Isabel Serra y la reprogramación mental de los niños

Dos noticias, dos momentos. Isabel Serra (Podemos) propone una asignatura de feminismo en los colegios para “educar en valores de igualdad” y combatir la violencia machista: https://www.youtube.com/watch?v=Wvd_ft_zm7E

Isabel Serra (Podemos) le dice a Rocío Monaterio sobre el minuto 30.37 en el pleno de investidura de Díaz Ayuso (14 de agosto de 2019): “Señora Monasterio, la educación pública y sus contenidos decididos bajo criterios académicos y públicos por parte de la comunidad educativa tiene entre otras funciones evitar que unos padres integristas le enseñen a sus hijos lo mismo que por cierto le quieren enseñar ustedes a sus hijos y que eso sea lo único que escuchen sus niños. Tiene como objetivo proteger a los niños de padres como usted, Señora Monasterio. https://www.youtube.com/watch?v=zUOXHLUZVpQ

La Constitución dice a este respecto en su artículo 27.3: “Los poderes públicos garantizan el derecho que asiste a los padres para que sus hijos reciban la formación religiosa y moral que esté de acuerdo con sus propias convicciones”.

Lo de “educar” ya sabemos que es un eufemismo. Lo que Podemos quiere es reprogramar* a nuestros hijos en una ideología que, a día de hoy, se nutre de contenidos totalmente irracionales, pseudocientíficos y sesgados, como por ejemplo las ideas de Judith Butler de su libro “El género en disputa” que algún día me gustaría comentar por aquí. Porque, ¿cuál sería el curriculum de esa asignatura, señoras de Podemos? ¿Las afirmaciones y los prejuicios de Simone de Beauvoir contra la maternidad? ¿Las autoras que a ustedes les gustan y que otras personas cuestionamos o cuyas ideas no compartimos para nada? No, señoras podemitas, el colegio puede secuestrar a nuestros niños por mandato legal “obligatorio” pero no pueden hacer lo que les dé la gana con ellos.

Es escalofriante que una mujer sin hijos le diga a otra que sí los tiene que la educación del Estado quiere proteger a sus hijos de su propia madre. Esto, además de inconstitucional, es de una bajeza moral terrible. Luego nos vendrán a hablar de machismo y patriarcado, cuando pretenden que los dogmas del Estado estén por encima de las propias madres, esas mujeres que dicen defender. También después nos llenaremos la boca hablando de “los cuidados”. ¿Y no hay nadie que repruebe a una persona que está diciendo algo que va en contra de lo que dice la Constitución? Nada. Silencio absoluto.

Yo me pregunto realmente qué se le pasa por la cabeza a estas personas tan progresistas sin hijos que tienen una especie de obsesión por los hijos de los demás, hijos que ellas mismas no quieren tener pero que en cambio les gustaría poder controlar en sus delirios más totalitarios para “salvarles” de sus malísimos padres. No sé qué opinaría el psicoanálisis (que tanto gusta a muchas autoras feministas, por cierto, como Butler) de todo esto pero me parece realmente llamativo. De lo que sí puedo dar fé es que ya hay mucha gente exiliada de la izquierda o de esos movimientos antisistema extraparlamentarios (entre las que me incluyo) que matricula a sus hijos en la asignatura de religión para huir, muchas veces sin éxito a nuestro pesar, de todas esas ideas felices de la postmodernidad. ¿Es que esto no hace reflexionar a nadie? Además, se sea ateo o creyente, la religión católica es parte de nuestra historia y es necesario conocerla para entender nuestra cultura, nuestros valores e incluso la historia del arte occidental, como pueden ser los cuadros colgados en el Museo del Prado,los motivos de las pinturas de una catedral, los de un monasterio, los bajorrelieves de una iglesia románica, etcétera.

Bueno, en cualquier caso, cada vez que abren la boca saben que lo que están haciendo es que surjan miles de votantes más para Vox porque ante semejante barbaridad hasta muchos izquierdistas se asustan. Lo sorprendente es que la izquierda sea incapaz de realizar cualquier autocrítica sobre su aceptación de chaladuras posmodernas y subvenciones. Por supuesto, el error o estrategia de Vox, es igualmente erróneo (aunque funcional a nivel electoralista). Estos disparates hoy no nos llegan desde el estalinismo ni del marxismo, como quieren ellos señalar. Son delirios totalitarios que vienen desde una deriva de la Guerra Fría cultural, la de financiar desde el Estado y la gran empresa monopolística a la izquierda no estalinista (socialdemócratas, trotskistas…)

Es cierto que la bolchevique Lilina Zinoviev dijo aquello tan espantoso en 1918 de “debemos convertir a los niños en una generación de comunistas. Los niños, como blanda cera, son muy maleables y es necesario modelarlos como buenos comunistas. Debemos rescatar a los niños de la dañina influencia de la familia. Debemos nacionalizarlos. Desde los primeros días de su corta vida, deben encontrarse bajo la benéfica influencia de la escuela comunista. Obligar a las madres a entregar su niño al Estado Soviético: esa es nuestra tarea”.

Pero el feminismo de Isabel Serra viene más bien de todos esos estudios de género financiados en los setenta por la Fundación Ford, dirigida en esos momentos por Mc George Bundy, miembro del Partido Republicano (sí, has leído bien) de los Estados Unidos que había sido también Consejero de Seguridad Nacional para Kennedy (Partido Demócrata). Bundy fue también pionero en defender desde el estado la discriminación positiva por motivos raciales, las cuotas y todas las políticas de identidad. De aquellos polvos estos lodos. En aquellas subvenciones están los planteamientos teóricos de las actuales leyes de violencia de género españolas. Si el estalinismo quiso apropiarse de la familia ahora es el gran capital fusionado con el estado el que quiere destruirla. Nada de esto dice Vox, todavía, aunque espero que algún día comiencen a investigar y decir la verdad de este espinoso asunto. Aunque lo dudo… Es mucho más cómodo atribuir todos estos disparates al “marxismo cultural” que bucear en la ciénaga de la ingeniería social de las grandes fundaciones capitalistas y lo que puede haber detrás. ¿O es que acaso Gloria Steinem, modelo de mujer feminista y colaboradora de la CIA, era “marxista”? ¿Es que acaso el “todos y todas” y los dobletes de género los inventaron unos lingüistas marxistas? Pues no. Son disparates que tienen su semilla en revistas como New York o Ms. y que después evolucionan desde organismos internacionales como la UNESCO o las recomendaciones del Consejo de Europa.

El papelón del PP también es tremendo, no sólo ha financiado todo tipo de chiringuitos feministas y LGTB, apoyó de facto la Ley de Violencia de Género y demás, sino que también dio su visto bueno a todo tipo de “talleres queer” para jóvenes de Secundaria en el Centro de Arte Dos de Mayo, CA2M, por ejemplo. Vamos a ver todo estos talleres para propagar un poquito más la confusión entre la juventud con unos enlaces:

  • El director general de Promoción Cultural, Jaime de los Santos, y el director de Fundación Banco Santander, Borja Baselga, se han reunido con motivo de la renovación del convenio de colaboración para el desarrollo de los programas de educación y actividades para jóvenes del CA2M Centro de Arte Dos de Mayo, de la Comunidad de Madrid. (…) Bye bye normal. Taller queer https://www.noticiasparamunicipios.com/noticias-ocio-cultura/mostoles-la-fundacion-banco-santander-y-el-ca2m-renuevan-su-proyecto-educativo-para-jovenes/
  • VOLVERNOS LOCAS. TALLER QUEER:    Cuando sentimos mucho interés o entusiasmo por algo decimos que estamos locas por hacerlo. Este «volvernos locas» es también un lugar raro donde dejamos de ser las de siempre y hacer lo que nunca hacemos.Para volvernos locas necesitamos muy poco: un cuerpo, unas ganas, imaginar cómo, qué, cuándo, un poco de escucharnos también. Salir a la calle juntas y correr, correr como locas. Volvernos locas en el insti, en la clase, en el museo. Locas de alegría, de gusto, de ganas de pasarlo bien. Volvernos locas para no acabar viviendo en la chifladura.Taller de dos sesiones en el que, mediante la acción y la performance, pensaremos desde lo queer formas de ser/estar más allá de categorías binarias y de una definición estanca de identidad.2º ciclo de secundaria y bachillerato. http://ca2m.org/es/secundaria-y-bachillerato/hablar-con-otra-voz-taller-queer

  • CAMBIARSE EL NOMBRE. TALLER QUEER (2017-2018)º ciclo de Secundaria y Bachillerato
    Horario: la primera sesión, de dos horas de duración, a concretar con el centro educativo. La segunda sesión de 11:00 a 13:30 en el CA2MNúmero de alumnxs: máximo 30¿Si me cambio el nombre, cambio yo?, ¿si me pongo tacones cambia mi cuerpo?, ¿si poso como un chico para una foto soy otra?, ¿puede un conjunto de gestos ser el signo de identidad de un grupo?, ¿cuándo fue la última vez que alguien te hizo sentir rara?En este taller de dos sesiones cuestionaremos, desde una perspectiva feminista y queer, la noción de normalidad, estableciendo un recorrido por conceptos como el de belleza, identidad, deseo, corporalidad, capacitismo, raza, clase, etc. Para ello, experimentaremos con la acción y el trabajo con el cuerpo y revisitaremos los planteamientos surgidos desde el arte en torno a estos temas, centrándonos especialmente en obras de artistas presentes en las exposiciones actuales del museo. De esta manera y desde un posicionamiento crítico y creativo, iniciaremos un proceso de creación de la imagen que nos permita escapar de los imperativos del género y la sexualidad que pueblan nuestro imaginario. http://ca2m.org/es/educacion-historico/item/2646-cambiarse-el-nombre-taller-queer

  • LA ÚLTIMA LETRA ES Q. TALLER QUEER PARA PROFESORADO
    DURANTE EL CURSO ESCOLARr, s, t, u, v, w, x, y, z, a, b, c, d, e, f, g, h, i, j, k, l, m, n, ñ, o, p, q.Vamos a ponernos en una posición inesperada. Es posible que acabemos enseñando algo que no sabemos hacer y alguien silbe muy fuerte por primera vez. Puede que esto desencadene una extrañeza y pensemos por un momento en formas de enseñanza ajenas a la academia y al arte, o que nos volvamos locas al tratar de separar todo esto de las normas. O tal vez no. Vamos a ponernos en una posición inesperada y a ver si alteramos algo, ¿sí?La última letra es Q es un taller para profesorxs en el que acercarnos a las pedagogías queer y sus derivas.Profesorado de infantil, primaria, secundaria, ciclos formativos, universidad y educación no reglada. http://ca2m.org/es/formacion-del-profesorado/ultima-letra-es-q
  • PROYECTO Q
    lugar-archivo-listado para rebuscar, meterte… salirse de lo… muchas dudas también…El deseo de seguir profundizando en el ámbito de lo queer después de nuestras experiencias en el taller queer con adolescentes y con profesorxs y la necesidad de compartirlo nos ha llevado a crear un espacio cambiante donde seguir investigando, pensando y perdiéndonos juntas.
    Proyecto Q no quiere ser un mapeo de lo queer sino un recorrido que propone no llegar a ningún lado, La huida de la trampa de las categorías cerradas, una acción del seguir, de ese no avanzar sino perderse, de girar un poco para volver y seguir de nuevo.
    Des-organizado por áreas de probabilidades Proyecto q acoge enlaces y materiales diversos, mestizos, no estables en el tiempo, cambiables, raros, compartibles, elegidos, bastardos…
    Proyecto Q: https://proyectoq.tumblr.com

http://ca2m.org/es/formacion-del-profesorado/proyecto-q

Ojo a este último enlace en el que ponen el logo de “Pacto de Estado contra la violencia de Género”. Es decir, la difusión de la pseudoteoría queer forma parte de ese pacto. Y luego sorprenderá que Vox gane votos al decir algunas verdades como puños… Efectivamente, en lugar de ayudar a las mujeres maltratadas el dinero va a parar a tallercitos absurdos para profesores de nuestros hijos. Por cierto, ¿qué pinta todo esto en un museo de arte? Buenísima pregunta.

Pero volvamos de nuevo a Isabel Serra con esta entrevista en la que dice: “Es cierto que la alianza de neconservadores y ultras ha identificado a las mujeres y sus derechos como su principal enemigo. No es solo la extrema derecha, sino también la derecha, y eso tiene que ver con que el feminismo está marcando el camino de los avances y el progreso y combatiendo con fuerza el neoliberalismo.”

No, Sra. Serra. El feminismo no combate el neoliberalismo. El feminismo pide y acepta el dinero del neoliberalismo y no hay más que teclear el nombre de muchas “empresas de género” para ver sus subvenciones de la Obra Social de La Caixa, la Fundación Banco Santander, la Fundación Ford, la Open Society de George Soros o incluso la European Cultural Foundation (creada por el fundador del Club Bilderberg).

– Programa educativo desarrollado con el mecenazgo de Fundación Banco Santander: https://www.museoreinasofia.es/actividades/somateca-2013-vivir-resistir-condicion-neoliberal

– Caring IN the city, proyecto premiado por la fundación holandesa European Cultural Foundation: https://www.pandoramirabilia.net/project/caring-in-the-city/

-Annie Sprinkle y Beth Stephens. Asumiendo la postura ecosexual. Patrocina: Fundación Banco Santander: https://www.museoreinasofia.es/actividades/annie-sprinkle-beth-stephens

– Hablamos por nuestra diferencia. LGTBIQ. Programa educativo desarrollado con el patrocinio de la Fundación Santander: “Con motivo de la semana LGTBIQ+, el Área de Educación del Museo convoca una jornada de encuentro para agentes de la comunidad escolar implicados en iniciativas relacionadas con la diversi-dad afectivo-sexual y de género en los centros escola-res (primaria y secundaria)”: https://www.museoreinasofia.es/sites/default/files/actividades/programas/programa-lgtbiq.pdf

– Women’s Link Worlwide (donantes): https://www.womenslinkworldwide.org/womens-link/donantes

Bueno, parece que el marxismo está por todas partes si vemos estas subvenciones, ¿no? El marxismo luchando contra el neoliberalismo. Todo muy épico.

En fin. Que nada es lo que parece en la época que nos ha tocado vivir y nadie es quien dice ser. En cualquier caso, dejad a nuestros hijos en paz y no les metáis ideas raras en la cabeza. No os inventéis la historia ni la realidad a vuestro gusto y dejad que la gente pueda investigar y llegar a sus propias conclusiones sobre las cosas. Lo que yo le pediría a la escuela es que enseñara a pensar y a no admitir dogmas feministas como los de una nueva religión. Por ahora, al menos, no logran engañar a todo el mundo a pesar de toda la maquinaria brutal de propaganda de la que disponen por ley.

Bibliografía:

– Artículo histórico y pionero en defensa de la discriminación positiva por motivos raciales escrito por McGeorge Bundy y publicado en The Atlantic en 1977: “The Issue Before the Court:Who Gets Ahead in America?”

Su impacto fue enorme, sobre todo en el Juez de la Corte Suprema Harry Blackmum que se basó en él para ser el quinto voto en favor del uso de criterios raciales, casi le citó de forma literal sobre lo que Bundy argumentaba: “Precisamente porque no es racialmente neutral ser negro en América, un estandar racialmente neutro no llevará a la igualdad de oportunidades. Para superar el racismo, necesitamos tener en cuenta la raza”. ¿Nos suena de algo en relación a los argumentos esgrimidos para justificar la Ley de Violencia de Género?

-Una entrevista con McGeorge Bundy, publicada en Black Enterprise (1975).

– Artículo de Karen Ferguson sobre la estrategia de la filantropía liberal: https://jacobinmag.com/2018/11/black-lives-matter-ford-foundation-black-power-mcgeorge-bundy

 

 

ClassDojo, apuntes para un debate ético y pedagógico

ClassDojo es una plataforma que, según el texto de la tienda de Apps de Google “ayuda a los profesores a mejorar la conducta en sus aulas rápida y fácilmente. Captura y genera datos sobre comportamientos que los profesores pueden compartir con los padres y administradores”. La realidad es que esta herramienta tecnológica se ha puesto de moda en muchos colegios y ni los profesores ni los padres están todavía muy informados sobre las implicaciones de su uso.

A mí me preocupan especialmente estos aspectos:

– Los niños actúan guiados por el afán de ganar puntos y los consiguientes premios, lo que es una motivación extrínseca y no intrínseca de la propia actividad. En cuanto a premiar, por ejemplo, un buen acto, esto puede tener el efecto negativo ético de que se deje de valorar hacer el bien como fin en sí mismo. Ayudar a un compañero es algo que hay que hacer pero si se hace por los puntos y los premios es pervertir y corromper una buena acción. ¿Cuál es el curriculum oculto ético de este tipo de estrategias conductistas? ¿No debemos enseñar a los niños a buscar el bien y la virtud incluso aunque no se reciban premios, por satisfacción personal o porque simplemente es lo correcto? ¿Qué pasará cuando tengan que nadar a contracorriente y nadie les dé la palmadita en la espalda? Pensemos en cuantas veces hay que luchar por algo justo (sí, eso también es “emprender”) aunque no se reciban apoyos de nadie más. Este sistema anula la capacidad personal de abordar proyectos personales que vayan en contra de lo que esté de moda en ese momento, lo que le guste al algoritmo del Big Data o realizar un buen trabajo independientemente de las visitas o “likes” que reciba. Esta cuestión a mí me resulta especialmente sensible, ya que este blog es un ejemplo de ello. Me da igual cuantas personas lo lean (o me importan pero lucho porque no me preocupe) y no pienso cambiar mi mensaje para contemporizar con las masas de internautas. ClassDojo en la era de la economía “colaborativa” precaria y sin límites para el capital es simplemente el entrenamiento para comportarse en función de lo que pide la autoridad, los jefes o la gran empresa. Esto no estaría tan mal si no fuera porque las personas en puestos de poder en la actualidad parece que han perdido el norte y su única religión es el aumento de beneficios a corto plazo, lo que está relacionado con la crisis de confianza que estamos viviendo. Es decir, los rankings y este tipo de pedagogía son síntoma y reflejo, causa y efecto, del problema global de desconfianza en el prójimo y en el sistema. Si la LOMCE decía aquello de que “El aprendizaje en la escuela debe ir dirigido a formar personas autónomas, críticas, con pensamiento propio” no parece que Class Dojo y cómo se vende entre el profesorado (“¡Controla tu aula!”) sea el camino a seguir.

– Los niños ven y saben los puntos que tienen los demás niños de su clase porque se proyectan en la pizarra digital, lo que me parece que favorece un clima de competencia absurda entre ellos al modo de “el empleado del mes”. Es significativo que el sistema de “Stack Ranking” (un ranking de trabajadores visible) al que tanto se parece ClassDojo y que se implementaba en empresas como Microsoft o General Electric esté en desuso por sus efectos nocivos. Es muy criticado por incentivar la humillación y el miedo y crear una cultura de empresa negativa. Además, si actualmente se dice que con el Reglamento General de Protección de Datos las empresas deben ser especialmente sensibles al difundir datos de productividad de cada trabajador, ¿no deberían estar más protegidos en su intimidad y honor los menores de edad? ¿Es necesario difundir a toda la clase las calificaciones de comportamiento de cada niño? ¿Te imaginas que te lo hicieran a ti en tu puesto de trabajo? Nadie se comporta igual si sabe que está siendo constantemente monitorizado y vigilado. A este respecto es interesante recordar que la publicación de notas en tablones solamente está autorizada en las Universidades, no en los colegios ni institutos. La exposición pública de los puntos de todos los niños de clase para “motivarles” favorece el encasillamiento y la humillación. La competencia está muy bien y es necesaria en muchos aspectos de la vida, ya sea en el deporte, en la resolución de problemas, en el afán de superación o en los concursos artísticos en los que uno voluntariamente acepta participar, pero es muy contradictorio que se use para comparar el buen comportamiento de unos frente a otros. Es decir, la competencia está bien para buscar la excelencia siempre que no se use para el mal (“divide et impera”) o de forma abusiva y permanente. ¿Podría tener consecuencias en el tema del “acoso escolar”, por ejemplo?

– Los niños hablan más de los puntos que tiene cada uno que de lo que han aprendido en clase. Se supone que van al colegio a aprender y a convivir, no a ganar puntos. Ganar puntos y premios no está reflejado como objetivo ni como competencia necesaria en la ley educativa actual.

– Las “economías de fichas” (token economies), que es en lo que se basa ClassDojo, en teoría, tienen que ser planificadas en sus dos fases: implementación y desvanecimiento. Se supone que después de conseguido el supuesto objetivo, hay que finalizarlas. No están hechas para durar 6 años o toda la Primaria. Alguien en la escuela o en la Administración tiene que reflexionar sobre ello y que no parezca que esto es una improvisación total. En cualquier caso, según Alfie Kohn (autor del libro “Motivar sin premios ni castigos”), son un fracaso, y no se debería experimentar sobre los niños. A mí, que no soy Alfie Kohn ni ninguna experta, me repelen desde un punto de vista intuitivo.

– Las “economías de fichas”, tal y como las conocemos hoy en día, se pensaron por primera vez para un psiquiátrico de mujeres de Illinois, el Anna State Hospital, en los años sesenta del siglo pasado que sufrían de desgana institucional o “institucionalismo”/”hospitalismo”. Después se aplicaron en ambientes educativos para niños con problemas de conducta o alguna discapacidad. ¿En qué momento alguien pensó que esto podría aplicarse a todos los niños en general durante varios años? ¿Con qué finalidad? En relación al punto anterior, ¿no será que el problema lo tiene la propia institución y no los pacientes/alumnos?

– El Reglamento General de Protección de Datos (RGPD) exije que hace falta solicitar consentimiento informado y expreso a los padres de menores de 14 años para poder introducir datos personales de sus hijos. Además, el consentimiento debe ser libre, informándose de las consecuencias de no darlo. ¿Y si en una clase la mitad de los padres autoriza y la otra mitad no?  ¿Qué clima se crearía en esa clase? ¿Qué pasa si solamente hay un niño que no es autorizado por sus padres? ¿Alguien ha pensado en todo esto? Hay que tener en cuenta que hay dos consentimientos informados que deberían estar presentes, uno antes de que cualquier profesor meta nombres y apellidos de los niños en su cuenta de profesor, y otro para descargarse la app en el móvil y crear una cuenta de estudiante o de padre. Son cosas diferentes. Además, los términos de uso y privacidad, a día de hoy (marzo de 2019), están en inglés. ¿Comprende la gente lo que está aceptando? Sí, una empresa que opera en colegios públicos españoles tiene sus términos de uso en inglés.

– Esta plataforma podría atentar contra la soberanía educativa de los países al tratarse de una empresa con vocación de monopolio como Facebook, Google y demás, una empresa radicada en el extranjero que tendría capacidad para proponer contenidos a los profesores a nivel global (por ejemplo, ejercicios de “mindfulness”, técnica de meditación inspirada en el budismo zen y el Vipassana). No he encontrado desde el Ministerio de Educación o desde las diferentes Comunidades Autónomas ninguna directriz en este sentido. Parece que, como en el caso de los patinetes eléctricos y la movilidad urbana, las empresas tecnológicas en lugar de pedir permiso primero actúan y después la Administración reacciona, a rebufo de lo que estas organizaciones van imponiendo por “moda” o a través de campañas de marketing.

– “Cuando un servicio es gratis, el producto eres tú”. Esto que parece obvio debería hacernos reflexionar sobre la gratuidad del “servicio”. Ahora mismo esta empresa ofrece el producto porque está en fase de expansión y le interesa estar en el mayor número de colegios posibles. Pero, lo importante, son los datos que obtiene de los niños y de sus familias. Se dice que el Big Data es el nuevo oro negro pero parece que a nadie le importa que se estén regalando datos de menores sin ningún tipo de reflexión previa o debate público y político.

– Esta App tiene varias dimensiones: la del control del comportamiento en clase y, por otro lado, la de comunicación y mensajería del profesor con las familias en una especie de red social escolar donde se comparten también imágenes. En este aspecto, me preocupa que las familias estén dando al botón de “aceptar” sin entender bien que están aceptando. ¿Puede la App decirle al personal del colegio el tiempo total que han estado conectados los padres? De esa información se podría inferir el nivel de implicación de cada familia. Eso parece indicar esta madre en los comentarios de un artículo sobre la política de privacidad de Class Dojo. Y en otro orden de cosas, ¿tiene esta empresa acceso a los sensores de los teléfonos “inteligentes” como micrófono y demás? ¿Qué capta la herramienta para medir el “ruido” de la clase? Recientemente la app de LaLiga se ha visto involucrada en un escándalo porque encendía los micrófonos de los usuarios para espiar a los bares en los que se estaba viendo el fútbol y saber si ese local, por la ubicación y la captura de sonido, tenía derechos de emisión del partido o no. Esto demuestra que las apps tienen determinados riesgos y nos vemos en manos de terceros a la hora de confiar en que actúen con ética respecto a lo que les hemos autorizado a hacer con nuestro teléfono.

– La dimensión de red social de la app parece enseñar a los niños a que lo que no se fotografía y no se sube para visualización de los demás no existe. Esto es una idea falsa, hay mucho trabajo no visible que es sumamente importante, más allá del ego y el narcisismo que favorecen estas herramientas.

– El tema del avatar recuerda demasiado a los videojuegos. No entiendo a qué “juega” la educación hoy en día con los niños. Me paso el día diciéndoles que los videojuegos crean adicción y sustituyen experiencias reales importantes y después el colegio fomenta el tema con la “gamificación” del comportamiento y la creación de avatares o alter egos digitales ficticios (ojo, en el libro de Nicholas Kardaras “Glow Kids” se dice que los avatares podrían tener implicaciones en el plano psicológico también). Luego nos quejaremos de que hay centros de apuestas y recreativos cerca de los colegios…

– Sobre el tema de la “competencia digital” me preocupa que bajo este epígrafe todo valga, cualquier cosa que hagan los niños con pantallas digitales u ordenadores entraría dentro de esta categoría. Yo incluso pongo en cuestión que los niños menores de 14 años tengan que tener cualquier tipo de competencia digital. ¿Es que acaso les damos calculadoras cuando están aprendiendo a sumar y restar? No, primero aprenden con papel y lápiz. ¿Es que acaso aprenden a escribir en ordenador? No, primero con caligrafía. En fin, que una vez más la sociedad pierde el norte. Nicholas Kardaras recomienda que no se proporcione ordenadores en las escuelas a niños menores de 10-12 años y me parece bastante prudente. La competencia digital en educación debería ir orientada a la búsqueda de información y a saber usarla con sentido crítico para investigar o reflexionar. Me temo que no será el caso ya que las empresas tecnológicas y sus intereses cortoplacistas son las que están marcando el camino a seguir.

– No sabemos cómo será el mundo que les tocará vivir a nuestros hijos y cómo se usará la información recolectada sobre su comportamiento. Esto ahora es ciencia ficción pero, ¿se les podrá pedir su informe global de Class Dojo en alguna institución del futuro? ¿Les afectará para buscar trabajo? ¿Se podrá perfilar su personalidad o alguna información sobre su salud física o psicológica (recordemos que tiene una herramienta de control de “asistencia”)? ¿Y si los datos se vuelven en su contra en algún momento? ¿Sería justo? ClassDojo dice algo así como que borran los perfiles de estudiantes que no han sido activamente guardados por sus padres al año pero esto no queda muy claro ya que, como hemos dicho, la política de privacidad y los términos de uso están en inglés. La pregunta del millón sigue en el aire… ¿Y si un padre no ha creado un perfil a su hijo y ni siquiera a dado autorización pero los puntos de su hijo están vinculados a la cuenta de un profesor? ¿Se borrarían también al año o cuando el profesor borre su cuenta al cabo del tiempo?

– La convivencia en los colegios está reflejada, al menos en Madrid, en el decreto 15/2007, en el Plan de Convivencia. Allí se habla de faltas y sus consecuencias, pero no se habla de premiar el buen comportamiento con puntos positivos. Las faltas leves y las diferentes sanciones a su vez no se sabe muy bien cómo son compatibles con los puntos de ClassDojo. En cualquier caso, los colegios deberían informar a los padres sobre qué conductas están siendo premiadas y cuáles son los premios que están recibiendo sus hijos. ¿Puede ser un premio legítimo llevarse un libro a casa? ¿No se supone que la escuela quiere fomentar la lectura y quizás el que más necesita llevarse el libro es el que menos puntos tiene? De nuevo parece que nos movemos en la improvisación sin tener en cuenta las posibles consecuencias pedagógicas. Me da miedo que los premios de Class Dojo en realidad enseñen a los niños a normalizar los privilegios y la discriminación. Por ejemplo, todos se supone que somos iguales ante la ley, no hay mejores y peores ciudadanos con acceso a mejores o peores servicios. ¿Te imaginas que por tu buena posición en tu ranking social tuvieras acceso a mejores médicos de la seguridad social que otros?

– El control del comportamiento en clase con ClassDojo se parece demasiado al crédito social que se va a implantar de forma obligatoria en China en 2020 para todos los ciudadanos adultos. Por eso, como dice Laura Pinkerton, enseña a los niños a que se acostumbren a un clima de vigilancia total, sin intimidad, y a vivir en un estado policial. Si nos parece mal el sistema que se va a implantar en China y nos parece totalitario, ¿no es más grave que se promueva en niños?

En cualquier caso, se trata de una plataforma controvertida que ha sido muy criticada en medios de comunicación de todo tipo. Reflexionemos y apliquemos un principio de cautela a la hora de implementar este tipo de plataformas sobre menores de edad.

Cita del libro “Psicología educativa” de Anita Woolfolk.

En castellano:
Directrices sobre ClassDojo en la Generalitad de Valencia:
-“La Consejería de Educación, Investigación, Cultura y Deporte envía una nota a los centros educativos firmada digitalmente por el Director General de Centros y Personal Docente , Joaquín Carrión, informando sobre la prohibición de ceder datos de alumnado, así como la no existencia de acuerdos ni autorizaciones de cesión de datos a empresas. Podéis consultar la nota en el siguiente enlace”.
– Resolución de 28 de junio de 2018, de la Subsecretaría de la Conselleria de Educación, Investigación, Cultura y Deporte, por la que se dictan instrucciones para el cumplimiento de la normativa de protección de datos en los centros educativos de titularidad de la Generalitat: www.dogv.gva.es/datos/2018/12/03/pdf/2018_11040.pdf
RESOLUCIÓN de 5 de julio de 2019 del secretario autonómico de Educación y Formación Profesional, por la que se aprueban las instrucciones para la organización y el funcionamiento de los centros que imparten Educación Infantil de segundo ciclo y Educación Primaria durante el curso 2019-2020. [2019/7218:
Tal como indica este informe, las aplicaciones que contienen más datos personales del alumnado son los cuadernos de notas de los docen-tes, que contienen su progreso y sus calificaciones. Por lo que cualquier aplicación que incluya la identificación del alumno puede llevar a la elaboración de perfiles según las funcionalidades y la tipología de los datos recopilados. Con los hábitos de navegación, junto con los datos de otros usuarios con los que contacta y su comportamiento educativo, se pueden crear perfiles del usuario susceptibles de ser tratados sin el con-sentimiento del usuario, bajo la excusa de la mejora del funcionamiento del servicio. Los usuarios se pueden clasificar fácilmente según su acti-vidad, en función de las acciones que realizan, o incluso el tiempo que tardan en realizarlas. Hay que tener en cuenta que las aplicaciones de instalación no asistida en dispositivos móviles inteligentes son capaces de acceder a gran cantidad de datos de carácter personal almacenados en el mismo dispositivo, tales como el número de identificación del termi-nal, agenda de contactos, imágenes o videos. Además, estas aplicaciones pueden acceder a los sensores del dispositivo y obtener la ubicación geográfica, capturar fotos, video o sonido a través de ellos.Por todo ello, no se podrán utilizar plataformas informáticas o apli-caciones informáticas móviles (conocidas como apps), diferentes de las dispuestas o autorizadas por la conselleria competente en materia de educación, que tengan como finalidad:a) La comunicación con las familias y/o con el alumnado.b) El seguimiento del alumnado a través de cuadernos de notas de progreso y calificación.
En inglés:

 

Artículo de revistas científicas:

Decoding ClassDojo: psycho-policy, social-emotional learning and persuasive educational technologies

The datafication of discipline: ClassDojo, surveillance and a performative classroom culture

T. Ayllon & N.H. Azrin : The Token Economy: a motivational system for therapy and rehabilitation. New York: Appleton-Century-Crofts, 1968.

Decoding ClassDojo: psycho-policy, social-emotional learning and persuasive educational technologies

“Won’t Somebody Think of the Children?”Examining COPPA Compliance at Scalesium.org

Sobre el marketing de estas aplicaciones que usan a profesores como “embajadores” de su marca:

Examining the New Phenomenon of Teachers as Brand Ambassadors

 

Relacionado:

http://algoquedaquedecir.blogspot.com/2017/11/raices-gestion-educativa-madrid.html

Blog Conlaveniaseñorias – Interés legítimo

https://blogs.imf-formacion.com/blog/corporativo/tic/tic-escuela-aprendizaje/

https://blogs.imf-formacion.com/blog/corporativo/tic/tic-educacion-barreras-culturales/

Bibliografía:

– Ben Williamson: Big Data en educación

– Alfie Kohn: Motivar sin premios ni castigos

– Kazdin: The token economy

– Rachel Botsman: Who can you trust?

Mental Health Law: Major Issues

– David B. Wexler: Token and Taboo: Behavior Modification, TokenEconomies, and the Law

Anita Woolfolk: Psicología educativa

– Screen Schooled: Joe Clement and Matt Miles

– Nicholas Kardaras: Glow Kids: How Screen Addiction Is Hijacking Our Kids

– Anthony Cody: The Educator And The Oligarch