No os olvidamos: “Una sucesión de puertas cerradas, en ocasiones con llave, y personas golpeando y suplicando por salir”

Ya no sé ni por qué sigo escribiendo en este blog. Además, cada vez hay más señales de que la libertad de expresión y de prensa molesta, pero, bueno, hablaremos hasta que nos dejen.

Esta es la página 40 del Informe de Médicos Sin Fronteras, “Poco, tarde y mal. El inaceptable desamparo de las personas mayores en las residencias durante la COVID-19 en España” en el que un bombero explica lo que presenció en las residencias:

Alta ocupación de los centros en el momento de la crisis

La necesidad de separar a las personas residentes en cohortes en función de los síntomas (y mientras no hubiese pruebas diagnósticas fiables) chocaba con el hecho de que la mayoría de las residencias estuviesen casi al 100% de su capacidad al comienzo de la crisis. Esto generó muchísimas dificultades para la estrategia de zonificación. La resistencia de muchos centros a su ejecución procedía de la carga de trabajo del personal, ya desbordado y diezmado por las bajas médicas, a la hora de realizar labores extras de desinfección, traslado de residentes y señalización, pero sobre todo por la incertidumbre que generaba el utilizar espacios susceptibles de estar ya contaminados para dividir a los mayores sin que ello trajera un beneficio evidente, pues persistía la inseguridad en el manejo de los casos asintomáticos y de las personas con otras enfermedades. Ahora sabemos que hasta un 70% de los residentes y un 55% del personal podían ser asintomáticos, de acuerdo a un estudio realizado en Barcelona.

Andrés, jefe de Bomberos, dirigió labores de desinfección y apoyo a la zonificación en colaboración con MSF y se enfrentó en ocasiones a esta resistencia por parte de las gerencias de los centros:“Respiraban un poco cuando les decías que la desinfección profunda de paredes, de suelos, de armarios, de camas, la íbamos a hacer nosotros, porque no veían cómo podían dedicarse a esto con tanto personal de baja y tantas cosas por hacer en momentos tan críticos. Esta barrera mental disminuía cuando sentían que no iban a estar solos en esa tarea, pero persistía el miedo a mover a las personas, con todas sus pertenencias, de un lugar a otro, para crear zonas limpias y sucias. Preferían muchas veces que los mayores, mientras no hubiese resultados fiables de las pruebas, quedasen encerrados en sus habitaciones, en lugar de reagruparlos en zonas, por miedo a perder el control y que todo el edificio se viese así contaminado. El resultado era espantoso: una sucesión de puertas cerradas, en ocasiones con llave, y personas golpeando y suplicando por salir. Un horror”.

Y en la página 59 leemos:

En muchos casos, las medidas férreas de aislamiento se tomaron de forma indiscriminada, simplemente en caso de duda, a causa de la incertidumbre generada por los casos asintomáticos y debido a la escasez y limitada credibilidad de las pruebas diagnósticas.

(…)

La forma rápida de aislar, sin considerar la convivencia y los cuidados dignos, consistió en mantener a los residentes en sus habitaciones, anulando toda posibilidad de salir a los pasillos y a las áreas comunes. Los casos considerados como positivos en COVID-19, ya fuera por síntomas o por diagnóstico, eran marcados en las puertas para que el personal que debía atenderlos fuera consciente de la necesidad de utilizar allí las medidas de protección asignadas. Los pasillos se convertían así en una sucesión de puertas cerradas, algunas de ellas con llave para contener a las personas más díscolas o más difíciles debido a su estado cognitivo, o que no llegaban a entender lo que sucedía y se rebelaban. En algunos sitios, estas personas pasaron así varias semanas y nos han reportado casos de residentes con deseos de morir que dejaron de comer y de tomar la medicación, que se encontró escondida una vez fallecidos.

(…)

Carmen, directora de una pequeña residencia familiar, relata uno de estos casos, cuando le preguntamos por el impacto de estas medidas de aislamiento en los mayores que tan bien conoce:“Empezamos por aislar a todos en sus habitaciones, como nos recomendaban, para evitar los contagios. No sabíamos lo que iba a durar esto y enseguida vimos que había residentes que no iban a poder soportarlo. Eugenia, por ejemplo, dejó de comer y de moverse; se pasaba las horas mirando por la ventana. Había otros residentes que se quejaban y trataban de salir de los cuartos, y la verdad es que ha sido muy doloroso tener que mantenerlos encerrados. En el caso de Eugenia, yo tenía miedo de que se dejase morir y empecé a sacarla cada día un rato, para ver si recuperaba las ganas. Y empezó a comer, empezó a ir a mejor, hasta que un día vinieron los de atención primaria justo cuando la teníamos fuera, y me dijeron que era una inconsciente y estaba poniendo en peligro a todo el mundo. No me quedó otro remedio que devolverla a la habitación; me hicieron sentir muy mal. Ella dejó de comer otra vez y a los pocos días se murió. Yo no digo que no se fuese a morir igualmente, pero tengo claro que no quiso pasar por esto. Cuando volvió el equipo de primaria y les dije que se había muerto por encerrarla de nuevo, me dijeron: ‘No nos digas eso’. Se quedaron bastante tocados. Nos ha pasado a todos lo mismo. Nos entró tanto miedo con el virus que no hemos pensado en otra cosa que en aislar al máximo, sin pensar en lo que esto significaba para ellos”.

 


 

Recomiendo leer de nuevo esto que escribí en plena pandemia de abandono y encierro de abuelos en residencias:

Día 24: colegios cerrados, residencias abiertas

Y ahora veamos el gráfico del MoMo de Madrid para las fechas del inicio de este desastre en la Comunidad de Madrid y poniendo “mayores de 74 años”:

El 5-m, sin ningún exceso de mortalidad registrado en los gráficos MoMo, el Ministerio de Sanidad saca este documento técnico: https://www.mscbs.gob.es/profesionales/saludPublica/ccayes/alertasActual/nCov/documentos/Centros_sociosanitarios.pdf

El 6-m hay un pequeño exceso en el MoMo pero dentro del rango de normalidad.

El 8-m no había ningún exceso de mortalidad entre las personas mayores de 74 años en Madrid y es cuando se publica la orden en las puertas de las residencias: “se limitarán las visitas a los residentes estrictamente necesarias”.

El 9-m hay un pequeño exceso pero dentro del rango de normalidad de los últimos años. Ese día los periódicos anunciaban “El Gobierno aconseja que mayores en residencias se queden en sus habitaciones”. 

Es decir, sin visitas y, en teoría,  “las personas contagiadas por el coronavirus o sospechosas de portarlo” o sean “contacto” aisladas en sus habitaciones:

En el seguimiento de una persona clasificada como contacto de un caso probable o confirmado se tendrá en cuenta lo siguiente: deberá restringir sus movimientos lo máximo posible y quedarse en una habitación con buena ventilación (preferiblemente al exterior) e idealmente con un baño propio durante el periodo de vigilancia establecido. Las salidas a las zonas comunes deberán restringirse al mínimo posible y si éstas fueran necesarias, deberán salir una mascarilla quirúrgica. Se realizará una vigilancia activa en busca de síntomas respiratorios según lo establecido.

(…)

Los casos en investigación o confirmados que se atiendan en la residencia o centro sociosanitario deberán permanecer en una habitación con buena ventilación (preferiblemente al exterior), con baño propio y con la puerta cerrada. Deberá evitarse que salgan a las zonas comunes y si estas salidas fueran imprescindibles, deberán llevar una mascarilla quirúrgica. Se ha de insistir en la higiene de manos antes y después de colocarse la mascarilla.

Se suspenderán las visitas de familiares durante el tiempo que el paciente tenga indicación de aislamiento y si éstas fueran imprescindibles, deberán cumplir las precauciones de control de la infección requeridas con el equipo de protección individual adecuado.https://www.mscbs.gob.es/profesionales/saludPublica/ccayes/alertasActual/nCov/documentos/Centros_sociosanitarios.pdf

El 10-m ya está fuera del rango de normalidad y empiezan a fallecer muchos ancianos. El 12-m las cifras de fallecidos mayores de 74 años empiezan a ser disparatadas y el 11-m recordemos que la OMS caracteriza al COVID-19 como una pandemia:

Hasta llegar al pico máximo de muertes de mayores de 74 años el 27 de marzo de 2020, fecha negra en la historia de nuestro país con 554 fallecidos cuando lo normal serían 82:

Vale. Y ahora, ¿alguien me puede explicar la velocidad de propagación del virus que el 8-m no mataba demasiado (no había ningún exceso de mortalidad) y en cosa de 4 días ya está provocando estragos en los mayores de 74 años? El pico es exagerado y cabe preguntarse por la relación causa-efecto. ¿Qué causa las muertes? ¿El resfriado y la sintomatología? ¿O vivir un resfriado SIN VISITAS Y ENCERRADO EN UNA HABITACIÓN SIN PODER SALIR con más de 74 años, en algunos casos demencia y falta de movilidad, enfermedades crónicas? ¿Alguien pensaba que un abuelito de estas características podía superar semejante tortura? ¿Cuándo se va a crear la comisión de investigación sobre los sucedido esas semanas de marzo en las residencias? ¿Alguien puede aportar pruebas de que efectivamente fue un virus lo que mató a todos esos viejecitos? ¿Autopsias?

Las visitas, cuando uno es anciano y está delicado, son imprescindibles. Las visitas de sus familiares curan en sí mismas, son como enfermeros para los ancianos, que muchas veces necesitan que alguien les dé de beber a cucharaditas porque si no, dejan de beber y quedan deshidratados. Necesitan atención personalizada, no quedarse abandonados. En realidad, lo mismo se puede decir de la prohibición de las visitas en los hospitales; es una medida que mata en sí misma.

No puedo soportar tanta ignonimia ni tanta hipocresía en este país. Abuelos, no os olvidamos. Moristeis solos y abandonados. Sin compañía, sin un abrazo, sin alguien preocupándose por vosotros, sin consuelo espiritual (muchos de vosotros érais creyentes). Jamás sabremos si os mató un virus o la falta de amor. Yo me inclino por lo último. Faltó el amor. Con la excusa de cuidaros, os dejaron solos en la estacada y agonizando. Muchos pedíais salir.

Estas palabras retumbarán para siempre en nuestras conciencias: Golpeaban las puertas y suplicaban por salir”.

¿Ya nadie habla de esto? ¿Miramos para otro lado? Sí, nadie quiere hablar de esto porque sabe que una parte de la culpabilidad es suya. Por eso, prefiere no iniciar acciones legales porque terminaría sintiéndose culpable. Tampoco culpará al gobierno, porque sabe que el que abandonó y obedeció órdenes injustas fue él. Podía haber luchado por sacar a su padre, madre o tío de la residencia y no lo hizo. Además, la autoridad política le dio el subterfugio necesario para sentirse el perfecto ciudadano. Otros no fueron a buscarlos por causas más mezquinas, quizás miedo a que el abuelo les contagiara algo a ellos.

En fin, este es el verdadero drama de este país. Ahora podeís seguir poniéndoos el bozal como penitencia a lo que no hicistéis en marzo. Así alguno creerá que expía la culpa. Pues no.

Los políticos podéis poner todas las “medidas” que queráis pero como no queréis ver que la causa fundamental del desastre en el que estamos es la falta de amor disfrazada de un buenismo nauseabundo todo lo que hagáis será en vano y causará más muertos. Podéis encerrarnos a todos de nuevo en casa pero los gritos de estos ancianos os perseguirán en vuestras peores pesadillas.

Un virus no encierra a los abuelos en habitaciones, secuestrados.

Un virus no les abandona de esta manera.

El miedo y el pánico causan este caos.

Mientras te estabulan y distraen con la narrativa limpiaconciencias de los “irresponsables”, recuerda toda la cadena de personas obedientes que son responsables de esta situación.

Abuelos, no os olvidamos. Descansad en paz y que Dios os tenga en su gloria.

Perdonadnos, por nuestra mezquindad no fuimos capaces de salvaros y sacaros de ese infierno.

Ahora alguno de nosotros, por no asumir cada uno su culpa, prefiere tapar sus vergüenzas con una mascarilla y acusar a los demás.

Habéis muerto abandonados como perros, sin una mano caliente sosteniendo la vuestra.

Descansad en paz y perdonadnos.

Que Dios os tenga en su gloria.

Mi viaje por internet a día 25 de octubre

Hoy, domingo, en España comienza el estado de alarma por 15 días y después se pretende extenderlo por 6 meses en lugar de tener que votarlo y, en teoría, tener un control parlamentario cada 15 días. Sobran más comentarios.

Mientras en algunos lugares del mundo la cosa está así:

El Cairo sigue siendo una ciudad libre donde la gente hace cosas de la “vieja normalidad” como ir tranquilo sin mascarilla.

Aquí en el 8.50 salen algunas personas con mascarilla en un mercadillo:

Una videobloguera de Accra, Ghana:

Terminamos con un clásico, Estocolmo, por otra videobloguera:

 

 

Relacionado:

https://www.mscbs.gob.es/estadEstudios/estadisticas/docs/indNacDefunciones/2020_Defunciones_8.pdf

El decano del Colegio de Biólogos denuncia que la Administración sanitaria utiliza los datos “con un interés determinado para sembrar la incertidumbre y el miedo en la población”:

https://latribunadelpaisvasco.com/art/13982/el-decano-del-colegio-de-biologos-denuncia-que-la-administracion-sanitaria-utiliza-los-datos-con-un-interes-determinado-para-sembrar-la-incertidumbre-y-el-miedo-en-la-poblacion

Cuentos del 2020: “Lucha o huida”

Aviso: “Los personajes y hechos retratados en esta historia son completamente ficticios. Cualquier parecido con personas verdaderas, vivas o muertas, o con hechos reales es pura coincidencia”

Ana hablaba pausadamente desde el diván. Pagaba mucho más de 60 euros a esa psicóloga que en otros tiempos, antes de la “pandemia”, fumaba y la atufaba en la consulta por su problema de no saber decir “no” cuando había que decirlo. Por supuesto, le molestaba muchísimo que su psicóloga fumara y nunca sabrá si era una jeta o era parte de la terapia, como una prueba para ver en qué momento se rebelaba y luchaba por su derecho a respirar y ser respetada.

“El momento más loco que he vivido, desde que empezó todo esto, fue cuando este verano en la Sierra buscaba una piscina para ir con mi hija”, Ana soltó cada palabra casi jadeando, con las lágrimas a punto de caer y romperse como platos rotos. La psicóloga hacía como que escuchaba y garabateaba cosas en su cuaderno. Ana prefería no mirarla demasiado y centrarse en lo que quería contar. “El caso es que en todos los pueblos de la Sierra estaban todas las piscinas cerradas, por la “pandemia”, claro. Me dijeron en uno de los pueblos que allí tenían muchos positivos. De hecho, en ese pueblo entré a comprar libros y recuerdos de la zona en una tienda con mi hijo pequeño y la cara de pánico de la vendedora al ver a mi hijo tocar algún objeto no la olvidaré jamás. Parecía que la estábamos molestando con nuestra visita. Intenté que mi hija no se diera cuenta”.

La psicóloga comenzó a dibujar un rostro, quizás inspirada por las palabras de Ana. Después recordó que después venía otra paciente y después ya sería libre para volver a su casa, pedir un Glovo y ver la última serie chorra de Neflix. Ana comenzó a sollozar: “Al final encontré la única piscina abierta por la zona y estaba en un camping. Por supuesto me costó una pasta entrar pero sentí un gran alivio al entrar en la piscina. Nadie llevaba mascarillas, claro está, la gente sonreía, los niños parecían felices haciendo lo de siempre. Era como la vieja normalidad, ¿sabe a lo que me refiero? Bueno, había algunas marquitas en el césped, como un parcelado, eso sí. Disfrutamos muchísimo. Bueno, salvo aquel momento en el que mi hija se acercó y cogió un juguete que era de otra niña y su madre me miró, como preguntándome sin palabras, “¿las dejamos jugar juntas o cumplimos las normas del distanciamiento social ordenado por el gobierno?” Al final creo que mi cara de pánfila fue toda una invitación a no hacer nada y dejar que jugaran. Y que pasara lo que tuviera que pasar, ya sabes lo que opino yo de todo esto. El caso es que después salimos de la piscina para ir hacia el restaurante y nos tuvimos que poner la mascarilla. Al llegar a la terraza nos recibió una señora con el gel hidroalcohólico y mucha preocupación. Las vistas eran divinas, todo un espectáculo de la Naturaleza. Y allí estábamos nosotras con esa camarera aterrorizada que me dijo que tenía que estar todo el tiempo con la mascarilla y solamente quitármela para beber un sorbo de cerveza o introducir comida en la boca. ¡Un sorbo! ¿Puede creerlo? ¡Acababa de estar en la piscina sin ningún tipo de restricción y ahora tenía que taparme y destaparme la boca solamente para ingerir o beber! Intenté mirar a otras personas de otras mesas para quizás encontrar una mirada de complicidad. Había un grupo de jóvenes con pinta de rockeros con sus tatuajes, su estética rompedora y sus mascarillas de colores. Lo habían aceptado todo sin rechistar. Nada parecía tener sentido y sin embargo estaba sucediento todo de verdad”.

Ana hizo una pausa para limpiarse los ojos y los mocos. Miró a la psicóloga, tan enmascarillada como ella. ¿Por qué seguía acudiendo allí? ¿Es que acaso necesitaba algún tipo de autorización para sentirse cuerda? Respiró hondo. Sacó un pequeño espejo del bolso y comprobó que no quedaba ni una sola lágrima en sus mejillas. “Tengo que marcharme. Y además hoy es mi última sesión. Lo acabo de decidir. El mundo se ha vuelto loco y yo quiero vivir. ¡Quiero vivir! ¿Me escucha?”. Dejó el dinero en el diván y salió corriendo.

Desde ese día nadie ha vuelto a ver a Ana ni a su hija. Su psicóloga piensa que finalmente se fue a otro país, posiblemente Suecia, por la cantidad de veces que en los últimos tiempos había mentado a ese país. Lo que no sabe es que en realidad ahora vive en un país africano de profesora de español en un colegio internacional y cuando allí cuenta a sus amigos lo que pasa en España siempre provoca carcajadas espontáneas, gestos de incredulidad y comentarios políticamente incorrectos.

Y mientras en Suecia… Viajando por internet.

Mientras en Suecia… Ese país de gente que siempre guarda la distancia de seguridad, incluso los bebés suecos saben guardarla, o los niños de Infantil… En fin. Sin comentarios. Sí, en muchos países europeos la gente es más distante pero no por eso han encontrado la clave secreta del fin de los contagios de resfriados y gripes. ¿Acaso no existe la gripe en los países nórdicos? Pues sí, existe y la gente se contagia de enfermedades de toda la vida del mismo modo que en España.

Pero, bueno, vamos a viajar un poco más por internet. El youtuber argentino Don Diego de la Luna grabó este interesante video durante el confinamiento en Dinamarca, mientras aquí estábamos en arresto domiciliario y solamente podíamos salir a comprar al supermercado allí las indicaciones del gobierno eran bastante diferentes. Aquí se nos prohibía pasear y hacer deporte, allí se recomendaba:

O este otro video de un autobús en Estocolmo grabado el 20 de septiembre:

Tanzania no usa mascarilla (lo explica en el minuto 2.50), bares y discotecas abiertas:

Bulgaria. Interesantísimo video: mascarillas en el metro y poco más.

Brasil:

Berlín el 10 de octubre, mucha gente sin mascarilla por la calle:

Amsterdam el 26 de septiembre. En Paíse Bajos ocurrió esto: “De hecho, los escépticos del coronavirus llevaron a los tribunales la obligación de uso de mascarillas en la capital neerlandesa. La jueza consideró que, efectivamente, la obligación es una invasión de la “privacidad” de los ciudadanos a nivel constitucional, pero que las mascarillas no son tampoco tan “ilegales”, algo que no ha gustado a los expertos. “No tiene sentido decir que eso solo es un poco de violación de la privacidad. Es como decir que una persona solo está un poco embarazada. Es o no es una infracción”, criticó un profesor de derecho constitucional. Al final, la obligación de uso de mascarillas no duró ni todo el mes de agosto. Este lunes 31, Ámsterdam y Róterdam decidieron levantar la exigencia, presentada como un experimento, hasta próximo aviso. Las autoridades evaluarán ahora los resultados para ver si el uso de mascarillas ha provocado un cambio de comportamiento en la sociedad y si ha servido para mantener la distancia o no. Es posible que se reintroduzca el requisito de uso de mascarilla en ambas ciudades, pero esto dependerá de la evaluación del experimento científico” https://www.elconfidencial.com/mundo/europa/2020-08-31/paises-bajos-mascarillas-mark-rutte-obligatorias_2724891/:

París enmascarillado:

https://www.youtube.com/watch?v=itGuEX6493w

San Petersburgo:

Miami, paseo de la playa:

Debemos defender las libertades y la salud de nuestros hijos

El tiempo se acaba. Todavía podemos hablar pero es posible que en un tiempo seamos perseguidos por criticar a las diferentes administraciones, a los políticos (sean del partido que sean) y las medidas y protocolos que nos imponen. Debemos ser conscientes que avanzamos hacia el totalitarismo y si no hablamos ahora, después será demasiado tarde. Estamos, se supone, en un Estado de derecho, aunque no sepamos si seremos confinados en nuestras casas sin libertad cualquier día de estos. Tampoco sabemos si algún día, cuando la gente comience a protestar, se pueda declarar el estado de excepción y reprimir la libertad de expresión. Ahora todo es posible y, además, hemos descubierto que gran parte de nuestros conciudadanos estarían encantados de vivir en una dictadura. Por eso, ahora que podemos hablar, debemos hacerlo; debemos unirnos en un movimiento transversal por las libertades y la prudencia, a pesar de nuestras diferencias ideológicas en todo lo demás. Sobre el tema de las mascarillas en la población general poco más se puede decir: vivimos un experimento, ya que durante la famosa gripe española de 1918, cuando ni siquiera existían tratamientos antibióticos para tratar complicaciones con infecciones bacterianas, solamente fueron obligatorias durante un total de mes y medio en ciudades como San Francisco o Seattle. ¿Cuántos meses llevamos ya por aquí? ¿4 meses y pico? ¿En pleno verano también? ¿Y solos por el monte? Y lo que te rondaré morena…

Aquí podéis leer el texto que envié el 14 de septiembre tanto a la Consejería de Educación de la Comunidad de Madrid como al colegio de mis hijos (he añadido imágenes de los pantallazos de algunos enlaces):

Soy una madre de X hijos escolarizados en el XXXXX XXXX de Madrid. Le escribo para solicitar el funcionamiento de los colegios con normalidad y sin medidas que podrían ser desproporcionadas, discriminatorias y arbitrarias, no basadas en ninguna evidencia científica y que podrían ir en contra del bien superior del menor.

El 25 de agosto de 2020 la Consejería de Educación de la CAM hizo pública una guía en pdf. titulada “Estrategia de inicio de curso 2020-2021” en la que se señalaba lo siguiente en sus páginas 5 y 10:

“Uso de mascarilla de los alumnos mayores de 6 años en el centro escolar de forma permanente, si mejora la situación epidemiológica, la mascarilla sería obligatoria a partir de los 11 años”.

“Usos de mascarillas obligatoria en los centros escolares a partir de los 6 años salvo por motivos médicos justificados. Si mejora situación epidemiológica, será obligatoria a partir de los 11 años”.

Fuente: https://www.sasmadrid.org/attachments/article/2872/ESTRATEGIA_EDUCACION-NUEVO_CURSO_25_08_2020.pdf

En el documento del Portal de educación de la CAM también se encuentra el documento “Instrucciones y medidas a implementar en el curso 2020/2021 para el personal docente y personal funcionario y laboral de administración y servicios en los centros docentes públicos no universitarios de la Comunidad de Madrid con motivo de COVID19” publicado el 7 de septiembre de 2020 en el que también se señala en su pg. 16:
“El uso de mascarilla será obligatorio para todas las personas a partir de los seis años, independientemente de la observancia de la distancia de seguridad interpersonal salvo las excepciones previstas en la normativa vigente. La mascarilla indicada para población sana será la de tipo higiénico y, siempre que sea posible, reutilizable.”
“Debe explicarse el uso correcto de la mascarilla para obtener su máxima eficacia.“

Fuente: http://www.madrid.org/cs/Satellite?c=Page&cid=1354829161283&language=es&pagename=Port
alEducacionRRHH%2FPage%2FEDRH_contenidoFinal

POSIBLE ARBITRARIEDAD

La OMS no recomienda la mascarilla en menores de 12 años, salvo en circunstancias específicas con una ponderación de diferentes factores.

Fuente: https://www.who.int/es/news-room/q-a-detail/q-a-children-and-masks-related-to-covid-19

Ningún país europeo ha optado por una medida como la de gran parte de las Comunidades Autónomas españolas. Pero es que en Cataluña los niños también tendrán más derechos que los niños madrileños y la usarán a partir de los 12 años. ¿Por qué un niño madrileño de 8 años tiene menos derecho a respirar en libertad que un niño catalán? Esto no es ciencia, esto no son evidencias científicas, esto es política. Si no, habría un consenso claro e igual para todos. En Ginebra, sede de la OMS, los niños de Primaria tampoco llevarán mascarilla en las aulas. Tampoco es obligatoria por la calle. Los niños de Suiza, Dinamarca, Noruega y Finlandia NO LLEVAN mascarilla ni en los colegios ni por la calle. ¿Es el virus diferente allí que aquí? ¿Por qué, dentro de la Unión Europea hay niños con más derechos que otros? Esto es una prueba más de que son opciones políticas, no sanitarias. En Reino Unido las recomendaciones establecen que los niños de Primaria no necesitan llevar mascarillas. También señalan que las mascarillas en clase pueden “inhibir la enseñanza y el
aprendizaje”:

Fuente: https://www.gov.uk/government/publications/face-coverings-ineducation/
face-coverings-in-education

En Suecia no se recomiendan ni para adultos ni para niños porque la evidencia de que son positivas no está clara y es débil. Además, señalan que pueden tener riesgos porque una persona
con mascarilla puede tender a tocarse la boca y la nariz más a menudo porque le produzca picores o porque se deslice la propia mascarilla, lo que aumentaría el riesgo de infección.

Fuente:https://www.folkhalsomyndigheten.se/the-public-health-agency-of-sweden/communicabledisease

https://www.folkhalsomyndigheten.se/the-public-health-agency-of-sweden/communicable-disease-control/covid-19/prevention/

Allí, los colegios han estado abiertos en todo momento, nunca cerraron y han demostrado que “los niños no son un grupo de mayor riesgo del covid-19 y parecen jugar un papel menos
importante desde el punto de vista de la transmisión”.

Fuente: https://www.folkhalsomyndigheten.se/contentassets/c1b78bffbfde4a7899eb0d8ffdb57b09/covid-19-school-aged-children.pdf

POSIBLE DESPROPORCIONALIDAD

La tasa de letalidad, en teoría, del SARS-COV-2 cuando causa covid-19 es actualmente en España del 0,4% (estaba en 8,2 hasta mayo). Fue cifrada entre el 2 y el 3,4% en Wuhan. En este contexto no está justificada la recomendación de mascarillas para nadie, ni adultos ni niños y mucho menos durante horas en los colegios.

Sin embargo, como señala el virólogo alemán Christian Drosten: “Masks are a complement to the measures and a reminder for everyone of the seriousness of the situation!”. Es decir, tienen una dimensión psicológica para recordar a la población la seriedad de la situación. Esto, ya es dañino en adultos, pero trasladado al contexto infantil se traduce claramente en miedo. ¿Queremos que nuestros niños crezcan creyendo que están en peligro o son peligrosos para los demás? ¿O que teman toser, coger un resfriado o la gripe?

El propio Fernando Simón señaló en rueda de prensa del 11 o 12 de mayo de 2020 que para los niños la mascarilla durante tiempos prolongados podía suponer un problema: “Por ejemplo, hay colectivos como las personas que sufren ataques de ansiedad, los niños o los pacientes con enfermedad pulmonar obstructiva crónica (EPOC), a los que les puede suponer un problema si se les obliga a utilizarlas durante tiempos prolongados.”
https://www.elespanol.com/espana/20200512/simon-dice-ahora-sobreactuar-mascarillas-mejormetros/
489451494_0.html

Sobre el tema de la contagiosidad, el número de reproducción básico del SARS-COV-2 (el número promedio de nuevas infecciones causadas por un individuo infectado típico durante la etapa temprana de un brote en una población totalmente susceptible a la infección) está en torno a 2-2,5 y no es muy diferente del de la Gripe A (1,4-3,5) o la gripe estacional (1,2-2,4).

Fuente: https://theconversation.com/covid-19-estamos-muy-lejos-de-la-inmunidad-de-grupo-142146

POSIBLE INSEGURIDAD JURÍDICA

Recientemente, la Sra. Celaá ha señalado en una entrevista en El País (29-08-2020) lo siguiente:

P. Desde los seis años, los niños llevarán en los centros la mascarilla hasta siete horas al día. ¿No es
mucho tiempo?
R. Lo que dice el protocolo es que es recomendable el uso generalizado de la mascarilla, además de
mantener la distancia. Estas medidas serán aplicadas en todos los centros que hay en España, que
tienen distintos espacios. Y entra dentro de la sensatez del profesorado, que son profesionales,
posibilitar que en un momento determinado de apertura de ventanas se pueda descansar. Pero es
importante mantener las normas. Con ellas podemos decir que el ambiente en la escuela será
seguro.

Este tipo de comentarios hacen que recaiga la responsabilidad en los profesores y es una muestra más de la arbitrariedad de la norma y de la inseguridad jurídica que rodea toda la cuestión: ¿Cuánto tiempo se puede descansar de la mascarilla? ¿Cada cuánto tiempo? El uso de la palabra “descansar” señala, además, que la mascarilla “cansa”, por eso, hay que descansar de ella. ¿Por qué deben cansarse nuestros hijos en el colegio en lugar de respirar de la mejor forma posible para poder aprender y convivir?

Por otro lado, para evitar la inseguridad jurídica, los españoles debemos tener claro por qué ante determinados virus se toman determinadas medidas, ya que si no, el argumento de la salud podría usarse para recortar derechos fundamentales y se podrían dar abusos usándose para cualquier virus como los causantes de resfriados o gripes. Por eso, debemos tener claro qué tiene de especial el sars-cov-2 que no tengan los habituales brotes de resfriados, gripes y gastroenteritis que están casi constantemente produciéndose en los colegios sin que exista la más mínima alarma sobre ellos. ¿Por qué nunca hemos tomado la temperatura a la entrada a los niños antes? ¿Por qué nunca se habían tomado medidas de “distancia social” para otros virus? ¿Cuál es el baremo objetivo por el que debemos guiarnos? ¿La tasa de letalidad, mortalidad y contagiosidad? ¿O no hay criterios objetivos y simplemente con que la autoridad política lo dictamine se puede encerrar a población sana y establecer medidas que podrían atentar contra las libertades y derechos de los ciudadanos?

POSIBLES DESAGRAVIOS COMPARATIVOS Y DISCRIMINACIÓN

Vemos todos los días cómo los futbolistas no llevan mascarilla cuando juegan y se abrazan para celebrar los goles. Tampoco llevan mascarilla las personas que aparecen en televisión. ¿Tienen más derechos unos ciudadanos que otros en Madrid?

POSIBLES BENEFICIOS

Las máscaras de tela en la población general podrían ser efectivas para algo, al menos en algunas circunstancias, pero no hay apenas evidencias que apoyen esta suposición. ¿Vamos a obligar a los niños a soportar una prenda que cansa y dificulta la respiración sin ningún tipo de ponderación sobre sus beneficios contrastados? ¿Dónde están los estudios en niños? ¿Se está el haciendo el experimento con nuestros hijos sin pedirnos permiso?

POSIBLES RIESGOS

Las mascarillas “higiénicas” que tienen que llevar nuestros hijos desde los 6 años en los colegios madrileños podrían tener riesgos: riesgos de los que no se nos ha informado y de los que no está
claro quién se hace responsable durante el horario escolar:

POR TODO LO EXPUESTO EXIJIMOS:

Que nuestro hijo XXXXXXX, de X años de edad, esté exento de llevar mascarilla durante el horario escolar. NOSOTROS NO HEMOS DADO NUESTRA AUTORIZACIÓN para su uso dado que no se nos ha informado ni de sus potenciales beneficios ni tampoco de sus evidentes riesgos (tanto físicos como psico-sociales), tanto para él como para su familia. No se nos ha facilitado UNA HOJA DE CONSENTIMIENTO INFORMADO para ser firmada por nosotros en la que se detalle toda esta información. Por tanto, de puertas del colegio para adentro los únicos responsables sobre el uso de la mascarilla serán la Consejería de Educación de la CAM, el Ministerio de Educación y el Colegio XXXXXXXXX.

Además, no se nos han facilitado las mascarillas que se supone que debería llevar ni se nos han dado instrucciones ni sabemos el número exacto de horas de uso en la escuela ni de descanso de la misma. ¿Se lleva durante el recreo y la hora de gimnasia? ¿Hay pausas establecidas?

Las mascarillas higiénicas desechables indican en su prospecto que no son un “producto sanitario” y que ayudan a “proteger contra ciertas partículas del aire”, no indican que protegan contra virus o el SARS-COV-2 y que esto sea necesario o positivo en los colegios (pone periodo máximo de 4 horas, no reutilizable). Adjuntamos fotocopia como ejemplo de las mascarillas compradas en un centro comercial de Madrid (XXXXX). Muchas familias están usando mascarillas de tela y tampoco se nos ha informado de estudios sobre su uso y efectos positivos y negativos en los niños.

Las mascarillas higiénicas desechables que ha usado nuestro hijo durante los primeros días de clase han terminado sucias y con restos de mucosidad y sudor. ¿Es esto higiénico? ¿No puede provocar esta suciedad, día tras día, algún otro perjuicio para la salud del que no se nos ha advertido?

Como nos hemos tenido que informar por nuestra cuenta de los posibles beneficios/riesgos para nuestro hijo hemos comprobado que no existe actualmente ningún estudio o experiencia previa sobre su uso en niños y mucho menos de su uso en el ámbito escolar durante 35 horas a la semana aproximadamente, a las que hay que sumar el tiempo de uso por la calle y en extraescolares. Por tanto, LO QUE PARECE QUE SE PRETENDE REALIZAR CON NUESTROS HIJOS ES UN EXPERIMENTO en vivo y en tiempo real, algo que estaría prohibido por los tratados de Bioética y el código de Nuremberg que siempre requieren que se informe y se solicite consentimiento:

Art. 1 del Código de Nuremberg: “Es absolutamente esencial el consentimiento voluntario de sujeto humano”.

Artículo 6.1.”Toda intervención médica preventiva, diagnóstica y terapéutica sólo habrá de llevarse a cabo previo consentimiento libre e informado de la persona interesada, basado en la información adecuada. Cuando proceda, el consentimiento debería ser expreso y la persona interesada podrá revocarlo en todo momento y por cualquier motivo, sin que esto entrañe para ella desventaja o perjuicio alguno”. Declaración Universal sobre Bioética y Derechos Humanos de la UNESCO.

Nosotros NO AUTORIZAMOS la realización de experimentos o estudios sobre el uso de mascarillas en nuestro hijo que asiste a clase de 9h a 16h todos los días. Como medida cautelar, exigimos que hasta que se demuestren sus beneficios, idoneidad mediante una debida proporcionalidad y sin arbitrariedades jurídicas, se derogue la obligatoriedad de llevar mascarillas en los colegios madrileños y españoles. Hasta ese momento será el colegio y la Consejería de Educación los únicos responsables de los efectos indeseados de estas medidas.

En cuanto al resto de medidas (aplicadas también en nuestros dos otros hijos matriculados en Infantil) sobre “distancia social” y “clases burbuja” o lavados excesivos de manos o con gel hidroalcohólico tampoco hemos dado nuestro consentimiento para que nuestros hijos participen en ningún experimento sociológico ni psicológico y exigimos que se nos informe de los beneficios y riesgos de estas medidas, tanto a nivel físico (qué efectos puede tener en la piel o a nivel de disruptores hormonales tanto gel hidroalcohólico en niños) como a nivel psicológico y pedagógico: qué supone que no puedan hablar con sus mejores amigos de otras clases o jugar con normalidad, qué están aprendiendo de este experimento social y cómo va a afectar a su desarrollo futuro.

Tampoco hemos dado nuestro consentimiento para que se le tome la temperatura a nuestro hijo en el colegio, ya que es una medida humillante y rompe la confianza básica de los padres, profesores y la institución dando un mensaje de que no nos podemos fiar del prójimo. Es innecesario e inútil, ya que es tan sencillo como decir que no vengan los niños enfermos. Además, acostumbra a los niños a ser tratados como ganado humano. No está recomendado por la Organización Médica Colegial de España: “No se recomienda la medición sistemática de la temperatura ni a estudiantes ni a profesores ya que no es una medida eficiente de detección
precoz”:
https://www.cgcom.es/sites/default/files//informe_9_apertura_centros_escolares_v1.pdf

También nos preocupan los efectos de no ver el rostro de la profesora, especialmente nuestro hijo de 2 años que comienza el colegio en estas condiciones y tiene que aprender a vocalizar y entender las expresiones de su profesora sin saber si está contenta o enfadada porque no puede ver su expresividad. Esto puede tener consecuencias y queremos que se nos expliquen y se busque una solución para favorecer una educación y una relaciones de convivencia normales.

Si no se les puede dar una educación normal a los niños y el experimento puede salir mal, preferimos que se nos dé la opción de educarlos en casa, con apoyo del colegio o por nuestros propios medios, hasta que vuelva la total normalidad a las aulas.

En ningún momento escribimos este texto porque tengamos miedo de que nuestros hijos contraigan ningún coronavirus, ni ningún rinovirus ni ninguna gripe ni resfriado común. Asumimos que la vida tiene riesgos y que si el precio a pagar por no contagiarse es el fin de la sociedad tal y como la conocemos o el fin de toda relación y vínculo humano, preferimos asumir el riesgo de vivir con normalidad desde la responsabilidad individual y familiar.

 

ACTUALIZACIÓN a 9 de octubre de 2020:

Me he enterado por twitter de que el Boletín Oficial de la Comunidad de Madrid del 21 de septiembre señalaba lo siguiente en su página 50 (Anexo de la Orden 2162/2020, de 14 de septiembre):

“Educación Primaria: Mascarilla no obligatoria siempre que se esté con el grupo estable de convivencia. Uso fuera del grupo estable de convivencia, sino se puede mantener una distancia interpersonal superior a 1,5 metros”.

He solicitado de nuevo que mi hijo no lleve mascarilla cuando está en su clase pero de nuevo se me ha dicho que como en el BOCM dice una cosa y la contraria en otra página que, mientras no se clarifique, tiene que seguir siendo un “sí”.

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