Contención

Cuando el sistema ha entrado en la entropía imperfecta que busca el control total de la vida, la mercantilización de las últimas fronteras y los últimos rincones…

Cuando la tecnología ha sido capaz de amplificar el Mal que coloniza nuestra esencia mutable, se muestra en vano nuestra incapacidad de contención.

Contención. Los límites. Los desbordamientos.

La ciencia galopa como un dron salvaje, dirigida hacia lo estúpido y lo banal, como hija de su madre y hermana, la filosofía y la ética.

Del animal al robot, de la herramienta al arma de destrucción masiva, del dimorfismo sexual a la máquina.

Que nadie frene mi deseo, que nadie frene mi derecho, que nadie frene mi felicidad, que nadie frene mi capricho, que nadie frene mi consumo.

La represión necesaria es la que parte del interior y no de un poder tiránico y maquiavélico.

La represión positiva surge de un sentido de justicia, respeto y amor.

Se llama conciencia.

Es contención.

Lo mejor de la vida no puede estar en venta.

Por mera dinámica interna del sistema, lo que no tiene precio debe ser reprimido.

Y lo que sí se puede tasar debe ser incentivado y publicitado.

Por tanto, la soledad y sus derivados son hoy en día el mejor lugar para invertir.

También en el mercado de futuros.