación con Enric Duran?
R. Enric Duran contactó con la Fundación P2P tras leer el plan de transición hacia una economía basada en el procomún. Nos dijo que la mitad de lo que hablábamos ya lo estaban haciendo en Cataluña con el CIC. Y que lo que quería hacer era la otra mitad…
P. ¿Qué le parece su idea de poner en marcha FairCoop, la primera cooperativa terrestre?
R. FairCoop es un gran salto en escala. Una cooperativa global, pero con raíces en lo local, con una criptomoneda social propia (el FairCoin) y con su sistema de crédito mutuo. Es una idea muy ambiciosa, sin duda, y un ejemplo de por donde tiene que ir en el futuro el cooperativismo abierto. La Alianza Solidaria en Quito es otro modelo de cooperativa,creando espacios físicos (en este caso viviendas y parques) por el bien común. Las cooperativas de salud y asistencia social en Quebec son otro gran ejemplo.

Michel Bauwens no se puede decir que sea “antisistema” porque, para empezar, su fundación (la P2p Foundation), recibe dinero y apoyo de la Unión Europea a través del proyecto de investigación P2p Value. Es decir, si le apoya la U.E. es que lo que está promoviendo concuerda a la perfección con lo que pretende promocionar el capitalismo y los estados. No es algo que tampoco oculten.

El proyecto europeo universitario P2p Value,  en el que participa también la Universidad Complutense, la de Surrey, la de Milán, está financiado dentro del marco de las TIC (tecnologías de la información y comunicación), como se afirma en este enlace:

“El objetivo de la investigación en TIC bajo el séptimo programa marco europeo es mejorar la competitividad de la industria europea, así como lograr que Europa dé forma a los futuros desarrollos de estas tecnologías para que las demandas de la sociedad y la economía se cumplan”.

En concreto, la financiación queda aclarada aquí:

La fundación p2p ha recibido 317.660 euros de este proyecto europeo. El nombre que aparece es el de James Burke, cofundador de la P2p Foundation, al que podemos ver en este video colgado en Vimeo.

Dentro de la web del proyecto P2p Value hay un directorio en el que, si vamos al mapa de Madrid, podemos encontrar los datos del Patio Maravillas, La Piluka o la casa okupa La Morada. ¿Por qué un proyecto europeo estaría interesado en estos proyectos, en teoría, “alternativos” o “antisistema”? Si leemos los objetivos del proyecto, están ahí “mapeados” porque son comunidades CBPP (Commons-Based Peer Production) o, en castellano, Producción entre Iguales Basada en el Bien Común, una expresión acuñada por el investigador Yochai Benkler, codirector del Berkman Center for Internet & Society de la Universidad de Harvard. Este centro es apoyado por la Open Society de Soros, Microsoft, Google, Facebook y la Fundación Ford.

El Bien Común. ¿Qué significado pueden tener esas palabras en el mundo actual? Miedo me dan aquellos que se creen que saben lo que es “el Bien Común” en un mundo globalizado. Lo que es el Bien para unos puede ser una pesadilla para los demás, sobre todo cuando se trata de un Bien subvencionado por grandes empresas y basado en el despotismo ilustrado que maneja grandes sumas de dinero extraídas de forma involuntaria del trabajo de la gente Común. Ya nadie parece plantearse por qué los impuestos son siempre obligatorios…

Por otro lado, en la web de commons transition podemos leer:

“It’s been a while now since some people in the CIC took the initiative to start collaborating with the P2P Foundation after certifying our common goals. Indeed, the Permanent Assembly of July 27 approved supporting this line of strategic partnership between CIC and P2P Foundation”.

Michel Bauwens, the P2P foundation’s co-founder, expressed his intention to find funding for this project through several independent european foundations, especially The Charles Léopold Mayer Foundation for the Progress of Humankind, who have collaborated with them on other occasions.”

En este texto en inglés lo que se dice es que la colaboración entre la Fundación P2p y la CIC fue aprobada en una asamblea permanente del 27 de julio y, después, Bauwens afirma que buscará financiación para el proyecto en “The Charles Léopold Mayer Foundation for the Progress of Humankind” que según él es “independiente” y, según otras webs, es una fundación amiga de la Open Society del multimillonario capitalista George Soros (más información en esta web en francés “Soros Connection”, en parte 1 y parte 2).

Enric Durán quizás piense que el dinero virtual que están tratando de implementar es una alternativa al Big Data y al dinero virtual que el propio capitalismo está fomentando en la actualidad (no es raro el día que aparezca en los medios alguna alabanza al uso de tarjetas de crédito en lugar del efectivo). Hay quien afirma que esta eliminación del dinero en metálico se debe a los tipos negativos de la Reserva Federal y el Banco Central Europeo y otros que, opinión que comparto, lo consideran la posibilidad de un corralito mundial, ya que, el dinero virtual será propiedad de los bancos y no existirá la posibilidad de tener efectivo anónimo, la única competencia o alternativa al sistema bancario y al dataísmo que existe hoy.

Yo no creo que la alternativa que presenta Enric Durán sea una alternativa real desde el momento en el que estás colaborando con alguien que recibe dinero de la Unión Europea y la propia Unión Europea está en transición hacia modelos de autoritarismo y control nuevos más “participativos” y “democráticos”, sobre todo ahora que no quiere (ni puede) seguir financiando el llamado “estado del bienestar”. Efectivamente, es el Estado mismo el que está planteando su propia demolición controlada hacia “otra cosa”, un engendro tecnocrático pseudoparticipativo que, visto lo visto, seguramente se base en un poder ejercido desde ciudades-Estado (o quizás “reinos de Taifas”…) bajo la cohartada del “municipalismo” en lugar de un poder centralizado y basado en el Estado-nación como el que hemos conocido hasta ahora. Como siempre he dicho, el poder es líquido y fomenta lo que mejor le convenga en cada momento histórico para perpetuarse en su dominación. A veces fomenta dos cosas contradictorias a la vez, ya que es la mejor forma de aumentar las probabilidades de su perpetuación. Si falla una, vencerá la otra.

Además, ante la centralización del Big Data lo que Enric Durán parece proponer, si lo he entendido bien, sería como una especie de Small Data descentralizado, pero en el que seguiría habiendo un manejo de la información y de la tecnología exhaustivo y asimétrico, mucho más que con el dinero anónimo en efectivo, que es mucho más difícil de controlar. Es decir, a pesar del férreo control de su emisión desde el poder de los bancos centrales una vez que está en circulación queda un pequeño reducto que escapa a cualquier controlador y eso molesta, claro, porque se trata de controlarlo absolutamente todo. ¿Por qué debería confiar en ceder mis datos a su cooperativa en lugar de a una empresa como Google o un banco comercial? Lo virtual, ya sea “sistémico” o “alternativo”, virtual y manipulable se queda. Además, sigue promoviendo el uso de las TIC que, como sabemos, están dominadas por las multinacionales y nos están convirtiendo en seres humanos alienados y solitarios, cyborgs que solamente saben relacionarse con otras personas a través de catálogos humanos o fichas a modo de “perfil” (por no hablar del doloroso proceso de su fabricación).

La única alternativa real al dinero es el fin del mismo, no el uso de dinero virtual. Nuestros abuelos, nuestras ancestras, en los pueblos, no tenían cuenta en el banco (sí, que no te engañen con lo de “las mujeres no podían abrir una cuenta”. ¡No tenía cuenta nadie! Solamente los burgueses y aristócratas de las ciudades…) y gran parte de sus intercambios eran por trueque o por apoyo mutuo. ¿Es posible volver a un mundo sin uso de dinero? Parece complicado una vez que nos encontramos enfangados en este tipo de sociedad. Ya sólo queda la familia y la amistad cercana como reducto minúsculo y deteriorado en el que la gente se hace favores sin intercambiar moneda o se presta dinero sin interés. Quizás la solución es que ya no hay solución. Eso sí, que no nos presenten falsas alternativas tecnocráticas para más de lo mismo.

Me quedo con la idea de Byung-Chul Han del idiota y del hereje. En los tiempos que corren lo mejor es ser cuanto más idiota mejor (¿acaso no te miran con media sonrisa y te llaman anticuada cuando dices que no tienes internet en el móvil?). Hay que dar la espalda a lo inteligente, a lo “abierto”, a lo “smart”, a esas ciudades tan listas, esos votos electrónicos tan participativos y ese dinero virtual tan maravilloso, esas monedas locales tan alternativas, esos mercados sociales tan justos, esos libros tan copyleft, ese internet y esas aplicaciones para el móvil que solucionarán todos nuestros problemas, esa gente que sabe tanto y tiene tanta fé en que la tecnología pondrá fin al sentido trágico de su existencia y le llevará a una especie de arcadia feliz…

Indefensión desaprendida

Año 2009. Poco antes de la ejecución de la sentencia en el que se obligaba a la UNED a readmitirme en mi puesto de trabajo yo andaba trabajando en un bar cercano a mi casa, un bar como tantos otros bares que existen en el centro de Madrid. No duré más de una semana ya que las condiciones eran esclavistas, pero antes de dejarlo decidí dejar un regalito en forma de carta a inspección de trabajo, otra carta a mi jefe y una copia del convenio a los compañeros. En este sitio las horas extras no es que se pagaran en negro, es que no se pagaban en absoluto.

Mis compañeros tenían eso que se llama “indefensión aprendida” que básicamente, en el ámbito laboral, consiste en no protestar porque a) no merece la pena luchar y b) mejor esto que nada. Este tipo de indefensión aprendida está extendida entre los trabajadores en general, ya sean españoles o inmigrantes. Es más, en mis años en CNT he visto a trabajadores de fuera luchar por sus derechos laborales como no hacían sus compañeros españoles en la misma empresa. Con esto quiero decir que “unos por otros, la casa sin barrer”.  Y la casa tiene que comenzar a ser barrida YA. Es preferible que la unión se dé en la lucha que no en la cola de reparto de alimentos de Cáritas.

Desafiando la creencia actual general de que no sirve de nada luchar, con esta pequeña acción, una minucia por hacer cumplir simplemente “lo legal” que no me costó absolutamente nada de dinero, conseguí que al menos a mí se me pagara el dinero de horas extras que realicé durante esa semana. El jefe “no quería problemas” y me pagó lo que me debía. La Inspección de Trabajo no valió para nada porque a los meses me llegó la respuesta y lo que ocurrió es que el inspector preguntó a los trabajadores si se les pagaban las horas extras y ellos dijeron que sí. De nuevo la cobardía… Por supuesto, el inspector podía y debía haber hecho sus cuentas y se habría dado cuenta de que era incompatible el horario de apertura del local con el número de trabajadores. Pero, claro, no podemos seguir pensando que otras personas, otras figuras paternales, nos tienen que salvar y solucionar la vida.

Vienen tiempos muy grises, victimistas y autoritarios. A día de hoy esto está pasando, me atrevería a decir, en la mitad o incluso en la mayoría de bares de Madrid. ¿Dónde está la lucha? En la queja inútil, en señalar la inacción de terceros, en lo malos o cobardes que son los demás… ¿Y tú? ¿Qué estás haciendo tú?

La indefensión aprendida es una consecuencia del proceso de doma del ser humano. Primero, es necesario minar la autoestima del sujeto: “Tú no vales, tú no lo mereces, tú no mereces que te paguen lo que se te debe, tú mereces ser explotado”. Segundo, esa falta de autoestima se interioriza y, además, está relacionada con el aislamiento y la falta de vínculos: “Tú no vales, tú estás sola, nadie te apoyará, no encontrarás otro trabajo mejor porque todos son iguales”. Y, tercero, la indefensión aprendida engancha porque es cómodo pensar, por contradictorio que parezca, que la vida está en manos de otras personas, los ganaderos, y que yo ni puedo ni debo mover un dedo por salir del sometimiento externo. Salir de la indefensión aprendida cuesta y requiere un esfuerzo. Hay que mover el culo y actuar, tomar decisiones, arriesgar, comunicar, ser creativo… Estas son cualidades de liderazgo personal, muy valoradas en las escuelas de negocio de prestigio o en las escuelas militares, pero que no se aprenden ni se valoran en el mundo de los asalariados y de los que reciben órdenes y tienen que obedecer.

Si lo analizamos bien, veremos que esta actitud de sumisión en el mundo laboral es la misma que existe en las relaciones de maltrato en el ámbito personal, ya sea con un padre, una madre, una pareja, una hermana.

¿Y cómo romper con la indefensión aprendida? En mi experiencia personal lo básico fue asociarme con otras personas, buscar red, buscar comunidad. Pero no cualquier grupo de personas sino un grupo de personas QUE LUCHAN, es decir, gente que, a pesar de las domesticaciones previas, tienen esa chispita en el corazón de la rebeldía ardiendo en el corazón. Busqué el sindicato que yo creía que era el más combativo, el más horizontal, un sindicato independiente que no aceptara subvenciones. La vida sindical me dio fuerza y seguridad para aprender de otros conflictos, ser solidaria con otras personas y, poco a poco, ir ganando autoestima laboral: “Yo sí que valgo, yo sí merezco ser pagada por mi trabajo, yo sí merezco ser respetada”.

Por tanto, incluso las personas que han sido maltratadas en el ámbito familiar, personal o laboral pueden salir de esa espiral de baja autoestima y victimización a base de crear vínculos virtuosos con personas que tengan esas cualidades de seguridad y solidaridad a las que se quiere tender, cualidades innatas o que hayan sido construidas por sus experiencias vitales. La indefensión se puede desaprender. Por supuesto, la gente con vínculos fuertes y criada con presencia, mimo y cariño crece con esa sensación de saberse arropado y saber que tiene una valía intrínseca por lo que es, pero, aún así, tendrá que aprender a vivir y moverse en ambientes mucho más hostiles. Las personas que no hemos tenido esas infancias, a pesar de tener que aceptar que la cicatriz es imborrable, podemos aprender a construirnos esos vínculos y esa autoestima a lo largo de la vida.

Es importante también relativizar el miedo y racionalizarlo. ¿A qué tengo miedo? ¿A perder esta mierda de trabajo? ¿Y qué pasaría si me echaran? ¿Sería tan horrible? ¿Pero acaso no me van a echar igualmente? ¿No es mejor irme luchando que irme escurriendo el bulto y dejarle el marrón al siguiente? ¿Tengo miedo de estar en una lista negra y que no me contraten en ningún sitio? Bueno, ¿y sería tan malo? ¿Merece la pena seguir en un sector laboral tan esclavista y lleno de gente conformista? ¿No será mejor trabajar en otro sector en el que todavía los convenios se respeten? Es, por tanto, una forma de vida, una actitud que huye de la depresión, porque no lo olvidemos, la indefensión aprendida es depresión. Y esa nueva actitud ante los problemas se va a trasladar a otros ámbitos y se va a proyectar hacia el exterior. Curiosamente, las personas más sumisas y que menos luchan son las que después, en otras esferas personales, intentan aparentar seguridad aplastando a otras, riéndose de los demás, o buscando chivos expiatorios… En este caso, como en tantos otros, no valen los discursos y la retórica sino los actos, las acciones. Muéstrame lo que haces y veré quién eres. Las palabras se las lleva el viento.

En este “conflicto” no hizo falta que interviniera el sindicato. Una carta bastó. ¿Tan poco basta? No siempre es tan sencillo pero por algo hay que empezar. Así que desde aquí, desde internet, que no deja de ser el campo de batalla que nos brinda el enemigo, te digo que te atrevas, bajo tu propia responsabilidad, a luchar.

Relacionado:

Fragmento de “Los anarquistas españoles” de Murray Bookchin

Contra el regalo de recién nacidos

Como veréis, escribo cada vez menos en este blog, ya que me he dado cuenta de su inutilidad (o incluso su perniciosidad…). No se puede contestar a un mensaje unidireccional adoctrinador que llega desde 30.000 fuentes a la vez desde un único lugar y con medios y herramientas del propio poder. Es una batalla perdida de antemano y yo renuncio a lucharla. Por otro lado, tener un blog es trabajar para las personas que dirigen empresas como Google y similares. ¿Por qué digo esto? Pues porque si pensamos en Google como un gran periódico digital, en realidad, yo, tonta útil más, lo único que estoy haciendo es generando contenidos para esta entidad, haciendo que la gente pase tiempo en internet en lugar de haciendo cosas más importantes y que siga circulando por las grandes autopistas de la información, viendo anuncios, realizando búsquedas, entregando su alma al Big Data, convirtiéndose en cyborgs alienados pegados al móvil y demás… Realmente, las personas que dirigen el tinglado de internet creo que tienen una psicopatología, siento si les suena a insulto, pero considerar que todo es un instrumento para ganar poder, control y dinero es enfermizo y les pasará factura en su propia salud. No habrá solución transhumanista sanitaria posible en un mundo con cada vez mayor entropía y caos. Lo siento, amos del mundo.

Dicho esto paso a exponer mi postura respecto a la subrogación o vientres de alquiler en un ámbito que ahora se presenta como alternativo o positivo: la gratuidad. La primera vez que leí sobre estos casos fue en un blog del enfermero Armando Bastida (aquí o aquí), pero ayer leí cómo se hablaba bien de estas prácticas “altruistas”(1) que surgen “desde el cariño y el vínculo” en el blog de Ibone Olza.

Sobre este tema debo decir que los bebés no son objetos con lo cual no se pueden vender y, por consiguiente, mucho menos regalar porque a los adultos les haga mucha ilusión. La legalidad o ilegalidad de esta práctica no tengo muy claro si es lo realmente importante en el momento actual, ya que la prohibición solamente hace que la gente se vaya a otros países (España es, por ejemplo, un paraíso turístico de la reproducción artificial). O dicho de otro modo, si se ilegaliza aquí tiene que ser ilegal también irse a otro país donde es legal comprar niños.

Lo que sí me gustaría es que la gente dejara de cosificar a los bebés y dejara de banalizar la maternidad, la paternidad, la gestación y el parto de las mujeres. Me alejo de lo políticamente correcto al estigmatizar todas estas barbaridades y espero que los niños y niñas al crecer aporten luz y pongan las cosas en su sitio, aunque tendrán que luchar con la inercia habitual de proteger y no querer hacer daño a las personas que les han criado. Aún así mi postura es pesimista y creo que todas estas aberraciones sociales ya son imparables y son una muestra más del desplome psíquico y físico de los sujetos en la sociedad actual. Lo que la bola de nieve una vez lanzada nos traerá después, lo desconocemos.

La postura de Ibone Olza me parece, haciendo un paralelismo, como si alguien que se opusiera a la prostitución estuviera de acuerdo con follar con un amigo a modo de “regalo” o “favor”, aunque no existiera ningún deseo por parte de la persona que se “ofrece”, pero con una gran comprensión y empatía hacia sus “necesidades”. Con la grandísima diferencia de que aquí hablamos de que existe un bebé de por medio.

En el embarazo se mueven muchas cosas a todos los niveles, no solo se pone el cuerpo, la sangre, los nutrientes sino que se pone el alma, los sentimientos, los recuerdos de la propia niñez, las emociones… Renunciar a eso es renunciar a nuestra humanidad y es colaborar, desde un discurso aparentemente contrario a la legitimación de los vientres de alquiler, con la normalización de prácticas poshumanas o transhumanas. Vamos directos al útero artificial e incluso a que el Estado fabrique a sus propios ciudadanos (genéticamente modificados) desde la concepción, acariciando el sueño de Platón en la República en su versión moderna. ¿Acaso no hay ya miles de embriones congelados en hospitales públicos? ¿No existen ya bancos públicos de gametos  en los que, vulnerando todo código ético, se está estimulando ováricamente, anestesiando y extrayendo óvulos a mujeres sanas, poniéndolas en riesgo, para que “donen” para otras? ¿Dónde quedó aquel “primero, no dañar”?  La excusa para las peores distopías comienza desde las “mejores intenciones”, el altruismo y lo terapéutico. Mientras, por el camino, los niños huérfanos de padre o madre, muchos de ellos con prematuridad causada por implantar más de un embrión, naciendo por puro egoísmo y mentalidad productivista industrial de los adultos.

Por tanto, estoy en contra de la práctica de tener hijos entre amigos sin ningún vínculo erótico (que de “maternidad subversiva” tiene bien poco…) como también estoy en contra de que se tengan hijos para alguien, por hacerle un favor. El favor hay que hacérselo a los bebés y a los niños, no a los adultos. No se puede pedir a una madre, a una prima o a una tía que geste a un bebé como algo altruista porque para el bebé en ese momento su madre es la que le acaba de parir y con la que ha estado 9 meses. No se puede pedir a estas mujeres que se estimulen los ovarios, que tomen hormonas, que sufran anestesias, epidurales, cesáreas, que asuman los riesgos de una gestación y un parto por “amor”. Eso no es un acto de amor sino un abuso. No es ético. Además, la donación de un riñón salva una vida y aquí lo que se está cumpliendo es la fantasía reproductiva de alguien que no corre ningún riesgo de morir. Es más, si alguien corre ese riesgo, aunque sea mínimo, es la persona que gesta y la gestada (la mayor parte de partos de vientre de alquiler son por cesárea programada antes de la fecha probable de parto), no la que desea.

Una vez más, estamos ante una situación en la que los principales partidos de derechas e izquierdas coinciden, lo que indica que la legalización es inminente y estos son meros debates conceptuales sobre detalles sin importancia, pasos previos o graduales, para evitar shocks, y que se vaya normalizando poco a poco lo que nunca debió ser normal. Es muy posible que se legalicen solamente los casos “altruistas” para después, en un tiempo prudencial, abrir la veda a la mercantilización.

Ahora se rasgan las vestiduras algunas feministas y dicen que “no somos vasijas”. Bien que callaron y apoyaron la venta de esperma anónima o su “donación” gratuita para crear niños sin padre. Sí, a algunas hijas nos gusta mucho haber podido conocer a nuestro padre y nos hubiera gustado pasar más tiempo con él incluso. La crítica al “neoliberalismo sexual” se acaba en la prostitución, a veces ni eso.

Ejemplos:

AMELIA VALCÁRCEL: Pregunta: Los avances médicos que facilitan a las
mujeres no necesitar a los hombres para tener hijos, como la
inseminación artificial, ¿qué consecuencias cree que
pueden tener en cien años? Respuesta: Me parece una opción excelente
para las personas que quieren utilizarla y que refuerza, sin
ninguna duda, la independencia de la mujer. Pero de ninguna
manera creo que en cien años se generalice… http://elpais.com/elpais/2015/07/01/eps/1435764462_081667.html

BEATRIZ GIMENO: La gestación subrogada no es una
“técnica”, como dicen sus partidarios más acérrimos. La
inseminación artificial sí lo es, pero la gestación y el
parto son procesos vitales con implicaciones importantes en
la salud física y psíquica de las mujeres, implicaciones
que dejan huellas en todo caso, antes y después. No es un
proceso del que se desprenda que determina obligatoriamente
el ejercicio de la maternidad, pero no es un proceso que se
puede obviar como si se tratara de una técnica más que
pueda someterse a un contrato de arrendamiento de servicios.
Como tal proceso vital con importantes implicaciones
físicas y psicológicas, no es posible asegurar previamente
con un contrato férreo la voluntad de una mujer –aun no
embarazada- sobre un futuro embarazo y parto. http://www.eldiario.es/tribunaabierta/Gestacion-subrogada-propuesta-sensata_6_497010308.html

Y en otro artículo en el que obvia la espinosa cuestión de que la donación de semen es prostitución masculina (se paga a un hombre para masturbarse delante de un video porno)  consumida por mujeres:

Pero en el caso de los óvulos y bajo el eufemismo de “donación”, subyace crudamente la desigualdad de género. Una muestra de esta desigualdad es el tratamiento que se da a esta “donación” en la publicidad y en la información social y técnica, como equivalente a la donación de esperma. Se ha construido así un imaginario en el que supone lo mismo donar óvulos que esperma, lo cual es una desinformación interesada que vulnera los derechos de las mujeres, sin que hasta ahora la ley, ni el feminismo, hayan mostrado mucho interés en esto.
http://www.pikaramagazine.com/2016/03/la-industria-oculta-de-los-ovulos/#sthash.d8AcrKra.dpuf

Artículo de 2012 firmado por, entre otras muchas personas, Ana de Miguel (autora del libro “Neoliberalismo Sexual), Raquel Platero (Ahora Madrid),
Yayo (Sagrario) Herrero (Ecologistas en Acción):
Cuando una pareja de lesbianas decide tener hijos tiene
diferentes opciones, siendo la más conocida el recurrir a
la inseminación artificial con semen de un donante
desconocido. Esta vía se lleva a cabo a menudo en la
sanidad privada, dadas las limitaciones que existen para que
una pareja de lesbianas pueda recurrir a la inseminación
artificial en la sanidad pública. Las limitaciones eran
hasta ahora de hecho, por la aplicación arbitraria de la
ley que contemplaba esta posibilidad. En la actualidad, el
gobierno ha planteado reducir esta opción a las parejas
heterosexuales que demuestren que el varón tiene problemas
de infertilidad, lo que discriminaría claramente a las
parejas lesbianas y a las mujeres que quieran ser madres en
solitario. Debido a estas dificultades y a que muchas
mujeres no quieren medicalizar un proceso que en el fondo es
muy sencillo, algunas parejas de lesbianas recurren a un
amigo, en muchas ocasiones gay, para inseminarse (Pichardo,
J.I., 2009).

ALICIA MURILLO:
La primera es que reclamar la presencia del padre en la
crianza es además heterosexista porque presupone que hay un
marido. ¿Dónde quedan las lesbianas para los miembros de
la PPiiNA? ¿Dónde las madres por inseminación artificial
sin pareja? ¿Dónde las familias poliamorosas y queer? –
See more at: http://www.pikaramagazine.com/2016/04/y-donde-esta-el-padre-corresponsabilidad-social-no-heterosexual/#sthash.Ibr4xWTS.dpuf

ESTHER VIVAS: La semana pasada el Gobierno proponía a las comunidades autónomas vetar, en la sanidad pública, los tratamientos de reproducción asistida (inseminación artificial y fecundación in vitro) a lesbianas y mujeres solas. Una medida que atenta contra la igualdad de acceso a los servicios públicos y discrimina a quienes se salen de la estricta “norma” heteropatriarcal. Si eres mujer, pobre, lesbiana o no tienes pareja, prohibido quedarte embarazada. Para el PP, sin hombres no hay hijos. Y la derecha impone, así, su arquetipo de familia: una, hetero y unida.

Nos encontramos frente a un Gobierno que se escandaliza porque dos mujeres puedan ser madres, dos hombres padres, de que una mujer sola pueda tener hijas e hijos, pero que no siente la más mínima vergüenza en aplicar unas políticas generadoras de hambre, paro y desahucios. La doble moral de quienes no tiene principios. Obedientes sólo a la doctrina del capitalismo y el patriarcado. https://esthervivas.com/2013/07/23/nos-quieren-pobres-calladas-y-heterosexuales/

Relacionado:

(1) Gestación subrogada, una propuesta sensata, Beatriz Gimeno: “Que la subrogación tenga carácter altruista, es algo que parece que importa a todos los partidos, con lo que podemos asegurar que estamos hablando de una condición básica”: http://www.eldiario.es/tribunaabierta/Gestacion-subrogada-propuesta-sensata_6_497010308.html

Impresionante todo el documental entero (La teoría sueca del amor). Muy ilustrativa y gráfica explicación sobre la inseminación artificial y sus cosificaciones, a partir del minuto 5: