Día 56: gerontocidio

Miércoles, 6 de mayo de 2020

Mi intuición y el resto de lecturas en estos 56 días me dice que, en las residencias de ancianos, las medidas y los protocolos han sido peor que el propio virus:

1. Si se cierran los colegios, el personal que cuida a los ancianos tiene que cuidar a sus propios hijos.

2. Si se crea el pánico, el personal que cuida a los ancianos tendrá miedo de contagiar a los familiares de riesgo que vivan en su misma casa y puede dejar el trabajo.

3. El personal de las residencias puede apreciar mucho a los ancianos que cuida pero no son sus propios familiares y para ellos es un trabajo, pueden tener otras prioridades, miedo, o no soportar psicológicamente lo que han visto en las residencias y renunciar.

4. Si los trabajadores tienen síntomas de tos o fiebre tienen que abandonar su trabajo para no contagiar y ponerse en cuarentena. Con lo cual, las residencias se quedan pronto sin personal que no se repone.

5. Si el personal de la residencia da positivo al test del coronavirus aunque sea asintomático tiene que dejar de trabajar. Muchos test son defectuosos y dan falsos positivos.

6. El protocolo indica aislamiento de los ancianos en las habitaciones, lo que complica la logística de alimentarlos y asearlos, encima con menos personal. Es INHUMANO encerrar de esa forma a los ancianos, sin poder salir al exterior, como sí hemos podido hacer el resto de la población cuando íbamos al menos a comprar comida.

7. El protocolo de prohibir las visitas de los familiares de los ancianos que están en residencias sumado al aislamiento en una pequeña habitación durante, ¿casi dos meses? es INHUMANO y no debería haberse decretado. Se debería haber dicho a las familias que se hicieran cargo personalmente de sus padres/abuelos durante la crisis sanitaria y haberles brindado todas las ayudas que hubiesen necesitado, tanto materiales como de voluntarios.

8. El protocolo en la práctica de no aceptar ancianos en hospitales es INHUMANO y discriminatorio. Posiblemente inconstitucional y contrario al código ético médico.

8.1. En relación a lo anterior, el colapso hospitalario también aumenta porque SE HAN CERRADO LOS CENTROS DE SALUD y eliminado en la práctica la atención PRESENCIAL (se prioriza la atención telefónica), creando hospitalocentrismo y saturación. Es imposible auscultar por teléfono y los centros de especialidades donde hay neumólogos y aparatos para hacer radiografías están CERRADOS, justo cuando más se hablaba de riesgo de colapso sanitario.

9. El protocolo de prohibir los velatorios es deshumanizador. Los ancianos no se merecen esta despedida.

10. El protocolo de no hacer autopsias destruye pruebas en futuros juicios que puedan darse para averiguar de qué murió realmente cada anciano, si por el virus, por el abandono, por deshidratación, inanición o negligencia.

El virus llevaba por Europa desde diciembre, según estudios franceses, italianos y ahora también dice Anders Tegnell que es probable que en Suecia estuviese desde noviembre, y no había llamado la atención. En España empiezan las primeras medidas a primeros de marzo y la propaganda del terror en los medios de comunicación y sube el pico de fallecidos. Creo que la asociación entre las medidas tomadas y el aumento de fallecidos tiene que ser al menos investigada.

Por tanto, la medida principal que había que haber tomado desde el minuto cero, por precaución, era haber pedido a los familiares que les sacaran de la residencia y haberlos cuidado en casa hasta que esto se aclarara, dos o tres meses. Y todas las ayudas económicas podían haber ido en ese sentido, en permisos pagados para esos trabajadores o en contratar auxiliares a domicilio para ayudar a esas familias. Porque no hay nada que pueda sustituir el cariño y el amor y el mimo en cuidarte que te puede brindar un familiar. Los vínculos establecidos entre un trabajador del entorno de los cuidados, mediados por un salario, son mucho más débiles y condicionales que los vínculos de sangre.

Recordemos que el gobierno de Pedro Sánchez ha decidido que España aporte 125 millones de euros a la Conferencia de Donantes para una Respuesta Global al COVID-19. ¿No se podía haber dedicado ese dinero para dar el mejor cuidado a nuestros ancianos y que no murieran de esta manera?

Pero, bueno, ahora estamos mucho más preocupados por los “padres irresponsables” que supuestamente no guardan la distancia de seguridad o por esos “malos ciudadanos” que no llevan mascarilla. Se buscan chivos expiatorios para tapar la pésima gestión. ¡Necesitamos una comisión de investigación y juicios de toda esta gestión ya! Los responsables políticos y técnicos, tanto a nivel estatal como de las diferentes Comunidades Autónomas deberían dimitir. Y, los demás, deberíamos ir en masa a ayudar en las residencias si se nos necesita, aunque sea para dar agua, comida y nuestra compañía a los ancianos. Nos han tenido encerrados mientras podríamos haber estado ayudando donde hiciera falta.

Relacionado:

En el Twitter de Climacus he visto un texto tomado de piensachile que apunta en la misma dirección:

También recibimos el siguiente mensaje de un observador en Italia, que añade más aspectos a la dramática situación de Italia, que probablemente vaya mucho más allá de un virus:

«En las últimas semanas, la mayoría de las enfermeras de Europa del Este que trabajaban 24 horas al día, 7 días a la semana en Italia para atender a los necesitados han dejado el país a toda prisa. Esto se debe, entre otras cosas, al pánico y a los toques de queda y cierres de frontera amenazados por los «gobiernos de emergencia». Como resultado, los ancianos que necesitaban atención y los discapacitados, algunos sin parientes, fueron dejados indefensos por sus cuidadores.

Muchas de estas personas abandonadas terminaron después de unos días en los hospitales, que habían estado permanentemente sobrecargados durante años, porque estaban deshidratados, entre otras cosas. Desafortunadamente, los hospitales ahora carecían del personal que tenía que cuidar a los niños encerrados en sus apartamentos porque las escuelas y los jardines de infantes habían sido cerrados. Esto condujo luego al colapso total de la atención a los discapacitados y a los ancianos, especialmente en las zonas donde se ordenaron «medidas» aún más duras y a condiciones caóticas.

La emergencia de enfermería, causada por el pánico, provocó temporalmente muchas muertes entre los que necesitaban atención y cada vez más entre los pacientes más jóvenes de los hospitales. Esas muertes sirvieron luego para causar aún más pánico entre los responsables y los medios de comunicación, que informaron, por ejemplo, de «otras 475 muertes», «Los muertos están siendo retirados de los hospitales por el ejército», acompañados de imágenes de ataúdes y camiones del ejército en fila.

Melinda Gates agradece al Gobierno los 125 millones a la conferencia de donantes

– Neil Fergusson dimite porque le han pillado rompiendo el “confinamiento” con visitas de su novia: La comedia negra británica del covid: Mr. Confinamiento dimite por ver a su amante

– Twitter de Wolfgang Wodarg: https://twitter.com/wodarg/status/1251890420822482947

–  ¿Quién os mandó dar un giro al discurso, Echenique? Antes y después:

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