Trata y violencia

Cuando una se pone las gafas holísticas multicolor la realidad se ve bastante diferente. Empiezas a conectar unas cosas con otras, ves la parte, ves el todo, ves las conexiones y las relaciones entre las personas y los temas. Lo psicológico se relaciona con los social, lo micro con lo macro, lo personal con los político, lo histórico con lo biográfico.
Estaba haciendo otras cosas mientras veía y escuchaba este programa de Cuatro y me he quedado con algunas pinceladas del testimonio de Marcela que me han llamado la atención y he querido transcribir para analizarlas mejor:

http://www.cuatro.com/esclavas/alacarta/

  • “Desde los 12 años intentaba independizarme, todo para escapar de los malos tratos verbales y físicos de la mujer de mi padre”.
  • “Debido a la crisis en Brasil se cerró el bufete de abogados y yo me quedé sin trabajo y no podía costear mis estudios”.
  • “Teníamos un grupo de amigas y me presentaron a esta chica que decía que conocía a gente importante. Ella ostentaba en cosas de marca. “Te puedo llevar a Europa y puedes terminar de pagar la universidad en 6 meses. (…) Puedes cuidar personas mayores o niños””. Se hacen amigas.
  • Mujer proxeneta secuestradora en Portugal: “De aquí no se va nadie porque habéis adquirido una deuda con nosotros. Aquí están vuestros gastos, vuestra deuda es de 5.800 euros. Y de aquí no sale nadie. Primero porque tenemos vuestros pasaportes. Segundo, no conoces absolutamente a nadie. Tercero, tenemos muchos amigos en la policía. Y si escapáis y no os encontramos conocemos a vuestras familias”. “Tú no vas a elegir, te voy a elegir yo cómo vas a vestirte y todo lo que tienes que hacer”. “Ahora os vamos a llevar al club y a las 18h empieza la faena”.
  • Siempre tenía a un hombre de seguridad encima mía.
  • En la redada: Tenía miedo de que me deportaran porque no había terminado de pagar la deuda y mi familia estaba amenazada.
  • Habla de “La chica que me tenía custodiada”.
  • Se las rota mucho, si ve la “misma carne”, no vuelve. El cliente quiere variedad.
  • Se presentó el dueño gallego diciéndola que tenía “cosas pendientes” (deuda) y “Somos como familia, yo soy como si fuese vuestro padre”.
  • El servicio de peluquería costaba X euros, la manicura X euros. Todos los gastos iban a la deuda. Se cobraba todo. También tenían régimen sancionador con multas, por ejemplo, por llegar tarde, de 30 euros. Es una deuda que no la pueden pagar nunca.
  • “Me obligaban a consumir cocaína”. Cuando estaba enganchada se la empezaron a cobrar.
  • En el prostíbulo de Fuenlabrada: “la señora se vestía muy bien, quería ser una mujer muy ostentosa. Tenía un carácter muy difícil. Si tenéis que trabajar sin preservativos vais a trabajar sin preservativos porque aquí mando yo.”
  • La captadora de Brasil sabía dónde vivíamos”.
  • Una vez que ganó mucho dinero con un cliente le dijo a la señora “Yo doy por zanjada mi deuda”. Esta señora me mira con un desprecio. “¿De qué hablas? Tú aquí no tienes ningún dinero.” Llamó al de seguridad para que le diera una paliza.
  • “Dos veces a la semana nos visitaba una ONG que nos daba asistencia sanitaria y un poco de esperanza”. Este punto me ha dejado muy perpleja. No puedo entender cómo una ONG las visitaba en lugar de denunciar a la policía que las tenían secuestradas. ¿O es que hay algo que no se puede explicitar más en el documental porque atentaría contra la idea de que vivimos en un “Estado de Derecho”, un “Estado democrático” y demás?
  • Finalmente fue una mujer de la ONG la que le ayudó y la llevó al piso de protección.

Me ha llamado la atención de nuevo lo importantes que son los lazos familiares primarios y todo lo que ocurre en ellos. Los malos comienzos marcan la psique y la capacidad para autodefenderse en el futuro. Hay una relación entre el maltrato en la infancia, en este ejemplo ejercido por una mujer, y la violencia que se va a sufrir y ejercer en el futuro. Por otro lado, la red utiliza la amenaza de dañar a gente que la secuestrada ama dentro de sus vínculos íntimos, como la amenaza de violar a su sobrina pequeña en Brasil. La violencia psicológica es utilizada de la misma forma que en una secta destructiva para evitar que la víctima pueda salir de su cautiverio y esclavitud. Son las llamadas “cadenas invisibles”.

La deuda económica marca todo el proceso de la misma forma que los clientes pagan por “la mercancía”. El dinero es el anverso y el reverso de esta historia. En otras épocas, además de por las guerras de conquista, las personas también se volvían esclavas por deudas. Esa deuda individual tiene su conexión con la deuda al nivel macroeconómico. Las crisis económicas provocan un aumento de la prostitución forzosa.

No se puede decir que la trata sea parte de un “patriarcado” abstracto en el que “los hombres” explotan y abusan de “las mujeres”. Se trata de una aberración social en la que colaboran hombres y mujeres juntos en explotar, secuestrar y violar a mujeres. En la historia de Marcela encontramos 3 mujeres que la captan, secuestran y prostituyen en colaboración con otros hombres o trabajando para ellos porque, no olvidemos, y este sector no iba a ser menos aunque sea por poco tiempo, los puestos directivos sí están copados por hombres. Y los clientes de este tipo de prostitución a día de hoy son, en abrumadora mayoría, hombres. ¿Qué clase de “ser” nauseabundo puede acudir a este tipo de locales?

La colaboración femenina en las violencias contra las mujeres es un aspecto invisibilizado. Es más, su labor es fundamental e insustituíble dentro de la trata. Sin esas mujeres que engañan a otras, sin esas mujeres que mantienen encerradas a otras, sería mucho más difícil captarlas y prostituirlas. Esas mujeres también son proxenetas y delincuentes. Se están lucrando con la venta del cuerpo de otras mujeres. Son explotadoras sexuales. Tendríamos que preocuparnos por intentar comprender qué es lo que le pasa por la cabeza a una mujer que tiene secuestradas y vigiladas con cámaras de seguridad a 30 víctimas desde su panópticon. Todo por dinero y sensacion de poder y control.

Alguien tendría que comenzar ya a hablar de la relación entre este Estado corrupto que tenemos y la prostitución. Las noticias de policías que protegen prostíbulos (es decir, que protegen a los proxenetas) o extorsionan a prostitutas no pienso que sean noticias aisladas como se nos quiere hacer creer. El Estado que se muestra como salvador de las mujeres con la Ley de Violencia de Género, ¿qué hace para detener la trata? ¿Qué hace con los prostíbulos donde sabe que hay ahora mismo mujeres secuestradas? La clase política y capitalista sabe que la prostitución es un gran negocio y, además, es una válvula de escape de alienación, como el alcohol o la droga, necesaria para mantener cierta aparente “paz social”. Periódicos llenos de anuncios, la patronal de la prostitución dirigida por la extrema derecha, mujeres esclavas y amenazadas… Todo esto ocurre a la luz del día, sin esconderse. Después de ver este documental no puedo dejar de preguntarme cuál es la situación real de la multitud de prostíbulos (pseudolegales, ilegales, clandestinos, chinos, low cost, macroprostíbulos…) que hay en mi barrio. ¿Realmente están las mujeres allí voluntariamente? Callar y no actuar nos hace cómplices.

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