Día 6: ¿Es peor el remedio que la enfermedad?

(IMPORTANTE: ESTE POST NO ESTÁ ACTUALIZADO RESPECTO A LA SITUACIÓN ACTUAL)

Lunes, 16 de marzo de 2020

Este virus es un virus, ya no sé si biopolítico, pero desde luego psicopolítico. Nadie lo ve, nadie conoce apenas a contagiados, aunque algunos tenemos a conocidos de conocidos con un resfriado diagnosticado como “coronavirus”. Sin embargo se pronostican contagios masivos y colapso de la sanidad pública. Pero a la vez no parece que nadie esté preparando un hospital de campaña para esos hipotéticos futuros enfermos. O ampliando UCIS, comprando respiradores y material médico. O fabricándolos, si es que se supone que van a ser necesarios, claro. ¿Por qué no hay datos diarios del nivel de saturación de los hospitales? Es todo un gran acto de fe en el estado el que se nos pide. Fe en la OMS, imitación de lo que han hecho otros países más autoritarios que el nuestro, etcétera… Y a quien se sale del guion, por lo menos de forma inicial, se le invita a que vuelva al redil a través de la presión de las redes sociales, los medios internacionales. Es decir, es la propia población la que pide y exije las medidas más radicales, como su propio confinamiento.

Los políticos en España parecen como perdidos, igual de confusos que la gente común y, además, muchos están con fiebre o tos por el dichoso “resfriado” del coronavirus. Dando bandazos y mirando qué hacen los demás países. Los supermercados sin papel higiénico. La gente confusa y triste por la calle con sus carritos de la compra. Por la tarde los vecinos se ponen a aplaudir en los balcones y me recuerda demasiado a los gestos extraños de masas que hacíamos en el 15-m como agitar las llaves al aire (con todo el respeto a los sanitarios y demás trabajadores que se están dejando la piel en esta crisis política y social).

Realmente es como para volverse tarumba. Una ya no sabe si todo es una gran paranoia o un mal sueño. Si es fruto de la ineptitud o de la decadencia de Occidente. Lo que sí parece perfilarse claramente es que todas las recomendaciones y directrices que se nos inculca a la población van en la línea del triunfo de lo telemático, de lo virtual frente a lo real. Lo real es demasiado humano, sucio, peligroso, imposible de controlar. Lo digital es previsible, numérico, controlable. Por eso, las compras hay que hacerlas mejor con tarjeta, no con efectivo (llevan años intentando cargárselo), las conversaciones mejor por videoconferencia, la enseñanza a través de internet, lo que no puedes comprar en las tiendas físicas cerradas lo puedes comprar a lo mejor online… Lo digital es aséptico, limpio. Sin embargo, el oro sube y sube porque es dinero mucho más difícil de manipular que el dinero fiduciario.

Hoy ya no tengo nada más que decir. Tan solo un recuerdo por todas esas víctimas olvidadas de la gripe común de las que nunca nos acordamos de forma global. Seguramente sus familiares directos sí pero como grupo eran invisibles y no se hacían contadores para ellos.¿Por qué no tuvieron nunca esa deferencia? El tabaco causa 52.000 muertes anuales en España. Sin embargo, en este estado de alarma los estancos permanecen abiertos porque en ellos se venden productos de primera necesidad. Son las paradojas de toda esta mala película de serie B que estamos viviendo. Los accidentes de coche también son altísimos. Sin embargo, nadie proponer prohibir el automovil. Se decreta el derecho al suicidio asistido o eutanasia pero, a la vez, se les dice a los viejos de la plaza del pueblo que se encierren en sus casas. ¿Y si prefieren vivir sus últimos días en libertad y no enclaustrados? ¿Y si prefieren asumir el riesgo? Eso hoy no se puede ni decir, demasiado incorrecto para los tiempos que corren. Hoy España es una gran cárcel. Y necesitamos libertad con urgencia, necesitamos reconectar con la realidad material y actuar desde valores espirituales profundos.

Buenas noches.

 

 

 

 

Mi experiencia con la copa menstrual Naturcup

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Desde que volvió la regla. a los 11-12 meses después de que naciera mi hijo, estoy usando cada mes la Naturcup. Antes de estar embarazada había usado otra marca pero entre que no entendí muy bien cómo se usaba y que en las instrucciones decía que había que recortar “el pitorrito” que sobresalía y nunca me apañé bien al final la dejé guardada y no la volví a usar. Pero esta otra copa menstrual ya viene redondeada, lo que la hace bastante más cómoda. Y yo, soy otra, con más conciencia de mi cuerpo, de lo que le hace daño a él y al medio ambiente. No se puede seguir mirando hacia otro lado sobre el enorme daño que están haciendo los productos mal llamados de “higiene femenina”: las compresas y los tampones de usar y tirar. Hay alternativas.

La primera vez que se usa una copa menstrual se nota algo raro, la misma sensación que se tiene de adolescente al usar un tampón, pero con algunos años más de autoconocimiento y experiencia.

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Primero se dobla y coloca (como viene en las instrucciones) para introducirla dentro de la vagina y que después se “expanda” de nuevo a su forma circular dentro de ella. Al principio no sabes cuánto tiempo tendrás que vaciarla pero con el uso vas conociendo cómo menstruas y qué cantidad de sangre sueles expulsar cada día de regla. Los fabricantes dicen que puedes usarla hasta 12 horas pero yo nunca he llegado a tanto, creo que lo máximo que he estado con ella han sido 8 horas o así y dependiendo del día.

Lo mejor es usarla la primera vez en casa así vas viendo cómo se pone y cómo se quita en la confianza de tu hogar. Una vez que lo tienes controlado, ya no se te resistirá ningún ambiente.

Bien. Llevas unas cuantas horas con la Naturcup dentro del cuerpo y crees que ya va siendo hora de vaciarla y volverla a introducir. Si la experiencia de introducirla la primera vez es extraña, la de extraerla no lo es menos. Y es que tiene truco… Hay que conseguir tirar, en lugar de por la bolita, de un poquito más arriba. Para eso, si la copa menstrual está muy dentro, hay que usar los músculos del suelo pélvico. ¡Sí! ¡Aquí está lo interesante! Hay que “parirla”. Con “pujar” un poquito baja sola y ahí ya agarras bien de la base de la copa, la pliegas un poco con los dedos (ese es mi toque personal, no sé si otras mujeres lo harán de otra forma) y vas tirando con cuidado de que no se caiga el contenido.

Una vez que la tienes fuera, se tira el contenido al w.c. y se lava con agua. Si estás en un baño público puedes llevarte una botellita de agua. Alguna vez me he visto en la situación de no tener agua y lo que he hecho ha sido limpiar el exterior con papel y volverla a introducir. Siempre que voy a vaciar la Naturcup me lavo las manos antes de entrar al baño y después, ya sea en casa, en el trabajo o donde me pille. Antes de usarla y después de cada ciclo la hiervo 5 minutos.

Una de las cosas que más me gusta de usar copa menstrual es que me olvido de las odiosas compresas y tampones que siempre me han dado picores, irritaciones e incluso han favorecido que apareciera en mi vida una y otra vez la pesada candidiasis recurrente. Además, puedes usarla sin tener que estar pendiende todo el tiempo de “desbordar” la compresa, lo que relaja bastante los días de mucho flujo.

Lo que menos me ha gustado es la sensación de sacarla las primeras veces hasta que le pillé el truco. Y es que esto de la copa menstrual va mucho por ahí, con cada uso vas aprendiendo a usarla de forma más cómoda y con dos o tres usos ya tienes dominado el tema. Yo ahora me siento muy a gusto con ella.

Pero lo que más curioso me ha parecido es que creo que es una buena forma de conocer tu cuerpo y de tocarlo sin tabúes. Es más, me parece hasta una buena preparación al parto porque sientes de forma cotidiana las capacidades de los músculos del suelo pelvico, capaces de hacer subir o bajar la copa para ayudarte, o bien a introducirla hasta que no la notes, o bien para extraerla facilmente. Quizás parezca exagerado pero es mi experiencia personal. He usado muchos tampones con aplicador en mi vida y jamás conocí mi cuerpo de esta manera.

Puedes encontrar la Naturcup en sus tres tallas (1 para adolescentes, 2 para menores de 30 años y la 3 para mayores de 30 años o mujeres que hayan tenido partos vaginales) en la tienda online de La Casita de Algodones: http://lacasitadealgodonales.com/product.php?id_product=33