Momentos de lactancia del siglo III a.C.

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Una de las piezas más emblemáticas de la Serreta  es  la  conocida  terracota  comúnmente  conocida como el grupo de la Diosa Madre (Fig. 13). Aunque tradicionalmente  se  asocia  al  santuario,  se  encontró en la habitación que nos ocupa. Se trata de una plaqueta de arcilla rojiza modelada a mano de 18’2 cm de anchura y 16’7 de altura que muestra un grupo de personajes  en  tamaños  y  actitudes  diversas  y  que están realizados a partir de un modelado manual de la arcilla de forma esquemática. Preside la escena una gran figura femenina central incompleta, pues carece de la cabeza, y que acoge en su seno a dos niños pequeños a los que amamanta. Dentro del esquematismo de la representación es posible apreciar un gran manto o velo que cae de la cabeza y que acogería a las figuras lactantes, aunque es difícil distinguir los brazos del pliegue del vestido. Sin embargo, numerosos paralelos apoyan esta función del mostrarse y simultáneamente  acoger,  que  es  protección  bajo  el manto  divino.  Por  ejemplo,  el  mismo  motivo  y  esquema  de  representación,  la  acogida  bajo  el  manto a  dos  lactantes  aparece  en  la  escultura  de  la  diosa nutricia  de  Megara  Hyblaea  (Fig.  14) 36 .  Está sentada en un trono que constituye la parte trasera de la pieza. Esta figura central se acompaña de sendas parejas de mujeres e infantes de proporciones menores a las de la señora sentada, en sus laterales. Los rostros se realizan con un simple pellizco de arcilla en el que individualizan algunos rasgos, como los bucles del cabello que penden de ambos lados de la cabeza. La figura de la derecha acoge a la figura infantil con el brazo derecho posado sobre el hombro –un gesto familiar— mientras que con el izquierdo toca el regazo de la figura central o el mismo trono, como también aproxima su brazo a la figura sedente la figura infantil. Por su parte, las figuras de la izquierda tocan el diaulós  que dan sentido singular a una escena envuelta en el entorno de la música 37 . Entre estas figuras y el personaje central aparece una paloma. Una segunda paloma se situaría probablemente en el espacio simé- trico del trono, a la izquierda. La  pieza  tiene  una  base  plana  y  un  reverso  liso con un agujero central debido a las necesidades técnicas  de  fabricación.  Presenta,  por  tanto,  una  única cara decorada, para ser mostrada de frente 38  sobre una pequeña  peana  o  bien  en  una  hornacina.

Tomado de “LA HABITACIÓN SAGRADA DE LA CIUDAD IBÉRICA DE LA SERRETA” de Ignacio Grau, Ricardo Olmos y Alicia Perea: http://aespa.revistas.csic.es/index.php/aespa/article/viewFile/38/38