Chesterton sobre la familia y el capitalismo

“Nunca se dirá lo suficiente que lo que ha destruido la familia en el mundo moderno ha sido el capitalismo. Sin duda podría haberlo hecho el comunismo, si hubiera tenido la oportunidad fuera de esa tierra salvaje y semimongólica en la que florece actualmente. Pero, en cuanto a lo que nos concierne, lo que ha destruido hogares, alentado divorcios, y tratado las viejas virtudes domésticas, cada vez con más desprecio, ha sido la época y el poder del capitalismo. Es el capitalismo el que ha provocado una lucha moral y una competencia comercial entre los sexos; el que ha destruido la influencia de los padres a favor de la del empresario; el que ha sacado a los hombres de sus casas a la busca de trabajo; el que lo ha forzado a vivir cerca de sus fábricas o de sus empresas en lugar de hacerlo de cerca de sus familias y, sobre todo, el que ha alentado por razones comerciales un desfile de publicidad y chillonas novedades que es por naturaleza la muerte de todo lo que nuestras madres y nuestros padres llamaron dignidad y modestia. No es el bolchevique, sino el jefe, el publicitario, el vendedor o el agente comercial quien ha derribado y pisoteado, como una salvaje invasión de bárbaros, la antigua estatua romana de Verecundia”.

Tomado de: http://pcs-pcs.blogspot.com/2012/06/

Eduardo Galeano en “Las venas abiertas de América Latina”, sobre imperialismo demográfico

Texto tomado del libro “Las venas abiertas de América Latina”(pg. 5-6):

Se extiende la pobreza y se concentra la riqueza en esta región que cuenta con inmensas legiones de brazos caídos que se multiplican sin descanso. Nuevas fábricas se instalan en los polos privilegiados de desarrollo – Sao Paulo, Buenos Aires, la ciudad de México – pero menos mano de obra se necesita cada vez. El sistema no ha previsto esta pequeña molestia: lo que sobra es gente. Y la gente se reproduce. Se hace el amor con entusiasmo y sin precauciones. Cada vez queda más gente a la vera del camino, sin trabajo en el campo, donde el latifundio reina con sus gigantescos eriales, y sin trabajo en la ciudad, donde reinan las máquinas: el sistema vomita hombres. Las misiones norteamericanas esterilizan masivamente mujeres y siembran píldoras, diafragmas, espirales, preservativos y almanaques marcado s, pero cosechan niños; porfiadamente, los niños latinoamericanos continúan naciendo, reivindicando su derecho natural a obtener un sitio bajo el sol en estas tierras espléndidas que podrían brindar a todos lo que a casi todos niegan.

A principios de noviembre de 1968, Richard Nixon comprobó en voz alta que la Alianza para el Progreso había cumplido siete años de vida y, sin embargo, se habían agravado la desnutrición y la escasez de alimentos en América Latina. Pocos meses antes, en abril, George W. Ball escribía en Life : «Por lo menos durante las próximas décadas, el descontento de las naciones más pobres no significará una amenaza de destrucción del mundo. Por vergonzoso que sea, el mundo ha vivido, durante generaciones, dos tercios pobre y un tercio rico. Por injusto que sea, es limitado el poder de los países pobres». Ball había encabezado la delegación de los Estados Unidos a la Primera Conferencia de Comercio y Desarrollo en Ginebra, y había votado contra nueve de los doce principios generales aprobado s por la conferencia con el fin de aliviar las desventajas de los países subdesarrollados en el comercio internacional.

Son secretas las matanzas de la miseria en América Latina; cada año estallan, silenciosamente, sin estrépito alguno, tres bombas de Hir oshima sobre estos pueblos que tienen la costumbre de sufrir con los dientes apretados.

Esta violencia sistemática, no aparente pero real, va en aumento: sus crímenes no se difunden en la crónica roja, sino en las estadísticas de la FAO. Ball dice que la impunidad es todavía posible, porque los pobres no pueden desencadenar la guerra mundial, pero el Imperio se preocupa: incapaz de multiplicar los panes, hace lo posible por suprimir a los comensales.

«Combata la pobreza, ¡mate a un mendigo!», garabateó un maestro del humor negro sobre un muro de la ciudad de La Paz. ¿Qué se proponen los herederos de Malthus sino matar a todos los próximos mendigos antes de que nazcan? Robert McNamara, el presidente del Banco Mundial que había sido presidente de la Ford y Secretario de Defensa, afirma que la explosión demográfica constituye el mayor obstáculo para el progreso de América Latina y anuncia que el Banco Mundial otorgará prioridad, en sus préstamos, a los países que apliquen planes para el control de la natalidad. McNamara comprueba con lástima que los cerebros de los pobres piensan un veinticinco por ciento menos, y los tecnócratas del Banco Mundial (que ya nacieron) hacen zumbar las computadoras y generan complicadísimos trabalenguas sobre las ventajas de no nace r: «Si un país en desarrollo que tiene una renta media per capita de 150 a 200 dólares anuales logra reducir su fertilidad en un 50 por ciento en un período de 25 años, al cabo de 30 años su renta per capita será superior por lo menos en un 40 por ciento a l nivel que hubiera alcanzado de lo contrario, y dos veces más elevada al cabo de 60 años», asegura uno de los documentos del organismo. Se ha hecho célebre la frase de Lyndon Johnson: «Cinco dólares invertidos contra el crecimiento de la población son más eficaces que den dólares invertidos en el crecimiento económico». Dwight Eisenhower pronosticó que si los habitantes de la tierra seguían multiplicándose al mismo ritmo no sólo se agudizaría el peligro de la revolución, sino que además se produciría «una degradación del nivel de vida de todos los pueblos, el nuestro inclusive ».

Los Estados Unidos no sufren, fronteras adentro, el problema de la explosión de la natalidad, pero se preocupan como nadie por difundir e imponer, en los cuatro puntos cardinales, l a planificación familiar. No sólo el gobierno; también Rockefeller y la Fundación Ford padecen pesadillas con millones de niños que avanzan, como langostas, desde los horizontes del Tercer Mundo. Platón y Aristóteles se habían ocupado del tema antes que Malthus y McNamara; sin embargo, en nuestros tiempos, toda esta ofensiva universal cumple una función bien definida: se propone justificar la muy desigual distribución de la renta entre los países y entre las clases sociales, convencer a los pobres de que la pobreza es el resultado de los hijos que no se evitan y poner un dique al avance de la furia de las masas en movimiento y rebelión.

Los dispositivos intrauterinos compiten con las bombas y la metralla, en el sudeste asiático, en el esfuerzo por detener el crecimiento de la población de Vietnam. En América Latina resulta más higiénico y eficaz matar a los guerrilleros en los úteros que en las sierras o en las calles. Diversas misiones norteamericanas han esterilizado a millares de mujeres en la Amazonía, pese a que ésta es la zona habitable más desierta del planeta. En la mayor parte de los países latinoamericanos, la gente no sobra: falta. Brasil tiene 38 veces menos habitantes por kilómetro cuadrado que Bélgica; Paraguay, 49 veces menos que Inglaterra; Perú, 32 veces menos que Japón. Haití y El Salvador, hormigueros humanos de América Latina, tienen una densidad de población menor que la de Italia. Los pretextos invocados ofenden la inteligencia; las intenciones reales encienden la indignación. Al fin y a l cabo, no menos de la mitad de los territorios de Bolivia, Brasil, Chile, Ecuador, Paraguay y Venezuela está habitada por nadie. Ninguna población latinoamericana crece menos que la del Uruguay, país de viejos, y sin embargo ninguna otra nación ha sido ta n castigada, en los años recientes, por una crisis que parece arrastrarla al último círculo de los infiernos. Uruguay está vacío y sus praderas fértiles podrían dar de comer a una población infinitamente mayor que la que hoy padece, sobre su suelo, tantas penurias. Hace más de un siglo, un canciller de Guatemala había sentenciado proféticamente:

«Sería curioso que del seno mismo de los Estados Unidos, de donde nos viene el mal, naciese también el remedio». Muerta y enterrada la Alianza para el Progreso, el Imperio propone ahora, con más pánico que generosidad, resolver los problemas de América Latina eliminando de antemano a los latinoamericanos.

En Washington tienen ya motivos para sospechar que los pueblos pobres no prefieren ser pobres. Pero no se puede querer el fin sin querer los medios: quienes niegan la liberación de América Latina, niegan también nuestro único renacimiento posible, y de paso absuelven a las estructuras en vigencia.

Los jóvenes se multiplican, se levantan, escuchan: ¿qué les ofrece la voz del sistema? El sistema habla un lenguaje surrealista: propone evitar los nacimientos en estas tierras vacías; opina que faltan capitales en países donde los capitales sobran pero se desperdician; denomina ayuda a la ortopedia deformante de los emprés titos y al drenaje de riquezas que las inversiones extranjeras provocan; convoca a los latifundistas a realizar la reforma agraria y a la oligarquía a poner en práctica la justicia social. La lucha de clases no existe – se decreta – más que por culpa de los agentes foráneos que la encienden, pero en cambio existen las clases sociales, y a la opresión de unas por otras se la denomina el estilo occidental de vida. Las expediciones criminales de los marines tienen por objeto restablecer el orden y la paz social, y las dictaduras adictas a Washington fundan en las cárceles el estado de derecho y prohíben las huelgas y aniquilan los sindicatos para proteger la libertad de trabajo.

¿Tenemos todo prohibido, salvo cruzarnos de brazos? La pobreza no está escrita en los astros; el subdesarrollo no es el fruto de un oscuro designio de Dios. Corren años de revolución, tiempos de redención. Las clases dominantes ponen las barbas en remojo, y a la vez anuncian el infierno para todos. En cierto modo, la derecha tiene razón cu ando se identifica a sí misma con la tranquilidad y el orden, es el orden, en efecto, de la cotidiana humillación de las mayorías, pero orden al fin: la tranquilidad de que la injusticia siga siendo injusta y el hambre hambrienta. Si el futuro se transform a en una caja de sorpresas, el conservador grita, con toda razón: «Me han traicionado». Y los ideólogos de la impotencia, los esclavos que se miran a sí mismos con los ojos del amo, no demoran en hacer escuchar sus clamores. El águila de bronce del Maine , derribada el día de la victoria de la revolución cubana, yace ahora abandonada, con las alas rotas, bajo un portal del barrio viejo de La Habana. Desde Cuba en adelante, también otros países han iniciado por distintas vías y con distintos medios la experiencia del cambio: la perpetuación del actual orden de cosas es la perpetuación del crimen.

Los fantasmas de todas las revoluciones estranguladas o traicionadas a lo largo de la torturada historia latinoamericana se asoman en las nuevas experiencias, así co mo los tiempos presentes habían sido presentidos y engendrados por las contradicciones del pasado. La historia es un profeta con la mirada vuelta hacia atrás: por lo que fue, y contra lo que fue, anuncia lo que será.

Por eso en este libro, que quiere ofrecer una historia del saqueo y a la vez contar cómo funcionan los mecanismos actuales del despojo, aparecen los conquistadores en las carabelas y, cerca, los tecnócratas en los jets, Hernán Cortés y los infantes de marina, los corregidores del reino y las misiones del Fondo Monetario Internacional, los dividendos de los traficantes de esclavos y las ganancias de la General Motors. También los héroes derrotados y las revoluciones de nuestros días, las infamias y las esperanzas muertas y resurrectas: los sacrificios fecundos. Cuando Alexander von Humboldt investigó las costumbres de los antiguos habitantes indígenas de la meseta de Bogotá, supo que los indios llamaban quihica a las víctimas de las ceremonias rituales. Quihica significaba puerta : la muerte de c ada elegido abría un nuevo ciclo de ciento ochenta y cinco lunas.

Karina Felitti, nociones sobre el imperialismo demográfico y la biopolítica estatal

Me ha parecido muy interesante esta entrevista a la argentina Karina Felitti y sobre todo este fragmento:

–¿Qué posición tenían las agrupaciones de izquierda?

–Querían tener hijos porque los hijos los iban a reemplazar a ellos y en nombre de ellos hacían la revolución. Tenían la imagen de la mujer de Vietnam con un fusil y un niño en cada mano. Por eso, hay tantas mujeres desaparecidas embarazadas. No hacían control de la natalidad a propósito: por un lado, por una apuesta a la vida en un contexto de represión pero también porque entendían que hacerles el juego a las políticas de control demográfico era también renunciar a la posibilidad de tener más gente para sumarse a la lucha, con todos los costos que ello significaba. Las feministas que salieron a repartir folletos en contra del decreto Nº 659, fueron acusadas por grupos de izquierda de estar a favor de McNamara. Y tuvieron que hacer un volante que decía “ni a favor de Estados Unidos ni de McNamara”, para defender un derecho de las mujeres, aunque en realidad no se entiende como tal todavía.

Por ahora no tengo tiempo de comentar nada más. Quizás no haga falta, ya que cada uno debe hacer su propia búsqueda hacia la verdad concreta de las cosas. Un saludo a los hipotéticos lectores.

Tomado de http://blogdelviejotopo.blogspot.com.es/2015/08/mujeres-fusiles-y-resistencias-6.html

Para profundizar:

Natalidad, soberanía y desarrollo: las medidas restrictivas a la las medidas restrictivas a la las medidas restrictivas a la las medidas restrictivas a la las medidas restrictivas a la planificación familiar en el tercer planificación familiar en el tercer planificación familiar en el tercer planificación familiar en el tercer planificación familiar en el tercer gobierno peronista (Argentina, 1973-1976):

Pg. 518: Distintas instituciones se ocuparon de estudiar la situación demográfica de los países del Tercer Mundo y de propiciar medidas tendientes a controlar un crecimiento considerado negativo en términos económicos y sociales, y peligroso por sus consecuencias políticas, fundamentalmente luego del éxito de la Revolución Cubana y su opción pro soviética en plena Guerra Fría. Entre ellos se destacaron el Consejo de Población, creado en 1952 a instancias de John Rockefeller III; la Fundación Ford, la Fundación Rockefeller y diversas oficinas de las Naciones Unidas, en especial, el Fondo de Población de las Naciones Unidas (UNFPA), creado en 1969 por iniciativa del entonces presidente del Banco Mundial, Robert Mc Namara.  La implementación de programas de planificación familiar en las poblaciones de bajos recursos en los países desarrolla- dos y en las zonas subdesarrolladas del mundo fue pensada como la solución más efectiva y económica para evitar las consecuencias de la ‘explosión demográfica’.

No todos los gobiernos aceptaron este diagnóstico que vinculaba las variables de población y desarrollo sin tener en cuenta los factores económicos, sociales y culturales, ni la historia particular de cada país, especialmente en América Latina, que presentaba en conjunto una situación diferente de la de África y Asia. Muchos intelectuales, apoyados en la teoría de la dependencia, señalaron los condicionamientos estructurales que debía enfrentar la Región y vieron en las recomendaciones a favor de la limitación de los nacimientos una nueva forma de imperialismo que, lejos de solucionar los problemas de desarrollo, condicionaba la soberanía de los estados y las libertades individuales, respondiendo a las necesidades geopolíticas de los países centrales. Ciertos hechos abonaban estas tesis. Por ejemplo, las esterilizaciones forzosas realizadas en países africanos, en Asia y también en América Latina, que la película Yawar mallku (Sangre de cóndores) del director boliviano Jorge Sanjinés, estrenada en 1969, se encargaba de denunciar. También las elocuentes expresiones del presidente norteamericano Lindon Johnson, quien en ocasión del 20º aniversario de las Naciones Unidas, en junio de 1965, defendió los 5 dólares que debían gastarse en programas de control de natalidad contra los 100 que deberían invertirse en crecimiento económico.

Pg. 531: Como hemos podido analizar, el tercer gobierno peronista intentó fomentar la natalidad de manera coercitiva, al prohibir la venta libre de anticonceptivos y clausurar los espacios públicos de información sobre el tema, apuntalando a la familia como célula básica de la sociedad. Las consideraciones geopolíticas sobre los peligros de un país “vacío” justificaron estas políticas demográficas que continuaron vigentes durante la dictadura militar (1976-1983).

En las argumentaciones se explicaba que Estados Unidos incentivaba la planificación familiar para retrasar el desarrollo económico y social del país, y así mantenerlo bajo su órbita. Además, ante la inminente crisis del ecosistema que la “explosión demográfica” mundial estaba generando, un territorio con gran variedad de recursos naturales y escasa población podría ser invadido por otros países necesitados de espacio y alimentos. De este modo, los objetivos demográficos del Plan Trienal se presentaban como parte de un plan de liberación y defensa de la soberanía nacional aunque sus contenidos no respetaban las libertades individuales en cuestiones de sexualidad y procreación.

Primero de mayo

No hice huelga de ningún tipo el 8 de marzo y hoy, a pesar de no militar en ningún sindicato ya y de no ir a ninguna manifestación, sí llevo mi recuerdo y mis respetos a los mártires de Chicago, hombres valientes y con fuertes ideales que fueron encarcelados y/o asesinados de forma injusta: George Engel, Samuel Fielden, Adolph Ficher, Louis Lingg, Michael Schwab, August Spies, Albert Parsons y Oscar Neebe. Ya nadie se acuerda de ellos, ni de la huelga por las ocho horas, ese límite legal a la libertad de empresa y de mercado que lograron imponer los trabajadores. Sí, límite, borde, esas palabras perdidas en tiempos del capitalismo integral y las sociedades “abiertas”.

Va a ser curioso ver las diferencias de trato mediático entre el interclasista, feminista, capitalista (aunque utilice la palabra contraria), globalista 8 de marzo actual que nos quieren vender con el tratamiento y vivencia de la fecha de hoy. Hoy es un día festivo, un día para irse de puente a la playa o a comer de restaurante. Ya nadie hace huelga de consumo ni muestra sus respetos a los luchadores anónimos de otros tiempos. Es más, su pereza y su sumisión al jefe y a la empresa a la hora de hacer horas extras, pagadas y no pagadas, es como hacer esquirolaje, tirar por tierra y reirse de las condenas de cárcel y muerte que otras personas, en mayoría hombres, tuvieron que sufrir. Bien, así están las cosas.

Y en este contexto una puede imaginar que en el futuro se juzgará a los culpables y a los inocentes por igual, a través del populismo y las turbas de internet, los votos telemáticos a lo “operación triunfo”, los “me gusta”, los “retweet”, las firmas de la imperialista e injerencista “change.org”, los votos rockefellerianos y sorosianos del Ayuntamiento “partipativo”. No esperemos más justicia con estas nuevas formas y tecnologías que la que había con los jueces que estudiaron la carrera de Derecho. Es más, serán elecciones, votos y resoluciones más injustas porque las masas manipuladas no son ni independientes ni democráticas ni piensan de forma racional ni crítica. Pan y twitter. Los resultados serán opacos, no controlables, podrán ser cambiados por quien controla la técnica y los medios. Lo realmente importante nunca podrá ser votado ni elegido.

No lograréis convencer a nadie, por eso, ni os molestéis. Dejad a las turbas del populismo y la estupidez cibernética seguir su camino al precipicio, que siempre es analógico y nunca virtual. Mientras en sus vidas reales no pueden pagar el alquiler, les echan de sus casas, no tienen trabajo o el que tienen es precario y mal pagado, no pueden formar una familia y viven adoctrinados en multitud de sectas ideológicas, lo importante es que pueden poner una foto de gatitos en facebook o votar con el smartphone  a su cantante favorito (el teléfono portatil es la cadena o brazalete electrónico voluntario que le une al Poder actual) o cambiar una ley… ¡Eso! ¡Escribamos todos la nueva Constitución, a ser posible europea, de forma participativa y telemática! Por suspuesto, será muy seguro y nada manipulable… Escribiremos nuestras propias leyes, someteremos a votación cibernética un nuevo código penal… O mejor aún, dejemos la dirección de la sociedad a una inteligencia artificial superior omnisciente y omnipotente, una nueva divinidad guiada por el Big Data. ¡Cuánta ingenuidad!

 

 

Precrimen e inversión de la carga de la prueba

Todos somos inocentes hasta que se demuestre lo contrario. Sin embargo, en mi distrito, Tetuán, es al revés. Para ello, se está creando una atmósfera de precrimen, en el que el peligro nos acecha por todas partes y, si no fuera por estos puestos de la Administración, seríamos violadas y acosadas en las fiestas del barrio, fiestas que siempre me han parecido bastante moderadas, en comparación con los botellones de Las Vistillas en San Isidro o similares. La realidad es que, menos mal, las agresiones y la violencia son algo totalmente excepcional en las fiestas de Tetuán y, si realmente se quisiera un ambiente más sano, no habría más que suprimir la venta de alcohol en los puestos de los partidos políticos, porque la borrachera sí aumenta el riesgo de peleas y todo tipo de agresiones. Además, habría que señalar que en la misma plaza en la que se realizan los festejos donde habrá un “punto de precrimen” hay una comisaria de policía, lo que en sí mismo es muy significativo.

El otro elemento que llama la atención por nuestras calles desde hace un tiempo es el de las pegatinas arcoiris de “Zona segura LGTBI” en distintas tiendas, bares y comercios. De nuevo, en lugar de señalar o denunciar un hecho punible, es el inocente o el que no ha cometido crimen alguno el que debe señalarse como tal. Esto es una peligrosa inversión de la carga de la prueba: todo el mundo es culpable a no ser que demuestre que es inocente con una pegatina, un emblema o un símbolo. Esta forma de pensar es totalmente ingenua, ya que yo puedo llevar una chapa diciendo que soy buenísima persona y ser una maltratadora. De nuevo, las ideas y las palabras crean una realidad ficticia más allá de los hechos, de la verdad cruda que no tiene nada que ver con lo simbólico*.

Esta atmósfera es en sí misma muy peligrosa porque es totalitaria. No existe una vida 100% segura porque si existe, no será libre. Y de eso se trata. No hay ninguna sociedad que se haya marcado como objetivo el fin del crimen, a lo máximo que se ha llegado es a castigarlo, al castigo ejemplar o a la reparación del daño, si es que es posible. Para tener una sociedad 100% libre de agresiones y de crímenes tendrías que construir una dictadura tecnopolicial donde todos estuviéramos vigilados por cámaras las 24 horas del día y que nos pusieran un brazalete electrónico con GPS y chip desde el nacimiento. Y de eso se trata…

Hace poco reflexionaba, en relación a una experiencia personal, sobre los ingresos hospitalarios y su disciplina militar, su yatrogenia, nuestro miedo a caer enfermos y perder el control, a sentirnos más seguros allí que en nuestra propia casa… Para los hipocondriacos, un hospital es el lugar ideal para vivir. Allí podemos sentirnos 100% seguros en materia de salud, allí está toda la tecnología, conocimientos y medicinas disponible en nuestra sociedad para curarnos, pero, paradójicamente, también es el lugar más inseguro para vivir en el largo plazo: contagio con virus y bacterias de otras personas, sobremedicalización, falta de luz natural, etcétera. Por eso, que nadie se lleve a engaños, el ambiente del precrimen nos conduce a una dictadura o, en el equivalente hospitalario, a morir por yatrogenia. Será una vida muy segura pero ya no será vida…

Para las mujeres que en algún momento de nuestra vida hemos vivido algún tipo de violencia o agresión todas estas medidas no sirven para nada porque no van a las causas reales y radicales de la degradación social y la convivencia. Sí sirven a los poderosos, a las grandes empresas de la seguridad y el miedo, a los que nos quieren divididos y controlados como ganado humano. En definitiva, son medidas que van a favor del capitalismo de empresa única en el que vivimos, dominado por tres o cuatro fondos de inversión que, en realidad, son el mismo monopolio. Mucho me temo que vamos a tener que aferrarnos como un clavo ardiendo a figuras que en otros tiempos criticamos y con razón, como el Estatuto de los Trabajadores o la propia Constitución, para defendernos contra las nuevas leyes que se van implantando (y aún así, no pasa nada, dirán que son “constitucionales” y punto). Cualquier tipo de reforma laboral o nueva ley en el contexto actual va a ir en sentido de empeorar nuestras condiciones.

Me despido con una bellísima canción que creo que ilustra muy bien todas estas paradojas y contradicciones:

Relacionado:

 

*Esta estrategia política ya ha sido utilizada varias veces en la historia. Me viene a la mente la utilizada, sobre todo por la derecha española, con el terrorismo de ETA, los lacitos, los minutos de silencio y demás. Si no querías llevar estos símbolos o no hacías los minutos de silencio eras señalado. El feminismo de Estado-Capital ahora hace exáctamente lo mismo. Relacionado: https://www.lasinterferencias.com/2015/11/30/reflexiones-en-torno-al-documental-citizenfour/

8 de marzo. No es una huelga, es un cierre patronal de las empresas de género subvencionadas

Yo creo que la cuestión de los sexos está clara, meridianamente clara: Igualdad absoluta en todos los aspectos para los dos; independencia para los dos; capacitación para los dos; camino libre, amplio y universal para la especie toda. Lo demás es reformismo, relativista, condicional y traidor en unos; reaccionario, cerril, intransigente y dañino en otros.

¿Feminismo? ¡Jamás! ¡Humanismo siempre! Propagar un feminismo es fomentar un masculinismo, es crear una lucha inmoral y absurda entre los dos sexos, que ninguna ley natural toleraría. Federica Montseny.

Yo no soy feminista; nunca lo fui y muchas veces he hecho ya esta declaración. No obstante, empieza a preocuparme el feminismo, porque empieza a manifestarse en la mujer un sentimiento de preocupación de su significación social y está muy expuesto que sufra desviaciones lamentables.

(…) El feminismo implica masculinismo y lo único que faltaba, en el actual caos social, es que la mujer, al querer reivindicar sus derechos, se colocara enfrente del hombre, en actitud hostil, y que éste se mofara y hasta se preparara a combatirla en éste, su resurgimiento social. Antonia Maymon.

 

(Texto actualizado el 16/03/2018)

La vulnerabilidad de la salud y los cuidados me han impedido escribir uno de esos larguísimos artículos que tanto me gustan, uno que desgrane y rebata cada uno de los puntos de esta broma de mal gusto llamada “huelga de mujeres”. Pero no podía dejar de escribir unas líneas sobre esta ridícula situación, que sería de risa si no fuera por lo dramática que es la realidad de la clase trabajadora, del pueblo, de cómo lo queráis llamar. Iré actualizando este texto a medida que tenga algo de tiempo.

Lo que va a pasar mañana no es la convocatoria de una huelga. Es un cierre patronal, de la patronal de las empresas de género*. Mañana habrá liberadas que, convocadas por sus empresas y “cooperativas” se lanzarán a las calles. En nuestro barrio, Tetuán, la mejor muestra de que es un cierre patronal es que en las actividades anunciadas con carteles (¿quién ha pagado esa cartelería?) hay una fuerte presencia del Espacio Hermanas Mirabal, que es gestionado por el Ayuntamiento a través de empresas privadas del sector del “género”. Sí, no son actividades que hayan emanado del pueblo, han sido organizadas por empresas y por trabajadores de estas empresas fusionados con los intereses de las mismas.

Mención aparte merece el bochornoso papel de los sindicatos, tanto los vendidos al gran capital, los subvencionados por el Estado, como los no subvencionados. Yo ya no formo parte de ninguno de ellos y menos mal, aunque bien me pesa no haberme implicado en parar los pies a este sinsentido desde dentro. Federica Montseny y Antonia Maymon se revuelven en sus tumbas. Todo lo que predijeron sobre el feminismo se va cumpliendo punto por punto.

Esto no es una huelga. Es un lock out, un cierre patronal apoyado por el poder, por el Estado, que es el que distribuye por todas estas empresas el dinero de los contribuyentes, en un 50% hombres, a través del Ministerio de Igualdad, los Ayuntamientos, las Juntas de Distrito… De hecho, es la primera vez que veo un logo de una administración estatal apoyando en carteles la convocatoria de una huelga laboral. Va siendo hora quizás de seguir los pasos de Thoreau y plantearse no pagar esos impuestos.

Pero esta convocatoria también es un cierre patronal porque se sustenta en todas esas empresas de género que reciben otro tipo de subvenciones, no ya del Estado de forma directa sino de la banca y el gran capital global como, por ejemplo, la Obra Social de la Caixa, la Open Society de George Soros (en 1991 fusionada con una organización llamada “Fondation pour une Entraide Intellectuelle Européennen”, vinculada históricamente al Congreso por la Libertad Cultural de la CIA), la Fundación Ford (vinculada históricamente a la CIA) o la “bilderbergiana” European Cultural Foundation (fundada por Denis de Rougement, cuando trabajaba para la CIA). Y todas estas vinculaciones no son secretas, están publicadas en libros y artículos, como el de Nicolas Guilhot o el libro de Frances Stonor Saunders “La CIA y la guerra fría cultural”. Es decir, eso que algunas llaman “sistema capitalista heteropatriarcal” es el que financia a muchas de estas empresas de género porque a él acuden a pedir fondos para sus proyectos. Y los poderosos aportan dinero porque, obviamente, el feminismo actual casa muy bien con el aumento de sus beneficios económicos y de su poder.

Esto no es una huelga. Es promoción de la guerra de sexos, es interclasismo barato y chusco. Es separatismo y boikot a la lucha interdependiente y complementaria de hombres y mujeres.

Ha sido algo tan confuso que ni los propios feministas sabían qué es lo que debían de hacer ese día los varones. ¿Hacer huelga? Mal. ¿No hacerla? También mal. De eso se trata. Por no hablar de la confusión creada dentro de los sindicatos convocantes…

La misión de esta huelga es cargarse el verdadero sentido de una huelga de trabajadores y que no haya una potente en los próximos años, con la que está cayendo. A nivel pedagógico esto nos está enseñando todo lo que no se debería hacer en una de verdad.

Yo mañana no hago huelga, ni de cuidados, ni de nada. Y no hago huelga no porque no haya motivos para hacerla y buena, larga, indefinida, sino porque me niego a bailar al son de estas señoras subvencionadas que están al servicio del capitalismo más salvaje. Están haciéndoles la cama (¡qué buena metáfora en esta ocasión!) a los señores de las grandes empresas, a los grandes bancos de inversión que se están haciendo con este país en ruinas a precio de ganga, que están promoviendo esa economía “colaborativa” que no es más que explotación del siglo XIX con un nombre más guay. Las elites del capitalismo se están riendo con todo este espectáculo. Conocen la historia y saben que en toda revuelta marchaban unidos hombres y mujeres en solidaridad mutua por sus problemas (me viene a la mente, más allá de su autoritario final, el comienzo de la revolución rusa).

Ya han logrado cargarse el sindicalismo independiente pero no pasa nada, la clase obrera siempre se reorganiza de nuevo porque la realidad se impone y los problemas también, más allá de ideologías y de secciones femeninas 2.0.. Aún así, nos esperan “negras tormentas” en el panorama sindical y vendrán tiempos muy duros en lo laboral y en lo social.

Los problemas de las mujeres son problemas de los hombres y los problemas de los hombres son problemas de las mujeres.

SOBRE LOS CONTENIDOS:

Las convocantes han elaborado un largo documento con los contenidos de la huelga. No tengo tiempo de escribir el análisis pero sí me gustaría recalcar que muestro mi total oposición a la Ley de Violencia de Género que las convocantes siguen pidiendo ampliar  mientras solicitan, por supuesto, más dinero para la patronal del género:

Pg. 6: “Para que se aplique de forma efectiva la legislación vigente y se dote de recursos suficientes la lucha contra la violencia por parte de la pareja o la expareja, pero también para que se amplíe la definición de violencia machista para abarcar a todas aquellas violencias que sufrimos por el hecho de ser mujeres. Exigimos protección, reparación y justicia”.

En otro orden de cosas, me sorprende que no se hable de los vientres de alquiler y, sin embargo, cuando se habla de la reproducción “asistida” se hable en estos términos:

Pg. 8: “Porque las lesbianas, bisexuales y trans vivimos una situación de invisibilización, no reconocimiento social y de discriminación. Sigue rigiendo un modelo de familia tradicional nuclear y se nos dificulta el acceso a la reproducción asistida“.

Pg. 10: Para que se asuman los diferentes modelos diferentes de familia y proyectos de vida que existen. Que se nos facilite el acceso a la reproducción asistida, se despatologice la transexualidad, ofreciendo garantías a quienes queramos hacer un proceso de tránsito y autonomía para construir nuestras identidades y sexualidad es.

Los contenidos delatan a las convocantes. A pesar de sus críticas al “neoliberalismo”, en la práctica son partidarias del capitalismo total y extremo, donde todo está en venta, ya sean hormonas, gametos, bebés (quien calla frente a los vientres de alquiler, otorga…). Y la procreación natural y las prácticas sexuales asociadas se llevan adjetivos, supuestamente peyorativos, como, al hablar de la educación: “heteronormativa, centrada en la reproducción, coitocéntrica e invisibiliza la diversidad tanto de identidades como de sexualidades”. Se olvidan de agradecer que gracias a ese tipo de sexualidad tan aburrida y normativa estamos todos aquí, también las personas que han escrito ese manifiesto.
En fin, que una lectura de los contenidos, cuando ya estás familiarizada con las guerras culturales actuales (recomiendo de nuevo leer el libro de Frances Stonor Saunders), hace que lo leas con las gafas de la ingeniería social, que no son moradas pero sí son muy interesantes. De esta forma ves uno a uno los temas subvencionados por determinadas fundaciones capitalistas a través de un variado catálogo de ongs cuyo único objetivo es desestabilizar zonas geoestratégicas y al propio ser humano para dominar más y mejor (“la doctrina del shock”).

Ceci n’est pas une grève.

*En realidad esto es una forma de hablar ya que, paradójicamente, en este “cierre patronal” de las empresas de género subvencionadas es justo el día que más trabajan. Es decir, el día de la “huelga” sigue siendo un día para ellas de trabajo. Quizás el concepto de huelga “a la japonesa” sea una idea que se ajuste más a la realidad que la de “cierre patronal”.

RELACIONADO:

Jordi Vaquer y la defensa de los vientres de alquiler

En una de mis derivas por internet busqué algo sobre documentales y vientres de alquiler. No sé cómo llegué a una noticia en la que se hablaba de la empresa Subrogalia y de su jovencísimo director, que ha pasado de tener una infancia complicada en un centro de menores a dirigir una empresa de gestaciones “subrogadas”. De ahí salté a un video de Youtube de Tv3 del año 2014 en el que aparecía uno de los abogados de Subrogalia y al lado un hombre que me sonaba mucho, un tal Jordi Vaquer, hablando de su experiencia como padre por vientre de alquiler. Pero, un momento… ¿Jordi Vaquer? ¿El actual hombre de Soros en Europa? ¿El director de la “Open Society Initiative for Europe”? ¿El que dirige los destinos de unos 55 millones de euros en subvenciones dirigidas a la ingeniería social a través de cientos de ONGs dispuestas a ser compradas por el gran capital? Sí, efectivamente, el mismo, el mismo que dirigió el CIDOB, el “Centro de Información y Documentación Internacionales de Barcelona” (cuyo Presidente de Honor es Javier Solana, ex secretario general de la OTAN). Vale, empezamos bien. Me pongo a ver el video y sigo alucinando:

La entrevistadora le pide que explique qué es la subrogación y él dice que es algo “bastante sencillo”. Claro, sencillo para la persona que solamente pone el dinero, no tan sencillo para la mujer que se embaraza y pare. Y es que resulta que he parido hace poco y un embarazo no es cualquier cosa, aunque sea también algo maravilloso. No se pone el útero solamente. Se pone el cuerpo, se pone el alma, se pone la sangre, la montaña rusa emocional, el subidón de hormonas, los vómitos, la sensación de estar enferma durante el primer trimestre y el dolor de las contracciones de parto… Después viene el puerperio, el subidón de leche y la ingurgitación, a veces unas grietas y una mastitis de regalo. Incluso en ocasiones nos llevamos unos kilos de más y unas simpáticas estrías. Todo eso en un embarazo más o menos normal, sin hablar de los complicados, que pueden tener otras secuelas como puntos en la vagina, una cicatriz de por vida en el útero en las cesáreas, anemia, depresión…

A veces comparamos estas cosas con la prostitución sexual, pero es que en la prostitución reproductiva hay un niño o niños de por medio. Todo lo que acabo de enumerar, que no dejan de ser cosas pequeñas una vez que tienes a tu bebé en brazos y el mundo desaparece, se hace grande y doloroso cuando se trata de una mera transacción económica y no hay un bebé al que cuidar. Cuando la “gestación subrogada” se hace sin dinero de por medio es directamente un abuso hacia la gestante y hacia el bebé. Un embarazo en estas circunstancias no se debería poder comprar pero tampoco debería ser regalado como algo “altruista”. No se puede cosificar ni domesticar, ni con dinero ni sin él.

Sigamos con el video. Jordi Vaquer comienza diciendo que la subrogación es una forma “asistida” de tener hijos. En mi opinión, es curioso ver cómo se usa la palabra “asistida” como eufemismo de “artificial”. Como no les gusta como suena la segunda usan la primera. De esta forma, todavía no sé por qué el lenguaje políticamente correcto no empieza a hablar de lactancia “asistida” en lugar de llamarla “lactancia artificial”. Está claro que suena mucho mejor pero allá ellos y sus farsas lingüísticas.

Después usa la frase “para parejas que por alguna razón no pueden tener una gestación”. En mi opinión, si no puedes tener una gestación pues no la tienes. Estamos de nuevo en una forma eufemística de decir otra cosa. Hay personas que siendo perfectamente fértiles no quieren tener un hijo con una mujer y eso es totalmente respetable, pero eso no es una “razón” para cosificar a un bebé como un producto. Es una auténtica frivolidad propia de estos tiempos. En la vida hay que tomar decisiones, ya dijo algo parecido Domenico Dolce, uno de los diseñadores de Dolce e Gabbana, y le cayeron lluvias de críticas (después se arrepintió, tras el boicot a la marca, y dijo lo contrario). Una gestación se puede tener o no se puede tener, pero lo que no se puede es comprar la fabricación de un bebé a partir de tu materia prima (gametos) y otra adquirida, la de una tercera persona. Además, la “donante” anónima no debería poder legalmente rechazar el compromiso vitalicio que se establece entre la genética y la gestación cuando esta ha sido planificada de antemano. Todo esto no tiene nada que ver con la adopción, que jamás debería ser planeada.

Después, Jordi Vaquer nos explica el proceso de la fecundación in vitro y demás, sin hablar por supuesto de los riesgos para la vendedora de óvulos ni para la gestante ni de lo poco ético que es la “donación” de gametos anónima y que va en contra del derecho a la identidad de los niños.

Más tarde la presentadora le recuerda que como aquí no es legal tuvieron que buscarse la vida para iniciar el proceso en otro lugar. Jordi Vaquer afirma que ellos se fueron a Estados Unidos por una serie de razones, entre otras poder mantener contacto con la gestante antes, durante y después de la gestación. Ni una palabra sobre la identidad de la vendedora de óvulos…

Después pasa a explicar cuáles son las características que debe tener la madre de alquiler: que tenga un soporte familiar, que tenga una conciencia de lo que está haciendo. En su caso la conocieron por videoconferencia después la visitaron, con su familia y sus hijos. Dice: “Las gestantes normalmente ya han sido madres y eso es importante desde un punto de vista médico pero también es importante desde un punto de vista psicológico. Son mujeres que deciden que su familia ya está completa. En su caso ella no quería más de tres hijos pero le parecía que podía todavía pasar por un embarazo y un parto…”

También hablan de la normalidad de estos temas en Estados Unidos. “Habíamos hablado que en el parto estaría ella, su marido y nosotros. Era un quirófano porque fue una cesarea”. Traducción y aunque me repita: esa mujer tendrá una cicatriz de por vida en su útero a golpe de bisturí porque unos señores querían tener un bebé y le ofrecieron dinero por ello.

Le preguntan si no se te pasa por la cabeza que en el momento de nacer la gestante tenga el sentimiento de que es su hijo al cogerlo. Jordi Vaquer viene a decir que lo piensas pero que francamente como la situación a nivel cultural está tan aceptada, “si tus amigos y tu familia ya saben que estás embarazada de un bebé que no es tuyo desde el primer momento, esta persona lo vive con mucha más normalidad que aquí”. Tremendo. De ahí que la normalización cultural de esta salvajada y esta barbaridad sean el objetivo número uno. Tenemos que ver esto normal y si no lo vemos es que seguramente tengamos “subrofobia” o algún termino que no tardarán en inventar. O quizás nos multarán por criticarlo o lo convertirán en “delito de odio”, cuando aquí los que odian y menosprecian la maternidad, la procreación y la crianza son otros. Yo les acuso de maternofobia y de odio a la procreación natural y de pensar que todo es lo mismo y todo es igual cuando no lo es. Millones de años de evolución así lo avalan.

Como ejemplo del cambio cultural comenta Jordi Vaquer: “En el caso de ella, el día que se fue hacer la ecografía para saber si era niño o niña y colgó en facebook una foto y los amigos bromeaban y la decían lo bien que estaba haciendo y demás”. Y dice “es una reacción de una sociedad…” y continúa la presentadora “Abierta”. Tan abierta como la cicatriz que deja una cesárea, tan abierta como nuestras piernas al parir a nuestros bebés… En fin, si esta es la sociedad abierta (Open Society) de su jefe, el multimillonario George Soros, que normaliza lo que nunca debería haber sido normalizado, el egoismo y el mal hecho a posta y con alevosía, vamos por muy mal camino como sociedad.

Y sigue la cosa: “y, por tanto, la idea es que esta amiga mía o mi hermana está ayudando a una nueva familia y yo estoy orgulloso y la refuerzo”. “Ayudando”, de nuevo otro eufemismo para no decir que está cobrando por fabricar un bebé al que después va a abandonar.

La presentadora pregunta que que pasa a nivel contractual y legal si la madre siente que el bebé es suyo. Entonces aparece el abogado que explica que esta mujer no tiene ningún derecho porque genéticamente no es la madre. ¡Acabáramos! Entonces, por esa regla de tres, ¿la vendedora del óvulo, una “donante anónima” sí tendría derecho a decir que ese hijo es suyo porque genéticamente sí es la madre? De hecho, los hijos frutos de estas transacciones y acuerdos entre adultos espero que algún día inicien procesos legales de reconocimiento de filiación, custodias y también que se obligue a pagar gastos de crianza a estas personas que se irresponsabilizan de los frutos de sus gametos, sus hijos. Peor aún, separan a estos niños de sus medio hermanos genéticos, de sus tíos, de sus primos…

En el caso de esta entrevista el tema del catálogo de vendedoras de óvulos ha sido obviado completamente. No olvidemos que todo hijo nacido fruto de la reproducción artificial es un bebé a la carta, incluso entre parejas heterosexuales, con o sin donantes de por medio. Siempre hay un profesional que elije qué embrión será implantado y, por tanto, quién nacerá y quién no nacerá. Esto solamente había sucedido hasta la fecha en las especies animales domesticadas que, como sabemos, tienden a la disfuncionalidad biológica y el mejor ejemplo es el del bulldog. No soy ninguna experta en la materia pero deduzco que debe ser debido a que se seleccionan determinados aspectos “estéticos” que no son los que habrían sido transmitidos de generación en generación a través de la evolución natural y la adaptación al medio. Esto puede parecer una tontería a día de hoy pero desconocemos las consecuencias que tendrá en el largo plazo, cuando toda la reproducción natural esté prohibida o ya sea imposible desde un punto de vista físico, cuando todos los bebés sean seleccionados a la carta, como en el libro de Aldous Huxley “Un mundo feliz”.

Pero sigamos con el video. En el minuto 7.44 nos enteramos por el abogado que durante el embarazo se puede optar por el aborto (entiendo que optan los contratantes) y hay que indemnizar a la “gestante” porque no podrá ser nunca más “madre subrogada” y también por las “molestias”.

Después Jordi Vaquer afirma con seriedad: “un embarazo y un parto no son procesos anodinos”. Vaya, me lo vas a decir a mí. Dice “Tienen riesgos para la madre y para la criatura, como cualquier embarazo”. Esto es falso, ya que los embarazos por FIV, sobre todo en los que se implantan varios embriones tienen más riesgos para ambos. Además, suelen acabar en cesárea programada, con la consiguiente privación para el niño de estar en el lugar donde debería estar hasta el día del nacimiento y para la madre que, repito de nuevo para recalcarlo bien en las conciencias, se queda con una cicatriz en el útero de por vida, solamente porque a alguien le pareció bien comprar sus servicios reproductivos. Le han rajado el vientre por capricho de otros, por dinero. En fin…

Después hablan de los países: EEUU, India, México, Ucrania, Rusia (para que luego digan de los valores tradicionales de Putin), Georgia… En Estados Unidos expiden una resolución judicial, se puede inscribir a los padres sin ningún problema y sobre el precio Vaquer nos tranquiliza: “no es cosa de millonarios”.

Al hablar del vínculo durante la entrevista se frivoliza de nuevo, ya que un vínculo es imposible construirlo sobre una base económica, o a base de mostrar fotos o realizar videoconferencias por internet. Y, por supuesto, en ningún momento hablan del otro vínculo que falta, el de la vendedora de óvulos que ni está ni se la espera en este debate.

Después la entrevistadora le pregunta por qué lo hacen las madres de alquiler, si por dinero o por qué. Se ríe el abogado y dice que mejor se lo pregunten a ellas. Y la otra entrevistadora le pregunta que por qué aquí no es legal. Él responde entre otras cosas que porque no se quiere que se mercantilice, por explotación de la mujer… Y vuelve a la carga la entrevistadora: “porque los donantes de esperma y de óvulos también se podría decir que también es mercantil”. El abogado de Subrogalia está totalmente de acuerdo, las donantes de óvulos cobran más o menos mil euros.

Después de ver la entrevista entera considero que es un ejemplo de mal periodismo, totalmente apologético del tema tratado, nada incisivo, nada crítico, en el que no se plantean preguntas incómodas y si se dan, no se profundiza más allá de la primera contestación del entrevistado. Me llama la atención además el hecho de que las dos entrevistadoras sean mujeres, a las que todo esto parece que les resulta totalmente normal y hasta parecen sorprenderse con que sea ilegal en nuestro país. Considero que toda esta entrevista es, además, profundamente machista, ya que muestra cómo un hombre considera que puede comprar el cuerpo y los riesgos y secuelas físicas y emocionales en el cuerpo de una mujer con dinero. Y, además de machista, es una entrevista niñofóbica y adultocéntrica, ya que pisotea los derechos fundamentales de todo niño, el derecho a tener una madre que le cuide y el derecho a conocer su identidad genética, medio hermanos y familiares.

La Open Society, esa organización tan feminista… Estaría muy bien que las personas que trabajan en Ongs que reciben dinero de George Soros se plantearan quién les financia y también que explicaran cuál es su postura frente a los vientres de alquiler (me vienen a la cabeza algunas como Fundación Aspacia o Women’s Link). Pero, claro, nadie muerde la mano que le da de comer. Por esto y por tantas otras cosas el movimiento contra los úteros de alquiler no va a ningún sitio. Esta muerto desde el momento de partida por sus propias contradicciones internas*. Estas solo se resolverían con un rechazo en bloque a toda la reproducción artificial. Como esto no va a suceder, pasito a pasito, suave suavecito, nos lo van colando. Primero como algofrívolo, propio del capitalismo total. Si esto nos funciona nos hablarán de lo terapeútico y altruista que podría llegar a ser. Por último, podemos especular con que, después, la libertad de mercado sin ataduras morales podría dar el paso a algo todavía más tenebroso como, por ejemplo, que los estados decidan quién puede reproducirse o más bien quien no y cómo.

Termino con unas frases que nos deberíamos tatuar la mente y es que los conceptos de sacralidad y de tabú tienen una dimensión espiritual, son algo que va más allá de la genética o de la ciencia, de la pérdida de la biodiversidad o del peligro de incesto, de la ruptura de los vínculos más primarios. Es que si estamos hoy aquí, todos, independientemente de nuestra orientación sexual, color de piel, cultura, edad… Si la humanidad ha llegado al año 2018 es porque un hombre y una mujer, un macho y una hembra de Homo Sapiens Sapiens, tuvieron un vínculo erótico, practicaron el coito determinado día, la mujer se embarazó y crió a un bebé junto a un hombre (o su pareja o su hermano, en el caso de sociedades matrilineales y avunculados) y una familia extensa. Necesitamos agradecer y venerar esos pilares universales bioculturales porque son los que nos sostienen. El resto es experimentar y jugar con fuego y no tiene nada que ver con la libertad individual que debemos mantener cada uno en nuestras vidas, ya sea en materia sexual o erótica. Si algún día esta sociedad industrial colapsa, y lo lógico es que lo haga dadas sus dinámicas internas autodestructivas, recordaremos esta sacralidad que se hará evidente por sí misma. Ninguna expresión políticamente correcta servirá ya en ese contexto.

La maternidad es sagrada.

La paternidad es sagrada.

La procreación natural es sagrada.

La crianza es sagrada.

 

NOTA:

Como nota tragicómica, seguí viendo otros videos sobre Subrogalia y su creador y recalé en unos videos del programa “Amigas y conocidas”, emitido en la televisión pública. Cuál fue mi sorpresa al no encontrar ningún tipo de comentario crítico, ni siquiera por parte de Cristina Almeida, conocida abogada feminista, cuando se comentó que también se dedicaba a este tipo de negocios reproductivos. ¿No tienen nada que decir sobre los riesgos de la venta de óvulos para las mujeres? ¿Ni sobre los úteros de alquiler? Un rotundo silencio y de nuevo admiración por el empresario.

https://www.youtube-nocookie.com/watch?v=289nJ9CxhUI

Sin embargo, parece que en otra ocasión posterior, Cristina Almeida sí se pronunció sobre el tema ya que en el debate era la única que se posicionó de forma clara contra los vientres de alquiler:

*Contradicciones internas que llevan a unir a, por ejemplo, católicos y a feministas contra los vientres de alquiler y dividen al movimiento LGTBI donde un sector está en contra (feminista) y otro a favor. El caso es que el sistema sabe que el útero artificial (ectogénesis), ya investigado con la excusa oficial de salvar a grandes prematuros, sería la solución perfecta y aceptable porque si lo único que te parece rechazable es la explotación de la mujer, que los bebés fueran gestados por aparatos tecnológicos y no por personas sería perfecto. Otro problema son los derechos de los bebés humanos a ser gestados por sus madres, pero esa es otra historia. Esa postura sería apoyada seguramente por feministas maternalistas o pro crianza y parto respetuoso pero este sector, salvo excepciones, encuentra totalmente aceptable la inseminación artificial, la maternidad planificada sin padre, la ovoventa, la compra de embriones “sobrantes”, etcétera.

 

ACTUALIZACIÓN 23/03/2018

He encontrado este fragmento de un artículo muy interesante que nos habla de las vinculaciones entre la Open Society de Soros y la legalización de la prostitución sexual (no reproductiva, por ahora):

Veamos algunas instituciones y personajes. Quizás el más conocido sea el financista George Soros. A través de la Open Society Foundation, Soros ha aportado 11 billones de dólares en los últimos 30 años para la despenalización de la prostitución y las drogas8. Obviamente, también tiene aliados en influyentes medios de prensa como The Economist, donde suelen aparecer, regularmente, artículos cuya intencionalidad es explícita, como aquel cuyo título reza: “Prostitution: a personal choice”9. La OSF sostiene muchas organizaciones en todo el mundo dedicadas a la promoción de estas ideas, como el Comité Internacional para los Derechos de los TS en Europa y la Sex Workers’ Rights Advocacy Network. Incluso, en el 2015 llevó adelante una campaña en Irlanda para sostener la batalla que estaba dando la Alianza de Trabajadoras Sexuales Irlandesas contra las nuevas leyes en marcha, un episodio bastante parecido al que protagoniza AMMAR aquí.10  Otro millonario que pone fondos en organizaciones que, “sin fines de lucro”, dan la batalla por la legalización, es Bill Gates quien dona algunos dineros a la Robert Carr Fund (http://www.robertcarrfund.org/), con sede en Holanda. De nuevo, detrás de los derechos civiles, los DDHH, la salud, la lucha contra el SIDA y el derecho al TS, van los dineros del lobby proxeneta internacional

El lobby proxeneta ha tenido éxito en copar el campo de los DDHH. Así, vemos defender la legalización de la prostitución, directa o indirectamente, a organizaciones como Amnistía Internacional11, HRW (Human Rights Watch)12 y ACLU (American Civil Liberties Union Foundation). Lo mismo ha sucedido con el campo de la salud. Con la excusa de combatir al SIDA y otras enfermedades de transmisión sexual, organizaciones internacionales representativas de la problemática, como la UNAIDS (United Nations Against AIDS), la  UNDP (United Nations Development Program) y la WHO (World Health Organization), empujan en el sentido de la legalización. En todos estos lados, gente como Soros o Gates ponen “desinteresadamente” sus recursos “caritativos”.

Una institución resume ambos temas y los alinea hacia la legalización. La Global Network of Sex Work Projects (NSWP) cuyo lema es Promoviendo la salud y los DDHH,

“existe para posicionar las voces de las personas que ejercen trabajo sexual a nivel global, y para conectar a redes regionales que abogan por los derechos de las mujeres, hombres y personas trans que ejercen trabajo sexual. La NSWP es una organización basada en membresías. Nuestros miembros son organizaciones y redes lideradas por personas que ejercen el trabajo sexual a nivel local, nacional o regional, y a lo largo y ancho de cinco regiones: ÁfricaAsia y el PacíficoEuropaAmérica Latina y Norteamérica y el Caribe.”13

Relacionado:

– En este texto no me he detenido a pormenorizar los efectos en los niños, más allá de la cosificación y la mercantilización, porque ya ha sido desarrollado en otras ocasiones. Recomiendo este otro texto de Ibone Olza: https://iboneolza.wordpress.com/2018/04/17/si-quieres-ser-padre-o-madre-por-gestacion-subrogada-necesitas-esta-informacion/

El “impacto de género” en el soterramiento de la M-30

Yo os lo diré en pocas líneas y en dos minutos.

Os hablaré del impacto

de esos parques floridos

de esas carreteras bajo el suelo

de las chimeneas que expulsan humo

de los pisos que se revalorizan

de poder pasear donde antes había coches…

Os podría hablar del impacto de las constructoras

esas que se reparten todo,

esas que vuelven a subcontratar

en un infinito juego de matrioskas

o de tráfico de jornaleros.

Pero hoy no lo haré.

¡Que murieron nueve hombres!

Ese ha sido el impacto de género.

Nueve vidas, nueve familias, nueve muertes.

Que hubo mil accidentados,

de esos que llaman “leves”.

Que dieciocho fueron “muy graves”,

Que a uno de ellos lo busqué por todos los medios,

para ver su rostro,

poner cara al dolor,

quizás entrevistarle.

Yo conocí a uno de esos hombres.

Está vivo pero en silla de ruedas

con el cuerpo paralizado al sur de su cuello.

Vino de un país de otro continente

con una licenciatura bajo el brazo.

Rompe todos los tópicos.

Sonríe mucho y es alegre.

Por sus mensajes en las redes sociales

sé que cree en Dios y en el fin del mundo.

No fui capaz de hacer la entrevista,

no me atreví a preguntar qué le pasó,

solamente pude saludarle

tratar de entenderle,

a pesar del idioma y la traqueotomía,

y darnos un abrazo.

Este es el impacto de género del soterramiento de la M-30.

 

Relacionado:

 

Libertad para jugar

(Aunque esta carta va con mucho retraso, más vale tarde que nunca.)

Señores del Ayuntamiento de Madrid,

Dejen efectivamente a los niños y a las familias en paz. La libertad para jugar no consiste en decirnos qué les tenemos que regalar o no regalar a nuestros hijos. Para empezar, no sé si se acuerdan de cuando eran pequeños, pero son los niños los que escriben la carta a los Reyes Magos. Muchas personas estamos hartas de su moralina, de meterse en la vida personal de la gente, de gastar el dinero en semejante chorrada publicitaria, al mejor estilo del PP que gobernaba antes.

No hay nada malo en que te guste jugar a lo que sea, mientras no sea peligroso o dañino para uno mismo o para los demás. Tampoco hay absolutamente nada malo en que a una niña le gusten las princesas o las cocinitas y no quiera ir a la Luna. ¿Acaso tienen algún prejuicio no declarado contra la maternidad, con ser ama de casa o con los cuidados en general? ¿Son algo despectivo de lo que debamos estar avergonzadas? Tampoco hay nada malo en los niños que juegan con coches, construcciones o a papás con sus muñecos.

Los estereotipos sexuales existen en todas las culturas y los niños lo único que hacen es imitar el mundo de los adultos mientras juegan. De hecho, lo que están haciendo con este anuncio no es crear libertad sino proponiendo un camino y dirigiendo esos estereotipos hacia otro lado. Las razones por las que han hecho este anuncio son las que deberían ustedes explicar. Dejen de dedicar el dinero a guerras culturales y subvenciones a los amiguetes. Les recuerdo que siguen sucias nuestras calles y nuestros parques, aquellos donde nuestros hijos juegan, porque no han tenido el valor de cumplir su promesa electoral (lo confieso, la única en la que tenía puesta alguna esperanza aunque nunca vote) de remunicipalizar la limpieza de Madrid y volver a recuperar los turnos de limpieza que había antes. Ya sabemos que lo que les interesa es sustituir la lucha de clases* por la lucha de géneros o, más bien, la confusión de género y, por eso, está claro que enfrentarse a Ferrovial y otras contratas es algo complicado, requiere valentía. Hacer este video, sin embargo, lo puede hacer el más cobarde y manipulador de los burócratas culturales. Así nos mantienen entretenidos con pseudopolémicas sobre el sexo de los ángeles mientras lo material, los barrios, siguen sucios por los grandes despidos que hubo hace unos años y que motivaron unas sonadas huelgas de la limpieza urbana. Son ustedes unos lacayos del gran capital, del oligopolio que domina la economía. No tienen vergüenza y por eso ahora van a por los más pequeños. Y la limpieza es tan sólo uno de tantos problemas que siguen sin resolver en nuestros barrios.

La idea de que una niña por el hecho de jugar a mamás o cocinitas no puede querer ser astronauta es completamente estúpida, por cierto. Al igual que puedes ser una niña muy femenina y que te encante jugar al fútbol o las contrucciones. La complejidad de lo humano es algo que ustedes, la gente que promociona esta clase de iniciativas, no logra comprender. Y el manifiesto es simplemente patético y va, como siempre, hacia la ideología del capitalismo integral transhumano: no hay límites, no hay reglas, se utiliza la palabra “todo” como tres veces… Es decir, pretende ser totalitario y abolir todas las fronteras. Mala suerte, el ser humano necesita estereotipos, incluso para romperlos cuando sea necesario. La subversión necesita de la norma y la norma de la subversión. Sin límites y sin reglas no podemos desarrollarnos correctamente y nos hundimos. Peor aún, es imposible la convivencia y el lenguaje necesita reglas compartidas, dado que somos seres sociales. La vida tiene límites, la biología los tiene, el crecimiento y el desarrollo industrial también, nuestra vida fértil tiene límites, nuestra salud también. Todo comienza y todo acaba. No podemos volar como los pájaros. Tenemos una piel, que es la frontera entre nosotros y el medio, los demás.

En el capitalismo integral y en el “sueño americano” todo es posible, puedes ser quien quieras ser, todo el mundo puede llegar a ser el Presidente de los EEUU… Todo es posible con tu esfuerzo y voluntad… Falso. No todo es posible. Con dinero sí parece que todo sea posible, ¡se pueden comprar hasta mujeres y bebés mediante “vientres de alquiler”!

No hay libertad si me dicen con qué puedo o no puedo jugar. El rosa y el azul son culturales pero la división sexual del trabajo y la división sexual de la estética es un universal en la especie humana. Es decir, puede que según las épocas históricas a veces el rosa sea para niña y a veces sea para niño o se usen otros colores u otras formas. Pero siempre habrá dos modelos, dos roles, dos formas de estar en el mundo estereotipadas, al menos en nuestra cultura histórica que es la que primero nos tiene que preocupar.

Frente al estereotipo es donde habrá diversidad, libertad, individualidad, y variabilidad. El estereotipo es una referencia mental para poder cada uno encontrar nuestra propia distancia del mismo, para acatarlo, exagerarlo, minimizarlo, subvertirlo. La excepción confirma la norma. En este sentido, la transexualidad misma se basa en estereotipos y sin estereotipos no sería posible la transexualidad. Por otro lado, como ejemplo, un drag queen de hecho está jugando con un modelo de mujer llevándolo al límite teatralizado pero siempre teniendo de referencia “el arquetipo” culturalmente compartido, reconocido e identificable por el grupo al que pertenece. Por eso, en el fondo, aunque en estas patrañas de ingeniería social nos usen a las mujeres, a los niños, a los gays o los transexuales como excusa, algunas personas ya nos hemos dado cuenta de que somos utilizados para fines muy oscuros y bajo la bandera de la supuesta defensa lo que se esconde es la destrucción. Es por esta razón que el lenguaje, los patrones, la abolición de los límites, las diferencias o las jerarquías conceptuales se vuelven algo central en la “batalla cultural” por generalizar el caos en las identidades. Y es importante señalarlo, el caos en la vida de las personas conduce a comportamientos autodestructivos. Necesitamos un mínimo de estabilidad y predicibilidad sobre lo que va a ocurrir mañana. No podemos levantarnos un día sin saber en qué sociedad estamos viviendo, cuáles son las nuevas palabras prohibidas y cuáles son las permitidas, si todo cambia tan rápido. Esa precariedad total es la traducción del neoliberalismo a la vida emocional y cotidiana de las personas. Como decía Franco Battiato: “Busco un centro de gravedad permanente…”. Pensemos que los cambios culturales tan grandes que se han dado durante el siglo XX y XXI han sido muy drásticos, las culturas suelen ser muy estables y no estamos adaptados a vivir en un mundo en el que las modas culturales cambian cada temporada. Los seres sumidos en el caos no pueden defenderse de las agresiones, de ninguna, ni de las sexistas ni de las racistas ni de las clasistas.

El estereotipo es cultural** pero tiene una base práctica biológica, material y evolutiva. Si no, las culturas que lo mantienen habrían perecido por el camino. Si han llegado hasta nuestros días era porque el modelo les funcionaba en su ambiente. No es baladí que incluso en las sociedades matrilineales como la de los Mosuo existan esterotipos, división sexual del trabajo, etcétera. ¡Les iba bien! Quiero recordar que en esa cultura el papel del “padre social” es ejercido por el hermano de la madre, no por el amante con el que se tienen los hijos. Pero aún así, los hombres son los que ejercen los puestos políticos representativos. Podemos pensar que esto se puede cambiar con ingeniería social o simplemente respetar su cultura y dejarles vivir como a ellos les vaya bien. Los problemas para los Mosuo, sin embargo, empezaron cuando el PC chino y sus revoluciones culturales pretendieron uniformizarlos con el resto del país por decreto y forzar matrimonios de convivencia en el mismo hogar. Y, salvando las distancias, esto es lo que pretende Ahora Madrid y muchos otros: una cultura por decreto, una forma de estar en el mundo a través de la legislación, ingeniería social, cero espontaneidad, todo dirigido desde la política institucional. Y a eso lo llaman, paradójicamente, libertad para jugar. Curiosa paradoja que ahora el capitalismo oligárquico vaya camino de realizar su propia revolución cultural de la mano de la disidencia controlada, la izquierda que decidió financiar para controlar durante la Guerra Fría a través de las fundaciones filantrópicas que tantos libros, cátedras y estudios de género dieron en EEUU y cuyo resultado, una vez lanzada la bola de nieve a lo largo de los años, son estos engendros como Ahora Madrid o Podemos de los que ustedes forman parte…

Siempre van a existir modelos y estereotipos así que no traten de negar su existencia para después, con la excusa de la libertad y de luchar contra ellos, establecer un nuevo estereotipo asexuado impuesto desde arriba. Como la tendencia mundial es sustituir a gran parte de la especie humana, los trabajadores, por robots en esta nueva revolución tecnológica que estamos viviendo (“sobramos”, demográficamente hablando…) lo cierto es que tiene bastante sentido, porque efectivamente las máquinas robóticas no tienen sexo ni procrean. También tendrán atrofiada su sexualidad las quimeras o los seres humanos modificados genéticamente, el culmen de la domesticación que comenzó en el Neolítico. Después de domesticar plantas y animales, ahora le toca el turno a los humanos. Para ello hay que terminar con la procreación natural y fomentar la reproducción artificial, como con las plantas. Y para eso hay que usar de excusa a determinados colectivos subvencionados que no representan a sus supuestos representados sino a quienes les financian. Ya somos muchos los que estamos más interesados en hablar de dinero, de seguir la pista del dinero, que de hablar de debates filóficos o metafísicos, señores.

Un cordial saludo,

Tania

*Respecto al tema de la limpieza, en realidad esos cuatro turnos que había antes y los despidos se podrían haber evitado con fuerza sindical sin necesidad de remunicipalizar nada ya que las condiciones laborales se pueden mejorar en la empresa privada si tienes la energía suficiente para negociar. Pero, claro, ya sabemos que la gente se afilia, si es que lo hace, a sindicatos totalmente subvencionados y comprados y, peor aún, está ya tan sumida en la soledad, la indefensión aprendida y el caos que prefiere rendirse antes de luchar.

** Obviamente, que una niña de nuestra cultura actual juegue a pintarse las uñas es debido a que esa actividad está dentro de las asociadas a las mujeres adultas. Yo y muchas otras mujeres no solemos maquillarnos ni pintarnos las uñas, o no llevamos tacones, pero creo que todo el mundo puede entender por qué las niñas quieren jugar a hacer eso y les hace muchísima ilusión. ¿Quiere decir que de mayor se van a maquillar? Nadie lo sabe. Lo que sí que se sabe es que esas modas fueron impuestas desde arriba por determinadas empresas, tampoco fueron estereotipos creados de abajo a arriba por el pueblo o por evolución de la propia cultura. Por ejemplo, el esmalte de uñas es un derivado de la pintura para coches.

Operación Triunfo y la “batalla cultural”

Soy seguidora de OT 2017-2018 desde el comienzo. Además, esta edición es digna de verse desde la óptica del estudio de la ingeniería social, ya que los libros que me ha dado por leer últimamente me han llevado en esa línea y resulta harto interesante. Por eso, no me he podido resisitir a dejar un mensaje en este artículo de eldiario.es con un título tan significativo “Operación Triunfo y la batalla cultural: la televisión como generadora de sentido común”:

El titular no podía haber sido más acertado al hablar de batalla cultural en un periódico como este, vinculado al multimillonario e inversor de, entre otros, transgénicos de Monsanto o militarismo de la mano de Carlyle, llamado George Soros. Yo confieso que veo y me entretiene esta edición de OT pero tengo clarísimo que hay una cuota de temas que hay que tratar y promocionar a nivel cultural en España dentro de la llamada guerra fría cultural que todavía padecemos. Recomiendo encarecidamente la lectura del libro de Stonor Saunders titulado “La CIA y la guerra fría cultural”, después, como siguiente paso, está muy bien seguir la pista del dinero de muchos activistas, ongs, asociaciones y medios de comunicación. Quizás después se de cuenta de que las cosas no fluyen de forma tan espontánea, de abajo a arriba sino que más bien fluyen de arriba hacia abajo desde las cátedras universitarias, las becas fullbright, las fundaciones del filantrocapitalismo Rockefeller, Ford, etcétera. En fin, que el tema ya aburre pero la gente seguirá demandando pan y circo. Yo volveré a ver OT desde este punto de vista. La verdad es que es interesantísimo ver ingeniería social en vivo y en directo, aunque solo sea a nivel antropológico. Ya tenemos el coco lavado antes de que las cámaras nos apunten. Por no hablar de la promoción de la tecnopolítica a través del voto telemático, algo que aplicado a las elecciones generales puede ser peligrosísimo pero hacia eso vamos.

Y un segundo mensaje:

Pero, un momento… ¿Los teléfonos a los que había que enviar los sms para votar en OT a qué empresa pertenecen? Por ejemplo, para salvar a algún concursante había que mandarlo al 27734… https://www.numerostelefono.com/sms-premium/27734/. Ah, vale, Alterna proyect marketing. ¿Y a quién pertenece esa empresa? A Eurostar Mediagroup. Vaya, no parece que se lleve tan mal con algunos políticos del PP. https://www.tribunasalamanca.com/noticias/la-usal-endosa-a-la-empresa-eurostar-mediagroup-la-labor-de-comunicacion-del-viii-centenario-sin-concurso-publico . Ver también: http://www.eldiario.es/politica/Defensa-Sigma-Tierra-contenidos-Ejercito_0_609989094.html Pero sí, seguid hablando de “cambio” y “revolución” porque efectivamente es así pero a peor… Un cordial saludo.

Y podría seguir compartiendo mis obsevaciones sobre la “batalla cultural” en OT dentro de la agenda de capitalismo integral y dictadura tecnocrática que se va imponiendo poco a poco pero mis obligaciones son mucho más importantes que todo esto. De hecho, si hay esperanza, está ahí, en los vínculos reales, en la práctica y no en la teoría, en los hechos y no en las palabras rimbombantes, en lo que quede de espontáneo y no dirigido.

Un saludo a los hipotéticos lectores.