Los “bebés sin pañales” son noticia

Hace un mes, en la edición de junio, se publicó en la revista científica Pediatrics un artículo publicado por dos personas, un papá y una mamá (Jeffrey M. Bender y Rosemary C. She) de un bebé con el que practicaron eso que allí llaman “elimination communication” (higiene del bebé sin pañales). Además, se da la circunstancia, que esta mamá y este papá son médicos y trabajan en el hospital de niños de Los Ángeles.

El artículo, del que se puede consultar de forma gratuita su introducción, cuenta su experiencia con su tercer hijo y explica lo que es la “higiene natural del bebé”, en qué se basa y reflexiona sobre el progresivo retraso en la edad a la que dejan los pañales los bebés en EEUU.

Yo, todavía no he podido leer el artículo completo, pero, al haber escrito un libro sobre el tema, tengo algunas nociones sobre el paradigma actual que se defiende desde las asociaciones de pediatría, tanto de ese país como de España, y que es básicamente el paradigma establecido por el pediatra T. Berry Brazelton en 1962 (un año después de que Procter and Gamble sacara su modelo de pañal de usar y tirar Pampers o Dodot).

Hoy en día, la AEPED, la Asociación Española de Pediatría, tiene colgada en su web una “Guía práctica para padres” redactada en colaboración con Dodot. En realidad, editada por Dodot y avalada por la Asociación de Pediatría en el año 2013 donde se afirma:

Pg. 72 (de 12-24 meses): No es conveniente iniciar el aprendizaje de control de esfínteres antes de los dos años salvo que el niño lo demande porque puede favorecer el estreñimiento y entorpecer el aprendizaje.

Esto, como sabemos todas las familias de bebés “sin” pañales, no es cierto y crea falsos miedos que no están basados en ninguna evidencia. De hecho, no viene ni siquiera una nota al pie que justifique la afirmación. Ni siquiera el propio Brazelton afirmaba esto sino que decía que los pañales “simplificados” habían liberado a las madres y ya no era necesario un aprendizaje temprano. La confusión que Brazelton estableció fue entre el cuándo (meses a los que empezar) y el cómo (respetuoso/coercitivo). Es decir, se puede ser coercitivo empezando a los dos o tres años y respetuoso al empezar a conocer y comunicarte con tu bebé desde los 0 meses. No tiene nada que ver. Y que se pueda empezar a los dos años no quiere decir que esté prohibido hacerlo antes o sea peligroso, como demuestra la experiencia de cientos o miles de años, quizás, de otras culturas sin pañales.

Lo curioso, además, es que Brazelton hablaba de empezar a familiarizar al bebé desde los 18 meses pero, con el pasar de los años, se modificó (y nadie sabe muy bien por qué) a los “dos años”. En los ochenta, Brazelton, aparecía en un anuncio de Pampers de la talla 6 diciendo algo así como “no tengas prisa para quitar el pañal”.

Creo que las asociaciones de pediatría deberían ser independientes de las empresas, ya sean de lactancia artificial o de pañales, a la hora de elaborar sus contenidos. No es serio ni riguroso. Por eso, espero poder leer el artículo de estos dos padres en Pediatrics, que gracias a su propia experiencia directa y no a los dogmas pseudocientíficos que aprendieron en la universidad, tienen algo interesante que contar al mundo.

En cualquier caso, lo que digan las revistas científicas no es la última palabra, lo importante son las relaciones únicas y diversas que se establecen en cada familia a pesar de los condicionantes empresariales y laborales, muy opresivos en la actualidad, con la crianza.

Mi libro: Bebés “sin” pañales. Nuestra experiencia

Con mi primer hijo, aunque usé pañales de tela, aprendí a comunicarme con él para entender cuándo iba a hacer pis y caca y ponerle en el baño, en una palangana o en el lugar que fuera. Esto es algo que se hace en muchas culturas del mundo: desde algunas africanas como las de los cazadores-recolectores Kung a la cultura china o la india, pasando por la de los inuit. Vivir esta experiencia por mí misma me llevó a plantearme por qué esto no sólo no era conocido por el gran público sino que, desde los años sesenta, se impuso un paradigma de enseñanza en el uso del orinal desde las asociaciones de pediatría, tanto la estadounidense como ahora también la española, que contradecía de plano mi vivencia directa. Me sorprendió saber que este paradigma de enseñanza tardía impulsado por el pediatra Terry B. Brazelton, en paralelo con la comercialización en masa de los primeros pañales de usar y tirar, fuera el único que se conoce y difunde en Occidente desde hace 55 años. Pero más me sorprendió y entristeció saber que en India y China se está tratando de exportar con éxito este modelo, en paralelo a otros muchos cambios sociales, familiares y laborales.

Si quieres saber más sobre la llamada “higiene natural del bebé” o eso conocido en el mundo anglosajón como “comunicación de la eliminación” (elimination communication) te animo a leer mi libro. En él no encontrarás una experiencia idílica sobre la crianza, es más, con mi segundo hijo no he podido llevarlo a cabo por puro desbordamiento. Sin embargo, sí pienso intentarlo con mi tercer hijo, ya que estoy comprobando por experiencia directa, de nuevo, lo complicado que es quitarle los pañales a un bebé al que se le ha acostumbrado a hacer sus necesidades en él. Sí, acostumbrado. Nacemos con una ventana de oportunidad para sintonizarnos mutuamente en este tema durante los primeros meses de vida y, después, esa ventana de comunicación se cierra y el bebé deja de colaborar y se desconecta en este aspecto de su vida.

El libro lo he autoeditado con la Editorial Manuscritos porque me gusta tener libertad total sobre mis textos y no tener que autocensurarme para gustar a tal o cual público objetivo. He hecho muy poquitas copias de esta primera edición y no sé si las venderé todas o tendré que regalarlas. En cualquier caso, lo que tenía que decir, lo he dicho y ahí queda. No es seguramente el libro que escribiría ahora y muchas de las cosas que digo me resultan ahora graciosas vistas en la distancia pero, ¡qué se le va a hacer! ¡Era mi edad del pavo de la maternidad y todo era nuevo! Además, todo libro es algo muerto, inamovible e incapaz de captar la complejidad de la vida real.

Podéis comprarlo en estas librerías:

Se puede encontrar en estas otras librerías a través de la distribuidora pero os agradezco que me lo compréis a mí directamente, si puede ser:

Este libro, “Bebés sin pañales. Nuestra experiencia” lo escribí en su mayor parte durante los primeros tres años de mi hijo, pero no ha sido hasta ahora que he tenido el tiempo de reunir y corregir los textos para publicarlo. En él cuento nuestra experiencia al aprender a comunicarnos con nuestro bebé para usar el mínimo de pañales posible pero también explico en qué consiste la higiene natural del bebé. Para ello, me he acercado a estos temas desde varios puntos de vista a través de la historia, la antropología y la ciencia, sin olvidar la práctica y las experiencias reales de madres mediante entrevistas y traducción de sus textos.

Su precio es de 12 euros más gastos de envío y puedes pedirlo en info@lasinterferencias.com

Por ejemplo, el precio que cobra Correos por los gastos de envío más el sobre acolchado dentro de España son 3,13 euros y para Argentina son 14 euros.

Texto de la contraportada:

Según diferentes estudios, cada niño gasta entre 5.000 y 6.000 pañales y cada uno de esos pañales tardará entre 250 y 500 años descomponerse. ¿Cuánta energía, árboles y plástico son necesarios para fabricar los pañales de usar y tirar? ¿Cuánta energía se derrocha en lavar los pañales de tela?

Tenemos una responsabilidad sobre los desechos contaminantes que dejamos en el mundo que habitarán nuestros hijos y nietos. No deja de ser una paradoja que para que nuestros bebés no manchen la ropa o nuestro hogar permitamos ensuciar nuestro hábitat. Por criterios de comodidad, aceptamos ser agentes activos en la depredación y contaminación de la naturaleza, nuestro hogar y el de las próximas generaciones.

Creo que el cuidado de nuestro ecosistema necesita que cuidemos a nuestros bebés de otras formas. Debemos encontrar diferentes maneras de abordar los cuidados en general: el cuidado a las madres solitarias, el cuidado a los que cuidan; recuperar los vínculos ancestrales con nuestras raíces, nuestros linajes. No es fácil cambiar una pequeña parte de las cuestiones importantes sin modificar el todo de forma integral.

Otra información:

  • Nº de páginas: 234 págs.
  • Encuadernación: Tapa blanda
  • Editorial: MANUSCRITOS
  • Lengua: CASTELLANO
  • ISBN: 9788494593130