Día 14: templanza

Martes, 24 de marzo de 2020

Hoy se han llevado a una vecina anciana de mi barrio en una ambulancia con oxígeno. No sé si era por COVID-19 o por otra causa. Se ha ido sola, nadie la acompañaba, y me ha dado muchísima pena. He aprovechado la hora a la que la gente sale a aplaudir para intentar hablar con su familia pero ha sido imposible la comunicación de una acera a la otra, no la escuchaba bien. Solamente he entendido: “es mi hermana”. También me van llegando más casos de contagiados por COVID-19 a través de amigos de amigos. Todavía no conozco a nadie afectado de forma directa y toco madera.

Boris Johnson ya ha decretado cuarentena y los medios se le han echado encima: “Boris Johnson cambia de dirección”, “Boris Johnson rectifica”. Según entendí de su asesor científico, no es que se opusieran a las cuarentenas generalizadas sino que creían que esas medidas se tenían que hacer en determinado momento, ni antes ni después, y que en cualquier caso, la gente se va a tener que inmunizar con este virus sí o sí más allá del tema administrativo del colapso sanitario.

La realidad es que parece que no hay mucha evidencia sobre lo que funciona y lo que no. Suecia todavía no hace confinamientos masivos ni cierra escuelas, y usa los mismos argumentos de Boris Johnson, pero es posible que cambie en el futuro:

El argumento para no cerrar escuelas es que no hay suficiente literatura científica que evidencie que sean un foco de propagación del virus, a la vez que sería contraproducente obligar a los padres a quedarse en casa para cuidar a sus hijos, especialmente aquellos con trabajos esenciales.

En Rusia han creado esta propuesta:

La última medida contra la pandemia es confinar a los mayores de 65 años en sus casas 20 días, hasta el 14 de abril. Estarán asistidos por un equipo de voluntarios. El Ayuntamiento de Moscú ha creado un servicio llamado “Nosotros juntos” para que estos ofrezcan su ayuda y para que los mayores pidan alimentos o medicinas. El alcalde, Serguéi Sobianin, también anunció una ayuda de 4.000 rublos (50 euros) a los afectados. Del confinamiento quedan excluidos directivos y empleados cuya presencia es vital en sus trabajos. En esa categoría entra el presidente Putin, que tiene 67 años.

Yo sigo sin encontrar la evidencia científica de que una cuarentena total de un país sea mejor para evitar el colapso sanitario que una cuarentena restringida a las personas de riesgo e infectadas. Ahora que también me preocupa y mucho la situación en la que quedan muchos personas mayores viudas o solas, que puede que se queden aisladas en casa durante uno o dos meses, sin hablar con nadie, sin socializar más allá de hablar por Skype. Eso es un riesgo para su salud mental y física y no sé por qué razón no se busca la manera de que puedan irse a vivir con sus familiares, una vez que ya hemos pasado 14 días de cuarentena sin síntomas de ningún tipo ni contactos con otras personas.

En otro orden de cosas, para prorrogar el estado de alarma hace falta que se apruebe en el Congreso de los Diputados. Yo considero que no ha quedado demostrado que el estado de alarma haya detenido el colapso sanitario. El colapso sanitario no se evita quedándonos en casa los sanos sino recomendando el aislamiento a las personas de riesgo por un tiempo limitado (puede tener efectos secundarios contraproducentes en su salud física y mental), ampliando el número de camas, el número de Equipos de Protección Individual, respiradores, plazas de UCIs, etcétera. Si estoy equivocada me gustaría que algún experto me aportara alguna prueba de las bondades del confinamiento de toda la población de un país en casa, incluida la población sana. Estoy segura de que en los hipotéticos juicios que se celebren sobre este tema, esa prueba se exigirá y alguien tendrá que aportarla.

Además, creo que tampoco se ha previsto los efectos colaterales del “yo me quedo en casa”, ya que muchas personas pueden apurar y no ir al médico cuando verdaderamente necesitarían ir a urgencias. Tampoco se está evaluando el efecto pánico, ya que hay personas que pueden tener hasta un ictus al ser diagnosticadas por coronavirus, por la ansiedad, por los nervios, porque tengan esa predisposición…

Si se me dice que en China funcionó yo diré muy bien, sí, es cierto. Pero, ¿y si se hubiese conseguido lo mismo con medidas específicas y no generalizadas a toda la población sana? ¿Cómo sabemos que no es matar moscas a cañonazos? Estamos ante una enfermedad que por estadística y por sus efectos no es la simple “gripe” de la que se hablaba en un principio pero no veo informes en España que evalúen estos aspectos en términos de coste/beneficio. ¿Cuáles están siendo los criterios de actuacion del gobierno? ¿Nadie lo va a preguntar en el Congreso antes de votar la prórroga? Entiendo que es una decisión complicada porque la gente es la que está pidiendo medidas más restrictivas pero, ¿se puede paralizar un país? ¿Qué garantías tenemos de poder abordar esta crisis con un país parado? ¿No aumentará el colapso sanitario? Si hasta los 50 años apenas hay mortalidad, ¿no deberíamos los más jóvenes sacar el país adelante? Yo, aunque creo que soy la única persona que piensa así en todo el país y a lo mejor alguien me demuestra que estoy equivocada, votaría no a la prórroga del estado de alarma. No porque le quite importancia al virus sino porque pienso que se puede luchar mejor contra él sin los confinamientos generalizados y el miedo.

Espero que todas las familias que tienen a alguien ingresado puedan ver su pronta recuperación y estar a su lado lo antes posible.

Buenas noches. Os dejo con un video sobre el experimento psicológico de conformidad con el grupo de Asch:

Relacionado:

– https://elpais.com/sociedad/2020-03-24/los-politicos-estan-locos-no-saben-lo-que-es-ser-nino-y-estar-encerrado.html?rel=lom

https://cronicaglobal.elespanol.com/vida/oriol-mitja-coronavirus_329046_102.html

https://www.consalud.es/pacientes/especial-coronavirus/confinamiento-total-indispensable-evitar-colapso-sistema-sanitario_76267_102.html

https://www.huffingtonpost.es/amp/entry/uno-de-los-mayores-expertos-espanoles-desvela-lo-que-le-dijo-al-gobierno-hace-semanas-sobre-el-coronavirus_es_5e78d535c5b6f5b7c5486775/

– Entrevista Juan Gervás: https://ia801500.us.archive.org/19/items/rcentrevistajuangervas/RC_Entrevista%20Juan%20G%C3%A9rvas.ogg

-Las personas con autismo pueden salir a la calle durante el estado de alarma:

https://www.lavanguardia.com/vida/20200320/474267554936/personas-autistas-salir-calle-confinamiento.html

https://www.diariodeleon.es/articulo/afondo/gobierno-permite-salir-calle-personas-autismo-conductas-disruptivas/202003201023461997869.html

 

Día 11: el miedo

Sábado, 21 de marzo de 2020

Miedo, por perder a nuestros seres queridos. Miedo, al ver todos esos videos que circulan por internet. Miedo, al ver el colapso de los hospitales y las UCIs. Miedo, al ver que no se tomaron medidas dirigidas hacia los grupos de riesgo que más lo necesitaban. Miedo, porque cuando todavía esto no había explotado, se podía haber sacado a los ancianos de las residencias. Miedo, porque no se compraron respiradores en prevision de lo que iba a pasar. Miedo, porque no se hicieron hospitales de campaña. Miedo, por si en algún momento tendremos problemas de abastecimiento. Miedo, porque salen casos de personas que se supone que son jóvenes y sanas. Miedo, porque no se nos ha explicado qué estaba pasando. Miedo, porque veo cómo se intenta desviar la responsabilidad política y la falta de previsión hacia comportamientos individuales para que nos linchemos entre nosotros.

Agradecimiento, a todas esas personas trabajando en los hospitales en condiciones tan extremas. Sois como Hércules derrotando al León de Nemea o a la Hidra de Lerna.

Ánimo, para todas las personas encerradas en casa. No nos podemos dejar llevar por el abatimiento y la ansiedad. Nosotros tenemos que ser fuertes como Teseo para derrotar al Minotauro del miedo y encontrar la salida del laberinto.

De los políticos no espero nada bueno y mucho menos de Pedro Sánchez. En su intervención de hoy me ha sorprendido la frialdad con la que hablaba sobre el uso de internet y los datos estos días. Hay una pieza del puzzle, las últimas tecnologías, en todo este asunto que poco a poco creo que irá encajando. Siento que esta desgracia se va a usar para implantar una determinada agenda y se van a derribar los últimos escollos legales y limitaciones éticas que no permitían hacer determinadas cosas con la información personal de la gente y su identidad digital en temas como los de las “ciudades inteligentes”, internet de las cosas, la geolocalización y vigilancia telemática de la gente, el reconocimiento facial, fin del efectivo, etcétera. Me gustaría equivocarme.

Muchas muertes de ancianos y las personas con patologías previas, el mayor grupo de riesgo, se podían haber evitado con previsión y organización, recomendándoles quedarse en casa. Ahora, sin embargo, se nos dice que tienen que elegir salvar a los más jóvenes. No entiendo nada, a veces pienso que esto es un mal sueño y me voy a despertar.

Algún día Pedro Sánchez, Pablo Iglesias y compañía tendrán que explicarnos qué ha pasado para que de una semana para otra estemos así y por qué no previeron que iban a hacer falta camas hospitalarias, ucis y respiradores con al menos un mes de antelación.

Que los fallecidos puedan descansar en paz y las familias encuentren consuelo y apoyo en su duelo.

 

Relacionado:

– “Por lo que se refiere a España, el ministro ha explicado que los investigadores españoles empezaron a trabajar de forma intensa en cuanto se supo de esta enfermedad, durante el mes de enero, y ya a principios de febrero se liberaron medios para asegurar las máximas facilidades y todos los medios a la investigación”. https://www.lamoncloa.gob.es/serviciosdeprensa/notasprensa/ciencia-e-innovacion/Paginas/2020/200320-covid-investigacio.aspx

¿Y si ya se liberaron medios para investigar por qué no se liberaron medios para atender a los ancianos de las residencias y para comprar respiradores y dar formación a los sanitarios?

– RECOMENDACIONES ÉTICAS PARALA TOMADE DECISIONES EN LA SITUACIÓN EXCEPCIONAL DE CRISIS POR PANDEMIACOVID-19EN LAS UNIDADES DECUIDADOS INTENSIVOS.(SEMICYUC) https://semicyuc.org/wp-content/uploads/2020/03/%C3%89tica_SEMICYUC-COVID-19.pdf

– Otros documentos importantes: https://semicyuc.org/covid-19/

https://diario16.com/las-auxiliares-de-ayuda-a-domicilio-sin-mascarillas-en-la-atencion-de-mayores-y-dependientes/

https://twitter.com/MjosePintor

Día 6: ¿Es peor el remedio que la enfermedad?

(IMPORTANTE: ESTE POST NO ESTÁ ACTUALIZADO RESPECTO A LA SITUACIÓN ACTUAL)

Lunes, 16 de marzo de 2020

Este virus es un virus, ya no sé si biopolítico, pero desde luego psicopolítico. Nadie lo ve, nadie conoce apenas a contagiados, aunque algunos tenemos a conocidos de conocidos con un resfriado diagnosticado como “coronavirus”. Sin embargo se pronostican contagios masivos y colapso de la sanidad pública. Pero a la vez no parece que nadie esté preparando un hospital de campaña para esos hipotéticos futuros enfermos. O ampliando UCIS, comprando respiradores y material médico. O fabricándolos, si es que se supone que van a ser necesarios, claro. ¿Por qué no hay datos diarios del nivel de saturación de los hospitales? Es todo un gran acto de fe en el estado el que se nos pide. Fe en la OMS, imitación de lo que han hecho otros países más autoritarios que el nuestro, etcétera… Y a quien se sale del guion, por lo menos de forma inicial, se le invita a que vuelva al redil a través de la presión de las redes sociales, los medios internacionales. Es decir, es la propia población la que pide y exije las medidas más radicales, como su propio confinamiento.

Los políticos en España parecen como perdidos, igual de confusos que la gente común y, además, muchos están con fiebre o tos por el dichoso “resfriado” del coronavirus. Dando bandazos y mirando qué hacen los demás países. Los supermercados sin papel higiénico. La gente confusa y triste por la calle con sus carritos de la compra. Por la tarde los vecinos se ponen a aplaudir en los balcones y me recuerda demasiado a los gestos extraños de masas que hacíamos en el 15-m como agitar las llaves al aire (con todo el respeto a los sanitarios y demás trabajadores que se están dejando la piel en esta crisis política y social).

Realmente es como para volverse tarumba. Una ya no sabe si todo es una gran paranoia o un mal sueño. Si es fruto de la ineptitud o de la decadencia de Occidente. Lo que sí parece perfilarse claramente es que todas las recomendaciones y directrices que se nos inculca a la población van en la línea del triunfo de lo telemático, de lo virtual frente a lo real. Lo real es demasiado humano, sucio, peligroso, imposible de controlar. Lo digital es previsible, numérico, controlable. Por eso, las compras hay que hacerlas mejor con tarjeta, no con efectivo (llevan años intentando cargárselo), las conversaciones mejor por videoconferencia, la enseñanza a través de internet, lo que no puedes comprar en las tiendas físicas cerradas lo puedes comprar a lo mejor online… Lo digital es aséptico, limpio. Sin embargo, el oro sube y sube porque es dinero mucho más difícil de manipular que el dinero fiduciario.

Hoy ya no tengo nada más que decir. Tan solo un recuerdo por todas esas víctimas olvidadas de la gripe común de las que nunca nos acordamos de forma global. Seguramente sus familiares directos sí pero como grupo eran invisibles y no se hacían contadores para ellos.¿Por qué no tuvieron nunca esa deferencia? El tabaco causa 52.000 muertes anuales en España. Sin embargo, en este estado de alarma los estancos permanecen abiertos porque en ellos se venden productos de primera necesidad. Son las paradojas de toda esta mala película de serie B que estamos viviendo. Los accidentes de coche también son altísimos. Sin embargo, nadie proponer prohibir el automovil. Se decreta el derecho al suicidio asistido o eutanasia pero, a la vez, se les dice a los viejos de la plaza del pueblo que se encierren en sus casas. ¿Y si prefieren vivir sus últimos días en libertad y no enclaustrados? ¿Y si prefieren asumir el riesgo? Eso hoy no se puede ni decir, demasiado incorrecto para los tiempos que corren. Hoy España es una gran cárcel. Y necesitamos libertad con urgencia, necesitamos reconectar con la realidad material y actuar desde valores espirituales profundos.

Buenas noches.

 

 

 

 

Día 5: encerrados en el laberinto

(IMPORTANTE: ESTE POST NO ESTÁ ACTUALIZADO RESPECTO A LA SITUACIÓN ACTUAL)

Domingo, 15 de marzo de 2020

Hay gente que piensa que la estrategia de China, Japón y Corea del Sur funciona por características culturales y políticas propias, ya que en esas sociedades tienen más un espíritu de “todos juntos trabajando en la misma dirección” y en el sur de Europa no tenemos esa capacidad de sacrificio por una persona que no conocemos. Esto lo ha dicho más o menos así alguien concreto que no voy a citar porque en realidad lo podría haber dicho cualquiera. Eso, que en ese tipo de argumentos se critica y se pinta como algo malo, se llama libertad, el espíritu indomable de algunos pueblos. La libertad individual y colectiva es algo muy importante para entender lo que somos como sociedad, de dónde venimos y a dónde vamos. Cuando se pierde ese amor por la libertad y se sustituye por un deseo de seguridad total a costa de todo entonces uno empieza a tener como modelo regímenes capitalistas-comunistas como el chino en el que la privacidad y los derechos del individuo no cuentan para el poder. El sacrificio por las demás personas es algo muy loable siempre que se haga en base a la verdad. A lo mejor cierta medida es muy sacrificada pero no termina de ayudar de verdad o no hace nada, ni bueno ni malo.

La cuestión principal es, apenas trazada en el telediario de esta noche más preocupado por la anécdota graciosa que por lo importante, ¿por qué no se construye un “hospital COVID-19” temporal en Madrid en IFEMA u en cualquier otro lugar si se considera que va a haber un colapso de la Sanidad? ¿O un hospital de campaña frente a los hospitales y existentes para derivar los casos graves que necesiten hospitalización y UCIs con respiradores? Me gustaría saber, por ejemplo, si en el caso de que un familiar mío enfermara gravemente por el coronavirus tendría una cama libre en el hospital más cercano o. ¿Eso está asegurado a día de hoy? ¿Cuál es el plan B si llega un momento en el que no lo está?

Por otro lado, el coronavirus tiene un punto extraño que lleva a los políticos a dar giros y bandazos cada semana: un día no pasa nada, hacemos vida normal, la gente va a la mani del 8-m y a la semana siguiente estamos en estado de alarma.  Yo sigo sin entender nada. Tengo la sensación de que a este gobierno todo esto les ha superado.

Hoy he salido a comprar y aunque el barrio estaba mucho más vacío había bastante movimiento. He visto a gente con caras preocupadas, como todos estos días, y tristes. Miradas que me costaba reconocer por causa de las mascarillas. No conozco a nadie infectado por coronavirus de forma directa, por ahora.

Cuando me meto en internet o cotilleo a ver cómo están los mentideros de Twitter veo que hay una tendencia constante a acusar a toda persona de no estar en casa, de ser un frívolo por hacer tal o cual cosa, un inconsciente, un irresponsable. En realidad, antes de lanzar esas acusaciones esas personas tendrían que demostrar que encerrar a todo un país en casa tiene alguna ventaja respecto a tomar medidas dirigidas exclusivamente a los grupos de riesgo, a infectados o a las personas que trataron a un infectado. China nunca podrá probarlo, ya que es posible que aislando a determinados sectores de la población se hubiese conseguido lo mismo. En cualquier caso, da igual. Es preocupante la admiración por los regímenes dictatoriales y el autoritarismo que esta crisis está despertando entre los españoles. Además, Vox, que perfectamente podría haber jugado la baza de Boris Johnson ha optado por ser más papista que el papa, exigiendo más y más medidas en lugar de plantearse los riesgos/beneficios probados de cada una de ellas. No hace falta elegir entre la economía y salvar vidas. Esa es una falsa dicotomía que algunos medios de comunicación están planteando manipulando incluso las palabras del primer ministro británico. Ver, por ejemplo, este titular: “Coronavirus: Reino Unido se diferencia del mundo, sacrifica a los más vulnerables y privilegia la economía”. Es que continuar la actividad económica salva vidas, porque se pueden contratar médicos y comprar material necesario. En Italia los lemas cambian del “quédate en casa” a “Italia no se para”. No sé si el giro va en esa dirección.

Hoy, además, he reflexionado sobre el hecho de la relación entre el alto número de muertes en Italia con el mayor número de ancianos y su mayor esperanza de vida. Es decir, que la alarma que nos causan las cifras y el miedo que nos infunden quizás habría que contextualizarlo con la demografía de Italia y de España. Es un virus que se ceba con la gente mayor y nosotros somos un país envejecido. Yo estoy tranquila porque mis seres queridos más mayores están sanos y encerrados en sus casas, pero a la vez no sé si psicológicamente podrán soportar la soledad que suponen estas medidas. Yo me veo con 80 años y buena salud relativa y a lo mejor me rebelaba contra el estado de alarma por no poder soportar más estar en casa sola, sobre todo si fuera viuda. Es fácil caer en la depresión y la ansiedad en estas circunstancias. Sobre todo porque a esas edades lo que quieres es poder ver jugar y abrazar a tus hijos, nietos y bisnietos.

Los niños encerrados en casa están como motos, tienen muchísima energía y me preocupa que la falta de ejercicio les perjudique. Mañana nos pondremos con unas rutinas de ejercicio. En cuanto a su educación por ahora estoy priorizando el juego libre que ocupa la mayor parte del tiempo. Ahora por fin la desescolarización y el “homeschooling” son legales en España gracias al Estado de Alarma así que podemos realizar nuestro propio curriculum educativo. En nuestro caso leemos cuentos de mitología griega para niños, ya que como la tendencia es a anular todo resquicio de la cultura clásica occidental pues creo que hay que reforzar por ahí y así de paso aprendo yo también. Está muy bien porque no tienen nada que ver con esos cuentos extraños de algunas editoriales infantiles de moda que no me gustan nada (en especial uno que a uno de mis hijos le encantaba, el de “Los tres bandidos”…). Los cuentos mitológicos tienen chicha, hay heroísmo, épica, energía, valores, drama… Vamos, básicamente, todo lo que le falta a los cuentos modernos. Es verdad que son crudos, hay violencia, monstruos bastante intimidantes, pero en general a los niños estas historias les dejan alucinados porque son personajes con mucha consistencia. Leyendo el de los trabajos de Hércules no podía dejar de preguntarme si a alguien se le había ocurrido ya hacer un videojuego del argumento porque su estructura se acopla perfectamente a un formato de pasar pantallas…

Hoy hemos leído el de la historia de Ícaro y Dédalo, que se conecta con otro cuento que leímos el otro día sobre Teseo y el minotauro. No deja de ser paradójico estar leyendo estas historias de personajes atrapados en laberintos cuando nosotros estamos encerrados en casa por mandato legal (sí, soy mala malísima por hablar en esos términos y voy a ir al infierno de la corrección y el buenismo). Nuestra casa se ha convertido en nuestro propio laberinto, dentro de otro laberinto que es nuestro país. Mientras les leía la parte en la que Ícaro y Dédalo se fabrican unas alas con las plumas que encuentran y consiguen volar, vi en los ojos de mis hijos una ilusión por ser capaces de salir de alguna forma de este encierro, quizás volando con su imaginación.

Tengo pensado también leer la Biblia para niños. En la Biblioteca Nacional encontré una versión en manga que me llamó mucho la atención y la compré para ellos hace meses. Leeremos esa versión y también la de verdad. Creo que no se puede hablar de cultura sin conocer la mitología griega y el Antiguo y Nuevo Testamento. No sé en qué momento la escuela pública obligatoria lo olvidó ni me importa pero ahora que tomé conciencia de dónde venimos puedo al menos en mi familia colaborar a sentar unos cimientos fuertes como una roca.

Mi pésame para esas familias que han perdido a sus abuelos, bisabuelos y familiares. No son números, son vidas llenas de valor.

Mi agradecimiento a todas las personas que están trabajando para salvar vidas y todas aquellas fuera de los hospitales que siguen al pie del cañón, haciendo que no caigamos en el caos.

Buenas noches.

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Día 2: ¿La profecía autocumplida?

(IMPORTANTE: ESTE POST NO ESTÁ ACTUALIZADO RESPECTO A LA SITUACIÓN ACTUAL)

Jueves, 12 de marzo de 2020

Leo en Twitter a Víctor González de Vox hablando de una app maravillosa que usan en Corea del Sur para registrar los contagios por COVID-19. Esta app puede suponer una vulneración de la protección de datos de las personas y de algunos derechos constitucionales, pero parece que se nos quiere convencer de que estamos en un momento en el que debemos sacrificar nuestra libertad como así se ha hecho en otros países. Si viviera en Corea me costaría bastante pensar que debo entregar mi confianza total en el Estado y el Big Data (sabiendo que existe la posibilidad de que la información acabe en manos de políticos ineptos o que la puedan usar con maldad). El Big Data se nos presenta como la varita mágica que tiene la solución a todos los problemas. Mala suerte para las personas que no tienen smartphone, quizás el Estado les obligue a tener uno y se lo regalará, no lo sé.

Observo también cómo la mayor parte de la gente en las redes sociales está deseando que se cierre Madrid y se tomen medidas contundentes porque China lo ha hecho todo muy bien y deberíamos imitarla. En Vox prefieren hablar de Corea del Sur.

La realidad es que mientras estaban discutiendo en el Congreso si sacaban la nueva ley de libertades sexuales se podría haber estado debatiendo sobre las medidas a tomar para prevenir una epidemia sin dañar el tejido productivo del país. ¿Por qué no tener un plan de acción para reconvertir gimnasios y centros de congresos en centros de atención al COVID-19 que no saturaran el sistema nacional de salud? ¿A día de hoy hay alguien pensando en esto? ¿Estaban muy preocupados discutiendo sobre el sexo de los ángeles?

En el ámbito más cotidiano he ido a hacer la compra y en el Plaza de Día no quedaba leche. En el Alcampo sí. ¿Tampoco se podía preveer que la gente iba a almacenar comida? No somos locos ni apocalípticos. Es de lógica almacenar comida si puede suceder lo que ha sucedido en Italia. Seguramente no nos falte comida pero puede que haya muchas menos tiendas abiertas y cueste encontrar algunos productos. Es ser previsor, exactamente lo contrario de lo que han sido las administraciones. Por tanto, en lugar de reirnos del ama de casa que va con un carro lleno de productos, entre ellos, papel higiénico, a lo mejor tendríamos que aprender de las personas que planifican y tienen visión de futuro, como hacen los ejércitos y los “think tank”, ellos sí trabajan por escenarios.

Todavía tengo fases de tristeza, desánimo, enfado, dudas, preguntas. En algunos momentos del día pienso que lo mismo este es efectivamente un virus normal y corriente, como los que nos atacan en el cole de vez en cuando y que a veces son bastante potentes y que hacen caer a toda una clase, uno a uno, junto con sus respectivas familias. Creo recordar que en enero hubo un brote de virus entre los niños y algunas madres (yo incluida). ¿Sería coronavirus y todavía no lo sabíamos? Pero en otros momentos del día o cuando hablo con otras personas pienso que a lo mejor es un virus más peligroso de lo que pienso. Si es así, ¿por qué no se tomaron medidas desde el primer aviso? Y si no es tan grave, ¿por qué se baraja el estado de sitio? Es decir, no puede ser que se pida tranquilidad a la población y a la vez veas que se toman medidas descoordinadas, extrañas, sin previsión sobre qué hacer con los niños. Les llevas al parque y al día siguiente te dicen que van a cerrar los parques. ¿No lo podían haber dicho y hecho todo a la vez?

Yo hoy iba a ir a mi clase de baile y ha sido mi pareja la que me ha dicho que mejor no fuera. No entiendo las medias tintas. O hacemos vida normal o hacemos una cuarentena total. No puedo comprender la incoherencia de mandar a los chavales a casa y después que no se nos den más indicaciones. Leo y releo la documentación oficial del día que anunciaron la suspensión de las clases y no veo nada de esto. En cualquier caso ahora veo que mi escuela de danza ya había colgado hoy un comunicado en sus redes sociales advirtiendo del cierre, es decir, me habría encontrado la puerta cerrada.

Por el día, no pongo las noticias delante de los niños. Me preocupa mucho que puedan sentir miedo por la situación así que todo el día se lo han pasado jugando o leyendo. Hoy he comprado 1.000 folios y un parchís. Sin embargo, no sé si en algún momento se agobiarán por la situación de no poder salir de casa. También me dan pena los niños que ahora tienen cumpleaños y no van a poder celebrarlo con todos los amigos. Sé que puede sonar muy frívolo cuando hay personas que lo están pasando tan mal en las UCIs o personas que han perdido a sus familiares y lo siento muchísimo.

Al final del día, cuando los niños se duermen tengo tiempo para hablar con amigos y familiares y me ponen al día, unos más asustados y otros más tranquilos. Me dicen que se quedan en casa y yo, aunque todavía no comprendo bien los riesgos/beneficios de aplicar medidas a toda la población en lugar de aislar al sector de riesgo solamente y aumentar plazas hospitalarias y UCIS supongo que me tengo que tragar mi orgullo y mi rebeldía por la presión social.

No me da buena espina la aparente falta de previsión política y la toma de medidas por fases para terminar acabando en el mismo sitio que Italia. Me pregunto qué ocurrirá con la recogida de basuras de los barrios, especialmente en el mío que es uno de los más sucios de Madrid… Y con otras cosas más que no me atrevo ni a escribir.

También le doy muchas vueltas a lo largo del día a si la saturación hospitalaria y de UCIs por coronavirus no es una profecía autocumplida. ¿Lo es?

Leo en  El Mundo:

“Las autoridades locales han advertido que ya no quedan cámaras mortuorias disponibles en los hospitales de la zona y los tanatorios de las dos ciudades son insuficientes. Los féretros están siendo trasladados a varios cementerios e iglesias, donde se acumulan en espera de poder ser incinerados. En la pequeña población de Zogno, el párroco ha decidido tocar las campanas fúnebres una sola vez por cada fallecido, para evitar tener que estar haciéndolo en continuación, cuenta ‘Il Corriere della Sera’. Los funerales están prohibidos en todo el país.”

Buenas noches y espero que mejoren los afectados. Muchos ánimos. Los necesitamos para ganar esta partida de parchís.

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El plan de Madrid contra el coronavirus: quedarse en casa, hoteles medicalizados y cerrar discotecas y parques infantiles.