Experiencias de Higiene Natural Infantil con un bebé de 9 meses.

Hace tiempo que no actualizo para hablar sobre el momento en el que nos encontramos ahora, justo antes de empezar a gatear y comenzar a explorar el mundo por sí mismo. Sí, suena emocionante, y parece que Félix está más interesado en moverse que en quedarse quieto un momento para hacer pis, mamar o vestirse.  Os cuento cómo vamos:

– Las cacas: como siempre, fáciles de anticipar. Ya come bastante comida sólida, así que ya no son líquidas. Suele hacer una vez al día, por la noche. Ya lo sabemos así que después de cenar y antes de dormirle, en una de las veces que hace pis, le dejamos más tiempo para que se relaje a gusto. Como pesa, usamos el orinal y al tener ganas, se queda quieto y tranquilo, sin esa actividad que suele tener desenfrenada durante todo el día. Ayer se me olvidó ponerle a hacer caca en su hora habitual y le intenté dormir. Por supuesto, se negaba y no paraba de expresarme (en su idioma de gestos, gruñidos y canturreos nerviosos) que necesitaba su “momento orinal”. De repente, caí en la cuenta y dejé de acunarle. Le puse y parecía aliviado “¡Por fin me entiendes, mamá!”, se quedó sentadito hasta que terminó. Después, a dormir.

– Los pises: son mucho más fáciles de pillar ahora, bastante, bastante más. Creo que es porque las tomas de teta son más espaciadas, aunque supongo que toma más cantidad, y por eso hace más cantidad también de pis cada vez. En cuanto a comunicación, señala activamente si no le pongo, cosa que antes casi que no hacía y me guiaba sólo por mi intuición (“ahora debe tener ganas”). Antes simplemente probaba, le daba la oportunidad y se quería hacía, y si no, pues no. Ahora, si está jugando y se queja, le pongo encima del orinal. Yo no hago ni “psss”, ni “shhh”, sólo le pongo encima y eso hasta hace poco bastaba. De repente, los últimos días no para de moverse quieto y muchas veces le pongo encima del w.c. y se pone a jugar con el papel, quiere agarrar la tapa de la taza del water… ¡Es una locura! Todo esto es una novedad, antes parecía tan fácil… He encontrado un truquillo y es tirar de la cadena o abrir el grifo (un clásico). Cuando lo hago, deja de jugar con lo que tuviera entre manos o lo que quisiera agarrar, y se queda mirando el agua caer fijamente. Entonces, hace pis.

– En la calle: Antes de salir de casa le ofrezco una oportunidad de hacer pis en la palangana y cuando llegamos al sitio volvemos a visitar el baño. Normalmente tiene el pañal seco, si el viaje dura media hora más o menos, así que lo utilizo a modo de calzoncillo, sin cobertor. Hoy, por ejemplo, he ido a clase de yoga para mamás y bebés y hemos hecho eso. Antes de que acabara la clase, se ha puesto a quejarse, le he ofrecido teta y no quería. Después, se ha tirado un pedete (clara señal, jejeje) y he ido al baño con él. ¡Quería hacer pis!

– En casa: le tengo sin pañal casi todo el tiempo (menos en las siestas). Si no estoy atenta cuando me avisa moja la sábana impermeable y su pantalón. Entonces le cambio inmediatamente. Ya hacía pocos meses que me había dado cuenta, pero por las mañanas hace más pis que por las tardes, así que la tarde siempre es un mejor momento para quitar el pañal.

– Por las noches: de esto se suele encargar el papá (algún día espero que escriba algún texto para el blog sobre este tema) y no ha habido cambios. Sigue despertándose cuando tiene ganas de hacer pis, le pone medio dormido y yo le doy de mamar después. Últimamente Guille se despertaba demasiado tarde y Félix ya llevaba un rato agitándose en la cama y al final mojaba el pañal. Esta noche he probado yo, y como si duermo al lado me despierto nada más empieza él a avisar, ha hecho pis en la palangana y ha seguido con el pañal seco. Lo que ocurre es que normalmente estamos demasiado dormidos como para ponerle nada más agitarse, pero que conste que los bebés son conscientes de que van a hacer pis, no lo suelen hacer dormidos y se medio despiertan y mueven en la cama antes de hacerlo.  Si nadie les pone, se mean encima y al rato, al sentirse mojados, se despiertan quejándose de tener el pañal húmedo.

Estamos en una etapa en la que moja menos pañales pero como me niego hacer recuento (hubo un tiempo en el que hice la tontería de hacerlo…), no sé exactamente cuántos son.  A modo de ejemplo, hoy han sido como tres por la noche, uno en la siesta, uno al llegar a casa de hacer unos recados y una vez se ha mojado el pantalón en casa. Quiero aclarar que cuando digo un pañal quiero decir un pis, no más, ya que le cambiamos en seguida. Creo que los primeros meses, algunos días mojábamos los mismos pañales que si no le hubiésemos puesto, ya que al estar pendientes de él y saber cuándo estaba mojado, hacíamos muchos más cambios de pañal. La verdad es que no concibo tener a un bebé mojado sabiendo que lo está, ya sea con ropa, pañales de usar y tirar o lavables.

Esta etapa, según la experiencia de muchas madres, suele ser movida (nunca mejor dicho) y muchos bebés dejan de querer que les pongas en el baño. Veremos a ver cómo nos va a nosotros pero la verdad es que por ahora la compenetración es bastante buena. En realidad, no hacemos todo esto por adelantar el proceso de aprendizaje aunque, si es así, eso que nos llevamos. Lo hacemos porque le entendemos, él nos entiende a nosotros, es más cómodo estar sin pañales, está limpio todo el día, nunca se sienta en sus propias deposiciones, la postura le facilita la expulsión de los gases… Una larga lista de motivos.

Sigo buscando madres y padres de Madrid que quieran formar parte de un grupo en el que reunirnos y compartir experiencias sobre HNI (Comunicación de la evacuación), así que ponte en contacto conmigo si quieres saber más.

Sigue nuestra aventura durante el siguiente mes (10 meses): http://www.lacasitadealgodonales.com/blog/?p=385