El capitalismo financia a su propia disidencia controlada

«Todo lo que la Fundación Ford hace se podría considerar como mecanismos para hacer el mundo seguro para el capitalismo corporativo». McGeorge Bundy, Presidente de la Fundación Ford (1966-1979) en una entrevista con Leonard y Mark Silk

Cómo sabrán los lectores de este blog, desde hace un tiempo estoy muy interesada en seguir la pista del dinero de ciertas críticas al “neoliberalismo”. También investigo cuáles son las grandes líneas de inversión de las fundaciones filantrópicas capitalistas, como la Fundación Ford, Rockefeller u otras. A la derecha le gusta llamarlo “marxismo cultural” pero la realidad es que de marxismo parece que tiene poco y sí tiene mucho de disidencia controlada izquierdista.

En esta línea, me ha parecido muy curioso encontrar este artículo de un medio nicaragüense, El Nuevo Diario, escrito por Andrés Fidanza en 2008 y titulado “¿La Teología de la Liberación al servicio del Poder Financiero internacional?” que reproduzco a continuación:

Hace pocos meses visitó la República Argentina el teólogo brasileño Leonardo Boff, uno de los pilares de la Teología de la Liberación, para ofrecer, entre otras cosas, una charla gratuita y abierta al público en el Centro Cultural Borges, ubicado en Viamonte 525, en la Ciudad de Buenos Aires.

En dicha conferencia, Boff no sólo ratificó su conocida postura a favor de una alternativa a la agenda neoliberal, sino también su reiterada crítica a la Iglesia Católica como parte del poder (¿capitalista?).

(…)

En síntesis: además de teólogo de la liberación y ecólogo, crítico de la estructura oficial de la Iglesia Católica y crítico del neoliberalismo, don Leonardo Boff se confesó kirchnerista. Pero… ¿quién financió y pagó esa visita? Según se promocionó oportunamente y confirman algunas publicaciones periodísticas, la presentación de Boff en Argentina fue organizada por la Fundación AVINA[3]. Conocer en detalle a este organismo multinacional no-gubernamental permitirá llegar a una extraña conclusión: la rancia plutocracia imperialista angloamericana promociona a un intelectual “de izquierda” y católico “rebelde”, ya que detrás de la mencionada Fundación, encubierta por una serie de organizaciones y organismos “caritativos” y “filantrópicos”, se encuentra la corporación Rockefeller, como alma mater de las actividades de la Fundación Avina. La pregunta es por qué los Rockefeller y el poder que ellos representan promueven a quien aparentemente está en sus antípodas.

(…)

Pero Avina no es una institución que trabaja sola o aislada en América Latina y en el resto del mundo, sino que está asociada a la Fundación Rockefeller, específicamente a un emprendimiento global de ésta última, organizado en Bellagio (Lago de Como, Italia) desde abril de 2003, junto a la Fundación San Pablo, de Turín. Este emprendimiento global fue denominado Bellagio Forum for the Sustainable Development (BFSD)/Foro de Bellagio para el Desarrollo Sustentable. La finalidad de esta mega-organización es de promover y alcanzar la sustentabilidad global, coordinando y asociando las actividades individuales a través del ensamble en proyectos comunes[5]. En este sentido, la Fundación Avina se desenvuelve en el marco de la estrategia “filantrópica y caritativa” de la dinastía Rockefeller[6].

No hay que olvidar que la dinastía Rockefeller es la cara visible del minúsculo pero poderosísimo poder económico transnacional que paulatinamente se ha ido adueñando de los recursos naturales y de las riquezas que produce el mundo en su conjunto, básicamente a través de los organismos arriba mencionados. Si con la mano derecha los Rockefeller y el
poder plutocrático que representan concentran en sus manos gran parte de la riqueza mundial, con la otra mano –a través de Fundaciones y organizaciones “filantrópicas”- fomentan y financian iniciativas que sirven para controlar y dirigir la reacción que despierta en los pueblos y naciones saqueados el despojo y el consiguiente empobrecido masivo
producido.

En líneas generales, el Nuevo Orden Mundial instaurado por este poder transnacional ha promovido y ayudado a instaurar un sistema económico, social y político que le ha posibilitado el acaparamiento de gran parte de la riqueza mundial. Las fundaciones “filantrópicas” le permiten “poner paños fríos” a la reacción que suscita el mencionado acaparamiento y
empobrecimiento mundial, financiando organizaciones sociales apolíticas que se ocupan de paliar o remediar económica o socialmente los “males” neo-liberalismo, pero sin cuestionar en concreto al poder real que lo ha instituido. De la misma manera, se ocupa de financiar y divulgar la actividad de intelectuales, muchas veces inclusive con perfil de “progresistas” o “revolucionarios”, que elaboran teorías y propuestas que en el fondo no cuestionan el poder de esta oligarquía depredadora mundial, y hasta lo encubren o disimulan, formulando acciones éticas insulsas, extrañas a las raíces políticas, históricas y culturales de los pueblos a los que pretenden “adoctrinar” con estos “nuevos pensamientos”. Si se leyeran con atención las propuestas, estrategias, valores y misiones de todas estas organizaciones y fundaciones, se podría ver con claridad que por lo general proponen cursos de acción que hacen hincapié en la acción inmediata, pero totalmente alejados de marcos y criterios políticos; que proponen esquemas de interpretación y de acción aplicables universalmente, sin tener en cuenta las particularidades nacionales, como un modelo ajeno a la idiosincrasia y personalidad de los pueblos no europeos o no sajones; que estos modelos son en realidad impostaciones del American Way of Life, eticista y apolítico.

En consecuencia, a través de la Fundación Avina, la Fundación Rockefeller ha financiado la presentación en la Argentina de Leonardo Boff, gran “crítico” del neoliberalismo contemporáneo. La pregunta surge sola: ¿por qué los padres y creadores del neo-liberalismo planetario financian y apoyan a quien los critica? ¿Será que las definiciones políticas de éste son funcionales a la estrategia de dominación planetaria de esta plutocracia financiera internacional?

Es decir, las preguntas de este periodista son las mismas que comencé a plantearme yo hace tiempo. Y como la cosa va de religiosos me gustaría añadir otra cuestión que me parece muy relevante: varias asociaciones religiosas que organizaron el Sínodo de la Amazonía recibieron y aceptaron dinero de la Fundación Ford, que como sabéis está vinculada tanto a la creación de trigo y arroz transgénico junto a la Fundación Rockefeller, como al Congreso por la Libertad Cultural de la CIA durante la Guerra Fría (ver libro de Stonor Saunders). Pero, además, lo que es más chocante, es una fundación que subvenciona a colectivos feministas, LGTB, a asociaciones que defienden el aborto y los anticonceptivos, lo que entra en contradicción con la doctrina cristiana católica sobre la vida, el matrimonio y la familia.

El periodista brasileño que sacó a la luz la financiación de la Fundación Ford fue Bernardo Küster y en detalle se resume así, según este artículo de Infovaticana:

Desde 2010 el CIMI ha recibido de la Fundación Ford 739.269 dólares, mientras que el Consejo Indígena de Roraima -sección local del CIMI- ha recibido, de 2006 a 2018, 1.164.906 dólares. Las otras dos organizaciones financiadas por la Fundación Ford son la Coordinación para la Organización de los Pueblos Indígenas de la Cuenca Amazónica (COICA, 4.097.535 dólares entre 2007 y 2018) y la Coordinación de las Organizaciones Indígenas de la Amazonia Brasileña (COIAB, 1.623.443 dólares entre 2010 y 2018).

El periodista Edward Pentin planteó directamente la cuestión sobre estas evidentes contradicciones en una rueda de prensa y el Arzobispo Roque Paloschi salió, como se suele decir, por peteneras:

La Fundación Ford le da a todos los palos. También lleva años financiando todo tipo de ongs “alternativas” de “izquierdas” a través del Foro Social, como señala este artículo de Michel Chossudovsky publicado en Rebelion con un elocuente título: “Globalistas y élites controlan los movimientos populares”

El Foro Social Mundial y el Foro Económico Mundial, las ONG y movimientos de oposición a la globalización están controlados por las mismas fuerzas ante las cuales protestan.

(…)

Los programas de muchas organizaciones no gubernamentales y movimientos populares dependen en gran medida tanto de fondos públicos como privados, incluyendo las fundaciones Ford, Rockefeller, McCarthy, entre otras. El movimiento anti-globalización se opone a Wall Street y a los gigantes del petróleo controlados por Rockefeller y otros.

Sin embargo, las fundaciones y organizaciones benéficas de Rockefeller y otros, generosamente fundan redes progresivas anti-capitalistas, así como los ecologistas (frente a las grandes petroleras) con el fin último de supervisar y formar sus diversas actividades. Los mecanismos de «fabricación de disidencia» requieren un entorno de manipulación, un proceso de presión y la sutil cooptación de los individuos dentro de las organizaciones progresistas, incluyendo coaliciones anti-guerra, ambientalistas y el movimiento anti-globalización. Considerando que los medios de comunicación «fabrican consentimiento», la compleja red de organizaciones no gubernamentales (incluidos segmentos de medios alternativos) son utilizados por las élites corporativas para moldear y manipular el movimiento de protesta.

(…)

Desde el principio, en 2001, el FSM fue apoyado por el financiamiento de la Fundación Ford, que se sabe que tiene vínculos con la CIA que se remontan a la década de 1950: «La CIA utiliza fundaciones filantrópicas como el conducto más efectivo para canalizar grandes sumas de dinero a proyectos de la Agencia sin alertar a los destinatarios sobre su origen. » (James Petras, la Fundación Ford y la CIA, Global Research, 18 de septiembre de 2002)

El mismo procedimiento de cumbres financiadas por donantes que caracterizó a las cumbres de la década de 1990 (Cumbre Popular) se incorporó en el Foro Social Mundial (FSM): «…Otros financistas del FSM (o ‘socios’, como se les conoce en la terminología FSM) incluyó la Fundación Ford, – baste decir aquí que ha trabajado siempre en la más estrecha colaboración con los EE.UU. y la Agencia Central de Inteligencia para avanzar los intereses estratégicos de EE.UU., la Fundación Heinrich Boll, que está controlada por el partido alemán Los Verdes, socio en el presente [2003], el gobierno alemán y un partidario de las guerras en Yugoslavia y Afganistán (su líder, Joschka Fischer, es el [ex] ministro de Relaciones Exteriores de Alemania), y los principales organismos de financiamiento como Oxfam (Reino Unido), Novib (Países Bajos), ActionAid (Reino Unido), y así sucesivamente. Sorprendentemente, un miembro del Consejo Internacional del FSM, reporta que «fondos considerables» recibidos de estos organismos «hasta ahora no despertaron ningún debate significativo [en los cuerpos FSM] sobre las posibles relaciones de dependencia que pueden generar.» Sin embargo, admite que con el fin de obtener fondos de la Fundación Ford, los organizadores tuvieron que convencer a la base de que el Partido de los Trabajadores no estaba involucrado en el proceso.»

(…)

«Otro mundo es posible», pero no puede ser alcanzado de manera significativa en el marco del presente acuerdo. Una reorganización del Foro Social Mundial, de su estructura organizativa, sus mecanismos de financiación y el liderazgo es necesaria. No puede haber ningún movimiento de masas que tenga sentido cuando la disidencia es generosamente financiada por los mismos intereses corporativos que tienen como objetivo limitar y eliminar el movimiento de protesta. En palabras de McGeorge Bundy, presidente de la Fundación Ford (1966-1979), «Todo lo que la Fundación Ford hace se podría considerar como mecanismos para hacer el mundo seguro para el capitalismo corporativo».

Traducido por Luis R. Miranda

Relacionado:

Yo apoyo el control parental de los contenidos en la escuela (pin parental)

Pues eso. Yo apoyo el control parental de los contenidos ideológicos en la escuela (eso que Vox denomina con un nombre horrible “pin parental”). Esto es algo lógico y cualquier padre puede mandar por burofax al Director del colegio esta petición y tendría todo el derecho a hacerlo, independientemente del partido que lo promocione o de que alguien lo quiera prohibir. Además, un burofax no se puede rechazar. Pero no me quedo ahí. También apoyo un pin parental contra el uso de Class Dojo o apoyaría un pin parental tecnológico, como el que se defiende en el libro Glow Kids, escrito por Nicholas Kardaras que reproduzco traducido a continuación:

Querido profesor y/o Administrador del Colegio:

Me gustaría pedir con todo el respeto que toda la educación de mi hijo y el contenido educativo sea presentado sin el uso de dispositivos electrónicos. Esto incluye el uso de tablets, portátiles y ordenadores de mesa.

Nos gustaría ayudar a nutrir y apoyar el desarrollo educativo, social, psicológico y emocional de nuestro hijo todo lo posible y hemos empezado a preocuparnos por los potenciales aspectos negativos de las tecnologías de pantallas en niños pequeños.

Comprendemos que usted, como la escuela, tiene la responsabilidad de dar a nuestro hijo un contenido y curriculum aprovado por el estado. Estamos completamente de acuerdo con eso. Pero es nuestro derecho como padres asegurarnos de que el medio a través del cual se presenta la educación de nuestro hijo sea seguro y no sea problemático clínicamente o a nivel de desarrollo.

Ha habido abundante investigación indicanto los efectos adversos de las pantallas electrónicas en el desarrollo de los niños en atención, a nivel cognitivo y social  cuando son expuestos en edades demasiado tempranas. Por favor, sea libre de ir a la web www.glowkids.com para una lista completa de investigaciones revisadas.

Sinceramente.

El padre/padres de: ____________________

Desgraciadamente, los planes de estudios actuales contemplan la llamada “competencia digital” que incluye el acceso a ordenadores de niños aunque sea para jugar. ¿Para qué? ¡Ah! No sabemos, es que los niños tienen que tener contacto con los ordenadores porque todo el mundo sabe que si no, no sabrán usarlos de adultos… Y, mientras, leemos que los creadores de Google se formaron en escuelas Montessori y que muchos directivos de Silicon Valley llevan a sus hijos a colegios sin pantallas. Tecnología sí, pero con sentido y con una evaluación previa de beneficios y riesgos. En casa intentamos retrasar el uso de pantallas y de internet lo máximo posible, ¿por qué los colegios van en la dirección opuesta si se sabe que no es positivo para los niños?

¿Es tan complicado de entender esto del “pin parental”? El nombre es raro, eso es cierto, pero de toda la vida ha existido la autorización paterna para excursiones, en referencia a la ley de protección de datos, el uso de imágenes de los niños y demás. Sin embargo sienta mal que haya padres que quieran saber de antemano de qué se les va a hablar a sus hijos, y si se les va a adoctrinar en temas que podrían ir en contra de sus valores o no estar basados en evidencias científicas.

¿Alguien se imagina una charla a escolares en la que se dijera lo que afirma, sin base alguna biológica, antropológica o de sentido común, la nueva directora del Instituto de la Mujer en sus ponencias?

La heterosexualidad, el régimen regulador por excelencia, no es la manera natural de vivir la sexualidad, sino que es una herramienta política y social con una función muy concreta que las feministas denunciaron hace décadas: subordinar las mujeres a los hombres; un régimen regulador de la sexualidad que tiene como finalidad contribuir a distribuir el poder de manera desigual entre mujeres y hombres construyendo así una categoría de opresores, los hombres, y una de oprimidas, las mujeres. Fuente: Una aproximación política al lesbianismo. Beatriz Gimeno

Si la nueva directora del Instituto de la Mujer es capaz de decir burradas como esta, sin apoyo alguno de la biología o la antropología o de simplemente el sentido común, podemos imaginarnos que hay permiso para decir cualquier cosa.

¿Tan complicado es informar de las charlas que van a impartir organizaciones externas? ¿Y si uno es anarquista y no quiere que sus hijos escuchen una charla de un soldado o un policía? ¿No tendría libertad de evitarle esa charla a su hijo? A día de hoy no se puede negar que hay una gran controversia sobre la ley de violencia de género, el feminismo que defiende cuotas, una discriminación positiva artificial o una demonización de la masculinidad. Hay personas que nos oponemos a esa ley y no nos gustaría que se les comiera el coco a niños inocentes sobre la misma sin nuestro consentimiento. O al menos que se nos permita estar en esa charla para debatir, denunciar las mentiras pertinentes y que los niños vean que no hay consenso y que los adultos no estamos de acuerdo en estas cuestiones.

Respecto a las charlas de colectivos LGBT subvencionados lo mismo. Queremos saber si se van a organizar charlas, quién las va a dar y cuál va a ser el contenido de las mismas. Los adultos podemos hacer lo que queramos pero con los menores en formación, no. Si hay niños que acosan a otro niño, por el motivo que sea, se les puede citar a ellos y explicarles que no se acosa a los demás y que si siguen serán castigados porque hacen daño. Pero a los niños que no acosan no hay que tratar de reeducarles. Todo el mundo es inocente hasta que se demuestre lo contrario. Lo demás es precrimen. Además, se da la circunstancia de que al colegio uno va a aprender a leer, escribir, sumar y dividir, no a ser adoctrinado por organizaciones subvencionadas que en su mayor parte defienden leyes mordaza ideológicas (“el pin LGTB”), el uso de la reproducción artificial con donantes anónimos y vientres de alquiler, la hormonación (o el uso de bloqueadores de la pubertad) y mutilación de menores de edad que tienen cuerpos totalmente sanos… Eso quizás sea legal pero no tiene por qué ser ético ni aprobado por todo el mundo porque existe la esfera de los valores de cada uno. La propia izquierda vive ahora su propia polémica entre las feministas como Lidia Falcón y la Plataforma Trans (por cierto, todo mi apoyo a Lidia Falcón en este tema concreto). Si dentro de la propia izquierda postmoderna, rockefelleriana, fordista y sorosiana no se aclaran, lo único que van a crear en los niños es una gran confusión mental.

Comunicado Partido Feminista de España

Tengo hijos y me gustaría que crecieran conociendo y valorando la importancia de eso que llaman “heteronorma”, que ha hecho posible que hoy estemos aquí todos (hecho objetivo incontestable). El amor, el compromiso y el deseo entre un hombre y una mujer es lo que ha movido el mundo desde tiempos inmemoriales. Eso es lo que se debería aprender cuando uno es pequeño, no en la escuela, sino en la propia familia y en la sociedad en general. Primero se aprende la norma y después las excepciones. Y la excepción confirma la regla. Sin embargo, cuando leemos proyectos como el Skolae de Navarra, lo único que vemos es una crítica deslegitimadora hacia el amor entre un hombre y una mujer con la excusa de un supuesto “amor romántico”. Solamente habla del “romántico”, no del amor a secas. Los niños deben saber que el AMOR existe y la entrega total a un ser querido no tiene nada de burgués, como afirman la panda de ignorantes que ha ideado Skolae. El AMOR es precisamente lo más revolucionario que hay en los tiempos actuales. Por cierto, el romanticismo también es muy bonito y esta gente no tiene derecho a decirnos lo que nos tiene que gustar a las mujeres, incluso si lo que nos gusta es soñar con ser ama de casa, jugar a princesas y vestirnos del rosa más cursi del mundo.

Creo que no damos ningún valor en los tiempos recientes al matrimonio heteronormativo y lo vamos a pagar caro. 1,3 hijos por mujer y bajando es el resultado de esa ecuación. Una cifra que no miente y dice más que cualquier tipo de charla. Si algo tiene de positiva esa cifra es que cada vez habrá menos niños a los que adoctrinar y las aulas se quedarán cada vez más vacías y los colegios tendrán que cerrar. ¡Y se sacarán menos plazas de profesor! Este dato preocupará a más de algún aspirante a estómago agradecido.

Tampoco parece, una vez más, que como sociedad se haya hecho una valoración de riesgos y beneficios a la hora de dar propaganda sobre la transexualidad entre los menores. Ahora resulta que hay un aumento exponencial en tratamientos de cambio de sexo en niños (y especialmente en niñas) en Reino Unido que han aumentado de 97 en el curso 2009/10 a 2,519 en el curso 2017/18. Un aumento del 4.000%. Yo exijo que en proyectos como Skolae u otros que se inventen, como una asignatura de Formación del Espíritu Feminista, se realice una evaluación de riesgos en base a los datos actuales para que los padres puedan dar un consentimiento informado.

O reaccionamos pronto o este mismo artículo algún día será prohibido o multado con alguna ley mordaza que se saquen de la manga los colectivos subvencionados antinatalistas e imperialistas. Sí, antinatalistas porque de facto la ideología que se defiende (y no hay más que leer a Beatriz Gimeno) promueve la reducción de la población, incluso hace unos años yo misma contesté su “antimaternalismo” con un texto que podéis leer aquí. Y también les llamo imperialistas porque de facto se les paga para apoyar la agenda de los grandes poderes económicos actuales, ya que vivimos en un capitalismo de monopolio o de empresa única. Sí, la izquierda es hoy la gran defensora del gran capital y del Estado. Y la procreacion natural escapa a su control y debe ser sustituida, por lógica interna, por la reproducción artificial mercantilizada o bien directamente controlada por la Administración y la gran empresa. De esta forma se haría realidad la distopía de poder crear a los propios súbditos, ciudadanos, trabajadores y, tarde o temprano, esclavos a voluntad.

Relacionado:

Gender reassignment treatments for young people to get expert review.