Artículo de Kimberly Shuld: “Cómo la Fundación Ford creó los Estudios sobre la Mujer”

Me he permitido la libertad de traducir (con un poco de ayuda de un traductor automático) este interesante artículo de Kimberly Shuld “Ford Foundation and Women’s Studies” publicado en abril de 2004 en la revista “The Schwarz Report” y publicado originalmente el 20 de febrero de 2003 en Frontpagemagazine.com (el enlace original no lo he encontrado). También es la autora del libro “The Guide to Feminist Organizations”.

Sobre la autora, que pertenece o perteneció en algún momento al Independent Woman’s Forum (un foro descrito por la Wikipedia como “conservador”) he encontrado también un artículo del Foro Legal de la Universidad de Chicago: https://chicagounbound.uchicago.edu/cgi/viewcontent.cgi?article=1274&context=uclf

A pesar de que me he puesto en contacto por correo electrónico con la IWF para solicitar permiso de Kimberly Shuld para traducir el artículo no he obtenido ninguna respuesta.

Este texto viene bien leerlo hoy, ya que la ingeniería social a base de donaciones de grandes fundaciones del capitalismo monopolista sigue en boga. Lo hacen para enfrentarnos entre nosotros y avanzar en la agenda de la domesticación humana. Al leerlo recordaremos estudios como el del “impacto de género” en el soterramiento de la M-30 o similares. El dinero de las subvenciones es capaz de crear nuevas realidades y nuevos campos de estudio sesgados y poco objetivos.

Aquí va el artículo:

Cómo la Fundación Ford creó los Estudios sobre la Mujer

El apoyo financiero de la Fundación Ford a grupos y causas liberales ha sido bien documentando en esta página y otras, como la del Centro de Investigación Capital. Un análisis de 1994 de Althea K. Nagai, Robert Lerner y Stanley Rothman señaló que durante 1986 y 1987, la Fundación Ford otorgó 262 becas a proyectos de la izquierda, resultando en un ratio final de 28 dólares a 1 dólar entre proyectos liberales y conservadores.

La profesora de estudios de mujeres y autora feminista Susan M. Hartmann reconoce a la Fundación Ford como una fuerza fundamental en la creación del movimiento feminista. De hecho, el apoyo de Ford a los estudios de mujeres y a las causas feministas fue tan extenso que no puede ser resumido en un artículo de esta longitud. El asunto da para un libro entero. Es seguro afirmar que sin la Fundación Ford, el feminismo no hubiera tenido éxito en obtener un punto de apoyo tan fuerte en la academia, y por extensión, en la política.

La Fundación Ford no se inclina simplemente hacia la izquierda y derrama dinero a sus seguidores. La fundación ha participado activamente desde principios de la década de 1960 en la creación de áreas completamente nuevas para la investigación y el activismo político. Cuando se le pregunta cómo mide el éxito, la presidenta de Ford Susan Berresford, responde que hay tres medidas que usa: “La primera es cuando la fundación ayuda a las personas a construir todo un campo de conocimiento: demografía en el pasado, estudios de mujeres más recientemente”.

Hoy, hay más de 800 programas de estudios para mujeres que imparten miles de cursos en colegios y universidades de EE. UU. Cientos de escuelas ofrecen una licenciatura en estudios de mujeres. Cerca de treinta ahora ofrecen una maestría y un puñado ha creado un programa de doctorado. El primer programa se estableció en la Universidad Estatal de San Diego para el año escolar 1969-70 y en 1970 se ofrecían aproximadamente 100 cursos de estudios para mujeres en las escuelas de todo el país. En 1971, se impartían más de 600 cursos y en 1978 había 301 programas completos en funcionamiento. Ese número se duplicó con creces hasta los 621 programas en 1990.

En 1971, un grupo de feministas se acercó al presidente de Ford, McGeorge Bundy, con una solicitud para involucrarse en el movimiento feminista de la manera en que lo hizo en el movimiento de los Derechos Civiles, esencialmente, creándolo de la nada. El resultado de esas primeras discusiones fue un proyecto de mujeres en toda regla para financiar el pequeño número de organizaciones de defensa de las mujeres existentes, y también para crear un campo completamente nuevo dentro de la academia conocido como “los estudios de mujeres”. En 1972, Ford anunció el primer programa nacional de becas de un millón de dólares para la “investigación de tesis doctorales y docentes sobre el papel de la mujer en la sociedad y los estudios de la mujer ampliamente interpretados”. Un artículo de 1996 de Heather MacDonald informó que los programas de estudios de mujeres habían recibido 36 millones de dólares entre 1972 y 1992 de Ford y otras fundaciones.

En la década de 1980, bajo la dirección del presidente Franklin Thomas, el enfoque de género se colocó en todas las subvenciones de Ford y los oficiales del programa recibieron instrucciones de examinar todas y cada una de las propuestas para su componente de género. Esto movió la financiación de estudios de mujeres y otras empresas feministas de una categoría de subvención específica para mujeres a todas las categorías de financiación. Para 1985, Ford había establecido el Foro del Programa de Mujeres, un consorcio de donantes y empleados de Ford encargados de controlar las decisiones de financiación que se toman en todo el mundo en nombre de los asuntos de las mujeres.

La creación de la Iniciativa de Diversidad del Campus en 1990 llevó a Ford en la dirección del cambio curricular. Las subvenciones otorgadas en esta categoría están dirigidas a programas y departamentos académicos que se dedican a temas específicos de un solo sexo, y otros grupos identificados como víctimas. Por supuesto, el sexo específico realmente se refiere a estudios de mujeres: ningún ejecutivo de Ford consideraría nunca que los estudiantes varones blancos necesitan algo más que entrenamiento en sensibilidad.

Una consecuencia de este esfuerzo fue el Área de Estudios de la Mujer y el Proyecto de Integración Curricular de Estudios Internacionales (WSAIS), coordinado a través del Centro Nacional de Investigación sobre la Mujer (NCRW), que ha sido elogiado por las feministas como un estímulo para el crecimiento de los estudios de las mujeres desde las clases sobre mujeres hasta analizar todos los problemas a través del prisma de género. El NCRW describió el proyecto WSAIS como una búsqueda de infundir las preocupaciones de género en estudios internacionales y de área, e internacionalizar el currículo de los estudios de mujeres. Ford fue fundamental en sacar los estudios de las mujeres de la periferia y hacerlos inevitables, tanto para el profesorado como para los estudiantes. La promoción de la ideología feminista hecha posible por Ford en todo, desde cuestiones de privacidad hasta ridículas acusaciones de acoso sexual, rezuma en toda la universidad.

Ford busca activamente transformar el plan de estudios para imponer la ideología feminista en todas las áreas de estudio, incluidas las ciencias puras. El artículo de 1996 de Heather MacDonald sobre Ford describe el profundo impacto que Ford ha tenido en lo que ella llama la “guetización académica”. Ford no solo creó estudios afroamericanos (primero conocidos como estudios negros) y estudios de mujeres, sino que encabezó un movimiento seguido por todas las Fundaciones llamado de “transformación curricular”. Este movimiento busca inyectar conciencia racial, de género y sexual en cada departamento académico y disciplina. Dio lugar a cursos que, por ejemplo, estudiaron la misoginia en la Novena Sinfonía de Beethoven o las formas femeninas de analizar el metabolismo celular. El concepto es que cada disciplina, cada función administrativa y cada pedagogía fue diseñada por un patriarcado opresivo y debe ser reformada.

Es complicado rastrear la financiación de los estudios de mujeres porque los cheques se aportan a la universidad, no al programa individual. La Fundación es un importante donante de la Asociación Nacional de Estudios de la Mujer, ubicada en la Universidad de Maryland. Esta es una organización de membresía para directores de programas de estudios de mujeres, docentes, estudiantes e investigadores individuales. Alberga una conferencia anual de Estudios de la Mujer y una red de correo electrónico con dinero de Ford.

En 2001, Ford otorgó a la Universidad de Maryland una subvención de 50,000 dólares para organizar una conferencia sobre el desarrollo de programas de doctorado en estudios de mujeres. Aunque la subvención está incluida en la lista de la universidad, está claro que la conferencia fue desarrollada y organizada por la asociación de estudios de mujeres.

La Universidad de Rutgers es una receptora frecuente de dinero para estudios de mujeres de Ford. En los últimos años, ha recibido 300,000 dólares para apoyar el liderazgo de las mujeres en materia de derechos humanos en la globalización; 100,000 dólares para estudiar la discriminación racial y de género en las principales publicaciones comerciales; una donación de 500.000 dólares para el Instituto de Liderazgo de la Mujer de la universidad; 100,000 dólares para estudiantes de Rutgers involucrados en la Conferencia de las Naciones Unidas de Beijing sobre mujeres; 320,000 dólares para el Rutgers Center for the American Woman and Politics; y 346,000 dólares para el Instituto de Liderazgo de la Mujer para examinar el papel de la facultad al iniciar y apoyar programas que avancen en la diversidad en las políticas y prácticas de la educación superior.

Smith College recibió $ 259,100 en 2003 por la conservación de archivos de las obras recopiladas de Gloria Steinem y por un proyecto de historia oral sobre feminismo y desarrollo de colecciones relacionadas. Smith también recibió $ 210,000 para Meridians, una revista interdisciplinaria de becas y escritos creativos de mujeres de color y del tercer mundo.

Otros estudios favoritos de mujeres de la Ford en 2003 fueron los de la Universidad de Arizona, la Universidad de Michigan, la Universidad de Wisconsin en Madison, la Universidad de Minnesota, Wellesley, Radcliffe (que tiene tres centros de estudios para mujeres) y Harvard. Más recientemente, la Fundación Ford ha sido fundamental para establecer programas de estudios de mujeres en universidades históricamente negras con las universidades Spelman y Edgar Mevers a la cabeza. La combinación de los estudios de mujeres con otros estudios étnicos es un intento de consolidar su control sobre el ángulo de la diversidad. En 1995, Ford otorgó a la Universidad de Maryland $ 250,000 para un seminario de tres años sobre “Los significados y representaciones de las mujeres negras y el trabajo”, que fue codirigido por la directora del programa de estudios de la mujer y el director del programa de estudios afroamericano.

Ford a menudo amplía su visión a través de dotaciones de varios años. Al crear un nuevo programa para una universidad y luego financiarlo durante los primeros tres a cinco años, Ford puede proporcionar “orientación” en el desarrollo del currículo y la capacitación del profesorado. Por ejemplo, el programa de estudios de mujeres de Harvard fue creado esencialmente por Ford. Para expandir la influencia de ese programa en otras áreas de la universidad, en 1998 Ford estableció una donación de $ 500,000 para tres años destinada a apoyar los estudios de mujeres sobre religión en la Escuela de la Divinidad de Harvard.

Ford creó el vehículo para que los estudios de mujeres crecieran en otras partes de la academia por su generosidad hacia los centros de investigación de mujeres. Los centros de investigación de mujeres son más completos que los programas de estudios de mujeres. “Los centros de investigación de mujeres son esenciales porque son interdisciplinarios”, dijo Susan B. Carter, profesora asociada de economía en Smith College, en Northampton, Massachusetts. “No podemos entender los cambios para las mujeres en la economía y el lugar de trabajo sin comprender también la crianza de los hijos, los patrones familiares, los cambios psicológicos y las fuerzas históricas”.

En 1972, Myra Strober se convirtió en la primera mujer contratada como profesora asistente en la Escuela de Graduados de Negocios de la Universidad de Stanford, y ella y un grupo de colegas solicitaron y obtuvieron una subvención de $ 25,000 de la Fundación Ford para estudiar el establecimiento de un centro de investigación para mujeres. Fue seguido por una subvención de $ 100,000 para una startup de cinco años; Stanford igualó los fondos, y en 1974 el Instituto de Investigación sobre Mujeres y Género se convirtió en el primer grupo de expertos patrocinado por la universidad para mujeres estadounidenses. Como Strober contó en un artículo reciente, la Fundación Ford “no solo nos dio dinero, sino que me dijo cómo, como profesor asistente con poder cero, podía ir al rector y convencerlo de que la universidad tenía que comprometerse permanentemente con esto, uno de los primeros centros de investigación sobre mujeres “.

Para 1981, había 29 centros de investigación sobre mujeres en los Estados Unidos; hoy hay más de 60 centros universitarios. Ford también ha apoyado centros independientes de investigación para mujeres que pueden servir para coordinar la investigación y el activismo político de los centros universitarios. Ford dotó a la Fundación Ms. con $ 4.5 millones en 1993 para proyectos de investigación de mujeres. En 1999, la Fundación Nacional de Becas Woodrow Wilson recibió una donación de $ 250,000 por cuatro años para apoyar los programas de estudios de mujeres. Woodrow apoya la investigación de miembros de la facultad que promuevan su visión liberal en los campus universitarios.

El Centro Internacional de Investigación sobre la Mujer recibió una donación de $ 1 millón en 1997 para un programa de cinco años para lanzar estudios de mujeres en otros países. La Fundación ha invertido millones para establecer estudios de mujeres en China, Israel y varios países de América del Sur, ampliando así el alcance del feminismo liberal y consolidando su abrazo de la muerte en las conferencias de la ONU que abordan cuestiones de mujeres, niños, salud y población. Gracias a la Fundación Ford, ya hay 400 organizaciones de mujeres y 55 programas de estudios de mujeres solo en Brasil.

¿Por qué preocuparse?

Los estudios de mujeres y sus defensores son un peligro claro y presente para la libertad académica y la erudición legítima. En un artículo de 1992 para The New Republic, la autora Christina Hoff Sommers relató lo que realmente sucede cuando la Asociación Nacional de Estudios de Mujeres se reúne. Ella escribió: “Ouchings” y las terapias de grupo son más la norma que la excepción en el feminismo académico. El año pasado, en una reunión de Directoras de programas de Estudios de la Mujer, todas se unieron para formar un “círculo de curación”. También asumieron la postura de los árboles que experimentan arraigo y tranquilidad. Los testimonios de las víctimas y los rituales de curación de la Nueva Era rutinariamente desplazan la lectura de artículos académicos en las conferencias de la NWSA. De aproximadamente 100 talleres y presentaciones en las reuniones de Austin, conté no más de dieciséis que podrían llamarse generosamente académicas “.

Además del comportamiento que la mayoría de los estadounidenses probablemente caracterizaría como simplemente descabellado, Sommers señaló la verdadera razón por la que todos deberíamos estar preocupados por el increíble crecimiento de los estudios de mujeres en el campus: “Estas mujeres dirigen el área de mayor crecimiento en la academia, y tienen una fuerte influencia en algunas áreas clave, especialmente en departamentos de inglés (especialmente cursos de escritura de primer año), departamentos de francés, departamentos de historia, escuelas de derecho y escuelas de teología. Están desproporcionadamente representadas en el decanato de la oficina de estudiantes, en la administración de residencias, en la oficina de hostigamiento y en varios centros de asesoramiento. Participan silenciosamente en cientos de proyectos bien financiados para transformar un plan de estudios que consideran inaceptablemente ‘androcéntrico’. Su autoridad moral proviene de la creencia generalizada de que representan a las ‘mujeres’. De hecho, su versión del feminismo no llega a ser representativa.”

Los cursos de estudios para mujeres están diseñados para obligar a los estudiantes a asumir sus nuevas revelaciones y ponerlas al servicio de la política.

Elizabeth Fox-Genovese, fundadora del programa de estudios de mujeres de la Universidad Emory a mediados de la década de 1980, se vio obligada a retirarse a principios de la década de 1990 porque se negó a permitir que el programa se utilizara con fines políticos. ¿Cuál fue su “pecado”? Se negó a enviar una carta al Comité Judicial del Senado en 1991 colocando el programa Emory en la lista de oposición a la nominación de Clarence Thomas a la Corte Suprema. Ella dijo: “No tomo posiciones políticas para el programa”.

Cuando renunció, Fox-Genovese expresó su preocupación por la dirección de los programas de estudios de mujeres. Hablando de la lucha interna en los estudios de mujeres, explicó que “la batalla contra los conservadores fue mucho más fácil de ganar… Pero la batalla contra los radicales es mucho más difícil, es generalizada. La tendencia en los estudios de mujeres es hacia la politización. No es necesario, pero es natural. Es el camino de menor resistencia, y está bastante extendido en todo el país, porque es fácil suponer que los estudios de mujeres son realmente estudios feministas, que su objetivo principal es ideológico, no intelectual”.

Como para demostrar que las preocupaciones de Fox-Genovese cayeron en oídos sordos, Vivian Ng, presidenta de la Asociación Nacional de Estudios de la Mujer, declaró a una audiencia de 1993: “Hago trabajo político, tanto dentro del aula como fuera de ella”. Ng dijo que es previsible que pueda haber resistencia estudiantil, pero “estoy haciendo trabajo político… Mis alumnos vinieron y los convertí”.

La ex profesora de estudios de mujeres Daphne Patai subrayó la evidencia convincente de que la batalla para retomar nuestras universidades debe ser librada y ganada. Ella escribió en su libro Heterophobia: “Mis propias observaciones de estudiantes en clases de estudios de mujeres me han llevado a creer que años de exposición a tácticas de miedo promovidas por las feministas han logrado imbuir a muchas mujeres jóvenes en un sentimiento premonitorio de vivir bajo la amenaza constante de hombres depredadores.”

La Fundación Ford ha desvirtuado no solo a la academia, sino también las vidas de las mujeres jóvenes atrapadas por las profesoras feministas. Debido a sus vastos recursos, no podemos contar con la Fundación Ford para reformarse a sí misma en respuesta a los cambios en la opinión pública estadounidense o los cambios en las direcciones políticas. La atención debe centrarse en Ford para que todos los contribuyentes que apoyan a las universidades públicas y los padres que pagan la matrícula puedan tomar decisiones informadas sobre la cultura a la que quieren que sus estudiantes sean sometidos. El capitalismo que construyó la fortuna de Ford, y que ahora es tan despreciado por la fundación, debería usarse para alejarlo de nuestras escuelas.

Schuld es la autora de la Guía de las Organizaciones Feministas publicada por el Centro de Investigación Capital.

Relacionado:

Libro de Susan Hartman:

Actos exteriores, concluyentes e inequívocos

“Se entenderá que no existe consentimiento cuando la víctima no haya manifestado libremente por actos exteriores, concluyentes e inequívocos conforme a las circunstancias concurrentes, su voluntad expresa de participar en el acto”

Consejo de Ministros 3 de marzo de 2020

Y yo me pregunto… ¿Cuáles son esos “actos exteriores, concluyentes e inequívocos” que determinarán si un “acto de naturaleza sexual” es consentido? Todo esto lo pregunto en referencia a la aprobación por el Consejo de Ministros del inicio de la tramitación del Anteproyecto de Ley Orgánica de Garantía de la Libertad Sexual. ¿Por qué no lo explicitan más? ¿No se atreven? No creo que esta ley vaya a acabar con las violaciones pero de lo que sí estoy segura es de que pretende acabar con el sexo heterosexual en general, lo que por otra parte es lógico dado los intereses del movimiento antinatalista y eugenista actual que defienden las grandes fundaciones capitalistas y las organizaciones internacionales que tanto les gusta citar a estos de Podemos (la ONU, la UNESCO, el CEDAW, el Consejo de Europa… ). ¿Pero esta gente no era tan alternativa y anticapitalista y resulta que buscan su legitimidad en el globalismo más prosistémico que hay ahora mismo dirigido desde Nueva York o Ginebra?

Otro elemento que me ha llamado la atención de este Anteproyecto de Ley es que siguiendo el enfoque del “precrimen” de forma muy clara va dirigida a dar trabajo a todas estas personas de la industria del género para que den cursos para niños, profesionales y demás. Es decir, gracias a esta ley, va a haber mucho trabajo para todo aquel que haya estudiado un máster de género o haya montado una empresa de género, de estas que te hacen el plan de igualdad de la empresa y dan charlitas y demás. En fin, que ya canta demasiado.

Lo malo de esta ley es la inseguridad jurídica que deja en las personas que quieren iniciar una relación, ya no digo sexual sino simplemente ligar y enamorarse. Nunca el consentimiento de un simple beso será inequívoco porque siempre quedará la duda de si se dio en libertad o por intimidación ambiental. Siempre quedará la duda de si el consentimiento se dio para un casto piquito o para un morreo en toda regla.  Realmente me da mucha pena la gente joven que se inicia en la vida amorosa. Van llenos de miedos y adoctrinamientos, muchos más de los que teníamos en mi generación. ¿De verdad ningún podemita ha dado nunca un beso robado o le han rechazado con una “cobra”? Lo que sin embargo parece intocable es el negocio de la pornografía, la verdadera educación sexual “informal” que reciben los chavales hoy en día gracias a los móviles que les regalan sus padres sin ningún tipo de control. Nadie se atreve a prohibirla, porque sería censura. Y nadie se atreve a no darle un móvil a su hijo, lo que evitaría muchos problemas asociados a estos temas. En fin, que Dios nos coja confesados… A lo mejor a lo que conduce todo esto a volver a valorar la castidad antes del matrimonio y así se reduce en algo la incertidumbre y la desconfianza hacia el otro. Al final va a resultar que Podemos está haciendo una labor evangelizadora fenomenal, que ni la Iglesia Católica, oiga.

Pues eso, que las personas que quieran formar una familia (el único resquicio que le queda por conquistar al gran capital monopolístico), que busquen bien a una persona decente, que se enamoren, se comprometan, confíen en ella y vayan a por todas, más allá de los miedos y el terror que este tipo de leyes puedan suscitar en la gente normal (obviamente a los violadores el código penal les importa bastante poco).

Cada vez me doy más cuenta que lo realmente antisistema hoy es casarse y tener hijos, comprometerse de por vida y amar a una persona, en lo bueno y en lo malo, en la salud y en la enfermedad, con sexo y sin sexo, si vienen hijos como si no llegan. Así que, ya saben, lectores de este blog: busquen a alguien decente y hermoso por dentro y por fuera a quien amar. Amen mucho, muchísimo. Sean subversivos. Y les deseo que de ese amor y de ese compromiso con la vida nazcan niños, porque realmente este mundo es maravilloso a pesar de los pesares y de las leyes contra el amor.

Relacionado:

– Me ha venido también a la mente esto que escribí hace años sobre las lavanderas y el decreto ley que condenaba las palabras obscenas que pudieran proferir a las personas que pasaban por el margen del río. No deja de ser curioso volver a leerlo: https://www.lasinterferencias.com/2014/05/21/las-lavanderas-y-los-decretos-leyes/

– Convenio de Estambul. ¿Dónde está lo de que tiene que ser expreso, concluyente e inequívoco? ¿Qué es un consentimiento inequívoco para Irene Montero?: https://www.boe.es/boe/dias/2014/06/06/pdfs/BOE-A-2014-5947.pdf

– La ministra Montero ha precisado en la rueda de prensa tras el Consejo de Ministros que debe quedar patente “una expresión explícita de la mujer, no necesariamente verbal”. https://elpais.com/sociedad/2020-03-03/el-consejo-de-ministros-da-el-primer-paso-para-aprobar-la-ley-del-solo-si-es-si.html

– Durante el turno de preguntas, una periodista le ha preguntado a la ministra sobre la forma en la que queda redactada la parte del consentimiento sexual, a lo que Irene, con risa nerviosa ha respondido: https://www.periodistadigital.com/ciencia/educacion/20200304/vulgaridad-montero-lema-feminista-sola-borracha-quiero-llegar-casa-noticia-689404274126/

«Déjeme que le busque la redacción exacta, sino se la facilito después. La base de la ley es el consentimiento, la expresión explicita de la mujer de que está consintiendo ese acto sexual».

  • Ejemplo de consentimiento expreso e inequívoco en el campo del Reglamento Europeo de Protección de Datos: https://www.logicdataconsulting.com/el-consentimiento-expreso-e-inequivoco/
  • En el RGPD (protección de datos): “toda manifestación de voluntad libre, específica, informada e inequívoca por la que el interesado acepta, ya sea mediante una declaración o una clara acción afirmativa, el tratamiento de datos personales que le conciernen”

Los hermanos Espinosa de los Monteros y el feminismo

Si pudiera entrevistar a Iván Espinosa de los Monteros y a Beltrán Espinosa de los Monteros alguna vez les plantearía un par de preguntas. La primera sería: ¿Qué piensan ustedes de la visión del feminismo que tiene su hermano? Si el primero es portavoz del partido político de Vox en el Congreso de los Diputados el segundo ha ejercido cargos directivos en Inditex desde el 2006 (director de Zara en Canadá y Polonia) y después tres años como director financiero de Stradivarius desde 2016. Si el primero tiene una visión en teoría muy crítica con el feminismo el segundo ha ocupado un puesto de importancia en una empresa como Stradivarius que promociona el feminismo en sus camisetas. Habría que recordar también que el padre de ambos ha sido consejero de Inditex desde la década de los noventa hasta 2018.

Camisetas de Stradivarius

Según Ivan Espinosa de los Monteros el “feminismo progre” tiene su origen en la caída del Muro de Berlín. Afirma en este video (la negrita es mía):

(…) Cae el muro de manera inesperada, permiten a la gente que pase de un lado a otro y hay mucha gente que corre pero todos corren hacia el mismo lado, todo el mundo corre hacia el Berlín occidental libre (…). Cuando cae el muro se observa que han sido décadas de engaño, décadas en las que nos contaban que el comunismo era un sistema maravilloso, que había igualdad, que todo el mundo era feliz. Era una Cuba pero en Europa. (…) La Europa Oriental era mucho más contaminante, era mucho más pobre, la esperanza de vida era más baja, la pobreza muy bien distribuida, la riqueza no existía, todo ese tipo de cosas. Cuando cae el Muro de Berlín la izquierda se queda sin argumentos. Son años muy duros en los que EEUU e Inglaterra, son los años post Reagan y de Thatcher y son años en los que el mundo de la libertad se impone con fuerza sobre la izquierda.

Entonces la izquierda tiene que buscar nuevos mecanismos para hacer esto que siempre han hecho que es buscar la confrontación de dos clases. Ya no hay trabajadores oprimidos y capitalistas opresores porque uno de los grandes hitos de la libertad es la expansión de la clase media, hay una explosión de la clase media que es de la que se ha nutrido Europa, EEUU, Canadá, Occidente. Ante la claridad de que la clase media se ha expandido y ha triunfado y en el otro lado ha fracasado se tienen que inventar nuevas categorías de confrontación.  Entonces es mujeres contra hombres, heteros contra gays, alimentar la lucha de clases pero cambiando, y victimizando uno de los dos lados y subvencionándolo fuertemente. Han hecho esto con el medio ambiente, con los LGTB, con el feminismo (…). https://twitter.com/vox_es/status/1155212014173728768

Yo creo, en base a lo que he leído, que esta información no es exacta y la interpretación de Iván Espinosa de los Monteros es errónea. Me queda por dilucidar si está simplemente desinformado y repite lugares comunes de los medios de derechas o si simplemente está manipulando de una forma consciente. Según su argumentario: ¿Sería Stradivarius una marca de ropa “de izquierdas” que quiere volver al Berlín comunista? Parece que no, ¿no? ¿Quién se inventa nuevas categorías de confrontación? ¿La izquierda o los que financian a la izquierda como disidencia controlada?

No es la izquierda la que cambia la lucha de clases por la lucha de sexos o de razas o de orientaciones sexuales. Son las grandes fundaciones filantrópicas del capitalismo de oligopolio y líderes políticos como Kennedy y McGeorge Bundy los que apuestan por financiar los estudios de mujeres, la discriminación positiva, las cuotas y demás. Y así hasta el día de hoy con sus correspondientes derivas en la ONU y demás ongs subvencionadas por el Estado y diferentes organizaciones bancarias. El Estado monta y subvenciona chiringuitos, eso es cierto, pero previamente crea leyes que lo justifican y esas leyes siguen directrices o “recomendaciones” europeas o internacionales. Estas, a su vez, copian las líneas de acción de esas grandes fundaciones y esas leyes de cuotas de los años setenta en EEUU. Y después vienen las camisetas de Zara y Stradivarius y la moda. O viene alguien como Rita Maestre a hablarnos del impacto de género de la M-30.

Así que no es precisamente la izquierda en abstracto la que busca “nuevos mecanismos” sino que lo hacen los que financian directamente a los izquierdistas o financian a los intelectuales que les influyen y leen en sus másters de “igualdad de género”. Son los que ponen el dinero los que redirigen los campos de estudios hacia lo que debe ser fomentado y subvencionado. Judith Butler no sé si es izquierdista o no (una de las creadoras del feminismo de “género” o queer) pero sí sé que ha recibido mucho dinero de grandes fundaciones capitalistas porque esta información no es secreta, es pública.

Entonces, señor Iván Espinosa de los Monteros, esta sería la segunda pregunta que les formularía en esa hipotética entrevista: ¿Por qué hay un sector abrumadoramente amplio del gran capital que apoya las causas que usted denomina “izquierdistas” o “progres”? E incluso una tercera: ¿Por qué los directivos de Inditex aprueban que se hagan camisetas feministas? Porque es obvio que se gana dinero pero también es obvio que se hace propaganda de estas causas a la vez.

Pero demos un paso más. Hay un libro titulado “L’argent de l’influence. Les fondations américaines et leurs réseaux européens”, coordinado por Ludovic Tournés:

En este libro, en la página 181 del capítulo escrito por Nicolas Guilhot, precisamente se explica cómo George Soros y su Open Society tienen su origen en una especie de “privatización” de la Fondation pour une Entraide Intellectuelle Européenne (que era una de las organizaciones que pertenecía al Congreso de la Libertad Cultural financiado por la CIA y la Fundación Ford). Lo de “privatización” lo pongo entrecomillado ya que estos asuntos sí que son secretos y nunca llegaremos a la verdad del asunto.

La importancia de la caída del muro de Berlín es clave pero en un sentido diferente al que expresa el dirigente de Vox en la entrevista, ya que la Open Society se dedica a facilitar esa transición del comunismo a la “democracia” en ese momento. En la página 183 afirma (la negrita es mía):

La FEIE, ha salido de la guerra fría cultural de los años 50 por otro camino, seguramente porque Jelenski tenía una visión más matizada de la “nueva izquierda” europea. Tuvo el mérito de identificar el potencial antiautoritario de los nuevos movimientos sociales y de reconocer sus reivindicaciones de autonomía. Supo ver en su afirmación de la libertad individual la posibilidad de una renovación del liberalismo de los años 50 alrededor de nociones de sociedad civil y derechos del hombre. La “larga marcha a través las instituciones” y la trayectoria política posterior de la generación de 1968 en Europa del Este como del Oeste iban a probar lo correctas que eran sus intuiciones; su madurez política y cultural, esta generación ha acompañado la transición del antiguo bloque soviético hacia la economía de mercado en los años 90. Si la FEIE ha sabido acompañar esta transición, es porque su estrategia, más sutil que la del Congreso por la Libertad Cultural, les ha permitido sobrevivir a la crisis ideológica de los años sesenta y mantener los vínculos con los intelectuales de Europa del Este en un momento de recrudecimiento de la guerra fría en los años ochenta. Así como la tendencia neoconservadora salida del Congreso se refugiaba detrás de la administración Reagan, la FEIE desarrollaba sus contactos con los círculos liberales del movimiento de los derechos del hombre en los Estados Unidos (Fundación Ford, Aryeh Neier y Human Rights Watch, sin olvidar Soros) y contribuía a la emergencia de nuevas élites políticas y culturales en Europa del Este al darles legitimidad y los contactos internacionales que les han permitido involucrarse de manera rápida y a la vez decisiva en la era postcomunista.

Relacionado:

  • La socialista Carmen Calvo vestida de feminismo de Mango y Zara: https://smoda.elpais.com/moda/actualidad/carmen-calvo-traje-zara-camiseta-mango-victoria-psoe/
  • La esquizofrenia de las grandes fundaciones del capitalismo oligopólico se ve muy bien en esta charla muy interesante de la católica Gabriele Kuby sobre su libro “La revolución sexual global” en la Fundación Rafael del Pino. Estoy deseando leer este libro pero mientras reflexiono sobre la hipotética postura sobre el feminismo y el género que pueden tener estas personas de derechas, católicas pero que a la vez están en puestos muy altos en la administración de empresas. Por ejemplo, ¿Qué opina del feminismo actual la cuñada de Iván Espinosa de los Monteros (Ana Cebrián del Pino) que forma parte del gobierno de la Fundación Rafael del Pino, creada por su abuelo, el creador de Ferrovial y a la vez está vinculada a esas camisetas feministas a través de su marido que está en Inditex?

Isabel Serra y la reprogramación mental de los niños

Dos noticias, dos momentos. Isabel Serra (Podemos) propone una asignatura de feminismo en los colegios para “educar en valores de igualdad” y combatir la violencia machista:

Isabel Serra (Podemos) le dice a Rocío Monaterio sobre el minuto 30.37 en el pleno de investidura de Díaz Ayuso (14 de agosto de 2019): “Señora Monasterio, la educación pública y sus contenidos decididos bajo criterios académicos y públicos por parte de la comunidad educativa tiene entre otras funciones evitar que unos padres integristas le enseñen a sus hijos lo mismo que por cierto le quieren enseñar ustedes a sus hijos y que eso sea lo único que escuchen sus niños. Tiene como objetivo proteger a los niños de padres como usted, Señora Monasterio.

La Constitución dice a este respecto en su artículo 27.3: “Los poderes públicos garantizan el derecho que asiste a los padres para que sus hijos reciban la formación religiosa y moral que esté de acuerdo con sus propias convicciones”.

Lo de “educar” ya sabemos que es un eufemismo. Lo que Podemos quiere es reprogramar* a nuestros hijos en una ideología que, a día de hoy, se nutre de contenidos totalmente irracionales, pseudocientíficos y sesgados, como por ejemplo las ideas de Judith Butler de su libro “El género en disputa” que algún día me gustaría comentar por aquí. Porque, ¿cuál sería el curriculum de esa asignatura, señoras de Podemos? ¿Las afirmaciones y los prejuicios de Simone de Beauvoir contra la maternidad? ¿Las autoras que a ustedes les gustan y que otras personas cuestionamos o cuyas ideas no compartimos para nada? No, señoras podemitas, el colegio puede secuestrar a nuestros niños por mandato legal “obligatorio” pero no pueden hacer lo que les dé la gana con ellos.

Es escalofriante que una mujer sin hijos* (VER ACTUALIZACIÓN) le diga a otra que sí los tiene que la educación del Estado quiere proteger a sus hijos de su propia madre. Esto, además de inconstitucional, es de una bajeza moral terrible. Luego nos vendrán a hablar de machismo y patriarcado, cuando pretenden que los dogmas del Estado estén por encima de las propias madres, esas mujeres que dicen defender. También después nos llenaremos la boca hablando de “los cuidados”. ¿Y no hay nadie que repruebe a una persona que está diciendo algo que va en contra de lo que dice la Constitución? Nada. Silencio absoluto.

Yo me pregunto realmente qué se le pasa por la cabeza a estas personas tan progresistas sin hijos que tienen una especie de obsesión por los hijos de los demás, hijos que ellas mismas no quieren tener pero que en cambio les gustaría poder controlar en sus delirios más totalitarios para “salvarles” de sus malísimos padres. No sé qué opinaría el psicoanálisis (que tanto gusta a muchas autoras feministas, por cierto, como Butler) de todo esto pero me parece realmente llamativo. De lo que sí puedo dar fé es que ya hay mucha gente exiliada de la izquierda o de esos movimientos antisistema extraparlamentarios (entre las que me incluyo) que matricula a sus hijos en la asignatura de religión para huir, muchas veces sin éxito a nuestro pesar, de todas esas ideas felices de la postmodernidad. ¿Es que esto no hace reflexionar a nadie? Además, se sea ateo o creyente, la religión católica es parte de nuestra historia y es necesario conocerla para entender nuestra cultura, nuestros valores e incluso la historia del arte occidental, como pueden ser los cuadros colgados en el Museo del Prado, los motivos de las pinturas de una catedral, los de un monasterio, los bajorrelieves de una iglesia románica, etcétera.

Bueno, en cualquier caso, cada vez que abren la boca saben que lo que están haciendo es que surjan miles de votantes más para Vox porque ante semejante barbaridad hasta muchos izquierdistas se asustan. Lo sorprendente es que la izquierda sea incapaz de realizar cualquier autocrítica sobre su aceptación de chaladuras posmodernas y subvenciones. Por supuesto, el error o estrategia de Vox, es igualmente erróneo (aunque funcional a nivel electoralista). Estos disparates hoy no nos llegan desde el estalinismo ni del marxismo, como quieren ellos señalar. Son delirios totalitarios que vienen desde una deriva de la Guerra Fría cultural, la de financiar desde el Estado y la gran empresa monopolística a la izquierda no estalinista (socialdemócratas, trotskistas…)

Es cierto que la bolchevique Lilina Zinoviev dijo aquello tan espantoso en 1918 de “debemos convertir a los niños en una generación de comunistas. Los niños, como blanda cera, son muy maleables y es necesario modelarlos como buenos comunistas. Debemos rescatar a los niños de la dañina influencia de la familia. Debemos nacionalizarlos. Desde los primeros días de su corta vida, deben encontrarse bajo la benéfica influencia de la escuela comunista. Obligar a las madres a entregar su niño al Estado Soviético: esa es nuestra tarea”.

Pero el feminismo de Isabel Serra viene más bien de todos esos estudios de género financiados en los setenta por la Fundación Ford, dirigida en esos momentos por Mc George Bundy, miembro del Partido Republicano (sí, has leído bien) de los Estados Unidos que había sido también Consejero de Seguridad Nacional para Kennedy (Partido Demócrata). Bundy fue también pionero en defender desde el estado la discriminación positiva por motivos raciales, las cuotas y todas las políticas de identidad. De aquellos polvos estos lodos. En aquellas subvenciones están los planteamientos teóricos de las actuales leyes de violencia de género españolas. Si el estalinismo quiso apropiarse de la familia ahora es el gran capital fusionado con el estado el que quiere destruirla. Nada de esto dice Vox, todavía, aunque espero que algún día comiencen a investigar y decir la verdad de este espinoso asunto. Aunque lo dudo… Es mucho más cómodo atribuir todos estos disparates al “marxismo cultural” que bucear en la ciénaga de la ingeniería social de las grandes fundaciones capitalistas y lo que puede haber detrás. ¿O es que acaso Gloria Steinem, modelo de mujer feminista y colaboradora de la CIA, era “marxista”? ¿Es que acaso el “todos y todas” y los dobletes de género los inventaron unos lingüistas marxistas? Pues no. Son disparates que tienen su semilla en revistas como New York o Ms. y que después evolucionan desde organismos internacionales como la UNESCO o las recomendaciones del Consejo de Europa.

El papelón del PP también es tremendo, no sólo ha financiado todo tipo de chiringuitos feministas y LGTB, apoyó de facto la Ley de Violencia de Género y demás, sino que también dio su visto bueno a todo tipo de “talleres queer” para jóvenes de Secundaria en el Centro de Arte Dos de Mayo, CA2M, por ejemplo. Vamos a ver todo estos talleres para propagar un poquito más la confusión entre la juventud con unos enlaces:

  • El director general de Promoción Cultural, Jaime de los Santos, y el director de Fundación Banco Santander, Borja Baselga, se han reunido con motivo de la renovación del convenio de colaboración para el desarrollo de los programas de educación y actividades para jóvenes del CA2M Centro de Arte Dos de Mayo, de la Comunidad de Madrid. (…) Bye bye normal. Taller queer https://www.noticiasparamunicipios.com/noticias-ocio-cultura/mostoles-la-fundacion-banco-santander-y-el-ca2m-renuevan-su-proyecto-educativo-para-jovenes/
  • VOLVERNOS LOCAS. TALLER QUEER:    Cuando sentimos mucho interés o entusiasmo por algo decimos que estamos locas por hacerlo. Este «volvernos locas» es también un lugar raro donde dejamos de ser las de siempre y hacer lo que nunca hacemos.Para volvernos locas necesitamos muy poco: un cuerpo, unas ganas, imaginar cómo, qué, cuándo, un poco de escucharnos también. Salir a la calle juntas y correr, correr como locas. Volvernos locas en el insti, en la clase, en el museo. Locas de alegría, de gusto, de ganas de pasarlo bien. Volvernos locas para no acabar viviendo en la chifladura.Taller de dos sesiones en el que, mediante la acción y la performance, pensaremos desde lo queer formas de ser/estar más allá de categorías binarias y de una definición estanca de identidad.2º ciclo de secundaria y bachillerato. http://ca2m.org/es/secundaria-y-bachillerato/hablar-con-otra-voz-taller-queer

  • CAMBIARSE EL NOMBRE. TALLER QUEER (2017-2018)º ciclo de Secundaria y Bachillerato
    Horario: la primera sesión, de dos horas de duración, a concretar con el centro educativo. La segunda sesión de 11:00 a 13:30 en el CA2MNúmero de alumnxs: máximo 30¿Si me cambio el nombre, cambio yo?, ¿si me pongo tacones cambia mi cuerpo?, ¿si poso como un chico para una foto soy otra?, ¿puede un conjunto de gestos ser el signo de identidad de un grupo?, ¿cuándo fue la última vez que alguien te hizo sentir rara?En este taller de dos sesiones cuestionaremos, desde una perspectiva feminista y queer, la noción de normalidad, estableciendo un recorrido por conceptos como el de belleza, identidad, deseo, corporalidad, capacitismo, raza, clase, etc. Para ello, experimentaremos con la acción y el trabajo con el cuerpo y revisitaremos los planteamientos surgidos desde el arte en torno a estos temas, centrándonos especialmente en obras de artistas presentes en las exposiciones actuales del museo. De esta manera y desde un posicionamiento crítico y creativo, iniciaremos un proceso de creación de la imagen que nos permita escapar de los imperativos del género y la sexualidad que pueblan nuestro imaginario. http://ca2m.org/es/educacion-historico/item/2646-cambiarse-el-nombre-taller-queer

  • LA ÚLTIMA LETRA ES Q. TALLER QUEER PARA PROFESORADO
    DURANTE EL CURSO ESCOLARr, s, t, u, v, w, x, y, z, a, b, c, d, e, f, g, h, i, j, k, l, m, n, ñ, o, p, q.Vamos a ponernos en una posición inesperada. Es posible que acabemos enseñando algo que no sabemos hacer y alguien silbe muy fuerte por primera vez. Puede que esto desencadene una extrañeza y pensemos por un momento en formas de enseñanza ajenas a la academia y al arte, o que nos volvamos locas al tratar de separar todo esto de las normas. O tal vez no. Vamos a ponernos en una posición inesperada y a ver si alteramos algo, ¿sí?La última letra es Q es un taller para profesorxs en el que acercarnos a las pedagogías queer y sus derivas.Profesorado de infantil, primaria, secundaria, ciclos formativos, universidad y educación no reglada. http://ca2m.org/es/formacion-del-profesorado/ultima-letra-es-q
  • PROYECTO Q
    lugar-archivo-listado para rebuscar, meterte… salirse de lo… muchas dudas también…El deseo de seguir profundizando en el ámbito de lo queer después de nuestras experiencias en el taller queer con adolescentes y con profesorxs y la necesidad de compartirlo nos ha llevado a crear un espacio cambiante donde seguir investigando, pensando y perdiéndonos juntas.
    Proyecto Q no quiere ser un mapeo de lo queer sino un recorrido que propone no llegar a ningún lado, La huida de la trampa de las categorías cerradas, una acción del seguir, de ese no avanzar sino perderse, de girar un poco para volver y seguir de nuevo.
    Des-organizado por áreas de probabilidades Proyecto q acoge enlaces y materiales diversos, mestizos, no estables en el tiempo, cambiables, raros, compartibles, elegidos, bastardos…
    Proyecto Q: https://proyectoq.tumblr.com

http://ca2m.org/es/formacion-del-profesorado/proyecto-q

Ojo a este último enlace en el que ponen el logo de “Pacto de Estado contra la violencia de Género”. Es decir, la difusión de la pseudoteoría queer forma parte de ese pacto. Y luego sorprenderá que Vox gane votos al decir algunas verdades como puños… Efectivamente, en lugar de ayudar a las mujeres maltratadas el dinero va a parar a tallercitos absurdos para profesores de nuestros hijos. Por cierto, ¿qué pinta todo esto en un museo de arte? Buenísima pregunta.

Pero volvamos de nuevo a Isabel Serra con esta entrevista en la que dice: “Es cierto que la alianza de neconservadores y ultras ha identificado a las mujeres y sus derechos como su principal enemigo. No es solo la extrema derecha, sino también la derecha, y eso tiene que ver con que el feminismo está marcando el camino de los avances y el progreso y combatiendo con fuerza el neoliberalismo.”

No, Sra. Serra. El feminismo no combate el neoliberalismo. El feminismo pide y acepta el dinero del neoliberalismo y no hay más que teclear el nombre de muchas “empresas de género” para ver sus subvenciones de la Obra Social de La Caixa, la Fundación Banco Santander, la Fundación Ford, la Open Society de George Soros o incluso la European Cultural Foundation (creada por el fundador del Club Bilderberg).

– Programa educativo desarrollado con el mecenazgo de Fundación Banco Santander: https://www.museoreinasofia.es/actividades/somateca-2013-vivir-resistir-condicion-neoliberal

– Caring IN the city, proyecto premiado por la fundación holandesa European Cultural Foundation: https://www.pandoramirabilia.net/project/caring-in-the-city/

-Annie Sprinkle y Beth Stephens. Asumiendo la postura ecosexual. Patrocina: Fundación Banco Santander: https://www.museoreinasofia.es/actividades/annie-sprinkle-beth-stephens

– Hablamos por nuestra diferencia. LGTBIQ. Programa educativo desarrollado con el patrocinio de la Fundación Santander: “Con motivo de la semana LGTBIQ+, el Área de Educación del Museo convoca una jornada de encuentro para agentes de la comunidad escolar implicados en iniciativas relacionadas con la diversi-dad afectivo-sexual y de género en los centros escola-res (primaria y secundaria)”: https://www.museoreinasofia.es/sites/default/files/actividades/programas/programa-lgtbiq.pdf

– Women’s Link Worlwide (donantes): https://www.womenslinkworldwide.org/womens-link/donantes

Bueno, parece que el marxismo está por todas partes si vemos estas subvenciones, ¿no? El marxismo luchando contra el neoliberalismo. Todo muy épico.

En fin. Que nada es lo que parece en la época que nos ha tocado vivir y nadie es quien dice ser. En cualquier caso, dejad a nuestros hijos en paz y no les metáis ideas raras en la cabeza. No os inventéis la historia ni la realidad a vuestro gusto y dejad que la gente pueda investigar y llegar a sus propias conclusiones sobre las cosas. Lo que yo le pediría a la escuela es que enseñara a pensar y a no admitir dogmas feministas como los de una nueva religión. Por ahora, al menos, no logran engañar a todo el mundo a pesar de toda la maquinaria brutal de propaganda de la que disponen por ley.

Bibliografía:

– Artículo histórico y pionero en defensa de la discriminación positiva por motivos raciales escrito por McGeorge Bundy y publicado en The Atlantic en 1977: “The Issue Before the Court:Who Gets Ahead in America?”

Su impacto fue enorme, sobre todo en el Juez de la Corte Suprema Harry Blackmum que se basó en él para ser el quinto voto en favor del uso de criterios raciales, casi le citó de forma literal sobre lo que Bundy argumentaba: “Precisamente porque no es racialmente neutral ser negro en América, un estandar racialmente neutro no llevará a la igualdad de oportunidades. Para superar el racismo, necesitamos tener en cuenta la raza”. ¿Nos suena de algo en relación a los argumentos esgrimidos para justificar la Ley de Violencia de Género?

-Una entrevista con McGeorge Bundy, publicada en Black Enterprise (1975).

– Artículo de Karen Ferguson sobre la estrategia de la filantropía liberal: https://jacobinmag.com/2018/11/black-lives-matter-ford-foundation-black-power-mcgeorge-bundy

 

*ACTUALIZACIÓN 7-12-2019: Me acabo de enterar que precisamente ahora ya no es el caso de Isabel Serra y desde aquí le doy toda mi enhorabuena. Espero que esta experiencia vital tan importante le sirva para ampliar su nivel de empatía y cumplir en materia de libertades educativas y morales en lo referente a las familias que no piensan como ella. Sin embargo siguen siendo muchos los casos de “ingenieros sociales” sin hijos que pretenden hacer su revolución cultural con los hijos de los demás a través de asignaturas escolares obligatorias o talleres sobre los que no se informa convenientemente a los padres. Lo triste es que también hay muchos progrenitores que también están dispuestos a experimentar estas pseudoteorías sin base en sus propios hijos. Y no hay que irse muy lejos, el mismo uso de los dobletes de género del tipo “todos y todas” que hacen los miembros de Podemos es un experimento en tiempo real con nuestros hijos. Los efectos de crear el caos en el lenguaje pueden tener efectos a la hora de razonar porque lenguaje y cerebro están unidos.

 

Día Internacional de la Eliminación de la Violencia contra la Mujer

Un año más recuerdo mi artículo: Historia del “25 de Noviembre”: de un acto de terrorismo de Estado a símbolo de la violencia contra la mujer

Las cosas van empeorando año tras año en cuanto a este tema, la injusticia legal hacia los hombres se mantiene mientras el número de asesinatos de mujeres permanece estable. Un año más decimos, como cualquier persona sensata de este mundo, no a los asesinatos de mujeres pero también no a la injusticia legal, no a la inseguridad jurídica, no a la desigualdad en el trato. ¡No a la Ley de Violencia de Género! Sé que entre todos, hombres y mujeres de bien, conseguiremos tumbar algún día esta ley. La izquierda y sus locuras postmodernas progres nos están echando en brazos de los neoliberales de Vox. Resulta patético leer blogs de izquierdistas sorprendiéndose del éxito de este partido. ¡Pero si sois vosotros con vuestras locuras y disparates los que estáis poniendo en bandeja su victoria! ¿Cómo no votarles si les habéis regalado el sentido común y todos los consensos morales que hasta un comunista o un anarquista de antaño podía firmar? Si no queréis que ganen, sed vosotros los que os oponéis a la Ley de Violencia de Género, renunciad a los chiringuitos ideológicos y a las subvenciones sorosianas. Dejad de hablar neolengua feminista con vuestros “todos y todas” absurdos. Dejad de tratar de reprogramar a la población en ideologías de la esterilidad y la reproducción artificial. Pero como no lo vais a hacer, estáis abocados a la decadencia más absoluta, decadencia a la que os conduce vuestro instinto de muerte. Frente al egoismo, el amor. Frente a la muerte, la vida. Frente a la soledad, la familia y los vínculos más primarios. Frente a las ideas felices y los experimentos , conservación de lo bueno que nos queda. Frente a la separación, la unión. Frente a la nada, Dios.

Historia del “25 de Noviembre”: de un acto de terrorismo de Estado a símbolo de la violencia contra la mujer

La lengua materna vs. lenguaje “no sexista”

En cualquier movimiento social, cuando se efectúan cambios, el lenguaje, tarde o temprano, refleja el cambio. Nuestro enfoque es diferente… Estamos cambiando los patrones del lenguaje para efectuar los cambios activamente.  Cita de Wilma Scott Heide que aparece en “Women and Words”, un libro de Casey Miller y Kate Swift. Pg. 19)

La lengua materna es la que enseñamos las madres simplemente hablando con nuestros bebés. Los niños aprenden sus primeras palabras en el idioma de sus madres, sus cuidadoras principales, para después seguir escuchándolas de la boca de sus padres, hermanos y otros familiares. Se puede decir, por tanto, que la lengua materna es, en origen, de transmisión femenina. Es la lengua de las mujeres, la lengua de las madres. Sin embargo, alguien nos tomó como excusa para destruir el fuego del que precisamente nosotras somos guardianas principales. Hoy escribo para no ponérselo tan fácil, para que al menos mis hijos, aunque en el colegio les hablen de una forma extraña y les den libros que no se corresponden con el idioma castellano que han aprendido en casa sepan lo que ha ocurrido. Y así de paso lo investigo y me lo explico a mí misma.

Mientras la gente discute sobre el castellano y el catalán en las escuelas, tengo que decir que aquí en Madrid también están pasando cosas cuanto menos raras. En la Constitución se dice en su artículo 3 que “El castellano es la lengua española oficial del Estado. Todos los españoles tienen el deber de conocerla y el derecho a usarla. Las demás lenguas españolas serán también oficiales en las respectivas Comunidades Autónomas de acuerdo con sus Estatutos”. Sin embargo, poco a poco, en círculos muy minoritarios, supuestamente “alternativos” y “antisistema” (ahí se lleva más la “@” o el “todxs”) y después de manera oficial con la Ley de Igualdad de José Luis Rodríguez Zapatero (Ley Orgánica 3/2007, de 22 de marzo), se ha ido imponiendo un idioma nuevo con el que me he topado en cartas a los padres de escuelas infantiles, libros de texto de uso obligatorio en colegios públicos e incluso en libros de estilo de medios de comunicación. En ese neocastellano feminista construido desde la ingeniería social lingüística y desde el Estado se usan “as/os”, “todas y todos”, “los niños y las niñas” y todo tipo de dobletes que hacen inintilegibles los textos. Esas expresiones extrañas no están escritas en castellano, mi lengua materna, son otro idioma. Su uso por parte de las administraciones del Estado, en mi opinión, podría contradecir lo que defiende la Constitución que dicen representar y defender.

El neocastellano que se está enseñando a los niños no es la lengua oficial española sino un constructo artificial de nuevo cuño que difiere de la lengua que hablan en casa. Podríamos decir que es una especie de segundo idioma, como el inglés o el alemán, que se pretende que sea la lengua en la que los niños actuales piensen y sientan. Y si no es un idioma, quizás podríamos llamarlo un dialecto que, en vez de estar vinculado a un espacio real, está asociado a un territorio ideológico o político. Aunque hable del castellano creo que esto que está sucediendo en Madrid es totalmente aplicable al neogallego o al neocatalán escolar y administrativo. Lo grave no es que esto pueda tener ramalazos inconstitucionales sino que nos han robado nuestra lengua, esa que fluye espontánea y libre desde nuestro cerebro a nuestra boca. En realidad da igual lo que diga una ley o la Constitución, ya que la lengua y el habla son previas a las legislaciones y, si acaso, se amparan bajo el derecho natural.

La tésis que voy a defender en este humilde artículo es que el llamado “lenguaje inclusivo”, también conocido como “lenguaje no sexista”, no es algo inocente. Esto es el fruto de una injerencia en el terreno cultural sobre un país supuestamente soberano (perdonen las risas…) a modo de imperialismo lingüístico. Son cambios en el idioma que no parten del pueblo, ni de la sociedad, ni del transcurrir espontáneo de los años. Pero, además, cualquier cambio artificial en el lenguaje cambia el modo en el que pensamos la realidad. Se están tocando temas muy delicados con consecuencias impredecibles en las mentes de los niños. Para empezar, hablan de forma diferente a sus padres lo que provoca un choque generacional. Pero es que en los adultos pasa lo mismo o peor, se fuerza a personas mayores con sus estructuras mentales ya formadas a tener que pensar racionalmente cómo van a estructurar las frases que quieren expresar, del mismo modo que cuando aprendemos y hablamos un idioma diferente a nuestra lengua materna. Si yo hablo en alemán, tengo que pensar de forma voluntaria y no como algo automático e incorporado desde el nacimiento, cómo voy a construir determinada frase porque no me sale de forma natural. Cuando hablo o escribo en español no tengo que pensar si el artículo va delante o detrás del sustantivo. Sin embargo, si tengo que consultar un libro para redactar en neocastellano “inclusivo” de forma correcta es que me han cambiado mi idioma por otro y todavía nadie parece haberse dado cuenta del robo o del crimen del siglo. Me he quedado huérfano (sí, lo escribo en masculino a pesar de ser mujer) de lengua materna, sin herramientas para expresar mis sentimientos, mi forma de pensar, describir situaciones… Además, me he quedado huérfano y con un gran nivel de rechazo hacia mí mismo y mi comunidad, ya que sin saberlo, todos éramos machistas simplenente por hablar una lengua tan machista como el español. Peor aún, puede darme por hacer revisionismo y considerar que las grandes obras de la literatura universal y los cuentos populares eran machistas y habría que censurarlos, lo que recuerda a ciertas revoluciones culturales como la que sucedió en la China maoista u otros lugares que no deberían volver a repetirse, esta vez en versión capitalista. Sí, en el capitalismo actual de oligopolio (por no decir monopolio) se están repitiendo patrones que recuerdan a los de regímenes totalitarios supuestamente antagónicos.

Si a esto le sumamos las connotaciones políticas la cosa es todavía más grave. Hay un castellano progre y un castellano carca, lo que vuelve a añadir más leña al fuego de la fragmentación y la rotura de los vínculos comunitarios. Es decir, la nueva lengua imperial, bajo apariencia de castellano, separa a los niños de los adultos, a los adultos entre sí y a las mujeres de los hombres. Maravilloso todo.

¿Y por qué hablo de imperialismo? Porque estos cambios no proceden de la península ibérica. La ley española que he citado antes, la “ley de igualdad”, es solamente el resultado de seguir órdenes de organismos internacionales y modas lingüísticas ajenas a nuestra cultura. Repasemos la historia para entender los comienzos de toda esta confusión. Para ello solamente tenemos que tirar del hilo y buscar el primer precedente y después seguir aproximándonos a la fecha actual para saber cómo hemos llegado a este nivel de insensatez. En realidad la cosa puede ser todavía peor que el imperialismo, ya que este se supone que sucede entre estados que se intentan conquistar unos a otros. Pero cuando vemos que los primeros textos sobre este tema analizaban la lengua inglesa ya no podemos hablar de imperialismo sino de una forma de ver el mundo frente a otra forma de ver el mundo dentro de cada país, lo que hace todavía más compleja la cuestión, a lo que hay que sumar el papel de la financiación, tanto estatal como privada de fundaciones del capitalismo monopolista global, lo que hará que tardemos años en comprender estos asuntos en todas sus dimensiones e implicaciones.

ORÍGENES Y CONTEXTO HISTÓRICO

Los orígenes teóricos del llamado lenguaje “no sexista” los encontramos en Casey Miller y Kate Switf, dos feministas de los años setenta que escribieron uno de los primeros artículos sobre el tema “Desexing the language” y la primera guía de lenguaje no sexista: “The Handbook of Nonsexist Writing” (1980). Un detalle importante y que llama la atención es que Casey Miller estuvo tres años en la marina estadounidense durante la Segunda Guerra Mundial. Como teniente, trabajó en la inteligencia naval, realizando trabajos de criptografía, “ayudando a descifrar códigos usados por los japoneses en el Pacífico”. Desde 1947 a 1954 trabajó en el departamento de publicaciones de Colonial Williamsburg, Virginia, que es una especie de museo de historia estadounidense al aire libre. Después fue editora de la casa de publicaciones de la Iglesia Episcopaliana “Seabury Press” hasta que se unió a Kate Swift para trabajar las dos como editoras autónomas.

Años más tarde, estas dos mujeres tuvieron por fin ese momento de epifanía lingüística cuyos efectos estamos padeciendo en medio mundo. Según afirma un artículo:

“Pero no fue hasta que tratamos de averiguar qué era lo que estaba distorsionando el contenido, por lo demás sencillo, de un manual de educación sexual que estábamos editando, que nos sorprendió la profundidad del problema”, escribieron las dos mujeres en su capítulo de la antología de 1995 “Mujeres transformando las comunicaciones”. El manual, concluyeron Swift y Miller, pretendía transmitir la igualdad de los sexos, pero hacía lo contrario con, por ejemplo, su uso convencional de “hombre” y “él” cuando hacía generalizaciones sobre el comportamiento humano”.

Sin embargo, estos pensamientos que pueden tener su interés como reflexión sobre el lenguaje no son nada sin el altavoz o el apoyo externo de gente con más poder mediático. Y aquí entran en juego dos de esos personajes apasionantes del siglo XX: los colaboradores de la CIA Gloria Steinem y Clay Felkner. ¡Ojo! No se puede saber cuál es el papel exacto de estas personas en la difusión de las ideas sobre el lenguaje “no sexista” pero lo que sí es indudable es que fue cuanto menos importante y le dieron un buen empujón desde sus revistas. Por tanto, quizás estas ideas se hubiesen extendido tarde o temprano por todo el mundo sin la intervención concreta de estas personas. Supongo que nunca lo sabremos. En cualquier caso el contexto es importante.

Gloria Steinem at news conference, Women's Action Alliance, January 12, 1972.jpg

Gloria Steinem

Estos dos individuos trabajaron para otro agente, Cord Meyer, del que se habla en el libro que todo el mundo debería leer para entender el mundo contemporáneo titulado “La CIA y la guerra fría cultural” de Frances Stonor Saunders. Si se quiere profundizar en el papel que jugó Gloria Steinem como activista “anticomunista” se puede seguir con otros libros como “Patriotic Betrayal” de Karen M. Paget y “The mighty wurlitzer. How the CIA played America” de Hugh Wilford.

Imagen relacionada

C.D. Jackson

En los libros citados se describe cómo Gloria Steinem, reclutada por Clive Gray cuando estaba con una beca en India fue convertida por la CIA en la codirectora del Independent Research Service (IRS) durante el Festival de la Juventud de Viena, un festival organizado por los soviéticos en 1959. Su misión fue, entre otras cosas, llenar la delegación estadounidense de personas controladas por ellos. Ella reclutaba gente y le mandaba las solicitudes a Charles Douglas Jackson (el consejero de Eisenhower de guerra psicológica y directivo de la revista Time). Jackson, por su parte, ayudó a Steinem a encontrar patrocinadores corporativos del viaje y así camuflar los fondos de la CIA y los recibidos por John J. McCloy del Chase Manhattan Bank. Este último trabajó también en el Banco Mundial, el CFR, la Fundación Ford y la Fundación Rockefeller. Estas dos últimas fundaciones están vinculadas, a su vez, con los orígenes de la investigación en vegetales transgénicos como el trigo y el arroz.

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John J. McCloy

En el ensayo de Karen M. Paget se cuentan bastantes anécdotas del grupo en el Festival de Viena usando tácticas de guerrilla de la comunicación, boicot, contraprogramando otras actividades, creando confusión, discusiones, follones y demás, pero también intentando hacer contactos con gente de Asia y África para que fueran más afines a la política estadounidense. Me sorprendió bastante leer que el famoso y ya fallecido, Zbigniew Brzezinski, el futuro Consejero de Seguridad Nacional de Jimmy Carter y primer director de la Fundación Trilateral de Rockefeller , también estaba en el equipo de Gloria Steinem del festival como un “excelente agente provocador” (pg. 223). No puedo evitar mencionar su papel en la estrategia de financiar y apoyar a los muyahidines en Afganistán (Operación Ciclón) para incrementar “a propósito la probabilidad de que intervinieran” los soviéticos y meterles en un conflicto costoso y de difícil solución. Esta estrategia maquiavélica de usar medios nada éticos para alcanzar un supuesto buen fin ha tenido y tiene a día de hoy repercusiones tremendas en todos los campos.

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Zbigniew Brzezinski

Clay Felker, por su parte, también estaba en el equipo de Gloria Steinem como su subordinado. Muchos años después sería al revés. Él sería su jefe en el New York Magazine y ella crearía la revista feminista “Ms.” como un suplemento de NYM. Para ilustrar el contexto adjunto un breve fragmento del libro “Patriotic Betrayal” (pg. 222) sobre sus aventuras en el festival de Viena:

“Steinem trabajó con Samuel Walker, Jr., vicepresidente de Free Europe Press, asociado a Radio Free Europe, para poner en marcha un periódico diario en seis lenguas. (…) Walker camufló su identidad creando una tapadera llamada Publications Development Corporation. Steinem también había reclutado a Clay Felkner, un periodista de la revista Esquire, para ayudarla con el diario”.

En 1962 repitieron la jugada en Helsinky. En 1967, cuando saltó el escándalo de todas las organizaciones de izquierda y tapaderas que habían sido financiadas por la CIA, Steinem fue de las que dio la cara y explicó su visión en múltiples entrevistas. El consenso de la Guerra Fría unía posturas anticomunistas e idealismo liberal, como señala el autor Hugh Wilford en su libro. Steinem justificaba su participación en estas actividades diciendo que había que convencer a la gente (supongo que se refiere a los activistas de países asiáticos y africanos del festival) de que era más inteligente quedarse como estaban que “cambiar colonialismo europeo por imperialismo comunista”.

Gloria Steinem años después se convirtió en un icono feminista y no uno cualquiera sino, como dice la revista National Geographic,  “la feminista más famosa del mundo”.  En ese mismo artículo ella niega haber sido “agente de la CIA” sino que simplemente fue a varios festivales apoyados por los soviéticos y el viaje habría sido financiado con dinero de una fundación “subsidiaria de la CIA”…

Justamente en 1967 fue cuando la Fundación Ford, con McGeorge Bundy de presidente (ex Consejero de Seguridad Nacional), comenzó a financiar y subvencionar a grupos de “derechos civiles” y estudios de género en las universidades estadounidenses. De hecho, la Administración Kennedy fue pionera en el apoyo a la llamada discriminación positiva (affirmative actions, en inglés) de ciertos colectivos. Y, quizás, de aquellos polvos de la guerra fría cultural estos lodos…

En marzo de 1969 cubre una manifestación del grupo feminista Redstockings en protesta sobre las leyes del aborto de Nueva York para la revista de su amigo Clay Felkner, New York, de la que después nacerá la revista Ms.

PUBLICACIÓN EN LA REVISTA MS. EL 20 DE DICIEMBRE DE 1971

Pero volvamos a Casey Miller y Kate Swift. En la entrevista que publicó Elizabeth Isele podemos leer cómo sucedieron los acontecimientos. Después de tener ese momento de eureka al descubrir el sexismo en el lenguaje escribieron un artículo con sus conclusiones y lo titularon “Desexing the language” (“Desexualizando el lenguaje”) en el que proponían nuevos pronombres, “tey, ter, tem” como el singular de “they, their, them”. Hay que aclarar que en inglés existe he/she, his/her, him/her (él/ella, su, para él/para ella). Esta propuesta es algo similar a lo que se propone ahora en castellano con el “todes” en sustitución del farragoso y reiterativo “todos y todas”.

Así lo explican ellas mismas en la entrevista:

“Kate sabía que Gloria Steinem trabajaba para la revista New York, así que le presentamos el artículo para una posible publicación”, dijo Miller. “No nos contestaron durante mucho tiempo. Luego recibimos una llamada telefónica de una mujer que dijo: ‘No nos conocéis, pero estamos creando una nueva revista llamada MS y nos gustaría publicar vuestro artículo'”.

“Era Gloria Steinem“, dijo Swift. “Explicó que estaban llamando desde la revista New York y que le habían pasado nuestro artículo porque estaba empezando una nueva revista para mujeres bajo los auspicios de Clay Felker, editor de la revista New York. El primer número de MS salió como un suplemento de cuarenta páginas en el número de diciembre de 1971 de New York. Dijimos “¡Claro, nos encantaría vendéroslo a vosotros!

“El primer número independiente se publicó con nuestro artículo en febrero de 1972”, dijo Miller. “Después de que llegara a los kioskos, hubo una fiesta de celebración en el local de la editorial, un gran lugar con vistas al Central Park. Toda la pandilla estaba allí: Gloria, Eve Merriam, Letty Pogrebin, Pat Carbine, Clay Felker, Cynthia Ozick, Vivian Gornick y Jane O’Reilly, por nombrar solo algunos “.

Y ahora cabe preguntarse… ¿Cómo un artículo de una revista feminista pijoprogre de EEUU elaborada por dos colaboradores de la CIA ha terminado teniendo una influencia tan colosal en las legislaciones de países como España? Recordemos que hasta en algo tan solemne como las papeletas para votar en las elecciones de abril de 2019 venían con un sobre en el que podía leerse “Diputados/as”. Hay que darle las gracias de nuevo al artículo 14.11 de la Ley Orgánica 3/2007 que, obviamente, algún abogado valiente debería tratar de enfrentar en su posible anticonstitucionalidad, ya que el neocastellano no es la lengua oficial española en la que está escrita la Constitución. Quizás por eso, ahora se pretende reescribir la Constitución en neocastellano.

Daring to be Bad: Radical Feminism in America, 1967-1975 Escrito por Alice Echols

CRONOLOGÍA

Para comprender cómo hemos llegado hasta aquí, he recopilado los hitos en la expansión legal de estas “recomendaciones” que después se han convertido en leyes sobre lenguaje inclusivo. Debemos de estar atentos al momento en el que pasen a tener una dimensión punitiva o de multas administrativas para el que no esté dispuesto a pasar por el aro.

1970 – EEUU

Dana Densmore escribe su artículo “Speech is the form of thought”. Allí ya habla del “problema” de los pronombres en inglés. Perteneció al grupo Cell 16, colectivo que defendía el celibato y el feminismo separatista, junto a Lisa Leghorn, Betsy Warrior y Abby Rockefeller.

1971 – EEUU

Se publica el artículo de Desexing the language en diciembre de 1971. Aquí Clay Felkner habla de “Desexing the English Language” en su editorial.

1972 – SUIZA

Según Davy Borde, el Consejo Federal Suizo publicó una orden enumerando los títulos de funcionarios federales con sus respectivas formulaciones femeninas. No he encontrado el documento.

1973 – EEUU-ARGENTINA

Delia Suardiaz (Argentina) publica su Tesis de Maestría en la Universidad de Washington (Seattle) en 1973 con el título “Sexism in the Spanish Language”.

1977 – FRANCIA

Se publica en la revista francesa Tel Quel un artículo de Anne-Marie Houdebine sobre el tema de los nombres de las profesiones y Benoîte Groult publica “Ainsi soit-elle” en el que habla también del mismo tema. Desconozco si el rechazo al masculino genérico, que incluya a las mujeres, ya estaba en boga entre estas feministas. A mí, obviamente, que exista la palabra “diputada” no me parece mal, a lo que me niego es a no poder usar el plural “diputados” cuando me refiero a un colectivo de hombres y mujeres y verme en la obligación de decir “diputadas y diputados”. Y me niego también a tener que hablar de “diputades” o, peor aún, “diputadxs” y temer que mi interlocutor pueda sentirse molesto con mi forma de hablar español. Tengo miedo a que se politice el lenguaje y tenga que autocensurarme en mi lengua materna al hablar según con qué personas.

1979 – CANADÁ

Aparece en Quebec la primera “Guía de feminización lingüística”. El 28 de julio de 1979 aparece en el boletín oficial una recomendación de feminización de las profesiones.

1984 – FRANCIA

En 1984, por iniciativa de Yvette Roudy del partido socialista, se crea en Francia la primera comisión de terminología, encargada de estudiar el empleo del femenino en los nombres de profesiones y demás. En el libro “Gender Across Languages: The linguistic representation of women” explican muy bien el proceso. La reflexión que se deriva es que en lugar de que la sociedad evolucione por sí misma y sea la gente la que cambie el lenguaje con su uso, en Francia consideraron que hacía falta una comisión de sabios que investigara el tema y modificara palabras. Ese es realmente el quid de la cuestión en este asunto, el que divide entre los partidarios de la ingeniería social lingüística y los partidarios de la evolución natural de los idiomas. Es decir, si la gente por sí misma empieza a llamar juezas a las mujeres juez o médicas a las mujeres médico pues es señal de que la lengua ha cambiado sin intervenciones institucionales. De hecho, las Academias de la Lengua no cambian el lenguaje sino que, en teoría, se limitan a ser notarios de esos cambios.

1986 – Consejo de Europa

En alguna bibliografía sobre el tema citan un texto de 1986 titulado “Igualdad de sexos en el lenguaje”, supuestamente del Consejo de Europa. Yo no he encontrado el texto original, no sé si se trata de un error pero a lo mejor no fue el Consejo de Europa sino que se refiere a este otro texto francés de la “Comisión de terminología en el Comité para la igualdad entre mujeres y hombres” en su quinta reunión de mayo de 1986. Puede que se refiera a este otro texto de 1986: “Circulaire du 11 mars 1986 relative à la féminisation des noms de métiers, fonction, grade ou titre”.

1987 – La UNESCO

El siguiente salto evolutivo lo tenemos en el manual editado por la UNESCO en el año 1987 titulado en español “Recomendaciones para un uso no sexista del lenguaje”

En él podemos leer: La Resolución 14.1, aprobada por la Conferencia General en su 24a. reunión, invita al Director General, en el apartado 1) del párrafo 2): «a adoptar, en la redacción de todos los documentos de trabajo de la Organización, una política encaminada a evitar, en la medida de lo posible, el empleo de términos que se refieren explícita o implícitamente a un solo sexo, salvo si se trata de medidas positivas en favor de la mujer ». Por su parte, la Resolución 109, aprobada por la Conferencia General de la UNESCO en su 25a. reunión, invita al Director General, en el parrafo 3 de la parte dispositiva, a: «b) seguir elaborando directrices sobre el empleo de un vocabulario que se refiera explícitamente a la mujer, y promover su utilización en los Estados Miembros ; y c) velar por el respeto de esas directrices en todas las comunicaciones, publicaciones y documentos de la Organización ».

La otra pregunta del millón sería, ¿quién es la UNESCO y su Director General (curioso que no hablen de “Director/a” todavía) para promover nada a sus Estados Miembros? Esto es algo profundamente antidemocrático porque no debería ser un organismo supranacional el que dictamina hacia abajo sino, si acaso, algo que partiera de la gran mayoría de los Estados Miembros. Esto es un asalto a la soberanía lingüística en toda regla. Además, ¿quién es en concreto ese grupo de poquitos iluminados de “los servicios de traducción de la Oficina de Conferencias, Lenguas y Documentos (COL), en asociación con la Coordinadora de las Actividades relativas a la Condición de la Mujer” para modificar un idioma que no es suyo ni de la UNESCO sino de los propios hablantes de español? En principio, se supone que era solamente para sus propios documentos internos y organizativos así que era a los españoles que trabajan en la UNESCO a los que se hacía hablar un idioma que no era el suyo, pero estaba claro que eso iba a tener una influencia posterior. También es especialmente preocupante que la iniciativa de la Resolución de 1987 de la Conferencia General de la UNESCO fuera propuesta por los representantes de Canadá y los países “nórdicos”. De nuevo, ¿quién es el cargo político de turno de estos países para imponer nada a los demás, ya sea a los hablantes de francés e inglés de Canadá o a los de español?

En cualquier caso, las personas que redactaron estos manuales, del Servicio de Lenguas y Documentos de la UNESCO (BPYLDI) se cubrieron de gloria e imperialismo lingüístico.

Habría que recalcar también que en español o castellano cuando se habla de “el hombre” o “el niño” de forma genérica, ya se está incluyendo a la mujer o a la niña y decir “los niños y las niñas” es redundar y hacer imposible la comunicación. De hecho, cuando se añade un adjetivo la comunicación se vuelve del todo imposible. La resolución 14.1 se vuelve, además, sexista una vez que defiende la discriminación “positiva” para la mujer. Es decir, decir “el hombre” a nivel genérico está mal pero si se dice al nombrar medidas de favoritismo hacia la mujer está bien.

1987 – ESPAÑA

En ese año se publica el Primer Plan para la Igualdad de Oportunidades para las Mujeres, aprobado por el Consejo de Ministros en septiembre de 1987, con una vigencia de dos años (1988-1990). El texto dice, específicamente: “Se incluirá, por ello, en el proceso de renovación del lenguaje administrativo que se está realizando, el control y eliminación, en su caso, de este tipo de discriminaciones en las circulares, impresos y formularios utilizados por la Administración”.

Este primer plan se hizo siguiendo el modelo de los programas para la igualdad de oportunidades entre hombres y mujeres de la Comunidad Europea, a la que España se incorporó en 1986. Es decir, de nuevo nos encontramos siguiendo órdenes de organismos supranacionales.

1989 – ESPAÑA

En 1989, el Instituto de la Mujer publicaba Propuestas para evitar el sexismo en el lenguaje, que enfatizaba la importancia de que la lengua refleje las nuevas situaciones sociales:

Cuando se establecen normativas lingüísticas desde una perspectiva androcéntrica, se perjudica directamente a las mujeres […] Los cambios que, a partir de las reivindicaciones de las mujeres, se están produciendo en los papeles sociales de ambos sexos, exigen una adecuación de la lengua para liberarla de los estereotipos discriminatorios.

1990 – CONSEJO DE EUROPA

En cuanto a Europa, el Consejo ministerial europeo, en 1990, aprobaría la Recomendación de 21 de febrero, sobre la eliminación del sexismo en el lenguaje:

El Comité de Ministros […], Subrayando el papel fundamental que cumple el lenguaje en la formación de la identidad social de los individuos y la interacción existente entre lenguaje y actitudes sociales; Convencido de que el sexismo que se refleja en el lenguaje utilizado en la mayor parte de los estados miembros del Consejo de Europa -que hace predominar lo masculino sobre lo femenino- constituye un estorbo al proceso de instauración de la igualdad entre mujeres y hombres, porque oculta la existencia de las mujeres, que son la mitad de la humanidad, y niega la igualdad entre hombre y mujer; Advirtiendo, además, que el empleo del género masculino para designar a las personas de ambos sexos provoca, en el contexto de la sociedad actual, incertidumbre respecto a las personas, hombres o mujeres, de que se habla; […]Recomienda a los gobiernos de los Estados miembros que fomente el empleo de un lenguaje que refleje el principio de igualdad entre hombre y mujer […].

¡Ojo! El Consejo está “convencido” pero no aporta la más mínima prueba empírica que apoye lo que defiende. Se dice que usar el masculino genérico es sexista y oculta a las mujeres sin aportar pruebas. ¿Las denigra ocultándolas? Pero, ¿quién se siente denigrada y ocultada? ¿Eran las grandes escritoras de lengua castellana sexistas? Precisamente es en el mundo actual cuando más sentido tiene usar el masculno genérico sin sexismo ya que cuando se habla de “los niños” se está hablando de “los niños y las niñas”. ¿Cómo alguien en su sano juicio pensaría en un colegio que cuando el director habla de “los niños tienen que traer mañana una camiseta blanca para pintarla” se está refiriendo solamente a los varones? Pues no. Todo el mundo lo comprende perfectamente porque el castellano es así.

Como vemos, todos los documentos son adaptaciones de los planteamientos de Swift y Casey del artículo promocionado por Steinem y Clay Felkner en la revista Ms.

1993 – ESPAÑA

El II Plan para la Igualdad de Oportunidades de las Mujeres (1993-1995) incluye este texto: “ACTUACIÓN 4.1.1. Realizar un estudio con el objetivo de proponer a la Real Academia de la Lengua la modificación de la terminología sexista”. De nuevo, sorprende que se quiera hacer de la RAE algo que no tiene la legitimidad para hacer: ingeniería lingüística.

2003 – ESPAÑA

El IV Plan de Igualdad de Oportunidades entre Mujeres y Hombres (2003-2006) afirma en su página 12:

1.1.15. Impulsar el uso no sexista del lenguaje, en los documentos producidos por las Administraciones Públicas, como un principio de calidad de los servicios públicos.

2007 – ESPAÑA

Aquí llegamos a la Ley de Igualdad de Zapatero:

Pg. 14: 11. La implantación de un lenguaje no sexista en el ámbito administrativo y su fomento en la totalidad de las relaciones sociales, culturales y artísticas.

Pg. 18: En los proyectos del ámbito de las tecnologías de la información y la comunicación sufragados total o parcialmente con dinero público, se garantizará que su lenguaje y contenidos sean no sexistas.

Pg. 20 Sobre la corporación RTVE: b) Utilizar el lenguaje en forma no sexista.

Pg. 20: 1. En el ejercicio de sus actividades, la Agencia EFE velará por el respeto del principio de igualdad entre mujeres y hombres y, en especial, por la utilización no sexista del lenguaje, y perseguirá en su actuación los siguientes objetivos.

2007 – CONSEJO DE EUROPA

Recomendación CM/Rec(2007)17 del Comité de Ministros a los Estados miembros sobre las normas y los mecanismos de igualdad entre mujeres y hombres

En este texto se incluye la mención a la “adopción/existencia e implementación de normas que impongan al sector público la obligación de utilizar un lenguaje no sexista en los documentos oficiales, en particular, en los textos jurídicos, los documentos políticos, los programas, los formularios y los cuestionarios;”

Entre 2007 y 2019 entiendo que habrán sido promulgadas infinidad de recomendaciones europeas sobre el tema, por eso doy un salto hasta la actualidad.

2008 – PARLAMENTO EUROPEO

El “Informe sobre el lenguaje no sexista en el Parlamento Europeo” aprobado por la decisión Grupo de Alto Nivel sobre Igualdad de Género y Diversidad de 13 de febrero de 2008, establece que:

“La finalidad del lenguaje no sexista o lenguaje neutral en cuanto al género es evitar opciones léxicas que puedan interpretarse como sesgadas, discriminatorias o degradantes al implicar que uno de los sexos es superior al otro, ya que en la mayoría de los contextos el sexo de las personas es, o debe ser, irrelevante.La utilización de un lenguaje no sexista es algo más que un asunto de corrección política. El lenguaje influye poderosamente en las actitudes, el comportamiento y las percepciones. El Parlamento como institución respalda plenamente el principio de igualdad de género, y el lenguaje que utiliza debe reflejar este hecho.

2019 – PARLAMENTO EUROPEO

El 27 de marzo de 2019, el Consejo de Europa aprobó una Recomendación para prevenir y combatir el sexismo. España participó, a través del Instituto de la Mujer , en el Comité de Redacción del borrador de esta Recomendación:

http://www.if.uji.es/wp-content/uploads/2019/05/Recomendaci%C3%B3n-Consejo-de-Europa-Sexismo.pdf

I.B.6. Evaluar los libros de texto, material formativo y métodos de enseñanza utilizados por y para el alumnado de todos los grupos de edadyen todos los tipos de enseñanza y formación (empezando por la educación preescolar) para evitar el lenguaje y las ilustraciones sexistas y los estereotipos de género, y revisarlos para que promuevan activamente la igualdad de género.

Pg. 8: El lenguaje y la comunicación son componentes esenciales de la igualdad de género y “no deben consagrar la hegemonía del modelo masculino”. La comunicación no estereotipada es una buena forma de educar, sensibilizar y prevenir comportamientos sexistas. Dicha comunicación incluye la eliminación de expresiones sexistas, el uso del femenino y el masculino o formas de género neutro para cargos, el uso del femenino y el masculino o las formas de género neutro al dirigirse a un grupo, la diversificación de la representación de mujeres y hombres, y la garantía de la igualdad entre ambos en las representaciones visuales o de cualquier otro tipo.Se invita a los Gobiernos de los Estados miembros a tomar en consideración las siguientes medidas:

II.A.1. Reforzar y aplicar las recomendaciones existentes del Comité de Ministros del Consejo de Europa a los Estados miembros, incluidas la Recomendación nº R (90) 4 sobre la eliminación del sexismo en el lenguaje, y la Recomendación CM/Rec(2007)17 sobre las normas y los mecanismos de igualdad entre hombres y mujeres, que subraya que “las acciones de los Estados miembros deben tener como objetivo el fomento de un lenguaje no sexista en todos los sectores, en particular, en el sector público “.

II.A.2. Realizar una revisión sistemática de todas sus leyes, reglamentos, políticas, etc., para detectar el lenguaje sexista y el recurso a asunciones yestereotipos basados en el género, con el fin de sustituirlos por terminología con perspectiva de género. Las buenas prácticas en este sentido incluyen la elaboración de manuales prácticos de lenguaje y comunicación no sexista y sin estereotipos de géneropara su uso en documentos de la administración pública.

CONCLUSIÓN

Todas estas leyes imponen a las nuevas generaciones una nueva forma de hablar y de pensar sin una base sólida argumental que explique en qué se fundamenta o cuál es la evidencia en la que se apoyan. Se basa en axiomas feministas indemostrables y sin ninguna conexión con la realidad material concreta. Por ejemplo, ¿en qué se sustentan para decir que usar esa forma tan rara de hablar sirve para luchar contra el sexismo? ¿Hay pruebas de todas esas afirmaciones gratuitas? ¿No se dan cuenta de que un hombre puede decir “todos y todas” y ser un machista redomado en sus actos? Nadie a día de hoy ha aportado un razonamiento lógico al asunto desde que fuera planteado por Swift y Casey, sobre todo en el asunto clave del uso del masculino genérico para referirse a grupos de mujeres y hombres. Es decir, no han explicado el paso desde describir el fenómeno a concluir que eso es sexista o machista o denigra a las mujeres. Si fuera así, ¿por qué las mujeres han hablado de esta forma durante siglos y siglos? ¿Es que somos tontas y necesitábamos que nos abrieran los ojos? ¿No será más probable que hombres y mujeres hemos hablado el mismo idioma porque nos servía para entendernos y comunicarnos, es decir, era funcional? ¿Por qué sustituir algo que servía por algo que no lo hace?

Como en todo experimento de ingeniería social, no sabemos cuáles serán las consecuencias para la población en general y en particular para nuestros hijos, los conejillos de indias de estas “Lenguas Artificialmente Modificadas”. Se impone un principio de precaución que evite los posibles resultados nefastos para la cultura occidental de la implementación de estas medidas que en última instancia buscan hacer tábula rasa para construir un nuevo ser (trans)humano sin pasado. Esperemos que al menos la historia no vuelva a repetir los crueles ejemplos que nos han dejado otras revoluciones culturales. Esta que se nos impone ahora desde los organismos internacionales y los Estados pinta mal, ya que considera toda la cultura y tradición anterior como negativa y merecedora de ser modificada, borrada o destruida directamente. Recuerda demasiado a lo que pretendían esos Guardias Rojos maoístas que destruyeron templos y bibliotecas. No deja de ser paradójico que durante la guerra fría del siglo XX, con la excusa de luchar contra el totalitarismo, se terminara usando, como señala Stonor Saunders, medios muy similares a los del esos mismos regímenes que se decía combatir. ¿Se están usando durante el siglo XXI prácticas de guerra psicológica contra las poblaciones del mundo? Es imposible saberlo y quizás no sea importante. Sea quien sea quien está detrás de estas imposiciones debe demostrar que tiene legitimidad para imponer algo a los demás (cosa que no es el caso en la actualidad) y que ha hecho el balance entre los beneficios y los riesgos de implementar estas medidas. Por ese mismo motivo, me niego a realizar un análisis lingüístico para este blog sobre las propuestas del lenguaje “no sexista” y los dobletes como “ciudadanos y ciudadanas” o peor aún, “los gatos y las gatas” (¿o es que acaso el sexismo no puede darse también entre los animales?) hasta que no se aclaren los puntos principales:

–  La legitimidad legal y ética para realizar ingeniería lingüística sobre nuestra lengua materna y la de nuestros hijos desde las diferentes administraciones. Los idiomas evolucionan de forma natural a largo plazo si bien es cierto que el Estado influye en los hablantes de edad escolar cuando son puntuados y penalizados por sus faltas de ortografía y gramaticales. Pero, claro, una cosa es regular las faltas de un dictado y otra es reinvertarse la estructura de las frases del lenguaje oral.

– Pruebas y evidencias que relacionen las causas y sus efectos en relación al objetivo a alcanzar. Es decir, que se explique la relación entre hablar español y ser sexista (entendiendo sexismo como lo entiende el Consejo de Europa en su Recomendación de 2019, que es considerar a la mujer como inferior al hombre). Y al revés, que se demuestre que nombrar a las mujeres explícitamente de forma innecesaria tiene una correlación directa sobre el nivel de sexismo del hablante. No es admisible que las comisiones de “igualdad” y sus recomendaciones usen siempre términos ideológicos grandilocuentes u objetivos irrealizables en los que es imposible medir el resultado concreto. La premisa inicial debe ser demostrada: “la lengua española es sexista”.

– Pruebas y evidencias que demuestren que la comunicación con el neocastellano feminista es posible y viable cuando se lleva a la práctica y no lleva a confusión o a textos ilegibles. Una pista nos la da que ni los mismos defensores de este nuevo idioma son capaces de ser coherentes al usarlo. Siempre se les escapan masculinos genéricos en algún momento porque la realidad es tozuda y la lengua materna la tenemos grabada a fuego en nuestros cerebros. Estas investigaciones, además de cumplir con todos los estándares bioéticos, deben también tener en cuenta los efectos psicológicos de tener que pensar racionalmente lo que se va a expresar para adecuarse a unas normas políticas extrañas a su propia lengua. Hasta los propios teóricos de la ingeniería social como Karl Popper (¡el inspirador de George Soros!) que diferenciaba entre ingeniería social utópica frente a la gradualista, defienden que antes de generalizar una medida hay que establecer programas piloto y los métodos deben poder ser evaluados previamente. Nada de esto sucede con el movimiento feminista en general.

– Pruebas y evidencias que demuestren que no solo no es nocivo enseñar neocastellano feminista en los libros de texto de los niños y en los colegios sino que aporta algo positivo a la comunicación o sus vidas. Esto viene a ser la clásica ponderación entre los riesgos y los beneficios. Se trata de un tema especialmente conflictivo ya que no está permitido, por razones bioéticas, la experimentación en menores sin un consentimiento voluntario de sus responsables legales, es decir, sus padres, y la aceptación del niño en virtud de su capacidad. Yo, al menos, no doy mi consentimiento.

– Que se explique de qué forma se puede dar la asignatura de lengua y literatura y a la vez cumplir con los requisitos del neocastellano feminista impuesto o “recomendado” por la administración. ¿Cómo se explicará a los niños la diferencia y confusión entre lo que dan en clase, lo que ven en los libros clásicos de la biblioteca y cómo se escriben las notitas a los padres con los famosos dobletes de “los niños y las niñas”? Si no, tendremos que seguir diciéndoles “No, hijo, esta forma de escribir de tu profesora es errónea cuando se hace por norma. Se pueden usar los dobletes en algunas ocasiones para dar énfasis o resaltar efectivamente que había hombres y mujeres pero resulta extraño y molesto cuando se hace siempre porque es redundante”.

Páginas del libro de Karl Popper “La sociedad abierta y sus enemigos”

Relacionado:

https://www.un.org/es/gender-inclusive-language/guidelines.shtml

https://scholar.lib.vt.edu/ejournals/old-WILLA/fall94/h2-isele.html

https://www.jstor.org/stable/25772264?seq=1#page_scan_tab_contents

https://stuartbramhall.wordpress.com/tag/clay-felker/

Artículo del New York Times de 1967 “Gloria Steinem y la CIA”: http://www.namebase.net:82/steinem.html

Desexing the language 1971: New York Magazine

Clay Felkner: http://nymag.com/news/features/46166/

Ms magazine, primer número: https://www.thoughtco.com/ms-magazine-first-issue-3529076

Artículo 1972: https://www.nytimes.com/1972/04/16/archives/one-small-step-for-genkind-one-small-step-for-genkind-or-consider.html

Artículo de las Redstockings cuestionando a Gloria Steinem 1975: https://www.jstor.org/stable/25772264?seq=1#page_scan_tab_contents

https://www.un.org/es/gender-inclusive-language/guidelines.shtml

BLACK FEMINISM, THE CIA AND GLORIA STEINEM

Revista Ramparts que destapó en marzo de 1967 el escándalo de que la CIA había estado financiando organizaciones de forma clandestina: http://www.unz.com/print/Ramparts-1967mar-00029/

Artículo de Nancy Borman para The Village Voice: https://www.mail-archive.com/ctrl@listserv.aol.com/msg02217.html

James Jesus Angleton, the CIA, and the Craft of Counterintelligence

Mc George Bundy, las fundaciones y la causa feminista: https://www.nytimes.com/1972/10/08/archives/its-not-the-gift-its-the-thought-behind-it.html

Joan Roefols: Foundations and Public Policy

Sobre feminismo y subvenciones de fundaciones: https://collectiveliberation.org/wp-content/uploads/2013/01/Smith_Intro_Revolution_Will_Not_Be_Funded.pdf

Susan Watkins en el New Left: https://newleftreview.org/issues/II109/articles/susan-watkins-which-feminisms

Sobre Ms: https://www.thecut.com/2019/03/gloria-steinem-ms-magazine-history.html

Libro sobre la vida de Gloria Steinem: Education of a Woman

http://feministesentousgenres.blogs.nouvelobs.com/tag/sexisme+de+la+langue+fran%C3%A7aise

http://bfeldman68.blogspot.com/2007/08/ms-magazines-restricted-archives-part-1.html?m=1

http://bfeldman68.blogspot.com/2007/08/ms-magazines-restricted-archives-part-2.html

Del latín al español: los nuevos géneros del romance

Un feminista contra el lenguaje inclusivo

Declaración de Helsinki de la AMM – Principios éticos para las investigaciones médicas en seres humanos

El origen de “elles” y el “género neutro” en español: http://www.sophiagubb.com/construyendo-un-genero-neutro-en-espanol-para-una-lengua-feminista-igualitaria-e-inclusiva/

Historia del 25 de noviembre

Ya van unos cuantos años de este artículo pero lo vuelvo a enlazar:

Historia del “25 de Noviembre”: de un acto de terrorismo de Estado a símbolo de la violencia contra la mujer

Este año me viene a la mente una pregunta, que se intuye pero se desarrolla poco en el artículo… ¿Cómo sería la vida para las personas que trabajaban en la hacienda de las Hermanas Mirabal? ¿Cómo eran sus condiciones laborales? ¿Sus horarios? ¿Su vivienda?

 

 

8 de marzo. No es una huelga, es un cierre patronal de las empresas de género subvencionadas

Yo creo que la cuestión de los sexos está clara, meridianamente clara: Igualdad absoluta en todos los aspectos para los dos; independencia para los dos; capacitación para los dos; camino libre, amplio y universal para la especie toda. Lo demás es reformismo, relativista, condicional y traidor en unos; reaccionario, cerril, intransigente y dañino en otros.

¿Feminismo? ¡Jamás! ¡Humanismo siempre! Propagar un feminismo es fomentar un masculinismo, es crear una lucha inmoral y absurda entre los dos sexos, que ninguna ley natural toleraría. Federica Montseny.

Yo no soy feminista; nunca lo fui y muchas veces he hecho ya esta declaración. No obstante, empieza a preocuparme el feminismo, porque empieza a manifestarse en la mujer un sentimiento de preocupación de su significación social y está muy expuesto que sufra desviaciones lamentables.

(…) El feminismo implica masculinismo y lo único que faltaba, en el actual caos social, es que la mujer, al querer reivindicar sus derechos, se colocara enfrente del hombre, en actitud hostil, y que éste se mofara y hasta se preparara a combatirla en éste, su resurgimiento social. Antonia Maymon.

 

(Texto actualizado el 16/03/2018)

La vulnerabilidad de la salud y los cuidados me han impedido escribir uno de esos larguísimos artículos que tanto me gustan, uno que desgrane y rebata cada uno de los puntos de esta broma de mal gusto llamada “huelga de mujeres”. Pero no podía dejar de escribir unas líneas sobre esta ridícula situación, que sería de risa si no fuera por lo dramática que es la realidad de la clase trabajadora, del pueblo, de cómo lo queráis llamar. Iré actualizando este texto a medida que tenga algo de tiempo.

Lo que va a pasar mañana no es la convocatoria de una huelga. Es un cierre patronal, de la patronal de las empresas de género*. Mañana habrá liberadas que, convocadas por sus empresas y “cooperativas” se lanzarán a las calles. En nuestro barrio, Tetuán, la mejor muestra de que es un cierre patronal es que en las actividades anunciadas con carteles (¿quién ha pagado esa cartelería?) hay una fuerte presencia del Espacio Hermanas Mirabal, que es gestionado por el Ayuntamiento a través de empresas privadas del sector del “género”. Sí, no son actividades que hayan emanado del pueblo, han sido organizadas por empresas y por trabajadores de estas empresas fusionados con los intereses de las mismas.

Mención aparte merece el bochornoso papel de los sindicatos, tanto los vendidos al gran capital, los subvencionados por el Estado, como los no subvencionados. Yo ya no formo parte de ninguno de ellos y menos mal, aunque bien me pesa no haberme implicado en parar los pies a este sinsentido desde dentro. Federica Montseny y Antonia Maymon se revuelven en sus tumbas. Todo lo que predijeron sobre el feminismo se va cumpliendo punto por punto.

Esto no es una huelga. Es un lock out, un cierre patronal apoyado por el poder, por el Estado, que es el que distribuye por todas estas empresas el dinero de los contribuyentes, en un 50% hombres, a través del Ministerio de Igualdad, los Ayuntamientos, las Juntas de Distrito… De hecho, es la primera vez que veo un logo de una administración estatal apoyando en carteles la convocatoria de una huelga laboral. Va siendo hora quizás de seguir los pasos de Thoreau y plantearse no pagar esos impuestos.

Pero esta convocatoria también es un cierre patronal porque se sustenta en todas esas empresas de género que reciben otro tipo de subvenciones, no ya del Estado de forma directa sino de la banca y el gran capital global como, por ejemplo, la Obra Social de la Caixa, la Open Society de George Soros (en 1991 fusionada con una organización llamada “Fondation pour une Entraide Intellectuelle Européennen”, vinculada históricamente al Congreso por la Libertad Cultural de la CIA), la Fundación Ford (vinculada históricamente a la CIA) o la “bilderbergiana” European Cultural Foundation (fundada por Denis de Rougement, cuando trabajaba para la CIA). Y todas estas vinculaciones no son secretas, están publicadas en libros y artículos, como el de Nicolas Guilhot o el libro de Frances Stonor Saunders “La CIA y la guerra fría cultural”. Es decir, eso que algunas llaman “sistema capitalista heteropatriarcal” es el que financia a muchas de estas empresas de género porque a él acuden a pedir fondos para sus proyectos. Y los poderosos aportan dinero porque, obviamente, el feminismo actual casa muy bien con el aumento de sus beneficios económicos y de su poder.

Esto no es una huelga. Es promoción de la guerra de sexos, es interclasismo barato y chusco. Es separatismo y boikot a la lucha interdependiente y complementaria de hombres y mujeres.

Ha sido algo tan confuso que ni los propios feministas sabían qué es lo que debían de hacer ese día los varones. ¿Hacer huelga? Mal. ¿No hacerla? También mal. De eso se trata. Por no hablar de la confusión creada dentro de los sindicatos convocantes…

La misión de esta huelga es cargarse el verdadero sentido de una huelga de trabajadores y que no haya una potente en los próximos años, con la que está cayendo. A nivel pedagógico esto nos está enseñando todo lo que no se debería hacer en una de verdad.

Yo mañana no hago huelga, ni de cuidados, ni de nada. Y no hago huelga no porque no haya motivos para hacerla y buena, larga, indefinida, sino porque me niego a bailar al son de estas señoras subvencionadas que están al servicio del capitalismo más salvaje. Están haciéndoles la cama (¡qué buena metáfora en esta ocasión!) a los señores de las grandes empresas, a los grandes bancos de inversión que se están haciendo con este país en ruinas a precio de ganga, que están promoviendo esa economía “colaborativa” que no es más que explotación del siglo XIX con un nombre más guay. Las elites del capitalismo se están riendo con todo este espectáculo. Conocen la historia y saben que en toda revuelta marchaban unidos hombres y mujeres en solidaridad mutua por sus problemas (me viene a la mente, más allá de su autoritario final, el comienzo de la revolución rusa).

Ya han logrado cargarse el sindicalismo independiente pero no pasa nada, la clase obrera siempre se reorganiza de nuevo porque la realidad se impone y los problemas también, más allá de ideologías y de secciones femeninas 2.0.. Aún así, nos esperan “negras tormentas” en el panorama sindical y vendrán tiempos muy duros en lo laboral y en lo social.

Los problemas de las mujeres son problemas de los hombres y los problemas de los hombres son problemas de las mujeres.

SOBRE LOS CONTENIDOS:

Las convocantes han elaborado un largo documento con los contenidos de la huelga. No tengo tiempo de escribir el análisis pero sí me gustaría recalcar que muestro mi total oposición a la Ley de Violencia de Género que las convocantes siguen pidiendo ampliar  mientras solicitan, por supuesto, más dinero para la patronal del género:

Pg. 6: “Para que se aplique de forma efectiva la legislación vigente y se dote de recursos suficientes la lucha contra la violencia por parte de la pareja o la expareja, pero también para que se amplíe la definición de violencia machista para abarcar a todas aquellas violencias que sufrimos por el hecho de ser mujeres. Exigimos protección, reparación y justicia”.

En otro orden de cosas, me sorprende que no se hable de los vientres de alquiler y, sin embargo, cuando se habla de la reproducción “asistida” se hable en estos términos:

Pg. 8: “Porque las lesbianas, bisexuales y trans vivimos una situación de invisibilización, no reconocimiento social y de discriminación. Sigue rigiendo un modelo de familia tradicional nuclear y se nos dificulta el acceso a la reproducción asistida“.

Pg. 10: Para que se asuman los diferentes modelos diferentes de familia y proyectos de vida que existen. Que se nos facilite el acceso a la reproducción asistida, se despatologice la transexualidad, ofreciendo garantías a quienes queramos hacer un proceso de tránsito y autonomía para construir nuestras identidades y sexualidad es.

Los contenidos delatan a las convocantes. A pesar de sus críticas al “neoliberalismo”, en la práctica son partidarias del capitalismo total y extremo, donde todo está en venta, ya sean hormonas, gametos, bebés (quien calla frente a los vientres de alquiler, otorga…). Y la procreación natural y las prácticas sexuales asociadas se llevan adjetivos, supuestamente peyorativos, como, al hablar de la educación: “heteronormativa, centrada en la reproducción, coitocéntrica e invisibiliza la diversidad tanto de identidades como de sexualidades”. Se olvidan de agradecer que gracias a ese tipo de sexualidad tan aburrida y normativa estamos todos aquí, también las personas que han escrito ese manifiesto.
En fin, que una lectura de los contenidos, cuando ya estás familiarizada con las guerras culturales actuales (recomiendo de nuevo leer el libro de Frances Stonor Saunders), hace que lo leas con las gafas de la ingeniería social, que no son moradas pero sí son muy interesantes. De esta forma ves uno a uno los temas subvencionados por determinadas fundaciones capitalistas a través de un variado catálogo de ongs cuyo único objetivo es desestabilizar zonas geoestratégicas y al propio ser humano para dominar más y mejor (“la doctrina del shock”).

Ceci n’est pas une grève.

*En realidad esto es una forma de hablar ya que, paradójicamente, en este “cierre patronal” de las empresas de género subvencionadas es justo el día que más trabajan. Es decir, el día de la “huelga” sigue siendo un día para ellas de trabajo. Quizás el concepto de huelga “a la japonesa” sea una idea que se ajuste más a la realidad que la de “cierre patronal”.

RELACIONADO:

“Maternidad, Igualdad y Fraternidad”, un libro de Patricia Merino

Voy a ir al grano. El principal punto fuerte de este libro es que hay mucho trabajo detrás, hay horas y horas de investigación y de redacción, de pensamiento, y eso se nota en el resultado. El segundo punto fuerte es haber puesto sobre la mesa el tema de la maternidad desde un punto de vista biológico, político y económico (aunque luego veremos que esto mismo también es un punto en contra del libro, en mi opinión). Es decir, se puede estar a favor o en contra de lo que defiende la autora pero lo importante es que alguien lo haya dicho y señale que en en el tema que nos ocupa hay problemas muy gordos sin resolver. Y el tercer punto fuerte es haber hecho una necesaria autocrítica dentro del feminismo hegemónico y las últimas corrientes en referencia a la maternidad y su parte más corporal, hacia el primero por ser antimaternal y hacia las últimas por negar el cuerpo y la materialidad de la relación simbiótica madre-bebé.

Bien, antes de entrar en las matizaciones y las críticas, voy a resaltar lo que para mí son las tesis más importantes a nivel práctico de un libro de 471 páginas. Yo, después de leerlo, me quedo con que Patricia Merino defiende una determinada ingeniería social (pg. 357), es decir, políticas estatales que, por ejemplo, incluyan permisos parentales transferibles de al menos 12 meses (pg.179), como los que existen en Suecia. Este país creo que es el que más se aproxima al ideal de la autora en cuanto a ayudas económicas directas para criar y medidas públicas para “conciliar” (traducción: guarderías para niños de todas las edades) se refiere. También, tanto en Suecia como en Francia existen retribuciones a la crianza, más allá de los permisos, para las familias que quieren abandonar el mercado de trabajo para cuidar de sus hijos durante los primeros tres años. En España, sin embargo, no existen ni permisos de maternidad/paternidad tan largos ni existen excedencias pagadas.

Y ahora es cuándo surjen mis críticas al libro, ya que a pesar de que yo también podría defender un permiso de maternidad de un año y una excedencia pagada de tres, porque yo misma me tomé una que me supuso fundirme los ahorros para después reincorporarme a jornada parcial a los 18 meses de mi primer hijo, soy consciente de las limitaciones de dichas medidas. Es decir, las defiendo no como la panacea sino como un mal menor, un mínimo a exigir (además, debería ser financiado con los beneficios empresariales y no por los impuestos o cuotas) que en absoluto va a solucionar los problemas de la crianza en nuestra sociedad, como no creo que lo haga en Suecia. Porque la realidad es que pienso que hemos llegado a un punto tan límite que es como cuando tienes frío y te tapas con una manta pequeñita, que cuando te tapas los pies, sientes frío en el pecho, y al revés.

Estamos ante una obra, como he señalado, con un enfoque sobre la maternidad puramente economicista y politicista, en el que se le pide básicamente dinero al Estado. Es más, parece que en el nuevo patriarcado se sustituye al marido por el Estado, lo que me recuerda a las tesis de Prado Esteban. En el enfoque de “Maternidad, Igualdad y Fraternidad” se espera todo de las instituciones políticas o partidos y nada de la acción directa en las empresas o la demanda conjunta de la gente del pueblo hacia la patronal de este país.  Además, creo que el libro peca de interclasismo en algunas ocasiones, a pesar de hablar de pobreza infantil y demás. ¿Dónde está el sindicalismo en todo esto? ¿Estos permisos no deberían ser exigidos a la patronal en lugar de ser financiados por los impuestos, dinero que se roba al pueblo? Intuyo que se pretende que todo cambie mediante el voto, no con la lucha diaria.

La maternidad y la crianza son más que dinero, aunque, obviamente, dejar de recibir un salario para cuidar tiene un valor monetario. Al fin y al cabo ese permiso equivale a X euros, que se pueden dar mes a mes o de una sola vez. Se deja fuera de este enfoque, por tanto, una visión más holística, una visión ecológica o que tenga en cuenta el colapso total de civilización en el que nos encontramos, que es multidimensional. Por tanto, me da la impresión de que Patricia Merino escribe sobre la maternidad y la infancia como si todo fuera a seguir como hasta ahora, cuando no es así. Estamos en un momento único en la Historia y se están dando grandes cambios sociales y ambientales que atañen incluso a la propia esencia del ser humano como especie y a la posibilidad de la destrucción de la vida en el planeta tal y como la conocemos.

Suecia no es ningún país a idealizar: tiene altas tasas de alcoholismo, soledad, suicidio, asesinatos de hombres hacia sus parejas mujeres, abandono a los ancianos. No me voy a extender más sobre este tema, creo que el documental “La teoría sueca del amor” lo refleja a la perfección. Quizás alguien piense que precisamente una crianza más “entrañada” durante los tres primeros años vaya a cambiar las cosas pero no parece que sea la tesis del libro, ya que precisamente se defiende que dará como fruto seres humanos más independientes entre sí en el futuro y menos “familiaristas”.

Yo, me he dado cuenta después de leer a Patricia Merino, que soy “familista”, algo que se ve como algo muy peyorativo en el texto. Es decir, yo defiendo los vínculos internos de las familias por encima de los vínculos con el Estado. De hecho pienso que el pecado capital de la familia en los tiempos que corren es que es un terreno no conquistado del todo por el Capital y las instituciones políticas, donde la gente se ayuda sin dinero de por medio y, cuando lo hay, se presta sin intereses. Esto es una competencia que la banca, la patronal y las administraciones no pueden soportar y llevan años intentando cargarse esa última solidaridad que nos queda. Esa solidaridad que tiene hasta una base física ligada a la oxitocina natural…

También creo que habría que señalar que el conflicto capital-vida no se acaba en los tres primeros años de la infancia. Después están los horarios interminables, las extraescolares, el “problema” de las supuestamente larguísimas vacaciones… Yo no veo compatible que una persona pueda trabajar y criar sin tener que recurrir al enclaustramiento del hijo para poder trabajar. Es por eso que me planteo muchas veces que tendría que dejar mi puesto, si pudiera, para poder evitarles a mis hijos las ludotecas y los campamentos de verano, poder sacarles del colegio a las 12h20 en lugar de a las 16h, que me parecen demasiadas horas de encierro para niños nacidos para ser libres y disfrutar de la luz del sol. Y es que aquí cambia el enfoque, cuando empezamos a poner las necesidades básicas como especie en el centro. No estamos hechos para crecer encerrados en colegios. Nada de esto se señala en el libro. Es más, se considera la escolarización (pg. 304-305) como algo positivo, cuando es una de las mayores agresiones a la infancia y la adolescencia en la actualidad, solamente se critica la calidad, los horarios excesivos, el ratio profesor/alumno o que sea privada en su etapa infantil de 0-3 años. ¿Pero es que acaso la mera asistencia a un colegio con 8 años o a un instituto con 15 años y todo lo que conlleva (obligatoriedad, pasividad, sedentarismo, falta de sentido vital, segregación social) no puede ser un infierno? Es más, uno de los principales problemas de la crianza actual es que ¡nos han robado a los niños y a los adolescentes! Ellos son los cuidadores y ayudantes en la crianza naturales en casi todas las culturas del mundo preindustriales. Nos los han robado y a ellos se les ha robado la experiencia de cuidar y jugar con otros niños más pequeños que ellos. Solamente tenemos el lujo de ver lo bien que interactúan juntos cuando, en verano, las familias se juntan alguna vez y vemos a los primos de diferentes edades corretear libremente en los patios y parcelas de las casas “del pueblo”. Esto como excede el tema del dinero y las políticas públicas no es tratado en el libro salvo para criticar el “familiarismo” y lo que consideramos “la tribu”, en un guiño al libro de Carolina del Olmo (pg. 373).

Otro tema que excede al libro es el de analizar realmente lo que significa una excedencia o un permiso de maternidad en la sociedad actual. Muchas veces supone estar tú sola en casa, sin socializar con ningún tipo de adulto, entre cuatro paredes o en parques vacíos (porque el resto de niños sí están escolarizados). Las necesidades básicas de las madres, desde un punto de vista evolutivo y como especie, no pueden verse satisfechas con este tipo de vida asocial. Porque aquí, seremos muy “familiaristas” pero la realidad es que las familias están fragmentadas y repartidas por toda la geografía urbana e incluso mundial. Yo, por ejemplo, para ver a mis abuelos tengo que hacer 20 kilómetros en coche. No vivo en el mismo barrio que ellos, no vivo ni siquiera en la misma ciudad que mis padres.  ¿Es esto “familista”?

Sobre las tasas de fertilidad de los países que se idealizan en el libro habría que decir que no son para tirar cohetes, ninguno llega ni supera la mera reposición, y que esos estados del bienestar se basan en la importación de mano de obra migrante, es decir, en el aprovechamiento económico de los hijos e hijas adultos paridos y criados por las mujeres de otros países con salarios más bajos y estados sin subsidios a la crianza ni a la infancia. Sobre este asunto, del que creo recordar que no se habla demasiado en el libro, habría que preguntarse algo muy incómodo: ¿Son posibles esas medidas de apoyo a la crianza del Estado del Bienestar aquí sin importar mano de obra de otros países que no tienen Estado del Bienestar? O lo que es lo mismo, ¿puede un país como Suecia o Francia ser independiente demográficamente y mantener todos esos subsidios? La respuesta yo creo que es un gran “NO”. Para mantener el Estado de Bienestar aquí, hace falta que otros en otros lugares no lo tengan, lo que supone una gran injusticia y doble moral. Los ayudas y subsidios de la crianza en Europa se basan en la explotación de otros que no disponen de esas ayudas y subsidios (normalmente países que han sido atacados por el FMI y el Banco Mundial en el pasado) y que, precisamente, por ello, se ven atraídos a venir aquí. Y aquí podríamos, por derivación, plantearnos la ruptura de vínculos esencial e irreparable que supone la emigración, porque, efectivamente, lo económico no lo es todo, aunque sea el mantra de la actualidad. En cualquier caso, instituciones capitalistas como Goldman Sachs (“Womenomics”) lo tienen claro: hay que favorecer la importación de mano de obra extranjera (a ser posible enfermeras y personal cuidador) para solucionar el “problema demográfico”.

Sobre la paternidad desde un punto de vista antropológico e histórico (pg. 77-92) que nos presenta el libro, he de comentar que nos movemos en un terreno muy pantanoso. Necesitamos reconocer con humildad que en realidad conocemos muy poco del pasado, quizás el 1%, ya que lo que ha quedado escrito para la posteridad es solamente una mínima parte de la existencia común de las personas de esas épocas, que eran culturas de transmisión oral, no “histórica”. Nos ha llegado todo mediatizado por otras personas que escribieron cosas. Saber qué decían los códigos patriarcales como el de Hammurabi no me permite saber hasta qué punto esos códigos se cumplían o no en las familias de los pueblos más apartados del lugar. O saber qué es lo que pone en una inscripción de un rey egipcio no me dice nada sobre cómo criaba un padre de los estamentos más bajos, que no poseía nada que transmitir en herencia a sus hijos. Sí me sorprende esta frase (pg. 86): “La función paterna es sin duda contingente: empíricamente, una criatura puede desarrollarse perfectamente sin la intervención de una persona que asuma el rol paterno, sin embargo, si nadie asume la función materna su desarrollo no podrá ser satisfactorio”. Por esta lógica, ¿qué sentido evolutivo tiene la existencia de hombres? ¿La de meros sementales? En ese capítulo se habla mucho de “avunculados”, sociedades en las que ese rol paternal es ejercido por el tío materno, con lo cual ese papel lo puede hacer un tío o un padre, pero en los dos casos es un hombre y sí parece necesario, porque si no, no existiría, habría sido eliminado como algo superfluo. Yo sí que creo que los humanos necesitamos a hombres que ejerzan ese rol, al menos en la cultura en la que yo he nacido, porque a mí lo que hagan los trobriandeses no me toca de cerca. Yo no me ubico en un espacio neutral, sino que he nacido en una cultura y en un lugar determinado en el que la paternidad sí ha tenido una importancia, pese a ser algo completamente diferente a la maternidad.

“Los deberes desagradables del padre” de Adriaen Brouwer (1605-1638)

Tampoco me ha gustado del libro su visión tan negativa de la paternidad que se describe entre las páginas 93-115. Me parece poco imparcial, ya que si vamos a hablar de malas paternidades tenemos que hablar también de malas maternidades o incluso de la maternidad patriarcal. Pero, claro, estas visiones de guerras de sexos son típicas del feminismo actual y la autora, a pesar de que difiere con muchas feministas a la hora de hablar de maternidad, se mantiene alineada con el feminismo hegemónico a la hora de hablar de la paternidad. No sé a qué puede deberse esto. Yo, en relación también a otros apartados del libro, he de reconocer que habría criticado ciertos aspectos de la maternidad en solitario elegida y no metería en el mismo saco a la monomaternalidad por abandono o irresponsabilidad paterna que la monomaternalidad elegida a priori. Pero en esto reconozco que no soy objetiva, ya que mis propios traumas y mi propia infancia como hija criada en una “familia” monomarental totalmente disfuncional me hacen rechazar cualquier tipo de maternidad en solitario, al menos elegida por propia voluntad.

Y, podría escribir más al detalle, pero casi que me saldría otro libro de 500 páginas así que voy a terminar con algunos detalles, para quien quiera profundizar con minuciosidad en la primera parte del libro, a través de las notas que fui tomando mientras lo leía. Si no te interesa, puedes dejar de leer la reseña aquí.

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APUNTES SOBRE LA PRIMERA PARTE. MATERNIDAD

Lo primero que me chocó desde la primera página es el uso del concepto “patriarcado” en abstracto, sin contextualizar tiempo ni lugar, con el que choco frontalmente. Cada vez que se usa esta palabra deberíamos explicar de qué año, de qué cultura estamos hablando. Si no, caemos en mitos que no tienen ninguna concordancia con la realidad concreta que vive la gente en cada momento.  Decir el “patriarcado logró”, ¿qué quiere decir? ¿De repente un grupo de hombres se impuso a las mujeres? ¿Colaboraron las mujeres y las madres con ello? ¿Cómo controlaba ese grupo de personas el cuerpo de las mujeres y se apropiaba de las criaturas? Desde hace milenios ha habido contextos sociales concretos en los que legalmente se establecía un patriarcado legal pero eso no quiere decir que las leyes llegaran a todas partes y, además, que las mujeres y madres no hayan controlado su cuerpo y hayan controlado la crianza de las criaturas. Por ejemplo, el patriarcado legal romano daba todo el poder al padre, pero eso no quiere decir que los hombres de estado llegaran a todas partes como si fueran Dios (el poder casi omnímodo solamente lo han logrado las elites con la tecnología actual). Siempre ha habido grietas y espacios fuera de control de las normas impuestas desde arriba.

Por otro lado, las madres del patriarcado romano controlaban el cuerpo y la crianza de sus hijas, como podemos leer en esta historia de lactancia frustrada, tan parecida a esta otra historia de ficción que aparece en Ana Karenina, una mujer que pide amamantar y a la que su marido se lo impide o a la historia de María Montessori, a la que su madre y su suegra presionaron para que no criara a su propio hijo y lo dejara con una nodriza en el campo. Esta última historia es definitiva: no fue hasta la muerte de su propia madre que María Montessori se atrevió a reconocer públicamente que su hijo, al que tuvo fuera del matrimonio con un compañero de trabajo, era su hijo. Las madres patriarcales… ¿O acaso son simplemente “madres” sin adjetivos? Porque no deja de ser paradójico el término de madre patriarcal, una madre/abuela que ejerce su autoridad, su poder materno para ponerlo al servicio del padre. ¿De qué padre hablamos, en la historia de Montessori, por ejemplo? Y si la madre tiene tanto poder ya no podemos hablar del “poder del padre” sino de madres auténticamente matriarcales. Otra cosa es que ese poder lo ejerzan hacia el mal, hacia el control de sus hijas y nietos y la merma de su libertad.

Volviendo al libro, dice Patricia Merino que un primer paso hacia la extinción de patriarcado es que las mujeres nos reapropiemos de nuestros cuerpos y nuestra maternidad. Si nos regimos por ese criterio entonces tenemos que admitir que hasta la llegada de la Ilustración, el Progreso y el Estado moderno, en los pueblos de la península no regía ningún tipo de patriarcado, ya que las mujeres eran dueñas de su cuerpo y de sus maternidades y, además, conocían hierbas abortivas.

Hay una frase de la autora que me gustaría comentar: “No es posible garantizar una maternidad deseada, y por lo tanto, positiva para madre y criatura, si las mujeres no controlamos nuestra sexualidad y nuestra fertilidad: el derecho a la contracepción y al aborto no solo no están reñidos con una maternidad entrañada, sino que son su condición previa”. Yo no estoy de acuerdo con esto porque, si bien todas las culturas es posible que hayan tenido conocimientos anticonceptivos y abortivos, eso no equivale a que todas las maternidades hayan sido planificadas. Se puede tener una maternidad buena, agradable dentro de las limitaciones de cada momento, y que no haya sido planificada en absoluto, fruto de la pasión de una noche de verano. De hecho, la mayor parte de los nacimientos de nuestra especie no han sido planificados, algunos han sido de rebote, otros por puro azar. Por no hablar de las maternidades de las mujeres que no quieren usar métodos anticonceptivos o abortar por motivos personales, éticos o religiosos que, por supuesto, pueden tener la maternidad entrañada que deseen o puedan. Me parece que esta frase del libro las juzga en su vida personal y en sus elecciones.

Otra frase que hay que matizar es la de “la diada madre-criatura ha sido hasta hoy la base empírica y el lugar de la crianza en los humanos”. Esto es cierto y es falso, porque si bien es cierta la simbiosis madre-bebé al principio de la vida, esa diada no existe en el vacío y no puede existir sino es en base a la crianza cooperativa de la que habla Blaffer Hrdy. Hacen falta muchas otras personas alrededor ayudando a la madre y cogiendo al bebé, jugando con él, cuidándolo en muchos momentos a lo largo del día. Y ese es el gran problema de nuestra sociedad actual de madres con permisos de maternidad solas entre cuatro paredes de pisos urbanos y ningún permiso de un año lo va a poder solucionar o enmendar. La familia extensa se ha perdido para siempre y se ha diluido a lo largo del mapa. Un papel fundamental en los cuidados de los bebés los tenían los niños más mayores. ¿Dónde están ahora? En el colegio sentados durante horas frente a una mesa, sin ver casi la luz del sol. Nos han robado también a los niños y a los adolescentes… Y a los niños les han robado la posibilidad de cuidar, lo que subliman con muñecas, lo que también es una hipótesis de Blaffer Hrdy al hablar de las sociedades tradicionales en las que no existen muñecas y, sin embargo, se ve a muchos niños porteando bebés.

Luego está el uso del concepto “patriarcapitalismo” para referirse al “capitalismo” a secas, cuyas señas de identidad no tienen por qué relacionarse con el poder de los padres, ya que que los puestos de poder económico sean ocupados por mujeres no cambia un ápice de su esencia, demostrando que es indiferente lo que tengan entre las piernas los poderosos, la directora de la Reserva Federal o del FMI. Pero más llamativo es referirse a los “vientres de alquiler” como algo patriarcapitalista cuando gran parte de los clientes de esta práctica comercial son mujeres que compran el cuerpo de otra mujer y al bebé que ha gestado. Lo mismo con la venta de óvulos, son mujeres que compran el cuerpo de otras mujeres. Desconozco la razón por la que Patricia Merino silencia esto, haciendo parecer que los “vientres de alquiler” solamente son consumidos por hombres que pretenden apropiarse de la capacidad femenina de generar seres humanos y olvida que la venta de semen, tratar a los hombres como sementales, es también una práctica comercial donde las mujeres compran y los hombres venden (prostitución reproductiva).

Después de este comienzo del libro, he leído con gusto su crítica a la misoginia de Simone de Beauvoir, que comparto totalmente. Y también me ha llamado la atención que vuelva a decir que vivimos en un patriarcado, relacionándolo con el tema del orden de los apellidos. Aquí hay que volver a contextalizar, ya que es un tema apasionante este, el de los apellidos en este país.

Muchas veces nos creemos que las cosas siempre han sido así, quizás desde el patriarcado legal romano en la península ibérica, pero nada más lejos de la realidad. El patriarcado legal estuvo debilitado y dormido en muchos pueblos y contextos gracias a que el Estado no llegaba y no tenía el poder, que sí tiene hoy de forma casi total, para controlar a los ciudadanos. Es decir, la gente se llamaba como le daba la real gana o como era la costumbre en cada zona geográfica y no fue hasta 1870, con la aparición de la herramienta biopolítica por excelencia del Registro Civil (el primer intento de tratarnos como ganado humano poniéndonos en una base de datos censal) cuando se estableció el sistema de poner el apellido del padre primero y después el de la madre (que a su vez era el apellido paterno también). Por ejemplo, el apellido del poeta Garcilaso de la Vega proviene de su abuela, Elvira Laso de la Vega, ya que su padre eligió apellidarse así. Y si nos vamos a las familias del pueblo del Occidente Asturiano durante el siglo XIX, comprobaremos, como hizo la historiadora Asunción Díez, que el orden de los apellidos era de lo más pintoresco a nuestros ojos actuales. Si nacía una niña, heredaba los dos apellidos de la madre, y si nacía un niño, heredaba los dos apellidos del padre. Es decir, había otros criterios, no había homogeneización y el Estado no se metía en estos asuntos (sí se metían los romanos y los godos no). Es decir, la característica del Estado actual y no de un “patriarcado” en abstracto es su ansia de biocontrol, de controlar, clasificar y estandarizar las vidas de la gente y de sus hijos.

Resulta muy interesante la reflexión sobre el feminismo y la maternidad que realiza la autora y el reconocimiento de que la maternidad ha sido identificada con algo negativo y cualquier discurso progresista sobre la maternidad desapareció, lo que ocurre es que lo justifica diciendo que quizás era el único camino posible en otras épocas, lo que viene a ser una clara justificación “de las madres” del feminismo con un “no podían hacer otra cosa”. El feminismo, dice Patricia Merino, “nunca ha defendido los intereses de las madres como tales: se ha velado por los intereses de las madres como “trabajadoras”.

Respecto a las reflexiones sobre el dios patriarcal Zeus, me gustaría recordar también a las madres patriarcales como Hera, que ató las piernas de Alcmene (la madre de Hércules) para evitar que naciera su hijo. Es decir, de nuevo vemos cómo los mitos patriarcales están plagados de mujeres que agreden a otras mujeres y que no describen una guerra de sexos sino más bien una guerra de un tipo de mujeres y hombres contra la libertad de otro grupo de mujeres y hombres.

No me voy a extender en el tema pero creo que es digno de reconocimiento que por fin alguien critique el excesivo constructivismo del feminismo y el excesivo protagonismo de lo cultural frente a lo biológico, reconociendo la bioculturalidad del ser humano.

Hay una frase de esta primera parte del libro que me gusta mucho: “No es la maternidad lo que nos aparta de la cultura, de la vida pública y de la realización integral de nuestra humanidad. Es la marginalidad en la que el patriarcado ha ubicado la maternidad la que la transforma en una forma regresiva, puesto que expulsa a los márgenes de la sociedad algo tan central y genuinamente humano como es la procreación y el cuidado de nuestras criaturas”. Pero, claro, tengo que matizar porque de nuevo, me niego al uso del término “patriarcado” sin contexto. No es el “patriarcado” en abstracto el que manda a los márgenes a la maternidad sino ciertas formas de vivir y de producir en la actualidad: urbanas, aisladas, industriales. Es más, el caso de las cigarreras y su forma de criar nos muestra cómo el primer capitalismo permitía la crianza incluso dentro de las propias fábricas mientras estas fueron artesanales. Fue la llegada de la máquina la que expulsó a niños y bebés del lugar y, de paso, cualquier atisbo de socialidad y humanidad (ya no se podía hablar con la compañera, ya no se podía cantar trabajando…) que todavía quedara.

En realidad, y es un tema muy complejo, lo que expulsa la maternidad a los márgenes de la sociedad es la centralidad del progreso, la productividad y el desarrollo tecnológico. ¿O acaso no vemos que la maternidad, cuando es negocio y producción en sí misma, como en el caso de los vientres de alquiler es de repente el centro de todas las noticias? La maternidad y la crianza tienen unas lógicas y unas dinámicas internas propias y distintas de las de la “vida pública” actual. La marginalidad de la maternidad actual no proviene de un patriarcado en abstracto:

  • La maternidad y la crianza es una relación humana que, en su parte más esencial, no es mercantilizable, ni se compra ni se vende. Se pueden comprar miles de accesorios pero la relación en sí misma entre dos personas, no. Esa solamente la construyen esos dos seres humanos en interacción con su entorno. Ahora solamente es central la parte comercializable de la maternidad.
  • La maternidad y la crianza siempre han sido parte de la cultura y de la vida pública, incluso tenían su propia creación cultural genuina: las nanas. Nadie se quedaba aislada por ser madre y las costumbres sociales favorecían su integración en la comunidad a través de ciertos ritos de reciprocidad. No podemos confundir “alta cultura” con “cultura” a secas. La”cultura popular” se fundamenta en lo oral, no en lo escrito. Por ejemplo: yo escribo y esa puede ser mi dimensión social actualmente, existo porque me lee gente, pero cuando yo estoy sola en mi casa, amamantando o cantándole una canción a mis hijos o cuidándolos, no existo socialmente y nadie lo valora. Pero, ¿acaso alguien más que ellos o la gente que me conoce en persona debiera valorarlo? Queda la pregunta en el aire…
  • El patriarcado legal margina la maternidad porque lleva implícito que hay que trascender nuestra animalidad para llegar a algo más elevado: conquistar más países, conseguir subyugar más a los demás, dirigir y domesticar la Naturaleza. En su escala de valores, compartida por hombres y mujeres de las élites, dar de mamar y cuidar es algo destinado a las clases bajas, como lo es limpiar, cocinar o trabajar para otros. Por eso, las mujeres artistas como Julia Margaret Cameron o Virginia Woolf tenían criadas, y por eso Simone de Beauvoir tenía esa fragmentación tan acusada, esa esquizofrenia en los papeles maternales que ocuparon su madre y su nannie, Louise.

No sé si nos deberíamos preocupar tanto por si las madres estamos en el centro o la periferia del patriarcado, ya que quizás es mejor rechazar el patriarcado de forma global que reivindicar o denunciar el lugar que se nos ubica en un sistema así. En cualquier caso no vamos hacia una ruptura con el “arcado” (poder) sino hacia sus diversas variantes y mutaciones que mantienen lo esencial cambiando las formas. Por eso mismo creo que cualquier planteamiento que incluya ingeniería social en sus premisas será incapaz de salir de este paradigma y volver a sistemas en los que primen las relaciones de reciprocidad, interdependencia y apoyo mutuo. Y, si tenemos que apoyar alguna medida de ingeniería social, por favor, incluyamos la anotación al pie de que se trata de una acción desesperada como mal menor ante la ausencia o ignorancia de otros medios para detener la maquinaria automática de este sistema que nos lleva a la autodestrucción. La ingeniería social, no lo olvidemos, es la base de los patriarcados históricos, obsesionados con los censos, los registros, las estadísticas, la escritura…

——————————————————————————————

Y podría seguir escribiendo sobre el libro de Patricia Merino pero lo cierto es que son casi las dos de la mañana y tengo sueño. Un saludo a los hipotéticos lectores.

Entrevista a Patricia Merino aparecida en Madresfera Magazine (10 de mayo de 2017)

TEXTO ACTUALIZADO EL 24/7/2017

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Y decíamos hace un año más o menos…

Historia del “25 de Noviembre”: de un acto de terrorismo de Estado a símbolo de la violencia contra la mujer

Resumo, por si alguien no tiene tiempo de leer el artículo completo:

  • Las hermanas Mirabal y Rufino de la Cruz fueron asesinados no por ser mujeres, evidentemente, sino por ser opositores al dictador Trujillo.
  • El movimiento feminista dominicano de la época colaboraba con el régimen de Trujillo, la persona que mandó asesinar a quienes ahora son reivindicados por el movimiento feminista internacional y la ONU.
  • No hay constancia de que las hermanas Mirabal fueran feministas.
  • Minerva Mirabal fue puesta en el punto de mira por la represión del dictador cuando mostró su solidaridad con un disidente político, un hombre comunista.
  • Las hermanas Mirabal fueron asesinadas cuando iban a visitar a sus maridos, también represaliados, a la cárcel.
  • El movimiento feminista internacional y la ONU han borrado del mapa a Rufino de la Cruz, la persona que conducía el coche y que pagó con su vida su compromiso, porque no cuadra con sus intereses políticos.
  • El 25-n, manipulado y adulterado, se celebra en todo el mundo gracias a que Leonel Fernández, un político responsable del endeudamiento masivo de República Dominicana, lo llevó a la palestra internacional.
  • El 25-n, si tiene que simbolizar algo, debería ser símbolo de amor, valentía y solidaridad entre hombres y mujeres frente a los dictadores y sus colaboradores, entre los que podemos encontrar al colaboracionismo feminista.

Estoy dispuesta a debatir o presentar este artículo en los foros en los que sea necesario, siendo de especial interés los lugares autodenominados feministas de Madrid.

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Damas llamadas Sufraguistas,Posando en las escalinatas de la antigua Mansión Presidencial. Santo Domingo R.D Decada del 40 Fuente : AGN / conrado Tomado de Facebook con el siguiente texto: (…) “La foto corresponde al momento en que luego de este evento protocolar, todas se dirigieron a la Mansión Presidencial para otorgar la Medalla de Gratitud a Trujillo. Isabel Mayer, amiga de Trujillo, fue propuesta por él como candidata a Senadora por Montecristi. Atrás y al fondo con un tocado negro, collar de perla y vestido negro, está doña Celeste Woss y Gil, del feminismo de vanguardia.”

 

Año 2016, en Madrid:
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