Isabel Serra y la reprogramación mental de los niños

Dos noticias, dos momentos. Isabel Serra (Podemos) propone una asignatura de feminismo en los colegios para “educar en valores de igualdad” y combatir la violencia machista:

Isabel Serra (Podemos) le dice a Rocío Monaterio sobre el minuto 30.37 en el pleno de investidura de Díaz Ayuso (14 de agosto de 2019): “Señora Monasterio, la educación pública y sus contenidos decididos bajo criterios académicos y públicos por parte de la comunidad educativa tiene entre otras funciones evitar que unos padres integristas le enseñen a sus hijos lo mismo que por cierto le quieren enseñar ustedes a sus hijos y que eso sea lo único que escuchen sus niños. Tiene como objetivo proteger a los niños de padres como usted, Señora Monasterio.

La Constitución dice a este respecto en su artículo 27.3: “Los poderes públicos garantizan el derecho que asiste a los padres para que sus hijos reciban la formación religiosa y moral que esté de acuerdo con sus propias convicciones”.

Lo de “educar” ya sabemos que es un eufemismo. Lo que Podemos quiere es reprogramar* a nuestros hijos en una ideología que, a día de hoy, se nutre de contenidos totalmente irracionales, pseudocientíficos y sesgados, como por ejemplo las ideas de Judith Butler de su libro “El género en disputa” que algún día me gustaría comentar por aquí. Porque, ¿cuál sería el curriculum de esa asignatura, señoras de Podemos? ¿Las afirmaciones y los prejuicios de Simone de Beauvoir contra la maternidad? ¿Las autoras que a ustedes les gustan y que otras personas cuestionamos o cuyas ideas no compartimos para nada? No, señoras podemitas, el colegio puede secuestrar a nuestros niños por mandato legal “obligatorio” pero no pueden hacer lo que les dé la gana con ellos.

Es escalofriante que una mujer sin hijos* (VER ACTUALIZACIÓN) le diga a otra que sí los tiene que la educación del Estado quiere proteger a sus hijos de su propia madre. Esto, además de inconstitucional, es de una bajeza moral terrible. Luego nos vendrán a hablar de machismo y patriarcado, cuando pretenden que los dogmas del Estado estén por encima de las propias madres, esas mujeres que dicen defender. También después nos llenaremos la boca hablando de “los cuidados”. ¿Y no hay nadie que repruebe a una persona que está diciendo algo que va en contra de lo que dice la Constitución? Nada. Silencio absoluto.

Yo me pregunto realmente qué se le pasa por la cabeza a estas personas tan progresistas sin hijos que tienen una especie de obsesión por los hijos de los demás, hijos que ellas mismas no quieren tener pero que en cambio les gustaría poder controlar en sus delirios más totalitarios para “salvarles” de sus malísimos padres. No sé qué opinaría el psicoanálisis (que tanto gusta a muchas autoras feministas, por cierto, como Butler) de todo esto pero me parece realmente llamativo. De lo que sí puedo dar fé es que ya hay mucha gente exiliada de la izquierda o de esos movimientos antisistema extraparlamentarios (entre las que me incluyo) que matricula a sus hijos en la asignatura de religión para huir, muchas veces sin éxito a nuestro pesar, de todas esas ideas felices de la postmodernidad. ¿Es que esto no hace reflexionar a nadie? Además, se sea ateo o creyente, la religión católica es parte de nuestra historia y es necesario conocerla para entender nuestra cultura, nuestros valores e incluso la historia del arte occidental, como pueden ser los cuadros colgados en el Museo del Prado, los motivos de las pinturas de una catedral, los de un monasterio, los bajorrelieves de una iglesia románica, etcétera.

Bueno, en cualquier caso, cada vez que abren la boca saben que lo que están haciendo es que surjan miles de votantes más para Vox porque ante semejante barbaridad hasta muchos izquierdistas se asustan. Lo sorprendente es que la izquierda sea incapaz de realizar cualquier autocrítica sobre su aceptación de chaladuras posmodernas y subvenciones. Por supuesto, el error o estrategia de Vox, es igualmente erróneo (aunque funcional a nivel electoralista). Estos disparates hoy no nos llegan desde el estalinismo ni del marxismo, como quieren ellos señalar. Son delirios totalitarios que vienen desde una deriva de la Guerra Fría cultural, la de financiar desde el Estado y la gran empresa monopolística a la izquierda no estalinista (socialdemócratas, trotskistas…)

Es cierto que la bolchevique Lilina Zinoviev dijo aquello tan espantoso en 1918 de “debemos convertir a los niños en una generación de comunistas. Los niños, como blanda cera, son muy maleables y es necesario modelarlos como buenos comunistas. Debemos rescatar a los niños de la dañina influencia de la familia. Debemos nacionalizarlos. Desde los primeros días de su corta vida, deben encontrarse bajo la benéfica influencia de la escuela comunista. Obligar a las madres a entregar su niño al Estado Soviético: esa es nuestra tarea”.

Pero el feminismo de Isabel Serra viene más bien de todos esos estudios de género financiados en los setenta por la Fundación Ford, dirigida en esos momentos por Mc George Bundy, miembro del Partido Republicano (sí, has leído bien) de los Estados Unidos que había sido también Consejero de Seguridad Nacional para Kennedy (Partido Demócrata). Bundy fue también pionero en defender desde el estado la discriminación positiva por motivos raciales, las cuotas y todas las políticas de identidad. De aquellos polvos estos lodos. En aquellas subvenciones están los planteamientos teóricos de las actuales leyes de violencia de género españolas. Si el estalinismo quiso apropiarse de la familia ahora es el gran capital fusionado con el estado el que quiere destruirla. Nada de esto dice Vox, todavía, aunque espero que algún día comiencen a investigar y decir la verdad de este espinoso asunto. Aunque lo dudo… Es mucho más cómodo atribuir todos estos disparates al “marxismo cultural” que bucear en la ciénaga de la ingeniería social de las grandes fundaciones capitalistas y lo que puede haber detrás. ¿O es que acaso Gloria Steinem, modelo de mujer feminista y colaboradora de la CIA, era “marxista”? ¿Es que acaso el “todos y todas” y los dobletes de género los inventaron unos lingüistas marxistas? Pues no. Son disparates que tienen su semilla en revistas como New York o Ms. y que después evolucionan desde organismos internacionales como la UNESCO o las recomendaciones del Consejo de Europa.

El papelón del PP también es tremendo, no sólo ha financiado todo tipo de chiringuitos feministas y LGTB, apoyó de facto la Ley de Violencia de Género y demás, sino que también dio su visto bueno a todo tipo de “talleres queer” para jóvenes de Secundaria en el Centro de Arte Dos de Mayo, CA2M, por ejemplo. Vamos a ver todo estos talleres para propagar un poquito más la confusión entre la juventud con unos enlaces:

  • El director general de Promoción Cultural, Jaime de los Santos, y el director de Fundación Banco Santander, Borja Baselga, se han reunido con motivo de la renovación del convenio de colaboración para el desarrollo de los programas de educación y actividades para jóvenes del CA2M Centro de Arte Dos de Mayo, de la Comunidad de Madrid. (…) Bye bye normal. Taller queer https://www.noticiasparamunicipios.com/noticias-ocio-cultura/mostoles-la-fundacion-banco-santander-y-el-ca2m-renuevan-su-proyecto-educativo-para-jovenes/
  • VOLVERNOS LOCAS. TALLER QUEER:    Cuando sentimos mucho interés o entusiasmo por algo decimos que estamos locas por hacerlo. Este «volvernos locas» es también un lugar raro donde dejamos de ser las de siempre y hacer lo que nunca hacemos.Para volvernos locas necesitamos muy poco: un cuerpo, unas ganas, imaginar cómo, qué, cuándo, un poco de escucharnos también. Salir a la calle juntas y correr, correr como locas. Volvernos locas en el insti, en la clase, en el museo. Locas de alegría, de gusto, de ganas de pasarlo bien. Volvernos locas para no acabar viviendo en la chifladura.Taller de dos sesiones en el que, mediante la acción y la performance, pensaremos desde lo queer formas de ser/estar más allá de categorías binarias y de una definición estanca de identidad.2º ciclo de secundaria y bachillerato. http://ca2m.org/es/secundaria-y-bachillerato/hablar-con-otra-voz-taller-queer

  • CAMBIARSE EL NOMBRE. TALLER QUEER (2017-2018)º ciclo de Secundaria y Bachillerato
    Horario: la primera sesión, de dos horas de duración, a concretar con el centro educativo. La segunda sesión de 11:00 a 13:30 en el CA2MNúmero de alumnxs: máximo 30¿Si me cambio el nombre, cambio yo?, ¿si me pongo tacones cambia mi cuerpo?, ¿si poso como un chico para una foto soy otra?, ¿puede un conjunto de gestos ser el signo de identidad de un grupo?, ¿cuándo fue la última vez que alguien te hizo sentir rara?En este taller de dos sesiones cuestionaremos, desde una perspectiva feminista y queer, la noción de normalidad, estableciendo un recorrido por conceptos como el de belleza, identidad, deseo, corporalidad, capacitismo, raza, clase, etc. Para ello, experimentaremos con la acción y el trabajo con el cuerpo y revisitaremos los planteamientos surgidos desde el arte en torno a estos temas, centrándonos especialmente en obras de artistas presentes en las exposiciones actuales del museo. De esta manera y desde un posicionamiento crítico y creativo, iniciaremos un proceso de creación de la imagen que nos permita escapar de los imperativos del género y la sexualidad que pueblan nuestro imaginario. http://ca2m.org/es/educacion-historico/item/2646-cambiarse-el-nombre-taller-queer

  • LA ÚLTIMA LETRA ES Q. TALLER QUEER PARA PROFESORADO
    DURANTE EL CURSO ESCOLARr, s, t, u, v, w, x, y, z, a, b, c, d, e, f, g, h, i, j, k, l, m, n, ñ, o, p, q.Vamos a ponernos en una posición inesperada. Es posible que acabemos enseñando algo que no sabemos hacer y alguien silbe muy fuerte por primera vez. Puede que esto desencadene una extrañeza y pensemos por un momento en formas de enseñanza ajenas a la academia y al arte, o que nos volvamos locas al tratar de separar todo esto de las normas. O tal vez no. Vamos a ponernos en una posición inesperada y a ver si alteramos algo, ¿sí?La última letra es Q es un taller para profesorxs en el que acercarnos a las pedagogías queer y sus derivas.Profesorado de infantil, primaria, secundaria, ciclos formativos, universidad y educación no reglada. http://ca2m.org/es/formacion-del-profesorado/ultima-letra-es-q
  • PROYECTO Q
    lugar-archivo-listado para rebuscar, meterte… salirse de lo… muchas dudas también…El deseo de seguir profundizando en el ámbito de lo queer después de nuestras experiencias en el taller queer con adolescentes y con profesorxs y la necesidad de compartirlo nos ha llevado a crear un espacio cambiante donde seguir investigando, pensando y perdiéndonos juntas.
    Proyecto Q no quiere ser un mapeo de lo queer sino un recorrido que propone no llegar a ningún lado, La huida de la trampa de las categorías cerradas, una acción del seguir, de ese no avanzar sino perderse, de girar un poco para volver y seguir de nuevo.
    Des-organizado por áreas de probabilidades Proyecto q acoge enlaces y materiales diversos, mestizos, no estables en el tiempo, cambiables, raros, compartibles, elegidos, bastardos…
    Proyecto Q: https://proyectoq.tumblr.com

http://ca2m.org/es/formacion-del-profesorado/proyecto-q

Ojo a este último enlace en el que ponen el logo de “Pacto de Estado contra la violencia de Género”. Es decir, la difusión de la pseudoteoría queer forma parte de ese pacto. Y luego sorprenderá que Vox gane votos al decir algunas verdades como puños… Efectivamente, en lugar de ayudar a las mujeres maltratadas el dinero va a parar a tallercitos absurdos para profesores de nuestros hijos. Por cierto, ¿qué pinta todo esto en un museo de arte? Buenísima pregunta.

Pero volvamos de nuevo a Isabel Serra con esta entrevista en la que dice: “Es cierto que la alianza de neconservadores y ultras ha identificado a las mujeres y sus derechos como su principal enemigo. No es solo la extrema derecha, sino también la derecha, y eso tiene que ver con que el feminismo está marcando el camino de los avances y el progreso y combatiendo con fuerza el neoliberalismo.”

No, Sra. Serra. El feminismo no combate el neoliberalismo. El feminismo pide y acepta el dinero del neoliberalismo y no hay más que teclear el nombre de muchas “empresas de género” para ver sus subvenciones de la Obra Social de La Caixa, la Fundación Banco Santander, la Fundación Ford, la Open Society de George Soros o incluso la European Cultural Foundation (creada por el fundador del Club Bilderberg).

– Programa educativo desarrollado con el mecenazgo de Fundación Banco Santander: https://www.museoreinasofia.es/actividades/somateca-2013-vivir-resistir-condicion-neoliberal

– Caring IN the city, proyecto premiado por la fundación holandesa European Cultural Foundation: https://www.pandoramirabilia.net/project/caring-in-the-city/

-Annie Sprinkle y Beth Stephens. Asumiendo la postura ecosexual. Patrocina: Fundación Banco Santander: https://www.museoreinasofia.es/actividades/annie-sprinkle-beth-stephens

– Hablamos por nuestra diferencia. LGTBIQ. Programa educativo desarrollado con el patrocinio de la Fundación Santander: “Con motivo de la semana LGTBIQ+, el Área de Educación del Museo convoca una jornada de encuentro para agentes de la comunidad escolar implicados en iniciativas relacionadas con la diversi-dad afectivo-sexual y de género en los centros escola-res (primaria y secundaria)”: https://www.museoreinasofia.es/sites/default/files/actividades/programas/programa-lgtbiq.pdf

– Women’s Link Worlwide (donantes): https://www.womenslinkworldwide.org/womens-link/donantes

Bueno, parece que el marxismo está por todas partes si vemos estas subvenciones, ¿no? El marxismo luchando contra el neoliberalismo. Todo muy épico.

En fin. Que nada es lo que parece en la época que nos ha tocado vivir y nadie es quien dice ser. En cualquier caso, dejad a nuestros hijos en paz y no les metáis ideas raras en la cabeza. No os inventéis la historia ni la realidad a vuestro gusto y dejad que la gente pueda investigar y llegar a sus propias conclusiones sobre las cosas. Lo que yo le pediría a la escuela es que enseñara a pensar y a no admitir dogmas feministas como los de una nueva religión. Por ahora, al menos, no logran engañar a todo el mundo a pesar de toda la maquinaria brutal de propaganda de la que disponen por ley.

Bibliografía:

– Artículo histórico y pionero en defensa de la discriminación positiva por motivos raciales escrito por McGeorge Bundy y publicado en The Atlantic en 1977: “The Issue Before the Court:Who Gets Ahead in America?”

Su impacto fue enorme, sobre todo en el Juez de la Corte Suprema Harry Blackmum que se basó en él para ser el quinto voto en favor del uso de criterios raciales, casi le citó de forma literal sobre lo que Bundy argumentaba: “Precisamente porque no es racialmente neutral ser negro en América, un estandar racialmente neutro no llevará a la igualdad de oportunidades. Para superar el racismo, necesitamos tener en cuenta la raza”. ¿Nos suena de algo en relación a los argumentos esgrimidos para justificar la Ley de Violencia de Género?

-Una entrevista con McGeorge Bundy, publicada en Black Enterprise (1975).

– Artículo de Karen Ferguson sobre la estrategia de la filantropía liberal: https://jacobinmag.com/2018/11/black-lives-matter-ford-foundation-black-power-mcgeorge-bundy

 

*ACTUALIZACIÓN 7-12-2019: Me acabo de enterar que precisamente ahora ya no es el caso de Isabel Serra y desde aquí le doy toda mi enhorabuena. Espero que esta experiencia vital tan importante le sirva para ampliar su nivel de empatía y cumplir en materia de libertades educativas y morales en lo referente a las familias que no piensan como ella. Sin embargo siguen siendo muchos los casos de “ingenieros sociales” sin hijos que pretenden hacer su revolución cultural con los hijos de los demás a través de asignaturas escolares obligatorias o talleres sobre los que no se informa convenientemente a los padres. Lo triste es que también hay muchos progrenitores que también están dispuestos a experimentar estas pseudoteorías sin base en sus propios hijos. Y no hay que irse muy lejos, el mismo uso de los dobletes de género del tipo “todos y todas” que hacen los miembros de Podemos es un experimento en tiempo real con nuestros hijos. Los efectos de crear el caos en el lenguaje pueden tener efectos a la hora de razonar porque lenguaje y cerebro están unidos.

 

Artículo de James Petras: “La Fundación Ford y la CIA: un caso documentado de colaboración filantrópica con la policía secreta”.

Doy difusión a este viejo artículo de James Petras, a pesar de mis diferencias con su visión, porque me parece fundamental en estos tiempos de pensamiento único, buenismo, maquiavelismo, disidencia controlada, subvenciones, filantropía y ongs varias. Está bastante claro, para quien quiera investigar con rigor desde un punto de vista histórico el asunto, que la idea de “libertad” subvencionada frente al estalinismo se vendió como una mera operación de marketing durante la Guerra Fría. Hay que recordar también que la Open Society de Soros tiene sus raíces en una organización del Congreso por la Libertad Cultural financiada por la CIA y la Fundación Ford que se llamaba “Fondation pour une entraide intellectuelle européenne” (ver estudios y libros del investigador Nicholas Guilhot y este artículo de Tereza Pospíšilová). Es más, Annette Laborey, la directora del FEIE desde 1974 se convirtió en Vicepresidenta de la Open Society a nivel global en 1990 (cuando desaparece la FEIE) y lo fue hasta 2012.

Ahora el adoctrinamiento y la propaganda nos vende que la libertad tiene su máximo exponente en la libertad sexual y reproductiva (que en realidad es eugenesia neoliberal, bebés a la carta mercantilizados, domesticación y ganadería de la especie humana, compra-venta de bebés, prostitución y proxenetismo reproductivo en última instancia) y en la sustitución de los conceptos de “clase” por conceptos identitarios de género, orientación sexual y raza. Se trata de la clásica estrategia del divide et impera que iniciaron políticos como Kennedy y Mc George Bundy con su defensa de las cuotas y la discriminación positiva durante los años 60 y 70. Se trata de estrategias del poder que hoy en día son defendidas tanto por los defensores del “sistema” como por pretendidos “antisistema” y, en este sentido, llegan hasta lugares tan remotos como el municipalismo libertario de Rojava con sus cuotas étnicas y de género.

Muerto el estalinismo ahora el enemigo para el gran capital es “la tradición” y lo que sus valores puedan tener de anticapitalistas. Y por tradición me permito referirme a cosas tan peregrinas como que la base de toda sociedad es la maternidad y la paternidad, hombres y mujeres que se conocen, se enamoran, tienen hijos y se comprometen a criarlos junto a su familia más extensa. Curiosa paradoja de la Guerra Fría cultural, que en sus inicios creaba el contrapunto entre la defensa de la libertad religiosa frente al totalitarismo soviético ateo. Cuando se confunden los medios con los fines, todo vale. Los amigos se vuelven enemigos sin problema. Por eso, mal hacen los sindicatos vendidos, las mujeres feministas y las asociaciones LGTB subvencionadas en seguir la bola a los cantos de sirena del poder. Deben saber que solamente son instrumentos, un medio para conseguir otro fin y que en cuanto se consigan esos objetivos el dinero, las prebendas y los privilegios desaparecerán y ya será demasiado tarde porque estaremos en otra fase. Del mismo modo que parte de la Iglesia Católica era aliada durante la época de la Operación Gladio y ahora algo de lo que representa se está convirtiendo en un problema y, quien sabe, si en un futuro, bajo argumentos de delitos de odio, fobias y demás, se pueda atacar e ilegalizar sus libros sagrados e instituciones. Y es que, no ya la Iglesia, sino los principios cristianos sobre el amor que siguen vivos en muchos de los creyentes de a pie son incompatibles con la sociedad distópica que se pretende construir desde el egoísmo capitalista, una mezcla de 1984 de George Orwell y Un Mundo Feliz de Aldous Huxley. La religión, al imponer un límite moral, se convierte en un problema para quienes no quieren ningún límite ético para el capital monopolístico. El poder es capaz de servirse de todas las ideologías para sus propios fines.

De nuevo, se da una curiosa paradoja. En la guerra fría cultural contra la URSS, según el libro de Stonor Saunders, se hicieron adaptaciones fílmicas sobre el libro de Orwell “La granja animal”  y se mandaban libros de ese estilo como acto propagandístico para combatir al estalinismo. Hoy en día no podrían hacerlo, ya que el mundo que se está promocionando es de hecho la suma de todas esas obras de denuncia distópica del totalitarismo. Y, ahí, lo que queda de cristianismo popular en nuestra cultura molesta, es un estorbo. En este sentido, hay otra paradoja más; Jesus Angleton (jefe de Contrainteligencia de la CIA desde 1954-1975), por ejemplo, era en teoría muy cristiano (no hay más que ver su testamento redactado en 1949 del que habla Stonor Saunders). En teoría, claro. Su maquiavelismo a la hora de inventarse “operaciones” de “inteligencia” y justificar los medios por los fines, hacen muy complicado que pudiera serlo en la práctica. “Por sus frutos los reconoceréis”.

Para vivir en una sociedad de la libertad deben de terminar las subvenciones en el campo cultural (salvo las de conservación del patrimonio) e ideológico, tanto las que nos gustan como las de “los otros”, tanto las públicas como las secretas. La humanidad está metida en un gran lío existencial, se encuentra realmente frente al abismo, con todas estas intervenciones contradictorias en el campo cultural y de la psicología social. Ya no es una cuestión de izquierdas o de derechas, es que está en juego la propia existencia de la especie humana tal y como la conocemos.

Aunque la información está ahí, no es secreta y es accesible a través de varias fuentes históricas (Guilhot, Saunders, documento sobre los intelectuales franceces desclasificado, informe Kissinger) hoy en día da lo mismo porque la gente ni lee ni le interesa profundizar en los temas. Hay que entenderlos y respetarlos, están muy ocupados cazando pokemons o solicitando subvenciones para sus chiringuitos. Por cierto, la primera que debería autogestionarse y separarse del Estado de motu propio debería ser la Iglesia, por su propio interés.

En cualquier caso, cada vez que leo algo desde la “derecha” sobre “marxismo cultural” o “comunismo” relacionado con el feminismo actual me río. Eso que llaman “marxismo cultural” son solamente las derivas de financiar a la izquierda no estalinista o socialdemócrata para convertirla en disidencia controlada. Esto todavía no se lo he escuchado explicar a Jordan Peterson o a nadie de Vox (jamás reconocerán que es el capital oligárquico el que promueve la financiación de la “izquierda” progre no comunista). De ahí que quizás, toda la paranoia anticomunista de la caza de brujas y demás tuviera algo de sentido. Desde que tengo uso de razón a McCarthy se le ha pintado en los medios de comunicación como un senador loco que veía comunistas hasta debajo de las piedras. ¿No sería quizás que era gente que pensaba que el gobierno o el mundillo de la cultura estaba infiltrado por comunistas porque veía que no se paraba de dar pasta de forma encubierta a la “izquierda”? Quizás lo que no entendían era la estrategia a largo plazo, es decir, que se les financiaba con el fin de neutralizarlos, hacerlos “disidencia controlada”.

Es muy significativo también cómo dentro de ese gran Plan Marshall cultural se promocionó cierto tipo de arte abstracto para contraponerlo al arte soviético realista. El expresionismo abstracto no gustaba al pueblo estadounidense, no era popular entre la gente corriente ni tampoco gustaba a los dirigentes políticos. Por tanto, las élites de la “inteligencia” creyeron, cual déspotas ilustrados, que su estrategia de subvencionarlo era buena dentro del marco de la propaganda de la guerra fría. Lo que ocurre es que esos grandes estrategas e iluminados ya están muertos y, sin embargo, la semillita que plantaron se ha convertido en un árbol con muy mala pinta y de consecuencias imprevisibles.

Si me pusiera mal pensada creería que toda esta “moda” del feminismo institucional y corporativo y sus derivas más extremistas y confusionistas, apoyado por grandes empresas y organismos internacionales, recuerda demasiado a esa promoción del expresionismo abstracto. La ola de feminismo antinatalista que estamos sufriendo sirve desde luego para matar varios pájaros de un tiro a nivel geopolítico y como paso hacia una sociedad distópica sin vínculos e hipervigilada. Bueno, quizás dentro de 60 años se desclasifique algún documento o una futura investigadora del estilo de Stonor Saunders se atreva a investigar el asunto. O quizás lo haga una nueva revista Ramparts. Bueno, todo esto contando con que los archivos no se hayan quemado por ser parte de esa sociedad del pasado machista y patriarcal y estar escritos en lenguaje “no inclusivo”, el papel se haya hecho desaparecer frente a la digitalización o, directamente, no nos hayamos extinguido ya como especie. A nosotros solamente nos queda rezar para que la única estrategia válida en la vida y en la política sea tratar de hacer el bien desde la verdad sin, por el camino, tener que hacer tanto mal, a través de tanta mentira. Es decir, si para luchar contra un totalitarismo tienes que hacer lo mismo que criticas de ese totalitarismo es que te has convertido en ESE totalitarismo.

Y ahora, la pregunta del millón: ¿Qué asociaciones y ONGs están recibiendo dinero de la Fundación Ford en España a día de hoy? La información es transparente y accesible para cualquiera que la busque.

 

Bueno, ahí va el artículo de Petras:

https://www.rebelion.org/hemeroteca/petras/ciaford.htm

James Petras

Traductor: Germán Leyens

Introducción

La CIA utiliza fundaciones filantrópicas como el conducto más efectivo para canalizar grandes sumas de dinero a proyectos de la Agencia sin alertar a los destinatarios sobre su origen. Desde principios de los años 50 al presente, la intrusión de la CIA en el campo de las fundaciones fue y es inmensa. Una investigación del congreso de EE.UU. en 1976, reveló que cerca de un 50% de las 700 subvenciones otorgadas en el campo de las actividades internacionales por las principales fundaciones fue financiado por la CIA (Saunders, pp. 134-135). La CIA considera a fundaciones como Ford “la mejor y más plausible forma de cobertura para financiamientos (Saunders 135).1 La colaboración de fundaciones respetables y prestigiosas, según un antiguo agente de la CIA, permitió que la Agencia financiara una “variedad aparentemente ilimitada de programas de acción clandestina que afectan a grupos juveniles, sindicatos, universidades, editoriales y otras instituciones privadas.” (p. 135). Estas últimas incluyeron a grupos de “derechos humanos” desde comienzos de los años 50 al presente. Una de las “fundaciones privadas” más importantes que han colaborado con la CIA durante un período prolongado en proyectos significativos en la Guerra Fría cultural es la Fundación Ford.

Este ensayo demostrará que la conexión entre la Fundación Ford y la CIA fue un esfuerzo conjunto, deliberado y consciente, por fortalecer la hegemonía cultural imperial de EE.UU. y debilitar la influencia política y cultural de la izquierda. Procederemos considerando los lazos históricos entre la Fundación Ford y la CIA durante la Guerra Fría, examinando los presidentes de la Fundación, sus proyectos conjuntos, así como sus esfuerzos comunes en varias áreas culturales.

Antecedentes: La Fundación Ford y la CIA

A fines de los años 50, la Fundación Ford poseía activos de más de 3 mil millones de dólares. Los dirigentes de la Fundación estaban completamente de acuerdo con la proyección del poder mundial en Washington posterior a la Segunda Guerra Mundial. Un destacado erudito de ese período escribe: “A veces parecía como si la Fundación Ford fuera simplemente una extensión del gobierno en el área de la propaganda cultural internacional. La fundación tenía un historial de participación íntima en acciones clandestinas en Europa, trabajando en estrecha relación con el Plan Marshall y los funcionarios de la CIA en proyectos específicos.” (Saunders, p. 139). Esto es gráficamente ilustrado por el nombramiento de Richard Bissell como presidente de la Fundación en 1952. En sus dos años en el cargo, Bissell se reunió a menudo con el jefe de la CIA, Allen Dulles, y otros funcionarios de la CIA, en una “búsqueda común” de nuevas ideas. En enero de 1954, Bissell dejó la Ford para convertirse en asistente especial de Allen Dulles (Saunders, p. 139). Bajo Bissell, la Fundación Ford (FF) fue la “vanguardia del pensamiento de la Guerra Fría”. Uno de los primeros proyectos de la Guerra Fría de la FF fue el establecimiento de una editorial, Inter-cultural Publications, y la publicación de una revista en Europa: Perspectives, en cuatro idiomas. El propósito de la FF, según Bissell no era “tanto derrotar a los intelectuales izquierdistas en el combate dialéctico (sic) como atraerlos, alejándolos de sus posiciones” (Saunders p. 140). El consejo de dirección de la editorial estaba totalmente dominado por partidarios de la Guerra Fría. Ante la potente cultura izquierdista en Europa en el período de la posguerra, Perspectives no logró atraer lectores y quebró. Otra revista Der Monat financiada por el Fondo Confidencial de los militares de EE.UU. y dirigida por Melvin Lasky fue adquirida por la FF, para darle un aspecto independiente. (Saunders p. 140). En 1954, el nuevo presidente de la FF fue John McCloy. Era la personificación del poder imperial. Antes de llegar a ser presidente de la FF, había sido SubSecretario de Guerra, presidente del Banco Mundial, Alto Comisionado de Alemania ocupada, presidente del Chase Manhattan Bank de Rockefeller, abogado en Wall Street de las siete grandes compañías petroleras y director de numerosas corporaciones. Como Alto Comisionado en Alemania, McCloy había provisto coberturas para muchos agentes de la CIA (Saunders p. 141). McCloy integró a la FF a las operaciones de la CIA. Creó una unidad administrativa dentro de la FF específicamente para tratar con la CIA. McCloy dirigió un comité consultivo de tres personas con la CIA para facilitar el uso de la FF como cobertura y canalización de fondos. Con esos lazos estructurales, la FF era una de esas organizaciones que la CIA podía movilizar para la guerra política contra la izquierda antiimperialista y pro comunista. Numerosos “frentes” de la CIA recibieron importantes subsidios de la FF. Muchas organizaciones culturales, grupos de derechos humanos, artistas e intelectuales, supuestamente independientes, auspiciados por la CIA, recibieron subsidios de la CIA y la FF. Una de las donaciones más grandes de la FF fue al Congreso por la Libertad de la Cultura organizado por la CIA, que recibió 7 millones de dólares a principios de los años 60. Numerosos agentes de la CIA consiguieron empleo en la FF y continuaron la estrecha colaboración con la Agencia (Saunders p.143).

Desde su origen mismo hubo una estrecha relación estructural y un intercambio de personal a los niveles más altos entre la CIA y la FF. Este lazo estructural estaba basado en los intereses imperiales comunes que compartían. El resultado de esa cooperación fue la proliferación de una cantidad de revistas y el acceso a los medios de comunicación de masas que los intelectuales pro-EE.UU. utilizaron para lanzar polémicas vituperantes contra los marxistas y otros antiimperialistas. El financiamiento de la FF para esas organizaciones e intelectuales antimarxistas suministraba cobertura legal para sus afirmaciones de que eran “independientes” de los fondos gubernamentales (CIA).

El financiamiento de frentes culturales de la CIA por la FF era importante para reclutar a intelectuales no comunistas a los que alentaba a que atacaran a la izquierda marxista y comunista. Muchos de estos izquierdistas no-comunistas pretendieron más adelante que fueron “engañados,” que si hubieran sabido que la FF era una fachada de la CIA, no le hubieran prestado su nombre y su prestigio. Sin embargo, esta desilusión de la izquierda anticomunista, no tuvo lugar hasta después de que las revelaciones sobre la colaboración entre la FF y la CIA fueron publicadas en la prensa. ¿Eran de verdad tan ingenuos esos socialdemócratas anticomunistas como para creer que todos esos Congresos en mansiones de lujo y en hoteles de cinco estrellas en el lago Como, en Paris y en Roma, todas esas costosas exposiciones de arte y esas brillantes revistas eran simples actos voluntarios de filantropía? Tal vez. Pero hasta los más ingenuos deben haberse dado cuenta de que en todos los congresos y revistas el objetivo de la crítica era el “imperialismo soviético” y la “tiranía comunista” y los “apologistas izquierdistas de la dictadura”: -a pesar de que era un secreto a voces que EE.UU. intervino para derrocar el gobierno democrático de Arbenz en Guatemala y el régimen de Mossadegh en Irán y que los derechos humanos eran masivamente violados por las dictaduras respaldadas por EE.UU. en Cuba, la República Dominicana, Nicaragua y en otras partes. La “indignación” y las afirmaciones de “inocencia” de muchos intelectuales de izquierda anticomunistas después de que se reveló que fueron miembros de los frentes culturales de la CIA, deben ser tomadas con una buena dosis de cínico escepticismo. Un prominente periodista, Andrew Kopkind, escribió sobre un profundo sentido de desilusión con los frentes culturales financiados por las fundaciones privadas y la CIA. Señaló que: “La distancia entre la retórica de la sociedad abierta y la realidad del control fue mayor de lo que alguien se hubiera podido imaginar. Todo el que viajó al extranjero para una organización estadounidense era, de una u otra manera, testigo de la teoría de que el mundo estaba dividido entre el comunismo y la democracia y que todo lo demás constituía una traición. La ilusión del disenso fue mantenida: la CIA apoyaba a socialistas partidarios de la guerra fría, a fascistas partidarios de la guerra fría, a negros y blancos partidarios de la guerra fría. La amplitud y la flexibilidad de las operaciones de la CIA fueron sus principales ventajas. Pero era una farsa de pluralismo y era extremadamente corruptor.” (Saunders, pp. 408-409). Cuando un periodista estadounidense, Dwight Macdonald, que era redactor de Encounter (una influyente revista cultural financiada por la FF y la CIA) envió un artículo criticando la política cultural y política de EE.UU. el que fue rechazado por los editores, en estrecha relación con la CIA (Saunders pp. 314-321). En el campo de la pintura y el teatro, la CIA trabajó con la FF para promover el expresionismo abstracto contra cualquier expresión artística con contenido social, suministrando fondos y contactos para exposiciones altamente publicitadas en Europa y que recibieron reseñas favorables de periodistas “auspiciados”. El directorio entrelazado entre la CIA, la Fundación Ford y el Museo de Arte Moderno de Nueva York, llevó a una generosa promoción del arte “individualista,” alejado de la gente – y a un maligno ataque contra los pintores, escritores y dramaturgos europeos que trabajaban desde una perspectiva realista. “El expresionismo abstracto,” sea cual fuere la intención del artista, se convirtió en un arma en la Guerra Fría (Saunders, p. 263).

La historia de colaboración y nepotismo entre la CIA y la Fundación Ford en su promoción de la hegemonía mundial de EE.UU. es ahora un hecho bien documentado. Queda por ver si esa relación continúa en el nuevo milenio después de las revelaciones de los años 60. La FF ha hecho algunos cambios superficiales. Es más flexible en el suministro de pequeños subsidios a grupos de derechos humanos y a investigadores académicos que a veces discrepan con la política de EE.UU. No es probable que recluten agentes de la CIA para que dirijan la organización. Lo que es más importante, es probable que cooperarán más abiertamente con el gobierno de EE.UU. en sus proyectos culturales y educacionales, particularmente con la Agencia de Desarrollo Internacional. La FF ha refinado de cierta manera su estilo de colaboración con el intento de Washington de lograr la dominación cultural mundial. Como el FMI, la FF impone condiciones como ser la “profesionalización” del personal académico y la “mejora de los estándares”. En la realidad, esto se traduce en la promoción del trabajo científico social basado en las suposiciones, valores y orientaciones del imperio de EE.UU.; tener profesionales desligados de la lucha de clases y relacionados con los académicos y funcionarios pro-imperiales de EE.UU., partidarios del modelo neoliberal.

En la actualidad, como en los años 50 y 60, la Fundación Ford financia selectivamente a grupos anti-izquierdistas de derechos humanos que se concentran en el ataque contra las violaciones de los derechos humanos cometidas por los adversarios de EE.UU. y se distancian de las organizaciones de derechos humanos antiimperialistas y sus dirigentes. La FF ha desarrollado una estrategia sofisticada de financiamiento de grupos de derechos humanos (GDH) que llaman a Washington a cambiar su política, mientras denuncian a los adversarios de EE.UU. por sus violaciones “sistemáticas.” La FF apoya a GDH que igualan el terror estatal masivo de EE.UU. con los excesos individuales de sus adversarios antiimperialistas. La FF financia a DGS que no participan en las acciones de masas contra la globalización y contra el neoliberalismo y que defienden a la Fundación Ford como “organización no-gubernamental” legítima y generosa.

La historia y la experiencia contemporánea nos dicen algo diferente. En circunstancias en las que un financiamiento de actividades culturales por Washington se hace sospechoso, la FF llena una función muy importante en la proyección de las políticas culturales de EE.UU. como una organización aparentemente “privada,” filantrópica y no política. Los lazos entre los principales funcionarios de la FF y del gobierno de EE.UU. son explícitos y continuos. Una revisión de los proyectos recientemente financiados por la FF revela que nunca ha financiado un proyecto de importancia que contravenga la política de EE.UU.

Presenciamos una importante ofensiva político-militar de EE.UU. Washington ha presentado la alternativa como “terrorismo o democracia,” igual como durante la Guerra Fría cuando se trataba de “Comunismo o democracia.” En ambos casos, el imperio reclutó y financió “organizaciones, intelectuales y periodistas de fachada, para atacar a sus adversarios antiimperialistas y neutralizar a sus críticos democráticos. La Fundación Ford está bien ubicada para volver a jugar su papel para contribuir una cobertura para la Nueva Guerra Fría Cultural.

1 Frances Stonor Saunders “La Guerra Fría Cultural”. La CIA en el mundo de las artes y las letras. (The New Press: Nueva York 2000). Este libro es el estudio definitivo sobre el papel de la CIA en la organización de frentes culturales y la colaboración con fundaciones filantrópicas. Se basa en entrevistas exclusivas y documentos recientemente desclasificados. Este ensayo se inspira en ese estudio.

 

Relacionado:

Aunque parte de la premisa y una postura ideológica contraria a la de Petras llega más o menos a conclusiones parecidas, más allá de las diferencias de interpretación o de terminología:

https://ia800304.us.archive.org/19/items/DoddReportToTheReeceCommitteeOnFoundations-1954-RobberBaron/Dodd-Report-to-the-Reece-Committee-on-Foundations-1954.pdf

Y relacionado:

The CIA Reads French Theory: On the Intellectual Labor of Dismantling the Cultural Left

– https://es.scribd.com/document/361745700/CIA-Francia-La-Defeccion-de-Los-Intelectuales-de-Izquierda-Espanol-1985

– Dejo también un análisis interesante sobre el tema del mal llamado “marxismo cultural”: https://asocrodrigodebastidas.wordpress.com/2018/05/18/objeciones-al-uso-de-la-expresion-marxismo-cultural/

https://www.cairn.info/revue-mondes1-2014-2-page-129.htm#

– https://tribunafeminista.elplural.com/2019/04/quien-esta-detras-del-discurso-para-regular-la-prostitucion/

– Comité Church (1975-1976): https://es.wikipedia.org/wiki/Comit%C3%A9_Church

– Comité Cox y Reece (1952-1954): https://en.wikipedia.org/wiki/United_States_House_Select_Committee_to_Investigate_Tax-Exempt_Foundations_and_Comparable_Organizations

– Lo que llaman “marxismo cultural” en realidad bebe del postestructuralismo financiado por las grandes universidades: https://www.thestranger.com/slog/2019/03/25/39717444/jordan-petersons-idea-of-cultural-marxism-is-totally-intellectually-empty

– Libro de Joan Roelofs: Foundations and Public Policy: The Mask of Pluralism