Lactancia y respuestas adaptativas.

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Estudiando la historia de la lactancia he llegado a este libro: La alimentación y la nutrición a través de la historia (con fotos de “biberones” viejunos muy curiosos) y a esta enigmática cita del pediatra Sánchez Villares, ya fallecido, que me ha dejado reflexionando…

“En los últimos años del siglo XX asistimos a una recuperación de la lactancia materna, comenzando también por los países desarrollados y las clases sociales más elevadas. No obstante, si bien la inician más del 80% en nuestro país, su duración es muy corta (media 3,2 meses). Diversas organizaciones tratan de encontrar un culpable; sin embargo, como señala Sánchez Villares: “la complejidad del fenómeno del abandono de la lactancia materna no permite buscar responsables en solitario: publicidad de la industria láctea, pautas hospitalarias, cambios en los estilos de vida, cambios socioeconómicos y culturales, etc., ya que todos interactúan de forma difícilmente individualizable”. A su juicio, este comportamiento, evidenciado de manera universal, tiene el mismo significado que el descenso de la natalidad en países industrializados. Continúa este autor diciendo que “poco tienen que ver en él las instituciones, ya que en la actualidad, la lactancia materna debe ser entendida como una manifestación más de la conducta humana en íntima relación con la evolución de la sociedad y la dinámica sociocultural, configurando un ecosistema natural que ha venido siendo el soporte de la supervivencia humana durante siglos. Cuando la situación es tan desfavorable que se corre el riesgo de una ecocatástrofe, se ponen en marcha respuestas adaptativas, quizá ligadas al inconsciente colectivo, cuya esencia se nos escapa”.

Sánchez Villares E. Medicina infantil y su problemática. Discurso de entrada en la Real Academia de Medicina de Valladolid. Valladolid: Editorial Sever Cuesta: 1978

Sin embargo, después de encontrar este otro libro, en el que se habla de la lactancia a principios del siglo XX, veo que la crisis de la lactancia materna viene de lejos, más allá de los años 50-60. El libro se llama: “¿Debe emplearse en la Lactancia Artificial la Leche Esterilizada o la Cruda?” y es de 1910. En la página 17 leemos: “En Berlín la lactancia natural ha descendido en 15 años desde un 57,8 por 100 a un 32,1 por 100”. Se refiere a 1885-1900, quiere decirse que en 1900 los porcentajes de lactancia materna y artificial en el Berlín de principios de siglo XX no eran muy diferentes a los españoles actuales, cien años después.

Termino con otra referencia, “¿Por qué los humanos amamantamos a nuestras crías?
La Lactancia Materna en el tiempo largo de la especie.“, de Patricia Aguirre:

“Hoy la alimentación está en crisis (la economía y los valores que también pero esos excede esta nota) y nos encontramos ante un verdadero dilema, si no cambiamos los patrones de consumo de TODOS (tanto los que viven en países pobres y como aquellos que viven en países ricos) peligramos como especie. La industria ha convertido los alimentos en OCNI (Objetos Comestibles No Identificados), las condiciones del mercado productivo no ofrecen empleo para todos por lo tanto el uso tiempo y del ingreso se vuelven problemas prioritarios.

El fin de la era industrial nos enfrenta a condiciones ecológicas, económicas, sociales y simbólicas totalmente diferentes a aquellas que dieron origen al desprecio por la lactancia. Por eso aquellas interdicciones culturales que separaban a la mujer de su cuerpo, excluyéndola de su función nutricia están perdiendo sustento y la lactancia materna se nos presenta como una recuperación de sentidos, ligada a la razón, a la ciencia, a la identidad a la salud, al bienestar económico y psicológico.”