Día 39: el estado de alarma no debe prorrogarse

Sábado, 18 de abril de 2020

El estado de alarma debe terminar, mejor hoy que mañana. Los niños deben poder salir. Los jóvenes, adultos y ancianos también si así lo consideran desde su libertad informada, aunque las recomendaciones sean que los mayores y los colectivos de riesgo se queden en casa por precaución.

Los colegios y guarderías deben volver a abrirse. El pánico debe terminar. Precauciones, las que se considere necesarias, pero hay que evitar la situación de corralito sanitario y pánico que ha matado a mucha gente, no sé si me atrevería a decir que más que el propio virus. Los protocolos inhumanos deben terminar. Nadie debe dar y obedecer órdenes injustas y que atenten contra los derechos y libertades. Hay que luchar por nuestros ancianos. Los centros de salud de los barrios deben abrir inmediatamente porque son el filtro para no acabar en urgencias en un hospital sumido en el caos.

Mi vecina del barrio, cuya hermana ha fallecido, me ha dicho entre lágrimas que a su hermana no la vio ningún médico de cabecera, que fueron al centro de salud cuando se empezó a encontrar mal pero estaban cerrados y nadie la atendió. Y así pasaron los días (no sé cuántos) hasta que se la llevó una ambulancia al hospital y de ahí no salió. Nunca sabremos qué hubiese pasado si la hubiese visto un médico antes de llegar a ese punto de no retorno, pero la situación de pánico que se ha vivido aquí puede que haya propiciado este tipo de situaciones. No hay derecho. Estamos y estaremos en duelo mucho tiempo por toda esa generación que se nos ha ido y nos ha dejado huérfanos.

No tiene lógica que el virus tenga una letalidad distinta en cada país europeo. Si las cifras son distintas son por la propia gestión de la crisis, por el número de test realizados, por la forma de contabilizar a los fallecidos (morir “por” o “con” coronavirus) y por el nivel de abandono a su suerte a los ancianos en las residencias.

Yo prefiero vivir de pie que morir arrodillada. Quiero mis libertades de vuelta y quien tenga miedo que se quede en casa, lo respeto enormemente. El espíritu del perfecto ciudadano no puede servir para robarnos la libertad a los demás. Se está llevando al país a la ruina y se están creando redes clientelares a golpe de “paguitas” para que nadie proteste por lo que ha pasado.

Hasta estoy pensando en contratar un seguro médico privado, ya que he perdido toda esperanza en la gestión pública (estatal) de lo sucedido y no quiero aparecer por un hospital público en los próximos meses hasta que el efecto pánico y sus protocolos hayan cambiado. ¿Era esto al final lo que se quería conseguir?

Por favor, que no se prorrogue este suicidio colectivo el próximo miércoles en el Congreso. El gobierno debe ver que la sociedad española se compone de personas lo suficientemente maduras como para tomar las riendas de su vida, que no necesitan que ningún político realice cierres patronales a la fuerza de sectores enteros como el de la hostelería y restauración.

No a la dictadura sanitaria y tecnocrática, ya sea de izquierdas o de derechas, que llamarán “nueva normalidad”.

Relacionado:

Rosa Parks, la mujer negra que desafió a la América blanca

https://www.vozpopuli.com/espana/coronavirus-confinamiento-manifiesto-calaza_0_1343266109.html

– Frente al “pensamiento único” globalista e imperialista que se quiere imponer: And even though Dr Häggström admits he is “worried” about the statistical trend in Sweden, he insists the country’s unique approach is offering others an opportunity to learn. “Regardless of whether it’s good for Sweden or not, it can be good for the world that different countries are employing different strategies which gives us the opportunity to compare,” Dr Häggström added. “If everybody does the same thing, then there’s less to learn, but, yes, I am worried​.” https://www.independent.co.uk/news/world/europe/sweden-coronavirus-deaths-lockdown-social-distancing-denmark-finland-norway-a9470771.html

– Suecia: https://www.thelocal.se/20200228/coronavirus-the-everyday-precautions-to-take-if-youre-in-sweden

– Dinamarca vuelve a abrir guarderías y colegios pero, ojo, a las recomendaciones desde el punto de vista psicológico para los niños: https://www.thelocal.com/20200418/life-after-lockdown-in-denmark-causes-concern

– The arrival of the coronavirus pandemic in Denmark has not affected the number of monthly deaths in the county in any statistically significant way, according to the country’s national statistics bureau. https://www.thelocal.dk/20200417/death-rate-in-denmark-unchanged-by-coronavirus-danish-statistics

Three toys per child and a teddy bear ban: New rules for Denmark’s kindergartens

– ”Coronavirus: Lethality in Italy, between appearance and reality” (italiano): https://www.ispionline.it/it/pubblicazione/coronavirus-la-letalita-italia-tra-apparenza-e-realta-25563

Coronavirus OPINION: Are Swedes naive or the only adults in the room?

Día 16, 17 y 18: ansiedad y desconexión

Jueves, 26 de marzo

Viernes, 27 de marzo

Sábado, 28 de marzo

No he escrito estos días porque de leer demasiadas noticias, cuidar de mis hijos y acostarme de madrugada y levantarme muy temprano estaba entrando en un bucle que realmente me iba a llevar a enfermar. Hubo un día en el que sentí una opresión en el pecho brutal por la ansiedad e incluso llamé a mi centro de salud para ver si me podían recetar algo puntual. Supongo que ya lo sabréis pero los centros de salud en Madrid (al menos el mío) atienden de forma telefónica, no presencial, lo que está siendo también criticado ya que también eran un filtro para evitar colapsar las urgencias. ¿Cosas de la profecía autocumplida? Tardaron en cogerme el teléfono pero al final me devolvió la llamada mi doctora, me dio algunos consejos para manejar la ansiedad y me hizo una receta de un medicamento que por ahora no he recogido. He optado por intentar hacer una cura de sueño, algo de desconexión informativa y películas malas españolas, de esas comedias locas subvencionadas con alguna que otra vieja gloria que al final ni se estrenan en los cines de lo malas que son.

Una vez tratada la ansiedad en su momento agudo, para prevenir sí he intentado leer contenido de alta calidad, como los libros del Cardenal Sarah de los que hablé anteriormente. A mí me transmiten muchísima tranquilidad, serenidad y templanza, a pesar de no edulcorar en nada el momento histórico en el que se encuentra la sociedad occidental. Obviamente, están escritos antes de que apareciera esta epidemia, pero los problemas espirituales que señala creo que están muy relacionados con la forma de abordar esta cuestión: la mentira, el egoismo, confundir buenismo con virtud, el deseo de algunos de ser como dioses transhumanistas, la muerte de Dios, la pérdida del Padre, el maquiavelismo y la lucha de todos contra todos. En definitiva, la falta de amor. Y todo esto lo señala, no solo hacia el mundo ateo sino que su descripción más crítica se centra en los miembros de la propia Iglesia. En fin, un libro que hay que leer.

Yo ya me he acostumbrado, desde hace unos años, a leer y a escuchar todo lo que me decían los grandes medios que no había que leer ni escuchar. Es más, cuanto más grande es la campaña de boicot o censura hacia ciertas posturas, más curiosidad siento para leer sus libros y formarme mi propio criterio. Siempre me pregunto, qué estará diciendo tal o cual persona para que todos los medios de comunicación (controlados por los monopolios empresariales a nviel mundial) me digan que no debo leer o comprar un determinado libro. Esto, desde hace unos cuantos años, me ha hecho leer cosas que antes no se me hubiese ocurrido leer ni por asomo. Me dan igual las etiquetas, me dan igual los prejuicios, me dan igual los insultos, me dan igual las ideologías y los líos politiqueros entre la izquierda y la derecha.