La lengua materna vs. lenguaje “no sexista”

En cualquier movimiento social, cuando se efectúan cambios, el lenguaje, tarde o temprano, refleja el cambio. Nuestro enfoque es diferente… Estamos cambiando los patrones del lenguaje para efectuar los cambios activamente.  Cita de Wilma Scott Heide que aparece en “Women and Words”, un libro de Casey Miller y Kate Swift. Pg. 19)

La lengua materna es la que enseñamos las madres simplemente hablando con nuestros bebés. Los niños aprenden sus primeras palabras en el idioma de sus madres, sus cuidadoras principales, para después seguir escuchándolas de la boca de sus padres, hermanos y otros familiares. Se puede decir, por tanto, que la lengua materna es, en origen, de transmisión femenina. Es la lengua de las mujeres, la lengua de las madres. Sin embargo, alguien nos tomó como excusa para destruir el fuego del que precisamente nosotras somos guardianas principales. Hoy escribo para no ponérselo tan fácil, para que al menos mis hijos, aunque en el colegio les hablen de una forma extraña y les den libros que no se corresponden con el idioma castellano que han aprendido en casa sepan lo que ha ocurrido. Y así de paso lo investigo y me lo explico a mí misma.

Mientras la gente discute sobre el castellano y el catalán en las escuelas, tengo que decir que aquí en Madrid también están pasando cosas cuanto menos raras. En la Constitución se dice en su artículo 3 que “El castellano es la lengua española oficial del Estado. Todos los españoles tienen el deber de conocerla y el derecho a usarla. Las demás lenguas españolas serán también oficiales en las respectivas Comunidades Autónomas de acuerdo con sus Estatutos”. Sin embargo, poco a poco, en círculos muy minoritarios, supuestamente “alternativos” y “antisistema” (ahí se lleva más la “@” o el “todxs”) y después de manera oficial con la Ley de Igualdad de José Luis Rodríguez Zapatero (Ley Orgánica 3/2007, de 22 de marzo), se ha ido imponiendo un idioma nuevo con el que me he topado en cartas a los padres de escuelas infantiles, libros de texto de uso obligatorio en colegios públicos e incluso en libros de estilo de medios de comunicación. En ese neocastellano feminista construido desde la ingeniería social lingüística y desde el Estado se usan “as/os”, “todas y todos”, “los niños y las niñas” y todo tipo de dobletes que hacen inintilegibles los textos. Esas expresiones extrañas no están escritas en castellano, mi lengua materna, son otro idioma. Su uso por parte de las administraciones del Estado, en mi opinión, podría contradecir lo que defiende la Constitución que dicen representar y defender.

El neocastellano que se está enseñando a los niños no es la lengua oficial española sino un constructo artificial de nuevo cuño que difiere de la lengua que hablan en casa. Podríamos decir que es una especie de segundo idioma, como el inglés o el alemán, que se pretende que sea la lengua en la que los niños actuales piensen y sientan. Y si no es un idioma, quizás podríamos llamarlo un dialecto que, en vez de estar vinculado a un espacio real, está asociado a un territorio ideológico o político. Aunque hable del castellano creo que esto que está sucediendo en Madrid es totalmente aplicable al neogallego o al neocatalán escolar y administrativo. Lo grave no es que esto pueda tener ramalazos inconstitucionales sino que nos han robado nuestra lengua, esa que fluye espontánea y libre desde nuestro cerebro a nuestra boca. En realidad da igual lo que diga una ley o la Constitución, ya que la lengua y el habla son previas a las legislaciones y, si acaso, se amparan bajo el derecho natural.

La tésis que voy a defender en este humilde artículo es que el llamado “lenguaje inclusivo”, también conocido como “lenguaje no sexista”, no es algo inocente. Esto es el fruto de una injerencia en el terreno cultural sobre un país supuestamente soberano (perdonen las risas…) a modo de imperialismo lingüístico. Son cambios en el idioma que no parten del pueblo, ni de la sociedad, ni del transcurrir espontáneo de los años. Pero, además, cualquier cambio artificial en el lenguaje cambia el modo en el que pensamos la realidad. Se están tocando temas muy delicados con consecuencias impredecibles en las mentes de los niños. Para empezar, hablan de forma diferente a sus padres lo que provoca un choque generacional. Pero es que en los adultos pasa lo mismo o peor, se fuerza a personas mayores con sus estructuras mentales ya formadas a tener que pensar racionalmente cómo van a estructurar las frases que quieren expresar, del mismo modo que cuando aprendemos y hablamos un idioma diferente a nuestra lengua materna. Si yo hablo en alemán, tengo que pensar de forma voluntaria y no como algo automático e incorporado desde el nacimiento, cómo voy a construir determinada frase porque no me sale de forma natural. Cuando hablo o escribo en español no tengo que pensar si el artículo va delante o detrás del sustantivo. Sin embargo, si tengo que consultar un libro para redactar en neocastellano “inclusivo” de forma correcta es que me han cambiado mi idioma por otro y todavía nadie parece haberse dado cuenta del robo o del crimen del siglo. Me he quedado huérfano (sí, lo escribo en masculino a pesar de ser mujer) de lengua materna, sin herramientas para expresar mis sentimientos, mi forma de pensar, describir situaciones… Además, me he quedado huérfano y con un gran nivel de rechazo hacia mí mismo y mi comunidad, ya que sin saberlo, todos éramos machistas simplenente por hablar una lengua tan machista como el español. Peor aún, puede darme por hacer revisionismo y considerar que las grandes obras de la literatura universal y los cuentos populares eran machistas y habría que censurarlos, lo que recuerda a ciertas revoluciones culturales como la que sucedió en la China maoista u otros lugares que no deberían volver a repetirse, esta vez en versión capitalista. Sí, en el capitalismo actual de oligopolio (por no decir monopolio) se están repitiendo patrones que recuerdan a los de regímenes totalitarios supuestamente antagónicos.

Si a esto le sumamos las connotaciones políticas la cosa es todavía más grave. Hay un castellano progre y un castellano carca, lo que vuelve a añadir más leña al fuego de la fragmentación y la rotura de los vínculos comunitarios. Es decir, la nueva lengua imperial, bajo apariencia de castellano, separa a los niños de los adultos, a los adultos entre sí y a las mujeres de los hombres. Maravilloso todo.

¿Y por qué hablo de imperialismo? Porque estos cambios no proceden de la península ibérica. La ley española que he citado antes, la “ley de igualdad”, es solamente el resultado de seguir órdenes de organismos internacionales y modas lingüísticas ajenas a nuestra cultura. Repasemos la historia para entender los comienzos de toda esta confusión. Para ello solamente tenemos que tirar del hilo y buscar el primer precedente y después seguir aproximándonos a la fecha actual para saber cómo hemos llegado a este nivel de insensatez. En realidad la cosa puede ser todavía peor que el imperialismo, ya que este se supone que sucede entre estados que se intentan conquistar unos a otros. Pero cuando vemos que los primeros textos sobre este tema analizaban la lengua inglesa ya no podemos hablar de imperialismo sino de una forma de ver el mundo frente a otra forma de ver el mundo dentro de cada país, lo que hace todavía más compleja la cuestión, a lo que hay que sumar el papel de la financiación, tanto estatal como privada de fundaciones del capitalismo monopolista global, lo que hará que tardemos años en comprender estos asuntos en todas sus dimensiones e implicaciones.

ORÍGENES Y CONTEXTO HISTÓRICO

Los orígenes teóricos del llamado lenguaje “no sexista” los encontramos en Casey Miller y Kate Switf, dos feministas de los años setenta que escribieron uno de los primeros artículos sobre el tema “Desexing the language” y la primera guía de lenguaje no sexista: “The Handbook of Nonsexist Writing” (1980). Un detalle importante y que llama la atención es que Casey Miller estuvo tres años en la marina estadounidense durante la Segunda Guerra Mundial. Como teniente, trabajó en la inteligencia naval, realizando trabajos de criptografía, “ayudando a descifrar códigos usados por los japoneses en el Pacífico”. Desde 1947 a 1954 trabajó en el departamento de publicaciones de Colonial Williamsburg, Virginia, que es una especie de museo de historia estadounidense al aire libre. Después fue editora de la casa de publicaciones de la Iglesia Episcopaliana “Seabury Press” hasta que se unió a Kate Swift para trabajar las dos como editoras autónomas.

Años más tarde, estas dos mujeres tuvieron por fin ese momento de epifanía lingüística cuyos efectos estamos padeciendo en medio mundo. Según afirma un artículo:

“Pero no fue hasta que tratamos de averiguar qué era lo que estaba distorsionando el contenido, por lo demás sencillo, de un manual de educación sexual que estábamos editando, que nos sorprendió la profundidad del problema”, escribieron las dos mujeres en su capítulo de la antología de 1995 “Mujeres transformando las comunicaciones”. El manual, concluyeron Swift y Miller, pretendía transmitir la igualdad de los sexos, pero hacía lo contrario con, por ejemplo, su uso convencional de “hombre” y “él” cuando hacía generalizaciones sobre el comportamiento humano”.

Sin embargo, estos pensamientos que pueden tener su interés como reflexión sobre el lenguaje no son nada sin el altavoz o el apoyo externo de gente con más poder mediático. Y aquí entran en juego dos de esos personajes apasionantes del siglo XX: los colaboradores de la CIA Gloria Steinem y Clay Felkner. ¡Ojo! No se puede saber cuál es el papel exacto de estas personas en la difusión de las ideas sobre el lenguaje “no sexista” pero lo que sí es indudable es que fue cuanto menos importante y le dieron un buen empujón desde sus revistas. Por tanto, quizás estas ideas se hubiesen extendido tarde o temprano por todo el mundo sin la intervención concreta de estas personas. Supongo que nunca lo sabremos. En cualquier caso el contexto es importante.

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Gloria Steinem

Estos dos individuos trabajaron para otro agente, Cord Meyer, del que se habla en el libro que todo el mundo debería leer para entender el mundo contemporáneo titulado “La CIA y la guerra fría cultural” de Frances Stonor Saunders. Si se quiere profundizar en el papel que jugó Gloria Steinem como activista “anticomunista” se puede seguir con otros libros como “Patriotic Betrayal” de Karen M. Paget y “The mighty wurlitzer. How the CIA played America” de Hugh Wilford.

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C.D. Jackson

En los libros citados se describe cómo Gloria Steinem, reclutada por Clive Gray cuando estaba con una beca en India fue convertida por la CIA en la codirectora del Independent Research Service (IRS) durante el Festival de la Juventud de Viena, un festival organizado por los soviéticos en 1959. Su misión fue, entre otras cosas, llenar la delegación estadounidense de personas controladas por ellos. Ella reclutaba gente y le mandaba las solicitudes a Charles Douglas Jackson (el consejero de Eisenhower de guerra psicológica y directivo de la revista Time). Jackson, por su parte, ayudó a Steinem a encontrar patrocinadores corporativos del viaje y así camuflar los fondos de la CIA y los recibidos por John J. McCloy del Chase Manhattan Bank. Este último trabajó también en el Banco Mundial, el CFR, la Fundación Ford y la Fundación Rockefeller. Estas dos últimas fundaciones están vinculadas, a su vez, con los orígenes de la investigación en vegetales transgénicos como el trigo y el arroz.

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John J. McCloy

En el ensayo de Karen M. Paget se cuentan bastantes anécdotas del grupo en el Festival de Viena usando tácticas de guerrilla de la comunicación, boicot, contraprogramando otras actividades, creando confusión, discusiones, follones y demás, pero también intentando hacer contactos con gente de Asia y África para que fueran más afines a la política estadounidense. Me sorprendió bastante leer que el famoso y ya fallecido, Zbigniew Brzezinski, el futuro Consejero de Seguridad Nacional de Jimmy Carter y primer director de la Fundación Trilateral de Rockefeller , también estaba en el equipo de Gloria Steinem del festival como un “excelente agente provocador” (pg. 223). No puedo evitar mencionar su papel en la estrategia de financiar y apoyar a los muyahidines en Afganistán (Operación Ciclón) para incrementar “a propósito la probabilidad de que intervinieran” los soviéticos y meterles en un conflicto costoso y de difícil solución. Esta estrategia maquiavélica de usar medios nada éticos para alcanzar un supuesto buen fin ha tenido y tiene a día de hoy repercusiones tremendas en todos los campos.

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Zbigniew Brzezinski

Clay Felker, por su parte, también estaba en el equipo de Gloria Steinem como su subordinado. Muchos años después sería al revés. Él sería su jefe en el New York Magazine y ella crearía la revista feminista “Ms.” como un suplemento de NYM. Para ilustrar el contexto adjunto un breve fragmento del libro “Patriotic Betrayal” (pg. 222) sobre sus aventuras en el festival de Viena:

“Steinem trabajó con Samuel Walker, Jr., vicepresidente de Free Europe Press, asociado a Radio Free Europe, para poner en marcha un periódico diario en seis lenguas. (…) Walker camufló su identidad creando una tapadera llamada Publications Development Corporation. Steinem también había reclutado a Clay Felkner, un periodista de la revista Esquire, para ayudarla con el diario”.

En 1962 repitieron la jugada en Helsinky. En 1967, cuando saltó el escándalo de todas las organizaciones de izquierda y tapaderas que habían sido financiadas por la CIA, Steinem fue de las que dio la cara y explicó su visión en múltiples entrevistas. El consenso de la Guerra Fría unía posturas anticomunistas e idealismo liberal, como señala el autor Hugh Wilford en su libro. Steinem justificaba su participación en estas actividades diciendo que había que convencer a la gente (supongo que se refiere a los activistas de países asiáticos y africanos del festival) de que era más inteligente quedarse como estaban que “cambiar colonialismo europeo por imperialismo comunista”.

Gloria Steinem años después se convirtió en un icono feminista y no uno cualquiera sino, como dice la revista National Geographic,  “la feminista más famosa del mundo”.  En ese mismo artículo ella niega haber sido “agente de la CIA” sino que simplemente fue a varios festivales apoyados por los soviéticos y el viaje habría sido financiado con dinero de una fundación “subsidiaria de la CIA”…

Justamente en 1967 fue cuando la Fundación Ford, con McGeorge Bundy de presidente (ex Consejero de Seguridad Nacional), comenzó a financiar y subvencionar a grupos de “derechos civiles” y estudios de género en las universidades estadounidenses. De hecho, la Administración Kennedy fue pionera en el apoyo a la llamada discriminación positiva (affirmative actions, en inglés) de ciertos colectivos. Y, quizás, de aquellos polvos de la guerra fría cultural estos lodos…

En marzo de 1969 cubre una manifestación del grupo feminista Redstockings en protesta sobre las leyes del aborto de Nueva York para la revista de su amigo Clay Felkner, New York, de la que después nacerá la revista Ms.

PUBLICACIÓN EN LA REVISTA MS. EL 20 DE DICIEMBRE DE 1971

Pero volvamos a Casey Miller y Kate Swift. En la entrevista que publicó Elizabeth Isele podemos leer cómo sucedieron los acontecimientos. Después de tener ese momento de eureka al descubrir el sexismo en el lenguaje escribieron un artículo con sus conclusiones y lo titularon “Desexing the language” (“Desexualizando el lenguaje”) en el que proponían nuevos pronombres, “tey, ter, tem” como el singular de “they, their, them”. Hay que aclarar que en inglés existe he/she, his/her, him/her (él/ella, su, para él/para ella). Esta propuesta es algo similar a lo que se propone ahora en castellano con el “todes” en sustitución del farragoso y reiterativo “todos y todas”.

Así lo explican ellas mismas en la entrevista:

“Kate sabía que Gloria Steinem trabajaba para la revista New York, así que le presentamos el artículo para una posible publicación”, dijo Miller. “No nos contestaron durante mucho tiempo. Luego recibimos una llamada telefónica de una mujer que dijo: ‘No nos conocéis, pero estamos creando una nueva revista llamada MS y nos gustaría publicar vuestro artículo'”.

“Era Gloria Steinem“, dijo Swift. “Explicó que estaban llamando desde la revista New York y que le habían pasado nuestro artículo porque estaba empezando una nueva revista para mujeres bajo los auspicios de Clay Felker, editor de la revista New York. El primer número de MS salió como un suplemento de cuarenta páginas en el número de diciembre de 1971 de New York. Dijimos “¡Claro, nos encantaría vendéroslo a vosotros!

“El primer número independiente se publicó con nuestro artículo en febrero de 1972”, dijo Miller. “Después de que llegara a los kioskos, hubo una fiesta de celebración en el local de la editorial, un gran lugar con vistas al Central Park. Toda la pandilla estaba allí: Gloria, Eve Merriam, Letty Pogrebin, Pat Carbine, Clay Felker, Cynthia Ozick, Vivian Gornick y Jane O’Reilly, por nombrar solo algunos “.

Y ahora cabe preguntarse… ¿Cómo un artículo de una revista feminista pijoprogre de EEUU elaborada por dos colaboradores de la CIA ha terminado teniendo una influencia tan colosal en las legislaciones de países como España? Recordemos que hasta en algo tan solemne como las papeletas para votar en las elecciones de abril de 2019 venían con un sobre en el que podía leerse “Diputados/as”. Hay que darle las gracias de nuevo al artículo 14.11 de la Ley Orgánica 3/2007 que, obviamente, algún abogado valiente debería tratar de enfrentar en su posible anticonstitucionalidad, ya que el neocastellano no es la lengua oficial española en la que está escrita la Constitución. Quizás por eso, ahora se pretende reescribir la Constitución en neocastellano.

Daring to be Bad: Radical Feminism in America, 1967-1975 Escrito por Alice Echols

CRONOLOGÍA

Para comprender cómo hemos llegado hasta aquí, he recopilado los hitos en la expansión legal de estas “recomendaciones” que después se han convertido en leyes sobre lenguaje inclusivo. Debemos de estar atentos al momento en el que pasen a tener una dimensión punitiva o de multas administrativas para el que no esté dispuesto a pasar por el aro.

1970 – EEUU

Dana Densmore escribe su artículo “Speech is the form of thought”. Allí ya habla del “problema” de los pronombres en inglés. Perteneció al grupo Cell 16, colectivo que defendía el celibato y el feminismo separatista, junto a Lisa Leghorn, Betsy Warrior y Abby Rockefeller.

1971 – EEUU

Se publica el artículo de Desexing the language en diciembre de 1971. Aquí Clay Felkner habla de “Desexing the English Language” en su editorial.

1972 – SUIZA

Según Davy Borde, el Consejo Federal Suizo publicó una orden enumerando los títulos de funcionarios federales con sus respectivas formulaciones femeninas. No he encontrado el documento.

1973 – EEUU-ARGENTINA

Delia Suardiaz (Argentina) publica su Tesis de Maestría en la Universidad de Washington (Seattle) en 1973 con el título “Sexism in the Spanish Language”.

1977 – FRANCIA

Se publica en la revista francesa Tel Quel un artículo de Anne-Marie Houdebine sobre el tema de los nombres de las profesiones y Benoîte Groult publica “Ainsi soit-elle” en el que habla también del mismo tema. Desconozco si el rechazo al masculino genérico, que incluya a las mujeres, ya estaba en boga entre estas feministas. A mí, obviamente, que exista la palabra “diputada” no me parece mal, a lo que me niego es a no poder usar el plural “diputados” cuando me refiero a un colectivo de hombres y mujeres y verme en la obligación de decir “diputadas y diputados”. Y me niego también a tener que hablar de “diputades” o, peor aún, “diputadxs” y temer que mi interlocutor pueda sentirse molesto con mi forma de hablar español. Tengo miedo a que se politice el lenguaje y tenga que autocensurarme en mi lengua materna al hablar según con qué personas.

1979 – CANADÁ

Aparece en Quebec la primera “Guía de feminización lingüística”. El 28 de julio de 1979 aparece en el boletín oficial una recomendación de feminización de las profesiones.

1984 – FRANCIA

En 1984, por iniciativa de Yvette Roudy del partido socialista, se crea en Francia la primera comisión de terminología, encargada de estudiar el empleo del femenino en los nombres de profesiones y demás. En el libro “Gender Across Languages: The linguistic representation of women” explican muy bien el proceso. La reflexión que se deriva es que en lugar de que la sociedad evolucione por sí misma y sea la gente la que cambie el lenguaje con su uso, en Francia consideraron que hacía falta una comisión de sabios que investigara el tema y modificara palabras. Ese es realmente el quid de la cuestión en este asunto, el que divide entre los partidarios de la ingeniería social lingüística y los partidarios de la evolución natural de los idiomas. Es decir, si la gente por sí misma empieza a llamar juezas a las mujeres juez o médicas a las mujeres médico pues es señal de que la lengua ha cambiado sin intervenciones institucionales. De hecho, las Academias de la Lengua no cambian el lenguaje sino que, en teoría, se limitan a ser notarios de esos cambios.

1986 – Consejo de Europa

En alguna bibliografía sobre el tema citan un texto de 1986 titulado “Igualdad de sexos en el lenguaje”, supuestamente del Consejo de Europa. Yo no he encontrado el texto original, no sé si se trata de un error pero a lo mejor no fue el Consejo de Europa sino que se refiere a este otro texto francés de la “Comisión de terminología en el Comité para la igualdad entre mujeres y hombres” en su quinta reunión de mayo de 1986. Puede que se refiera a este otro texto de 1986: “Circulaire du 11 mars 1986 relative à la féminisation des noms de métiers, fonction, grade ou titre”.

1987 – La UNESCO

El siguiente salto evolutivo lo tenemos en el manual editado por la UNESCO en el año 1987 titulado en español “Recomendaciones para un uso no sexista del lenguaje”

En él podemos leer: La Resolución 14.1, aprobada por la Conferencia General en su 24a. reunión, invita al Director General, en el apartado 1) del párrafo 2): «a adoptar, en la redacción de todos los documentos de trabajo de la Organización, una política encaminada a evitar, en la medida de lo posible, el empleo de términos que se refieren explícita o implícitamente a un solo sexo, salvo si se trata de medidas positivas en favor de la mujer ». Por su parte, la Resolución 109, aprobada por la Conferencia General de la UNESCO en su 25a. reunión, invita al Director General, en el parrafo 3 de la parte dispositiva, a: «b) seguir elaborando directrices sobre el empleo de un vocabulario que se refiera explícitamente a la mujer, y promover su utilización en los Estados Miembros ; y c) velar por el respeto de esas directrices en todas las comunicaciones, publicaciones y documentos de la Organización ».

La otra pregunta del millón sería, ¿quién es la UNESCO y su Director General (curioso que no hablen de “Director/a” todavía) para promover nada a sus Estados Miembros? Esto es algo profundamente antidemocrático porque no debería ser un organismo supranacional el que dictamina hacia abajo sino, si acaso, algo que partiera de la gran mayoría de los Estados Miembros. Esto es un asalto a la soberanía lingüística en toda regla. Además, ¿quién es en concreto ese grupo de poquitos iluminados de “los servicios de traducción de la Oficina de Conferencias, Lenguas y Documentos (COL), en asociación con la Coordinadora de las Actividades relativas a la Condición de la Mujer” para modificar un idioma que no es suyo ni de la UNESCO sino de los propios hablantes de español? En principio, se supone que era solamente para sus propios documentos internos y organizativos así que era a los españoles que trabajan en la UNESCO a los que se hacía hablar un idioma que no era el suyo, pero estaba claro que eso iba a tener una influencia posterior. También es especialmente preocupante que la iniciativa de la Resolución de 1987 de la Conferencia General de la UNESCO fuera propuesta por los representantes de Canadá y los países “nórdicos”. De nuevo, ¿quién es el cargo político de turno de estos países para imponer nada a los demás, ya sea a los hablantes de francés e inglés de Canadá o a los de español?

En cualquier caso, las personas que redactaron estos manuales, del Servicio de Lenguas y Documentos de la UNESCO (BPYLDI) se cubrieron de gloria e imperialismo lingüístico.

Habría que recalcar también que en español o castellano cuando se habla de “el hombre” o “el niño” de forma genérica, ya se está incluyendo a la mujer o a la niña y decir “los niños y las niñas” es redundar y hacer imposible la comunicación. De hecho, cuando se añade un adjetivo la comunicación se vuelve del todo imposible. La resolución 14.1 se vuelve, además, sexista una vez que defiende la discriminación “positiva” para la mujer. Es decir, decir “el hombre” a nivel genérico está mal pero si se dice al nombrar medidas de favoritismo hacia la mujer está bien.

1987 – ESPAÑA

En ese año se publica el Primer Plan para la Igualdad de Oportunidades para las Mujeres, aprobado por el Consejo de Ministros en septiembre de 1987, con una vigencia de dos años (1988-1990). El texto dice, específicamente: “Se incluirá, por ello, en el proceso de renovación del lenguaje administrativo que se está realizando, el control y eliminación, en su caso, de este tipo de discriminaciones en las circulares, impresos y formularios utilizados por la Administración”.

Este primer plan se hizo siguiendo el modelo de los programas para la igualdad de oportunidades entre hombres y mujeres de la Comunidad Europea, a la que España se incorporó en 1986. Es decir, de nuevo nos encontramos siguiendo órdenes de organismos supranacionales.

1989 – ESPAÑA

En 1989, el Instituto de la Mujer publicaba Propuestas para evitar el sexismo en el lenguaje, que enfatizaba la importancia de que la lengua refleje las nuevas situaciones sociales:

Cuando se establecen normativas lingüísticas desde una perspectiva androcéntrica, se perjudica directamente a las mujeres […] Los cambios que, a partir de las reivindicaciones de las mujeres, se están produciendo en los papeles sociales de ambos sexos, exigen una adecuación de la lengua para liberarla de los estereotipos discriminatorios.

1990 – CONSEJO DE EUROPA

En cuanto a Europa, el Consejo ministerial europeo, en 1990, aprobaría la Recomendación de 21 de febrero, sobre la eliminación del sexismo en el lenguaje:

El Comité de Ministros […], Subrayando el papel fundamental que cumple el lenguaje en la formación de la identidad social de los individuos y la interacción existente entre lenguaje y actitudes sociales; Convencido de que el sexismo que se refleja en el lenguaje utilizado en la mayor parte de los estados miembros del Consejo de Europa -que hace predominar lo masculino sobre lo femenino- constituye un estorbo al proceso de instauración de la igualdad entre mujeres y hombres, porque oculta la existencia de las mujeres, que son la mitad de la humanidad, y niega la igualdad entre hombre y mujer; Advirtiendo, además, que el empleo del género masculino para designar a las personas de ambos sexos provoca, en el contexto de la sociedad actual, incertidumbre respecto a las personas, hombres o mujeres, de que se habla; […]Recomienda a los gobiernos de los Estados miembros que fomente el empleo de un lenguaje que refleje el principio de igualdad entre hombre y mujer […].

¡Ojo! El Consejo está “convencido” pero no aporta la más mínima prueba empírica que apoye lo que defiende. Se dice que usar el masculino genérico es sexista y oculta a las mujeres sin aportar pruebas. ¿Las denigra ocultándolas? Pero, ¿quién se siente denigrada y ocultada? ¿Eran las grandes escritoras de lengua castellana sexistas? Precisamente es en el mundo actual cuando más sentido tiene usar el masculno genérico sin sexismo ya que cuando se habla de “los niños” se está hablando de “los niños y las niñas”. ¿Cómo alguien en su sano juicio pensaría en un colegio que cuando el director habla de “los niños tienen que traer mañana una camiseta blanca para pintarla” se está refiriendo solamente a los varones? Pues no. Todo el mundo lo comprende perfectamente porque el castellano es así.

Como vemos, todos los documentos son adaptaciones de los planteamientos de Swift y Casey del artículo promocionado por Steinem y Clay Felkner en la revista Ms.

1993 – ESPAÑA

El II Plan para la Igualdad de Oportunidades de las Mujeres (1993-1995) incluye este texto: “ACTUACIÓN 4.1.1. Realizar un estudio con el objetivo de proponer a la Real Academia de la Lengua la modificación de la terminología sexista”. De nuevo, sorprende que se quiera hacer de la RAE algo que no tiene la legitimidad para hacer: ingeniería lingüística.

2003 – ESPAÑA

El IV Plan de Igualdad de Oportunidades entre Mujeres y Hombres (2003-2006) afirma en su página 12:

1.1.15. Impulsar el uso no sexista del lenguaje, en los documentos producidos por las Administraciones Públicas, como un principio de calidad de los servicios públicos.

2007 – ESPAÑA

Aquí llegamos a la Ley de Igualdad de Zapatero:

Pg. 14: 11. La implantación de un lenguaje no sexista en el ámbito administrativo y su fomento en la totalidad de las relaciones sociales, culturales y artísticas.

Pg. 18: En los proyectos del ámbito de las tecnologías de la información y la comunicación sufragados total o parcialmente con dinero público, se garantizará que su lenguaje y contenidos sean no sexistas.

Pg. 20 Sobre la corporación RTVE: b) Utilizar el lenguaje en forma no sexista.

Pg. 20: 1. En el ejercicio de sus actividades, la Agencia EFE velará por el respeto del principio de igualdad entre mujeres y hombres y, en especial, por la utilización no sexista del lenguaje, y perseguirá en su actuación los siguientes objetivos.

2007 – CONSEJO DE EUROPA

Recomendación CM/Rec(2007)17 del Comité de Ministros a los Estados miembros sobre las normas y los mecanismos de igualdad entre mujeres y hombres

En este texto se incluye la mención a la “adopción/existencia e implementación de normas que impongan al sector público la obligación de utilizar un lenguaje no sexista en los documentos oficiales, en particular, en los textos jurídicos, los documentos políticos, los programas, los formularios y los cuestionarios;”

Entre 2007 y 2019 entiendo que habrán sido promulgadas infinidad de recomendaciones europeas sobre el tema, por eso doy un salto hasta la actualidad.

2008 – PARLAMENTO EUROPEO

El “Informe sobre el lenguaje no sexista en el Parlamento Europeo” aprobado por la decisión Grupo de Alto Nivel sobre Igualdad de Género y Diversidad de 13 de febrero de 2008, establece que:

“La finalidad del lenguaje no sexista o lenguaje neutral en cuanto al género es evitar opciones léxicas que puedan interpretarse como sesgadas, discriminatorias o degradantes al implicar que uno de los sexos es superior al otro, ya que en la mayoría de los contextos el sexo de las personas es, o debe ser, irrelevante.La utilización de un lenguaje no sexista es algo más que un asunto de corrección política. El lenguaje influye poderosamente en las actitudes, el comportamiento y las percepciones. El Parlamento como institución respalda plenamente el principio de igualdad de género, y el lenguaje que utiliza debe reflejar este hecho.

2019 – PARLAMENTO EUROPEO

El 27 de marzo de 2019, el Consejo de Europa aprobó una Recomendación para prevenir y combatir el sexismo. España participó, a través del Instituto de la Mujer , en el Comité de Redacción del borrador de esta Recomendación:

http://www.if.uji.es/wp-content/uploads/2019/05/Recomendaci%C3%B3n-Consejo-de-Europa-Sexismo.pdf

I.B.6. Evaluar los libros de texto, material formativo y métodos de enseñanza utilizados por y para el alumnado de todos los grupos de edadyen todos los tipos de enseñanza y formación (empezando por la educación preescolar) para evitar el lenguaje y las ilustraciones sexistas y los estereotipos de género, y revisarlos para que promuevan activamente la igualdad de género.

Pg. 8: El lenguaje y la comunicación son componentes esenciales de la igualdad de género y “no deben consagrar la hegemonía del modelo masculino”. La comunicación no estereotipada es una buena forma de educar, sensibilizar y prevenir comportamientos sexistas. Dicha comunicación incluye la eliminación de expresiones sexistas, el uso del femenino y el masculino o formas de género neutro para cargos, el uso del femenino y el masculino o las formas de género neutro al dirigirse a un grupo, la diversificación de la representación de mujeres y hombres, y la garantía de la igualdad entre ambos en las representaciones visuales o de cualquier otro tipo.Se invita a los Gobiernos de los Estados miembros a tomar en consideración las siguientes medidas:

II.A.1. Reforzar y aplicar las recomendaciones existentes del Comité de Ministros del Consejo de Europa a los Estados miembros, incluidas la Recomendación nº R (90) 4 sobre la eliminación del sexismo en el lenguaje, y la Recomendación CM/Rec(2007)17 sobre las normas y los mecanismos de igualdad entre hombres y mujeres, que subraya que “las acciones de los Estados miembros deben tener como objetivo el fomento de un lenguaje no sexista en todos los sectores, en particular, en el sector público “.

II.A.2. Realizar una revisión sistemática de todas sus leyes, reglamentos, políticas, etc., para detectar el lenguaje sexista y el recurso a asunciones yestereotipos basados en el género, con el fin de sustituirlos por terminología con perspectiva de género. Las buenas prácticas en este sentido incluyen la elaboración de manuales prácticos de lenguaje y comunicación no sexista y sin estereotipos de géneropara su uso en documentos de la administración pública.

CONCLUSIÓN

Todas estas leyes imponen a las nuevas generaciones una nueva forma de hablar y de pensar sin una base sólida argumental que explique en qué se fundamenta o cuál es la evidencia en la que se apoyan. Se basa en axiomas feministas indemostrables y sin ninguna conexión con la realidad material concreta. Por ejemplo, ¿en qué se sustentan para decir que usar esa forma tan rara de hablar sirve para luchar contra el sexismo? ¿Hay pruebas de todas esas afirmaciones gratuitas? ¿No se dan cuenta de que un hombre puede decir “todos y todas” y ser un machista redomado en sus actos? Nadie a día de hoy ha aportado un razonamiento lógico al asunto desde que fuera planteado por Swift y Casey, sobre todo en el asunto clave del uso del masculino genérico para referirse a grupos de mujeres y hombres. Es decir, no han explicado el paso desde describir el fenómeno a concluir que eso es sexista o machista o denigra a las mujeres. Si fuera así, ¿por qué las mujeres han hablado de esta forma durante siglos y siglos? ¿Es que somos tontas y necesitábamos que nos abrieran los ojos? ¿No será más probable que hombres y mujeres hemos hablado el mismo idioma porque nos servía para entendernos y comunicarnos, es decir, era funcional? ¿Por qué sustituir algo que servía por algo que no lo hace?

Como en todo experimento de ingeniería social, no sabemos cuáles serán las consecuencias para la población en general y en particular para nuestros hijos, los conejillos de indias de estas “Lenguas Artificialmente Modificadas”. Se impone un principio de precaución que evite los posibles resultados nefastos para la cultura occidental de la implementación de estas medidas que en última instancia buscan hacer tábula rasa para construir un nuevo ser (trans)humano sin pasado. Esperemos que al menos la historia no vuelva a repetir los crueles ejemplos que nos han dejado otras revoluciones culturales. Esta que se nos impone ahora desde los organismos internacionales y los Estados pinta mal, ya que considera toda la cultura y tradición anterior como negativa y merecedora de ser modificada, borrada o destruida directamente. Recuerda demasiado a lo que pretendían esos Guardias Rojos maoístas que destruyeron templos y bibliotecas. No deja de ser paradójico que durante la guerra fría del siglo XX, con la excusa de luchar contra el totalitarismo, se terminara usando, como señala Stonor Saunders, medios muy similares a los del esos mismos regímenes que se decía combatir. ¿Se están usando durante el siglo XXI prácticas de guerra psicológica contra las poblaciones del mundo? Es imposible saberlo y quizás no sea importante. Sea quien sea quien está detrás de estas imposiciones debe demostrar que tiene legitimidad para imponer algo a los demás (cosa que no es el caso en la actualidad) y que ha hecho el balance entre los beneficios y los riesgos de implementar estas medidas. Por ese mismo motivo, me niego a realizar un análisis lingüístico para este blog sobre las propuestas del lenguaje “no sexista” y los dobletes como “ciudadanos y ciudadanas” o peor aún, “los gatos y las gatas” (¿o es que acaso el sexismo no puede darse también entre los animales?) hasta que no se aclaren los puntos principales:

–  La legitimidad legal y ética para realizar ingeniería lingüística sobre nuestra lengua materna y la de nuestros hijos desde las diferentes administraciones. Los idiomas evolucionan de forma natural a largo plazo si bien es cierto que el Estado influye en los hablantes de edad escolar cuando son puntuados y penalizados por sus faltas de ortografía y gramaticales. Pero, claro, una cosa es regular las faltas de un dictado y otra es reinvertarse la estructura de las frases del lenguaje oral.

– Pruebas y evidencias que relacionen las causas y sus efectos en relación al objetivo a alcanzar. Es decir, que se explique la relación entre hablar español y ser sexista (entendiendo sexismo como lo entiende el Consejo de Europa en su Recomendación de 2019, que es considerar a la mujer como inferior al hombre). Y al revés, que se demuestre que nombrar a las mujeres explícitamente de forma innecesaria tiene una correlación directa sobre el nivel de sexismo del hablante. No es admisible que las comisiones de “igualdad” y sus recomendaciones usen siempre términos ideológicos grandilocuentes u objetivos irrealizables en los que es imposible medir el resultado concreto. La premisa inicial debe ser demostrada: “la lengua española es sexista”.

– Pruebas y evidencias que demuestren que la comunicación con el neocastellano feminista es posible y viable cuando se lleva a la práctica y no lleva a confusión o a textos ilegibles. Una pista nos la da que ni los mismos defensores de este nuevo idioma son capaces de ser coherentes al usarlo. Siempre se les escapan masculinos genéricos en algún momento porque la realidad es tozuda y la lengua materna la tenemos grabada a fuego en nuestros cerebros. Estas investigaciones, además de cumplir con todos los estándares bioéticos, deben también tener en cuenta los efectos psicológicos de tener que pensar racionalmente lo que se va a expresar para adecuarse a unas normas políticas extrañas a su propia lengua. Hasta los propios teóricos de la ingeniería social como Karl Popper (¡el inspirador de George Soros!) que diferenciaba entre ingeniería social utópica frente a la gradualista, defienden que antes de generalizar una medida hay que establecer programas piloto y los métodos deben poder ser evaluados previamente. Nada de esto sucede con el movimiento feminista en general.

– Pruebas y evidencias que demuestren que no solo no es nocivo enseñar neocastellano feminista en los libros de texto de los niños y en los colegios sino que aporta algo positivo a la comunicación o sus vidas. Esto viene a ser la clásica ponderación entre los riesgos y los beneficios. Se trata de un tema especialmente conflictivo ya que no está permitido, por razones bioéticas, la experimentación en menores sin un consentimiento voluntario de sus responsables legales, es decir, sus padres, y la aceptación del niño en virtud de su capacidad. Yo, al menos, no doy mi consentimiento.

– Que se explique de qué forma se puede dar la asignatura de lengua y literatura y a la vez cumplir con los requisitos del neocastellano feminista impuesto o “recomendado” por la administración. ¿Cómo se explicará a los niños la diferencia y confusión entre lo que dan en clase, lo que ven en los libros clásicos de la biblioteca y cómo se escriben las notitas a los padres con los famosos dobletes de “los niños y las niñas”? Si no, tendremos que seguir diciéndoles “No, hijo, esta forma de escribir de tu profesora es errónea cuando se hace por norma. Se pueden usar los dobletes en algunas ocasiones para dar énfasis o resaltar efectivamente que había hombres y mujeres pero resulta extraño y molesto cuando se hace siempre porque es redundante”.

Páginas del libro de Karl Popper “La sociedad abierta y sus enemigos”

Relacionado:

https://www.un.org/es/gender-inclusive-language/guidelines.shtml

https://scholar.lib.vt.edu/ejournals/old-WILLA/fall94/h2-isele.html

https://www.jstor.org/stable/25772264?seq=1#page_scan_tab_contents

https://stuartbramhall.wordpress.com/tag/clay-felker/

Artículo del New York Times de 1967 “Gloria Steinem y la CIA”: http://www.namebase.net:82/steinem.html

Desexing the language 1971: New York Magazine

Clay Felkner: http://nymag.com/news/features/46166/

Ms magazine, primer número: https://www.thoughtco.com/ms-magazine-first-issue-3529076

Artículo 1972: https://www.nytimes.com/1972/04/16/archives/one-small-step-for-genkind-one-small-step-for-genkind-or-consider.html

Artículo de las Redstockings cuestionando a Gloria Steinem 1975: https://www.jstor.org/stable/25772264?seq=1#page_scan_tab_contents

https://www.un.org/es/gender-inclusive-language/guidelines.shtml

BLACK FEMINISM, THE CIA AND GLORIA STEINEM

Revista Ramparts que destapó en marzo de 1967 el escándalo de que la CIA había estado financiando organizaciones de forma clandestina: http://www.unz.com/print/Ramparts-1967mar-00029/

Artículo de Nancy Borman para The Village Voice: https://www.mail-archive.com/ctrl@listserv.aol.com/msg02217.html

James Jesus Angleton, the CIA, and the Craft of Counterintelligence

Mc George Bundy, las fundaciones y la causa feminista: https://www.nytimes.com/1972/10/08/archives/its-not-the-gift-its-the-thought-behind-it.html

Joan Roefols: Foundations and Public Policy

Sobre feminismo y subvenciones de fundaciones: https://collectiveliberation.org/wp-content/uploads/2013/01/Smith_Intro_Revolution_Will_Not_Be_Funded.pdf

Susan Watkins en el New Left: https://newleftreview.org/issues/II109/articles/susan-watkins-which-feminisms

Sobre Ms: https://www.thecut.com/2019/03/gloria-steinem-ms-magazine-history.html

Libro sobre la vida de Gloria Steinem: Education of a Woman

http://feministesentousgenres.blogs.nouvelobs.com/tag/sexisme+de+la+langue+fran%C3%A7aise

http://bfeldman68.blogspot.com/2007/08/ms-magazines-restricted-archives-part-1.html?m=1

http://bfeldman68.blogspot.com/2007/08/ms-magazines-restricted-archives-part-2.html

Del latín al español: los nuevos géneros del romance

Un feminista contra el lenguaje inclusivo

Declaración de Helsinki de la AMM – Principios éticos para las investigaciones médicas en seres humanos

El origen de “elles” y el “género neutro” en español: http://www.sophiagubb.com/construyendo-un-genero-neutro-en-espanol-para-una-lengua-feminista-igualitaria-e-inclusiva/

ClassDojo, apuntes para un debate ético y pedagógico

ClassDojo es una plataforma que, según el texto de la tienda de Apps de Google “ayuda a los profesores a mejorar la conducta en sus aulas rápida y fácilmente. Captura y genera datos sobre comportamientos que los profesores pueden compartir con los padres y administradores”. La realidad es que esta herramienta tecnológica se ha puesto de moda en muchos colegios y ni los profesores ni los padres están todavía muy informados sobre las implicaciones de su uso.

A mí me preocupan especialmente estos aspectos:

– Los niños actúan guiados por el afán de ganar puntos y los consiguientes premios, lo que es una motivación extrínseca y no intrínseca de la propia actividad. En cuanto a premiar, por ejemplo, un buen acto, esto puede tener el efecto negativo ético de que se deje de valorar hacer el bien como fin en sí mismo. Ayudar a un compañero es algo que hay que hacer pero si se hace por los puntos y los premios es pervertir y corromper una buena acción. ¿Cuál es el curriculum oculto ético de este tipo de estrategias conductistas? ¿No debemos enseñar a los niños a buscar el bien y la virtud incluso aunque no se reciban premios, por satisfacción personal o porque simplemente es lo correcto? ¿Qué pasará cuando tengan que nadar a contracorriente y nadie les dé la palmadita en la espalda? Pensemos en cuantas veces hay que luchar por algo justo (sí, eso también es “emprender”) aunque no se reciban apoyos de nadie más. Este sistema anula la capacidad personal de abordar proyectos personales que vayan en contra de lo que esté de moda en ese momento, lo que le guste al algoritmo del Big Data o realizar un buen trabajo independientemente de las visitas o “likes” que reciba. Esta cuestión a mí me resulta especialmente sensible, ya que este blog es un ejemplo de ello. Me da igual cuantas personas lo lean (o me importan pero lucho porque no me preocupe) y no pienso cambiar mi mensaje para contemporizar con las masas de internautas. ClassDojo en la era de la economía “colaborativa” precaria y sin límites para el capital es simplemente el entrenamiento para comportarse en función de lo que pide la autoridad, los jefes o la gran empresa. Esto no estaría tan mal si no fuera porque las personas en puestos de poder en la actualidad parece que han perdido el norte y su única religión es el aumento de beneficios a corto plazo, lo que está relacionado con la crisis de confianza que estamos viviendo. Es decir, los rankings y este tipo de pedagogía son síntoma y reflejo, causa y efecto, del problema global de desconfianza en el prójimo y en el sistema. Si la LOMCE decía aquello de que “El aprendizaje en la escuela debe ir dirigido a formar personas autónomas, críticas, con pensamiento propio” no parece que Class Dojo y cómo se vende entre el profesorado (“¡Controla tu aula!”) sea el camino a seguir.

– Los niños ven y saben los puntos que tienen los demás niños de su clase porque se proyectan en la pizarra digital, lo que me parece que favorece un clima de competencia absurda entre ellos al modo de “el empleado del mes”. Es significativo que el sistema de “Stack Ranking” (un ranking de trabajadores visible) al que tanto se parece ClassDojo y que se implementaba en empresas como Microsoft o General Electric esté en desuso por sus efectos nocivos. Es muy criticado por incentivar la humillación y el miedo y crear una cultura de empresa negativa. Además, si actualmente se dice que con el Reglamento General de Protección de Datos las empresas deben ser especialmente sensibles al difundir datos de productividad de cada trabajador, ¿no deberían estar más protegidos en su intimidad y honor los menores de edad? ¿Es necesario difundir a toda la clase las calificaciones de comportamiento de cada niño? ¿Te imaginas que te lo hicieran a ti en tu puesto de trabajo? Nadie se comporta igual si sabe que está siendo constantemente monitorizado y vigilado.

– Los niños hablan más de los puntos que tiene cada uno que de lo que han aprendido en clase. Se supone que van al colegio a aprender y a convivir, no a ganar puntos. Ganar puntos y premios no está reflejado como objetivo ni como competencia necesaria en la ley educativa actual.

– Las “economías de fichas” (token economies), que es en lo que se basa ClassDojo, en teoría, tienen que ser planificadas en sus dos fases: implementación y desvanecimiento. Se supone que después de conseguido el supuesto objetivo, hay que finalizarlas. No están hechas para durar 6 años o toda la Primaria. Alguien en la escuela o en la Administración tiene que reflexionar sobre ello y que no parezca que esto es una improvisación total. En cualquier caso, según Alfie Kohn (autor del libro “Motivar sin premios ni castigos”), son un fracaso, y no se debería experimentar sobre los niños. A mí, que no soy Alfie Kohn ni ninguna experta, me repelen desde un punto de vista intuitivo.

– Las economías de fichas, tal y como las conocemos hoy en día, se pensaron por primera vez para un psiquiátrico de mujeres de Illinois, el Anna State Hospital, en los años sesenta del siglo pasado que sufrían de desgana institucional o “institucionalismo”/”hospitalismo”. Después se aplicaron en ambientes educativos para niños con problemas de conducta o alguna discapacidad. ¿En qué momento alguien pensó que esto podría aplicarse a todos los niños en general durante varios años? ¿Con qué finalidad? En relación al punto anterior, ¿no será que el problema lo tiene la propia institución y no los pacientes/alumnos?

– El Reglamento General de Protección de Datos (RGPD) exije que hace falta solicitar consentimiento informado y expreso a los padres de menores de 14 años para poder introducir datos personales de sus hijos. Además, el consentimiento debe ser libre, informándose de las consecuencias de no darlo. ¿Y si en una clase la mitad de los padres autoriza y la otra mitad no?  ¿Qué clima se crearía en esa clase? ¿Qué pasa si solamente hay un niño que no es autorizado por sus padres? ¿Alguien ha pensado en todo esto? Hay que tener en cuenta que hay dos consentimientos informados que deberían estar presentes, uno antes de que cualquier profesor meta nombres y apellidos de los niños en su cuenta de profesor, y otro para descargarse la app en el móvil y crear una cuenta de estudiante o de padre. Son cosas diferentes. Además, los términos de uso y privacidad, a día de hoy (marzo de 2019), están en inglés. ¿Comprende la gente lo que está aceptando? Sí, una empresa que opera en colegios públicos españoles tiene sus términos de uso en inglés.

– Esta plataforma podría atentar contra la soberanía educativa de los países al tratarse de una empresa con vocación de monopolio como Facebook, Google y demás, una empresa radicada en el extranjero que tendría capacidad para proponer contenidos a los profesores a nivel global (por ejemplo, ejercicios de “mindfulness”). No he encontrado desde el Ministerio de Educación o desde las diferentes Comunidades Autónomas ninguna directriz en este sentido. Parece que, como en el caso de los patinetes y la movilidad urbana, las empresas tecnológicas en lugar de pedir permiso primero actúan y después la Administración reacciona, a rebufo de lo que estas organizaciones van imponiendo por “moda” o a través de campañas de marketing.

– “Cuando un servicio es gratis, el producto eres tú”. Esto que parece obvio debería hacernos reflexionar sobre la gratuidad del “servicio”. Ahora mismo esta empresa ofrece el producto porque está en fase de expansión y le interesa estar en el mayor número de colegios posibles. Pero, lo importante, son los datos que obtiene de los niños y de sus familias. Se dice que el Big Data es el nuevo oro negro pero parece que a nadie le importa que se estén regalando datos de menores sin ningún tipo de reflexión previa o debate público y político.

– Esta App tiene varias dimensiones: la del control del comportamiento en clase y, por otro lado, la de comunicación y mensajería del profesor con las familias en una especie de red social escolar donde se comparten también imágenes. En este aspecto, me preocupa que las familias estén dando al botón de “aceptar” sin entender bien que están aceptando. ¿Puede la App decirle al personal del colegio el tiempo total que han estado conectados los padres? De esa información se podría inferir el nivel de implicación de cada familia. Eso parece indicar esta madre en los comentarios de un artículo sobre la política de privacidad de Class Dojo. Y en otro orden de cosas, ¿tiene esta empresa acceso a los sensores de los teléfonos “inteligentes” como micrófono y demás? ¿Qué capta la herramienta para medir el “ruido” de la clase? Recientemente la app de LaLiga se ha visto involucrada en un escándalo porque encendía los micrófonos de los usuarios para espiar a los bares en los que se estaba viendo el fútbol y saber si ese local, por la ubicación y la captura de sonido, tenía derechos de emisión del partido o no. Esto demuestra que las apps tienen determinados riesgos y nos vemos en manos de terceros a la hora de confiar en que actúen con ética respecto a lo que les hemos autorizado a hacer con nuestro teléfono.

– La dimensión de red social de la app parece enseñar a los niños a que lo que no se fotografía y no se sube para visualización de los demás no existe. Esto es una idea falsa, hay mucho trabajo no visible que es sumamente importante, más allá del ego y el narcisismo que favorecen estas herramientas.

– El tema del avatar recuerda demasiado a los videojuegos. No entiendo a qué “juega” la educación hoy en día con los niños. Me paso el día diciéndoles que los videojuegos crean adicción y sustituyen experiencias reales importantes y después el colegio fomenta el tema con la “gamificación” del comportamiento y la creación de avatares o alter egos digitales ficticios (ojo, en el libro de Nicholas Kardaras “Glow Kids” se dice que los avatares podrían tener implicaciones en el plano psicológico también). Luego nos quejaremos de que hay centros de apuestas y recreativos cerca de los colegios…

– Sobre el tema de la “competencia digital” me preocupa que bajo este epígrafe todo valga, cualquier cosa que hagan los niños con pantallas digitales u ordenadores entraría dentro de esta categoría. Yo incluso pongo en cuestión que los niños menores de 14 años tengan que tener cualquier tipo de competencia digital. ¿Es que acaso les damos calculadoras cuando están aprendiendo a sumar y restar? No, primero aprenden con papel y lápiz. ¿Es que acaso aprenden a escribir en ordenador? No, primero con caligrafía. En fin, que una vez más la sociedad pierde el norte. Nicholas Kardaras recomienda que no se proporcione ordenadores en las escuelas a niños menores de 10-12 años y me parece bastante prudente. La competencia digital en educación debería ir orientada a la búsqueda de información y a saber usarla con sentido crítico para investigar o reflexionar. Me temo que no será el caso ya que las empresas tecnológicas y sus intereses cortoplacistas son las que están marcando el camino a seguir.

– No sabemos cómo será el mundo que les tocará vivir a nuestros hijos y cómo se usará la información recolectada sobre su comportamiento. Esto ahora es ciencia ficción pero, ¿se les podrá pedir su informe global de Class Dojo en alguna institución del futuro? ¿Les afectará para buscar trabajo? ¿Se podrá perfilar su personalidad o alguna información sobre su salud física o psicológica (recordemos que tiene una herramienta de control de “asistencia”)? ¿Y si los datos se vuelven en su contra en algún momento? ¿Sería justo? ClassDojo dice algo así como que borran los perfiles de estudiantes que no han sido activamente guardados por sus padres al año pero esto no queda muy claro ya que, como hemos dicho, la política de privacidad y los términos de uso están en inglés. La pregunta del millón sigue en el aire… ¿Y si un padre no ha creado un perfil a su hijo y ni siquiera a dado autorización pero los puntos de su hijo están vinculados a la cuenta de un profesor? ¿Se borrarían también al año o cuando el profesor borre su cuenta al cabo del tiempo?

– La convivencia en los colegios está reflejada, al menos en Madrid, en el decreto 15/2007, en el Plan de Convivencia. Allí se habla de faltas y sus consecuencias, pero no se habla de premiar el buen comportamiento con puntos positivos. Las faltas leves y las diferentes sanciones a su vez no se sabe muy bien cómo son compatibles con los puntos de ClassDojo. En cualquier caso, los colegios deberían informar a los padres sobre qué conductas están siendo premiadas y cuáles son los premios que están recibiendo sus hijos. ¿Puede ser un premio legítimo llevarse un libro a casa? ¿No se supone que la escuela quiere fomentar la lectura y quizás el que más necesita llevarse el libro es el que menos puntos tiene? De nuevo parece que nos movemos en la improvisación sin tener en cuenta las posibles consecuencias pedagógicas. Me da miedo que los premios de Class Dojo en realidad enseñen a los niños a normalizar los privilegios y la discriminación. Por ejemplo, todos se supone que somos iguales ante la ley, no hay mejores y peores ciudadanos con acceso a mejores o peores servicios. ¿Te imaginas que por tu buena posición en tu ranking social tuvieras acceso a mejores médicos de la seguridad social que otros?

– El control del comportamiento en clase con ClassDojo se parece demasiado al crédito social que se va a implantar de forma obligatoria en China en 2020 para todos los ciudadanos adultos. Por eso, como dice Laura Pinkerton, enseña a los niños a que se acostumbren a un clima de vigilancia total, sin intimidad, y a vivir en un estado policial. Si nos parece mal el sistema que se va a implantar en China y nos parece totalitario, ¿no es más grave que se promueva en niños?

En cualquier caso, se trata de una plataforma controvertida que ha sido muy criticada en medios de comunicación de todo tipo. Reflexionemos y apliquemos un principio de cautela a la hora de implementar este tipo de plataformas sobre menores de edad.

Cita del libro “Psicología educativa” de Anita Woolfolk.

En castellano:
Directrices sobre ClassDojo en la Generalitad de Valencia:
-“La Consejería de Educación, Investigación, Cultura y Deporte envía una nota a los centros educativos firmada digitalmente por el Director General de Centros y Personal Docente , Joaquín Carrión, informando sobre la prohibición de ceder datos de alumnado, así como la no existencia de acuerdos ni autorizaciones de cesión de datos a empresas. Podéis consultar la nota en el siguiente enlace”.
– Resolución de 28 de junio de 2018, de la Subsecretaría de la Conselleria de Educación, Investigación, Cultura y Deporte, por la que se dictan instrucciones para el cumplimiento de la normativa de protección de datos en los centros educativos de titularidad de la Generalitat: www.dogv.gva.es/datos/2018/12/03/pdf/2018_11040.pdf
En inglés:

 

Artículo de revistas científicas:

Decoding ClassDojo: psycho-policy, social-emotional learning and persuasive educational technologies

The datafication of discipline: ClassDojo, surveillance and a performative classroom culture

T. Ayllon & N.H. Azrin : The Token Economy: a motivational system for therapy and rehabilitation. New York: Appleton-Century-Crofts, 1968.

Decoding ClassDojo: psycho-policy, social-emotional learning and persuasive educational technologies

“Won’t Somebody Think of the Children?”Examining COPPA Compliance at Scalesium.org

Sobre el marketing de estas aplicaciones que usan a profesores como “embajadores” de su marca:

Examining the New Phenomenon of Teachers as Brand Ambassadors

 

Relacionado:

http://algoquedaquedecir.blogspot.com/2017/11/raices-gestion-educativa-madrid.html

Blog Conlaveniaseñorias – Interés legítimo

 

Bibliografía:

– Ben Williamson: Big Data en educación

– Alfie Kohn: Motivar sin premios ni castigos

– Kazdin: The token economy

– Rachel Botsman: Who can you trust?

Mental Health Law: Major Issues

– David B. Wexler: Token and Taboo: Behavior Modification, TokenEconomies, and the Law

Anita Woolfolk: Psicología educativa

– Screen Schooled: Joe Clement and Matt Miles

– Nicholas Kardaras: Glow Kids: How Screen Addiction Is Hijacking Our Kids

– Anthony Cody: The Educator And The Oligarch

 

 

Antinatalismos

Primero nos dijeron que tener más de dos hijos iba contra los intereses nacionales de la primera potencia mundial.

Después, nos dijeron que contaminábamos el medio ambiente.

Ahora nos dicen que los robots y la automatización nos sustituirán y que sobramos.

¿Qué será lo siguiente?

Microantinatalismos

Cada vez que alguien, cuando se entera de que tienes tres hijos, te dice:

  • Pero ya te cortas la coleta, ¿no?
  • ¡Estás loca!
  • Tú eres del Opus, ¿no?
  • Ya no tendrás más, ¿verdad?

Sí, podríamos llamarlo “microantinatalismo”.

La importancia del sentido

Hace tiempo que veo, en muchos y variados aspectos de la vida y de la sociedad, un mismo patrón. Como si de un automatismo o un algoritmo se tratara, las nociones de libertad han pasado a un segundo plano y han sido sustituidas por las de control. Lo podemos ver en temas de privacidad, lo vemos en el feminismo, lo vemos en el mundo escolar, en eso que llamaban “derecha” e “izquierda”… Una primera visión podría llevarnos a pensar que la sociedad se ha vuelto loca y que hasta la ciencia va como pollo sin cabeza. ¿Hay alguien ahí dirigiendo el barco? ¿Hay piloto? ¿Es visible? ¿Está oculto? ¿Es la estrategia del caos controlado?

La filosofía ha sido sepultada por las ingenierías, los tecnócratas. A nadie le preocupan los problemas existenciales de la tecnología. Sin embargo, la sacrosanta “innovación” y su acompañante “desarrollo” no son jamás cuestionados. Nadie habla de la dimensión política del asunto, que se nos impone como en una especie de dictadura sin opción a réplica. Es decir, las cosas van a cambiar, no puedes hacer nada, hay que adaptarse a esos cambios y lo único que puedes hacer es aceptarlo con buenas dósis de indefensión aprendida y sumarte al carro. Ninguna voz discordante, ninguna crítica. Todo está bien.

Sin embargo, están pasando cosas. En esta obsesión por el control total sin ningún tipo de sombras o incertidumbres hay, de forma paradójica, riesgos que nadie quiere ver. El otro día volví a tener conexión a internet en casa, después de un largo periodo de ayuno, renuncia y autolimitación en estos temas. Y cual fue mi sorpresa cuando me dijo el técnico que el teléfono de toda la vida tenía los días contados, que ahora si apagaba el router me quedaría sin línea telefónica y no podría llamar. No hay vuelta atrás, me dijo algo de una directiva europea que entrará en vigor en el año tal, tal, tal… ¿Alguien ha pensado las implicaciones que tiene esto? Hablamos de líneas de teléfono “idiotas”” con décadas de uso, amortizadas… Ahora el teléfono dependerá siempre del router, de la conexión eléctrica y la voz se transformará en datos y vaya usted a saber (porque nadie me lo ha explicado). Son hechos consumados. No podemos hacer nada al respecto. Nadie parece haber hecho un estudio con un balance de los riesgos y beneficios del cambio (más allá del cortoplacismo de las ganacias económicas inmediatas de inversores varios). Por supuesto, del hipotético debate público sobre el tema ni hablamos. Alguien más listo que yo sabe lo que está haciendo. Me rindo a los tecnócratas.

Como un mantra parece repetirse una especie de slogan: ¡Usa la tecnología! Da igual para qué o cómo. ¡Úsala! ¡Innova! ¿Ciudades inteligentes? ¿Neveras inteligentes? Da igual si en realidad son Smart Guettos o Neveras Espías equipadas con chips o sensores que registren todos tus movimientos al servicio de un poder que juega a ser Dios, omnisciente y omnipotente. Da igual si ese poder llega a estar en manos de un dictador que dispondrá de toda esa información a su servicio, da igual si será muy difícil rebelarse contra él porque cualquier conato de revuelta podrá ser abortado antes de nacer, evitado con sobornos o previsto con un algoritmo. Da lo mismo, ya no hay dictaduras en occidente, como me dijo un adolescente fanático de las TICs. Esas cosas pasan en otros países, no pueden pasar aquí.

Todo es eficiente, todo es cómodo. Lo será aún más cuando nos implantemos el chip de forma “voluntaria” para trabajar, para comprar y vender o sea inyectado en reclusos, emigrantes ilegales, maltratadores con órdenes de alejamiento, niños, viejos con demencia, cadáveres… Sí, como ganado, ganado humano. Trazabilidad absoluta de todo objeto fabricado, de todo ser humano, desde el nacimiento hasta la muerte. Inocentes y culpables por igual. ¿Y tanto afán de control usando herramientas en el fondo tan vulnerables y frágiles? Sin duda es toda una paradoja inquietante.

Da igual que terminar con el dinero en efectivo, anónimo, permita establecer un corralito digital. Da igual que el voto electrónico permita establecer un pucherazo digital. Como pollo sin cabeza, sin un motivo, sin un por qué, sin plantearnos si había algo malo con lo antiguo. Y los que lo criticamos somos gente del pleistoceno que se niega a vivir en el siglo XXI.

El énfasis está puesto, como es lógico, en lo cuantitativo (el número de visitas, de enlaces, de visionados, de votos, las puntuaciones, los rankings, las notas) que es lo que nutre a “los datos”. En el cole lo importante es poner a los niños delante de una pantalla digital, da igual el para qué o el por qué. Enseñarles robótica para que “creen” cosas. Nadie se plantea qué sociedad queremos y si esas herramientas van dirigidas a dar respuesta a problemas reales o a crear nuevos problemas en un bucle sin fin. El sentido común ha muerto, es analógico.

Sin embargo, por lógica, cabría pensar que el análisis cualitativo es básico en los tiempos actuales, algo que los robots todavía no son capaces de hacer muy bien, ya que esa es la magia de lo humano y de lo vivo, la intuición, ese no se qué, lo que se escapa a la racionalidad misma o que es otro tipo de inteligencia.

Nadie está haciendo las preguntas pertinentes. Repito: para qué, por qué. ¿Crear bebés a partir de dos óvulos? Para qué, por qué. ¿Úteros artificiales? ¿Seres humanos transgénicos? ¿Es una necesidad básica de la humanidad? Hay límites, no se debe ni se puede investigar todo. Hace falta un principio de cautela y una moratoria. Hace falta reflexionar, hacer un análisis de riesgos-beneficios antes de la implantación de estas medidas. Hay que ver si responden a los intereses cortoplacistas particulares de cuatro listos en el poder o nos benefician a todos. Hay que cuestionar con el pensamiento crítico cada vez que alguien nos habla de “adaptarse a un mundo cambiante”. No siempre hay que innovar, no hace falta, es innecesario o nocivo. Quizás las herramientas clásicas ya tenían la respuesta al problema. Es decir, la televisión “inteligente” solamente sirve para que los productores tengan un control exacto sobre las audiencias (algo con lo que siempre soñaron), pero no tiene apenas ningún beneficio para el televidente, si es que la tele tiene algún beneficio. No hay ningún beneficio en que cada vez que vayas a la piscina pública quede un registro a través del RFID que han puesto en tu carnet. El servicio de ir a nadar a esa piscina ya te lo podían dar con un carnet “tonto” de toda la vida. Y si de algún “cambio” se trata, será para empeorar el servicio y despedir a más trabajadores en nombre de la “Eficiencia”.

No es un problema tecnológico que mi calle esté sucia, muy sucia. Es un problema que se debe a que donde antes había tres turnos de limpieza ahora hay uno. Recortes, despidos, cesiones de trabajadores… No es un problema de participación ciudadana que se solucione con un voto electrónico. Si el problema se quisiera solucionar tan sólo habría que volver a los tres turnos de limpieza anteriores. ¡Ah! Que no hay dinero. Que hay que contentarse con proponerlo al ayuntamiento a ver si suena la flauta y otros votan tu propuesta, que competirá con otras necesidades básicas en otros ámbitos. Todo muy de izquierdas, de izquierda neoliberal. O vaya usted a saber. Será que eso significa “adaptarse a los cambios”.

Nos toca una dura batalla de las ideas en este tema. Para empezar en el campo de la privacidad y la protección de datos. No somos ganado humano, somos seres libres que no tienen por qué ser vigilados en todo momento. Si el servicio me lo puedes dar sin rastrearme, no deberías rastrearme. En segundo lugar, hay que tener muy claro que hay que luchar contra la inversión de la carga de la prueba. Es decir, todo el mundo es inocente hasta que se demuestre lo contrario. Con lo cual, no soy sospechoso de nada hasta que tengas algún indicio delictivo y, después, debes pedir una orden judicial. Sí, una orden judicial para escuchar mis conversaciones, seguir mi trayectoria por GPS o mis hábitos. Ahora mismo nos espían con nuestro consentimiento poco informado y poco reflexionado.

Como dice Byung Chul-Han, hay que reivindicar frente a tanta supuesta “inteligencia”, lo idiota. Porque tu móvil será muy “smart” pero tú te has vuelto tonto, muy tonto.

En referencia al debate público que debe existir sobre estas cuestiones hay que tener en cuenta que, como ya viene siendo un clásico en la manera de implementar estos supuestos progresos, siempre hay una estrategia de poli bueno y poli malo. Por ejemplo, siempre habrá el típico sociólogo que te hable en contra de las Smart Cities, pero claro, siempre hablará del posible “buen uso” de esas tecnologías, que se pueden usar para “el bien común”,  jamás dirá que hay algunas innovaciones nocivas que hay que rechazar de plano o con una enmienda a la totalidad. Es decir, siempre está el supuesto “crítico” que al final defiende lo mismo que los apologetas con ciertos límites. Es como cuando hablan de vientres de alquiler “altruistas” entre amigos o familiares. En este caso el papel del “poli bueno” viene a ser el de suavizar el shock y transitar hacia una implementación gradual de lo mismo que estaba defendiendo el “poli malo”.

El rechazo al cambio impuesto por los tecnócratas capitalistas, de derechas o de izquierdas, se puede argumentar desde algo tan sencillo como: “Lo siento, prefiero ser libre a ser eficiente”. Eso conlleva rechazar comodidades, ya que estos cambios se están implementando a base de sobornos y regalos envenenados, en los que voluntariamente estamos regalando nuestra libertad. Se trata de un proceso similar al que usan los camellos cuando regalan una dosis gratuita de droga para que te hagas adicto y puedan cobrárselo con creces después.

¿Y tú me preguntas por qué ya no escribo?

Relacionado:

– Bernard Benhamou, autor del concepto de “silencio de los chips”: http://www.netgouvernance.org/esprit-espa.pdf

– La piedra angular del internet de las cosas: https://www.abogacia.es/2015/02/16/la-piedra-angular-del-internet-de-las-cosas/

– Más sobre el concepto de “silencio de los chips”, el que una persona pueda decidir desconectarse y que las redes de sensores dejen de capturar y monitorizar sus actividades, en el libro “Data Protection and Privacy”

– Sobre el programa de gamificación conductista del comportamiento ciudadano que entrará en vigor en China en 2020: https://www.abc.net.au/news/2018-09-18/china-social-credit-a-model-citizen-in-a-digital-dictatorship/10200278

– Nicholas Carr: “la tecnología influencia cómo funcionan nuestras mentes”

– Los “survivalistas” millonarios de Sillicon Valley y el colapso de la confianza en el sistema: “The fears vary, but many worry that, as artificial intelligence takes away a growing share of jobs, there will be a backlash against Silicon Valley, America’s second-highest concentration of wealth. (Southwestern Connecticut is first.) “I’ve heard this theme from a bunch of people,” Hoffman said. “Is the country going to turn against the wealthy? Is it going to turn against technological innovation? Is it going to turn into civil disorder?”” y ““Our food supply is dependent on G.P.S., logistics, and weather forecasting,” he said, “and those systems are generally dependent on the Internet, and the Internet is dependent on D.N.S.”—the system that manages domain names. “Go risk factor by risk factor by risk factor, acknowledging that there are many you don’t even know about, and you ask, ‘What’s the chance of this breaking in the next decade?’ Or invert it: ‘What’s the chance that nothing breaks in fifty years?’ ” : https://www.newyorker.com/magazine/2017/01/30/doomsday-prep-for-the-super-rich  

 

 

Historia del 25 de noviembre

Ya van unos cuantos años de este artículo pero lo vuelvo a enlazar:

Historia del “25 de Noviembre”: de un acto de terrorismo de Estado a símbolo de la violencia contra la mujer

Este año me viene a la mente una pregunta, que se intuye pero se desarrolla poco en el artículo… ¿Cómo sería la vida para las personas que trabajaban en la hacienda de las Hermanas Mirabal? ¿Cómo eran sus condiciones laborales? ¿Sus horarios? ¿Su vivienda?

 

 

Chesterton sobre la familia y el capitalismo

“Nunca se dirá lo suficiente que lo que ha destruido la familia en el mundo moderno ha sido el capitalismo. Sin duda podría haberlo hecho el comunismo, si hubiera tenido la oportunidad fuera de esa tierra salvaje y semimongólica en la que florece actualmente. Pero, en cuanto a lo que nos concierne, lo que ha destruido hogares, alentado divorcios, y tratado las viejas virtudes domésticas, cada vez con más desprecio, ha sido la época y el poder del capitalismo. Es el capitalismo el que ha provocado una lucha moral y una competencia comercial entre los sexos; el que ha destruido la influencia de los padres a favor de la del empresario; el que ha sacado a los hombres de sus casas a la busca de trabajo; el que lo ha forzado a vivir cerca de sus fábricas o de sus empresas en lugar de hacerlo de cerca de sus familias y, sobre todo, el que ha alentado por razones comerciales un desfile de publicidad y chillonas novedades que es por naturaleza la muerte de todo lo que nuestras madres y nuestros padres llamaron dignidad y modestia. No es el bolchevique, sino el jefe, el publicitario, el vendedor o el agente comercial quien ha derribado y pisoteado, como una salvaje invasión de bárbaros, la antigua estatua romana de Verecundia”.

Tomado de: http://pcs-pcs.blogspot.com/2012/06/

Eduardo Galeano en “Las venas abiertas de América Latina”, sobre imperialismo demográfico

Texto tomado del libro “Las venas abiertas de América Latina”(pg. 5-6):

Se extiende la pobreza y se concentra la riqueza en esta región que cuenta con inmensas legiones de brazos caídos que se multiplican sin descanso. Nuevas fábricas se instalan en los polos privilegiados de desarrollo – Sao Paulo, Buenos Aires, la ciudad de México – pero menos mano de obra se necesita cada vez. El sistema no ha previsto esta pequeña molestia: lo que sobra es gente. Y la gente se reproduce. Se hace el amor con entusiasmo y sin precauciones. Cada vez queda más gente a la vera del camino, sin trabajo en el campo, donde el latifundio reina con sus gigantescos eriales, y sin trabajo en la ciudad, donde reinan las máquinas: el sistema vomita hombres. Las misiones norteamericanas esterilizan masivamente mujeres y siembran píldoras, diafragmas, espirales, preservativos y almanaques marcado s, pero cosechan niños; porfiadamente, los niños latinoamericanos continúan naciendo, reivindicando su derecho natural a obtener un sitio bajo el sol en estas tierras espléndidas que podrían brindar a todos lo que a casi todos niegan.

A principios de noviembre de 1968, Richard Nixon comprobó en voz alta que la Alianza para el Progreso había cumplido siete años de vida y, sin embargo, se habían agravado la desnutrición y la escasez de alimentos en América Latina. Pocos meses antes, en abril, George W. Ball escribía en Life : «Por lo menos durante las próximas décadas, el descontento de las naciones más pobres no significará una amenaza de destrucción del mundo. Por vergonzoso que sea, el mundo ha vivido, durante generaciones, dos tercios pobre y un tercio rico. Por injusto que sea, es limitado el poder de los países pobres». Ball había encabezado la delegación de los Estados Unidos a la Primera Conferencia de Comercio y Desarrollo en Ginebra, y había votado contra nueve de los doce principios generales aprobado s por la conferencia con el fin de aliviar las desventajas de los países subdesarrollados en el comercio internacional.

Son secretas las matanzas de la miseria en América Latina; cada año estallan, silenciosamente, sin estrépito alguno, tres bombas de Hir oshima sobre estos pueblos que tienen la costumbre de sufrir con los dientes apretados.

Esta violencia sistemática, no aparente pero real, va en aumento: sus crímenes no se difunden en la crónica roja, sino en las estadísticas de la FAO. Ball dice que la impunidad es todavía posible, porque los pobres no pueden desencadenar la guerra mundial, pero el Imperio se preocupa: incapaz de multiplicar los panes, hace lo posible por suprimir a los comensales.

«Combata la pobreza, ¡mate a un mendigo!», garabateó un maestro del humor negro sobre un muro de la ciudad de La Paz. ¿Qué se proponen los herederos de Malthus sino matar a todos los próximos mendigos antes de que nazcan? Robert McNamara, el presidente del Banco Mundial que había sido presidente de la Ford y Secretario de Defensa, afirma que la explosión demográfica constituye el mayor obstáculo para el progreso de América Latina y anuncia que el Banco Mundial otorgará prioridad, en sus préstamos, a los países que apliquen planes para el control de la natalidad. McNamara comprueba con lástima que los cerebros de los pobres piensan un veinticinco por ciento menos, y los tecnócratas del Banco Mundial (que ya nacieron) hacen zumbar las computadoras y generan complicadísimos trabalenguas sobre las ventajas de no nace r: «Si un país en desarrollo que tiene una renta media per capita de 150 a 200 dólares anuales logra reducir su fertilidad en un 50 por ciento en un período de 25 años, al cabo de 30 años su renta per capita será superior por lo menos en un 40 por ciento a l nivel que hubiera alcanzado de lo contrario, y dos veces más elevada al cabo de 60 años», asegura uno de los documentos del organismo. Se ha hecho célebre la frase de Lyndon Johnson: «Cinco dólares invertidos contra el crecimiento de la población son más eficaces que den dólares invertidos en el crecimiento económico». Dwight Eisenhower pronosticó que si los habitantes de la tierra seguían multiplicándose al mismo ritmo no sólo se agudizaría el peligro de la revolución, sino que además se produciría «una degradación del nivel de vida de todos los pueblos, el nuestro inclusive ».

Los Estados Unidos no sufren, fronteras adentro, el problema de la explosión de la natalidad, pero se preocupan como nadie por difundir e imponer, en los cuatro puntos cardinales, l a planificación familiar. No sólo el gobierno; también Rockefeller y la Fundación Ford padecen pesadillas con millones de niños que avanzan, como langostas, desde los horizontes del Tercer Mundo. Platón y Aristóteles se habían ocupado del tema antes que Malthus y McNamara; sin embargo, en nuestros tiempos, toda esta ofensiva universal cumple una función bien definida: se propone justificar la muy desigual distribución de la renta entre los países y entre las clases sociales, convencer a los pobres de que la pobreza es el resultado de los hijos que no se evitan y poner un dique al avance de la furia de las masas en movimiento y rebelión.

Los dispositivos intrauterinos compiten con las bombas y la metralla, en el sudeste asiático, en el esfuerzo por detener el crecimiento de la población de Vietnam. En América Latina resulta más higiénico y eficaz matar a los guerrilleros en los úteros que en las sierras o en las calles. Diversas misiones norteamericanas han esterilizado a millares de mujeres en la Amazonía, pese a que ésta es la zona habitable más desierta del planeta. En la mayor parte de los países latinoamericanos, la gente no sobra: falta. Brasil tiene 38 veces menos habitantes por kilómetro cuadrado que Bélgica; Paraguay, 49 veces menos que Inglaterra; Perú, 32 veces menos que Japón. Haití y El Salvador, hormigueros humanos de América Latina, tienen una densidad de población menor que la de Italia. Los pretextos invocados ofenden la inteligencia; las intenciones reales encienden la indignación. Al fin y a l cabo, no menos de la mitad de los territorios de Bolivia, Brasil, Chile, Ecuador, Paraguay y Venezuela está habitada por nadie. Ninguna población latinoamericana crece menos que la del Uruguay, país de viejos, y sin embargo ninguna otra nación ha sido ta n castigada, en los años recientes, por una crisis que parece arrastrarla al último círculo de los infiernos. Uruguay está vacío y sus praderas fértiles podrían dar de comer a una población infinitamente mayor que la que hoy padece, sobre su suelo, tantas penurias. Hace más de un siglo, un canciller de Guatemala había sentenciado proféticamente:

«Sería curioso que del seno mismo de los Estados Unidos, de donde nos viene el mal, naciese también el remedio». Muerta y enterrada la Alianza para el Progreso, el Imperio propone ahora, con más pánico que generosidad, resolver los problemas de América Latina eliminando de antemano a los latinoamericanos.

En Washington tienen ya motivos para sospechar que los pueblos pobres no prefieren ser pobres. Pero no se puede querer el fin sin querer los medios: quienes niegan la liberación de América Latina, niegan también nuestro único renacimiento posible, y de paso absuelven a las estructuras en vigencia.

Los jóvenes se multiplican, se levantan, escuchan: ¿qué les ofrece la voz del sistema? El sistema habla un lenguaje surrealista: propone evitar los nacimientos en estas tierras vacías; opina que faltan capitales en países donde los capitales sobran pero se desperdician; denomina ayuda a la ortopedia deformante de los emprés titos y al drenaje de riquezas que las inversiones extranjeras provocan; convoca a los latifundistas a realizar la reforma agraria y a la oligarquía a poner en práctica la justicia social. La lucha de clases no existe – se decreta – más que por culpa de los agentes foráneos que la encienden, pero en cambio existen las clases sociales, y a la opresión de unas por otras se la denomina el estilo occidental de vida. Las expediciones criminales de los marines tienen por objeto restablecer el orden y la paz social, y las dictaduras adictas a Washington fundan en las cárceles el estado de derecho y prohíben las huelgas y aniquilan los sindicatos para proteger la libertad de trabajo.

¿Tenemos todo prohibido, salvo cruzarnos de brazos? La pobreza no está escrita en los astros; el subdesarrollo no es el fruto de un oscuro designio de Dios. Corren años de revolución, tiempos de redención. Las clases dominantes ponen las barbas en remojo, y a la vez anuncian el infierno para todos. En cierto modo, la derecha tiene razón cu ando se identifica a sí misma con la tranquilidad y el orden, es el orden, en efecto, de la cotidiana humillación de las mayorías, pero orden al fin: la tranquilidad de que la injusticia siga siendo injusta y el hambre hambrienta. Si el futuro se transform a en una caja de sorpresas, el conservador grita, con toda razón: «Me han traicionado». Y los ideólogos de la impotencia, los esclavos que se miran a sí mismos con los ojos del amo, no demoran en hacer escuchar sus clamores. El águila de bronce del Maine , derribada el día de la victoria de la revolución cubana, yace ahora abandonada, con las alas rotas, bajo un portal del barrio viejo de La Habana. Desde Cuba en adelante, también otros países han iniciado por distintas vías y con distintos medios la experiencia del cambio: la perpetuación del actual orden de cosas es la perpetuación del crimen.

Los fantasmas de todas las revoluciones estranguladas o traicionadas a lo largo de la torturada historia latinoamericana se asoman en las nuevas experiencias, así co mo los tiempos presentes habían sido presentidos y engendrados por las contradicciones del pasado. La historia es un profeta con la mirada vuelta hacia atrás: por lo que fue, y contra lo que fue, anuncia lo que será.

Por eso en este libro, que quiere ofrecer una historia del saqueo y a la vez contar cómo funcionan los mecanismos actuales del despojo, aparecen los conquistadores en las carabelas y, cerca, los tecnócratas en los jets, Hernán Cortés y los infantes de marina, los corregidores del reino y las misiones del Fondo Monetario Internacional, los dividendos de los traficantes de esclavos y las ganancias de la General Motors. También los héroes derrotados y las revoluciones de nuestros días, las infamias y las esperanzas muertas y resurrectas: los sacrificios fecundos. Cuando Alexander von Humboldt investigó las costumbres de los antiguos habitantes indígenas de la meseta de Bogotá, supo que los indios llamaban quihica a las víctimas de las ceremonias rituales. Quihica significaba puerta : la muerte de c ada elegido abría un nuevo ciclo de ciento ochenta y cinco lunas.

Karina Felitti, nociones sobre el imperialismo demográfico y la biopolítica estatal

Me ha parecido muy interesante esta entrevista a la argentina Karina Felitti y sobre todo este fragmento:

–¿Qué posición tenían las agrupaciones de izquierda?

–Querían tener hijos porque los hijos los iban a reemplazar a ellos y en nombre de ellos hacían la revolución. Tenían la imagen de la mujer de Vietnam con un fusil y un niño en cada mano. Por eso, hay tantas mujeres desaparecidas embarazadas. No hacían control de la natalidad a propósito: por un lado, por una apuesta a la vida en un contexto de represión pero también porque entendían que hacerles el juego a las políticas de control demográfico era también renunciar a la posibilidad de tener más gente para sumarse a la lucha, con todos los costos que ello significaba. Las feministas que salieron a repartir folletos en contra del decreto Nº 659, fueron acusadas por grupos de izquierda de estar a favor de McNamara. Y tuvieron que hacer un volante que decía “ni a favor de Estados Unidos ni de McNamara”, para defender un derecho de las mujeres, aunque en realidad no se entiende como tal todavía.

Por ahora no tengo tiempo de comentar nada más. Quizás no haga falta, ya que cada uno debe hacer su propia búsqueda hacia la verdad concreta de las cosas. Un saludo a los hipotéticos lectores.

Tomado de http://blogdelviejotopo.blogspot.com.es/2015/08/mujeres-fusiles-y-resistencias-6.html

Para profundizar:

Natalidad, soberanía y desarrollo: las medidas restrictivas a la planificación familiar en el tercer gobierno peronista (Argentina, 1973-1976):

Pg. 518: Distintas instituciones se ocuparon de estudiar la situación demográfica de los países del Tercer Mundo y de propiciar medidas tendientes a controlar un crecimiento considerado negativo en términos económicos y sociales, y peligroso por sus consecuencias políticas, fundamentalmente luego del éxito de la Revolución Cubana y su opción pro soviética en plena Guerra Fría. Entre ellos se destacaron el Consejo de Población, creado en 1952 a instancias de John Rockefeller III; la Fundación Ford, la Fundación Rockefeller y diversas oficinas de las Naciones Unidas, en especial, el Fondo de Población de las Naciones Unidas (UNFPA), creado en 1969 por iniciativa del entonces presidente del Banco Mundial, Robert Mc Namara.  La implementación de programas de planificación familiar en las poblaciones de bajos recursos en los países desarrollados y en las zonas subdesarrolladas del mundo fue pensada como la solución más efectiva y económica para evitar las consecuencias de la ‘explosión demográfica’.

No todos los gobiernos aceptaron este diagnóstico que vinculaba las variables de población y desarrollo sin tener en cuenta los factores económicos, sociales y culturales, ni la historia particular de cada país, especialmente en América Latina, que presentaba en conjunto una situación diferente de la de África y Asia. Muchos intelectuales, apoyados en la teoría de la dependencia, señalaron los condicionamientos estructurales que debía enfrentar la Región y vieron en las recomendaciones a favor de la limitación de los nacimientos una nueva forma de imperialismo que, lejos de solucionar los problemas de desarrollo, condicionaba la soberanía de los estados y las libertades individuales, respondiendo a las necesidades geopolíticas de los países centrales. Ciertos hechos abonaban estas tesis. Por ejemplo, las esterilizaciones forzosas realizadas en países africanos, en Asia y también en América Latina, que la película Yawar mallku (Sangre de cóndores) del director boliviano Jorge Sanjinés, estrenada en 1969, se encargaba de denunciar. También las elocuentes expresiones del presidente norteamericano Lindon Johnson, quien en ocasión del 20º aniversario de las Naciones Unidas, en junio de 1965, defendió los 5 dólares que debían gastarse en programas de control de natalidad contra los 100 que deberían invertirse en crecimiento económico.

Pg. 531: Como hemos podido analizar, el tercer gobierno peronista intentó fomentar la natalidad de manera coercitiva, al prohibir la venta libre de anticonceptivos y clausurar los espacios públicos de información sobre el tema, apuntalando a la familia como célula básica de la sociedad. Las consideraciones geopolíticas sobre los peligros de un país “vacío” justificaron estas políticas demográficas que continuaron vigentes durante la dictadura militar (1976-1983).

En las argumentaciones se explicaba que Estados Unidos incentivaba la planificación familiar para retrasar el desarrollo económico y social del país, y así mantenerlo bajo su órbita. Además, ante la inminente crisis del ecosistema que la “explosión demográfica” mundial estaba generando, un territorio con gran variedad de recursos naturales y escasa población podría ser invadido por otros países necesitados de espacio y alimentos. De este modo, los objetivos demográficos del Plan Trienal se presentaban como parte de un plan de liberación y defensa de la soberanía nacional aunque sus contenidos no respetaban las libertades individuales en cuestiones de sexualidad y procreación.

Primero de mayo

No hice huelga de ningún tipo el 8 de marzo y hoy, a pesar de no militar en ningún sindicato ya y de no ir a ninguna manifestación, sí llevo mi recuerdo y mis respetos a los mártires de Chicago, hombres valientes y con fuertes ideales que fueron encarcelados y/o asesinados de forma injusta: George Engel, Samuel Fielden, Adolph Ficher, Louis Lingg, Michael Schwab, August Spies, Albert Parsons y Oscar Neebe. Ya nadie se acuerda de ellos, ni de la huelga por las ocho horas, ese límite legal a la libertad de empresa y de mercado que lograron imponer los trabajadores. Sí, límite, borde, esas palabras perdidas en tiempos del capitalismo integral y las sociedades “abiertas”.

Va a ser curioso ver las diferencias de trato mediático entre el interclasista, feminista, capitalista (aunque utilice la palabra contraria), globalista 8 de marzo actual que nos quieren vender con el tratamiento y vivencia de la fecha de hoy. Hoy es un día festivo, un día para irse de puente a la playa o a comer de restaurante. Ya nadie hace huelga de consumo ni muestra sus respetos a los luchadores anónimos de otros tiempos. Es más, su pereza y su sumisión al jefe y a la empresa a la hora de hacer horas extras, pagadas y no pagadas, es como hacer esquirolaje, tirar por tierra y reirse de las condenas de cárcel y muerte que otras personas, en mayoría hombres, tuvieron que sufrir. Bien, así están las cosas.

Y en este contexto una puede imaginar que en el futuro se juzgará a los culpables y a los inocentes por igual, a través del populismo y las turbas de internet, los votos telemáticos a lo “operación triunfo”, los “me gusta”, los “retweet”, las firmas de la imperialista e injerencista “change.org”, los votos rockefellerianos y sorosianos del Ayuntamiento “partipativo”. No esperemos más justicia con estas nuevas formas y tecnologías que la que había con los jueces que estudiaron la carrera de Derecho. Es más, serán elecciones, votos y resoluciones más injustas porque las masas manipuladas no son ni independientes ni democráticas ni piensan de forma racional ni crítica. Pan y twitter. Los resultados serán opacos, no controlables, podrán ser cambiados por quien controla la técnica y los medios. Lo realmente importante nunca podrá ser votado ni elegido.

No lograréis convencer a nadie, por eso, ni os molestéis. Dejad a las turbas del populismo y la estupidez cibernética seguir su camino al precipicio, que siempre es analógico y nunca virtual. Mientras en sus vidas reales no pueden pagar el alquiler, les echan de sus casas, no tienen trabajo o el que tienen es precario y mal pagado, no pueden formar una familia y viven adoctrinados en multitud de sectas ideológicas, lo importante es que pueden poner una foto de gatitos en facebook o votar con el smartphone  a su cantante favorito (el teléfono portatil es la cadena o brazalete electrónico voluntario que le une al Poder actual) o cambiar una ley… ¡Eso! ¡Escribamos todos la nueva Constitución, a ser posible europea, de forma participativa y telemática! Por suspuesto, será muy seguro y nada manipulable… Escribiremos nuestras propias leyes, someteremos a votación cibernética un nuevo código penal… O mejor aún, dejemos la dirección de la sociedad a una inteligencia artificial superior omnisciente y omnipotente, una nueva divinidad guiada por el Big Data. ¡Cuánta ingenuidad!