Del Congreso por la Libertad Cultural a la European Cultural Foundation

La teoría de la elite que sostiene el documento doctrinal del PSB seguía exactamente el mismo modelo que el que empleaba la CIA para justificar su apoyo a la izquierda no comunista y su apoyo al Congreso por la Libertad Cultural. Comentando la utilización de la clase dirigente intelectual para que desarrollaran “la filosofía de los planificadores”, el agente de la CIA Donald Jameson decía sin ninguna intención irónica: “En lo que respecta a las actitudes que la Agencia quería inspirar por medio de estas actividades, evidentemente, lo que les hubiera gustado crear era gente que por propio razonamiento y convicción, estuviese convencida de que todo lo que hacía el gobierno de los Estados Unidos era lo correcto”. (…) Fragmento del libro de Frances Stonor Saunders “La CIA y la Guerra Fría Cultural”

Denis de Rougemont. Fuente de la imagen: Le Temps

La European Cultural Foundation ya fue mencionada en un anterior post, pero hoy me gustaría dar un salto en el tiempo ya que me ha sorprendido encontrar un nexo de unión entre el famoso “Congreso por la Libertad Cultural”, vinculado a la CIA durante la Guerra Fría en Europa, y la European Cultural Foundation (ECF), organización que subvenciona a muchos intelectuales y activistas ¿de izquierdas? en nuestro país. El vínculo más claro es que el fundador de la ECF, Dennis de Rougement, aunque no lo mencione su biografía de la Wikipedia, fue Presidente del Comité Ejecutivo del Congreso por la Libertad Cultural. Como bien señala la web Filosofia.org:

“Denis de Rougemont (1906-1985). Filósofo y escritor suizo francófono, uno de los ideólogos del federalismo* europeísta antisoviético de postguerra y de la Europa de las regiones. Personalista no marxista, locutor de La Voz de América, trabajó con Bondy en la Union européenne des fédéralistes. Asistió a Berlín 1950 y, cuatro meses después, con dineros de la CIA (vía American Committee on United Europe), fundó en Ginebra (7 octubre 1950) el Centre Européen de la Culture. Fue nombrado Presidente del Comité Ejecutivo del CLC (recibía su salario en dólares, a través de American Express); con Lasky, Josselson y Nabokov controlaba la línea editorial de sus revistas. Autor de El amor y occidente (París 1939).”

Y en el libro “La CIA y la guerra fría cultural” de Frances Stonor Saunders se muestran algunos ejemplos de cómo se canalizaba el dinero a través de fundaciones tapadera:

O sea, que la European Cultural Foundation fue fundada por un tipo que recibía dinero de la CIA para crear y presidir organizaciones que promovieran “ciertos valores afines a los objetivos de EEUU” (en realidad, afines a la oligarquía estadounidense). Curiosamente, aunque la Wikipedia no habla de esto, en la biografía de Rougement sí que tiene algo interesante que aportar cuando buscamos “European Cultural Foundation” (en su versión inglesa) y leemos:

“Sin embargo, desde el principio la Fundación fue principalmente un foro para industriales y banqueros y su Junta de Gobernadores en la década de 1950 estuvo dominada por miembros del Comité Directivo del grupo Bilderberg”.

No sabemos si esta frase es fiable ya que Wikipedia no aporta ninguna fuente que lo sustente, lo que sí es cierto es que a día de hoy, en la web de la ECF se puede leer que el “Board” está compuesto por, entre otros:

  • La Princesa Laurentien de Holanda. Para contextualizar, su marido, Constantijn, el hijo de la Reina, trabaja para la estadounidense RAND Corporation, una organización de análisis militares y de ingeniería social vinculada a las fuerzas armadas de EEUU. El abuelo de Constantijn era el príncipe Bernardo, el promotor de la ong pseudoecologista al servicio del gran capital llamada WWF. La conexión entre la European Cultural Foundation con el grupo Bilderberg es también obvia, ya que fue el Príncipe Bernardo, el mismo organizador de esas reuniones entre líderes del gran capital, política y medios de comunicación, el que se llevó la sede del ECF desde Ginebra hasta Holanda en 1960. Como afirma la web de la monarquía holandesa: “Desde 1956 a 1977, el Príncipe Bernardo fue presidente de la European Cultural Foundation, que fue fundada por el filósofo suizo Denis de Rougemont en Ginebra en 1954”.
  • Rien van Gendt, del Rockefeller Philanthropy Advisors. Podemos mencionar que la primera reunión Bilderberg, en 1954, fue financiada por David Rockefeller.
  • Rob Defares, de la empresa tecnológica de trading IMC.

El objetivo del Congreso para la Libertad Cultural durante la Guerra Fría era infiltrar y cooptar a la izquierda para que fuera anticomunista pero, sobre todo, que no fuera anticapitalista. De esta forma creaban y financiaban a la disidencia controlada de la época, una izquierda domesticada y domada que no pudiera plantar jamás cara al capitalismo y a las élites. La pregunta clave y moral es, ¿por qué hacerlo de forma escondida? Si los valores que defiendes son buenos, no necesitas ocultar la financiación y tratar de manipular las conciencias, el mensaje por sí mismo debería valer. Sin embargo, la ocultación lo que demuestra es que sí se trataba de manipular a la población mediante el despotismo cultural ilustrado.

La European Cultural Foundation se financia, según su web, por la lotería (“BankGiro Loterij and the Lotto”) y por el Fondo del Príncipe Bernardo (más info pg.4 de este documento). Pero, ahora que sabemos la relación de Denis de Rougement, su fundador, con la CIA, cobra especial relevancia la entrevista de la directora actual, Katherine Watson para El País:

“Pregunta. ¿Cuál es la misión de la Fundación Europea para la Cultura?

Respuesta. La fundación tiene más de 60 años, se creó tras la guerra. Los impulsores creían que Europa era algo más que una alianza económica o de comercio, que necesitaba cultura para revivir, renovarse, curar las heridas del conflicto y avanzar hacia un nuevo futuro. Desde entonces, la cultura ha sido un factor de construcción, un espacio abierto en el que nos entendemos los unos con los otros. Por supuesto, la situación ha cambiado en seis décadas y hemos centrado nuestros esfuerzos en diferentes sentidos y hemos ampliado la idea de Europa para incluir a países vecinos en nuestros programas, sobre todo del sur del Mediterráneo. Muchas de las buenas ideas que participan en este IdeaCamp vienen del norte de África. Incluso nos llegan algunos de contextos muy difíciles, como Siria”.

El premio que otorga la ECF, el Princesa Margarita, y que recayó en Medialab-Prado en su edición del año 2016, dice ser apoyado por el Ministerio de Asuntos Exteriores y el de Educación, Cultura y Ciencia de los Países Bajos. Podemos ver esta entrevista grabada en el Idea Camp 2017, organizado por el ECF en Madrid, donde se entrevista a Marcos García, director de la entidad premiada.

El entrevistador del director de Medialab Prado es Juan Freire, que en su propia página web afirma: “Desde 2013 soy asesor en diferentes proyectos de la European Cultural Foundation y desde 2015 formo parte del Venture Board de Ashoka España“. No voy a extenderme en hablar de Ashoka porque el investigador Paco Puche lleva años haciéndolo y publicando artículos sobre su vinculación con el amianto, los transgénicos y el gran capital (“Ashoka financiada por la criminal industria del amianto”). Tan sólo mencionaré que los directivos de Ashoka en España provienen de cargos directivos en el banco J.P Morgan (Carl F. Muñana) o General Electric (María Zapata). Marcos García es también miembro del Venture Board de Ashoka y aquí podemos verle siendo entrevistado por Antonella Broglia (ex Consejera Delegada de la agencia de publicidad Saatchi and Saatchi España) “licenciataria” de TedxMadrid, Senior Ambassador para Europa del programa TEDx y “embajadora de España en Ashoka“. Antonella fue la moderadora y presentadora del Idea Camp de la European Cultural Foundation celebrado en Madrid.

Dice Marcos Garcia sobre el minuto 00.42: “(…) Yo conocí la Fundación en el año 2012 gracias al colectivo Zemos que nos presentó a Mayte que trabaja allí en la fundación y ya desde ese momento pudimos ver que había muchísimos proyectos, muchísimas ideas que tenían relación con el proyecto, lo que propone Medialab Prado. Estaban pensando en nuevos formatos de convocatoria, trabajar en el ámbito del procomún, entender la cultura como un campo para la experimentación, para el encuentro entre personas diferentes, entender cuáles son las implicaciones políticas de todo eso (…).

Según un artículo del periódico argentino La Nación, a pesar de fomentar la “apertura”, la “inclusión” y la “participación” las finanzas de la monarquía se dejan a todo tipo de especulaciones: “La familia real, que incluye a la soberana y sus hijos, poseería también una importante cantidad de acciones en la petrolera anglo-holandesa Royal Dutch Shell. En la actualidad, nadie es capaz de afirmar cuál es el paquete accionario de la casa real holandesa, pero los expertos siempre la definen como la “principal accionista””. Y es que, como dice este otro artículo de Perfil: “Aunque no existe confirmación oficial sobre las inversiones de la casa Orange-Nassau, porque la monarquía no tiene obligación de hacer pública dicha información, estudios de expertos afirman que incluyen compañías de la talla de Philips, Exxon, el banco ABN-Amro, la aerolínea de bandera KLM y Royal Dutch Shell”.

La monarquía holandesa no tiene ningún problema en pertenecer a Goldman Sachs (el hijo mediano de Beatriz de los Países Bajos, el fallecido Johan Friso, fue desde 1998 hasta 2003 Vicepresidente de la rama internacional de este banco en Londres) y, a la vez, en la rama “cultural” o de ingeniería social poner de Directora del ECF a Laurentien, a la mujer de Constantijn (el hijo menor), vinculado a la industria militar y de inteligencia de EEUU. Tampoco podemos olvidar a Mabel de Orange, cuñada de Laurentien y viuda de Friso, que trabajó durante años para la ONG intervencionista del multimillonario George Soros (el Instituto Open Society de Bruselas y Londres). Esto no es nada contradictorio, ya que los intereses económicos de grupos capitalistas como Goldman Sachs deben ir necesariamente de la mano del lavado de cerebro que supone toda la “diversidad cultural”, “apertura” (“Open”) y “participación” que propone la ECF y la Open Society. Y todo esto con el telón de fondo de que el Rey de Holanda, el hermano mayor, es un firme defensor de la OTAN.

Por ejemplo, es bien sabido que Goldman Sachs propone en su informe Womenomics que las mujeres deben trabajar fuera de casa para así crear nuevos nichos de negocio empresariales en todo lo que ellas ya no hacen, a la vez que se fomenta la importación de enfermeras o mujeres cuidadoras de Filipinas o Indonesia (en el informe se habla del caso de Japón). Bien, pues la ECF fomenta desde la “diversidad” y las “sociedades abiertas” que aceptemos esta explotación laboral, que muchas veces raya la esclavitud y el robo de mano de obra cualificada (no en vano en Womenomics se habla de importar enfermeras geriátricas, a ser posible) a países pobres en nombre de la “apertura” y la “solidaridad”. Por supuesto, cualquier posible crítica a la explotación de la emigración debe ser dirigida hacia posturas de extrema derecha o xenofobia (también controladas por los poderes globalistas, ya que el verdadero poder consiste en controlar la polaridad). Es decir, jamás debe escucharse una voz anticapitalista, de izquierdas o anarcosindicalista criticando el robo de cerebros y cuerpos, de energía vital y, sobre todo, de cuidados desde unos países a otros. Una excepción a la regla es quizás Silvia Federici, aunque de poco sirve, ya que la misma ¿izquierda? que la endiosa y la invita a dar charlas se convierte en disidencia controlada una vez que, en sus actos y prácticas, acepta subvenciones y sigue el juego en el ámbito cultural del gran capital, que es el que nos tiene a todos eternamente móviles, precarios, líquidos y desenraizados.

Tampoco parece haber ninguna contradicción entre que Constantijn trabaje en la RAND y escriba artículos sobre la “identificación RFID” y su aplicación en la “salud”o el futuro de la economía de internet o e-gobierno y que su mujer dirija una institución que premia a centros culturales que idolatran internet y la informática como Medialab-Prado, cuyo director, repito, también está vinculado al gran capital vía Ashoka.

Mi opinión personal es que, hoy en día, este tipo de organizaciones procapitalistas y pro-OTAN, que idolatran la tecnología como fin en sí mismo, que venden falsas ideas de participación, transparencia y apertura dentro un gran vacío intelectual y emocional, que adoptan incluso formas que imitan a las de las sectas (esto último como tendencia tomada del management y el marketing empresarial), más que anticomunistas deberían ser denominadas como entidades de narcotización social, como una especie de morfina ideológica que lleva a la inacción en la lucha real contra todo lo que nos lleva al abismo como especie. Hoy realmente la lucha no es entre el capitalismo y el anticapitalismo. La lucha hoy es entre el instinto de vida y el instinto de muerte, entre la posibilidad de vivir y la autodestrucción. Así que, por un lado, estas organizaciones “filantrópicas” llevan a no hacer nada útil para la realización de un cambio social positivo, de reconexión con lo humano, con lo natural, con lo sencillo y que no cuesta dinero, y apoyan todo lo que sea artificio tecnológico mercantilizado, en un camino claro hacia el transhumanismo, que en realidad es la fase del capitalismo más destructiva, la del capitalismo total o integral en el que absolutamente todo proceso y vínculo será de compra-venta.

Lo peor de todo es que los países del “eje del mal” o “antiimperialistas” no pueden evitar caer en la misma deriva destructiva con el tiempo, ya sea por imitación, porque les conquisten o invadan, o porque para defenderse terminen militarizando totalmente su existencia (lo que en el fondo también es perder) o porque tengan ideas felices de “nacionalizar” o “estatalizar” lo que ahora hacen las poderosas multinacionales (ver, por ejemplo, la fusión en el campo de los transgénicos entre Syngenta, una empresa privada, y la China National Chemical Corp, una empresa estatal). Cuando alguien me habla de China como un país “antiimperialista” me dan ganas de reir. ¿Dónde se produce el iphone de Apple? ¿Cuál es la fábrica del mundo hoy en día de todas las empresas occidentales?

Estamos ante un círculo vicioso de difícil solución. Y, a lo mejor es ponerme demasiado mística, pero quizás, el mensaje del famoso personaje mítico judeopalestino llamado Jesucristo al dejarse matar y torturar por el Imperio Romano como condenado a muerte fue ese: no querer ser como el Imperio ni hacer lo mismo que él, porque si para luchar contra el mal político y económico es necesario crear otro infierno en la tierra (autoritario, fascista, nazi, estalinista, militarizado, tecnoidólatra, obsesionado con el biocontrol de sus ciudadanos, fanático religioso…), a lo mejor es que no hay salida digna y ética posible. Y ya sabemos lo que ocurrió, ya no en el mundo de la leyenda y la ficción religiosa, sino en el campo histórico: que el Imperio Romano se convirtió en la Iglesia Católica, y sus emperadores en Papas. Pero, claro, el dilema del disidente es que tampoco es ético dejar avanzar al mal y sus mentiras sin cortapisas y sin frenos, como actualmente. A lo mejor estamos ante lo que en teoría de juegos quizás llamen una situación “perder-perder”… Al menos todavía nos queda cierta verdad y cierta consciencia individual para conservarnos. Eso tardarán un poquito más en quitárnoslo.

Tomado de http://17festival.zemos98.org/Stopping-the-world-for-three-days Curiosas paradojas: Se habla de acceso al agua y aire limpio, cuando el Rey de Holanda es miembro honorario de la Comisión Mundial del Agua y la monarquía holandesa es accionista de Royal Dutch Shell, responsable de desastres naturales en Nigeria y de la contaminación del Delta del Río Niger.

No creo que las personas que están detrás de estos proyectos sean plenamente conscientes de las instituciones y empresas que conforman el “Board” del ECF y por qué. Si lo fueran, se preguntarían por qué los mismos que están desmantelando el “Estado del Bienestar” que tanto idolatran o los mismos que fomentan con leyes la especulación inmobiliaria, las subidas de los alquileres, los mismos que nos impiden ser madres y padres con sus lavados de cerebro ideológicos o la infertilidad provocada por sus tóxicos industriales, los mismos que fomentan el cultivo de transgénicos en África o dañan los ecosistemas con sus petroleras son los que después nos aportan una limosna para que desarrollemos nuestra creatividad al servicio de la ingeniería social o, directamente, la narcotización y la distracción social, llevando a callejones sin salida a la gente que se dice de izquierdas. Es obvio también que una empresa transnacional es mucho más poderosa cuando tiene que negociar con un estado pequeño o, mejor aún, una ciudad-estado que cuando tiene que negociar o comprar al político de turno de un estado más grande. Es decir, por ejemplo, una gran empresa de transgénicos podrá hacer presión para legalizar el cultivo de transgénicos y vender sus pesticidas asociados con mucha más facilidad cuando la negociación se establece con una región “federal” que con un estado más grande. Además, será mucho más difícil orquestar una oposición organizada a esta implantación. ¿Es por eso que observamos el apoyo desde el poder del “municipalismo” controlado?

Es importante establecer estas conexiones porque, si no, ¿de qué sirve quejarse en Twitter si después vas a fusionarte ideológicamente con las élites económicas y políticas? Algunos proyectos subvencionados por la European Cultural Foundation (y recordemos por enésima vez, con conexiones Bilderberg-Rockefeller y lo más granado del gran capital mundial), según su propia página web, son:

La periodista Leila Nachawati, perteneciente a la red Global Voices y Open Democracy, también participó en el encuentro cultural “Bilderberg-Rockefeller” del Idea Camp (para ver quién financia estas organizaciones periodísticas podéis hacer click en los enlaces anteriores: Open Society, Ford Foundation, Omydiar Network…):

De esta forma, podemos ver esperpénticos encuentros en los que gente, supuestamente de ¿izquierdas? como políticos de Ahora Madrid (ver video), se entrevistan con la directora de la European Cultural Foundation (recordemos, fundación vinculada en su Board a organizaciones Rockefeller, a reuniones Bilderberg a través del Príncipe Bernardo, a la CIA a través de Dennis de Rougement, a Goldmand Sachs y la Rand, a través de la monarquía holandesa por extensión…) y no le dicen cuatro cosas sobre los desmanes que el capitalismo, dirigido por las élites mundiales que se reúnen en Bilderberg y otros muchísimos foros u organizaciones, como Ashoka-Avina, están provocando en el mundo actual, muchas veces de la mano de su brazo militar de la OTAN. Y de nuevo cobra especial relevancia la entrevista de la directora del ECF para El País cuando dice aquello de “Las ideas que tienen los ciudadanos para forjar un futuro mejor juntos son muy necesarias ahora que estamos expuestos al discurso del miedo, de la desintegración y la división“. No deja de ser irónico que la estrategia del caos que está promoviendo el poder, es decir, las grandes empresas y personajes detrás de las guerras, detrás de la comercialización total de la existencia (desde el ligar a través de apps a los vientres de alquiler o la compra-venta de óvulos/semen), de la biopolítica del control a través de los móviles o internet, detrás del control de lo que comemos, lo que nos contamina el cuerpo y el alma, no deja de ser irónico que ellos mismos, vía sus fundaciones “culturales” y sus subvenciones nos hablen del “discurso del miedo, la desintegración y la división” que ellos mismos promueven de facto.

Son las élites del capitalismo y los estados imperialistas los que provocan las guerras, los que provocan los refugiados, los que provocan las crisis ecológicas y los shocks económicos y culturales que invitan o fuerzan a la gente a emigrar, los que defienden los discursos del sueño americano/europeo, los que bajo discursos de empoderamiento nos quieren esclavos y controlados. Esto es pura y dura ingeniería social. No hay lugar para que las personas realicen su vida con espontaneidad, ya que todo debe ser planificado mediante una estrategia de caos controlado. La gente común tenemos que ser dinamizados, dirigidos por burócratas culturales, que nos expliquen cómo tenemos que pensar, sentir y divertirnos, ¡y además de forma participativa porque ahora toca vender la desmantelación de los servicios estatales y sustituirlos por empresas de dinamización social que “autogestionen” las ruinas y los escombros! Ya lo decía el agente de la CIA Donald Jameson en la cita inicial de este post… Y es que, después de domesticar, hibridar, transgenizar y patentar semillas y animales, lo siguiente es hacer lo mismo con las personas, la ganadería humana, ya que es la conclusión lógica de la dinámica interna establecida por la fusión entre el capitalismo y el Estado en el mundo actual.

Curiosamente, el lema en esta ocasión del Idea Camp era “Moving communities”, comunidades que se mueven. Como siempre, se centran en los efectos para no analizar las causas de por qué la gente se está moviendo o por qué deberían moverse, lo que supone siempre un desarraigo en la psique de las personas y una separación de los vínculos más importantes (familia, vecindad, amistad, sociedad). Y es que si no se provoca la guerra, no habría después refugiados que huyen de ella, pero esta parte no les interesa tanto analizarla…

Dice Susana Noguero de Platoniq, donde se permite incluso la broma de mal gusto de hablar del “individualismo neoliberal” o de “resistencia radical” cuando el evento está siendo promovido por lo más granado del neoliberalismo (Bilderberg, Rockefeller, la monarquía holandesa accionista de Royal Dutch Shell…) y de radical (ir a la raíz o causa de las cuestiones) no tiene absolutamente nada:

“Las guerras y atrocidades, la crisis migratoria y de desplazamiento, la oleada creciente de poderes reaccionarios, conservadores y extremistas en todo el mundo y la culminación en un miedo y una ira fuera de lugar a escala mundial son algunos de los mayores desafíos que enfrentamos actualmente.

Como agentes culturales y sociales del cambio, creemos en el poder de las iniciativas locales, la colaboración transnacional y la solidaridad para contrarrestar algunos de estos abrumadores acontecimientos.

El Idea Camp 2017 se inspira en tres enfoques del tema de Moving Communities: explorar la esperanza y posibilidades positivas radicales para un futuro a través de las fronteras; creando diálogo e intercambio a través de iniciativas e instituciones de base; y puenteando los potenciales de la esfera digital con conocimiento y experiencias abiertos.

El concepto de “cruces seguros” es el núcleo de la identidad visual y el contenido de este Idea Camp. En estos tiempos desafiantes, estamos deseosos de cultivar la comunidad del Idea Camp como un esfuerzo colectivo para alejarnos de los muros hacia los puentes, para crear solidaridad contra el individualismo neoliberal, nutrir las iniciativas sociales y culturales como resistencia radical a las prácticas antidemocráticas y opresivas.

La autogestión y negarse a recibir subvenciones aporta libertad auténtica en el campo de las ideas porque quien paga y organiza, manda**. Por favor, espero que las personas y colectivos que aceptan ser apoyados por estas organizaciones reflexionen y se abran al verdadero debate, que no es decirse muy “abierto” o “participativo” sino aportar argumentos de peso, que no son ni secretos ni conspirativos, son ya del todo accesibles para la gente que quiera conectar la información aislada, demostrando que la transparencia no es nada sino existen mentes libres capaces de pensar de forma crítica. Por eso ahora nos hablan de transparencia… ¡Es que saben que el deterioro y destrucción del individuo actual es tal que ya no hace falta ni esconder la información! No pasa nada por haber sido un tonto útil, muchos lo hemos sido***, lo peor es ser consciente del mal con el que se está colaborando y seguir haciéndolo. ¡Y encima creer que se está participando en algo positivo para la sociedad y un mundo mejor! El debate espinoso sobre las subvenciones, tanto de fundaciones privadas como estatales o europeas, a la intelectualidad de izquierdas tiene que ponerse ya sobre la mesa. Pero más allá de la financiación, que puede ser mayor o menor, lo grave es la coincidencia en intereses y contenidos de la ¿izquierda? con el gran capital. ¿O es que acaso tendríamos que empezar a usar ya términos como “izquierda Bilderberg”, “izquierda capitalista”, “izquierda pro Unión Europea” o “izquierda otanista” para referirnos a los activistas e intelectuales que colaboran con el poder globalista en la difusión de sus ideas y propaganda?

——————————————————————————————-

*Sobre el concepto de federalismo de Denis de Rougement, “el padre de la Europa de las regiones” y similares: Se trata de un federalismo que lo que busca es crear regiones o estados pequeños, no para ganar en autonomía sino para, paradojicamente, que ganen las élites globalizadoras en poder central. En realidad es el “divide et impera” de toda la vida que se está aplicando en todas las facetas de lo humano, desde la propia identidad del individuo a lo político.

**Evidentemente todos tenemos que comer y nos vendemos en menor o mayor grado durante nuestras horas laborales, pero una cosa es vender tu energía vital a cambio de un sueldo (en el que fuera de tu horario laboral puedes ser crítico con tus pagadores) y otra es vender tu alma al completo y fusionarte con tu contratador. Ver mi post “Tu trabajo es una mierda”.

***Sí, yo también caí en la manipulación del 15-m, y sí, he sido tonta útil muchas veces.

Bibliografía relacionada:

 

Tema relacionado:

Neuromarketing de las grandes corporaciones en nuestros barrios

El principal reto que tenemos las personas que vivimos hoy en este mundo es mantener nuestra conciencia limpia, lo menos contaminada posible por la manipulación. Mantener nuestro cuerpo lo más sano posible también incluye a nuestro cerebro, nuestro corazón, nuestro estado de ánimo. Vivimos un constante bombardeo de manipulación ideológica y emocional desde los medios de comunicación, las redes sociales, los sistemas educativos, laborales, etcétera. Pero todo esto son palabras, ideas, lenguaje, símbolos. ¿Qué pasa con las acciones? ¿Con nuestra forma de vida?

El gran capital ha elegido como última táctica estratégica la del hackeo de las mentes, la infiltración emocional caritativa y hacia el “bien común”. Ahora el capitalismo es ecologista y feminista. Ya no hacen faltan sindicatos ni movimientos asociativos autónomos ni autogestión que salga genuinamente del pueblo. ¡Ya están ellos para marcarnos el camino del bien y del activismo a través de su dinero y sus subvenciones!

Un ejemplo muy concreto que he observado en mi propio barrio es el de “La Colmena que dice sí” de la que alguien me habló como algo muy positivo, una especie de cooperativa de consumo (o que al menos es eso lo que parece tratar de imitar en su formato) donde se fomenta poner en contacto a productores y consumidores locales de frutas y verduras, se promueve la reutilización de los materiales… “Ven a conocer a los productores y aprovecha esta nueva forma de comer mejor al mismo tiempo que apoyas la producción local y natural alejada de procesos industriales que cada vez se alejan más de la alimentación saludable y tradicional“, afirma su web. Sí, pero, ¿quién está detrás, conectado ideológicamente a esta iniciativa? Pues los mismos que están promoviendo lo contrario a nivel mundial como los transgénicos en África, financiándose con dinero de la industria cancerígena del amianto a través de la Fundación AVINA y cooptando a diferentes movimientos sociales. Vamos a tirar del hilo…

La conexión clave está entre la relación establecida entre “La Colmena” y Ashoka, entidad que ya conocerán los que vieron el video del post anterior o han leído los artículos de Paco Puche, su libro sobre el amianto o el manifiesto de Ecologistas en Acción denunciando su papel infiltrador en los movimientos sociales.

Como explicaba el facebook de Ashoka (18 de septiembre de 2014):

“La Colmena que dice Sí es una aventura que empezó hace 3 años en Francia con el Emprendedor Social Ashoka, Guilhem Cherón, con el doble objetivo de apoyar una agricultura local y sostenible y de democratizar el acceso a alimentos de calidad directamente de los productores locales.

Inspirados por Cherón, Marc y su equipo ya han lanzado las primeras Colmenas en España, una en el Impact Hub Madrid y otra en el MOB en Barcelona, y están creciendo!

En Francia y Bélgica existen en la actualidad 400 colmenas que en 2013 reunieron a más de 50.000 personas.
Y si algo funciona, replícalo! Tú mismo puedes lanzar tu propia Colmena”.

Para entender qué es Ashoka cito al investigador Paco Puche:

“Para una mejor indentificación de lo que son (lo que dicen que son es otra cosa) apuntamos dos detalles: uno, que el presidente de la fundación Ashoka en España es Carl F. Muñana y su secretaria María Zapata [2] , anteriormente citada. El presidente está ligado a la gran banca americana JP Morgan y la segunda es procedente de la empresa General Electric. El otro detalle, es también muy significativo: se trata de los socios impulsores de la fundación Ashoka (que han de tener la igual visión que la misma y se han de comprometer a pagar 10.000 euros anuales durante tres años) entre los que se encuentran destacados miembros del Grupo VIPS (Arango), de Acciona, del BNP Paribas, del Banco Santander y otras grandes empresas”.

Y ser Emprendedor Social de Ashoka, como bien explica Puche en esta entrevista, significa que:

“Tienen unos ojeadores o nominadores, que presentan candidatos a los que, después de cinco rigurosos filtros, los nombran emprendedores sociales (o socios-líderes) y, o bien les pagan, descaradamente, un sueldo durante tres años de unos 1.500 euros, diciéndoles a qué se han dedicar, o bien los pasean por medio mundo, promocionando indirectamente empresas, mientras les dejan dar sus charlas a los invitados por las filantrópicas.

P.- ¿Qué buscan las entidades que lo hacen?

R.- Buscan legitimidad, información, negocio con los pobres e introducir confusión en los movimientos sociales para controlar las disidencias al sistema. En el caso de Avina su fundador, el magnate suizo Schmidheiny, busca, además, librarse de la imagen de genocida que la sombra del amianto se cierne sobre él por donde pasa.”

Por cierto, también es significativo el lugar en el que se recogen los productos, que según la web es el local de la agencia “Quiero salvar el mundo haciendo marketing”, entidad que trabaja con VIPS (ver vínculo con Ashoka) y Coca-Cola (ver vínculo con Ashoka), entre otras empresas.

¿Por qué una fundación como Ashoka promueve lo local y sostenible, según ellos, en nuestras latitudes y después en África, como veremos después, firma un acuerdo con la Bill y Melinda Gates Foundation para implementar la revolución verde de los transgénicos en África? Parecería a simple vista que la estrategia en Europa es la de adormilar a las masas, anestesiarlas, atontarlas, hackear sus mentes para que sean incapaces de cualquier acción que se oponga a los intereses de las multinacionales o el gran capital.

Pero si vamos más allá podemos encontrar en la figura de la colmena la metáfora del enjamble de la que nos habla el filósofo Byung-Chul Han en su libro del mismo nombre: “En el enjambre”:

“¿De qué modo la revolución digital, internet y las redes sociales han transformado la sociedad y las relaciones? Han analiza las diferencias entre la «masa clásica» y la nueva masa, a la que llama el «enjambre digital». Byung-Chul Han, en este nuevo ensayo, analiza de qué modo la revolución digital, internet y las redes sociales ha transformado la esencia misma de la sociedad. Según el autor, se ha formado una nueva masa: el «enjambre digital». A diferencia de la masa clásica, el enjambre digital consta de individuos aislados, carece de alma, de un nosotros capaz de una acción común, de andar en una dirección o de manifestarse en una voz. La hipercomunicación digital destruye el silencio que necesita el alma para reflexionar y para ser ella misma. Se percibe solo ruido, sin sentido, sin coherencia. Todo ello impide la formación de un contrapoder que pudiera cuestionar el orden establecido, que adquiere así rasgos totalitarios. Empresas como Facebook y Google trabajan como servicios secretos que vigilan nuestros intereses para extraer beneficio de nuestros comportamientos en internet y las redes sociales. Para Byung-Chul Han, se ha dejado atrás la época biopolítica. Hoy nos dirigimos a la época de la psicopolítica digital, donde el poder interviene en los procesos psicológicos inconscientes. El psicopoder es más eficiente que el biopoder, por cuanto vigila, controla y mueve a los hombres no desde fuera, sino desde dentro”.

La web de “La Colmena que dice sí” nos remite a ese universo descrito por Han que “Dice sí”, con ese exceso de positividad característico de nuestra época que nos remite al empoderamiento (yes, we can, “podemos”…). ¿Cómo va a decir “No” esa colmena? Tiene que decir “Sí”. El enjambre digital que se promueve es el de gente aislada que hace su compra por internet, con toda la cesión de datos, libertad y autonomía (big data) que supone. Pues a lo mejor hay que empezar a decir que “no”, que no queremos ser abejas de su enjambre. Y que es preferible el mal clásico, desnudo y obvio, al mal retorcido y disfrazado de bien, lo que se traduce en el campo bélico en una invasión de un país al modo de Iraq o una guerra imperialista al modo de lo que ha ocurrido y está ocurriendo en Siria. Frente al primer mal hay una respuesta, el “no a la guerra”, porque es un mal tan claro que hasta los votantes del PP estaban en contra. Sin embargo, la estrategia seguida en Siria desarma psicológicamente al pueblo porque se hace desde el “buenismo” al poner el foco no en las causas sino solamente en los efectos: “Bienvenidos, refugiados”. Claro, si no hubiera guerra ni invasión por mercenarios, no habría refugiados, pero ese paso lógico es dinamitado y hackeado por la psicopolítica que impide cualquier planteamiento racional frente a la realidad. Yo misma he caído en la trampa hasta que me di cuenta de la estrategia del shock mediático que padecemos día tras día. ¿O es que acaso cuando decíamos “no a la guerra” éramos partidarios de Saddam Hussein o defendíamos todo lo negativo que pudiera tener su gobierno? No, lo que defendíamos era parar una agresión y un abuso hacia la población de un país que siempre estará mejor en un país sin guerra que en una que dura ya seis años con un bloqueo económico. En fin, ahora los estrategas militares y políticos de las élites imperialistas han aprendido del error, han refinado la estrategia de control por el caos y todos contentos y tranquilos y, peor aún, el pueblo pensando que es solidario cuando no lo es en absoluto, lo que satisface el ego y adormece la conciencia.

Cabe preguntarse qué opina el Emprendedor Social Ashoka, Guilhem Cherón, de los vínculos de Ashoka con los transgénicos en África. ¿Por qué él, que promueve lo local y sostenible, aceptaría dinero de gente que en África quiere empobrecer y hacer dependientes de las multinacionales a los africanos con las semillas trans? Copio y pego del artículo de Paco Puche:

“Alianza con la Fundación Bill y Melinda Gates y el programa AGRA

ESTA alianza tiene especial importancia pues se  obtiene financiación para proyectos de desarrollo rural sostenible en África y la India.

EL AGRA es la alianza entre la FAO y las Fundaciones Bill y Melinda Gates y Rockefeller para una nueva “revolución verde en África”. En ella no se habla de transgénicos pero sí de introducir semillas de alta tecnología[vii] con sus patentes incorporadas que sustituirán a las tradicionales. Monsanto, la multinacional que domina el 90% del mercado de las semillas transgénicas del mundo, y una parte importante de las otras semillas, presume de que se ha unido a la fundación Gates para desarrollar semillas tolerantes a las sequías. Las relaciones de ambas transnacionales son muy buenas, no en vano, en 2006, el vicepresidente de la multinacional Monsanto se unió  a la fundación Gates, y el pasado mes de agosto la citada fundación ha invertido 20 millones de dólares en la compra de 500.000 acciones de Monsanto.

LA alianza de 2009 entre Ashoka y la fundación Gates para África e India esta destinada a “elegir a más de 90 emprendedores sociales que difundirán prometedoras innovaciones para ayudar a salir de la pobreza a pequeños agricultores”.

La Vía Campesina y la “filantropía” realmente existente

EL pasado 10 de septiembre, la Vía Campesina, entidad que coordina a más de 150 organizaciones miembros en 70 países de todo el mundo, emitió un comunicado de prensa en el que denuncia la compra de acciones de Monsanto por parte de la Fundación Bill y Melinda Gates.

EL comunicado afirma que “desde 2006 esta Fundación ha colaborado con la Fundación Rockefeller, entusiasta promotora de cultivos transgénicos para los pobres del mundo, para implementar la Alianza de una Revolución Verde en África (AGRA), la cual está abriendo el continente a la semilla transgénica y a sustancias químicas vendidas por Monsanto, Dupont y Syngenta (…) En Kenya alrededor del 70% de los recipientes de fondos de AGRA trabajan directamente con Monsanto y sobre 100 millones de dólares en donaciones se han dado a organizaciones kenyanas conectadas a Monsanto”.

COMO resultado “la Fundación Gates continúa empujando los productos de Monsanto  los pobres, a pesar de la creciente evidencia de los peligros ecológicos, económicos y físicos de los cultivos transgénicos”. Concluye el comunicado diciendo, en palabras de su coordinador general en Jakarta, Henry Saragih, que “la Vía Campesina condena este desvío de la ayuda humanitaria con fines comerciales y esta privatización de las políticas alimentarias”.”

Bien, queda claro que aquí se fomenta el producto local no transgénico y, a la vez, los mismos que han apoyado a “La Colmena” en Francia, Bélgica o España promueven la dependencia de Monsanto entre los campesinos de Kenya y todos los correspondientes daños colaterales de su uso. De esta forma se trata de neutralizar cualquier tipo de oposición aquí (antes incluso de que ocurra) para evitar lo que ocurre allí. Mientras nosotros participamos en estas operaciones de ingeniería social o jugamos en los huertos urbanos del Ayuntamiento en algún despacho de algún edificio de gran altura hay gente riéndose a carjadas de nuestra ingenuidad. Ahora, cada vez que alguna vecina me habla de “La Colmena” tengo argumentos sólidos para explicar por qué estoy en contra de este tipo de lavados de cerebro y de imagen, de esa infiltración del gran capital en nuestras conciencias y nuestros barrios. No sé vosotros pero yo ni soy abeja ni digo “Sí” a Monsanto, ni a Ashoka, ni al dinero del amianto.

Termino con una cita bíblica, ya que ser atea y apóstata no me impide reconocer una gran verdad cuando la leo: “Por sus frutos los conoceréis” (Mateo 7.16).

Ashoka AVINA REAS Fiare from El abrazo a Néfele on Vimeo.

Filantropofagos from Zabaldi on Vimeo.

Relacionado:

Cuatro videos muy recomendables sobre infiltración, disidencia controlada y caridad filantrocapitalista

Hoy quiero dejar por aquí cuatro videos que me parecen muy interesantes en los tiempos que corren. Son para verlos lentamente, con atención, incluso varias veces para procesar la información poco a poco. Unos me gustan más que otros, pero de todos se saca algo en claro.

1. La exquisita penetración del gran capital en los movimientos sociales. Un trabajo documental de Isidro Bustamante con la colaboración de Paco Puche.

Ashoka AVINA REAS Fiare from El abrazo a Néfele on Vimeo.

2. Soros y La Conexión Con Podemos Invitado Especial Andrei Kononov en el canal de Youtube “Csi Juan”:

3. El silencio de los pandas (sobre la ONG WWF) con subtítulos en castellano (abajo-derecha):
)
WWF Silence Of the pandas-WWF El SIlencio de… por Partido_Pirata

4. Ouroboros: la espiral de la pobreza. Documentado por Julio Reyero y dirigido por Rafael Fuentes:

Relacionado: