Jordi Vaquer y la defensa de los vientres de alquiler

En una de mis derivas por internet busqué algo sobre documentales y vientres de alquiler. No sé cómo llegué a una noticia en la que se hablaba de la empresa Subrogalia y de su jovencísimo director, que ha pasado de tener una infancia complicada en un centro de menores a dirigir una empresa de gestaciones “subrogadas”. De ahí salté a un video de Youtube de Tv3 del año 2014 en el que aparecía uno de los abogados de Subrogalia y al lado un hombre que me sonaba mucho, un tal Jordi Vaquer, hablando de su experiencia como padre por vientre de alquiler. Pero, un momento… ¿Jordi Vaquer? ¿El actual hombre de Soros en Europa? ¿El director de la “Open Society Initiative for Europe”? ¿El que dirige los destinos de unos 55 millones de euros en subvenciones dirigidas a la ingeniería social a través de cientos de ONGs dispuestas a ser compradas por el gran capital? Sí, efectivamente, el mismo, el mismo que dirigió el CIDOB, el “Centro de Información y Documentación Internacionales de Barcelona” (cuyo Presidente de Honor es Javier Solana, ex secretario general de la OTAN). Vale, empezamos bien. Me pongo a ver el video y sigo alucinando:

La entrevistadora le pide que explique qué es la subrogación y él dice que es algo “bastante sencillo”. Claro, sencillo para la persona que solamente pone el dinero, no tan sencillo para la mujer que se embaraza y pare. Y es que resulta que he parido hace poco y un embarazo no es cualquier cosa, aunque sea también algo maravilloso. No se pone el útero solamente. Se pone el cuerpo, se pone el alma, se pone la sangre, la montaña rusa emocional, el subidón de hormonas, los vómitos, la sensación de estar enferma durante el primer trimestre y el dolor de las contracciones de parto… Después viene el puerperio, el subidón de leche y la ingurgitación, a veces unas grietas y una mastitis de regalo. Incluso en ocasiones nos llevamos unos kilos de más y unas simpáticas estrías. Todo eso en un embarazo más o menos normal, sin hablar de los complicados, que pueden tener otras secuelas como puntos en la vagina, una cicatriz de por vida en el útero en las cesáreas, anemia, depresión…

A veces comparamos estas cosas con la prostitución sexual, pero es que en la prostitución reproductiva hay un niño o niños de por medio. Todo lo que acabo de enumerar, que no dejan de ser cosas pequeñas una vez que tienes a tu bebé en brazos y el mundo desaparece, se hace grande y doloroso cuando se trata de una mera transacción económica y no hay un bebé al que cuidar. Cuando la “gestación subrogada” se hace sin dinero de por medio es directamente un abuso hacia la gestante y hacia el bebé. Un embarazo en estas circunstancias no se debería poder comprar pero tampoco debería ser regalado como algo “altruista”. No se puede cosificar ni domesticar, ni con dinero ni sin él.

Sigamos con el video. Jordi Vaquer comienza diciendo que la subrogación es una forma “asistida” de tener hijos. En mi opinión, es curioso ver cómo se usa la palabra “asistida” como eufemismo de “artificial”. Como no les gusta como suena la segunda usan la primera. De esta forma, todavía no sé por qué el lenguaje políticamente correcto no empieza a hablar de lactancia “asistida” en lugar de llamarla “lactancia artificial”. Está claro que suena mucho mejor pero allá ellos y sus farsas lingüísticas.

Después usa la frase “para parejas que por alguna razón no pueden tener una gestación”. En mi opinión, si no puedes tener una gestación pues no la tienes. Estamos de nuevo en una forma eufemística de decir otra cosa. Hay personas que siendo perfectamente fértiles no quieren tener un hijo con una mujer y eso es totalmente respetable, pero eso no es una “razón” para cosificar a un bebé como un producto. Es una auténtica frivolidad propia de estos tiempos. En la vida hay que tomar decisiones, ya dijo algo parecido Domenico Dolce, uno de los diseñadores de Dolce e Gabbana, y le cayeron lluvias de críticas (después se arrepintió, tras el boicot a la marca, y dijo lo contrario). Una gestación se puede tener o no se puede tener, pero lo que no se puede es comprar la fabricación de un bebé a partir de tu materia prima (gametos) y otra adquirida, la de una tercera persona. Además, la “donante” anónima no debería poder legalmente rechazar el compromiso vitalicio que se establece entre la genética y la gestación cuando esta ha sido planificada de antemano. Todo esto no tiene nada que ver con la adopción, que jamás debería ser planeada.

Después, Jordi Vaquer nos explica el proceso de la fecundación in vitro y demás, sin hablar por supuesto de los riesgos para la vendedora de óvulos ni para la gestante ni de lo poco ético que es la “donación” de gametos anónima y que va en contra del derecho a la identidad de los niños.

Más tarde la presentadora le recuerda que como aquí no es legal tuvieron que buscarse la vida para iniciar el proceso en otro lugar. Jordi Vaquer afirma que ellos se fueron a Estados Unidos por una serie de razones, entre otras poder mantener contacto con la gestante antes, durante y después de la gestación. Ni una palabra sobre la identidad de la vendedora de óvulos…

Después pasa a explicar cuáles son las características que debe tener la madre de alquiler: que tenga un soporte familiar, que tenga una conciencia de lo que está haciendo. En su caso la conocieron por videoconferencia después la visitaron, con su familia y sus hijos. Dice: “Las gestantes normalmente ya han sido madres y eso es importante desde un punto de vista médico pero también es importante desde un punto de vista psicológico. Son mujeres que deciden que su familia ya está completa. En su caso ella no quería más de tres hijos pero le parecía que podía todavía pasar por un embarazo y un parto…”

También hablan de la normalidad de estos temas en Estados Unidos. “Habíamos hablado que en el parto estaría ella, su marido y nosotros. Era un quirófano porque fue una cesarea”. Traducción y aunque me repita: esa mujer tendrá una cicatriz de por vida en su útero a golpe de bisturí porque unos señores querían tener un bebé y le ofrecieron dinero por ello.

Le preguntan si no se te pasa por la cabeza que en el momento de nacer la gestante tenga el sentimiento de que es su hijo al cogerlo. Jordi Vaquer viene a decir que lo piensas pero que francamente como la situación a nivel cultural está tan aceptada, “si tus amigos y tu familia ya saben que estás embarazada de un bebé que no es tuyo desde el primer momento, esta persona lo vive con mucha más normalidad que aquí”. Tremendo. De ahí que la normalización cultural de esta salvajada y esta barbaridad sean el objetivo número uno. Tenemos que ver esto normal y si no lo vemos es que seguramente tengamos “subrofobia” o algún termino que no tardarán en inventar. O quizás nos multarán por criticarlo o lo convertirán en “delito de odio”, cuando aquí los que odian y menosprecian la maternidad, la procreación y la crianza son otros. Yo les acuso de maternofobia y de odio a la procreación natural y de pensar que todo es lo mismo y todo es igual cuando no lo es. Millones de años de evolución así lo avalan.

Como ejemplo del cambio cultural comenta Jordi Vaquer: “En el caso de ella, el día que se fue hacer la ecografía para saber si era niño o niña y colgó en facebook una foto y los amigos bromeaban y la decían lo bien que estaba haciendo y demás”. Y dice “es una reacción de una sociedad…” y continúa la presentadora “Abierta”. Tan abierta como la cicatriz que deja una cesárea, tan abierta como nuestras piernas al parir a nuestros bebés… En fin, si esta es la sociedad abierta (Open Society) de su jefe, el multimillonario George Soros, que normaliza lo que nunca debería haber sido normalizado, el egoismo y el mal hecho a posta y con alevosía, vamos por muy mal camino como sociedad.

Y sigue la cosa: “y, por tanto, la idea es que esta amiga mía o mi hermana está ayudando a una nueva familia y yo estoy orgulloso y la refuerzo”. “Ayudando”, de nuevo otro eufemismo para no decir que está cobrando por fabricar un bebé al que después va a abandonar.

La presentadora pregunta que que pasa a nivel contractual y legal si la madre siente que el bebé es suyo. Entonces aparece el abogado que explica que esta mujer no tiene ningún derecho porque genéticamente no es la madre. ¡Acabáramos! Entonces, por esa regla de tres, ¿la vendedora del óvulo, una “donante anónima” sí tendría derecho a decir que ese hijo es suyo porque genéticamente sí es la madre? De hecho, los hijos frutos de estas transacciones y acuerdos entre adultos espero que algún día inicien procesos legales de reconocimiento de filiación, custodias y también que se obligue a pagar gastos de crianza a estas personas que se irresponsabilizan de los frutos de sus gametos, sus hijos. Peor aún, separan a estos niños de sus medio hermanos genéticos, de sus tíos, de sus primos…

En el caso de esta entrevista el tema del catálogo de vendedoras de óvulos ha sido obviado completamente. No olvidemos que todo hijo nacido fruto de la reproducción artificial es un bebé a la carta, incluso entre parejas heterosexuales, con o sin donantes de por medio. Siempre hay un profesional que elije qué embrión será implantado y, por tanto, quién nacerá y quién no nacerá. Esto solamente había sucedido hasta la fecha en las especies animales domesticadas que, como sabemos, tienden a la disfuncionalidad biológica y el mejor ejemplo es el del bulldog. No soy ninguna experta en la materia pero deduzco que debe ser debido a que se seleccionan determinados aspectos “estéticos” que no son los que habrían sido transmitidos de generación en generación a través de la evolución natural y la adaptación al medio. Esto puede parecer una tontería a día de hoy pero desconocemos las consecuencias que tendrá en el largo plazo, cuando toda la reproducción natural esté prohibida o ya sea imposible desde un punto de vista físico, cuando todos los bebés sean seleccionados a la carta, como en el libro de Aldous Huxley “Un mundo feliz”.

Pero sigamos con el video. En el minuto 7.44 nos enteramos por el abogado que durante el embarazo se puede optar por el aborto (entiendo que optan los contratantes) y hay que indemnizar a la “gestante” porque no podrá ser nunca más “madre subrogada” y también por las “molestias”.

Después Jordi Vaquer afirma con seriedad: “un embarazo y un parto no son procesos anodinos”. Vaya, me lo vas a decir a mí. Dice “Tienen riesgos para la madre y para la criatura, como cualquier embarazo”. Esto es falso, ya que los embarazos por FIV, sobre todo en los que se implantan varios embriones tienen más riesgos para ambos. Además, suelen acabar en cesárea programada, con la consiguiente privación para el niño de estar en el lugar donde debería estar hasta el día del nacimiento y para la madre que, repito de nuevo para recalcarlo bien en las conciencias, se queda con una cicatriz en el útero de por vida, solamente porque a alguien le pareció bien comprar sus servicios reproductivos. Le han rajado el vientre por capricho de otros, por dinero. En fin…

Después hablan de los países: EEUU, India, México, Ucrania, Rusia (para que luego digan de los valores tradicionales de Putin), Georgia… En Estados Unidos expiden una resolución judicial, se puede inscribir a los padres sin ningún problema y sobre el precio Vaquer nos tranquiliza: “no es cosa de millonarios”.

Al hablar del vínculo durante la entrevista se frivoliza de nuevo, ya que un vínculo es imposible construirlo sobre una base económica, o a base de mostrar fotos o realizar videoconferencias por internet. Y, por supuesto, en ningún momento hablan del otro vínculo que falta, el de la vendedora de óvulos que ni está ni se la espera en este debate.

Después la entrevistadora le pregunta por qué lo hacen las madres de alquiler, si por dinero o por qué. Se ríe el abogado y dice que mejor se lo pregunten a ellas. Y la otra entrevistadora le pregunta que por qué aquí no es legal. Él responde entre otras cosas que porque no se quiere que se mercantilice, por explotación de la mujer… Y vuelve a la carga la entrevistadora: “porque los donantes de esperma y de óvulos también se podría decir que también es mercantil”. El abogado de Subrogalia está totalmente de acuerdo, las donantes de óvulos cobran más o menos mil euros.

Después de ver la entrevista entera considero que es un ejemplo de mal periodismo, totalmente apologético del tema tratado, nada incisivo, nada crítico, en el que no se plantean preguntas incómodas y si se dan, no se profundiza más allá de la primera contestación del entrevistado. Me llama la atención además el hecho de que las dos entrevistadoras sean mujeres, a las que todo esto parece que les resulta totalmente normal y hasta parecen sorprenderse con que sea ilegal en nuestro país. Considero que toda esta entrevista es, además, profundamente machista, ya que muestra cómo un hombre considera que puede comprar el cuerpo y los riesgos y secuelas físicas y emocionales en el cuerpo de una mujer con dinero. Y, además de machista, es una entrevista niñofóbica y adultocéntrica, ya que pisotea los derechos fundamentales de todo niño, el derecho a tener una madre que le cuide y el derecho a conocer su identidad genética, medio hermanos y familiares.

La Open Society, esa organización tan feminista… Estaría muy bien que las personas que trabajan en Ongs que reciben dinero de George Soros se plantearan quién les financia y también que explicaran cuál es su postura frente a los vientres de alquiler (me vienen a la cabeza algunas como Fundación Aspacia o Women’s Link). Pero, claro, nadie muerde la mano que le da de comer. Por esto y por tantas otras cosas el movimiento contra los úteros de alquiler no va a ningún sitio. Esta muerto desde el momento de partida por sus propias contradicciones internas*. Estas solo se resolverían con un rechazo en bloque a toda la reproducción artificial. Como esto no va a suceder, pasito a pasito, suave suavecito, nos lo van colando. Primero como algofrívolo, propio del capitalismo total. Si esto nos funciona nos hablarán de lo terapeútico y altruista que podría llegar a ser. Por último, podemos especular con que, después, la libertad de mercado sin ataduras morales podría dar el paso a algo todavía más tenebroso como, por ejemplo, que los estados decidan quién puede reproducirse o más bien quien no y cómo.

Termino con unas frases que nos deberíamos tatuar la mente y es que los conceptos de sacralidad y de tabú tienen una dimensión espiritual, son algo que va más allá de la genética o de la ciencia, de la pérdida de la biodiversidad o del peligro de incesto, de la ruptura de los vínculos más primarios. Es que si estamos hoy aquí, todos, independientemente de nuestra orientación sexual, color de piel, cultura, edad… Si la humanidad ha llegado al año 2018 es porque un hombre y una mujer, un macho y una hembra de Homo Sapiens Sapiens, tuvieron un vínculo erótico, practicaron el coito determinado día, la mujer se embarazó y crió a un bebé junto a un hombre (o su pareja o su hermano, en el caso de sociedades matrilineales y avunculados) y una familia extensa. Necesitamos agradecer y venerar esos pilares universales bioculturales porque son los que nos sostienen. El resto es experimentar y jugar con fuego y no tiene nada que ver con la libertad individual que debemos mantener cada uno en nuestras vidas, ya sea en materia sexual o erótica. Si algún día esta sociedad industrial colapsa, y lo lógico es que lo haga dadas sus dinámicas internas autodestructivas, recordaremos esta sacralidad que se hará evidente por sí misma. Ninguna expresión políticamente correcta servirá ya en ese contexto.

La maternidad es sagrada.

La paternidad es sagrada.

La procreación natural es sagrada.

La crianza es sagrada.

 

NOTA:

Como nota tragicómica, seguí viendo otros videos sobre Subrogalia y su creador y recalé en unos videos del programa “Amigas y conocidas”, emitido en la televisión pública. Cuál fue mi sorpresa al no encontrar ningún tipo de comentario crítico, ni siquiera por parte de Cristina Almeida, conocida abogada feminista, cuando se comentó que también se dedicaba a este tipo de negocios reproductivos. ¿No tienen nada que decir sobre los riesgos de la venta de óvulos para las mujeres? ¿Ni sobre los úteros de alquiler? Un rotundo silencio y de nuevo admiración por el empresario.

https://www.youtube-nocookie.com/watch?v=289nJ9CxhUI

Sin embargo, parece que en otra ocasión posterior, Cristina Almeida sí se pronunció sobre el tema ya que en el debate era la única que se posicionó de forma clara contra los vientres de alquiler:

*Contradicciones internas que llevan a unir a, por ejemplo, católicos y a feministas contra los vientres de alquiler y dividen al movimiento LGTBI donde un sector está en contra (feminista) y otro a favor. El caso es que el sistema sabe que el útero artificial (ectogénesis), ya investigado con la excusa oficial de salvar a grandes prematuros, sería la solución perfecta y aceptable porque si lo único que te parece rechazable es la explotación de la mujer, que los bebés fueran gestados por aparatos tecnológicos y no por personas sería perfecto. Otro problema son los derechos de los bebés humanos a ser gestados por sus madres, pero esa es otra historia. Esa postura sería apoyada seguramente por feministas maternalistas o pro crianza y parto respetuoso pero este sector, salvo excepciones, encuentra totalmente aceptable la inseminación artificial, la maternidad planificada sin padre, la ovoventa, la compra de embriones “sobrantes”, etcétera.

 

ACTUALIZACIÓN 23/03/2018

He encontrado este fragmento de un artículo muy interesante que nos habla de las vinculaciones entre la Open Society de Soros y la legalización de la prostitución sexual (no reproductiva, por ahora):

Veamos algunas instituciones y personajes. Quizás el más conocido sea el financista George Soros. A través de la Open Society Foundation, Soros ha aportado 11 billones de dólares en los últimos 30 años para la despenalización de la prostitución y las drogas8. Obviamente, también tiene aliados en influyentes medios de prensa como The Economist, donde suelen aparecer, regularmente, artículos cuya intencionalidad es explícita, como aquel cuyo título reza: “Prostitution: a personal choice”9. La OSF sostiene muchas organizaciones en todo el mundo dedicadas a la promoción de estas ideas, como el Comité Internacional para los Derechos de los TS en Europa y la Sex Workers’ Rights Advocacy Network. Incluso, en el 2015 llevó adelante una campaña en Irlanda para sostener la batalla que estaba dando la Alianza de Trabajadoras Sexuales Irlandesas contra las nuevas leyes en marcha, un episodio bastante parecido al que protagoniza AMMAR aquí.10  Otro millonario que pone fondos en organizaciones que, “sin fines de lucro”, dan la batalla por la legalización, es Bill Gates quien dona algunos dineros a la Robert Carr Fund (http://www.robertcarrfund.org/), con sede en Holanda. De nuevo, detrás de los derechos civiles, los DDHH, la salud, la lucha contra el SIDA y el derecho al TS, van los dineros del lobby proxeneta internacional

El lobby proxeneta ha tenido éxito en copar el campo de los DDHH. Así, vemos defender la legalización de la prostitución, directa o indirectamente, a organizaciones como Amnistía Internacional11, HRW (Human Rights Watch)12 y ACLU (American Civil Liberties Union Foundation). Lo mismo ha sucedido con el campo de la salud. Con la excusa de combatir al SIDA y otras enfermedades de transmisión sexual, organizaciones internacionales representativas de la problemática, como la UNAIDS (United Nations Against AIDS), la  UNDP (United Nations Development Program) y la WHO (World Health Organization), empujan en el sentido de la legalización. En todos estos lados, gente como Soros o Gates ponen “desinteresadamente” sus recursos “caritativos”.

Una institución resume ambos temas y los alinea hacia la legalización. La Global Network of Sex Work Projects (NSWP) cuyo lema es Promoviendo la salud y los DDHH,

“existe para posicionar las voces de las personas que ejercen trabajo sexual a nivel global, y para conectar a redes regionales que abogan por los derechos de las mujeres, hombres y personas trans que ejercen trabajo sexual. La NSWP es una organización basada en membresías. Nuestros miembros son organizaciones y redes lideradas por personas que ejercen el trabajo sexual a nivel local, nacional o regional, y a lo largo y ancho de cinco regiones: ÁfricaAsia y el PacíficoEuropaAmérica Latina y Norteamérica y el Caribe.”13

Relacionado:

– En este texto no me he detenido a pormenorizar los efectos en los niños, más allá de la cosificación y la mercantilización, porque ya ha sido desarrollado en otras ocasiones. Recomiendo este otro texto de Ibone Olza: https://iboneolza.wordpress.com/2018/04/17/si-quieres-ser-padre-o-madre-por-gestacion-subrogada-necesitas-esta-informacion/

Comentario a “El falso fomento de la natalidad”, artículo de Teresa Martin (CSIC)

El artículo original de Teresa Martín, “¿Quiere realmente el Gobierno “fomentar la natalidad”? Menos anuncios y más medidas” puede leerse aquí: https://apuntesdedemografia.com/2017/04/06/el-falso-fomento-de-la-natalidad/

Mis matizaciones y comentarios:

– El ideal de 2 hijos por mujer fue defendido por Henry Kissinger y sí formaba parte de una estrategia política colonial estadounidense hacia el resto del mundo. Ver documento NSSM_200: https://es.wikipedia.org/wiki/NSSM_200

– La progresiva urbanización del mundo es el mayor anticonceptivo que existe y una de las causas principales de la caída de la natalidad en todo el globo, según el informe del Club de Roma escrito por Jorgen Randers titulado “2052, Una Previsión Global para los Próximos 40 años”:
Pg. 62: “Ya más de la mitad de la gente del mundo vive en ciudades, y esa fracción aumentará con la industrialización constante del mundo en desarrollo. La mayor parte de la gente será urbana y vivirá bajo condiciones en las que tener muchos niños no es una ventaja. El deseo de tener familias pequeñas no se verá limitado a las parejas con dos carreras del mundo industrializado. Billones de familias pobres urbanas en economías emergentes harán la misma elección, en un intento de escapar de la pobreza”.

– Este mismo investigador afirma en este video con total sinceridad: “En el caso de 2052 hay básicamente cuatro valores por los que luchar, que necesitan ser empujados. Primero de todo la educación y el empoderamiento de las mujeres. Esta es una de las formas de hacer que el ratio de crecimiento de población baje”.  Y en este otro video le escuchamos decir en el minuto 00.30: “La buena noticia es que la población mundial no llegará a los 9.000 millones de personas. Llegará a su máximo con 8.000 millones en 2040 y después declinará. Y la razón de esto no es el hambre, no es la peste, no es la guerra, sino que las mujeres del mundo voluntariamente elegirán tener muchos menos hijos que en el pasado. Y esta población más pequeña hará la vida mejor para todos nosotros, y el problema de los ancianos, que es un efecto secundario de esto, será resuelto y os diré cómo”.

– La equiparación de los permisos de maternidad y paternidad no responde a ninguna demanda popular, ni de las mujeres ni de los hombres. Incluso en Suecia, las mujeres siguen tomándose más meses de maternidad que sus parejas masculinas. Esto, que un sector del feminismo ve como un “problema” cultural a resolver, otras personas lo vemos como algo lógico basado en la propia biología de la especie humana y de la propia dinámica interna de la relación madre-bebé durante los primeros meses de vida. Los permisos de maternidad y paternidad y su duración son irrelevantes a la hora de solucionar el mayor problema de la crianza en esa fase: la soledad, el aislamiento, la pérdida de la familia extensa en la familia nuclear atomizada y urbana. No estamos adaptados como especie a criar entre cuatro paredes y a no socializar con otros adultos y niños más mayores que echen una mano. Aquí el gran culpable es el sistema obligatorio escolar que mantiene encerrados por ley a los niños y jóvenes y les impide cuidar a sus hermanos pequeños, primos y sobrinos. También es culpable el sistema laboral que mantiene a las abuelas, a las madres de las madres, trabajando y que no pueden ayudar a sus hijas en esa etapa tan esencial. También podemos hablar de las ideologías que fomentan la emigración como forma de mejorar las condiciones de vida, incluso dentro del propio país, y que mantienen divididas a las familias por todo el mapa urbano, del país e incluso del mundo, o de las consecuencias de la modernidad que supusieron una ruptura cultural insondable entre las generaciones, separando a los mayores de los jóvenes.

– Existe todo un sistema ideológico, del que el feminismo es gran responsable, que ha promocionado una visión antimaternal (ver Simone de Beauvoir) y antilactancia materna. Que nos ha dicho a las jóvenes que estudiar y trabajar era mucho más importante que encontrar una buena pareja, tener hijos y criarlos. Esto también es denunciado por feministas de la última ola como Rebecca Walker (hija de Alice Walker), que invita a las mujeres jóvenes a organizar y planificar su vida procreadora como lo harían con la elección de su carrera profesional o de sus estudios: ¿Quiero tener hijos? ¿Sí? ¿No? En caso afirmativo, ¿con quién? ¿Cómo voy a buscar a esa persona? El no plantearse estas preguntas es la causa ideológica de que lleguen mujeres con 40 años a intentar tener hijos y no puedan por imposibilidad física debido a su edad. En España, esta visión de la vida profesional por encima de la procreadora la impulsó la Sección Femenina en los últimos años del franquismo.

– En cualquier caso, ni con permisos iguales e intransferibles ni con permisos largos y transferibles la fertilidad va a crecer hasta la reposición. Incluso en Suecia y Francia, que casi llegan a la reposición, tienen que reconocer que lo hacen gracias a la importación de mano de obra inmigrante adulta y ya criada en sus países de origen sin ningún tipo de Estado del Bienestar ni subsidio. De nuevo, como ya hemos comentado, el investigador del Club de Roma nos dice que en 2040 ningún país llegará a la reposición y la población mundial descenderá en todas partes, es decir, ya no será posible ni siquiera importar trabajadores extranjeros para pagar esos mismos permisos y pensiones.

– Respecto a la crítica que usted hace a que el Estado no financie la reproducción artificial en mayores de 40 años me sorprende que considere esta vía como algo aceptable éticamente para aumentar la natalidad del país. La reproduccción artifiical, sea estatal o privada, se mueve por intereses productivistas totalmente alejados del ideal deontológico médico “primero no dañar” y del derecho a la identidad de los menores fruto de “donantes” (vendedores) de gametos y, por otro lado, al mismo tiempo que ese productivismo baila al son del eugenismo y la ingeniería social, sin dejar ningún lugar para la oxitocina natural y el encuentro entre los cuerpos. Para empezar la sanidad no tiene el objetivo de preñar a las mujeres sino de curar enfermedades. Es decir, tendría que tratar de curar los problemas de infertilidad, su cometido no debería ser fecundar embriones para después destruirlos, congelarlos, cederlos a otras familias (algo que no es aceptable en el mundo de la adopción). Tampoco es su cometido provocar mellizos prematuros debido a la implantación de dos embriones o de estimulaciones ováricas. Eso es poner en riesgo la salud de los bebés a posta. Tampoco debe la sanidad pública aceptar la compra-venta de óvulos de mujeres, con los consiguientes riesgos para su salud, ni aceptar la compra-venta de semen de hombres, con el consiguiente riesgo para la salud psicológica de los niños, separados de sus vínculos genéticos y generados a partir de la irresponsabilidad y el egoísmo.

– Si, según usted, “España es uno de los países del mundo en los que las mujeres son madres a una edad más tardía” el problema habrá que atajarlo desde allí, preguntándonos qué hace que las mujeres que queremos ser madres nos retrasemos tanto, no fomentando todavía más la reproducción artificial. Eso me recuerda a las subvenciones de Facebook y Apple a la congelación de óvulos de sus trabajadoras. Pero, bueno, caminamos hacia la domesticación de la especie humana, como ya predijo Huxley y Platón, así que no me sorprende que desde el CSIC se defienda la reproducción artificial frente a la procreación natural no domesticada.

– Como usted no se atreve a decirlo lo diré yo: Es el modo de vida actual y el sistema productivo-tecnológico-industrial-laboral el que hace que la gente viva cada vez más aislada y sin vínculos, sin empatía y sin humanidad. Es el capitalismo, es el Estado y sus biopolíticas. Antes la gente no tenía dinero y tenía hijos, con lo cual la precariedad no es realmente el problema, hay un problema existencial, de valores y prioridades detrás. Pero también hay un problema realmente material, en las condiciones de vida, que escapa al economicismo/politicismo de su texto. Lo material no es solamente lo económico. Una persona con vínculos, con apoyos, con vida realmente social sentirá el impulso de procrear (si es su deseo u opción de vida, claro está) y se sentirá segura para vivir o procrear, seguridad tanto en su etapa de bebé (apego seguro) como cuando se convierte en mujer adulta. Hoy, nadie tiene un vínculo seguro con nadie, lo que viene como anillo al dedo a las personas que tienen el poder.

Recomendación: “Vientres de alquiler: violación del derecho a la salud materna y primal”, por Ana Trejo Pulido

Vientres de alquiler: violación del derecho a la salud materna y primal

Este es uno de los artículos más completos sobre la aberración de los “vientres de alquiler” que he podido leer. Debemos agradecer a la autora el haberlo escrito, por todo el trabajo que hay detrás y la buena argumentación. Ahora bien, ¿cuándo comenzaremos a retrotraernos algo más allá y llamar prostitución sexual-reproductiva a la inseminación artificial anónima y comercial? La cosificación de los bebés y de los cuerpos viene de lejos, a pesar de que, por razones biológicas obvias, los hombres por pajearse en una clínica frente a una película porno no tengan ningún riesgo a nivel físico (aunque sí lo tenga a nivel psicológico su falta de responsabilidad y se produzca la necesaria escisión mente-cuerpo para justificar su propia mercantilización).

La compra-venta de semen es una variante de la prostitución masculina, nos guste reconocerlo o no, al igual que también lo es la venta de óvulos, mucho peor por los riesgos para la salud de la mujer. Y se hace a la carta y seleccionando fotos de los donantes cuando eran bebés, seleccionando raza, color de ojos, de pelo, etcétera… A veces esta selección la hace un doctor y a veces es la propia compradora. Da igual, el catálogo existe y está ahí. Los hijos jamás podrán saber el origen ni el nombre del “donante” porque, además, su derecho a la identidad no es respetado y el anonimato existe por la única razón de maximizar los beneficios de estas empresas (prostíbulos o burdeles reproductivos).

Todo está conectado y una cosa lleva a la otra en nombre de la “igualdad”. Pero la cosificación de los bebés no ha comenzado con los vientres de alquiler sino que comenzó, en tiempos recientes, con la reproducción artificial in vitro heterosexual. La prueba la tenemos, como bien se explica en este artículo al hablar de sus peligros, en la elección de implantar varios embriones a la vez, aún poniendo en riesgo a los bebés por la posible prematuridad. Todo en nombre del deseo. Estimular para conseguir más óvulos, más embiones. ¿Y los que sobran? Los congelamos y ya se verá. Como churros, por mero aumento de la “productividad”. El resto ya lo sabemos: hay personas que tienen medio hermanos genéticos repartidos por el mundo por diferentes familias (algo que se intenta evitar en los casos de adopción) o incluso hermanos sin adjetivos, hermanos genéticos del mismo padre y madre (es el caso de las adopciones de embriones, embriones sobrantes que abandonaron otras familias), hay niños sin madre y sin familia materna (de forma premeditada y calculada, no por una desgracia o avatares de la vida), niños sin padre y sin familia paterna (primos, tías, abuelas…), madres que un día vendieron un óvulo para ganar un dinerillo y ahora se imaginan la cara de su hijo, que estará en otra familia… La lista es infinita.

Me alegro que desde el feminismo se denuncie la compra-venta de seres humanos y me entristece que desde posturas corporativistas no se denuncie la cosificación y la mercanitilización de forma global. Entiendo que es un paso complicado y políticamente incorrecto pero hay que darlo en algún momento porque, en realidad, todo este gran negocio se basa en tener divididas las cosas en compartimentos estancos. El día en que nos opongamos a ello de forma global se caerá como un castillo de naipes.

¿El futuro? Ya se intuye: Suprimido el padre. Suprimida la madre. Miles de embriones congelados. Miles de embriones abandonados, de esos que llaman “sobrantes” dentro del proceso productivo-reproductivo. ¿Por qué no dar el salto final y que el Estado o la empresa privada puedan crear de forma directa seres humanos huérfanos, sin padre ni madre, y criarlos con todos los vínculos de su existencia y cuidado mercantilizados a través de profesionales y granjas-orfanatos? Ahí queda para que algún autor distópico se lance a escribir la novela. Me temo que lo veremos ante nuestros ojos antes de lo que pensamos, ya que a pesar de que la opción actual del capitalismo y de los estados más poderosos es la importación de seres humanos adultos, sin gastos de crianza, a través de la inmigración, hay que pensar que se pronostica que a partir de 2040, según investigadores del Club de Roma como Jørgen Randers, la población mundial comenzará a decrecer y es muy probable que no se llegue a niveles demográficos de reposición en ninguna parte del planeta.

La otra vía en paralelo del Progreso es la de la robótica, que es el sueño de disponer de esclavos digitales que trabajen para ti, sin sentimientos ni empatía, sin horarios, a los que se les puede explotar sin fin hasta que se les acaben las baterías. El útero artificial va en esa línea. Veremos cuál de las opciones triunfa, o si convivirán juntas hasta el colapso/apocalispsis final de la vida humana en el planeta.

No somos vasijas, tampoco somos pajuelas

En referencia a la indignación feminista, y con razón, sobre la llamada “gestación subrogada” que, básicamente, es la mayor prostitución y explotación del cuerpo de otra persona de la que ha sido capaz el ser humano en 10.000 años de domesticación de la Naturaleza, creo que hay que repetir, una vez más, que todo el feminismo ha callado o ha apoyado activamente la inseminación artificial comercial y anónima*. Por supuesto que no es comparable una masturbación delante de una peli porno en una clínica aséptica con una estimulación hormonal, un embarazo, un parto o una cesárea, pero es que una práctica justifica la otra y la imita en nombre de la “igualdad” y “los derechos”. La deshumanización en la procreación y la cosificación de los bebés como producto u objeto ya lleva tiempo existiendo y el silencio y apoyo de una práctica ha dado pie a todas las demás en una especie de efecto dominó imparable.

Veamos unas cuantas imágenes de un banco de semen que te envía pajuelas con esperma congelado a domicilio:

El producto no es el semen… Es el bebé que tendrás gracias a ellos. Y, por eso, ponen fotos de bebés, no de espermatozoides.

 

Esto es un catálogo de bebés a la carta. ¿Te gustaría que el prostituto reproductivo tuviera los ojos azules? ¿Que fuera negro? ¿Caucásico? ¿Alto y rubio? En las clínicas esta decisión la toma el profesional y elije al vendedor de semen en función de tus características físicas. ¿Acaso en el mundo real los padres se parecen físicamente a las madres? Esto es cosificación masculina y también de los bebés.

 

He enlazado el html del pdf que aparece en el catálogo humano de esta tienda online de semen cuando le das al icono de la fotografía porque no quiero tener alojado ese material en mi blog. ¿Se supone que las mujeres y las parejas elijen al vendedor de esperma en función de la foto de él de pequeñito? Es escalofriante pensar que una foto que le hicieron sus padres o sus abuelos pueda acabar en este tipo de webs. Efectivamente, un niño producto de estas clínicas o tiendas no solamente no tiene padre sino que no se le permite tener familia paterna (primas, tías, abuelos…). Y todo esto se hace de forma deliberada, es el mal por elección, no el mal por azar o por las circunstancias de la vida o el mal realizado por otras personas que no podemos controlar y que no está en nuestras manos. Es el mal elegido de forma fría y consciente, tanto para el que vende como para el que compra. ¿Consciente? Creo que no somos muy conscientes de todo esto, yo tampoco lo era hace años, supongo que por puro desconocimiento.

Por último, me gustaría resaltar que este tipo de webs existen también para vendedoras de óvulos y para madres de alquiler, solamente que son privadas y tienes que crearte un perfil autentificado para acceder a ellas.

Nota: he eliminado los comentarios del blog porque no creo en la comunicación cibernética impersonal y deshumanizada. Jamás he tenido que borrar un comentario y los he considerado hasta ahora como aportaciones enriquecedoras y agradables. Gracias por todos vuestros comentarios. Simplemente, no creo en ello y como este blog, creo que las conversaciones por aquí no llevan a ningún lado mas que a una acumulación de datos, datos, datos y retórica, retórica, retórica…

*No solamente el feminismo, desgraciadamente. En las redes sociales maternales y su correspondiente blogosfera también se apoya la inseminación artificial anónima como forma de empoderamiento femenino. A esto hay que añadir que, como en toda red comercial, oponerse a esto de forma pública puede hacer perder audiencia, alumnado, clientela, pacientes o lectores, a diferencia de oponerse al alquiler de úteros que no provoca tanta (o ninguna) disonancia entre emisoras y público objetivo de los productos o vidas que se venden en estas redes sociales. Sobre este tema y relacionado con la autoexplotación en las redes sociales recomiendo leer al filósofo Byung Chul-Han.

Documental “Explotación de óvulos” y otros…

“Explotación de óvulos”, algo de lo que nadie quiere hablar. Una práctica, una compra-venta totalmente legal en nuestro país. Está sucediendo, es prostitución reproductiva y, además, tiene riesgos causados por la ambición productivista de querer extraer en un mes los óvulos que una mujer tardaría en crear uno o dos años. Cosas del proceso industrial capitalista…

Por fin han traducido este documental y lo han subtitulado. Me parece muy importante el detalle final en el que muestran que el interés en la compra de óvulos no solamente viene de mujeres infértiles o de gente que quiere tener hijos y no puede. Hay un sector médico y biotecnológico emergente interesado en investigar con este tipo de “materia prima” para estudios con células madre y demás…

Y este es el otro documental que han subtitulado al castellano. También producido por el CBC (The Center for Bioethics and Culture Network) y centrado en los “vientres de alquiler”:

Una pena que no esté subtitulado este último. Es el que sacaron sobre la inseminación artificial. Obviamente esta práctica no tiene riesgos físicos para el vendedor de semen pero sí hay riesgos éticos, psicológicos y espirituales en la cosificación, prostitución, mercantilización, deshumanización, creación de bebés a la carta, anonimato, separación de medio hermanos, etcétera, etcétera… Aquí hablan los hijos:

Y con esto vuelvo al principio. Uno de los comentarios en Youtube, en el documental “Anonymous Father’s Day” es el de una mujer que dice haber donado óvulos. Lo traduzco:

“Esto me impactado. Hace 16 años doné mis óvulos pensando que estaba dando a una pareja un regalo asombroso. Pero durante 16 años he sentido que me faltaba un pedazo de mí. Tengo 3 hijos pero me encuentro buscando. Sólo espero que él o ella me encuentre, y nos reunamos algún día. Cuando fui a la clínica me dijeron que estaba meramente dando “algo que tiras por el inodoro cada mes” y cuando lloraba me decían que era por los medicamentos y después de una hora estaba de vuelta en la calle preguntándome qué diablos acababa de suceder. Cuando donas, das la mitad de ti. No te preparan para ello ni para cómo te sentirás años más tarde sabiendo que tus hijos tienen un medio hermano o hermanos en alguna parte. Espero que mi regalo llegó a la gente adecuada, espero que esté bien, espero que pueda responder a cualquier pregunta que él o ella pueda tener. Espero que sepa que pienso en él. Pero es sólo ahora que el daño real está llegando a la superficie, me imagino. La ciencia da y quita. El pensamiento que tengo de que he hecho a alguien sentirse inseguro de quién es o que le he creado preguntas sin respuesta sobre sí mismo me rompe el corazón, yo solamente pensaba que estaba haciendo algo bueno para alguien”.

Copio otro texto del blog “Diario de una maternidad y un lazo rosa”:

“Tiempo después, cuando yo también quería ser madre a toda costa y no lo lograba…no dejaba de pensar en que alguien con uno de mis óvulos lo había logrado, y al mismo tiempo pensaba que por ahí había un/a niño/a que de alguna manera era algo mio… que posiblemente tuviera algún parecido conmigo y que nunca lo vería… se me hizo difícil, no en el momento de la donación… sino mucho tiempo después, al ver que yo no podía quedarme en estado… lo siento, aunque no quede bien el decirlo, es lo que sentí… que un pedacito de mi… vivía otra vida y no era conmigo.”

Relacionado:

Comentario al artículo “La donación de óvulos… la decisión más difícil”

Contra el regalo de recién nacidos

Como veréis, escribo cada vez menos en este blog, ya que me he dado cuenta de su inutilidad (o incluso su perniciosidad…). No se puede contestar a un mensaje unidireccional adoctrinador que llega desde 30.000 fuentes a la vez desde un único lugar y con medios y herramientas del propio poder. Es una batalla perdida de antemano y yo renuncio a lucharla. Por otro lado, tener un blog es trabajar para las personas que dirigen empresas como Google y similares. ¿Por qué digo esto? Pues porque si pensamos en Google como un gran periódico digital, en realidad, yo, tonta útil más, lo único que estoy haciendo es generando contenidos para esta entidad, haciendo que la gente pase tiempo en internet en lugar de haciendo cosas más importantes y que siga circulando por las grandes autopistas de la información, viendo anuncios, realizando búsquedas, entregando su alma al Big Data, convirtiéndose en cyborgs alienados pegados al móvil y demás… Realmente, las personas que dirigen el tinglado de internet creo que tienen una psicopatología, siento si les suena a insulto, pero considerar que todo es un instrumento para ganar poder, control y dinero es enfermizo y les pasará factura en su propia salud. No habrá solución transhumanista sanitaria posible en un mundo con cada vez mayor entropía y caos. Lo siento, amos del mundo.

Dicho esto paso a exponer mi postura respecto a la subrogación o vientres de alquiler en un ámbito que ahora se presenta como alternativo o positivo: la gratuidad. La primera vez que leí sobre estos casos fue en un blog del enfermero Armando Bastida (aquí o aquí), pero ayer leí cómo se hablaba bien de estas prácticas “altruistas”(1) que surgen “desde el cariño y el vínculo” en el blog de Ibone Olza.

Sobre este tema debo decir que los bebés no son objetos con lo cual no se pueden vender y, por consiguiente, mucho menos regalar porque a los adultos les haga mucha ilusión. La legalidad o ilegalidad de esta práctica no tengo muy claro si es lo realmente importante en el momento actual, ya que la prohibición solamente hace que la gente se vaya a otros países (España es, por ejemplo, un paraíso turístico de la reproducción artificial). O dicho de otro modo, si se ilegaliza aquí tiene que ser ilegal también irse a otro país donde es legal comprar niños.

Lo que sí me gustaría es que la gente dejara de cosificar a los bebés y dejara de banalizar la maternidad, la paternidad, la gestación y el parto de las mujeres. Me alejo de lo políticamente correcto al estigmatizar todas estas barbaridades y espero que los niños y niñas al crecer aporten luz y pongan las cosas en su sitio, aunque tendrán que luchar con la inercia habitual de proteger y no querer hacer daño a las personas que les han criado. Aún así mi postura es pesimista y creo que todas estas aberraciones sociales ya son imparables y son una muestra más del desplome psíquico y físico de los sujetos en la sociedad actual. Lo que la bola de nieve una vez lanzada nos traerá después, lo desconocemos.

La postura de Ibone Olza me parece, haciendo un paralelismo, como si alguien que se opusiera a la prostitución estuviera de acuerdo con follar con un amigo a modo de “regalo” o “favor”, aunque no existiera ningún deseo por parte de la persona que se “ofrece”, pero con una gran comprensión y empatía hacia sus “necesidades”. Con la grandísima diferencia de que aquí hablamos de que existe un bebé de por medio.

En el embarazo se mueven muchas cosas a todos los niveles, no solo se pone el cuerpo, la sangre, los nutrientes sino que se pone el alma, los sentimientos, los recuerdos de la propia niñez, las emociones… Renunciar a eso es renunciar a nuestra humanidad y es colaborar, desde un discurso aparentemente contrario a la legitimación de los vientres de alquiler, con la normalización de prácticas poshumanas o transhumanas. Vamos directos al útero artificial e incluso a que el Estado fabrique a sus propios ciudadanos (genéticamente modificados) desde la concepción, acariciando el sueño de Platón en la República en su versión moderna. ¿Acaso no hay ya miles de embriones congelados en hospitales públicos? ¿No existen ya bancos públicos de gametos  en los que, vulnerando todo código ético, se está estimulando ováricamente, anestesiando y extrayendo óvulos a mujeres sanas, poniéndolas en riesgo, para que “donen” para otras? ¿Dónde quedó aquel “primero, no dañar”?  La excusa para las peores distopías comienza desde las “mejores intenciones”, el altruismo y lo terapéutico. Mientras, por el camino, los niños huérfanos de padre o madre, muchos de ellos con prematuridad causada por implantar más de un embrión, naciendo por puro egoísmo y mentalidad productivista industrial de los adultos.

Por tanto, estoy en contra de la práctica de tener hijos entre amigos sin ningún vínculo erótico (que de “maternidad subversiva” tiene bien poco…) como también estoy en contra de que se tengan hijos para alguien, por hacerle un favor. El favor hay que hacérselo a los bebés y a los niños, no a los adultos. No se puede pedir a una madre, a una prima o a una tía que geste a un bebé como algo altruista porque para el bebé en ese momento su madre es la que le acaba de parir y con la que ha estado 9 meses. No se puede pedir a estas mujeres que se estimulen los ovarios, que tomen hormonas, que sufran anestesias, epidurales, cesáreas, que asuman los riesgos de una gestación y un parto por “amor”. Eso no es un acto de amor sino un abuso. No es ético. Además, la donación de un riñón salva una vida y aquí lo que se está cumpliendo es la fantasía reproductiva de alguien que no corre ningún riesgo de morir. Es más, si alguien corre ese riesgo, aunque sea mínimo, es la persona que gesta y la gestada (la mayor parte de partos de vientre de alquiler son por cesárea programada antes de la fecha probable de parto), no la que desea.

Una vez más, estamos ante una situación en la que los principales partidos de derechas e izquierdas coinciden, lo que indica que la legalización es inminente y estos son meros debates conceptuales sobre detalles sin importancia, pasos previos o graduales, para evitar shocks, y que se vaya normalizando poco a poco lo que nunca debió ser normal. Es muy posible que se legalicen solamente los casos “altruistas” para después, en un tiempo prudencial, abrir la veda a la mercantilización.

Ahora se rasgan las vestiduras algunas feministas y dicen que “no somos vasijas”. Bien que callaron y apoyaron la venta de esperma anónima o su “donación” gratuita para crear niños sin padre. Sí, a algunas hijas nos gusta mucho haber podido conocer a nuestro padre y nos hubiera gustado pasar más tiempo con él incluso. La crítica al “neoliberalismo sexual” se acaba en la prostitución, a veces ni eso.

Ejemplos:

AMELIA VALCÁRCEL: Pregunta: Los avances médicos que facilitan a las
mujeres no necesitar a los hombres para tener hijos, como la
inseminación artificial, ¿qué consecuencias cree que
pueden tener en cien años? Respuesta: Me parece una opción excelente
para las personas que quieren utilizarla y que refuerza, sin
ninguna duda, la independencia de la mujer. Pero de ninguna
manera creo que en cien años se generalice… http://elpais.com/elpais/2015/07/01/eps/1435764462_081667.html

BEATRIZ GIMENO: La gestación subrogada no es una
“técnica”, como dicen sus partidarios más acérrimos. La
inseminación artificial sí lo es, pero la gestación y el
parto son procesos vitales con implicaciones importantes en
la salud física y psíquica de las mujeres, implicaciones
que dejan huellas en todo caso, antes y después. No es un
proceso del que se desprenda que determina obligatoriamente
el ejercicio de la maternidad, pero no es un proceso que se
puede obviar como si se tratara de una técnica más que
pueda someterse a un contrato de arrendamiento de servicios.
Como tal proceso vital con importantes implicaciones
físicas y psicológicas, no es posible asegurar previamente
con un contrato férreo la voluntad de una mujer –aun no
embarazada- sobre un futuro embarazo y parto. http://www.eldiario.es/tribunaabierta/Gestacion-subrogada-propuesta-sensata_6_497010308.html

Y en otro artículo en el que obvia la espinosa cuestión de que la donación de semen es prostitución masculina (se paga a un hombre para masturbarse delante de un video porno)  consumida por mujeres:

Pero en el caso de los óvulos y bajo el eufemismo de “donación”, subyace crudamente la desigualdad de género. Una muestra de esta desigualdad es el tratamiento que se da a esta “donación” en la publicidad y en la información social y técnica, como equivalente a la donación de esperma. Se ha construido así un imaginario en el que supone lo mismo donar óvulos que esperma, lo cual es una desinformación interesada que vulnera los derechos de las mujeres, sin que hasta ahora la ley, ni el feminismo, hayan mostrado mucho interés en esto.
http://www.pikaramagazine.com/2016/03/la-industria-oculta-de-los-ovulos/#sthash.d8AcrKra.dpuf

Artículo de 2012 firmado por, entre otras muchas personas, Ana de Miguel (autora del libro “Neoliberalismo Sexual), Raquel Platero (Ahora Madrid),
Yayo (Sagrario) Herrero (Ecologistas en Acción):
Cuando una pareja de lesbianas decide tener hijos tiene
diferentes opciones, siendo la más conocida el recurrir a
la inseminación artificial con semen de un donante
desconocido. Esta vía se lleva a cabo a menudo en la
sanidad privada, dadas las limitaciones que existen para que
una pareja de lesbianas pueda recurrir a la inseminación
artificial en la sanidad pública. Las limitaciones eran
hasta ahora de hecho, por la aplicación arbitraria de la
ley que contemplaba esta posibilidad. En la actualidad, el
gobierno ha planteado reducir esta opción a las parejas
heterosexuales que demuestren que el varón tiene problemas
de infertilidad, lo que discriminaría claramente a las
parejas lesbianas y a las mujeres que quieran ser madres en
solitario. Debido a estas dificultades y a que muchas
mujeres no quieren medicalizar un proceso que en el fondo es
muy sencillo, algunas parejas de lesbianas recurren a un
amigo, en muchas ocasiones gay, para inseminarse (Pichardo,
J.I., 2009).

ALICIA MURILLO:
La primera es que reclamar la presencia del padre en la
crianza es además heterosexista porque presupone que hay un
marido. ¿Dónde quedan las lesbianas para los miembros de
la PPiiNA? ¿Dónde las madres por inseminación artificial
sin pareja? ¿Dónde las familias poliamorosas y queer? –
See more at: http://www.pikaramagazine.com/2016/04/y-donde-esta-el-padre-corresponsabilidad-social-no-heterosexual/#sthash.Ibr4xWTS.dpuf

ESTHER VIVAS: La semana pasada el Gobierno proponía a las comunidades autónomas vetar, en la sanidad pública, los tratamientos de reproducción asistida (inseminación artificial y fecundación in vitro) a lesbianas y mujeres solas. Una medida que atenta contra la igualdad de acceso a los servicios públicos y discrimina a quienes se salen de la estricta “norma” heteropatriarcal. Si eres mujer, pobre, lesbiana o no tienes pareja, prohibido quedarte embarazada. Para el PP, sin hombres no hay hijos. Y la derecha impone, así, su arquetipo de familia: una, hetero y unida.

Nos encontramos frente a un Gobierno que se escandaliza porque dos mujeres puedan ser madres, dos hombres padres, de que una mujer sola pueda tener hijas e hijos, pero que no siente la más mínima vergüenza en aplicar unas políticas generadoras de hambre, paro y desahucios. La doble moral de quienes no tiene principios. Obedientes sólo a la doctrina del capitalismo y el patriarcado. https://esthervivas.com/2013/07/23/nos-quieren-pobres-calladas-y-heterosexuales/

Relacionado:

(1) Gestación subrogada, una propuesta sensata, Beatriz Gimeno: “Que la subrogación tenga carácter altruista, es algo que parece que importa a todos los partidos, con lo que podemos asegurar que estamos hablando de una condición básica”: http://www.eldiario.es/tribunaabierta/Gestacion-subrogada-propuesta-sensata_6_497010308.html

Impresionante todo el documental entero (La teoría sueca del amor). Muy ilustrativa y gráfica explicación sobre la inseminación artificial y sus cosificaciones, a partir del minuto 5:

La domesticación humana en curso

Hoy me quedo reflexionando con fragmentos de este texto de Tomislav Markus, una reseña sobre la obra de Paul Sheperd:

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“Shepard ha criticado afirmaciones comunes sobre la domesticación humana, porque los seres humanos no han sido sujetos a la selección sexual, como los animales domésticos. Los humanos son tan salvajes como sus ancestros del pleistoceno, hace 10.000 años.”

Y yo pienso: “Mmm… ¿Seguro?” Hoy en día la reproducción artificial (perdón, “asistida”…) en humanos está en alza y, con ella, la selección genética de los vendedores de gametos (perdón, “donantes”) que se pueden encontrar en catálogos humanos como los llamados bancos de semen y de óvulos. Además, los sumos sacerdotes-médicos son los que crean muchos más embriones de los que realmente se necesitan para seleccionar, según sus criterios, a los más aptos y desechar a los demás. Los “sobrantes” (¡Qué clase de vocabulario es ese!) permanecerán congelados o vitrificados hasta nuevo aviso. Es decir, la domesticación humana ya está en esa fase, que no será por supuesto la última. Los niños no son fruto del azar sino que, dependiendo de cada técnica de reproducción artificial, hay un mayor control externo y experto.

“Shepard tenía una visión muy negativa de los animales domésticos. Son degenerados, monstruos lisiados, porque su genoma salvaje fue cambiado bajo control humano, algo no visto durante billones de años de evolución. Son caricaturas miserables y no pueden ser verdaderos substitutos de las especies salvajes. Como los seres humanos civilizados, los animales domésticos pierden la conexión con su hábitat natural y la posibilidad de una maduración normal. Los animales aislados de su contexto natural están muertos ecológicamente. Los animales domésticos tienen muchos defectos en comparación con sus primos salvajes: cerebro más pequeño, desviación en muchos órganos, un olfato, visión y oído más débil, una maduración más larga, etcétera. Los animales domésticos son esclavos humanos que distraen nuestra atención de las especies salvajes. Los Zoos y las mascotas pueden dar satisfacción a los humanos civilizados por la pauperidad de sus vidas. Los Zoos, como las prisiones, se convierten en refugios para los animales cuyos hábitats han sido devastados. Los humanos no quieren admitir que los animales domésticos son sus esclavos y que están degenerados porque les recuerdan su antigua vida salvaje. Los humanos son más insanos que sus mascotas porque no están alterados geneticamente a través de un proceso de domesticación. Los extremos en las actitudes de los humanos modernos hacia los animales domésticos – del amor profundo al abuso cruel – son síntomas de nuestra decepción profunda con su incapacidad para reconectarnos con nuestro pasado genético salvaje”.

Relacionado:

“La salud del bulldog no mejorará: su genética ha llegado a un punto de no retorno”: http://es.gizmodo.com/la-salud-del-bulldog-no-mejorara-su-genetica-ha-llegad-1784510808

La vida no domesticada tiene riesgos

Fragmento del libro “La procreación artificial” de Jacques Testart

Fragmento del libro “The Mother Machine” de Gena Corea (1985)

Cuando un congreso feminista se opuso a la ingeniería reproductiva y genética en 1985…

Fragmentos del libro “El útero artificial” de Henri Atlan

Comentario al artículo “La donación de óvulos… la decisión más difícil”

Me ha parecido vergonzoso este artículo de Toñi González que he leído a través del grupo de facebook “Menstruación”. El respeto a los niños y niñas nacidas a través de estas técnicas comerciales y el respeto a las mujeres que estén pensando en vender o comprar me mueve a hablar y posicionarme contra el capitalismo reproductivo y contra su “normalización”.

La venta de óvulos tiene riesgos para la salud de las mujeres que los venden (por aprox. 1200 euros). No voy a entrar a analizar en esta ocasión si son asumibles o no, si son grandes o pequeños. Aunque fueran mínimos estadísticamente hablando no lo vería ético porque solamente puedo decidir sobre los riesgos que me afectan a mí personalmente, no a terceras personas. No sé cómo una mujer puede beneficiarse de los riesgos que sufre otra mujer, aunque lo haga voluntariamente, y vivir tranquila con su conciencia.

En ningún momento la autora del artículo habla de ello, de la posición en la que queda la persona que vende: cosificada, ninguneada y, además, irresponsable frente al niño/niños que nacerán con sus genes y que jamás podrán contactar con ella ni con sus medio hermanos repartidos por ahí. En este sentido, la ley está hecha a medida de la industria de la reproducción artificial adultocéntrica. Los genes importan para los padres pero no se les permite a los hijos que sientan que esos genes son importantes.

Ya existen webs como esta de inseminación artificial (http://dk-es.cryosinternational.com/b%C3%BAsqueda-de-donantes/?donor-search-race=0&donor-search-haircolor=0&donor-search-eyecolor=0) en la que la gente puede elegir por categorías la apariencia de la persona que le venderá sus gametos. Aquí esa elección la hace la industria a través de la clínica en lugar de ser el propio comprador/a, pero eso no quita que se estén encargando bebés a la carta.

Ojalá mis futuras hijas no tengan que vender nunca sus óvulos para pagarse la matrícula de la universidad y termine viendo su foto de pequeña en una web como la que he enlazado, el mayor banco de esperma del mundo (el icono foto es para ver la foto del donante). Por supuesto, tampoco me gusta ver a los hombres cosificados en ese tipo de catálogos o tiendas online.

Como muestra, aquí se pueden leer algunos comentarios de afectadas: https://www.facebook.com/ClinicasEVA/posts/890818884333242

ventajas? hablar tambien de los posibles inconvenientes no? cuando vas a una clinica a donar ovulos nadie en la clinica te dice que puedes quedarte esteril o incluso llegar a morir por una mala puncion, eso casi le cuesta la vida a mi hermana y lo mas triste es que no puedes hacer nada contra ellos porque tu firmas un contrato asumiendo los riesgos sin casi conocerlos, animo chicas, jugaros la vida donando ovulos”

CONSEJO: YO DONÉ Y ME SENTIA MUY BIEN CONMIGO MISMA…HASTA Q ME DIAGNOSTICARON OVARIOS POLIQUÍSTICOS Y ME DIJERON QUE MUY POSIBLEMNETE SERIA POR LA SOBREHORMONACIÓN A LA Q ME SOMETI PARA DONAR…AHI LO DEJO.SOLO MIRAD LOS SINTOMAS Y LAS CONSECUENCIAS DE ESTO….

“A mi no me dejan donar por bajita… no entiendo nada la verdad… quien no pueda tener hijos de manera natural no creo que tenga problemas en que logrando tener un hijo este no mida metro ochenta…”

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Relacionado:

– Cuando un congreso feminista se opuso a la ingeniería reproductiva y genética en 1985…

Cuando un congreso feminista se opuso a la ingeniería reproductiva y genética en 1985…

 

Fragmento de “La represión del deseo materno y la génesis del estado de sumisión inconsciente”

 

Al igual que he puesto en cuestión algunos de los planteamientos de Casilda* en el post “Pariremos con autenticidad” me gustaría rescatar este fragmento del libro que escribió junto a Ana Cachafeiro porque me parece muy lúcido. No creo en la idealización de los autores sino en rescatar lo que haya de interesante en sus obras y cuestionar lo que haya que revisar. En este sentido, aunque me parece que en algunos aspectos crea de la nada nuevos mitos del origen, en otros da en el clavo, como en la descripción de la simbiosis natural que existe entre madre y bebé al principio de la vida, y cómo esta interdependencia es boicoteada desde todos los frentes.

Andaba buscando un fragmento en el que hablara sobre el chupete como sustituto materno para otro artículo y me he topado con su mención a la “fecundación in vitro” y la ingeniería genética vinculadas directamente con el poder económico. Creo, sin embargo, que no fue capaz de darse cuenta de que, en realidad, la generalización de todos esos fenómenos que cita terminaría implantándose también por la vía del “deseo” y no de la “realidad”, justo al revés de lo que ella proponía. No hay más que ver cómo se protesta por la retirada de la financiación por parte de la sanidad estatal de la inseminación artificial a las mujeres sanas, no estériles, que “desean” tener un hijo pero no “desean” tenerlo con un hombre de carne y hueso (requisito indispensable hasta ahora en la especie humana, no así en las especies animales domesticadas) ni tampoco “desean” inseminarse en casa con una jeringuilla y esperma de catálogo (tan sustitutos del cuerpo masculino como el biberón y la leche en polvo o leche materna congelada lo son del cuerpo femenino).

¿Será que los adultos que hablan de “derechos”, cumplir “deseos” y los que se encargan de mercantilizarlos en realidad nadan en un “mar de carencias” y “robotización”?

Pg. 256 :”La vida humana es una continuidad de procesos y su reproducción se asegura por el principio del placer… o por los sucedáneos tecnico- plastificados inventados por el hombre para controlarla y someterla a los intereses patriarcales, que son lo que hoy constituyen el consabido principio de realidad ya indefectiblemente opuesto al principio del placer. La cuestión estriba en que la realidad que se organiza es un diseño artificial que está arrancando las raíces mismas de la vida, el principio inmanente de la vida, de manera tal que en lugar de ser impulsada por los deseos, es sumergida en un mar de carencias, donde se manipulan y dirigen todos sus movimientos, llegando en los tiempos actuales, gracias al desarrollo de la tecnología, a unos grados de robotización en otros tiempos increíbles. El principio del placer es meramente el respeto a la vida; el principio de la realidad es su robotización. Hoy, en la sociedad occidental, el parto hospitalario, las cesáreas, el chupete de plástico, la cuna y la leche artificial están ya generalizadas; cuando lo estén la fecundación in vitro, la técnicas de desarrollo fetal en laboratorio y la ingeniería genética, es decir, cuando ya ni el coito ni la gestación en el útero materno sean necesarias para la reproducción… ¿a dónde podremos volver la mirada para encontrar algún hálito de vida humana? No es la técnica al servicio de la vida humana, sino la robotización de los seres humanos por medio de la técnica al servicio de la reproducción de los patrimonios y de los capitales”.

 Relacionado:

– Cuando un congreso feminista se opuso a la ingeniería reproductiva y genética en 1985…
http://lasinterferencias.blogspot.com.es/2015/04/cuando-un-congreso-feminista-se-opuso.html

– Fragmentos del libro “El útero artificial” de Henri Atlan:
http://lasinterferencias.blogspot.com.es/2015/09/fragmentos-del-libro-el-utero.html

– Fragmento del libro “La procreación artificial” de Jacques Testart:
http://lasinterferencias.blogspot.com.es/2015/08/fragmento-del-libro-la-procreacion.html 

– La OTAN y las nuevas tecnologías reproductivas:
http://lasinterferencias.blogspot.com.es/2015/09/la-otan-y-las-nuevas-tecnologias.html 

Enlace externo: “Mamá, ¿yo tendré papá?” 

*Por cierto, en la web oficial de Casilda hay un verdadero sinsentido sobre una conspiración nazi, el Psoe como salvador y otras chicas del montón. Los nazis es cierto que “ganaron” la guerra en muchos sentidos pero no se puede negar el apoyo del Psoe y del PP (y de muchos otros partidos), precisamente, al tema de la ingeniería genética, los catálogos humanos de reproducción y el adultocentrismo de estas técnicas. Por no hablar de la retirada de las tropas de Irak para llevarlas a la intervención militar imperialista en Afganistán.

La OTAN y las nuevas tecnologías reproductivas

Pg. 114 del libro publicado en 1987 con el título “Made to Order. The Myth of Reproductive and Genetic Progress”, editado por Patricia Spallone (miembro de FINRRAGE, Feminist International Network of Resistance to Reproductive and Genetic Engineering) y Deborah Lynn Steinberg. Este fragmento fue escrito por Linda Bullard y forma parte del capítulo “Matándonos Suavemente: Hacia un Análisis Feminista de la Ingeniería Genética” (la traducción es mía):

“Últimamente los militares también parecen haber desarrollado un interés en las nuevas tecnologías reproductivas. En 1984 la OTAN  organizó un seminario de una semana sobre fertilización in vitro dirigido por el renombrado padre del primer bebé probeta francés, Jacques Testart. Quizás una de las razones es que la FIV provee de una fuente de superávit de embriones que podrían ser valiosos en la investigación sobre armas biológicas. Sabemos que durante los años setenta fetos importados de Corea del Sur fueron usados con este objetivo durante un tiempo en el que el programa de armas biológicas estadounidense había sido reducido a casi nada. Pero incluso entonces había suficiente actividad para utilizar 12.000 pares de riñones de fetos de tres meses producidos por cesárea. Durante el mismo período el número de abortos en Corea del Sur aumentó a tres veces el número de nacimientos (Girard, 1985).

El ejército de los Estados Unidos está ahora experimentando con cada uno de los superpatógenos conocido por la humanidad. Esto incluye la peste, el ántrax, la viruela, el botulismo, la fiebre del Valle del Rift, la fiebre del dengue, fiebre hemorrágica, encefalitis, hepatitis, malaria, meningitis, y el veneno de la cobra. Al menos 75 de los proyectos están relacionados con la ingeniería genética. La investigación se está desarrollando no solamente en laboratorios militares sino también a través de contratos del Departamento de Defensa en universidades y empresas. El Pentágono mantiene que es todo con fines defensivos, lo que no está prohibido por el tratado. El problema es que no hay diferencia entre la investigación de armas biológicas ofensivas y defensivas: los materiales, los métodos y los productos son idénticos. 

La pieza central del nuevo programa del Pentágono es un laboratorio de armas biológicas de alto contenido, llamado “instalación de pruebas de aerosol”, programado para ser construido en un lugar del Ejército ya existente localizado, no es sorprendente, en una reserva india. De cualquier modo, la organización a la que estoy afiliada, Foundation on Economic Trends, ha sido capaz de detener la construcción de estas instalaciones a través de un juicio contra el Pentágono, que ganamos sobre razones medioambientales. En septiembre de 1986 la Fundación lanzó una segunda acción legal contra el Pentágono, muy similar a la primera excepto que se dirige a todo el programa de armas biológicas completo en lugar de una sola instalación. Simultáneamente, un premio de 100.000 dólares fue establecido para proteger a cualquier científico que quisiera dar información sobre investigación en armas biológicas que pudiera contravenir el tratado. La idea era devolver la responsabilidad de vuelta a los científicos para monitorizar su propia actividad. Como resultado de esto, un virólogo de un programa del ejército dio un paso adelante e informó sobre la desaparición de su laboratorio de dos litros y medio de virus Chikungunya, suficiente para infectar a toda la población mundial. Esta desaparición fue cubierta y nunca fue investigada, pero muestra el riesgo extremo que tienen las poblaciones locales donde este tipo de investigación se lleva a cabo. Liberación accidental, robo, y terrorismo pueden suponer una amenaza tan grande como el uso intencional de estas armas.” 

 NOTA:
El libro de Rolande Girard que cita como fuente el texto es el siguiente. No lo he leído y lo citado me parece bastante fuerte, si es cierto:

Hay más información en este enlace (en inglés) de Google Books del libro “Women as Wombs: Reproductive Technologies and the Battle Over Women’s Freedom” de Janice G. Raymond. También en este número de la revista de investigación Mother Jones:

Tomado de la revista Mother Jones (1977)  disponible en Google Books
Fuente: Google books

En castellano lo único que he encontrado sobre este tema ha sido este libro, que parece basar su información en este otro artículo de 1987 de ABC: http://hemeroteca.abc.es/nav/Navigate.exe/hemeroteca/madrid/abc/1987/02/08/048.html

Artículos relacionados en este blog: 
 – Cuando un congreso feminista se opuso a la ingeniería reproductiva y genética en 1985…
 http://lasinterferencias.blogspot.com.es/2015/04/cuando-un-congreso-feminista-se-opuso.html 

Artículos relacionados, aunque no hablan de investigación militar, en los medios:  

– La venta de órganos de fetos aviva el debate sobre el aborto en EEUU
http://www.elmundo.es/internacional/2015/08/05/55c1946c22601d4e5e8b456c.html

– (Ojo a la terminología eufemística) La venta de tejido fetal activa el debate sobre el aborto en EE.UU: http://www.eldiario.es/sociedad/tejido-activa-debate-aborto-EEUU_0_416459344.html 

– La  ley sobre “técnicas de reproducción humana asistida” vigente desde 2006-2015: http://lasinterferencias.blogspot.com.es/2014/01/decisiones-informadas-los-riesgos-de-no.html

ACTUALIZACIÓN 20/12/2015:

Documental sobre los experimentos de la CIA llamado “Operación Artichoke” en el que se habla de Fort Detrick: https://www.youtube.com/watch?v=BieHQaxb73s