Día 83: contradicciones

Martes, 2 de junio de 2020

Va pasando el tiempo y las contradicciones se van haciendo más flagrantes. Aún así, las fuentes oficiales y los medios de comunicación añaden explicaciones más disparatadas para no reconocer el error o la mentira, intentando que cuadre el círculo o la “tautología del covid-19”, como voy a empezar a llamarlo. Yo reconozco me creí la versión oficial del COVID-19 y he pasado mucho miedo al virus en algunos días del confinamiento. Si no leía nada estaba bien, pero en cuanto leía las noticias me preocupaba muchísimo. Además, creo que ante una amenaza real o inventada siempre hay que tener algo de precaución porque puede ser verdad. Lo que ocurre es que una vez que ya va llegando la información hay que volver a replantear la situación, algo que no veo que estemos haciendo. Esto no se hace solamente con datos científicos o periodísticos, la intuición también tiene un papel, sobre todo a la hora de interpretar la información directa de personas cercanas que han perdido a un familiar y nos cuentan las circunstancias en las que han ocurrido estas desgracias.

Ahora hay que revisar lo que se nos dijo en un principio para encerrarnos a todos y, de paso, hundir la economía de este país. Y lo más grave, puede que el remedio haya sido peor que la enfermedad para miles de fallecidos. Creo que hemos sufrido un ataque de guerra psicológica que ha tenido consecuencias letales para muchas personas y derivas sanitarias para otros tantos enfermos que no han sido tratados durante estos dos meses o han sufrido los efectos físicos y psicológicos del confinamiento y el sedentarismo obligatorio: trombos, ansiedad, depresión, trastornos obsesivos compulsivos de higiene, agorafobia…

Los axiomas son los siguientes:

1) Es un virus nuevo.

2) Es muy contagioso.

1) Es un virus nuevo.

Para rebatir esto es interesante analizar lo que dijo en Milenio Live este médico, César Carballo, Adjunto Urgencias Hospital Universitarios Ramón y Cajal afirmaba lo siguiente el 18 abril de 2020:

Ya lo he puesto el otro día pero lo vuelvo a poner porque me parece importantísimo lo que dice sobre el minuto 1.12.28 de este video o en este audio de Ivoox, minuto 1:39:45:

Iker Jiménez: ¿Entonces este virus se diferencia mucho de otros coronavirus o de lo que habéis visto en otras… esa capacidad de resistencia al frío y al calor?

César Carballo: Probablemente sea parecido a otros coronavirus humanos, es más, fíjate, el otro día hablaba con un amigo mío, Julio, que es el jefe de Servicio de Microbiología de La Paz. Un gran abrazo a Julio porque es un crack y me decía un poco… Además, yo tenía mucha preguntas sobre los tests, y esto cómo puede ser y esto cuánto dura, y esta es la sensibilidad, la especificidad.

Me decía una cosa muy curiosa y es que los tests de las PCR estaban dando positivos a muestras congeladas de 2017. Claro, tiene su explicación. ¿Eh? Tiene su explicación. Hay coronavirus humanos que no son el SARS-COV-2 del que hablamos aquí. Y, efectivamente, hay PCR que salen positivas a otro tipo de coronavirus porque imáginate nosotros lo que buscamos con la PCR es un trozo de ARN pero es que ese trozo de ARN puede ser igual al de otro coronavirus porque son de la misma familia. Entonces hay PCR que salen positivas, que la gente me entienda, ¿no? es una cosa muy rara pero fíjate que les estaban dando positivas pruebas con muestras de hace años, ¿no? Efectivametne, ahí puede haber sensibilidad cruzada. Bueno, pues, igual que por ejemplo con las Igm habría que ver qué especificidad tienen las Igm frente al COVID-2, bueno a este, frente a otros coronavirus. Yo creo que sí distingue, ¿no? En tema de pruebas estamos un poco faltos de evidencias. Parece que la sensibilidad, la especifidad son cosas muy importantes. (…)

Pensamos que es un virus nuevo porque nos lo ha dicho China a través de la OMS. Pero, ¿no tendríamos que estar investigándolo por nosotros mismos antes de creer a China y la OMS? ¿Y si no es un coronavirus nuevo? Si a los enfermos se les hacían pruebas que podían dar positivo a otros coronavirus y no se han hecho autopsias a los enfermos, ¿a qué estamos jugando?

¿Por qué debo yo creerme que estamos ante un virus nuevo y no ante uno de los múltiples virus que causan síntomas similares al resfriado o la gripe de toda la vida? Un virus que podría no ser nuevo pero sin dar tratamiento presencial a los enfermos, ni auscultar, ni ver si necesitan antibióticos para la neumonía, etcétera… Es decir, mi hipótesis parte de que podría ser algo que ya estaba con nosotros pero a lo que hemos reaccionado de forma diferente con medidas nuevas: telemedicina, encierros, desatención, negligencias, hospitalocentrismo, cierre de centros de atención primaria y especialidades, tests que provocan absentismo aunque se esté completamente sano (asintomáticos)…

Por no hablar de los tests que dan positivos a las papayas en Tanzania:

2) Es un virus muy contagioso.

Para justificar el confinamiento de toda la población, se nos dijo que era un virus muy contagioso, mucho más que la gripe y que por eso podía saturar los hospitales y las UCI. Curiosamente, mientras se nos decía esto, se cerraba la atención presencial y el funcionamiento de la red de atención primaria de los centros de salud, que normalmente hacen de filtro para no saturar los hospitales. En teoría, los médicos del centro de salud eran los que tenían que hacer seguimiento telefónico de los casos, sin embargo, en muchos casos nadie fue a ver a los pacientes a casa por la razón que sea.

Ahora, con el estudio de seroprevalencia que se ha hecho, se ha descubierto que solamente un 5% de la población española ha pasado y podría ser inmune al virus del SARS-COV-2. Si fuera tan contagioso, ¿no tendría que estar infectada muchísima más gente? Curiosamente, entre los futbolistas, el 16% de los jugadores de la Liga tienen anticuerpos. En Torrejón de Ardoz se están haciendo tests a toda la población y se está detectando un 20% de personas que tienen anticuerpos (han pasado la enfermedad, en teoría).

Pero es que la confusión y el estupor empieza a crecer entre las familias que se han hecho el test y les ha salido que uno de ellos lo ha pasado y, sin embargo, su pareja con la que conviven, no (lean comentarios de este tuit porque no tienen desperdicio en cuanto a disonancia cognitiva y tratar de cuadrar el círculo):

Si el virus estaba desde diciembre por Europa o incluso desde los Juegos Olímpicos Militares de Wuhan, ¿por qué empieza a saturar hospitales y a aumentar la mortalidad en marzo?

La única explicación es que son las propias medidas tomadas y los extraños protocolos las que han provocado desatención a los enfermos o posibles negligencias que habrá que dilucidar en los juicios que vendrán. Por lo pronto, si alguien tiene algún familiar fallecido por “covid-19” puede pedir la historia clínica y en un tiempo te la entregan. Es un derecho.

Conclusión: Pero, entonces, ¿qué ha matado a tanta gente?

Hipótesis: en parte un virus que es como una gripe severa y en otro tanto o incluso más es efecto pánico, absentismo de trabajadores esenciales sanos por positivo en tests con fallos, colapso sanitario provocado por protocolos contraintuitivos en una pandemia (si hay riesgo de que crezca la demanda no es lógico restringir la oferta de atención sanitaria presencial para valorar y filtrar casos y evitar que saturen 112 y hospitales)…

Segunda hipótesis más incómoda todavía: las diferentes administraciones y partidos políticos responsables de la gestión de esta crisis no pueden reconocer que el virus es menos letal de lo que nos han contado porque eso significa reconocer su propia inutilidad. Es decir, si los muertos no se los podemos achacar al virus, los culpables legales serían ellos en caso de realizarse juicios e investigaciones. Mal asunto, mejor le echamos el marrón a un coronavirus ¿nuevo?, que no tiene abogado ni puede ser juzgado.

Tercera hipótesis: una cosa son los síntomas de COVID-19 que son los mismos que los de los resfriados o la gripe, y en los casos graves, neumonía y otro mundo completamente diferente es de los tests, que realmente no sabemos cuál es su conexión con el virus SARS-COV-2. Hay gente que se la diagnostica por la clínica y a otra sana asintomática se la diagnostica por un test de un virus cuyas siglas tienen la S de “severa” y la A de “aguda”. Creo que aquí hay un lío conceptual y epistemiológico bastante gordo.

Cuarta hipótesis: la tautología del covid-19. Como es un virus muy peligroso no hago autopsias, lo que me impide comprobar si efectivamente es tan peligroso como pienso que es. Como es un virus muy peligroso pido protecciones y trajes de astronauta y, como no me siento seguro, dejo de atender de manera presencial a los pacientes, lo que aumenta la peligrosidad del virus.

Quinta hipótesis: los médicos de UCI veían llegar a la gente muy mal pero no entendían la posible razón. Puede que no fuera el virus en sí sino la cantidad de días que los pacientes esperaban aislados en casa con paracetamos y sin asistencia sanitaria presencial. Todo por no saturar…

También hay que exigir de manera urgente que Pedro Sánchez nos explique qué tratos tiene con Bill y Melinda Gates y lo haga en el Congreso. Se debe crear una comisión de investigación sobre este asunto y la transcripción de todas sus conversaciones y una explicación de por qué ha donado a esta gente 125 millones de euros de nuestro dinero. ¿Qué ha negociado en nuestro nombre?

Por otro lado, las mascarillas ya son obligatorias. Esto a nivel simbólico ya señalaba a los disidentes. Ahora nos amenazarán con multas. ¿Dónde quedó el “mi cuerpo, mi decisión”? Para el Psoe y las feministas de Podemos tengo libertad para abortar pero no tengo libertad para no ir sin mascarilla. ¡Soy una persona sana hasta que se demuestre lo contrario! Están invirtiendo la carga de la prueba para hacer después lo mismo en el ámbito penal: todos somos culpables hasta que se demuestre lo contrario. De esta forma, al aceptar la mascarilla, aceptaremos estar geolocalizados de por vida y aceptaremos la vacuna que nos pondrán de forma obligatoria. Se trata de sumisión. Es el burka de la normalidad totalitaria que quieren imponer. Nos imponen el velo de la teocracia tecnosanitaria. El chantaje emocional vendrá cuando nos digan: si no queréis vivir así tenéis que aceptar no solo la mascarilla, sino la pulsera electrónica que antes solamente le poníamos a los criminales. Ahora se la ponemos a gente inocente y sana. Y la gente lo aceptará todo, como ahora acepta la mascarilla.

No tiene sentido pedir “libertad” cuando uno se somete con un bozal. Los medios de derechas que han abrazado (para eso les subvenciona la banca y los políticos que van al Club Bilderberg ha recibir órdenes) el totalitarismo de la mascarilla muestran lo que son: enemigos de la libertad. Además, creando un pánico injustificado al virus exculpan a los responsables políticos, de izquierdas y derechas.

¿Podremos pedir refugio y asilo político cuando la dictadura se haga más agresiva en algún lugar del mundo? ¿Habrá algún lugar del mundo en el que ser libre, en el que poder tener hijos en libertad? ¿Crecerán nuestros hijos en este infierno que están creando y que la gente acepta con sumisión?

Y la pregunta del millón: ¿Qué hubiese pasado si no hubiésemos hecho nada y se hubiese atendido a la población como en diciembre y enero? ¿Habría habido menos mortalidad? Nunca lo sabremos.

Relacionado:

– coronaescépticos: la sensación de que las causas son otras y que los políticos, también en España, adoptaron estas duras medidas por miedo y ahora ya no encuentran la salida.” https://www.diariodemallorca.es/mallorca/2020/05/25/movimiento-coronaesceptico-aleman-suena-volver/1511379.html

– “Eso probablemente sucedió con algunos casos, pero en un número relativamente pequeño, porque si no, nuestras epidemias pudieran haber empezado antes”, ha justificado. https://www.elespanol.com/espana/madrid/20200507/oms-no-covid-19-cumbre-clima-madrid-ifema/488202008_0.html

«Tenemos que volver a ser un país normal. Existen todas las evidencias para que, a partir de hoy, este país pueda volver a tener una vida normal». https://www.abc.es/sociedad/abci-coronavirus-no-existe-clinicamente-segun-estudio-hospital-milan-202006011637_noticia.html

– Nos pusieron en peligro pero no fue por esto sino quizás por las medidas y protocolos del pánico, cierre de centros de salud, telemedicina a distancia y medicina de guerra presencial en hospitales. Es al revés. La derecha no lo pilla todavía y cree en la altísima letalidad del virus, lo que exculpa de paso al gobierno en realidad: