Del Congreso por la Libertad Cultural a la European Cultural Foundation

La teoría de la elite que sostiene el documento doctrinal del PSB seguía exactamente el mismo modelo que el que empleaba la CIA para justificar su apoyo a la izquierda no comunista y su apoyo al Congreso por la Libertad Cultural. Comentando la utilización de la clase dirigente intelectual para que desarrollaran “la filosofía de los planificadores”, el agente de la CIA Donald Jameson decía sin ninguna intención irónica: “En lo que respecta a las actitudes que la Agencia quería inspirar por medio de estas actividades, evidentemente, lo que les hubiera gustado crear era gente que por propio razonamiento y convicción, estuviese convencida de que todo lo que hacía el gobierno de los Estados Unidos era lo correcto”. (…) Fragmento del libro de Frances Stonor Saunders “La CIA y la Guerra Fría Cultural”

Denis de Rougemont. Fuente de la imagen: Le Temps

La European Cultural Foundation ya fue mencionada en un anterior post, pero hoy me gustaría dar un salto en el tiempo ya que me ha sorprendido encontrar un nexo de unión entre el famoso “Congreso por la Libertad Cultural”, vinculado a la CIA durante la Guerra Fría en Europa, y la European Cultural Foundation (ECF), organización que subvenciona a muchos intelectuales y activistas ¿de izquierdas? en nuestro país. El vínculo más claro es que el fundador de la ECF, Dennis de Rougement, aunque no lo mencione su biografía de la Wikipedia, fue Presidente del Comité Ejecutivo del Congreso por la Libertad Cultural. Como bien señala la web Filosofia.org:

“Denis de Rougemont (1906-1985). Filósofo y escritor suizo francófono, uno de los ideólogos del federalismo* europeísta antisoviético de postguerra y de la Europa de las regiones. Personalista no marxista, locutor de La Voz de América, trabajó con Bondy en la Union européenne des fédéralistes. Asistió a Berlín 1950 y, cuatro meses después, con dineros de la CIA (vía American Committee on United Europe), fundó en Ginebra (7 octubre 1950) el Centre Européen de la Culture. Fue nombrado Presidente del Comité Ejecutivo del CLC (recibía su salario en dólares, a través de American Express); con Lasky, Josselson y Nabokov controlaba la línea editorial de sus revistas. Autor de El amor y occidente (París 1939).”

Y en el libro “La CIA y la guerra fría cultural” de Frances Stonor Saunders se muestran algunos ejemplos de cómo se canalizaba el dinero a través de fundaciones tapadera:

O sea, que la European Cultural Foundation fue fundada por un tipo que recibía dinero de la CIA para crear y presidir organizaciones que promovieran “ciertos valores afines a los objetivos de EEUU” (en realidad, afines a la oligarquía estadounidense). Curiosamente, aunque la Wikipedia no habla de esto, en la biografía de Rougement sí que tiene algo interesante que aportar cuando buscamos “European Cultural Foundation” (en su versión inglesa) y leemos:

“Sin embargo, desde el principio la Fundación fue principalmente un foro para industriales y banqueros y su Junta de Gobernadores en la década de 1950 estuvo dominada por miembros del Comité Directivo del grupo Bilderberg”.

No sabemos si esta frase es fiable ya que Wikipedia no aporta ninguna fuente que lo sustente, lo que sí es cierto es que a día de hoy, en la web de la ECF se puede leer que el “Board” está compuesto por, entre otros:

  • La Princesa Laurentien de Holanda. Para contextualizar, su marido, Constantijn, el hijo de la Reina, trabaja para la estadounidense RAND Corporation, una organización de análisis militares y de ingeniería social vinculada a las fuerzas armadas de EEUU. El abuelo de Constantijn era el príncipe Bernardo, el promotor de la ong pseudoecologista al servicio del gran capital llamada WWF. La conexión entre la European Cultural Foundation con el grupo Bilderberg es también obvia, ya que fue el Príncipe Bernardo, el mismo organizador de esas reuniones entre líderes del gran capital, política y medios de comunicación, el que se llevó la sede del ECF desde Ginebra hasta Holanda en 1960. Como afirma la web de la monarquía holandesa: “Desde 1956 a 1977, el Príncipe Bernardo fue presidente de la European Cultural Foundation, que fue fundada por el filósofo suizo Denis de Rougemont en Ginebra en 1954”.
  • Rien van Gendt, del Rockefeller Philanthropy Advisors. Podemos mencionar que la primera reunión Bilderberg, en 1954, fue financiada por David Rockefeller.
  • Rob Defares, de la empresa tecnológica de trading IMC.

El objetivo del Congreso para la Libertad Cultural durante la Guerra Fría era infiltrar y cooptar a la izquierda para que fuera anticomunista pero, sobre todo, que no fuera anticapitalista. De esta forma creaban y financiaban a la disidencia controlada de la época, una izquierda domesticada y domada que no pudiera plantar jamás cara al capitalismo y a las élites. La pregunta clave y moral es, ¿por qué hacerlo de forma escondida? Si los valores que defiendes son buenos, no necesitas ocultar la financiación y tratar de manipular las conciencias, el mensaje por sí mismo debería valer. Sin embargo, la ocultación lo que demuestra es que sí se trataba de manipular a la población mediante el despotismo cultural ilustrado.

La European Cultural Foundation se financia, según su web, por la lotería (“BankGiro Loterij and the Lotto”) y por el Fondo del Príncipe Bernardo (más info pg.4 de este documento). Pero, ahora que sabemos la relación de Denis de Rougement, su fundador, con la CIA, cobra especial relevancia la entrevista de la directora actual, Katherine Watson para El País:

“Pregunta. ¿Cuál es la misión de la Fundación Europea para la Cultura?

Respuesta. La fundación tiene más de 60 años, se creó tras la guerra. Los impulsores creían que Europa era algo más que una alianza económica o de comercio, que necesitaba cultura para revivir, renovarse, curar las heridas del conflicto y avanzar hacia un nuevo futuro. Desde entonces, la cultura ha sido un factor de construcción, un espacio abierto en el que nos entendemos los unos con los otros. Por supuesto, la situación ha cambiado en seis décadas y hemos centrado nuestros esfuerzos en diferentes sentidos y hemos ampliado la idea de Europa para incluir a países vecinos en nuestros programas, sobre todo del sur del Mediterráneo. Muchas de las buenas ideas que participan en este IdeaCamp vienen del norte de África. Incluso nos llegan algunos de contextos muy difíciles, como Siria”.

El premio que otorga la ECF, el Princesa Margarita, y que recayó en Medialab-Prado en su edición del año 2016, dice ser apoyado por el Ministerio de Asuntos Exteriores y el de Educación, Cultura y Ciencia de los Países Bajos. Podemos ver esta entrevista grabada en el Idea Camp 2017, organizado por el ECF en Madrid, donde se entrevista a Marcos García, director de la entidad premiada.

El entrevistador del director de Medialab Prado es Juan Freire, que en su propia página web afirma: “Desde 2013 soy asesor en diferentes proyectos de la European Cultural Foundation y desde 2015 formo parte del Venture Board de Ashoka España“. No voy a extenderme en hablar de Ashoka porque el investigador Paco Puche lleva años haciéndolo y publicando artículos sobre su vinculación con el amianto, los transgénicos y el gran capital (“Ashoka financiada por la criminal industria del amianto”). Tan sólo mencionaré que los directivos de Ashoka en España provienen de cargos directivos en el banco J.P Morgan (Carl F. Muñana) o General Electric (María Zapata). Marcos García es también miembro del Venture Board de Ashoka y aquí podemos verle siendo entrevistado por Antonella Broglia (ex Consejera Delegada de la agencia de publicidad Saatchi and Saatchi España) “licenciataria” de TedxMadrid, Senior Ambassador para Europa del programa TEDx y “embajadora de España en Ashoka“. Antonella fue la moderadora y presentadora del Idea Camp de la European Cultural Foundation celebrado en Madrid.

Dice Marcos Garcia sobre el minuto 00.42: “(…) Yo conocí la Fundación en el año 2012 gracias al colectivo Zemos que nos presentó a Mayte que trabaja allí en la fundación y ya desde ese momento pudimos ver que había muchísimos proyectos, muchísimas ideas que tenían relación con el proyecto, lo que propone Medialab Prado. Estaban pensando en nuevos formatos de convocatoria, trabajar en el ámbito del procomún, entender la cultura como un campo para la experimentación, para el encuentro entre personas diferentes, entender cuáles son las implicaciones políticas de todo eso (…).

Según un artículo del periódico argentino La Nación, a pesar de fomentar la “apertura”, la “inclusión” y la “participación” las finanzas de la monarquía se dejan a todo tipo de especulaciones: “La familia real, que incluye a la soberana y sus hijos, poseería también una importante cantidad de acciones en la petrolera anglo-holandesa Royal Dutch Shell. En la actualidad, nadie es capaz de afirmar cuál es el paquete accionario de la casa real holandesa, pero los expertos siempre la definen como la “principal accionista””. Y es que, como dice este otro artículo de Perfil: “Aunque no existe confirmación oficial sobre las inversiones de la casa Orange-Nassau, porque la monarquía no tiene obligación de hacer pública dicha información, estudios de expertos afirman que incluyen compañías de la talla de Philips, Exxon, el banco ABN-Amro, la aerolínea de bandera KLM y Royal Dutch Shell”.

La monarquía holandesa no tiene ningún problema en pertenecer a Goldman Sachs (el hijo mediano de Beatriz de los Países Bajos, el fallecido Johan Friso, fue desde 1998 hasta 2003 Vicepresidente de la rama internacional de este banco en Londres) y, a la vez, en la rama “cultural” o de ingeniería social poner de Directora del ECF a Laurentien, a la mujer de Constantijn (el hijo menor), vinculado a la industria militar y de inteligencia de EEUU. Tampoco podemos olvidar a Mabel de Orange, cuñada de Laurentien y viuda de Friso, que trabajó durante años para la ONG intervencionista del multimillonario George Soros (el Instituto Open Society de Bruselas y Londres). Esto no es nada contradictorio, ya que los intereses económicos de grupos capitalistas como Goldman Sachs deben ir necesariamente de la mano del lavado de cerebro que supone toda la “diversidad cultural”, “apertura” (“Open”) y “participación” que propone la ECF y la Open Society. Y todo esto con el telón de fondo de que el Rey de Holanda, el hermano mayor, es un firme defensor de la OTAN.

Por ejemplo, es bien sabido que Goldman Sachs propone en su informe Womenomics que las mujeres deben trabajar fuera de casa para así crear nuevos nichos de negocio empresariales en todo lo que ellas ya no hacen, a la vez que se fomenta la importación de enfermeras o mujeres cuidadoras de Filipinas o Indonesia (en el informe se habla del caso de Japón). Bien, pues la ECF fomenta desde la “diversidad” y las “sociedades abiertas” que aceptemos esta explotación laboral, que muchas veces raya la esclavitud y el robo de mano de obra cualificada (no en vano en Womenomics se habla de importar enfermeras geriátricas, a ser posible) a países pobres en nombre de la “apertura” y la “solidaridad”. Por supuesto, cualquier posible crítica a la explotación de la emigración debe ser dirigida hacia posturas de extrema derecha o xenofobia (también controladas por los poderes globalistas, ya que el verdadero poder consiste en controlar la polaridad). Es decir, jamás debe escucharse una voz anticapitalista, de izquierdas o anarcosindicalista criticando el robo de cerebros y cuerpos, de energía vital y, sobre todo, de cuidados desde unos países a otros. Una excepción a la regla es quizás Silvia Federici, aunque de poco sirve, ya que la misma ¿izquierda? que la endiosa y la invita a dar charlas se convierte en disidencia controlada una vez que, en sus actos y prácticas, acepta subvenciones y sigue el juego en el ámbito cultural del gran capital, que es el que nos tiene a todos eternamente móviles, precarios, líquidos y desenraizados.

Tampoco parece haber ninguna contradicción entre que Constantijn trabaje en la RAND y escriba artículos sobre la “identificación RFID” y su aplicación en la “salud”o el futuro de la economía de internet o e-gobierno y que su mujer dirija una institución que premia a centros culturales que idolatran internet y la informática como Medialab-Prado, cuyo director, repito, también está vinculado al gran capital vía Ashoka.

Mi opinión personal es que, hoy en día, este tipo de organizaciones procapitalistas y pro-OTAN, que idolatran la tecnología como fin en sí mismo, que venden falsas ideas de participación, transparencia y apertura dentro un gran vacío intelectual y emocional, que adoptan incluso formas que imitan a las de las sectas (esto último como tendencia tomada del management y el marketing empresarial), más que anticomunistas deberían ser denominadas como entidades de narcotización social, como una especie de morfina ideológica que lleva a la inacción en la lucha real contra todo lo que nos lleva al abismo como especie. Hoy realmente la lucha no es entre el capitalismo y el anticapitalismo. La lucha hoy es entre el instinto de vida y el instinto de muerte, entre la posibilidad de vivir y la autodestrucción. Así que, por un lado, estas organizaciones “filantrópicas” llevan a no hacer nada útil para la realización de un cambio social positivo, de reconexión con lo humano, con lo natural, con lo sencillo y que no cuesta dinero, y apoyan todo lo que sea artificio tecnológico mercantilizado, en un camino claro hacia el transhumanismo, que en realidad es la fase del capitalismo más destructiva, la del capitalismo total o integral en el que absolutamente todo proceso y vínculo será de compra-venta.

Lo peor de todo es que los países del “eje del mal” o “antiimperialistas” no pueden evitar caer en la misma deriva destructiva con el tiempo, ya sea por imitación, porque les conquisten o invadan, o porque para defenderse terminen militarizando totalmente su existencia (lo que en el fondo también es perder) o porque tengan ideas felices de “nacionalizar” o “estatalizar” lo que ahora hacen las poderosas multinacionales (ver, por ejemplo, la fusión en el campo de los transgénicos entre Syngenta, una empresa privada, y la China National Chemical Corp, una empresa estatal). Cuando alguien me habla de China como un país “antiimperialista” me dan ganas de reir. ¿Dónde se produce el iphone de Apple? ¿Cuál es la fábrica del mundo hoy en día de todas las empresas occidentales?

Estamos ante un círculo vicioso de difícil solución. Y, a lo mejor es ponerme demasiado mística, pero quizás, el mensaje del famoso personaje mítico judeopalestino llamado Jesucristo al dejarse matar y torturar por el Imperio Romano como condenado a muerte fue ese: no querer ser como el Imperio ni hacer lo mismo que él, porque si para luchar contra el mal político y económico es necesario crear otro infierno en la tierra (autoritario, fascista, nazi, estalinista, militarizado, tecnoidólatra, obsesionado con el biocontrol de sus ciudadanos, fanático religioso…), a lo mejor es que no hay salida digna y ética posible. Y ya sabemos lo que ocurrió, ya no en el mundo de la leyenda y la ficción religiosa, sino en el campo histórico: que el Imperio Romano se convirtió en la Iglesia Católica, y sus emperadores en Papas. Pero, claro, el dilema del disidente es que tampoco es ético dejar avanzar al mal y sus mentiras sin cortapisas y sin frenos, como actualmente. A lo mejor estamos ante lo que en teoría de juegos quizás llamen una situación “perder-perder”… Al menos todavía nos queda cierta verdad y cierta consciencia individual para conservarnos. Eso tardarán un poquito más en quitárnoslo.

Tomado de http://17festival.zemos98.org/Stopping-the-world-for-three-days Curiosas paradojas: Se habla de acceso al agua y aire limpio, cuando el Rey de Holanda es miembro honorario de la Comisión Mundial del Agua y la monarquía holandesa es accionista de Royal Dutch Shell, responsable de desastres naturales en Nigeria y de la contaminación del Delta del Río Niger.

No creo que las personas que están detrás de estos proyectos sean plenamente conscientes de las instituciones y empresas que conforman el “Board” del ECF y por qué. Si lo fueran, se preguntarían por qué los mismos que están desmantelando el “Estado del Bienestar” que tanto idolatran o los mismos que fomentan con leyes la especulación inmobiliaria, las subidas de los alquileres, los mismos que nos impiden ser madres y padres con sus lavados de cerebro ideológicos o la infertilidad provocada por sus tóxicos industriales, los mismos que fomentan el cultivo de transgénicos en África o dañan los ecosistemas con sus petroleras son los que después nos aportan una limosna para que desarrollemos nuestra creatividad al servicio de la ingeniería social o, directamente, la narcotización y la distracción social, llevando a callejones sin salida a la gente que se dice de izquierdas. Es obvio también que una empresa transnacional es mucho más poderosa cuando tiene que negociar con un estado pequeño o, mejor aún, una ciudad-estado que cuando tiene que negociar o comprar al político de turno de un estado más grande. Es decir, por ejemplo, una gran empresa de transgénicos podrá hacer presión para legalizar el cultivo de transgénicos y vender sus pesticidas asociados con mucha más facilidad cuando la negociación se establece con una región “federal” que con un estado más grande. Además, será mucho más difícil orquestar una oposición organizada a esta implantación. ¿Es por eso que observamos el apoyo desde el poder del “municipalismo” controlado?

Es importante establecer estas conexiones porque, si no, ¿de qué sirve quejarse en Twitter si después vas a fusionarte ideológicamente con las élites económicas y políticas? Algunos proyectos subvencionados por la European Cultural Foundation (y recordemos por enésima vez, con conexiones Bilderberg-Rockefeller y lo más granado del gran capital mundial), según su propia página web, son:

La periodista Leila Nachawati, perteneciente a la red Global Voices y Open Democracy, también participó en el encuentro cultural “Bilderberg-Rockefeller” del Idea Camp (para ver quién financia estas organizaciones periodísticas podéis hacer click en los enlaces anteriores: Open Society, Ford Foundation, Omydiar Network…):

De esta forma, podemos ver esperpénticos encuentros en los que gente, supuestamente de ¿izquierdas? como políticos de Ahora Madrid (ver video), se entrevistan con la directora de la European Cultural Foundation (recordemos, fundación vinculada en su Board a organizaciones Rockefeller, a reuniones Bilderberg a través del Príncipe Bernardo, a la CIA a través de Dennis de Rougement, a Goldmand Sachs y la Rand, a través de la monarquía holandesa por extensión…) y no le dicen cuatro cosas sobre los desmanes que el capitalismo, dirigido por las élites mundiales que se reúnen en Bilderberg y otros muchísimos foros u organizaciones, como Ashoka-Avina, están provocando en el mundo actual, muchas veces de la mano de su brazo militar de la OTAN. Y de nuevo cobra especial relevancia la entrevista de la directora del ECF para El País cuando dice aquello de “Las ideas que tienen los ciudadanos para forjar un futuro mejor juntos son muy necesarias ahora que estamos expuestos al discurso del miedo, de la desintegración y la división“. No deja de ser irónico que la estrategia del caos que está promoviendo el poder, es decir, las grandes empresas y personajes detrás de las guerras, detrás de la comercialización total de la existencia (desde el ligar a través de apps a los vientres de alquiler o la compra-venta de óvulos/semen), de la biopolítica del control a través de los móviles o internet, detrás del control de lo que comemos, lo que nos contamina el cuerpo y el alma, no deja de ser irónico que ellos mismos, vía sus fundaciones “culturales” y sus subvenciones nos hablen del “discurso del miedo, la desintegración y la división” que ellos mismos promueven de facto.

Son las élites del capitalismo y los estados imperialistas los que provocan las guerras, los que provocan los refugiados, los que provocan las crisis ecológicas y los shocks económicos y culturales que invitan o fuerzan a la gente a emigrar, los que defienden los discursos del sueño americano/europeo, los que bajo discursos de empoderamiento nos quieren esclavos y controlados. Esto es pura y dura ingeniería social. No hay lugar para que las personas realicen su vida con espontaneidad, ya que todo debe ser planificado mediante una estrategia de caos controlado. La gente común tenemos que ser dinamizados, dirigidos por burócratas culturales, que nos expliquen cómo tenemos que pensar, sentir y divertirnos, ¡y además de forma participativa porque ahora toca vender la desmantelación de los servicios estatales y sustituirlos por empresas de dinamización social que “autogestionen” las ruinas y los escombros! Ya lo decía el agente de la CIA Donald Jameson en la cita inicial de este post… Y es que, después de domesticar, hibridar, transgenizar y patentar semillas y animales, lo siguiente es hacer lo mismo con las personas, la ganadería humana, ya que es la conclusión lógica de la dinámica interna establecida por la fusión entre el capitalismo y el Estado en el mundo actual.

Curiosamente, el lema en esta ocasión del Idea Camp era “Moving communities”, comunidades que se mueven. Como siempre, se centran en los efectos para no analizar las causas de por qué la gente se está moviendo o por qué deberían moverse, lo que supone siempre un desarraigo en la psique de las personas y una separación de los vínculos más importantes (familia, vecindad, amistad, sociedad). Y es que si no se provoca la guerra, no habría después refugiados que huyen de ella, pero esta parte no les interesa tanto analizarla…

Dice Susana Noguero de Platoniq, donde se permite incluso la broma de mal gusto de hablar del “individualismo neoliberal” o de “resistencia radical” cuando el evento está siendo promovido por lo más granado del neoliberalismo (Bilderberg, Rockefeller, la monarquía holandesa accionista de Royal Dutch Shell…) y de radical (ir a la raíz o causa de las cuestiones) no tiene absolutamente nada:

“Las guerras y atrocidades, la crisis migratoria y de desplazamiento, la oleada creciente de poderes reaccionarios, conservadores y extremistas en todo el mundo y la culminación en un miedo y una ira fuera de lugar a escala mundial son algunos de los mayores desafíos que enfrentamos actualmente.

Como agentes culturales y sociales del cambio, creemos en el poder de las iniciativas locales, la colaboración transnacional y la solidaridad para contrarrestar algunos de estos abrumadores acontecimientos.

El Idea Camp 2017 se inspira en tres enfoques del tema de Moving Communities: explorar la esperanza y posibilidades positivas radicales para un futuro a través de las fronteras; creando diálogo e intercambio a través de iniciativas e instituciones de base; y puenteando los potenciales de la esfera digital con conocimiento y experiencias abiertos.

El concepto de “cruces seguros” es el núcleo de la identidad visual y el contenido de este Idea Camp. En estos tiempos desafiantes, estamos deseosos de cultivar la comunidad del Idea Camp como un esfuerzo colectivo para alejarnos de los muros hacia los puentes, para crear solidaridad contra el individualismo neoliberal, nutrir las iniciativas sociales y culturales como resistencia radical a las prácticas antidemocráticas y opresivas.

La autogestión y negarse a recibir subvenciones aporta libertad auténtica en el campo de las ideas porque quien paga y organiza, manda**. Por favor, espero que las personas y colectivos que aceptan ser apoyados por estas organizaciones reflexionen y se abran al verdadero debate, que no es decirse muy “abierto” o “participativo” sino aportar argumentos de peso, que no son ni secretos ni conspirativos, son ya del todo accesibles para la gente que quiera conectar la información aislada, demostrando que la transparencia no es nada sino existen mentes libres capaces de pensar de forma crítica. Por eso ahora nos hablan de transparencia… ¡Es que saben que el deterioro y destrucción del individuo actual es tal que ya no hace falta ni esconder la información! No pasa nada por haber sido un tonto útil, muchos lo hemos sido***, lo peor es ser consciente del mal con el que se está colaborando y seguir haciéndolo. ¡Y encima creer que se está participando en algo positivo para la sociedad y un mundo mejor! El debate espinoso sobre las subvenciones, tanto de fundaciones privadas como estatales o europeas, a la intelectualidad de izquierdas tiene que ponerse ya sobre la mesa. Pero más allá de la financiación, que puede ser mayor o menor, lo grave es la coincidencia en intereses y contenidos de la ¿izquierda? con el gran capital. ¿O es que acaso tendríamos que empezar a usar ya términos como “izquierda Bilderberg”, “izquierda capitalista”, “izquierda pro Unión Europea” o “izquierda otanista” para referirnos a los activistas e intelectuales que colaboran con el poder globalista en la difusión de sus ideas y propaganda?

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*Sobre el concepto de federalismo de Denis de Rougement, “el padre de la Europa de las regiones” y similares: Se trata de un federalismo que lo que busca es crear regiones o estados pequeños, no para ganar en autonomía sino para, paradojicamente, que ganen las élites globalizadoras en poder central. En realidad es el “divide et impera” de toda la vida que se está aplicando en todas las facetas de lo humano, desde la propia identidad del individuo a lo político.

**Evidentemente todos tenemos que comer y nos vendemos en menor o mayor grado durante nuestras horas laborales, pero una cosa es vender tu energía vital a cambio de un sueldo (en el que fuera de tu horario laboral puedes ser crítico con tus pagadores) y otra es vender tu alma al completo y fusionarte con tu contratador. Ver mi post “Tu trabajo es una mierda”.

***Sí, yo también caí en la manipulación del 15-m, y sí, he sido tonta útil muchas veces.

Bibliografía relacionada:

 

 

Si lo dice Silvia Federici…

Silvia_Federici

“Esta perspectiva no consigue desafiar el orden económico mundial que es la raíz de las nuevas formas de explotación que sufren las mujeres. También la campaña de denuncia de la violencia contra las mujeres, que ha despegado en los últimos años, se ha centrado en la violencia física y la violación en el entorno doméstico en línea con las directrices de la ONU. Pero ha ignorado la violencia inherente al proceso de acumulación capitalista, la violencia de las hambrunas, las guerras y los programas de contrainsurgencia, que han allanado a lo largo de los años ochenta y noventa el camino para la globalización económica”. Pg. 109 de “Revolución en punto cero”.

https://www.traficantes.net/sites/default/files/pdfs/Revolucion%20en%20punto%20cero-TdS.pdf