Días 72, 73 y 74: la novia del velo higienista

Viernes, 22 de mayo de 2020

Sábado, 23 de mayo de 2020

Domingo, 24 de mayo de 2020

Ayer fui a hacer la segunda prueba de mi vestido de novia. Me habría casado uno de de estos días del confinamiento pero, como sabéis, todo se paró y también las bodas. Así que cancelamos todo, no hizo falta llamar a los invitados, claro, ya todos sabían que ese día no habría celebración.

Fui en bici sin mascarilla hasta la tienda, un lugar muy pijo del barrio de Salamanca. Allí me recibió la dependienta y me dijo que tenía que lavarme con un gel las manos y ponerme una mascarilla que me dio ella misma, ya que le dije que yo no llevaba. Me la puse y subí a probarme el vestido. ¡Qué sensación más desagradable! Tacones, vestido y el velo, el niqab higienista que me impedía respirar con normalidad. ¿Me casaré algún día? ¿Prohibirán las bodas de nuevo? ¿Se ilegalizará definitivamente el amor por ser peligroso y contaminante? La mascarilla me causa una terrible ansiedad y no pienso ponérmela porque va contra mi propia salud. Creo que podría hasta desmayarme si la llevara más de un minuto.

En otro orden de cosas, aunque todo está relacionado, en agosto del año pasado una moneda de oro de una onza costaba 1.446 euros. Hoy cuesta 1.743. Como sigo la actualidad monetaria sé que con tanto rescate y tanta inyección se está creando dinero de la nada que hace que el propio dinero pierda valor y parezca que suba el oro. Hay quien dice que en realidad el oro no sube, es la moneda “fiat” lo que baja y pierde valor. Mientras tanto, la “crisis” del coronavirus promociona el dinero virtual que es limpio y aséptico y se crea poniendo ceros en un ordenador en detrimento del efectivo que es anónimo, lástima, no se puede rastrear.

Cada vez tengo más claro que nos han engañado con el coronavirus y que de lo que se trata es de una gran operación de salvar el sistema económico a costa de transformar la sociedad: dinero electrónico, relaciones electrónicas a distancia, biometría, uso de drones, smart cities (ciudades prisión), rfid, chips implantados… Crear una sociedad “contact less”. Los medios de comunicación, con su información alarmista, solamente sirven para que vayamos aceptando con sumisión las nuevas normas (muchas de ellas serían declaradas inconstitucionales, si hubiera justicia en este país).

Aceptar la mascarilla obligatoria o el niqab coronavírico es el primer paso. Si aceptamos eso, la siguiente fase es aceptar la geolocalización constante y la pérdida de intimidad a través del rastreo de contactos y una app. Después puede que venga la vacuna obligatoria o el chip. Todo obligatorio y sin opciones. Se tildará de “ciudadanos irresponsables” a las personas inocentes que exijan sus derechos humanos más básicos. ¿Dónde están los liberales y los defensores del libre mercado? ¿Dónde están los anarquistas y los libertarios? ¿Dónde están los comunistas que dicen defender a la clase trabajadora? ¿Dónde están los patriotas que dicen defender a los españoles? Aquí no puede haber bandos ni ideologías. O nos unimos por la libertad el 99% de las personas o en un tiempo ya no habrá marcha atrás y viviremos en la peor de las dictaduras. Después ya podremos señalar nuestras diferencias pero ahora hay una opresión común.

No hay oposición real porque nos hemos acostumbrado a una existencia blandita donde no hay lucha ni queja por absolutamente nada. Nadie se queja si hace horas extras no pagadas, nadie exije sus derechos, nadie se atreve a hablar en contra de lo políticamente correcto. Y así día tras día, se ha creado una población dócil y sumisa. Y los que llevamos años denunciando que esto iba a acabar así, en un totalitarismo tecnológico de estilo chino, ¿qué hacemos? ¿Enfrentamos el problema o huimos (emigrar o pedir asilo político en el extranjero)? Recuerdo lo que pasó en Argentina hace unos años con el corralito y visualizo un escenario similar por estas latitudes.

Si el termómetro de la sumisión es la implantación de la mascarilla, ya tenemos a toda la población amordazada y con bozal. Por lo menos es lo que se ve por Madrid. La libertad cuesta y solo se puede luchar por ella de forma épica. Si no luchamos, lo que será épica será nuestra huida para intentar vivir sin que todos nuestros movimientos sean vigilados y controlados, sin que toda nuestra vida esté regulada en una ciudad-prisión con horarios y normas absurdas.

De alguna forma habría que crear algún tipo de plataforma contra las mascarillas obligatorias, el rastreo de personas sanas e inocentes que no han cometido ningún delito y la vacunación obligatoria del tecnócrata globalista de turno. Yo, por lo pronto, busco abogado.

Esperemos que las familias que tienen víctimas por el virus, los protocolos o el pánico sanitario desatado se atrevan a denunciar en los juzgados todo esto y no lo dejen pasar. Hace falta esclarecer por qué ha muerto cada persona y la cadena de posibles negligencias.

A nivel psicológico es muy duro darse cuenta de que nos han colado una dictadura a través de un virus que tiene una letalidad fuera de las residencias, en las que se ha dejado morir a los ancianos sin personal y sin asistencia, del 0,43% (todo eso sin restar a esa letalidad a las personas que han muerto sin asistencia primaria aisladas en casa, sin ser exploradas presencialmente, sin recibir antibióticos, o que fueron derivadas al hospital cuando ya era demasiado tarde)*. Yo reconozco que caí en la trampa del miedo al virus. Ahora ya no le temo al virus, es más, pienso que en algún momento lo pasaremos todos, pero a lo que le temo es a la dictadura y a la sumisión de la gente. Así se debía sentir la gente cuando surgió el nazismo y estamos en un punto muy similar. Todo conduce a llevarnos a una depresión profunda así que hay que resistir y no dejarnos hundir. ¡Con lo fácil que sería volver mañana todos al trabajo y a nuestras actividades normales!

Recordemos: centros de salud cerrados para priorizar atención telefónica, hospitalocentrismo, plantillas de residencias que tenían que dejar de trabajar por dar positivo en un test de dudosa credibilidad a pesar de estar “sanos” o “asintomáticos”. Y ahora también se está cuestionando el tema de los famosos respiradores que nos dijeron que iban a escasear…

La humanidad debe tomar una decisión de extrema importancia: ¿queremos ser libres para amar o vivir en una falsa seguridad como zombies? Lo único seguro es la muerte y por eso nos llevan hacia ella. La vida, en términos absolutos, tiene una tasa de letalidad del 100%. Es lo único cierto.

Relacionado:

– ACTUALIZACIÓN 26-5-2020:

Una de las grandes incógnitas de la pandemia de coronavirus es cuán mortal es la enfermedad. Una serie de investigaciones basadas en estudios de anticuerpos y publicadas a lo largo del último mes apuntan que la tasa de letalidad por covid-19 podría estar muy por debajo del 3,4 % estimado por la OMS en marzo.

Así, una de las investigaciones más recientes es la del profesor John Ioannidis, de la Universidad de Stanford, que al revisar casos globales, calculó la letalidad del virus en 12 lugares diferentes, concluyendo que oscilaría entre un 0,02 % y un 0,4 %. Las estimaciones más bajas provienen de Kobe (Japón) y Oise (Francia), mientras que las más altas corresponden a Ginebra (Suiza), Gangelt (Alemania) y Wuhan (China). https://actualidad.rt.com/actualidad/354347-estudios-mortalidad-letalidad-coronavirus-oms

El Ayuntamiento de Alcoy aplicará soluciones smart en la lucha contra la Covid-19

El gobierno municipal ha adquirido un sistema de gestión integral de control de temperatura corporal, control de aforo, seguridad, lectura de matrículas, recuento de personas y ciclistas, especialmente importante en unos momentos como los actuales, ante la situación de emergencia de salud publica como consecuencia de la Covid-19.

Este sistema de gestión con 160 cámaras distribuidas por la ciudad permitirá, por ejemplo, obtener información sobre el movimiento de vehículos y peatones, controlar las aglomeraciones de personas y el aforo de los espacios públicos, información absolutamente necesaria para la gestión de las medidas a aplicar para combatir la propagación de la Covid-19.

Las cámaras termográficas que se colocan en diferentes instalaciones municipales como la entrada en el Ayuntamiento de Alcoy, el IVAM CADA ALCOI, la oficina de Turismo, entre otros, permitirá detectar a través del control de temperatura corporal posibles positivos de la Covid-19

Canarias, campo de pruebas de apps post-COVID: rastreo de contactos y pasaporte sanitario

Esto implica que la gente tendrá un papel mucho más activo en todo esto y es esencial su participación para que funcione: cuando a alguien le llegue un aviso al móvil de que ha estado en contacto con un COVID positivo esa persona tiene que, voluntariamente, ponerse en cuarentena. Además, el enfermo también tiene que colaborar: el médico le dará un código que tendrá que introducir en la aplicación para que esta emita avisos al resto de móviles con los que ha estado en contacto.

Por favor, leed comentarios de este tuit:

Y dale con el Big Data:

https://twitter.com/VOX_Congreso/status/1263832707882196997

Y la vacuna ¿obligatoria? Leer los comentarios:

https://twitter.com/ari_arifu/status/1264327533748793344

https://twitter.com/ari_arifu/status/1263726933340303362